En memoria de Carlos E. León

La muerte de alguien que hemos conocido siempre nos afecta. Sobre todo si la noticia de esa muerte llega de forma inesperada.

Yo todavía no me creo lo del fallecimiento de Carlos E. León (La Habana, 1952- La Habana, 2020). O mejor digo Carlitos León, como le solían llamar sus amigos.

En las redes sociales muchos ya se están encargando de resaltar ese carisma que le permitió ganar tantas complicidades.

Carlitos fue fundador del Movimiento de la Nueva Trova Cubana. Pero nunca lo vi asumir esas poses de aires de precursor que a veces acompaña el comportamiento público de quienes en algún momento consiguen destacar en el origen de algo.

Al contrario, y es tal vez uno de los rasgos que más me impresionó de su carácter, siempre estuvo abierto al estudio de la memoria colectiva, la memoria de los otros. O lo que es lo mismo: al develamiento de los múltiples factores que de modo invisible van construyendo esos grandes acontecimientos que después la Historia oficial simplifica, y convierte en algo donde han desaparecido la diversidad, las contradicciones más profundas, los intereses humanos, los azares, las luces y las sombras, para hablar apenas de lo que se dice grandioso.

Ya tendremos tiempo de revisar con calma todos esos documentales donde Carlitos buscaba en la memoria sumergida de sus entrevistados. Por la cercanía afectiva de los hechos a los que se aproximó, a mí me pareció extraordinario El último bohemio (2016), dedicado al trovador camagüeyano Miguel Escalona. Pero hay otros como Así como soy (2002), Donde habita el corazón (2007), o Nos queda su canción (2008), que seguro se convertirán en fuentes de consulta imprescindibles para futuros investigadores.

Estoy escribiendo esta brevísima nota con una calma que me parece rara, y para nada luctuosa. Creo que la culpa la tiene Carlitos, a quien nunca vi con mala química, ni siquiera en los momentos en que hablamos de los peoresperíodos de nuestra historia cultural.

Y con este tipo de persona uno tiene la sensación de que han llegado a tu vida para acompañarte en los momentos oscuros, para elogiarte si fuera necesario, y para criticarte de modo constructivo cuando haya que hacerlo: personas así uno no deja que se escapen tan fácil.

Ahora mismo ya me enganché a ese conjunto de entrevistas realizadas por Carlitos, y que Ediciones ICAIC publicó con el título de “Trovar el cine”. Se los recomiendo a todos. Verán que la noticia de su muerte es engañosa.

Carlos E. León se nos ha ido físicamente, pero él sigue allí, aquí: lo leo, luego existe.

Juan Antonio García Borrero

Publicado el enero 7, 2020 en OBITUARIOS. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Gisela González

    Gracias por tan hermoso escrito sobre Carlitos.
    Siempre lo acompañara su guitarra, sus
    Canciones, sus chistes y su sonrisa amplia.
    Donde quiera que este.
    EPD Carlitos Leon, compañero y amigo de tantos años.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: