Los mundos invisibles de la ENDAC

No recuerdo cuando fue que me hice adicto a coleccionar “frases célebres” y compartirlas. Supongo que, como toda afición, fue impulsada por eso misterioso que llamamos “mero placer”.

Pero sí puedo evocar esa toma de conciencia donde descubres que, más allá de tu ombligo, han existido un montón de personas geniales que, como tú, como yo, se sintieron angustiados por la existencia y decidieron darle pelea con altura, con fineza.

A partir de ese instante, decidí convertirme en una suerte de curador de las habladurías ajenas y propias que nos acosan: prestaría oídos y atención solo a lo que fecunda, y dejaría en manos del viento lo que el “psitacismo” (término acuñado por Leibniz para referirse a las ansias incontroladas de hablar por hablar, asociándolas a los loros), seguirá generando en la comunidad parlante.

Mas igual entiendo que coleccionar frases por coleccionarlas, o citarlas a diestra y siniestra, puede ser también grave “habladuría”, si no se hace un uso creativo de ellas, si no la ponemos en función de lo heurístico, de la acción. Es decir, en función de crear mundos alternativos que nos liberen de la dictadura del “más de lo mismo”.

Por eso cuando cito lo que dijo alguien (no tiene que ser famoso) es como darle la palabra a un amigo que llega hasta mí en ese instante con un candil en sus manos. Es el inicio de una conversación que quiere permanecer ajena a lo que está de moda, o a ese culto a la tautología que sería repetir lo que “todo el mundo” dice porque lo dice “todo el mundo”. Y que me invita a escapar de lo conocido e imaginar lo nuevo, lo invisible.  

En el caso de la ENDAC, confieso que su origen no lo localizo en lo que pudo haber dicho alguien vinculado al cine. Creo, y esta idea tampoco es mía, que el cine es algo tan importante que no podemos darnos el lujo de dejarlos en manos exclusivas de los cinéfilos.

Así que ha sido Blaise Pascal quien, en lontananza, mejor ha argumentado lo que sería la ENDAC y por qué surge, cuando se describe “abismado en la infinidad inmensa de los espacios que ignoro y que me ignoran”. Por muchos contenidos que seamos capaces de publicar en la enciclopedia, jamás lograremos agotarlo todo. Y otra vez Pascal nos lo explica con pasmosa lucidez:

Todo el mundo visible no es más que un átomo imperceptible en el grandioso seno de la naturaleza. No hay idea que se le aproxime. Podemos ampliar nuestra concepción más allá de todo el espacio imaginable; sólo producimos átomos en comparación con la realidad de las cosas. Es una esfera infinita, cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna”.  

Paradójicamente, tomar conciencia de esos tremendos límites que como individuos tenemos, puede ayudarnos a tener más claridad de lo que nos proponemos en nuestros proyectos.

Juan Antonio García Borrero

En memoria de Raúl Pérez Ureta

(n. Fomento, Sancti Spiritus, Cuba, el 13 de agosto de 1942// m. La Habana, 3 de marzo de 2021).  Director de fotografía. Su nombre completo: Juan Raúl Pérez Ureta. De 1959 a 1961 trabaja como diseñador de ropa masculina. En 1961 ingresa al Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) como asistente de cámara de animación en dibujos animados, y labora de 1965 a 1984 como camarógrafo del Noticiero Icaic en más de 500 ediciones de esta producción semanal.

Paralelo a esto trabaja como técnico de sonido en filmes como Despegue a las 18 horas (1965), 79 primaveras (1969) y ¿Cómo, por qué y para qué se asesina a un general? (1970), las tres de Santiago Álvarez. En 1986 debuta como director de fotografía en la coproducción cubano-colombiana de Lisandro Duque Visa USA. Ese mismo año se encarga de la dirección fotográfica de Otra mujer (Daniel Díaz Torres, 1986) y Diario de una esperanza (Miguel Torres, 1986), y en 1988 asume similar responsabilidad en Un señor muy viejo con unas alas enormes, de Fernando Birri.

Sin embargo, es con su trabajo en Papeles secundarios (Orlando Rojas, 1989), que se advierte un verdadero punto de giro en su carrera, y todo un aporte a la nueva visualidad del cine cubano, al resultar importante ya no sólo lo que hablan los personajes, sino la manera en que la cámara capta los diversos mensajes presentes dentro del encuadre, provenientes de los otros elementos que conforman la composición.

Este estilo se reitera en los cortos Zoe, de Mario Crespo, y Adriana, de Mayra Segura, ambos pertenecientes al filme Mujer transparente (1990), y se hace mucho más enfático en la cinta de Daniel Díaz Torres: Alicia en el Pueblo de Maravillas (1990), donde la ambigüedad del asunto se ve reforzada por las composiciones de Pérez Ureta, empeñado en encontrar un equilibrio entre la fealdad natural de lo que se describe, y la meticulosidad de la puesta en escena.

En la década de 1990 se convierte en el fotógrafo favorito de los realizadores cubanos, y algunas de las películas más memorables o visualmente elaboradas del periodo. Madagascar (Fernando Pérez, 1994); Pon tu pensamiento en mí (Arturo Sotto, 1995) y La vida es silbar (Fernando Pérez, 1998) se apoyan precisamente en ese estilo personal que no simula su vocación por el esteticismo. Su laureado trabajo en Suite Habana (Fernando Pérez, 2003), lo confirma como uno de los fotógrafos más innovadores del cine cubano posterior al triunfo de la revolución.

En el año 2010 recibió el Premio Nacional de Cine.


Filmografía

1963: El gusano, de Enrique González Nicanor (Animación, Fotografía)

1964: La tísica, de Rolando Zaragoza, Milton Macedas, Tulio Raggi (Video Clip, Fotografía)

1964: Ogú, de Enrique González Nicanor (Animación, Fotografía)

1966: Cerro Pelado, de Santiago Álvarez (Documental, Sonido)

1966: El origen del gugu, de Hernán Henríquez (Animación, Fotografía)

1966: Un hombre… y un chivo, de Jesús de Armas (Animación, Fotografía)

1969: 79 primaveras, de Santiago Álvarez (Documental, Sonido)

1970: Escuela en el campo, de Jorge Fraga (Documental, Sonido)

1970: Piedra sobre piedra, de Santiago Álvarez (Documental, Sonido)

1971: ¿Cómo, por qué y para qué se asesina a un general?, de Santiago Álvarez (Documental, Sonido)

1973: Panamá… un reportaje especial sobre la reunión del Consejo de Seguridad, de Pastor Vega (Documental, Sonido)

1974: 60 minutos con el Primer Mundial de Boxeo Amateur, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1975: Mundial de campeones, de Luis Felipe Bernaza (Documental, Fotografía)

1975: XXX Aniversario de la independencia de Vietnam, de Miguel Torres (Documental, Fotografía)

1976: El tiempo es el viento, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1976: La tierra de las muchas aguas, de Jesús Díaz (Documental, Fotografía)

1977: Benin: una nación africana, de Jesús Díaz (Documental, Sonido)

1977: Encuentro en Texas, de Daniel Díaz Torres (Documental, Fotografía)

1977: Mi hermano Fidel, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1977: Reportaje en Lagos, de Jesús Díaz (Documental, Sonido)

1978: Conversatorio de Haydée Santamaría (I y II), de Manuel Herrera (Documental, Sonido)

1978: Encuentro, de Víctor Casaus (Documental, Fotografía)

1978: La casa de Mario, de Daniel Díaz Torres (Documental, Fotografía)

1979: ¡Tengo fe en ti!, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1979: El desafío, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1979: El gran salto al vacío, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1979: Etiopía, diario de una victoria, de Miguel Fleitas, Roberto Velázquez (Documental, Fotografía)

1979: La cumbre que nos une, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1980: La guerra necesaria, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1980: Los dueños del río, de Daniel Díaz Torres (Documental, Fotografía)

1981: 26 es también 19, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1981: A Camilo, de Luis Felipe Bernaza (Documental, Fotografía)

1981: Comenzó a retumbar el Momotombo, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1981: Controversia, de Rolando Díaz (Documental, Fotografía)

1981: Historia en dos tiempos, de Miguel Torres (Documental, Fotografía)

1981: Imagen de un artesano, de Miguel Torres (Documental, Fotografía)

1981: Mineros, de Fernando Pérez (Documental, Fotografía)

1981: No van lejos los de alante… Si los de atrás corren bien, de Rolando Díaz (Documental, Fotografía)

1981: Un reportaje sobre el asesinato de los campesinos nicaragüenses Florentino y Jesús Castellón y los maestros internacionalistas cubanos Pedro Pablo Rivera y Bárbaro Rodríguez, de Manuel Pérez (Documental, Fotografía)

1982: Jíbaro (1982), de Daniel Díaz Torres (Documental, Fotografía)

1982: Lejos de la patria, de Melchor Casals (Documental, Fotografía)

1982: Nuevo mundo, de Lázaro Buría (Documental, Fotografía)

1982: Una y otra vez, de Orlando Rojas (Documental, Fotografía)

1983: Las campanas también pueden doblar mañana, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1983: Que levante la mano la guitarra, de Víctor Casaus (Documental, Fotografía)

1984: La semilla escondida, de Lázaro Buría (Documental, Fotografía)

1984: Pero no olvides, de Rigoberto López (Documental, Fotografía)

1985: Holly, Holly, de Lázaro Buría (Documental, Fotografía)

1985: La soledad de los dioses, de Santiago Álvarez (Documental, Fotografía)

1985: Lejanía, de Jesús Díaz (Ficción, Operador de cámara)

1985: Havana Report, de Michael Chanan (Documental, Fotografía)

1986: Diario de una esperanza, de Miguel Torres (Documental, Fotografía)

1986: Otra mujer, de Daniel Díaz Torres (Ficción, Fotografía)

1987: Menos tiempo en la mirada, de Mario Crespo (Documental, Fotografía)

1987: Una nave llena de sueños, de Santiago Álvarez, Héctor Veitía (Documental, Fotografía)

1988: Un señor muy viejo con unas alas enormes, de Fernando Birri (Ficción, Fotografía)

1989: Hablas como si me conocieras, de Irene López Kuchilán (Documental, Fotografía)

1989: La posibilidad infinita, de Tomás Piard (Ficción, Fotografía)

1989: Papeles secundarios, de Orlando Rojas (Documental, Fotografía)

1990: Adriana (Mujer transparente), de Mayra Segura (Ficción, Fotografía)

1990: Alicia en el Pueblo de Maravillas, de Daniel Díaz Torres (Ficción, Fotografía)

1990: Niña en el espejo, de Tomás Piard (Ficción, Fotografía)

1990: Solteronas en el atardecer, de Guillermo Torres (Ficción, Fotografía)

1991: El rey de la selva, de Enrique Colina (Documental, Fotografía)

1992: Espiral, de Miriam Talavera (Documental, Fotografía)

1994: A Spinetta, de Manuel Marzel (Documental, Fotografía)

1994: Madagascar, de Fernando Pérez (Ficción, Fotografía)

1994: Marzel… a Spinetta, de Manuel Marzel (Documental, Fotografía)

1994: Quiéreme y verás, de Daniel Díaz Torres (Ficción, Fotografía)

1995: Mariposas en el andamio, de Margaret Gilpin, Luis Felipe Bernaza (Documental, Fotografía)

1995: Pon tu pensamiento en mí, de Arturo Sotto (Ficción, Fotografía)

1996: Cuando tu estés, de Alejandro Gil (Video Clip, Fotografía)

1996: Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, de José Padrón (Documental, Fotografía)

1997: Amor vertical, de Arturo Sotto (Ficción, Fotografía)

1997: Kleines Tropikana, de Daniel Díaz Torres (Ficción, Fotografía)

1998: La vida es silbar, de Fernando Pérez (Ficción, Fotografía)

1998: Lobos sueltos, de Javier Khün (Ficción, Fotografía)

1999: Cosas de la vida, amigo, de Ismael Perdomo (Video Clip, Fotografía)

1999: Porque es vivir un testimonio raro (Primera parte), de Marina Ochoa (Documental, Fotografía)

1999: Un paraíso bajo las estrellas, de Gerardo Chijona (Ficción, Fotografía)

2000: Hacerse el sueco, de Daniel Díaz Torres (Ficción, Fotografía)

2002: Cuando Sindo Garay visitó a Emiliano Blez, de Rebeca Chávez (Documental, Fotografía)

2002: Mírame mi amor, de Marilyn Solaya (Documental, Fotografía)

2002: Por que vivir es un testimonio raro, de Mario Ochoa (Documental, Fotografía)

2002: Porque es vivir un testimonio raro (Segunda parte), de Marina Ochoa (Documental, Fotografía)

2002: Son 43, de Gloria Argüelles (Documental, Fotografía)

2003: Suite Habana, de Fernando Pérez (Ficción, Fotografía)

2004: Leo y Julita, de Ana María Reyes Sánchez (Ficción, Fotografía)

2004: Monte Rouge, de Eduardo del Llano (Ficción, Fotografía)

2004: Perfecto amor equivocado, de Gerardo Chijona (Ficción, Fotografía)

2005: El intruso, de Arturo Infante (Ficción, Fotografía)

2005: Génesis, de Ramón Luis Pérez (Video experimental, Fotografía)

2005: Llegó el tresero, de Lourdes de los Santos (Documental, Fotografía)

2006: El cayo de la muerte, de Wolney Oliveira (Ficción, Fotografía)

2006: Madrigal, de Fernando Pérez (Ficción, Fotografía)

2007: Camino al Edén, de Daniel Díaz Torres (Ficción, Fotografía)

2007: Papeles principales, de Carlos Barba (Documental, Entrevistado)

2007: Son para un sonero, de Lourdes de los Santos (Documental, Fotografía)

2010: Boleto al paraíso, de Gerardo Chijona (Ficción, Fotografía)

2010: En el cuerpo equivocado, de Marilyn Solaya (Documental, Fotografía)

2010: José Martí: el ojo del canario, de Fernando Pérez (Ficción, Fotografía)

2012: La película de Ana, de Daniel Díaz Torres (Ficción, Fotografía)

2014: Alejandrito y el Cuco, de Alex Medina (Ficción, Fotografía)

2014: La pared de las palabras, de Fernando Pérez (Ficción, Fotografía)

2015: La cosa humana, de Gerardo Chijona (Ficción, Fotografía)

2016: Últimos días en La Habana, de Fernando Pérez (Ficción, Fotografía)

2016: Ya no es antes, de Lester Hamlet (Ficción, Fotografía)

2017: Los buenos demonios, de Gerardo Chijona (Ficción, Fotografía)

2018: ¿Eres tú, papá?, de Rudy Riverón Sánchez (Ficción, Fotografía)

2018: Frágil, de Sheyla Pool (Ficción, Fotografía)

2018: Insumisas, de Fernando Pérez, Laura Cazador (Ficción, Ficción)

2018: Raúl Pérez Ureta: el cine sobre todas las cosas, de Idalberto Betancourt (Documental sobre su vida y obra)

2021: Oscuros amores, de Gerardo Chijona (Ficción, Fotografía). Sin estrenar.


Fuentes

Raúl Pérez Ureta: “Soy un dinosaurio del cine”, por Yanetsy León González

Entrevista con Raúl Pérez Ureta: “Pienso cada día en luz y encuadres”, por Paquita Armas Fonseca

Raúl Pérez Ureta: ¡Filmaremos otra vez”, por Luis Alberto García (Blog El Cine es cortar)

Raúl Pérez Ureta: «Ahora me interesa la historia», por Arturo Sotto (Revista Cine Cubano)

¿Qué es la ENDAC?

La Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC: http://www.endac.org) sigue creciendo, gracias a la complicidad de aquellos que, de modo desinteresado, comparten sus memorias y archivos.

La ENDAC está pensada, precisamente, como un espacio para compartir. Más que como una enciclopedia al uso, yo la visualizo como una suerte de cine-club sin paredes y sin techo, donde en vez de proyectarse las historias contra una pared frontal, todo funcionaría a nivel de nube (sí, como esas nubes que van desplazándose en el cielo, ajenas a las fronteras y perímetros que los humanos construimos en la Tierra).

De allí que en la ENDAC trabajemos con el concepto “cuerpo audiovisual de la nación”, mucho más ambicioso que el de “cine nacional”. Esto nos está permitiendo construir un relato múltiple donde son importantes las películas y biografías, pero también las publicaciones, los espacios de socialización (salas cinematográficas, cine clubes, festivales, eventos), las tecnologías usadas, o las producciones rodadas más allá de la isla, ya sea por cubanos que viven fuera, o extranjeros que se aproximan a “lo cubano”.

Es obvio que un proyecto así no puede concebirse desde un único punto de vista. Como en “Rashomon”, en la ENDAC nos interesa retener las miradas pluridimensionales que permitan diseñar, ya no un mapa, sino un Atlas: es decir, colecciones de mapas (de películas, de cineastas, de tecnologías, etc), que al cruzarse de modo impredecible, estimularán el descubrimiento de nuevos territorios (o territorios hasta ahora ocultos) de lo que al final llamaríamos “cultura audiovisual”.

La ENDAC no es una Base de Datos, sino en todo caso, una Base de Conocimientos, donde los usuarios interactúan y contribuyen a escribir una Historia Pública del audiovisual cubano. Se le llama Historia Pública porque, a diferencia de la tradicional, no se escribe consultando la documentación que ya está almacenada en los archivos institucionales, sino con la que comparte en las redes sociales por los usuarios conectados a Internet.

En consonancia con esto último, hemos creado en Telegram un grupo al cual los interesados en contribuir con la ENDAC pueden sumarse accediendo al siguiente enlace: https://t.me/joinchat/ynNQyJXnh381YjYx

Para presentar a Roberto Viña

Roberto Viña en Adorables mentiras, de Gerardo Chijona

Hoy presentamos la página de Roberto Viña en la ENDAC, uno de los que más contribuyó al desarrollo del oficio de Asistente de Dirección en Cuba.

Hemos incluido en su página fragmentos de esa hermosísima entrevista que le concediera a Arturo Sotto para su libro “Conversaciones al lado de Cinecittá”. Verán que allí Viña habla de la Asistencia de Dirección y del anotador cinematográfico o Script.

Pero lo que a mí me mata es ese comentario con que cierra la entrevista, donde Viña habla de lo que significó el ICAIC para él; sencillamente conmovedor:

De hecho es el tercer suceso más importante de mi vida. Después de mi madre y estas paredes de mi casa, el ICAIC es donde he pasado más tiempo. Mi mujer y mis hijos llegaron después. En el ICAIC cultivé mis mejores amigos, he sentido la satisfacción de sentirme útil, de ser parte de un proyecto cultural único. Te lo comparé con las paredes de mi casa, porque he vivido lo que se sufre cuando se asoman las grietas o se debilitan las columnas. Te digo…, no sé qué voy a hacerme el día que no pueda detenerme, una mañana de rodaje, a hablar de cine cubano, o de pelota, en nuestro muro de lamentaciones”.


Roberto Viña

(n. Pinar del Río, 13 de septiembre de 1948// m. La Habana, 2 de junio de 2019). Licenciado en Historia por la Universidad de La Habana. Uno de los Asistentes de Dirección más destacados que ha tenido el cine cubano, y que también trabajaría como script, además de asumir un número bastante alto de apariciones breves como actor en largometrajes, cortos, documentales, noticieros, video clips y spots publicitarios.

Se inserta en el ICAIC como parte de una estrategia trazada por el Instituto con el fin de formar de modo polivante, durante los tres años que duraba el servicio social, a jóvenes recién egresados de la Universidad que pudieran interesarse en formar parte de la industria. A ese grupo pertenecen también Ana Rodríguez, Zita Morriña (Toti), José Padrón, Mario Piedra, Carlos Galiano, Dolores Calviño (Lola Calviño), Mayra Vilasís, entre otros.

Su debut como Asistente de Dirección se produce en la película Cantata de Chile (1975), de Humberto Solás, y un año después asume ese mismo rol en La última cena (1976), de Tomás Gutiérrez Alea. A partir de ese momento su nombre e imagen se convierte en uno de los referentes insoslayables del ICAIC, pese a no ser de las figuras protagónicas, mientras que, según sus propias declaraciones en una hermosísima entrevista concedida al cineasta Arturo Sotto, el Instituto:

De hecho es el tercer suceso más importante de mi vida. Después de mi madre y estas paredes de mi casa, el ICAIC es donde he pasado más tiempo. Mi mujer y mis hijos llegaron después. En el ICAIC cultivé mis mejores amigos, he sentido la satisfacción de sentirme útil, de ser parte de un proyecto cultural único. Te lo comparé con las paredes de mi casa, porque he vivido lo que se sufre cuando se asoman las grietas o se debilitan las columnas. Te digo…, no sé qué voy a hacerme el día que no pueda detenerme, una mañana de rodaje, a hablar de cine cubano, o de pelota, en nuestro muro de lamentaciones”. (1)


Declaraciones de Roberto Viña sobre el oficio de Asistente de Dirección

“Desgraciadamente ese desconocimiento no es solo del público; hay mucha gente de nuestra propia industria que ignora el valor de un asistente de dirección dentro de una película. No te digo que sea una cosa vital, absolutamente imprescindible, pero no hay dudas de que el buen trabajo de un asistente se hace notar en todos los departamentos que intervienen en el rodaje: desde vestuario, escenografía o ambientación, en los que actúa de una manera directa, hasta en iluminación, donde parecería no tener vínculo expreso. Es un trabajo de coordinación, organización, incluso de relaciones humanas, porque puedes llegar a convertirte en un interlocutor diplomático. Te digo esto porque es el asistente quien mantiene la concordia de un equipo. Tú bien sabes que un staff es un conjunto complejo y diverso de caracteres, donde la falta de armonía puede devenir en un caos. Es por ello que pienso que este trabajo alcanza un nivel muy particular de sensibilidad, y el ejemplo paradigmático lo tengo en Mayra Segura, quien bien merece su capítulo aparte. Pero para ser más claro, voy a mencionarte algunas de sus tareas: un asistente de dirección (primer asistente) organiza y coordina las visitas a locaciones, la selección del casting, las pruebas de vestuario y maquillaje, los ensayos con los actores, la preparación del guión técnico, y el diseño del plan de rodaje o filmación, que se convierte en una suerte de Biblia, la guía de todo el proceso posterior. Durante la prefilmación, va haciendo continuos chequeos, con la ayuda de otros asistentes que están bajo su tutela, de los progresos de cada departamento en la preparación de la película y, una vez en el rodaje, organiza los horarios internos, el movimiento de extras en la construcción del plano… ¡Es todo! Solo te menciono lo general para no aburrir o entrar en particularidades” (2)


Declaraciones de Roberto Viña sobre el oficio de Script en La última cena

“Es un anglicismo, significa la persona, mujer u hombre, que lleva la continuidad de una película en el rodaje, el anotador, la memoria de la filmación, lo que popularmente se conoce como el “macheo”. Entonces nos plantean a Pepe Padrón (José Padrón) y a mí la necesidad de formarnos como scripts en el rodaje de La última cena. La intención era prepararnos para trabajar en futuras películas. Acepté. Así que empiezo como ayudante de Yolanda Benet, al tiempo que mantengo la colaboración con Rapi Diego y Zita Morriña, que eran los asistentes oficiales. Quizás para el espectador no sea muy notable, pero recuerdo que los esclavos que se sentaban a la mesa, junto al conde, pertenecían a diferentes etnias africanas. Esto originó un riguroso trabajo de investigación histórica. Tito Junco, por ejemplo, llevaba unas marcas en el rostro que se llaman “marcas tribales”. Había otro esclavo con los dientes afilados, porque estaba preparado para comer carne humana. Estas caracterizaciones exigían un trabajo extra de maquillaje y efectos especiales.

Así que comienzo como ayudante de script en las dos semanas que duró el rodaje de la secuencia de la cena, unos cuarenta y nueve minutos en pantalla; pero al poco tiempo me envían para Matanzas a preparar la locación del ingenio. Eso no solo significaba el montaje de lo que era un ingenio de la época, sino también la selección de toda la figuración de esclavos que componían la dotación. De modo que fue una producción que comencé como script y terminé como asistente. Debo confesarte algo: yo no creía en esa película, estaba muy escéptico con su resultado. Titón venía con la estela de Memorias del subdesarrollo y pensaba, a la fecha, que sería algo insuperable. Quizás este ser el motivo por el que nunca olvidaré que el día de su estreno, diciembre del 76, me fui al cine Yara, como un espectador más, y quedé tan fascinado con la película que la vi dos veces sin levantarme de la butaca. Imagínate si la impresión fue fuerte, que valoré la posibilidad de irme del ICAIC. Había participado en una de las películas más trascendentes de nuestra cinematografía y no fui consciente del proceso. Esa es también la magia del cine. Por suerte aquello se me pasó” (3)


Citas

  1. Arturo Sotto. Algún más que un rostro en el cine. Roberto Viña. En Conversaciones al lado de Cinecittá (Edición ampliada). Ediciones ICAIC, 2018, pp 198-199.
  2. Arturo Sotto. Algún más que un rostro en el cine. Roberto Viña. En Conversaciones al lado de Cinecittá (Edición ampliada). Ediciones ICAIC, 2018, pp 186-187.
  3. Arturo Sotto. Algún más que un rostro en el cine. Roberto Viña. En Conversaciones al lado de Cinecittá (Edición ampliada). Ediciones ICAIC, 2018, pp 188-189.

Filmografía (Incompleta)

1975: Cantata de Chile, de Humberto Solás (Ficción, Asistente de dirección)

1976: La última cena, de Tomás Gutiérrez Alea (Ficción, Script, Asistente de dirección)

1977: Río Negro, de Manuel Pérez (Ficción, Script, Actor)

1977: La sexta parte del mundo, de Julio García-Espinosa (Documental, Asistente de Dirección)

1979: Retrato de Teresa, de Pastor Vega (Ficción, Asistente)

1980: Guardafronteras, de Octavio Cortázar (Ficción, Asistente)

1982: Algo más que una medalla, de Rogelio París (Documental, Asistente de Dirección)

1983: Se permuta, de Juan Carlos Tabío (Ficción, Actor)

1983: Los pájaros tirándole a la escopeta, de Rolando Díaz (Ficción, Actor)

1985: En tres y dos, de Rolando Díaz (Ficción, Asistente)

1986: Plácido, de Sergio Giral (Ficción, Asistente)

1987: Gallego, de Manuel Octavio Gómez (Ficción, Asistente)

1988: Papeles secundarios, de Orlando Rojas (Ficción, Asistente)

1991: Adorables mentiras, de Gerardo Chijona (Ficción, Actor)

1991: El elefante y la bicicleta, de Juan Carlos Tabío (Ficción, Actor)

1992: El siglo de las luces, de Humberto Solás (Ficción, Asistente)

1993: Fresa y chocolate, de Tomás Gutiérez Alea, Juan Carlos Tabío (Ficción, Asistente)

1995: Pon tu pensamiento en mí, de Arturo Sotto (Ficción, Primer Asistente, Actor)

1995: Guantanamera, de Tomás Gutiérrez Alea, Juan Carlos Tabío (Ficción, Actor)

1997: Amor vertical, de Arturo Sotto (Ficción, Primer Asistente)

1997: El 98, de Ángel Peláez (Serie documental, Asistente de Dirección)

1998: Cuarteto de La Habana, de Fernando Colomo (Ficción, Cuba-España, Productor Asistente)

1999: Operación Fangio, de Alberto Lecchi (Ficción, Cuba-Argentina, Asistente)

1999: Un paraíso bajo las estrellas, de Gerardo Chijona (Ficción, Actor)

2000: Las noches de Constantinopla, de Orlando Rojas (Ficción, Productor Asistente)

2000: Lista de espera, de Juan Carlos Tabío (Ficción, Actor)

2005: Una rosa de Francia, de Manuel Gutiérrez Aragón (Ficción, Cuba-España, Productor Asistente)

2005: La edad de la peseta, de Pavel Giroud (Ficción, Productor Asistente)

2007: Miranda, de Luis Alberto Lamatta (Ficción, Cuba-Venezuela, Actor)

2008: El cuerno de la abundancia, de Juan Carlos Tabío (Ficción, Actor)

2009: Afinidades, de Jorge Perugorría, Vladimir Cruz (Ficción, Actor)

2012: Se vende, de Jorge Perugorría (Ficción, Actor)

2012: Esther en alguna parte, de Gerardo Chijona (Ficción, Actor)


Fuentes

Arturo Sotto. Algún más que un rostro en el cine. Roberto Viña. En Conversaciones al lado de Cinecittá (Edición ampliada). Ediciones ICAIC, 2018, pp 185-199.

Entrada de Roberto Viña en la ECURED

Entrada de Roberto Viña en el Blog de Luis Lacosta

Roberto Viña, el rostro más visible del cine cubano (OnCuba News)

Para presentar a Saúl Yelín

Hoy se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Saúl Yelín, uno de los pilares fundamentales del ICAIC fundacional. Tenía apenas 42 años cuando murió, pero en ese breve período de vida contribuyó de una manera decisiva a que el Instituto ganase un reconocimiento internacional casi de inmediato.

Hombre de gran sensibilidad, que dominaba varios idiomas, fue el primer director del Departamento de Relaciones Internacionales del ICAIC. Compartimos la página que tiene en la ENDAC.

PÁGINA EN LA ENDAC: https://endac.org/encyclopedia/saul-yelin/

Saúl Yelín

(n. Cárdenas, Cuba, 1 de febrero de 1935// m. La Habana, 15 de febrero de 1977). Director de Relaciones Internacionales del ICAIC desde 1961, fecha en que se crea el Departamento, hasta el momento de su muerte. Se había graduado de abogado en la Universidad de La Habana en 1956, y ese mismo año viaja a París con el fin de cursar el Doctorado en Derecho Internacional en la Universidad de la Sorbona. En Francia desarrolla actividades políticas a favor del Movimiento 26 de Julio. Es elegido Presidente de la Casa Cuba en París. Participaría en el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes celebrado en Moscú en 1958, y el 1 de enero de 1959 forma parte del grupo de personas que ocupa la embajada de Cuba en París, obligando al embajador cubano Héctor de Ayala a presentar su renuncia.

Regresa a la isla a finales de mayo de 1959, incorporándose al ICAIC en un inicio como consejero y analista de los asuntos financieros del Instituto. También participa como asistente de dirección del documental Sexto aniversario (1959), de Julio García-Espinosa, y como productor de películas como Cuba baila (1960), de Julio García-Espinosa, Historias de la Revolución (1960), de Tomás Gutiérrez Alea, y Carnet de viaje (1961), de Joris Ivens. En ese período había sido designado director de producción del ICAIC, y un poco después gerente de distribución, antes de asumir oficialmente el cargo de director de Relaciones Internacionales. También creó el departamento de afiches del ICAIC, que revolucionaría la gráfica cubana del momento.

Hombre de cultura extraordinaria, con dominio de varios idiomas y gran carisma, logró colocar al cine cubano desde sus mismos inicios, cuando todavía el ICAIC no parecía ser más que un sueño, en las arenas internacionales.


Filmografía

1959: Sexto aniversario, de Julio García-Espinosa (Asistente de dirección)

1960: Chinchín, de Humberto Arenal (Producción)

1960: Cuba baila, de Julio García-Espinosa (Producción)

1960: Historias de la Revolución, de Tomás Gutiérrez Alea (Producción)

1961: Carnet de viaje, de Joris Ivens (Producción)

1962: Los novios, de José Miguel García Ascot (Ficción, Producción)

2019: Evocación, de Lourdes Prieto (Documental sobre su vida y obra)


Bibliografía

Diccionario del cine iberoamericano. España, Portugal, América. Sociedad General de Autores y Editores, España, 2009 (Entrada redactada por María Eulalia Douglas)

Evocación a una época, por Rubén Ricardo Infante

Julio García-Espinosa. Palabras pronunciadas en el sepelio de Saúl Yelín. Revista Cine Cubano Nro. 91-92, s.p.

Santiago Álvarez. Breve reseña biográfica a un revolucionario ejemplar. Revista Cine Cubano Nro. 91-92, s.p.

Saúl Yelín Gringos. Revista Cine Cubano Nro. 177-178, p 192 (Sección Con luz propia)

Saúl Yelín. Cannes 63. Revista Cine Cubano Nro. 12, pp 23-32

Saúl Yelín. París Reportaje. Revista Cine Cubano Nro. 5, pp 60-61

Saúl. Revista Cine Cubano Nro. 91-92, s.p. (Poema a Saúl Yelín)

Saúl: el indomable optimismo. Revista Cine Cubano Nro. 109, pp 13-15

Saúl Yelín, un gran creador, por Indira Ramírez  (Reseña sobre el documental Evocación en Cubacine)

Saúl Yelín junto a la cineasta Sara Gómez

Nota aclaratoria de la Presidencia del ICAIC

Tomado de Cubacine

Jue, 11/02/2021 – 12:51

Presidencia del ICAIC

La producción audiovisual y cinematográfica independiente no está afectada por las nuevas disposiciones sobre el trabajo por cuenta propia.

El documento recién publicado sobre las actividades donde no se permite el trabajo por cuenta propia, en la sección J, “Sobre información y comunicaciones”, acápite 57, establece que no está permitida la producción audiovisual y cinematográfica.

El ICAIC aclara que la producción audiovisual y cinematográfica se ampara en el Decreto Ley 373 y sus normas complementarias, entendiéndose que esta no se considera una actividad del trabajo por cuenta propia, por lo que los creadores audiovisuales y cinematográficos independientes no son cuentapropistas, sino que realizan su actividad desde su condición de artistas, reconocida como una forma de gestión no estatal en el referido Decreto Ley.

La diferencia entre el CREADOR AUDIOVISUAL Y CINEMATOGRÁFICO INDEPENDIENTE y el TRABAJADOR POR CUENTA PROPIA, surge de los amplios debates llevados a cabo por los realizadores para la conformación de las normas vigentes para la producción audiovisual y cinematográfica en el país, haciendo un especial énfasis en su condición de artistas.

En las normas complementarias que apoyan este Decreto Ley se reconocen, además, tres actividades no artísticas pero imprescindibles para la realización de la producción audiovisual y cinematográfica: operador y/o arrendador de equipamiento para la producción artística, agente de selección de elenco (casting), y auxiliar de producción artística, las que continúan bajo la modalidad del trabajo por cuenta propia.

Para presentar a Jorge Pucheux en la ENDAC

Me ha encantado preparar la página de Jorge Pucheux para la ENDAC. He aquí uno de nuestros “ilustres desconocidos del cine cubano”. Uno de los que, junto al Departamento de Trucaje del ICAIC que llegó a dirigir hacia 1985, más ha aportado a la renovación estética del mismo, y, paradójicamente, uno de los menos reconocidos por el público.

Si algo agradezco al blog “Cine cubano, la pupila insomne”, es precisamente la posibilidad que me ha brindado de interactuar con personas que han hecho la Historia de ese cine, pero que quedaron rehenes de las sombras historiográficas, por las razones que sean.

En mis clases siempre pongo ese fragmento de “Memorias del subdesarrollo” donde Sergio se convierte en grano y, literalmente, en “nada” delante de nuestros ojos, y lo acompaño del post que Pucheux compartió en el blog explicando cómo se logró ese efecto en el año 1968.

Por eso los que accedan a la página, verán que tal vez lo más valioso que podrán encontrar allí son los links a los distintos post que nuestro artista fue compartiendo en el sitio (todo un libro). He allí una Historia del cine cubano contada de otra manera, donde la perspectiva cambia, porque ya no se estaría hablando de lo que el director declara que se propuso, o de lo que el espectador vio en pantalla, sino de lo que los creadores como Pucheux o Pepín Rodríguez conseguían, para sorpresa de cineastas tan talentosos como Tomás Gutiérrez Alea o Santiago Álvarez, haciendo un uso creativo y renovador de la tecnología.

Ahora, gracias a Pucheux, y sus memorias compartidas, tenemos otras ventanas para asomarnos al universo cinematográfico cubano. Y las revelaciones van a ser realmente extraordinarias.

Recuerdo que hace un par de años, cuando las candidaturas al Premio Nacional de Cine, mi propuesta fue Jorge Pucheux. Entonces salió a relucir lo del lugar de residencia, y el hecho de que él viva en México. Pero como a mí me gusta hablar de “cuerpo audiovisual de la nación”, que es mucho más que el espacio físico, pues Pucheux sigue siendo mi gran candidato. Por lo pronto, en la ENDAC le agradecemos de este modo modesto, pero rebosante de gratitud.


https://endac.org/encyclopedia/jorge-pucheux/

JORGE PUCHEUX

(n. La Habana, Cuba, 7 de diciembre de 1944). Uno de los más importantes diseñadores y realizadores de efectos visuales y créditos del cine latinoamericano. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de La Habana en 1976, había ingresado al ICAIC en 1960 gracias a su amigo de infancia Luis Rogelio Nogueras, quien entonces se desempeñaba en el lugar como asistente de cámara, rol que también asumiría en ese momento inicial.  Luego pasó a trabajar como camarógrafo del recién inaugurado Departamento de Trucaje (que primero se llamó Departamento de Animación Especial), del cual llegó a ser su director en el año 1985.

Según sus propias declaraciones:

Trucaje fue un desprendimiento necesario del Departamento de Dibujo Animado. Ten en cuenta que además de toda la producción de cortos animados que debía acometer, se le exigía la realización del diseño de créditos, animaciones de mapas, fotos y demás elementos gráficos. Así surge lo que se llamó el Departamento de Animación Especial, que fue su primer nombre, un colectivo creado con compañeros de otras áreas del Instituto. Ese grupo es al que yo llamo Dream Team, no porque quiera, sino porque se lo ganaron con su trabajo, su amor al cine y su dedicación de muchos años” (1)

Impartió docencia en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) y en el Instituto Superior de Arte (ISA), de Cuba, antes de marchar a México, donde reside desde los años noventa. Allí se desempeñaría como Director de Producción de RAMM Production, así como en proyectos cinematográficos y animaciones, algunas para Cartoon Network, TV Española, y Plaza Sésamo, Televisa. En la actualidad vive y trabaja en la Ciudad de Mérida, Yucatán, como profesor en las universidades UNID y Valle de México, campus Mérida. Es asesor del RMUFF (Rivera Maya Underground Film Festival), así como consultor de cine, TV y Publicidad.

Su participación en varias películas cubanas importantes, como Ciclón y Now, de Santiago Álvarez, Memorias del subdesarrollo, de Tomás Gutiérrez Alea, La primera carga al machete, de Manuel Octavio Gómez, Coffea Arábiga, de Nicolás Guillén Landrián, El extraño caso de Rachel K, de Oscar Valdés, Girón, de Manuel Herrera, o Clandestinos, de Fernando Pérez, por citar solo unas pocas, siempre se caracterizó por un alto nivel de creatividad artística que puso el dominio tecnológico en función de la renovación estética.

Citas

(1) Sotto, Arturo. El Dream Team de trucaje. Entrevista a Jorge Pucheux. La Gaceta de Cuba Nro. 5. Septiembre- Octubre, 2009, p 34.


Fuentes

Blog de Jorge Pucheux: De mi paso por el cine

Blog de Luis Lacosta: Entrada de Jorge Pucheux


Post publicados por Jorge Pucheux en el Blog Cine cubano, la pupila insomne

El “Dream Team” de Trucaje en el cine cubano

Jorge Pucheux y el trucaje en el cine cubano

Pucheux sobre su inicio en la truca

Pucheux sobre “Now” y la libertad creativa

Pucheux sobre el Noticiero Icaic Latinoamericano

Jorge Pucheux sobre una secuencia clave de “Memorias del subdesarrollo”

Sobre el trucaje en “El extraño caso de Rachel K”

Pucheux sobre “¿Cómo, por qué y para qué se asesina a un general? (1971), de Santiago Álvarez

Pucheux sobre una secuencia de “79 primaveras” (1969), de Santiago Álvarez

Jorge Pucheux sobre “Hombres de mal tiempo”

Pucheux sobre el diseño gráfico en la actualidad

Pedro Luis Hernández Riscal en la memoria de Jorge Pucheux y José Llufrío

Pucheux sobre una secuencia de “El extraño caso de Rachel K”, de Oscar Valdés

Pucheux sobre los FX modernos

Pucheux sobre “La primera carga al machete”

Pucheux sobre los guerreros y custodios tecnológicos del cine cubano

Pucheux sobre tecnología de punta en los 60

Jorge Pucheux sobre Lucas de la Guardia

Pucheux sobre el primer cuento de “Lucía”

Pucheux sobre los Dibujos Animados (I)

Pucheux sobre los Dibujos Animados (II)

Pucheux sobre el diseño gráfico en los créditos del cine cubano

Pucheux sobre el post de Gustavo Arcos y los nuevos oficios en el audiovisual

Pucheux sobre la postfilmación

Pucheux sobre “los indocubanos” (1964), de Modesto García

Pucheux sobre la muerte de la Truca

Pucheux sobre el Taller de Calish

Pucheux sobre el trucaje en “La inútil muerte de mi socio Manolo”, de García-Espinosa

Pucheux sobre el Grupo de Experimentacion “Cubanacán”

Pucheux sobre “El verano de la señora Forbes” (1988), de Jaime Humberto Hermosillo

Pucheux sobre el cine de marionetas en Cuba

Pucheux sobre el comentario de Gustavo Arcos

Pucheux y Jose Martínez sobre la voladura de dos puentes en el cine cubano

Pucheux sobre un secuencia memorable de “Clandestinos”

Jorge Pucheux sobre “Clandestinos” (1987), de Fernando Pérez

Pucheux sobre “David” (1967), de Enrique Pineda Barnet

Pucheux sobre “Madina Boe” (1968), de José Massip

Jorge Pucheux sobre “El sueño del Pongo”, de Santiago Álvarez

Jorge Pucheux a propósito de “La tísica”

Jorge Pucheux sobre una secuencia de Truca en “79 primaveras”

Pedro Luis Hernández Riscal en la memoria de Jorge Pucheux y José Llufrío

Una aclaración de Pucheux

Jorge Pucheux sobre nuevas tecnologías y cine

Pucheux sobre el patrimonio fílmico en Cuba

Para presentar a Ricardo Vigón en la ENDAC

Imagen tomada de Lunes de Revolución

Hace unos días presentamos la página que tiene Germán Puig en la ENDAC. Pero esa página estaría incompleta si no se da a conocer la de Ricardo Vigón. Porque probablemente haya sido la relación de amistad establecida entre Germán Puig y Ricardo Vigón, el paradigma inmejorable el más hermoso, de eso que, en nuestro contexto, se ha dado en llamar “bromance” (amistad intensa entre dos hombres).

Puig y Vigón defendieron con las uñas, en medio de una precariedad económica que a veces rozaba los límites, una vocación cinéfila que para quien nunca la ha experimentado, puede parecer irracional.

Para Puig, según puede leerse en carta enviada al historiador Luciano Castillo, y publicada en la Cronología del cine cubano III,

Ricardo era un iluminado; no llegó a hacer cine, pero por su enorme carisma fue amigo de Henri Langlois, Luis Buñuel y Man Ray y de Julio Cortázar. En la UNESCO, donde Ricardo trabajó varios años, conoció a Julio Cortázar, que en su libro La vuelta al día en 80 mundos deja constancia de su amistad y del hecho de conocer a Lezama Lima gracias a él. Fue gran amigo del autor de Paradiso, quien, a su muerte, escribió muy bellas palabras junto a su otro amigo, Roberto Fernández Retamar. Por Ricardo conocí en París a la entonces bellísima modelo Nico, musa de Andy Warhol y del Velvet Underground, que estaba enamorada de él”.

Su prematura muerte, ocurrida el 30 de marzo de 1960, efectivamente, fue lamentada por varios de esos creadores extraordinarios que ha tenido el país. Desde París, por ejemplo, Roberto Fernández Retamar escribe un obituario estremecedor al enterarse de la noticia, donde entre otras cosas, apunta:

Por 1948 tenían Ricardo y Germán una cinemateca en Consulado y Trocadero, creo que la primera que existiera en Cuba, y luchaban por ella con una abnegación que no excluía el hambre. Allí vimos Eisenstein y la vanguardia, en sillas apretujadas, con la emoción de lo nuevo y lo necesario. Allí se iba reuniendo, junto a algún pintor o poeta mayor, mucho de lo que después sería la nueva hornada de artistas cubanos. Ricardo iba de unos a otros, queriendo limar las asperezas que suelen acompañar al irritable gremio, dando a éste una sonrisa y a aquel un comentario”.

Mientras que José Lezama Lima, en el momento de iniciar una disertación sobre Julio Cortázar, decide comenzarla así:

Desde hace bastantes años, he tenido una relación de amistad con Julio Cortázar. Voy a aprovechar esta oportunidad para recordar a aquel cubano que realmente hizo conocer a Cortázar y que lo puso en relación con Cuba. Fue un espíritu muy verídico y es un nombre que ustedes no deberían olvidar: Ricardo Vigón, desgraciadamente rendido ya a las sombras.

Vigón vivía en la Rue du Dragon, cerca de Julio Cortázar, y recibía las revistas que nosotros le enviábamos. De ese modo, Cortázar se ponía en contacto con todo ese material. En realidad, yo creo que Vigón despertó en Cortázar muchas simpatías por las cosas de Cuba. Vivían en el mismo barrio y se reunían con frecuencia, y cuando yo leo los diálogos que se verifican en casa de Oliveira, por ejemplo, siempre pienso que allí tenía que estar Vigón.

He querido que mis primeras palabras sean un recuerdo para Ricardo Vigón, que creó un tipo de perspectiva, un modo de estar en Europa muy a lo cubano de sus años. Vigón es un cubano que, en un convento, en una ocasión, le hace la cama a Heiddeger, y Vigón es un cubano que está acostumbrado a colocarse frente a las grandes ciudades, como Florencia, sin un céntimo en el bolsillo, y a vencerlas”.

Por si fuera poco, Guillermo Cabrera Infante dedica su libro “Un oficio del siglo veinte” “al recuerdo de Ricardo Vigón, que tanto amó el cine”, y en el segmento de la introducción titulado “Recuerdo a Ricardo” escribe: “Todo lo que sé de cine se lo debo a tres personas: Ricardo Vigón, Germán Puig y Néstor Almendros. Pongo a Vigón en primer lugar, porque es a él a quien debo más”.

En el año 2015 la Editorial Oriente publicó la compilación de Carlos Velazco y Elizabeth Mirabal titulada “Regreso de Ricardo Vigón”. Una hermosísima manera de devolvernos, no ya un nombre, sino esa manera excepcional de asumir la vida, y que me parece fue Roberto Fernández Retamar quien mejor describió en su obituario:

Pensaban los griegos que la adolescencia terminaba a los treinta años. Hasta esa edad arrastró Ricardo su adolescencia, y no quiso o no pudo traspasarla. Queda para nosotros como una especie de Término, advirtiendo el cumplimiento de una época, pues fue hasta el final el muchachón que fuimos, sólo que en su caso lleno de ternura y bondad. Es el suyo un recuerdo magnífico de lealtad a la vocación y de pureza personal, que este París que recorrí tanto con él me trae de nuevo, como a otros se lo traerán los vericuetos de la Habana Vieja, el Malecón, las calles más pobres de La Víbora”.

“Paradójicamente, Cuba era en aquel momento un lugar privilegiado para ver cine. En primer lugar, no se conocía el doblaje, como en España; todas las películas se exhibían en versión original con subtítulos. En segundo lugar, como había mercado abierto, sin apenas controles estatales, las distribuidoras compraban toda clase de películas. Allí podía ver todas las producciones americanas, hasta las de serie B, que no llegaban a otros países fácilmente. También podía ver todo el cine mexicano y mucho cine español, argentino, francés e italiano. Se importaban alrededor de seiscientas o más películas al año, incluyendo títulos de la URSS, Suecia, etcétera” (Néstor Almendros, Días de una cámara, 1972, hablando de “el paraíso del cinéfilo”)

Página de Ricardo Vigón en la ENDAC: https://endac.org/encyclopedia/ricardo-vigon/

En memoria de Germán Puig

Presento la página de Germán Puig en la ENDAC, sin poder evitar que una fortísima sensación de fracaso personal me convierta en su presa.

Ocurrió lo que tanto temía. Germán Puig murió en Barcelona sin poder regresar a Cuba. No hablo de un regreso físico, sino a través de su arte, que es lo que en casos como el suyo define mejor su existencia.

A mí me parece increíble y absurdo que el grueso de los cubanos siga ignorando de quién estamos hablando. En realidad, su redescubrimiento público se lo debemos al estudioso francés Emmanuel Vincenot, quien fue el primero en devolver a la luz la historia de la primera Cinemateca de Cuba, fundada por Puig y Ricardo Vigón en el año 1952.

Gracias a esa investigación primigenia se ha podido reconstruir ese momento decisivo de nuestra cultura nacional, que involucró nombres tan imprescindibles como los de Tomás Gutiérrez Alea, Néstor Almendros, Guillermo Cabrera Infante, por citar algunos.

A partir de esa investigación han crecido las aproximaciones. Léase el capítulo que le dedican Luciano Castillo y Arturo Agramonte en el tercer tomo de su imponente “Cronología del cine cubano”. También lo concebido por Elizabeth Mirabal y Carlos Velazco en la biografía habanera de Guillermo Cabrera Infante. O disfruten de la entrevista que le realizara Manuel Zayas a propósito de un homenaje que le hicieran a Puig en Madrid.   

En el blog “Cine cubano, la pupila insomne” pueden localizarse varias entradas. Yo mismo me adentré en este asunto con un tono que no fue el mejor, y que he tratado de curar en la práctica, porque he entendido que como historiadores no nos toca juzgar, sino construir cartografías que nos permitan entender el porqué de las cosas, más allá de los sesgos de grupos que suelen manifestarse de modo inevitable en el accionar de la vida pública.

Recuerdo que con ese fin organizamos en Camagüey un Taller de Crítica Cinematográfica, y en esa ocasión estuvimos a punto de montar lo que pudo ser la primera exposición de fotos de Germán Puig (su nombre artístico fue Herman Puig, pero yo no logro dejar de decirle Germán) en Cuba. Mas ocurrió algo que volvió a sumirlo en el desencanto, y a última hora decidió no enviar las obras, lo cual entendí y me hizo admirarlo más, porque no puso su ego de artista por encima de la dignidad.

De todos modos el Taller fue excelente, porque hablamos de la Cinemateca de Cuba (que en aquel momento dirigía Manuel Herrera, invitado al evento), pero iniciamos las sesiones teóricas con la lectura que hizo Carlos Velazco de su ponencia dedicada a Puig y su primera Cinemateca, y fue un debate espléndido, donde todavía evoco la sugerencia hecha por Desiderio Navarro, también invitado, de que hablásemos con naturalidad de las dos Cinematecas, evitando las jerarquizaciones que lejos de ayudarnos a entender los fenómenos como parte de algo que está más allá de la voluntad de los individuos, solo sirve para describir el mundo estrecho de las subjetividades.

Lo cierto es que se hizo el evento donde se le rindió homenaje a Puig y Vigón. Y se han escrito todas esas cuartillas que ayudarán a preservar la memoria de lo realizado. Pero institucionalmente aún no hay un reconocimiento público. Están los escritos, pero entre nosotros Puig sigue siendo un gran fantasma, pese a que, como fotógrafo del desnudo masculino, su nombre es un referente insoslayable a nivel mundial (en este punto Rafael Acosta de Arriba es el que mejores argumentos pudiera ofrecer).

Por eso que es, como dije al principio del texto, asocio su muerte al fracaso personal, en tanto fueron inútiles los esfuerzos dirigidos a reintegrar su legado a nuestro contexto. Sin embargo, al menos en la ENDAC ya se pasea como era él: aglutinante.

Ahora pienso en uno de los comentarios que dejó en el blog Cine cubano, la pupila insomne. Sí, siempre me llenó de orgullo que un artista de su calibre se asomase a un simple blog, y dejase sus puntos de vista. En este caso fue a raíz de un post que publiqué con el título de “Cercanías” donde hablé del blog como si se tratase de un tren de cercanías; y este fue el comentario que escribió:   

“Amigo:

Quiero que sepas que soy el pasajero que nunca se baja del tren de la amistad. Siempre en espera de una estación propicia a ambos, propicia al tren para detenerse al mismo tiempo que para el pasajero bajarse. “Siempre al lado del tren”!!!

Te incluye en su viaje,

tu amigo

Germán”.

Germán Puig


Página en la ENDAC: https://endac.org/encyclopedia/german-puig/

Germán Puig

(n. Sagua la Grande, Las Villas, 25 de febrero de 1928; m. Barcelona, 25 de enero de 2021). Cineasta, guionista, director de fotografía, fotógrafo, gestor cultural, con nombre artístico Herman Puig.

Fundador, junto a Ricardo Vigón, del Cine Club de La Habana (1948) y de la primera Cinemateca de Cuba (1951), espacio donde coincidirán jóvenes que con el tiempo se convertirían en grandes personalidades de la cultura cubana: Néstor Almendros, Tomás Gutiérrez Alea, Guillermo Cabrera Infante, Ramón F. Suárez, entre otros.

En 1950, interesado en estudiar en el Institute de Hautes Etudes Cinématographiques (IDHEC) viaja a París. Como ese año no se reciben matrículas, decide esperar al año próximo para ingresar en el Institute de Filmologie de l’Université de Paris. Es en ese período que contacta con Henri Langlois, entonces director de la Cinemateca Francesa, con el fin de que se le prestaran copias de películas al Cine Club de La Habana. Langlois pone como condición que el espacio a partir de ese momento se nombre Cinemateca de Cuba.

En 1952 regresa a Cuba y sigue su labor al frente de la Cinemateca, al tiempo que dirige varios cortos no comerciales, escribe críticas de cine para la revista Don, y crea el programa de radio “Leyendas universales”. Su regreso a París se produce en 1957. Trabaja en la Cinemateca Francesa y obtiene una beca con el fin de culminar sus estudios en la École Normale Superiore, de Saint Cloud.

Luego del triunfo de la revolución de 1959 encabezada por Fidel Castro no regresaría a la isla, obteniendo una gran reputación artística sobre todo como fotógrafo del desnudo masculino.


Filmografía

1952: Sarna, de Germán Puig y Edmundo Desnoes

1955: Carta de una madre, de Germán Puig, Carlos Franqui

1955: El visitante, de Germán Puig (Inconcluso)

2020: El gran impaciente, de Carlos Arenal (Documental, Entrevista)


Fuentes bibliográficas

Arturo Agramonte, Luciano Castillo. Del Cine Club de La Habana a la Cinemateca de Cuba. En Cronología del cine cubano III. Ediciones ICAIC, 2013, pp 356-375

Arturo Agramonte, Luciano Castillo. El Cine Club de La Habana: una institución seminal. En Cronología del cine cubano III. Ediciones ICAIC, 2013, pp 159-161

Arturo Agramonte, Luciano Castillo. Estatutos de la Cinemateca de Cuba. En Cronología del cine cubano III. Ediciones ICAIC, 2013, pp 417-425

Arturo Agramonte, Luciano Castillo. Proyecto de Trabajo de la Cinemateca de Cuba. En Cronología del cine cubano III. Ediciones ICAIC, 2013, pp 426-429

Arturo Agramonte, Luciano Castillo. Reporte de la Cinemateca de Cuba al XIII de la FIAF. En Cronología del cine cubano III. Ediciones ICAIC, 2013, pp 430-431

Diccionario del cine iberoamericano. España, Portugal, América. Sociedad General de Autores y Editores, España, 2009 (Entrada de Alicia García García)

Elizabeth Mirabal, Carlos Velazco. Memorias de la primera Cinemateca de Cuba. En Sobre los pasos del cronista (El quehacer intelectual de Guillermo Cabrera Infante en Cuba hasta 1965). Ediciones UNIÓN, 2010, La Habana, pp 110-135.

Vincenot Emmanuel, Germán Puig, Ricardo Vigón et Henri Langlois, pionniers de la Cinemateca de Cuba, en Caravelle, n° 83, Toulouse, 2004, p. 11-42.

Vincenot Emmanuel. Histoire du cinéma à Cuba, des origines à l’avènement de la Révolution. Thèse de doctorat d’espagnol à l’université de Bourgogne, sous la direction de M. Emmanuel Larraz (thèse soutenue le 26 novembre 2005)


Enlaces en la red

Sitio de Germán Puig

Herman Puig, otro grande que se nos va, por Rafael Acosta de Arriba

«Debido a la política, me quedé sin amigos», por Manuel Zayas (Entrevista con Germán Puig)

Germán Puig según Elena Garro

Germán Puig y Manuel Zayas conversan

German Puig y Ricardo Vigón

Homenaje a Germán Puig en el Ateneo de Madrid

Lezama Lima sobre Ricardo Vigón

Memorias de un Taller de Crítica Cinematográfica

Ricardo Vigón en la memoria de Fernández Retamar

Un poema de Pío Serrano a Germán Puig

Una aclaración a propósito de Germán Puig y la Cinemateca de Cuba

Fotograma del documental “El gran impaciente”, de Carlos Arenal

En memoria de Juan Carlos Tabío

Juan Carlos Tabío y Tomás Gutiérrez Alea dirigen Guantanamera

El hombre que codirigió con Tomás Gutiérrez Alea una película como Guantanamera, es muy probable que nunca tomara en serio los obituarios. Lo que sí se tomó muy a pecho fue la vida, como nos dejan ver cada una de esas películas impregnadas de choteo ilustrado. Hizo de la irreverencia su mejor manera de afirmar la vitalidad, y con ello, la conciencia de que es necesaria la crítica si queremos soñar de veras con un mundo mejor, una sociedad menos imperfecta que esta que conocemos. Solo eso me atrevo a escribir de momento, mientras les dejo con la página que Juan Carlos Tabío ya tiene en la ENDAC.


Página en la ENDAC: https://endac.org/encyclopedia/juan-carlos-tabio/

Juan Carlos Tabío

(n. La Habana, 3 de septiembre de 1943; m. La Habana, 18 de enero de 2021). Director y guionista. Ingresa al Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) en 1961 como asistente de producción, y un año después se estrena como asistente de dirección del tercer cuento (Año Nuevo) del largometraje Cuba’ 58, de Jorge Fraga.

En 1963 debuta como documentalista con Peligro, filme que muestra las secuelas que pueden provocar las infracciones del tránsito, y a partir de entonces, realiza un gran número de documentales, donde sobresalen sus aproximaciones a diversas personalidades del arte, tal como se pone de manifiesto en Miriam Makeba (1973), Soledad Bravo  (1974), Chicho Ibáñez (1974), Amelia Peláez (1975), Sonia Silvestre (1975), Joan Manuel Serrat (1976), Un reportaje sobre el grupo Moncada (1979) o Martha Jean Claude en Haití (1987).

Es uno de los pocos realizadores cubanos que trabaja con cierta sistematicidad el corto de ficción. En 1976 realiza El radio, cinta de apenas diez minutos donde el protagonista recorre la ciudad con un radio portátil a cuestas; sin embargo, no es el único, y eso permite que el director examine con desenfado un verdadero fenómeno sociológico. Dos años después realiza La cadena (1978), corto que aprovecha un guión escrito por Tomás Gutiérrez Alea, Raúl García y él mismo, y donde dirige su  mirada crítica hacia la burocracia y la indolencia en los servicios públicos.

En 1982 dirige la obra de teatro La permuta con un gran éxito de público, y un año más tarde la adapta al cine con el título Se permuta, en lo que será su debut como director de largometrajes. La película obtiene un rotundo respaldo de los espectadores, convirtiéndose en una de las cintas cubanas más populares de todos los tiempos.

En 1986 realiza el cortometraje Dolly Back, divertido ejercicio a través del cual se intenta reflejar el juego engañoso de apariencias que conforman la realidad. La película obtiene el premio (compartido) al corto de ficción en el VIII Festival de La Habana (1986), así como el Colón de Oro en el XIII Festival de Cine Iberoamericano de Huelva (1987).

Un año más tarde dirige La entrevista (1987), cinta que apelando a un encuadre único desnuda el comportamiento de dos oportunistas (un director de documentales y un funcionario) que intentan producir un documental crítico sobre la realidad cubana.

En 1988 realiza !Plaff! o demasiado miedo a la vida, excelente comedia donde Tabío complejiza el discurso narrativo, así como la puesta en escena. En la historia, una mujer nombrada Concha, angustiada como está con la vida y sus conflictos, es víctima de los ataques de una mano misteriosa que lanza constantemente huevos contra su puerta. La cinta obtiene numerosos premios, entre otros, Mención Especial del Jurado en el XIV Festival de Cine Iberoamericano de Huelva (1988), Tercer Premio Coral y premio FIPRESCI en X Festival de La Habana (1988), premio al largometraje en Festival Latino de Nueva York (1989).

En 1993 comienza a filmar El elefante y la bicicleta, fábula ubicada en una imaginaria isla a la que nunca había llegado el cine. Un joven que pretende hacer fortuna con el fin de casarse lleva por primera vez el cinematógrafo al lugar, transformando en solo seis días todas las costumbres. Aunque la película obtiene el premio de actuación femenina en el XVI Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, esta no recibe todo el respaldo de la crítica, y ello quizás se deba a que, por la misma fecha, Tomás Gutiérrez Alea lo invita a compartir la dirección de Fresa y chocolate, una película que obtiene un éxito impactante en buena parte del mundo.

Juan Carlos Tabío y Tomás Gutiérrez Alea en el rodaje de Guantanamera

Esta experiencia compartida con Alea la repite en Guantanamera, película donde el humor negro y el absurdo sirven para contar la historia de un cadáver que, en medio de una gran crisis económica, debe ser trasladado desde la parte más oriental del país a la capital. La película obtiene el Segundo Premio Coral en el XVII Festival de La Habana (1995) así como el premio de fotografía en el Festival de Cartagena (1996).

En el 2000 aprovecha el premiado cuento de Arturo Arango Lista de espera y lo adapta para su filme homónimo.  En esta, un numeroso grupo de pasajeros aguardan el ómnibus que los pueda llevar a sus respectivos destinos, pero la espera se dilata más allá de lo previsible. La película obtuvo el premio a la mejor actriz en el Festival de Cine de Málaga (2000).

En Aunque estés lejos (2002),  Tabío insiste en realizar un cine que haga evidente la “irrealidad” de la puesta en escena y las rupturas con las convenciones narrativas, así como el uso del tiempo fílmico. La utilización del cine dentro del cine permite encontrar una historia donde una vez más se ponen en evidencia el juego de apariencias que conforman la realidad.

En el año 2014 recibió el Premio Nacional de Cine.

(Juan Antonio García Borrero)


Filmografía

1961: Cada fábrica una escuela, de Idelfonso Ramos (Producción)

1963: Peligro (doc)

1963: Combo universitario (doc)

1968: Higiene en el ordeño (doc)

1969: El habano (doc)

1969: Proceso industrial de la leche (doc)

1970: Bagazo (doc)

1970: Clarificación (doc)

1970: Desarrollo industrial (doc)

1972: Desde Habana, 1969, co-dirección de Nicolás Guillén Landrián, Harry Tanner, Luis Felipe Bernaza, Santiago Villafuerte, Pedro Ortega

1972: Nos veremos ayer noche, Margarita (doc)

1972: Los factores de la vocación (doc)

1972: Ingeniería mecánica (doc)

1973: Miriam Makeba (doc)

1973: Primera escuela del proletariado (doc)

1974: Soledad Bravo (doc)

1974: Chicho Ibáñez (doc)

1975: Amelia Peláez (1897-1968) (doc)

1976: Sonia Silvestre (doc)

1976: Joan Manuel Serrat (doc)

1976: Isla sin nombre (doc)

1977: En nombre de… (doc)

1976: El radio (cm)

1977: La sexta parte del mundo (Doc; Co-dirección)

1978: La cadena (cm)

1978: Un breve reportaje sobre Siberia (doc)

1978: Reportaje sobre una brigada de construcción (doc)

1979: Un reportaje con el grupo Moncada (doc)

1983: Se permuta

1986: Dolly Back (cm)

1987: Marta Jean Claude en Haití (doc)

1987: La entrevista (cm)

1988: Plaff o Demasiado miedo a la vida

1993: Fresa y chocolate (Codirección con Tomás Gutiérrez Alea)

1994: El elefante y la bicicleta

1995: Guantanamera (Codirección con Tomás Gutiérrez Alea)

1997: Enredando sombras (Doc)

1998: Los viajes de Lorca: Lorca y La Habana (Doc)

2000: Lista de espera

2002: Aunque estés lejos

2008: El cuerno de la abundancia

2011: 7 días en La Habana (co-dirigida con Benicio del Toro, Pablo Trapero, Elia Suleiman, Julio Medem, Gaspar Noé, Laurent Cantet

2012: Amor crónico, de Jorge Perugorría

Fuentes

Juan Carlos Tabío y el estafilococo dorado del costumbrismo, por Claudia González