TITÓN, GUANTANAMERA Y LA MUERTE (Fragmento)

Comparto la invitación que ha llegado al buzón electrónico, anunciando la presentación que mañana harán en el Pabellón Cuba de un nuevo número de la revista La Siempreviva, dirigida por el escritor y cinéfilo empedernido Reynaldo González.

Según puede leerse en la invitación, se trata de,

“Un extraordinario dossier sobre libros, películas, directores, estudios de realizadores y períodos del cine cubano, con textos de Ambrosio Fornet, Ángel Pérez, Daniel Céspedes, Luciano Castillo, Frank Padrón, Mario Espinosa, Luis Álvarez Álvarez, Sigfredo Ariel, Antonio Enrique González Rojas, Juan Antonio García Borrero, Rolando Leyva, Ángel Pérez, Nahela Hechavarría Pouymiró, Olga García Yero, Berta Carricarte Melgarez, Claudia González Machado, Nelson Herrera Ysla, Ángel Pérez, Nils Longueira Borrego y Jorge Ruffinelli”.

No podré estar físicamente, pero comparto con los amigos del blog un fragmento de mi contribución a la revista, en este caso un capítulo del libro inédito “Ciudadano Alea”, hablando específicamente del filme Guantanamera, que Tomás Gutiérrez Alea dirigiera junto a Juan Carlos Tabío antes de morir.

JAGB

TITÓN, GUANTANAMERA Y LA MUERTE (Fragmento) [1]

Por Juan Antonio García Borrero

La primera vez que Tomás Gutiérrez Alea pensó en filmar el argumento de Guantanamera, estaba muy lejos de presentir que éste habría de ser, a la postre, su última cinta. Aquello fue a mediados de los años ochenta. Acababa de ganar con Hasta cierto punto el premio principal del Festival de La Habana, y tras escuchar en televisión un discurso de Fidel en contra del burocratismo, pensó que podría resultar atractivo (y útil) filmar una comedia de enredos, donde se ridiculizara a estos personajes que ya él había fustigado antes en La muerte de un burócrata.

De acuerdo con Titón, el primer guión escrito por Eliseo Alberto fue entregado al ICAIC el 18 de abril de 1986. Y sobre la trama señalaba que podía resumirse del siguiente modo:

“(…) a unas fiestas populares organizadas en Guantánamo asiste una mujer nacida allí que, siendo aún muy jovencita, había sido llevada por sus padres a vivir en La Habana. En medio del carnaval reencuentra al que había sido su primer y gran amor, viejo ahora igual que ella, pero también atrapado en el recuerdo de aquella relación de adolescentes. Cuando están a punto de unirse por primera vez, ella muere de felicidad en los brazos de él, y su cadáver debe ser trasladado a La Habana. Pero entre las rigurosas medidas de ahorro impuestas por la escasez de combustible está la de no permitir que ningún carro fúnebre traspase los límites de la provincia a la cual pertenece, y es así como, para el traslado del féretro, se pone en práctica por primera vez el sistema de relevo en las fronteras de cada una de las provincias que será necesario atravesar”.[2]

Al principio el proyecto se titulaba Contra su voluntad, pues a Titón le había gustado la inscripción que leyó en una de las lápidas del cementerio y que decía: “Aquí yace/ contra su voluntad/ Fulano de tal”.[3] Por otro lado, el episodio del cambio de cadáveres ya lo había utilizado en Las doce sillas, pero por razones dramatúrgicas lo eliminó en su momento, en tanto “alargaba la presentación y confundía la línea principal de la narración”.[4]En los ochenta, el tono del proyecto encajaba con aquel conjunto de películas que estrenó el ICAIC en la década, y que gozara de tanto respaldo popular. Prometía ser una historia que el público iba a agradecer, de allí que Titón se sintiera frustrado con la imposibilidad de filmarla de inmediato. Incluso llegó a pensar que sería otro de esos proyectos que jamás llegaría a la pantalla, como le comenta a José Antonio Évora en algún momento:

“Lamento mucho no poder hacer esta película, aparentemente una comedia muy ligera, pero en verdad una historia llena de profundas reflexiones sobre la vida y la muerte, sobre el amor… Las razones que impiden realizarla son las mismas que la inspiraron: los racionamientos derivados de la crisis de combustible. Creo que se pudo haber hecho cuando entregamos el guión, pero ahora es virtualmente imposible”.[5]

Por suerte, el éxito mundial de Fresa y chocolate le facilitaría filmar una nueva película. Como se sabe, Titón tenía varios proyectos, algunos muy queridos, como el de llevar a la pantalla la novela de Alejo Carpentier Los pasos perdidos. Precisamente en mayo de 1994 se había reencontrado con Edmundo Desnoes en la Universidad de Stanford, gracias a la invitación cursada por el investigador Jorge Ruffinelli, y lo había invitado a colaborar en la adaptación. Desnoes terminaría confesando al historiador Luciano Castillo haber aceptado “por curiosidad y por los dineros”[6], pero el recuerdo que guarda de la experiencia en modo alguno es el mejor, según se deduce de su tajante afirmación: “Por ahí, entre mis papeles, anda la versión que abandoné y entregué al productor que creyó que Titón, con mi ayuda, podría romper la barrera invisible que separa la literatura del cine. No creo que valga la pena reproducir esas páginas”.[7]

De hecho, a Gutiérrez Alea tampoco le había parecido bien, de acuerdo a lo que leemos en su epistolario:

“Creo que ya te dije que Toberoff me envió una primera versión del guión escrita por Edmundo. (…) La primera impresión no es muy estimulante. A pesar de que cuando trabajamos en N.Y, llegamos a precisar los lineamientos básicos, el guión no logra alcanzar la necesaria progresión dramática. (…) Le escribiré unas líneas a Edmundo para que vaya reflexionando sobre algunos de los problemas que yo veo en el guión, pero me parece que, hasta que no volvamos a sentarnos juntos a conversar, no vamos a llegar a un resultado aceptable. Así como está no creo que se pueda aspirar a interesar a nadie”.[8]

Tal vez la intuición de que podía ser su última oportunidad fue lo que lo impulsó a jugarse la última carta con Guantanamera. Tenía a su favor el éxito alcanzado con Fresa y chocolate, lo que le garantizaba un mayor respaldo internacional en cuanto a producción. Aunque ese éxito no significaba que dejara a un lado la exigencia de rigor en aquel proyecto en apariencia más sencillo, como puede apreciarse en la misiva que el 2 de abril de 1994 le envía a Walter Achugar, uno de los futuros productores del filme, con residencia en Madrid:

“Ahí va la Guantanamera en su primera versión. Como verás, data del 1 de abril de 1989. Es decir, ya han pasado muchas cosas desde entonces y nuestro país ha cambiado mucho en estos años. Ahora están las bicicletas, las ruinas de la ciudad, el desierto que va ocupando poco a poco más espacio… Esto nos obliga a replantearnos algunas cosas para actualizar la historia. Pero es un trabajo previsible, es decir, nada angustioso. Por otra parte, algo que siempre supimos: hay que trabajar mucho más el diseño de los personajes. Sobre todo, los del camionero y el de la mujer del funcionario. Si finalmente logramos que sea Pichi, el de Fresa y chocolate, el que haga el personaje del camionero, hay que darle otro tono a ese personaje y a las motivaciones de su relación con Georgina, la mujer del funcionario, que sería interpretado por Mirtha. No deja de ser interesante que el homosexual de F y ch va a aparecer ahora como un camionero supermacho y la jinetera, en cambio, será ahora una mujer superreprimida, casi monjil. Eso me gusta”.[9]

En realidad, no sólo el país era otro, con esa paulatina “dolarización” de la economía, que aquel año tendría un punto de giro importante con la legalización de la compra y venta de dólares; también lo era Titón, con esa certeza de que se aproximaba al final de su vida: la certeza de que quedaba poco. Había conseguido cierta serenidad en su ánimo gracias a la práctica de Tai Chi en la que se había iniciado, y el abandono de antiguos hábitos. Pero por mucha madurez existencial que hubiese conseguido adquirir hacia la fecha, seguía siendo humano, demasiado humano.

Juan Antonio García Borrero

Notas:

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PASANDO REVISTA CON “TEMAS”

Mañana miércoles, en el espacio “Pasando revista” (que conduce en Nuevo Mundo el intelectual camagüeyano Jorge Santos Caballero), estaremos hablando del cine joven cubano, a partir de lo discutido bajo los auspicios de la revista Temas en su foro de debate “Último Jueves”.

En “Pasando revista” queremos hablar de la vida cultural e intelectual de la nación, a partir de lo que se ha publicado en las diversas revistas que han existido en el país, sin importar la fecha de su aparición. Y especialmente nos interesa fomentar una cultura del debate en la que “Temas”, con su director Rafael Hernández a la cabeza sigue siendo una gran escuela (aquí apunto que en Camagüey el propio Santos Caballero ha mantenido su “Pluralidades” como uno de los escasos foros sistemáticos de discusión intelectual que existen en la ciudad).

En el caso concreto de lo que sucederá mañana, estaremos conversando de “Los caminos del cine joven en Cuba”, a partir del Último jueves organizado por la revista, donde participaran como panelistas Belkis Vega (realizadora), Gustavo Arcos (crítico), Gabriel Caparó (crítico), Inti Herrera (productor), y Jorge Betancourt Benemelis (realizador).

El “cine joven cubano” es uno de los asuntos que más polémicas ha despertado en los últimos años en el país, y, paradójicamente, tal vez de lo que menos se conoce. Porque mirando con atención: ¿a qué nos referimos cuando hablamos de cine joven en Cuba?, ¿cuántos de los críticos del país han estudiado con profundidad ese cuerpo de filmes e ideas que a estas alturas ya existe?, ¿sobre qué base académica, que trascienda el superficial impresionismo, podríamos entender un poco mejor lo que ahora mismo sucede con este fenómeno, donde tendrían que tomarse en cuenta los entornos tecnológicos y la emergencia de nuevas prácticas culturales?

Reitero una idea que, casualmente, expresé alguna vez en el espacio “Pluralidades” que conduce Santos Caballero: en Cuba es ahora mismo que estamos aprendiendo a escribir la palabra “diversidad”, pero todavía vamos por la “v”.

A pesar de eso, espacios como “Último Jueves”, “Pluralidades”, y esperemos que “Pasando revista”, están ayudando a que se acelere la escritura y comprensión del término.

Juan Antonio García Borrero

GARAJE SONORO

Acá comparto promoción de otro de los espacios que podrá disfrutarse en la sede del Proyecto “El Callejón de los Milagros”, todos los últimos domingos de cada mes, a las cuatro de la tarde.

El nombre del espacio será “Garaje sonoro”, y para los que en Camagüey conocen a Salvador Torres, alguien que lleva en vena la promoción cultural, sabe que el asunto se moverá en los predios de la música rock, si bien él mismo me asegura que no quiere encasillarse en un solo género.

Pero la idea es que una vez al mes los amantes de este tipo de música tengan su espacio para intercambiar no solo impresiones, sino también archivos musicales, información, y todo lo que se pueda compartir a través de esa plataforma Omeka con la que se está trabajando en el Proyecto El Callejón de los Milagros, con el fin de conformar una comunidad de usuarios que tome en cuenta los intereses de los más diversos grupos.

Para esta primera oportunidad, que será el domingo 26 de agosto, El Garaje Sonoro de Salvador Torres nos propone aproximarnos al grupo Greta Van Fleet.

JAGB

PAQUITA ARMAS SOBRE RTV COMERCIAL

Hace menos de un mes, a propósito de la premier de Sergio y Serguéi (2017), tuvimos la suerte de tener por acá a Joel Ortega, gerente de RTV Comercial. Y hoy me da un gusto enorme compartir este trabajo de Paquita Armas sobre este centro productor de audiovisuales que, desde hace un tiempo, nos está proponiendo materiales bien interesantes…

Un cuarto de siglo de RTV comercial: MATRIZ DE PROGRAMAS Y FILMES RECONOCIDOS POR CRÍTICA Y PÚBLICO

Por Paquita Armas Fonseca

En el 2019 RTV Comercial, empresa de la televisión cubana, celebrará su primer cuarto de siglo con muchos más aciertos que pifias, y con una mística a su alrededor que le hace bien (y mal): casi todos los realizadores quieren trabajar con ese pequeño grupo de personas, pero sólo lo alcanzan quienes presenten proyectos atractivos y hayan mostrando talento. De ahí que, como diría Silvio, “hay un grupo que dice….”

Sigo su trabajo, todas sus producciones desde un buen tiempo atrás, creo que empecé con Duaba, la odisea del honor, luego la trasmisión de la CELAC y la explosión que fue el filme Conducta. Entonces quise entrevistar a Joel Ortega, su gerente; él me invitó a una reunión de su consejo dirección y allí dialogué con casi todos sus integrantes. Salí de aquel encuentro convencida de que había un equipo, un verdadero grupo de personas que sabían lo que querían y hacían.

RTV nace en el 1994 dentro de un proceso descentralización del comercio exterior por el que cada organismo creo su equipo dirigido a encargarse de importaciones y de alguna manera comercializar lo que pudiera ser comercializable. Desde sus inicios prestaba servicios en el área comercial:

– importación

– comercialización vinculada al licenciamiento de contenido

– gerencia de producción en función de generar servicios

En el 2007 se dieron los primeros pasos para la producción porque desde el punto de vista tecnológico lo que se hacía en Cuba no podía comercializarse, la televisión analógica daba paso a la digital y además era imperioso modernizar la forma de decir. En una negación dialéctica tomar lo que llama la atención en los programas de entretenimiento allende los mares, e incorporarle nuestro mensaje de cubanía y patriotismo. (para seguir leyendo, pinchar aquí)

NUEVO CINEMA PAYADISO

En esta nueva edición de Cinema Payadiso, los payasos Florecita y Cebollita les mostraron a niños, niñas y adultos, la diferencia entre un picado y un contrapicado. Y fue estimulante ver cómo los padres se integraban a este tipo de aprendizaje en forma de juego. Y cómo ayudaron a que sus descendientes descubran este mundo maravilloso de las imágenes en movimiento. Y cómo asistieron más personas que el sábado anterior, con reincidentes incluidos.

Sé que es poco lo que estamos logrando todavía, porque hasta que la enseñanza de la Apreciación Audiovisual no sea apreciada como parte de una Política Pública que estimule la posición crítica, nuestros niños seguirán habituándose al simple consumo de los materiales que se le ofrecen a sus ojos.

Camagüey tiene todas las posibilidades de convertir su Paseo Temático del Cine en una inmensa aula donde aprendamos todos. Tiene una infraestructura única. Tiene las personas que podrían ayudar a promover esta Campaña de Alfabetización Audiovisual, y sobre eso me gustaría compartir algunas ideas la próxima semana.

Pero por lo pronto extiendo mi agradecimiento a los artistas Denia Rodríguez León (Florecita) y Adiel Morales Rodríguez (Cebollita), quienes han conseguido entender la esencia de lo que persigue el Proyecto El Callejón de los Milagros, y han puesto todo su talento en función de este hermosa labor comunitaria.

Juan Antonio García Borrero

UNA CIBERTERTULIA PARA LA CRUZADA LITERARIA

En estos tiempos donde pareciera que es el consumo audiovisual lo que impregna todas nuestras maneras de acceder a lo mejor de la cultura, ¿qué papel podrían jugar entre nosotros el libro y la lectura? Y, por otro lado, ¿cómo no caer en el fetichismo de la tecnología, ese que apenas repara en el artefacto, y no en los universos simbólicos que se van construyendo, muchas veces de un modo involuntario o inconsciente, en el trasfondo de la trama?

De eso estaremos hablando mañana en nuestra Cibertertulia “El Callejón de los Milagros”, y tendremos como invitada especial a Jessica Pérez Quesada, autora del poemario “Cirquísima” (2017), y quien trabaja en la Agencia Literaria Latinoamericana, y está participando en la XV Edición de la Cruzada Literaria que se celebra en Camagüey desde el día 6.

Como parte de la Cibertertulia ya hemos colocado en nuestro Portal El Callejón de los Milagros un grupo de libros y artículos que hablan críticamente del nuevo fenómeno, y en especial sugerimos el volumen “Nueva agenda por el libro y la lectura: recomendaciones para políticas públicas en Iberoamérica”, publicado por Cerlalc.

Al Proyecto “El Callejón de los Milagros” no le son ajenas las prioridades establecidas por la Cruzada. Después de todo, a nosotros nos interesa promover el buen cine y la formación de espectadores críticos, mas ello incluye el fomento de la lectura de libros sobre cine que sean capaces de mostrarnos su Historia, pero que también nos inviten a redescubrir las dimensiones de un mundo audiovisual que, pese a todo lo escrito, mantiene zonas intocadas.

En el caso específico de nuestro Proyecto, es bueno recordar que cuenta con una Mediateca donde es posible encontrar más de 4000 libros especializados en cine. La pregunta es: ¿por qué entonces la comunidad académica que existe en la ciudad apenas hace uso de ella?, ¿por qué muchas de las tesis, libros, artículos que se escriben, siguen dialogando con una bibliografía referida al cine que pareciera no haber pasado de los sesenta?

Eso nos habla de la necesidad de incluir en esa Cruzada Literaria también el fomento de la lectura de libros especializados que ayuden a que el diálogo que se establezca con este “cine expandido” tenga un mínimo de actualización en su diagnóstico.

Juan Antonio García Borrero

NUEVO MUNDO: PASITO A PASITO

Cuando el próximo jueves, a las cinco de la tarde, hagamos la Cibertertulia “El Callejón de los Milagros” dedicada en este caso a la Cruzada Literaria impulsada en la ciudad por la AHS, en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo estaremos estrenando una nueva manera de interactuar con el público mientras se proyecta en la pantalla, y eso será posible gracias al apoyo desinteresado de un montón de gente que ahora mismo viven en diversas partes del planeta.

Menciono apenas algunos nombres: Maylín Pérez Parrado (Panamá), Mileydy Artiles (Miami), Armando Guerra (España), Paquita Armas (La Habana), Racso Morejón (La Habana). Gracias a las gestiones y donaciones de estas personas, hoy el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo puede conectar los dispositivos de los ponentes que expongan al frente de la sala directamente al proyector que se encuentra en la cabina.

Más que lo material, lo que quiero resaltar el espíritu de colaboración, la complicidad creativa de muchos que apoyan el Proyecto El Callejón de los Milagros, porque con ello apoyan a la comunidad camagüeyana que gusta del buen cine.

Y, por otro lado, el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo se merece eso y mucho más. Todavía en la ciudad no consigue apreciarse la importancia histórica que ha tenido este local que fue la primera sala de su tipo creada en el país (de allí la tarja que se encuentra en su fachada).

Quienes hoy asistan al espacio, no solo podrán disfrutar de las proyecciones cinematográficas, sino que a través de la Red “El Callejón de los Milagros” es posible acceder a su Mediateca, así como al repositorio que, pasito a pasito, va creciendo con el fin de poner en manos de la comunidad recursos que ayuden a la formación y superación de los espectadores.

Una vez más, gracias a todos los que están colaborando. Y a los que también sabemos se van a sumar.

Juan Antonio García Borrero

UNIVERSIDAD, AUDIOVISUAL Y ENSEÑANZA

Me parece excelente y muy necesario el artículo que Pedro Noa acaba de publicar con el título de La Universidad y la enseñanza del cine en Cuba. Casualmente, el próximo mes pensamos dejar inaugurado en la ciudad de Camagüey el Cine Club “El Callejón de los Milagros” con un reducido grupo de estudiantes universitarios que se han interesado en conformarlo, y habíamos previsto iniciar las actividades con una charla sobre la enseñanza de la apreciación cinematográfica en las universidades cubanas.

El artículo de Noa es exhaustivo, si bien me gustaría resaltar que además de la magnífica labor de José Manuel Valdés-Rodríguez como pionero indiscutible de esta gestión cultural en Cuba, estuvo lo conseguido por ese par de jóvenes que fueron Germán Puig Paredes y Ricardo Vigón Teurbe-Tolón (1928-1960) al frente del Cine-Club Universitario que organizaran en 1948, y que consiguió aglutinar a su alrededor a figuras tan relevantes de nuestra cultura nacional como Tomás Gutiérrez-Alea, Guillermo Cabrera Infante, o Néstor Almendros, por citar apenas tres que después formarían parte de la primera Cinemateca de Cuba (otra de las acciones precursoras de Puig y Vigón).

Noa cita lo que en su momento apuntara Francisco Ichaso en su columna “Escenario y pantalla” del periódico El Diario de la Marina:

La sala de cine de la Universidad existe ya como una instalación ocasional de la Escuela de Verano; pero debiera ser considerada desde ahora por las autoridades universitarias como una parte integrante y desde luego permanente de su estructura, con una atención especial, bajo una dirección experta y con el equipo necesario para prestar servicio a todas las escuelas y facultades. No se concibe una universidad moderna, de la importancia de la nuestra, sin un aula de cine, donde se exhiban no solo películas y documentales de interés escolar y científico, sino también “films” de arte cuya resonancia cultural no puede ser desconocida por un centro de altos estudios.

No me gustaría generalizar, pero tengo la impresión de que tras lograrse lo que parecía imposible, el vínculo de las universidades cubanas con el pensamiento crítico que aborda el mundo audiovisual es cada vez más precario. Al menos es lo que deduzco a partir de mi relación con las Universidades de Camagüey, donde a duras penas encontramos a estudiantes y profesores vinculados de un modo sistemático al sistema de eventos audiovisuales que se realizan en la ciudad a lo largo del año.

Sobra decir que estos no son los tiempos de Valdés-Rodríguez, donde si querías ver una película (tuviese calidad o no), tenías que asistir al cine o a las instituciones que contasen con esa tecnología. Ahora cada profesor y cada estudiante tiene en su casa reproductores y dispositivos de almacenamiento que les hace creer que ello resulta suficiente para obtener una idea crítica de ese universo que a diario consumen.

El disparate raya con lo patético, y te hace tropezar a veces con situaciones tan grotescas como la que me tocó padecer recientemente, cuando debí escuchar estoico a un joven que recién inicia sus estudios de Sociología, asegurar con arrogante ignorancia que a él el cine, en términos de conocimientos, no le aporta nada.

Por supuesto que no voy a creer que esa es la regla porque en Camagüey también he podido leer excelentes tesis que abordan el mundo cinematográfico. Pero hablo de lo que institucionalmente está fallando, y que nos permite apreciar un retroceso descomunal en lo que a extensión universitaria se refiere, como proceso que permitiría formar estudiantes que al final de la carrera vivan orgullosos no solo del título que han alcanzado, sino de la curiosidad intelectual que la Universidad ha logrado sembrar en ellos.

Juan Antonio García Borrero

ERNESTO DARANAS SOBRE SERGIO Y SERGUÉI

Me da mucho gusto compartir esta entrevista donde Ernesto Daranas habla de su filme más reciente, pero también de esa experiencia única que significa “ir al cine”. Una experiencia que acá en Camagüey seguimos defendiendo, como el cineasta se encarga de resaltar en la entrevista. A Daranas y su equipo: gracias por su película, gracias por la complicidad…

JAGB

Sergio y Serguéi llega a los cines de Cuba.

Entrevista a Ernesto Daranas.

Por Frank David Domínguez.

El director de Conducta y Los Dioses Rotos llena nuevamente las salas de Cuba, la polémica vuelve a acompañar sus estrenos, mientras que su película sobre la amistad entre un profesor de marxismo cubano y un cosmonauta soviético sigue cosechando lauros.

El público vuelve a responderte, y como ya es costumbre, la polémica y los premios te siguen. ¿Es algo que ocurre o es algo que persigues?

Lo importante es hablar de algo que me inquiete y que sienta que vale la pena compartir con la gente. Me formé viendo películas y sigo siendo un cinéfilo ante todo, eso no me impide ver el cine y la realidad a mi manera y quizás sea esa mirada la que conecte. Lo demás sí es algo que sucede y que agradezco porque una película se hace para todo menos para pasar indiferente.

Hay varios puntos comunes en tus películas: tu manera de reflejar a La Habana, la encrucijada ética y social en la que colocas a tus personajes, el juego con el melodrama… ¿Qué te mueve a eso?

Nos guste o no, el melodrama está cifrado en nuestros genes. Pero es una cuerda floja sobre la que resulta difícil sostenerse, sobre todo si se quiere llevar las cosas del corazón a la cabeza. En cuanto a La Habana, me he centrado en lo que se pierde. Y no es un tema de restauración, o de un casco histórico; es algo menos evidente y que tiene que ver, entre otras cosas, con nuestra autoestima, con el respeto por lo que realmente somos y que se desfigura en esta larga lucha por la subsistencia. Eso es lo que trato de llevar a mis personajes y a mi propia manera de reflejar este lugar en el que vivo. Del resto se ocupa el talento del staff y de los actores, porque la realidad es que hay mucho de ellos en todo lo que he hecho.

Puedo ver esa autoestima a la que te refieres en la Carmela de Conducta y en la Sandra de Los Dioses Rotos, ¿cómo la abordaste en el Sergio de esta comedia?

S&S es una sátira, eso implica un tratamiento de personajes diferente. Carmela y Sandra alzan la voz y eso facilita identificarse con ellas, pero Sergio no es así, no es un héroe al uso, es solo un buen hombre enfrentado a una circunstancia para la que no ha sido preparado y a la que tiene que adaptarse para sacar adelante a los suyos. Y no sólo es Sergio: están su madre, su hija, el amigo que hace balsas, su alumna; todos, a su manera, luchan por sostenerse frente a un engranaje que los supera. Eso, en un momento de nuestra historia reciente muy diferente a este, cuando la mayoría pensaba y actuaba de otro modo, algo que a veces olvidamos o que simplemente se ignora dado que ya hay dos generaciones de cubanos que no conocieron los años en los que se desarrolla la película. Lee el resto de esta entrada

SERGIO CORRIERI, MÁS ALLÁ DE “MEMORIAS…”

A propósito del próximo estreno del documental Sergio Corrieri, más allá de “Memorias”, de la realizadora Luisa Marisy, el próximo martes 7 de agosto tendrá lugar un encuentro con la prensa en el Centro Cultural “Fresa y chocolate”. Compartimos la información que nos han hecho llegar.

FICHA TÉCNICA

Título: Sergio Corrieri, más allá de “Memorias..”

Año de producción: 2017

Género: Documental

Duración: 64 min.

Formato de filmación: Digital

Color: B/N Color

Sonido: Estéreo

Entidad productora: ICAIC – Centro Cultural “Pablo de la Torriente Brau”

Directora: Luisa Marisy

Guión: Luisa Marisy y José Ramón Marcos

Productor: Javier González

Diseñador de sonido: Luisa Marisy

Música original: Polito Ibáñez

Director de fotografía: Adalberto Roque

Director artístico: Normando Torres

Editor: Claudia Balmaseda y Jorge E. González Cruz

Animadores: Alejandro Bustillo y Jorge González Cruz

Sinopsis:

Este documental, pretende redimensionar la figura de Sergio Corrieri como intelectual y como creador, tomando como hilo conductor sus poemas, algunas declaraciones que el propio Corrieri hiciera para el programa de la televisión “Cubanos en primer plano”, más los testimonios de un destacado grupo de intelectuales, familiares y amigos cercanos, que nos revelan detalles de su vida y obra, hasta ahora desconocidos.

Sergio Corrieri, el protagonista del filme Memorias del subdesarrollo y uno de los más destacados actores del teatro y del cine cubano, asumió durante las dos últimas décadas de su vida responsabilidades políticas que lo alejaron de la actuación. Sin embargo su labor creativa no se detuvo, aunque se volvió más introspectiva, pues se volcó con intensidad hacia la poesía y la escritura. Al fallecer a los 69 años de edad dejó publicados tres poemarios y un libro de cuentos; además de otros dos poemarios inéditos y una novela corta sobre el Grupo Teatro Escambray, que podemos considerar que fue una de sus obras mayores como intelectual, porque este tipo de teatro comunitario resultó un fenómeno renovador dentro de las artes escénicas en Cuba y en América Latina.