Exposición “El Mayor. Memorias de un rodaje”

Como habíamos anunciado anteriormente, el próximo 16 de julio, a las cinco de la tarde, estaremos reabriendo las puertas del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo con la Cibertertulia El Callejón de los Milagros, fecha en la que quedará inaugurado el Café Nuevo Mundo.

Pues bien, la primera exposición que podrá apreciarse en las nuevas paredes de la Galería QR está conformada por un conjunto de fotos de rodaje del filme El Mayor (2020), de Rigoberto López, la cual ha sido curada por su viuda Marilyn Sampera Rosado.

Aún no tenemos fecha prevista para el estreno de esta película tan esperada (sobre todo por los agramontinos). Pero las imágenes seleccionadas quieren brindar el testimonio de ese proceso sumergido (el del rodaje), donde un grupo de mujeres y hombres cuyos nombres después no figurarán en las reseñas que se hagan del filme, garantizaron que el hecho artístico fuera una realidad: hablamos de los responsables del maquillaje, del sonido directo, los asistentes de cámara, los hacedores de lo que otras veces hemos llamado “los oficios invisibles del cine”.

Por supuesto, en la Galería QR insistimos en construir relatos transmediales, aprovechando las posibilidades que brinda la infraestructura tecnológica montada en el lugar. De esa manera, aquellos que miren las fotos impresas en papel, también podrán escanear el Código QR de la exposición con los dispositivos móviles que tengan en sus manos, teniendo la posibilidad de descargar del Portal El Callejón de los Milagros otros contenidos asociados a las mismas, como pueden ser la ficha técnica del filme, biofilmografías de los miembros del equipo, la célebre canción de Silvio Rodríguez dedicada a Ignacio Agramonte, o la hermosa edición del programa La Pupila Asombrada donde se escuchan los testimonios de Rigoberto López, Ángel Alderete (director de fotografía), Daniel Romero (actor), pero también de nuestra siempre recordada historiadora Elda Cento.

Juan Antonio García Borrero

Inauguración del Café Nuevo Mundo

El próximo 16 de julio, a las cinco de la tarde, el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo estará reabriendo sus puertas cuando celebremos la Cibertertulia El Callejón de los Milagros correspondiente a ese mes, y dejemos oficialmente inaugurado el Café-Galería Nuevo Mundo.

Para esa ocasión tendremos como eje temático de la conversación el siguiente asunto: Por una calle inteligente de los cines en Camagüey, y podremos interactuar con el investigador Armando Pérez Padrón, quien estuvo directamente vinculado a la concepción inicial del Paseo Temático del Cine, un proyecto único de su tipo dentro del país que nació en el año 2014 a raíz de la iniciativa de la Oficina del Historiador de la Ciudad.

Con el Café-Galería Nuevo Mundo, el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo (primera institución con ese formato creada en Cuba, exactamente el 30 de octubre de 1986) incorpora una nueva acción a ese viejo sueño que desde hace mucho se viene anunciando, y que es ver convertido ese espacio en un escenario dinámico donde sea posible disfrutar películas en pantalla grande, consultar los fondos de su Mediateca, apreciar exposiciones de pequeño formato en su Galería QR, así como ser sede de eventos, talleres, cursos, o charlas que tengan que ver con el universo audiovisual más amplio, desde lo tradicionalmente cinematográfico  hasta lo vinculado al llamado “cine expandido” en sus más insospechadas modalidades.

En tal sentido, y como hemos repetido varias veces, el Café Nuevo Mundo se integraría de modo armónico a lo que el Proyecto El Callejón de los Milagros viene proponiendo desde hace cinco años: transformar a La Calle de los Cines de Camagüey en una Calle Inteligente de los Cines.

O lo que es lo mismo: acompañar desde la cultura audiovisual ese proceso de informatización cada vez más creciente que se viene consolidando dentro de la sociedad, pero que exige algo incluso más difícil que la adquisición de tecnologías: la formación de usuarios que sean capaces de convertir esas tecnologías que tienen en sus manos en herramientas útiles al crecimiento de sus vidas personales.

Juan Antonio García Borrero

Encuentro Cátedra Cinemateca en el marco de CICLA 2020

El próximo 25 de junio, a partir de las diez de la mañana y hasta las once y media, estaré conversando sobre cine cubano, vía Internet, gracias a la invitación de la Cinemateca de Bogotá, la Cinemateca Municipal de Medellín, y la Cinemateca la Tertulia de Cali.

Esto ocurrirá en el marco de la segunda edición del Encuentro Cátedra Cinemateca, un espacio de formación e investigación que, a su vez, forma parte del conjunto de actividades diseñado para la octava muestra de la CICLA-Cita con el Cine Latinoamericano.

Si revisan el Programa teórico (que podrán descargar aquí) verán que las reflexiones que se están proponiendo son bien provocadoras. Y en lo personal, considero que es todo un privilegio poder compartir espacio, entre otros destacados investigadores, con el estudioso Paul A. Schroeder, autor de Tomás Gutiérrez Alea. The Dialectics of a Filmmaker y Latin American Cinema. A Comparative History, dos volúmenes que me gusta tener siempre al alcance de mi vista.

En cuanto a mi intervención, estará orientada a comentar sobre la necesidad de enriquecer la historia canónica del cine cubano (todavía demasiada atenta a los “grandes acontecimientos fílmicos” inventariados en nuestro país) con una perspectiva transnacional que nos permita aprehender “lo audiovisual” vinculado a lo cubano, desde ventanas múltiples que piensen las prácticas cinematográficas lo mismo desde los textos, los contextos, las tecnologías, los espacios de socialización (salas cinematográficas, festivales, cine clubes, etc), los diversos géneros, los libros, así como las comunidades receptoras de esas actividades.

También será un buen momento para hablar de la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC), proyecto que precisamente propone, desde las Humanidades Digitales, la construcción de una plataforma donde el tránsito dinámico por todas estas áreas que en el relato dominante suele apreciarse como entes o espacios aislados, estimule la creación de rutas de aprendizajes y debates alejadas del canon establecido, pero que comparten una misma pretensión: el estudio de la imagen en movimiento, con Cuba como el dispositivo simbólico que aglutina e irradia a la vez.

Juan Antonio García Borrero


Encuentro Cátedra Cinemateca en el marco de CICLA 2020

Del 18 al 25 de junio, la Cinemateca de Bogotá – Gerencia de Artes Audiovisuales del Idartes y la Asociación de Agregados Culturales de América Latina y el Caribe en Colombia presentan la octava edición de La CICLA-Cita con el Cine Latinoamericano y que en esta octava edición se realiza en alianza con Retina Latina, la Cinemateca Municipal de Medellín y la Cinemateca la Tertulia de Cali en la búsqueda de seguir consolidándose como un espacio anual de reflexión sobre el cine latinoamericano.

En el marco de esta muestra se realizará entre el 23 y el 25 de junio la segunda edición del Encuentro Cátedra Cinemateca, un espacio de formación alrededor de la crítica y la investigación sobre el cine colombiano y latinoamericano, que en esta oportunidad aborda desde perspectivas, cómo se ha estudiado el cine en América Latina y los retos de estudiar cinematografías tan significativas y con desarrollos tan particulares como las producidas en el Caribe, que demandan ir más allá de las miradas canónicas para dar cuenta de una producción audiovisual fluida, diversa y contradictoria.

El Encuentro Cátedra Cinemateca tendrá conversaciones con invitados e invitadas especiales y mesas de diálogo tipo paneles, en los cuales se compartirá experiencias y visiones de la crítica cinematográfica.

¡Conéctate a través de nuestras redes de Facebook y Youtube y participa de la Cátedra Cinemateca!

Entre dos (1989), de Santiago Prado

Desde hace más o menos cinco años, cuando planteamos por primera vez la posibilidad de construir la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC), estamos insistiendo en la necesidad de estimular el trabajo colaborativo.

En principio, parece fácil, pero la mayoría de las personas que nos hemos vinculado al estudio y promoción de todo lo que se relaciona con el cine hecho por cubanos, nos formamos de acuerdo a los parámetros dictados por una época donde el individuo, sobre la base de sus esfuerzos, entregaba libros, artículos, etc.

Hoy el mundo se mueve en otras direcciones. Sin importar si vives en Camagüey o Nueva York, somos testigos de un fenómeno que, de modo exponencial, responde a las características de todos esos dispositivos de comunicación que usamos a diario: la producción colaborativa de contenidos digitales.

Para hablar concretamente del audiovisual cubano, si hoy nos asomamos a Internet será fácil comprobar que la información que ya existe sobre el mismo excede las posibilidades de lecturas individuales. Estamos infoxicados con tantas páginas, portales, blogs, etc, que a la larga reproducen el mismo escollo analógico que supondría sentarnos en una biblioteca a revisar, uno por uno, cada libro en soporte papel de los que se encuentra en esa institución. Dicho de otra manera, tanta información dispersa no necesariamente se convierte en conocimiento útil. Al contrario: por lo general termina siendo un simple dato aislado de un contexto mayor.

Por suerte, ya la ENDAC comienza a contar con colaboradores que, de forma altruista, contribuyen con fotos, artículos, comentarios. Hace unos días fue Carlos Barba, con su hermoso tributo a Rosita Fornés, y ahora es Ángel Segundo González González, quien nos hace llegar par de fotos de rodaje del filme hecho para la televisión, Entre dos (1989), de Santiago Prado.

Otra de las características que distinguiría a una plataforma digital de una Enciclopedia publicada en papel, es la posibilidad de todo el tiempo ser enriquecida, corregida, etc. Mientras esté online, y los usuarios accedan a la misma, hay posibilidades de que ellos contribuyan con fotos, videos, o audios privados que jamás habían llegado a la esfera pública, y por ende, tampoco a una institución.

Súmenle a ello que plataformas como Youtube suelen alojar esos materiales de los que normalmente el crítico escribía, condenando a su lector a pensar el cine… desde la literatura. Hoy WordPress nos permite incrustar videos y audios, por lo que esta podría ser una Enciclopedia donde, además de leer sobre las películas, podamos interactuar con los críticos, que a su vez hablarán directamente del audiovisual desde el audiovisual, y no desde la literatura.

Evidentemente, estamos viviendo un cambio de paradigma en las maneras de construir conocimientos en torno al audiovisual cubano, si bien todavía nos falta algo elemental: la formación de usuarios dueños de esas competencias digitales que permitirían convertir en conocimiento útil toda la información alojada en la red de redes.

Juan Antonio García Borrero


Entre dos

Año: 1989

País: Cuba

Género: Ficción

Formato:

Tiempo: 57’

Color: Color

Productora: Estudios Cinematográficos del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Dirección: Santiago Prado

Guión: Santiago Prado, inspirado en el cuento homónimo de Miguel Mejides

Fotografía: José Manuel Martínez Carmona

Camarógrafo: Iván Díaz

Asistente de cámara y Foquero: Ángel Segundo González González

Escenografía: Santiago Sánchez

Edición: Caridad Pascual

Iluminador, Dollyman: “El Bolo”

Reparto: Raúl Eguren, Josefina Enríquez, Margot de Armas, Daniel Jorge Jordán


Fotos del rodaje

De izquierda a derecha: Ángel Segundo González González (asistente de cámara y foquero), José Manuel Martínez Carmona (director de fotografía), Padilla (Asistente de Dirección), Santiago Prado (Director), Raúl Eguren (actor), y Chocolate (chofer). Foto cedida a la ENDAC por Ángel Segundo González González
De izquierda a derecha: Ángel Segundo González González, Iván Díaz (Camarógrafo) y «El Bolo» (Iluminador, Dollyman). Foto cedida a la ENDAC por Ángel Segundo González González

Rosita Fornés y su impronta en el cine

Todavía recuerdo el impacto que provocó en mí la premier del filme Papeles secundarios (1989), de Orlando Rojas, en el cine Guerrero de Camagüey. Llegué a la proyección sin tener idea de lo que vería, si bien pesaba bastante el hecho de que Rojas hubiese filmado antes Una novia para David (1985), que, en lo personal, sigue siendo una de las películas que más disfruto de las producidas por el ICAIC.

El empaque visual de Papeles secundarios ha resistido el paso del tiempo, gracias al desempeño de ese tándem perfecto que integraron Raúl Pérez Ureta en la fotografía, y Flavio Garciandía en la dirección de arte. Rojas reinventó el cine cubano de aquella época, y lo puso a dialogar con lo que ya estaba pasando en el mundo de las artes plásticas de la fecha: esa plasticidad que se respira a lo largo de todo el metraje no solo estaba en función de construir una película “hermosa”, sino de sembrar en los espectadores las inquietudes intelectuales que solo pueden conseguir las imágenes trabajadas desde lo polisémico.

A diferencia de aquel cine cubano donde el apego al “realismo” tradicional (incluyan Una novia para David) dictaba la norma, acá el trabajo con las luces y sombras, la ambientación de los espacios, lo meticuloso de la banda sonora, multiplicaban las posibilidades interpretativas de la historia.

Pero junto a eso, no me dejaba de sorprender el trabajo con los actores y actrices, y sobre todo el desempeño dramático de Rosita Fornés, toda una revelación para los que alimentábamos el equívoco de verla solo asociada al mundo del espectáculo de revista o variedades.

En todo caso, hay que agradecer a Juan Carlos Tabío la inteligencia mostrada al seleccionarla para el protagónico del filme Se permuta (1984), y antes de la obra teatral “La permuta”, concebidas a partir de una idea original de Tomás Gutiérrez Alea.  

Para Rosita Fornés, aquel papel abría las puertas de una nueva vida, como puede deducirse de las declaraciones que ofreciera en su momento:

Yo he filmado unas quince películas anteriormente, la mayoría en México, y una que hice en Puerto Rico, que no se llegó a estrenar nunca aquí. He sido muy exigente conmigo en la cuestión cinematográfica. Estuve siempre con el deseo de hacer algo verdaderamente importante, porque las películas que hice eran de tipo comercial, rodadas sin criterio artístico, sólo para sacar dinero fácilmente; los argumentos eran unas veces folletinescos, otras veces tontos, y no considero que tuve oportunidad de hacer una gran labor dentro de esas películas.

(…)

O sea, que hasta Se permuta, yo no había podido tener una satisfacción plena del trabajo en el cine. Esta película ha sido mi reaparición en el cine, después de largos años, y mi debut en el ICAIC, que es quien verdaderamente, después del triunfo de la Revolución, ha producido una industria cinematográfica seria en nuestro país, reconocida ya, premiada internacionalmente; para todos nosotros es un orgullo poder contar, hoy en día, con una industria ya fuerte, sólida, y entonces este debut mío, para mí significa mucho artísticamente. He realizado un personaje que yo le tomé gran amor, desde el momento que presentamos la versión teatral de La permuta”.

De todos modos, hoy sabemos que, para los nuevos enfoques historiográficos vinculados al cine, esas películas “menores” tienen un valor extraordinario a la hora de reconstruir los mapas de lo que ha sido la recepción cinematográfica. Son útiles para estudiar el modo en que los espectadores “comunes” han aprendido a convertir las historias proyectadas en las pantallas en áreas de intercambios culturales, donde entran en juego las identidades, las expectativas grupales, o la recepción de lo global en lo local.

Por último, junto a las películas de ficción interpretadas por Rosita Fornés, pienso que deberíamos concederle similar atención a esos documentales donde la actriz no solo habla de su labor personal (Rosita Fornés. Mis tres vidas/ 1996, de Luis Orlando Deulofeu), sino que con sus memorias orales contribuye a reconstruir otros relatos (Los Zafiros: música desde el borde del tiempo/ 2002, de Lorenzo de Stefano; Papeles principales/ 2007, de Carlos Barba, y Tin Tan/ 2010, de Francesco Taboada).

En Mejilla con mejilla (2011), de Delso Aquino y con guión de Nicolás Dorr, Rosita Fornés encarna el personaje de una vedette que ya vive su ocaso, y expresa el siguiente bocadillo: “Es que con las décadas vienen las cadencias y se puede llegar a la decadencia”.

Para ella, por suerte, la decadencia no llegó, sobre todo porque fue fiel a su pasión principal, esa que nunca habló de efímeras modas, sino de rigor y arte.  

Juan Antonio García Borrero

Filmografía de Rosita Fornés (Tomada de la ENDAC)

1939: Una aventura peligrosa, de Ramón Peón

1941: Romance musical, de Ernesto Caparrós

1945: El deseo, de Chano Urueta (México)

1946: Se acabaron las mujeres, de Ramón Peón (México)

1947: La carne manda, de Chano Urueta (México)

1948: Cara sucia, de Carlos Orellana (México)

1951: Del can-can al mambo, de Chano Urueta (México)

1951: Mujeres de teatro, de René Cardona (México)

1953: El mariachi desconocido/ Tin Tan en La Habana, de Gilberto Martínez Solares (México)

1953: Hotel Tropical o Me gustan todas, de Juan José Ortega (Cuba-México)

1953: Piel canela, de Juan José Ortega (Cuba-México)

1956: No me olvides nunca, de Juan José Ortega

1962: Palmer ha muerto, de Juan Fortuny (España)

1984: Se permuta, de Juan Carlos Tabío

1985: Plácido, de Sergio Giral

1987: Hoy como ayer, de Constante Diego

1989: Papeles secundarios, de Orlando Rojas

1994: Quiéreme y verás, de Daniel Díaz Torres

1996: Rosita Fornés. Mis tres vidas, de Luis Orlando Deulofeu

2001: Las noches de Constantinopla, de Orlando Rojas

2001: Al atardecer, de Tomás Piard

2002: Los Zafiros: música desde el borde del tiempo, de Lorenzo de Stefano (Documental)

2007: Papeles principales, de Carlos Barba (Documental)

2010: Tin Tan, de Francesco Taboada (Documental)

2011: Mejilla con mejilla, de Delso Aquino

Documental Rosita Fornés. Mis tres vidas (1996), de Luis Orlando Deulofeu

Rosita Fornés en la memoria de Carlos Barba

Rosita Fornés en “Se permuta” (1983), de Juan Carlos Tabío

Carlos Barba ha tenido la gentileza de regalar a la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano este hermoso tributo a Rosita Fornés.

La ENDAC solo podrá crecer con este tipo de gesto colaborativo, siempre en función de defender la memoria del audiovisual hecho por cubanos en cualquier parte del planeta. Agradezco su complicidad, y nada mejor que iniciar la colaboración con este homenaje a nuestra Rosita Fornet, la vedette irrepetible, pero también la gran actriz de Se permuta y Papeles secundarios.

Los interesados podrán apreciar también el documental Papeles principales (2007), de Carlos Barba, donde precisamente Rosita está entre las personas que brindan el testimonio de su experiencia en ese gran filme, uno de los mejores del cine cubano de todos los tiempos. La calidad de imagen no es la mejor, pero vale la pena apreciarlo. Otra vez, gracias, Carlos.

Rosita Fornés en la memoria de Carlos Barba

En los años ochenta yo tenía como diez años, caminaba con mi abuela Hilda, temprano en la mañana y vimos a Rosa Fornés, que estaba de gira por Cuba, y comenzaba por Guantánamo; ella se hospedaba muy cerca de la casa de mi abuela y ya a esa hora había una multitud de personas alrededor de la artista, que saludaba a todos desde un Chevrolet convertible.

Parecía una película, una bella película. Una década y algo después, en el año 2006, filmé un documental titulado Papeles principales, que acompañaría a Papeles secundarios, de Orlando Rojas, como parte del bonus track del DVD que promovieron Impulso Récords, Fnac y el ICAIC.

Con un pequeño staff, compuesto por Eduardo Corría, Luis Enrique Prieto y yo, llegamos al reparto Siboney, a la casa de Rosita, protagonista de la cinta de 1989, de Orlando Rojas. Mi primer recuerdo desde la ventanilla del carro fue un gran camión de la basura frente a su casa y a Rosita en el portal, conversando con los muchachos que hacían el trabajo; ellos, colgados de la parte trasera del vehículo, escuchando embelesados a la gran vedette, quien cuando nos ve acercar los despide entre risas y un “nos vemos mañana”.

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Sed (1991), de Enrique Álvarez

Seguimos rescatando en la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano justo ese cine cubano que aún no tiene Historia, porque apenas ha sido tomado en cuenta por el relato oficial. En este caso compartimos información de Sed (1991), el debut de Enrique Álvarez en la ficción, que contó con las actuaciones de Verónica López y Ricardo Vega (ya de paso invitamos a apreciar la cinta en el canal de este último en YouTube, pinchando aquí).

Pese a la juventud de su director, los escasos recursos utilizados en la producción, Sed logró obtener en el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de aquel año el Premio Especial del Jurado, así como el Coral a la mejor música, concebida por Ulises Hernández. También se hizo del Gran Premio en la V Muestra de Cine Joven de aquellas fechas.

De allí que se entienda poco la escasa mención que se hace de un filme que ya estaba anunciando todas esas obsesiones que uno puede detectar ahora en parte de la producción de los más jóvenes, a partir del siglo XXI. De hecho, si me preguntaran yo diría que en Sed ya estaba la Laurita del Madagascar (1993), de Fernando Pérez, con todas esas quejas generacionales que explican la desmovilización espiritual que los hijos de Guillermo Tell, para decirlo como el trovador, mostraban en aquellos terribles e inciertos años noventa.

Recomiendo ver Sed conectada con La ola (1995), el filme que el propio Enrique Álvarez realizará a mediados de aquella década, y donde de alguna forma se exploran los dispositivos sumergidos de la nacionalidad que, de acuerdo con el autor, nos imantan a la experiencia insular. Y luego estaría el aspecto estético que, fiel al mismo, Enrique Álvarez convertirá en una característica intocable a lo largo de todo su cine.

JAGB


Sed

Año: 1991

País: Cuba

Formato: 35 mm

Tiempo: 48’

Productora: Taller de Cine de la Asociación Hermanos Saíz

Dirección: Enrique Álvarez

Guión: Enrique Álvarez

Fotografía: Santiago Yánez

Música: Ulises Hernández

Edición: Carlos Miranda, Inés María Álvarez

Sonidista: Marcos Madrigal

Grabación de música: Diego Figueroa

Efectos sonoros: Benito Amaro

Reparto: Verónica López, Ricardo Vega

Sinopsis

Dos jóvenes reflexionan sobre sus angustias existenciales y sus esperanzas en medio de una estación ferroviaria abandonada.


Sobre el rodaje

“La historia literal de Sed son dos jóvenes que están en un lugar, en una situación de espera y con ansias de moverse, de trasladarse, sin saber cómo hacerlo. Es la metáfora de la necesidad de viajar hacia sí mismos. Tienen un evidente problema de identidad, de falta de armonía interior y precisan de buscarla.

Equivocadamente tratan de conseguirla cambiando de espacio. Por eso la importancia del espacio en la película, que es un personaje más; por esa la deliberada lentitud con que transcurre el tiempo de Sed, para que el espectador pueda apropiarse adecuadamente de este tercer personaje. Lee el resto de esta entrada

Los ecos de la Historia: 60 años del Noticiero ICAIC

Julio García-Espinosa, Santiago Álvarez, y Jean Luc Gordard en el rodaje de un Noticiero ICAIC

En una de las numerosas y emotivas entrevistas recogidas por Mayra I. Álvarez Díaz en su libro “El Noticiero ICAIC y sus voces”, el realizador Daniel Díaz Torres asegura sobre el mismo:

Era la escuela de cine del ICAIC. Ahora existen el ISA, la Escuela Internacional de Cine, pero una escuela como la que significó el Noticiero es insustituible. Allí se aprendía algo que en el cine es importante: nunca hay tiempo, todo hay que hacerlo bajo una cierta presión; se puede saber de la presencia del autor, pero uno tiene que saber también que el cine funciona a nivel industrial; hay una cantidad de compañeros que también ponen, de conjunto, esas voluntades artísticas que, al final, va a ser el Noticiero de la semana”.

Tal vez por allí ande la clave que explica la trascendencia que ha obtenido el Noticiero ICAIC como producto cultural. Sus hacedores asumían sus acciones como parte de un aprendizaje que se vivía a la par de la construcción de una nueva sociedad. Y en esa voluntad de búsqueda se iba reinventando el camino, lejos de todo lo que sonara a práctica ya establecida.

Claro está, el Noticiero no nace exactamente con ese perfil, sino que, como toda acción humana, va madurando y configurándose como parte de algo mayor que también está en permanente construcción. De allí la importancia de que el Noticiero sea percibido de un modo diacrónico, pero también sincrónico.

Como otras veces hemos explicado, la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano se propone borrar las antiguas fronteras, en la cual el ICAIC más bien se asumía como una sumatoria de entes aislados donde los realizadores de ficción iban por un lado, los documentalistas por otro, los animadores más allá, y los realizadores del Noticiero se colocaban en áreas adyacentes.

Hoy sabemos que la estética de algunos de los realizadores más importantes del cine cubano de ficción (Fernando Pérez, Daniel Díaz Torres, Rolando Díaz, entre otros), ha estado marcada por el tránsito por el Noticiero. Esas influencias a veces se han puesto de manifiesto de un modo explícito, en otras se adivinan a través de las estrategias de representación donde la construcción del “realismo cinematográfico” recuerda la práctica anterior.

Sin embargo, lo interesante del Noticiero ICAIC es que sus realizadores jamás se sintieron complacidos con la simple aprehensión de lo que aparecía en el encuadre. Allí están Ciclón o Now, para recordarnos que es la mano del artista (con su sensibilidad) quien en verdad puede iluminar esa zona de la realidad que se muestra, lo que va por detrás de eso que epidérmicamente pudiera conformar cualquier noticia (sin importar el medio en que aparezca).

En la ENDAC (que una vez más recuerdo que está en permanente construcción), los interesados en el tema pueden pinchar en este link, y consultar algunas de las entradas que ya existen donde lo mismo pueden encontrarse las fichas técnicas de los noticieros, algunas de las películas que se han hecho sobre el mismo o libros que se han escrito abordando el fenómeno.

De esta manera nos interesa impulsar un modo de pensar el audiovisual cubano, donde las películas y las biografías de los cineastas que las hacen sean importantes, pero igual de significativo resulte el estudio de la literatura o teoría que las examina, los espacios de socialización donde se discuten esas obras, así como las tecnologías o dispositivos que hicieron posible se conformara toda una “memoria” de la “memoria cinematográfica” que ya era el Noticiero en sí.

En el link de la ENDAC que compartimos ahora podrán encontrar las fichas técnicas de los treinta primeros Noticieros ICAIC, y en el caso del primero, si pinchan en el link de Youtube que allí aparece, se podrá apreciar y/o descargar del Canal del ICAIC ese primer material.

Juan Antonio García Borrero

Noticiero ICAIC en orden cronológico (Del 1 al 30)

Noticiero ICAIC Nro. 1

Noticiero ICAIC Nro. 2

Noticiero ICAIC Nro. 3

Noticiero ICAIC Nro. 4

Noticiero ICAIC Nro. 5

Noticiero ICAIC Nro. 6

Noticiero ICAIC Nro. 7

Noticiero ICAIC Nro. 8

Noticiero ICAIC Nro. 9

Noticiero ICAIC Nro. 10

Noticiero ICAIC Nro. 11

Noticiero ICAIC Nro. 12

Noticiero ICAIC Nro. 13

Noticiero ICAIC Nro. 14

Noticiero ICAIC Nro. 15

Noticiero ICAIC Nro. 16

Noticiero ICAIC Nro. 17

Noticiero ICAIC Nro. 18

Noticiero ICAIC Nro. 19

Noticiero ICAIC Nro. 20

Noticiero ICAIC Nro. 21

Noticiero ICAIC Nro. 22

Noticiero ICAIC Nro. 23

Noticiero ICAIC Nro. 24

Noticiero ICAIC Nro. 25

Noticiero ICAIC Nro. 26

Noticiero ICAIC Nro. 27

Noticiero ICAIC Nro. 28

Noticiero ICAIC Nro. 29

Noticiero ICAIC Nro. 30

Convocatoria al Fondo de Fomento del Cine Cubano 2020

¡Y se hizo la luz…!

Convocatoria al Fondo de Fomento del Cine Cubano 2020

Redacción Cubacine

1ra. Convocatoria Fondo de Fomento del Cine Cubano 2020

En cumplimiento de lo establecido en el Acuerdo 8613 del Consejo de Ministros del 14 de junio del 2019 y de la política aprobada a partir del Decreto Ley 373/2019 del Creador Audiovisual y Cinematográfico Independiente, el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) anuncia la apertura de la primera convocatoria del Fondo de Fomento del Cine Cubano (FFCC), con el objetivo de potenciar el desarrollo de la cinematografía nacional.

En medio de las complejas circunstancias que atraviesa el país, producto de la pandemia por la enfermedad COVID-19, se ha decidido lanzar este Fondo de Fomento después de intensas jornadas de estudio y discusión sobre su trascendencia cultural y factibilidad financiera. El Estado y el Gobierno cubanos apoyan este proceso, el cual abre nuevas oportunidades de construcción del cine cubano y estrecha la relación de las instituciones con los creadores.

El Fondo de Fomento abre su primera convocatoria dentro de la Categoría de Largometrajes en las siguientes modalidades:

-ESCRITURA DE GUION DE PROYECTOS DE LARGOMETRAJES DE FICCIÓN, DOCUMENTAL Y ANIMACIÓN.

-DESARROLLO DE PROYECTOS DE LARGOMETRAJES DE FICCIÓN, DOCUMENTAL Y ANIMACIÓN.

-POSTPRODUCCIÓN DE PROYECTOS DE LARGOMETRAJES DE FICCIÓN, DOCUMENTAL Y ANIMACIÓN.

Para seguir leyendo, pinchar aquí.

El jinete sin cabeza (1972), de Vladimir Váinstock

Foto tomada de Internet

Este es otro ejemplo de agujero negro dentro de la historia del audiovisual cubano, y que queremos abordar en la ENDAC. Si a la grandiosidad visual de Soy Cuba le costó trabajo ser reconocida por los críticos, nos será fácil imaginar el destino que le espera a películas como El jinete sin cabeza (Vsadnik bez golovy/ 1972), de Vladimir Váinstock, que tal vez no buscaban otro interés que el simple entretenimiento, algo que para la crítica tradicional de aquel momento (esa que solo andaba a la caza de alturas estéticas), sencillamente no contaba.

Y, sin embargo, también aquí hay huellas del audiovisual cubano que merecen rastrearse. No solo porque en su elenco figuren en el esplendor de su belleza física las cubanas Eslinda Núñez y Farah María, y los actores Enrique Santiesteban y Alejandro Lugo, sino porque detrás de lo que uno ve en pantalla (los mensajes explícitos), permanecen sumergidas todas esas tramas culturales que van desde lo político (colaboración de la URSS con el ICAIC en el llamado “quinquenio gris”) hasta esa asignatura pendiente que tenemos acá, que tendría que ver con la recepción y los modos en que los cubanos asumíamos esos productos importados del campo socialista.

Juan Antonio García Borrero


El jinete sin cabeza

Título original: Vsadnik bez golovy

Año: 1972

País: URSS, Cuba

Género: Ficción

Formato: 35 mm

Tiempo: 100’

Color: Color

Productora: Lenfilm

Dirección: Vladimir Váinstock

Guión: Thomas Mayne Reid, Pavel Finn, Vladimir Vaynshtok, basada en la novela homónima de Thomas Mayne Reid

Fotografía: Konstantin Ryzhov

Música: Nikita Bogoslovsky

Edición: Konstantin Ryzhov

Reparto: Oleg Vidov (Gerald Maurice), Ludmila Savelyeva (Louise Poindexter), Eslinda Núñez (Isidora Covarubio), Enrique Santiesteban (El Coyote), Alejandro Lugo (Woodley Poindexter), Aarne Üksküla (Cassius Calhoun), Ivan Ivanovich Petroc (Zeb Stump), Rolando Reyes Díaz (Mayor), Aleksandr Milokostyj (Henry Poindexter), Platon Leslie (Pluton), Farah María.

Sinopsis:

Texas, Estados Unidos, 1850. Louise Poindexter, hija de un rico hombre de la región es cortejada por el poderoso Cassius Calhoun y el humilde vaquero Gerald Maurice. Ella se enamora del último, pero la desaparición de su hermano, junto a un misterioso jinete sin cabeza que comienza a rondar el lugar, complicará el romance…