Archivo de la categoría: POLÉMICAS

LA UTOPÍA DE UNA CULTURA DEL DEBATE ILUSTRADO

Hoy Progreso Semanal publica este artículo que redacté hace ya varios días, y coincide en espíritu con el post anterior.

La utopía de una cultura del debate ilustrado

Juan Antonio García Borrero • 1 de diciembre, 2015

CAMAGUEY. Que en Cuba la cultura del debate es una asignatura pendiente, es algo que no necesita argumentarse. Existen muchísimas confrontaciones, intercambios de opiniones divergentes, peleas intelectuales que lamentablemente en demasiadas ocasiones terminan afectando las relaciones personales, pero cultura del debate no, porque eso es otra cosa que solo puede cultivarse en aquello que Lezama describía como cotos de mayor realeza.

Advierto que, a diferencia de Lezama, creo en la intervención pública del intelectual, lo que me pondría en el bando de Mañach, si se llegara a reeditar aquella polémica en que ambos sacaron a relucir el falso dilema de la fede o la sede. Pero eso sí, esas intervenciones tendrían que tener altura, y aspirar a algo más que la simple catarsis.

Se supone que a las instituciones cubanas les convenga esta cultura del debate, pues es con el intercambio sistemático de ideas que se garantiza el desarrollo permanente. De hecho, la UNEAC la promueve entre sus estatutos, al anotar en su artículo 5: “La UNEAC se adhiere a los principios de la democracia socialista y en consecuencia defiende el derecho a la información, a la palabra, al ejercicio del criterio, a la libertad de creación, a la investigación, a la experimentación, a la crítica, al debate y a la polémica”.

¿Por qué entonces, en la práctica, eso funciona tan poco?, ¿y por qué cuando funciona aparece el síndrome del bullying mediático, con una mayoría descalificando de modo violento al que, estando en minoría, se expresa según le dicte su conciencia? Lee el resto de esta entrada

BREVE ELOGIO DEL CONFLICTO

Entre cubanos, ser un tipo “conflictivo” siempre se ha asociado a lo negativo. Esta imagen se hizo aún más intensa en los últimos cincuenta años de vida nacional, toda vez que generar conflictos podía interpretarse como una clara entrega de armas al enemigo, algo que dañaba a la Revolución.

Esta manera de interpretar el conflicto responde a esa visión ancestral en la cual se aspira a anularlo, con el fin de construir escenarios paradisíacos donde no existan oposiciones o disidencias. En esta visión utópica por imposible, los seres humanos no cuentan como tales, sino que apenas tendrá valor la meta a la que se aspira, sin importar lo idealizada o deshumanizada que ella pueda estar.

Otros interpretan el conflicto como algo natural, pero eludible a partir del entendimiento que puedan lograr las partes en disputa. Según este enfoque, los conflictos suelen ser más bien malentendidos. Quienes asumen esta posición son menos idealistas que los que desean borrar los antagonismos, en tanto admiten, con Heráclito, que la guerra es padre de todas las cosas, pero olvidan evaluar el impacto de las condiciones sociales en el fomento de esa hostilidad, y delegan la solución no tanto en el cambio de las sociedades donde viven los seres en conflicto, como en la transformación interior de los individuos, su educación en función de ciertos valores establecidos. Al final, hay también una suerte de apología velada al sinflictivismo, o lo que es lo mismo, a la armonía artificial diseñada por determinados grupos.

Una tercera posición aprueba el conflicto no solo como algo natural, sino que es necesario fomentar, con el fin de garantizar el permanente desarrollo. Aquí pienso en la visión marxista de la sociedad, donde el conflicto y su resolución es algo esencial. Concebida como filosofía de emancipación (y no de dominación), es de suponer que a Marx le interesaba que los individuos tomasen conciencia de su pertenencia de clase, pero también que defendiesen su capacidad de pensar por cabeza propia, con todo lo que ello implicase para el sujeto en ser calificado como conflictivo (de hecho, Marx ha quedado en la historia de la humanidad como uno de los individuos más conflictivos de los que se tenga noticia).

Llegado a este punto, se nos hace obvio que no es el conflicto en sí lo que resulta negativo o punible, sino las maneras en que este se resuelve, o se deja de resolver. En tal sentido, necesitamos una sociedad que sepa crecer con los conflictos, no que termine mutilada por ellos. Una sociedad sin conflictos sería la instantánea de algo que ya no vive, pues como otras veces he apuntado, solo los muertos gozan del raro privilegio de la paz.

Juan Antonio García Borrero

GUSTAVO ARCOS SOBRE LOS VIDEOJUEGOS EN CUBA

PLANTAS CONTRA ZOMBIES. VOLVIENDO SOBRE LOS VIDEOJUEGOS EN CUBA

21 noviembre, 2015 No hay comentarios

Por: Gustavo Arcos Fernández-Britto

Acabo de leer en el sitio OnCuba, un artículo donde nuevamente se produce una satanización de los videojuegos. Ante tantas cifras espeluznantes, sobre los efectos que genera en los seres humanos, corrí a mirarme en el espejo a ver si ya me había transformado en Mr Hide. Mañana voy a salir a las tiendas de mi barrio, el Vedado, a comprar algunos de los diseñados en el país y que tanto se promueven en nuestros medios. Voy a deshacerme de Call of duty (donde mataba rusos o alemanes) y adquirir Gesta final (donde destruyo al ejército de Fulgencio Batista y hago la Revolución). Dejaré atrás Supermario y empezaré a jugar Superclaria.

Pero las tiendas no existen y apuesto mi casa, si alguien me recuerda cuántos de estos juegos diseñados en Cuba, han sido promovidos eficazmente en la TV u otros espacios. Entonces, ¿de qué estamos hablando? El artículo no ofrece alternativas, o eres un adicto o un fanático, que a fin de cuentas son la misma cosa. Los especialistas citados nos hablan de chicos con poco desarrollo intelectual, gordura, deformaciones corporales, nerviosismo, ansiedad, comportamientos violentos, escasa socialización y toda una gama de padecimientos solo curables con una lobotomía. Aparecen cifras y estadísticas alarmantes aunque algunas de ellas tengan 15 años de realizadas.

Bien, aceptemos parte de estas investigaciones solo para recordar que cualquier actividad humana que se haga de forma obsesiva o extrema, termina afectando al individuo. A esas estadísticas y opiniones se les pudiera contraponer otras muchas que hablan de cómo estos juegos son liberadores de stress, desarrollan las capacidades visuales y espaciales, la coordinación, los reflejos y múltiples habilidades necesarias en el mundo contemporáneo donde la informática está presente en prácticamente todos los órdenes de nuestra vida. Lee el resto de esta entrada

PARA CERRAR LA CIBERTERTULIA DEL CAFÉ CIUDAD

Quisiera, con este post, cerrar el capítulo de la cibertertulia suspendida en el Café Ciudad de Camagüey. Agradezco todos los mensajes solidarios que me han hecho llegar, y no voy a desdecirme ahora de lo que en su momento elogié de la Oficina del Historiador de la Ciudad: nunca me sumaré a los que, en virtud de sus estados de ánimo, construyen sus mapas afectivos, o elogian o descalifican de acuerdo a la circunstancia que estén viviendo.

Aunque no tenga todos los detalles, y tal vez nunca los conozca, no pienso que exista detrás de la suspensión una objeción política o algo así. Más que censura, pienso que funcionó la autocensura. Y otra vez nos pasaron factura esos instintos que promueve el pensamiento de tribu, y que no sé si operan del mismo modo en otras partes, pero que en Camagüey ya se ha cobrado varias víctimas en lo que a buenos proyectos culturales se refiere. Hay demasiado conservadurismo intelectual en esta ciudad, y es del fenómeno asociado al pensamiento tribal (y no de los individuos en sí), y la autocensura institucional que se desprende del mismo, de lo en todo caso me gustaría debatir, si alguien entendiese que fuese necesario.

Cuando hablo de pensamiento de tribu me refiero a esa tendencia a establecer perímetros férreos de acción entre entidades que, en la práctica, a estas alturas debieran estar aliadas y funcionando a partir de la colaboración que plantea estos tiempos, y no de la obsoleta compartimentación heredada del siglo pasado. Lo que se llegó a conseguir con la anunciada cibertertulia, aun cuando no se realizara, a mi juicio es un ejemplo de que lo perseguido en aquel Primer Foro de Consumo Audiovisual celebrado en La Habana el año pasado, sí es posible: me refiero a la necesidad de construir una plataforma donde confluyan de modo natural los saberes más contemporáneos de la educación, la cultura y las tecnologías más recientes, en este caso, con la participación de Etecsa, la Facultad de Informática de la Universidad de Camagüey, y la UPEC aliadas a la Oficina del Historiador (lo ideal hubiese sido que se sumaran también Cultura, la AHS, la Uneac, etc). Lee el resto de esta entrada

VÍCTOR FOWLER SOBRE UN TEXTO DE GUSTAVO ARCOS

Acabo de leer un texto de Gustavo Arcos cuyo título, “¿Existe cine cubano sin ICAIC?”, modelo de entusiasmo y ejemplo de esas construcciones retóricas que en la formulación llevan ya la respuesta. Dicho de otro modo, no sólo existe cine cubano sin el ICAIC, sino que se multiplica -pleno de éxitos- y hace palidecer al enorme instituto, cada vez más próximo a una suerte de enorme dinosaurio de atrezzo.

La tesis central del texto, en esencia la misma de no poco de lo publicado por Gustavo gracias a la articulación de una polaridad entre independencia vs. institución o cine joven vs. ICAIC, puede ser resumida en la siguiente línea: “Los burócratas destruyeron una institución, los artistas salvan el cine.”

Me interesa el entusiasmo, porque cuando toca su paroxismo hace transparentes los discursos.

Si las oposiciones mencionadas encajan, y son parte medular, de los planteos acerca de la buscada Ley de Cine para el país, entonces nos podemos preguntar dos cosas, en escala diversa: la primera, cuál es el contenido de esa Ley, y segundo, qué puntos ciegos contiene el entusiasmo.

Dicho de otro modo, más allá de afirmaciones generales que cualquiera compartiría (afirmaciones políticas del tipo: apoyo a lo nuevo, modernización de estructuras, necesidad de cambios, etc.), ¿cuál se quiere que sea la pragmática de la Ley como tal, cómo funcionará y con cuáles consecuencias? Lee el resto de esta entrada

UN DEBATE EN LA JIRIBILLA

Acostumbrados como estamos al falso consenso, a la unanimidad que encubre la diversidad enriquecedora, no serán pocos los que se sientan desconcertados con esta polémica publicada en La Jiribilla.

No tengo que decir que considero a Arturo Arango uno de los intelectuales más valiosos que hoy tiene la nación. Y al mismo tiempo, mantengo a La Jiribilla en mi Blogroll, porque para mí es una página imprescindible, sobre todo por esos excelentes dossieres que han sabido organizar a lo largo de su existencia.

Creo que hace bien La Jiribilla en dar a conocer su punto de vista de manera frontal. Yo no llegué a vivir esas polémicas que la Dra. Graziella Pogolotti compiló en su libro sobre los debates culturales en los años sesenta, pero me formé leyendo El Caimán Barbudo, donde era frecuente encontrar a Víctor Fowler, Emilio Ichikawa, Rufo Caballero, Fernando Rojas, Elvia Rosa Castro, Norge Espinosa, o Manuel H. Lagarde, por mencionar algunos de los que ahora mismo recuerdo, enredados en intensas porfías.

Pero esto, lamentablemente, no hemos conseguido que se convierta en tradición, al menos en los medios a los cuales puede acceder el cubano común. Crucemos los dedos para que en fecha no tan lejana, nuestros debates alcancen la visibilidad que la nación se merece.

Juan Antonio García Borrero       

LAS MANIPULACIONES DE LA JIRIBILLA

Arturo Arango • La Habana, Cuba

En la edición de hoy, la publicación cultural La Jiribilla publica un artículo de Cristian Alejandro que pretende presentar lo que llama “otra polémica […] en torno a la institucionalidad de la cultura”. A pesar de que el título del artículo, “A propósito… ¿el rey ha muerto?” hace una clara alusión a los debates en torno a la censura ejercida contra la puesta en escena teatral de Juan Carlos Cremata, a lo que se refiere este periodista es al cine. Como muchos sabemos, en días pasados el artículo de Gustavo Arcos “El cine cubano y su carpe diem”, publicado en la revista digital Oncuba y difundido también en el blog Cine Cubano, la Pupila Insomne, de Juan Antonio García Borrero, abrió una intensa discusión en la que participaron varios críticos y cineastas cubanos.

Hay, entonces, desde el título de este texto que pretende presentar la polémica, una primera manipulación: mezclar dos asuntos distintos, de distinto orden y carácter. Lee el resto de esta entrada

DE GUSTAVO ARCOS A GARCÍA BORRERO

Amigo Juany

No soy pesimista. Lo fuera si entendiera que es el fin y no hay nada qué hacer, solo abandono, retirada, silencio. Todo lo contrario, en el texto hay varias propuestas concretas de qué puede hacerse y cómo aprovechar lo que se tiene. Mis palabras solo hacen un llamado a cerrar el camino a la demagogia, la retórica y las promesas incumplidas. ¡Basta de bla bla blá!. Creo que ya estamos hastiados de tantos discursos, mesas redondas y asambleas. De funcionarios que toman apuntes en sus agendas y las tiran en el cesto de la basura, mientras sus choferes los conducen a casa.

Juany, hay toda una vida delante de nuestros ojos, hay creación, energía y deseos de cambiar el estado de cosas en el audiovisual y no solo en él. Mientras que los funcionarios se reúnen, para ponerse de acuerdo sobre su próxima reunión, decenas de cubanos y cubanas están ahora mismo, mientras lees estas líneas, emigrando. La misma gente joven, que hoy comparte con nosotros un aula, una fiesta, una experiencia, una charla y un café, no estará mañana.

Piensa lo que quieras pero el modelo de país que tuvimos, se fue. No existe. Hay que pensar y construir otro.

Un abrazo

Gustavo.

GUSTAVO ARCOS SOBRE EL SEGUNDO FORO DE CONSUMO AUDIOVISUAL

Comparto este artículo de Gustavo Arcos sobre lo sucedido en el Segundo Foro de Consumo Audiovisual celebrado recientemente en Santa Clara, y agradezco la referencia al blog. De todos modos, lo más importante son las ideas vinculadas al problema en sí: la existencia de un consumo informal que pone en crisis al consumo institucional, y obviamente, al sistema de instituciones culturales que intenta promoverlo.

Coincido con él en que hay un exceso de retórica y pocas contribuciones prácticas, lo que me hace recordar aquello que apuntaba Cioran: “Lo que la gente espera de nosotros no es teoría, sino experiencia”. Como tuve que ver directamente con la concepción del primero y su desarrollo, puedo aclarar que el segundo se había concebido (al menos en un inicio) sobre la base de una agenda práctica, tomando en cuenta además, lo que ahora mismo tiene Camagüey (“La calle de los cines”), que es único en el país.

Sé que mi tozudez en esto de soñar con hacer realidad muchas de estas metas “desde la institución” roza con lo patológico. Ya sé, con Lennon, que la realidad es algo que sucede mientras estamos soñando otra cosa, pero que las cosas no sucedan muchas veces como el sentido común indicaría, tiene que ver más con las características y limitaciones de las personas a las que nos enfrentamos o con quienes tenemos que lidiar, que con las situaciones en sí.

Sé que el pesimismo de Gustavo Arcos es compartido por muchos. Lamentablemente ahora mismo no tengo a mi favor demasiados argumentos para convencerlo de lo contrario. Yo mismo me siento a ratos demasiado solo, aplastado. Pero si es verdad que algunas puertas y mentes permanecen cerradas, hay otras que, sin embargo, se muestran receptivas, y se arriesgan a soñar.

Cuando el próximo jueves 29 de octubre un grupo de amigos nos reunamos en el Café Ciudad de Camagüey para hablar de “Consumo informal, nuevas tecnologías y WIFI”, yo entendería que alguien me expresara similar pesimismo. Sin embargo, mi propósito es dejar a un lado las quejas, y demostrar que hay cosas que se pueden hacer con las herramientas que tenemos en las manos, sin necesidad de comprar más tecnologías, pues las que tenemos en la actualidad están absolutamente subutilizadas.

Y si mañana alguien intentara organizar un Tercer Foro de Consumo Cultural (que además, seguro lo organizarán, y es legítimo) yo le preguntaría a quienes estén en la mesa:

  • ¿Cuál es el marco teórico construido desde el cual hablaremos de los problemas que se van analizar?, ¿se han preparado como la academia exige o apenas están sosteniendo opiniones como yo pudiera estar hablando ahora mismo de la posibilidad de que mañana llueva?
  • ¿Hasta dónde se pudo llegar en el cumplimiento de esos Acuerdos públicos tomados en el primer foro?
  • ¿Se tiene idea de las herramientas que tenemos en las manos para trabajar y las alianzas que se pueden establecer?

Yo no sé qué va a pasar con esto de Café Ciudad, y si me guío por Gustavo Arcos, no intento nada. Pero soy tozudo, porque además, no soy yo el que gana, sino en todo caso gana la ciudad. Por lo pronto a todos los que han accedido a colaborar les digo que estaremos aprendiendo porque yo no tengo respuestas, sino solamente un montón de preguntas que tendremos que resolver en el camino. Y creo que ha sido un paso de avance que, al menos en intenciones, se dejen a un lado los intereses estrechos para pensar el fenómeno desde una práctica que persigue el desarrollo endógeno: es decir, desde la localidad.

Juan Antonio García Borrero

CONSUMO AUDIOVISUAL EN CUBA: DIÁLOGO DE SORDOS

Por: Gustavo Arcos Fernández-Britto

Acaba de celebrarse en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas el segundo Foro sobre consumo audiovisual en Cuba. No estuve allí, aunque sí en el primero que tuvo lugar en el Pabellón Cuba, el pasado año. No obstante, varias repercusiones en medios digitales me han acercado a lo que allí pasó.

Todas estas reuniones están muy bien: se producen intercambios, retroalimentación, debates; pero tienen un serio problema: no conducen a nada. Y no lo harán, porque responden a una estrategia de retórica y promesas. Se entiende cuál es el problema, pero no se analizan las causas, se le echa la culpa a los ciudadanos-espectadores y lo que es peor, muy rara vez se ofrecen soluciones verificables en la práctica.

Veamos algunos ejemplos:

Se habló de la Ley de Cine y al parecer una vez más se genera una cortina de humo a su alrededor con las explicaciones de que se está trabajando en ella y que los cineastas se sienten frustrados por la demora. Correcto, solo que ya conocemos desde hace tiempo tal cuestión, entonces, la respuesta a una demanda tan vital, queda en el limbo. Lo cierto es que extrañamente no hay un apoyo tácito de la UNEAC al respecto, tampoco de los funcionarios de la Cultura. No hay real discusión, se prohíbe hablar del tema en los medios oficiales y las respuestas institucionales son evasivas. A estas alturas, la única solución es implementar de una vez la Ley y restaurar la confianza entre los cineastas. Todo lo otro es vacío e irresponsabilidad cultural. Lee el resto de esta entrada

CASTA DE MALDITOS

Como otras veces he comentado, me interesa que más allá de los debates puntuales que podamos tener en el sitio, el blog funcione también como una suerte de repositorio académico donde sea posible encontrar archivos que mañana tal vez resulten útiles a los estudiosos del audiovisual cubano.

Este texto de Gustavo Arcos, publicado en On Cuba con el título de “Vértigos”, pareciera que está hablando de algo muy puntual. Y, sin embargo, si revisamos los archivos del blog, veremos que ha sido abordado en varias ocasiones. Pongo el ejemplo de aquel texto escrito por Enrique Colina en medio de “la guerra de los emails”, que originó a su vez nuevos acercamientos. Así que lo comparto con los lectores de Cine cubano, la pupila insomne, porque al final sigue teniendo gran vigencia.

JAGB

CASTA DE MALDITOS.

Hace solo unos días, la actriz cubana Yordanka Ariosa ganó el premio de su categoría, en el Festival de San Sebastián, por su interpretación en la película El rey de La Habana, una producción española dirigida por Agustín Villaronga.

En el campo de la cultura nacional, esto es una gran noticia, puesto que el festival ibérico, es uno de los más respetados y relevantes de los que se celebran en el mundo. La película, está basada en un libro del escritor cubano Pedro Juan Gutiérrez, un autor maldito, cuyas obras apenas han sido editadas y circuladas en Cuba, aunque gozan de bastantes admiradores en el mundo de las letras hispanas. La historia del filme se adentra en La Habana “profunda”, donde pululan marginales, violencia, prostitución y sobrevivencia. Un retrato duro, cotidiano que muy pocas veces apreciamos en las pantallas de nuestros televisores. Lee el resto de esta entrada

YAMIL SANTANA: AL ICAIC QUE NO LLEGUÉ

Hoy Yamil Santana es un director de fotografía reconocido, pero cuando tropecé por primera vez en aquella Muestra de Nuevos Realizadores que hicimos en el 2001 (la primera), formaba parte de ese grupo de jóvenes que el ICAIC decidió reunir con el fin de hablar sobre esa producción sumergida que ya existía más allá de su radio de acción. Estas reflexiones que me envía con el fin de compartirlas con los amigos del blog, tiene una importancia que para mí rebasan lo evidentemente afectivo.

Se trata de una meditación concebida, no por un director o un crítico (que, injustamente, suelen ser considerados los que más pueden aportar a este tipo de debate), sino por un fotógrafo, lo cual es buena señal, en tanto permite pensar que esto que ahora discutimos, efectivamente, es de interés para todos.

JAGB

AL ICAIC QUE NO LLEGUÉ

Por Yamil Santana

El preuniversitario quedaba muy cerca del ICAIC y entre mis corizas y las llamadas de los profesores para que trajera algún mayor por mi mala conducta terminaba casi siempre refugiado al mediodía en las oficinas de la -por esos años- jefa de cuadros y capacitación, cargo que ocupaba entonces mi madre. El olor a negativo que se respiraba en sus pasillos, los corre corre de personas con cámaras, latas, discusiones en voz alta, micrófonos y sobre todo la libertad de criterios que ya comenzaba a disfrutar, crecían en mis antojos profesionales como raíces ya difíciles de trasplantar.

Me las inventaba para sacarle la credencial del festival de cine a mi madre y volar a casa de un socio (que luego terminó el ISDI ) para falsificarla y poder colarnos en todos los cines y todas las actividades en el Hotel Nacional, además de que tenía mucho swing en el pre andar con la credencial al cuello.

Cuando tuve el título de bachillerato, empecé a trabajar en el departamento de utilería, con la esperanza materna de que allí me organizaran el comportamiento y por fin me convirtiera en un buen ciudadano. Lee el resto de esta entrada

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