Archivo de la categoría: POLÉMICAS

DE DEAN LUIS REYES A GARCÍA BORRERO

Querido Juani:

Primeramente agradezco el tiempo que te tomas para comentar mi texto. No muy a menudo hacemos esto cuando el trabajo diario pesa tanto. Igual me estimula tu interés y el de los colegas que he visto escribir sobre el particular, sobre todo tratándose mi texto de un compendio de intención periodística. Si acaso, pretende servir como lectura de manual, eso que apenas permite tener una idea muy general y seguir averiguando sobre el tema.

Creo que el primer asunto es resolver una confusión que contiene tu texto, al mezclar la tarea historiográfica con la tarea crítica. La primera, en el caso de la producción independiente, ha tenido que ver con rastrear las obras, autores y contextos de producción poco divulgados o desconocidos. Eso lo han hecho tú, Piñera, Agramonte, Castillo, Vincennot, de manera estupenda. Tiene que ver con completar el trabajo de la Historia. Se hace sincrónica o diacrónicamente, pero toma investigación y horas nalga.

Al otro, al trabajo crítico, le incumbe colocar cada uno de esos textos en su particular trama. No es el propósito central en mi texto. Así que lo hago muy de refilón. No estoy seguro de ilustrar mi recorrido con las obras ejemplares de cada etapa, eso tenlo por seguro.

Mas, lo que verdaderamente me interesa de tu reflexión es la pregunta que haces y no respondes. O sea: “¿Qué es el cine independiente cubano?”

El único momento en que arriesgo una definición, que no concepto, para esto que pides, es cuando digo que, en el cine realizado en Cuba “existe una constante de creación que discute con las corrientes temáticas, estilísticas y expresivas vigentes y que, expresándose mayormente a través del cortometraje, ha desafiado históricamente las rutinas del cine hegemónico. Entendiéndose por hegemónico aquella corriente dominante –sobre todo en la exhibición y comercialización- que suele ser legitimada socialmente como el modelo de manifestación deseable de un cine cubano pertinente para un contexto histórico equis.” Lee el resto de esta entrada

DE MIGUEL COYULA A GUSTAVO ARCOS

Gustavo,

Yo creo que efectivamente George Lucas por ejemplo es un cineasta independiente desde el punto de vista económico, pues financia sus películas de su bolsillo. Ahora lo que yo entiendo como un cine verdaderamente independiente en espíritu, es aquel que logre distanciarse de los moldes establecidos, tanto por la industria, como por (y no menos peligroso) los perfiles que se esperan del cine de arte, sobre todo los moldes que el primer mundo espera del cine de arte latinoamericano. Lograr una independencia en contenido y forma es mucho más importante que la forma en que se financie la obra.

 Miguel Coyula

La Habana 2015

DE GUSTAVO ARCOS A GARCÍA BORRERO, SOBRE EL CINE INDEPENDIENTE EN CUBA

Juany:

No importa mucho definir si el cine que hacemos en Cuba es independiente, marginal, sumergido, industrial u oficial. Lo que interesa es que se haga cine. Filmar, filmar y filmar. Todo lo demás es anecdótico, etiquetas o recursos del lenguaje a las que echamos manos los críticos, los periodistas y los propios cineastas. Hay espacios en blanco que llenar y conferencias de prensa que dar. Cuando un cineasta auténtico termina su película, ya está pensando en la siguiente, y da igual si fue rodada utilizando toda la parafernalia industrial, que si la hizo con los ahorros de su abuelita jubilada.

La expresión es lo esencial. No adquiere mayor valor una película si está hecha en Hollywood o a mil millas de distancia, aunque en los estudios de California, el catering sea más sabroso. Interesa, si nos conectamos con ella, si de sus imágenes, personajes o relatos, fluye esa extraña energía capaz de asombrarnos o conmovernos. Sobran los ejemplos de películas estéticamente fallidas, rodadas al margen de los grandes estudios y de filmes atrevidos, que nos remueven las entrañas, filmados con recursos y altos presupuestos. No por ser joven y rodar en un potrero con un grupo de amigos, se es mejor cineasta, más auténtico o vanguardista. Al fin y cabo en un mundo tan interconectado y dependiente ¿qué es la vanguardia y dónde está lo verdaderamente novedoso?

¿Cuántas veces no hemos visto (y veremos) a artistas aplaudidos hoy, como “independientes”, enrolarse mañana en un gran estudio? ¿Acaso esa oportunidad los hace peores creadores, o hijos del demonio? Desde hace años, es natural encontrar artistas que se desplazan por varios géneros y propuestas. Hoy filman publicidad, mañana trabajan para la televisión, otro día montan una espectáculo multimedia, hacen una obra por encargo, ruedan en el primer mundo o bajan.. al “inframundo”. Se trata, sobre todas las cosas de una cuestión de honestidad y rigor profesional. El cine es una industria costosa, una empresa que demanda recursos, tiempo y trabajo colectivo. No es simplemente una cuestión de trasladar nuestros sueños y pesadillas a un papel, sino de convertirlos en imágenes y sentidos. El quid de la cuestión será, hasta qué punto cedes, con tal de hacer realidad tus ideas.

Aprovecho de todas maneras tus palabras y las de otros colegas para hacer algunas observaciones sobre la utilización que se le ha dado a éste término en Cuba. Lee el resto de esta entrada

CINE INDEPENDIENTE EN CUBA: ALGUNOS PROBLEMAS EN TORNO A SU CONCEPTO

Comparto este texto que acaba de publicarme Altercine en IPS.

Cine independiente en Cuba: algunos problemas en torno a su concepto

Hace unos días, el crítico cubano Dean Luis Reyes publicó un texto titulado El cine independiente en Cuba. Cómo llegamos hasta aquí. Me pareció digno de elogiar públicamente, porque está escrito con el rigor investigativo al cual ya nos tiene acostumbrado su autor, y porque ayuda a enriquecer ese concepto de cine cubano que hasta hace poco se asociaba solamente a lo producido por el ICAIC (Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos). Ignoraba yo que, casi de modo simultáneo, desde su blog El cine es cortar, el experimentado editor Manuel Iglesias anotaría varias reservas hacia ese ensayo, en tanto observaba “una toma de posición muy desacertada al reconocer como cine, “casi exclusivamente”, a un solo género fílmico” (en este caso la ficción).

Las demandas de Iglesias me parecen legítimas y, por otro lado, tras una segunda lectura, confieso que el término “independiente” utilizado por Reyes no acaba de dejarme satisfecho en esto de describir esa zona de la producción audiovisual nacida “en los márgenes” de lo oficial, o de lo hegemónicamente establecido como norma. Pienso que, más allá de la buena voluntad epistemológica que busca vivificar nuestros modos de pensar estos fenómenos, seguimos cayendo de modo inconsciente en algunas trampas que estudiosos de otras latitudes han sabido sortear. Por eso quisiera desarrollar ahora algunas provocaciones que ojalá estimulen con posterioridad un debate.

Para empezar, el concepto mismo de “lo independiente” todavía no nos queda claro: ¿independiente de qué?, ¿del ICAIC como centro productor?, ¿hablaríamos entonces apenas de independencia institucional o económica?, ¿o estaríamos atentos, sobre todo, a lo que los creadores se estaban proponiendo en sus obras, al margen del campo en que estuviesen operando? Y una pregunta aún más provocadora: ¿con el término independiente no estaremos nombrando algo que en realidad no existe? ¿Hasta qué punto debemos llamar “independiente” a un conjunto de filmes realizados fuera de la institución, pero que operan muchas veces con las mismas estrategias discursivas que esas producciones realizadas de modo oficial? Lee el resto de esta entrada

SOBRE EL ARTÍCULO DE MARINA OCHOA Y “NUESTROS TEMAS”

A la cineasta Marina Ochoa le inquieta el modo en que la realidad cubana es interpretada por los cineastas foráneos. Y ha puesto a circular una nota bastante crítica a propósito del actual rodaje de El rey de La Habana, versión cinematográfica de la novela homónima de Pedro Juan Gutiérrez, y que en la actualidad concluye Agusti Villaronga (Pan negro).

Según ha trascendido, al cineasta le negaron los permisos de rodaje en la isla, por lo que debió desplazarse a la República Dominicana, país donde se han filmado un buen número de cintas ambientadas en Cuba, a veces por confrontar de modo explicito la ideología auspiciada por el gobierno de la isla (La ciudad perdida), y en otras, porque en virtud de las leyes norteamericanas estaba prohibido filmar acá (El Padrino II; Havana).

Quisiera anotar un par de ideas muy breves y espero que provocadoras, a propósito del texto de Marina Ochoa. Obviamente, no hablaré de una obra que no se ha concluido, trampa que el subconsciente le tiende a Marina cuando anota: “La película reboza racismo y sexismo”. Ni siquiera cuestionaré el derecho que tiene cada país (incluido Estados Unidos) de respaldar institucionalmente las políticas culturales que se supone estén fomentando el conjunto de producciones que se financian de modo oficial (o legal). Puedo entender que a Hollywod (hablo del símbolo cultural que es, más que otra cosa) nunca le interesará financiar filmes que compulsen a los espectadores a asumir que el capitalismo, como sistema, es un fracaso, y que, por ende, es preciso un cambio radical donde los fines justificarían el uso de los medios más violentos. Cierto que encontraremos películas muy críticas con el sistema, pero los límites están dictados de un modo silencioso por el propio poder que lo sustenta. Lee el resto de esta entrada

DE GARCÍA BORRERO A LUIS ÁLVAREZ ÁLVAREZ

Querido Luis:

Es un privilegio recibir tu réplica pública a lo que expuse en el post sobre José Martí, pero ahora te hago una pregunta: ¿en qué parte del texto he atacado a los estudiosos de Martí?, ¿o es que entiendes por martiano solo a los que se han dedicado profesionalmente a estudiar su obra?, ¿cómo llamar entonces a quienes sin ser especialistas profesan por Martí una fe a prueba de balas, y comparten esa devoción en el día a día?

Te invito a que releas el post, y compruebes que en esas líneas estoy aludiendo al abuso más bien generalizado de las citas que se hacen a diario de Martí, casi siempre descontextualizadas, y utilizadas con fines muy puntuales, más políticos que cívicos. Aquí no es imprescindible mencionar nombres porque de lo que hablo es de una tendencia colectiva muy parecida al Uno heideggeriano, y que es fácil de comprobar cuando examinas lo que sucede en la isla y más allá de la isla. El reciclaje de bustos que Titón ridiculiza en La muerte de un burócrata sigue practicándose de modo burdo, solo que en vez de bustos producimos citas en serie.

Tu sugerencia de que “deberías pensarlo muy bien antes de opinar de esa manera tajante en un campo profesional que no es precisamente el tuyo” trajo a mi cabeza aquella afirmación tuya igual de absoluta y generalizadora sobre los videojuegos, cuando hace poco los descalificaste en bloque en un foro público. Ese día me pareció desatinada tu postura por las mismas razones que ahora esgrimes contra mi exposición: ¿cómo podías afirmar con tanta seguridad aquello, me preguntaba, sin antes estudiar el fenómeno y establecer un diagnóstico confiable? Lee el resto de esta entrada

DE LUIS ÁLVAREZ ÁLVAREZ A GARCÍA BORRERO

Mi querido Juan Antonio:

Me parece que si vas a hacer afirmaciones tan absolutas y generalizadoras como esta que haces sobre los estudiosos de Martí, tendrías que hacerlo con propiedad. Por tu redacción, se diría que estás rechazando en bloque un siglo de estudios martianos. Para empezar, no tendría yo la certeza de que tú, que nunca te has dedicado profesionalmente al estudio de Martí, hayas alcanzado una información absoluta acerca de tales investigaciones; si esta impresión mía es cierta, deberías pensarlo muy bien antes de opinar de esa manera tajante en un campo profesional que no es precisamente el tuyo. En segundo lugar, en todo campo de estudio hay valoraciones y juicios incorrectos; eso no quiere decir que haya que tirar todos los demás por la borda. Por lo pronto, no sé qué investigadores martianos hayan pretendido, como dices, conocer los pensamientos más íntimos de Martí. Y, por cierto, te dejo sentado que no me considero aludido personalmente por lo que apuntas: no soy propiamente un especialista en Martí, sino un investigador que lo ha estudiado apenas un poco, y nada más. Por lo pronto, no me precio de conocer, como esas personas a quienes no nombras, los pensamientos íntimos de Martí.

Creo que cuando se expresan juicios tan categóricos como lo haces aquí, lo menos que se puede hacer es mencionar a directamente a quién se refiere uno. Eso es elemental sentido profesional.

Por último, amigo mío, tu sugerencia de que usemos a Dilthey para comprender a Martí me parece bastante peregrina. La hermenéutica ha avanzado mucho desde la época de Dilthey, y me parece que tenemos enfoques más acordes con nuestra época. Me llama la atención que estés sobrevalorando, además de a Nietzche, a Dilthey: ¿no te parece que es demasiado siglo XIX?

En todo caso, amigo mío, si te interesas por el pensamiento del pasado, a mí me parece muy bien. Pero entonces te remito a los antiguos griegos, que estudié bastante a conciencia en mi licenciatura, y te pido que te acojas a su máxima, tan atinada, de “nada en demasía”. Suele ser muy útil para no caer en juicios desatinados y sin base.

Y ya que alguna vez me has mencionado en tu blog, te agradezco que incluyas esta nota en él.

Un abrazo,

Luis

DE GARCÍA BORRERO A GUSTAVO ARCOS

Querido Gustavo:

Tu mensaje me había llegado a través de terceros, y por eso no lo colgué inicialmente. Ya sabes que en el blog pongo a circular ideas que, aunque pueden partir de lo privado, tienen una indiscutible utilidad en lo público. Pero para ello siempre será imprescindible el consentimiento de la persona que escribe o expone sus argumentos.

Lamentablemente entre nuestros intelectuales de ambas orillas el debate privado suele ser riquísimo, pero la voluntad para llevar a lo público esas discusiones no es tan estimulante. Demasiadas personas me han dicho (aquí o allá) que prefieren mantener en lo privado sus criterios, por las razones que sean. Y eso hay que respetarlo, en tanto forma parte de esa sociedad democrática, inclusiva, a la que ambos aspiramos.

Este nuevo mensaje que sí me ha llegado a mi buzón directo desde el tuyo tiene una introducción sumamente provocadora, y que recordarás se vincula a los problemas que de algún modo comenzamos a debatir en nuestro panel de LASA, pero que por falta de tiempo dejamos a mitad.

Recordarás que en la mesa expuse mi discrepancia contigo en cuanto al rol que podría jugar el ICAIC en un futuro ya inminente, y al que parecieras adjudicarle el rol de mero observador de esas dinámicas y prácticas que ahora mismo están condicionando nuestros actuales escenarios de producción, distribución y consumo audiovisual. Pareces resumir tu profunda inquietud en este grupo de interrogantes que copio y pego para guiarme en lo que quisiera intercambiar contigo:

“¿Cuál sería la función del ICAIC en estos tiempos? ¿En el escenario actual, qué relaciones de legitimación y respeto deben establecerse, entre creadores, instituciones y Estado? ¿Qué se entiende por cine cubano, hoy? ¿Hasta cuándo un grupo de funcionarios determinarían, cuáles son los cineastas cubanos y cuáles no?”. Lee el resto de esta entrada

GUSTAVO ARCOS SOBRE UNA MUESTRA DE CINE ORGANIZADA EN COREA DEL SUR

Hace unos días le envié este mensaje al grupo de realizadores envueltos en este proyecto. Aunque no fue su propósito inicial, ha sido colgado y no por mí, en la red.

Más allá de la anécdota, hay varios asuntos que, justamente, están hoy en el centro del debate que sostienen los cineastas.

¿Cuál sería la función del ICAIC en estos tiempos? ¿En el escenario actual, qué relaciones de legitimación y respeto deben establecerse, entre creadores, instituciones y Estado? ¿Qué se entiende por cine cubano, hoy? ¿Hasta cuándo un grupo de funcionarios determinarían, cuáles son los cineastas cubanos y cuáles no? Son solo algunas, de las muchas preguntas que podemos hacernos. Por eso comparto este mensaje con ustedes.

Saludos

Gustavo.

Hola,

Antes que todo quiero agradecerles por la disposición mostrada desde un inicio a participar en este proyecto. También por la celeridad en sus respuestas y envíos de materiales audiovisuales cuando estos fueron solicitados. La verdad es que estoy muy complacido por la forma desinteresada en que se fueron involucrando o ayudando, a que una muestra tan amplia de filmes cubanos, llegara por vez primera a Corea del Sur, país con el que no tenemos relaciones diplomáticas.

Les recuerdo que hace al menos tres meses fui invitado por la parte coreana a realizar una selección de películas cubanas, a fin de presentarlas en Seúl durante unas jornadas de cultura cubana que tendrían lugar allí en los meses de julio y agosto. La Sociedad Cultural José Martí oficiaba en Cuba como mediadora en este proyecto, pues ya tenían experiencias de trabajo en el ámbito cultural con los coreanos. De manera oficial se contactó a la dirección de Relaciones Exteriores del ICAIC y se inició un proceso de propuestas de filmes y documentales que pudieran conformar dicha muestra. De forma paralela, hice mi curaduría integrando películas realizadas por la industria oficial y otras gestadas de manera independiente. Para mí, estaba claro que si bien resultaría incompleta una muestra de cine cubano sin la presencia de obras del ICAIC, también resultaría poco seria, una, donde estuvieran ausentes varios de los materiales independientes premiados y legitimados internacionalmente en los últimos 10 años. Lee el resto de esta entrada

EL SITIO DEL DEBATE DE LOS CINEASTAS CUBANOS

Aquí les apunto la dirección que ha sido creada en el sitio Web de la UNEAC, con el fin de que los interesados puedan consultar todos los materiales, informaciones o documentos generados por el Grupo de Trabajo elegido por los cineastas cubanos que se reunieran, hace poco, en el “Centro Cultural Fresa y Chocolate”. Tambien pueden pinchar directamente en este enlace.
En este espacio evidentemente en construcción podrá encontrarse lo que sigue:


CineDebate / (Un espacio de los cineastas cubanos)

I-. INFORMACIONES, ACTUALIDAD.

4. Cineastas, continúa el trabajo. 2/junio/2013.
3. Segunda cita… de cineastas cubanos.
2. Cineastas cubanos por el cine cubano.
1-. Convocatoria al primer encuentro de los cineastas.

II-. DOCUMENTOS DE TRABAJO.

3-. Proyecto de Decreto Ley sobre la condición laboral del creador audiovisual.
2.-Cuba, Ley No. 169, Creación del ICAIC.
1-. Relaciones de producción, un nuevo enfoque.

III-. OTROS DOCUMENTOS DE TRABAJO.
1-. Propuestas para una renovación del cine cubano.

IV-. DOCUMENTOS DE REFERENCIAS.
1-. Ley de Cine de Colombia.
2-. Manuel de asignaciones de recursos para cine en Colombia.
3-. Ley de Cine de Venezuela.
4-. Registro Nacional de Cinematografía de Venezuela.
5-. Ley de Cine de la República Dominicana.
6-. Resolución argentina de apoyo a festivales.

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