ESTE VIERNES: FILME CUBANO LA EMBOSCADA SERÁ PRESENTADO EN CAMAGÜEY

Camagüey- Una especial presentación del filme cubano “La Emboscada” -actualmente en estreno nacional- tendrá lugar en esta ciudad con el realizador cubano Alejandro Gil y el actor Tomás Cao, quienes forman parte del elenco del citado largometraje.

La proyección de la cinta se efectuará en el Multicine Casablanca este viernes 24 de abril a las nueve de la noche, y será presentado por su propio director, según informaron especialistas del Centro Provincial del Cine (CPC) en la provincia.

Por otra parte, el sábado 25 de abril a las 5:00 pm en el Callejón de los Milagros se desarrollará un conversatorio con la prensa especializada, donde tomarán parte estudiantes del Instituto Superior de Arte (ISA) al igual que el público interesado.

Esta propuesta cultural constituye “una oportunidad para el intercambio con artistas de renombre nacional y del acontecer cinematográfico cubano”, agregaron en su información los especialistas del CPC.

Autor: Róger Rodríguez Martín, Fuente: Centro Provincial del Cine. Foto: Internet.

LECTURA, CULTURA, TECNOLOGÍA Y DESARROLLO COGNITIVO.

Recomiendo muchísimo este texto que el ensayista Luis Álvarez Álvarez me envía, con el fin de compartir con los amigos del blog. El tema que desarrolla ha sido abordado en el sitio en diversas ocasiones, y ha originado también alguna que otra polémica, a raíz de aquel post que titulé El perfecto neoanalfabeto, y que fuera replicado por Víctor Fowler, y comentado por otros intelectuales, como Esteban Morales.

La propuesta de Luis de que hablemos públicamente de lo que él llama “analfabetismo cultural” se me antoja sumamente lúcida, tomando en cuenta los nuevos escenarios en que nos desenvolvemos tras el 17D. Porque ya resulta cada vez más evidente de que Cuba se está incorporando a toda prisa a ese universo tecnológico que nos permitirá vivir cada vez más conectados al mundo. No importa que ahora mismo las conexiones sean precarias, y algunas de las mentalidades que enfocan policiacamente el fenómeno de Internet aún no se planteen el asunto en la dimensión cultural: quieran algunos grupos o no, la realidad tecnológica va diseñando un modo de acceder a ese “nuevo mundo” que cada vez depende menos de las políticas locales.

Para el ciudadano común que en el fondo soy, estas noticias me alegran: me hacen sentir que mis posibilidades de ejercer mi libertad y elegir como individuo crecen, se multiplican. Pero para el intelectual que debe pensar críticamente lo público, e imaginar consecuencias a largo plazo, ya me resulta inevitable no meditar el asunto desde la sospecha. ¿Qué pasará con ese conjunto de compatriotas que del día a la noche tendrán a mano dispositivos que le prometen y ponen al alcance de sus manos un sinfín de novedades culturales?, ¿contaremos con hombres y mujeres más cultas (y cuando hablo de cultos no digo instruidos, sino sabios) que pondrán esa sabiduría al servicio del bien común?, ¿o tendremos nuevos rebaños de gentes que se dejarán conducir acríticamente a donde los dispositivos (y quienes lo controlen) dispongan?

En el foro sobre consumo cultural que celebramos el año pasado expuse mis inquietudes personales. Desde mi punto de vista bien personal, pienso que como nación no tenemos diseñada aún una estrategia pública que nos permita pensar a la educación, la cultura, y el desarrollo de las nuevas tecnologías, como un proceso donde todo marcha al unísono. Más bien persiste el deseo de mantener aisladas estas áreas marcando territorios y fronteras, y de forma involuntaria se sigue contraponiendo la densidad del libro tradicional al consumo más bien “leve” de lo que nos ofrece una pantalla electrónica, como si los saberes informales y de nuevo cuño que se producen en estos últimos soportes no garantizaran conocimientos.

Será preciso entonces que impulsemos, en la práctica, políticas públicas que integren en un solo plano las novedades espirituales que se vienen experimentando en estas áreas antes disociadas, más en virtud de las otroras estructuras jerárquicas, que del análisis de lo que acontece en la realidad. Dicho de otro modo: será preciso que pensemos en recuperar al individuo que somos, con todo lo que de pretensiones humanistas implica el gesto.

Propongo entonces que este texto de Luis Álvarez nos vaya sirviendo de introducción al análisis de esos problemas que se supone discutamos en Camagüey en el mes de octubre, como parte del segundo foro sobre consumo cultural en la Cuba de hoy. Análisis y propuestas prácticas, en tanto el cierre de su texto más inquietante y provocador no puede ser:

“A diferencia de los humanistas de fines del s. XV, los lectores de hoy —inmensamente numerosos en comparación con los que abrieron por primera vez la Biblia del inventor de la imprenta— contamos con la experiencia histórica de lo ocurrido con Gutenberg en cuanto a la estrechez con que muchos miraron un invento que habría de abrir el camino a la Modernidad. Así como el libro esencial no murió en 1456, sino que cambió de soporte y abrió las puertas a una nueva época de la cultura humana, en el presente el texto electrónico, el ebook, la biblioteca digital, las tabletas y todas las modalidades actuales y futuras del libro están lejos de destruirlo: por el contrario, nos indican la entrada en una nueva etapa del desarrollo cultural del hombre. Y, también, el peligro de un nuevo analfabetismo: el que impida asomarse al nuevo texto que la revolución informática promueve”.

Juan Antonio García Borrero

 

LECTURA, CULTURA, TECNOLOGÍA Y DESARROLLO COGNITIVO

Por Luis Álvarez

La lucha contra el analfabetismo ha sido, durante todo el siglo XX, de una intensidad acorde, sin duda, con el dramático contraste entre enormes masas iletradas y una cultura cada día más centrada en la formación que, cuando menos, podría calificarse de escolarizada. Como es bien sabido, uno de los parámetros para considerar a una nación como “desarrollada” o “subdesarrollada” es, precisamente, la capacidad de su población de enfrentar, masivamente, la palabra escrita. Todo ello condujo incluso, en algunos países privilegiados, desde el siglo XIX a una atención concentrada de gobiernos e instituciones diversas sobre la solución del analfabetismo. La capacidad de lectura apareció como el rostro más directo y palpable de la cultura y el progreso.

A inicios del nuevo milenio, el problema del analfabetismo sigue siendo un problema mordiente para muchos países, en incluso para regiones fundamentales como América Latina, África y Asia. Pero, además, habría que confesarse que, en algunos países de los llamados —con cierto apresuramiento— “desarrollados”, lo cierto es que la capacidad de construir significados a partir de una sucesión de letras o grafemas, constituye una habilidad que no garantiza, por sí misma, el acceso a la cultura. Muchos son los componentes que permiten hoy afirmar algo tan estremecedor.   Lee el resto de esta entrada

LA ÚLTIMA FIESTA

El pasado 16 de abril se cumplió un nuevo aniversario de la muerte de Tomás Gutiérrez Alea, pero debo confesar que, en lo que a mí se refiere, esa muerte aún no ha ocurrido. Y temo que demorará en llegar, tomando en cuenta que regreso cada vez con más frecuencia a la obra fílmica de Titón, pero también a lo que expresó en sus ensayos y polémicas, no con el fin de exaltar dócilmente lo que nos dejó, sino de contraponer a esos criterios manejados en otras fechas, en otras circunstancias (pero guiadas por los mismos anhelos de felicidad y justicia social que podría orientarnos a quienes vivimos ahora) ideas que pertenecen a este ahora tan distinto.

Esto que comparto con los amigos del blog iba a ser el capítulo final de la biografía intelectual de Tomás Gutiérrez Alea que actualmente termino. En la nueva versión, ya no se parece tanto, pero la posteo como borrador que puede dar una idea de por dónde han ido mis intenciones. Si las cosas salen como esperamos, el año próximo debe salir por la Editorial Oriente la primera parte de la biografía, abordando la vida de Titón en el período que va desde su nacimiento hasta 1959.

Como siempre digo, esta es mi visión personal de Tomás Gutiérrez Alea. Seguramente otros enriquecerán la lectura de esa vida con otros enfoques.

Juan Antonio García Borrero

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LA ÚLTIMA FIESTA

En el conmovedor relato sobre los últimos meses de vida de Tomás Gutiérrez Alea, su compañera y actriz Mirtha Ibarra nos cuenta que el 11 de diciembre de 1995 le preguntó al cineasta si quería que, como era habitual, festejara su cumpleaños. Aquella celebración se había convertido en una costumbre, pues como coincidía con las actividades del Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, aprovechaban para reunirse en la casa de ellos conocidos cubanos y extranjeros. “Me respondió que le alegraría muchísimo poder despedirse de todos sus amigos”, anota Mirtha, y añade, “(…) estaba consciente de que iba a ser el último. Y fue una fiesta muy concurrida y él estaba feliz a pesar de todo su dolor”.[1]

Aquello fue también un gran acto de entereza humana. Es raro que un individuo que se sabe mortalmente enfermo, tenga el coraje de despedirse de la vida, y de sus amistades, con una fiesta. En sentido general, la depresión empuja a buscar refugio en lo privado, tomando radical distancia de ese segmento de mundo que de repente reluce invasivo, teatral, y vano. Tomás Gutiérrez Alea optó por sobreponerse a ese instinto más bien común de evasión, y demostrando ser genio y figura hasta la sepultura, reiteró en público que a la vida hay que amarla hasta el último suspiro.

Titón llegó a saber que de nada le vale al individuo refugiarse en acciones e idealismos que le hagan olvidar temporalmente el destino que nos espera a todos. Vivir de espaldas a esa trágica realidad por pánico a advertir su signo aciago, solo consigue esclavizar al sujeto a ese miedo a la vida que estanca sin piedad el crecimiento espiritual. La infelicidad tiene mucho que ver con esa renuncia a quedarnos a solas con nosotros mismos, y hacernos las preguntas más radicales. En el caso de Gutiérrez Alea, esa actividad racional no cesó ni siquiera en la última fase de su vida, cuando ya parecía que no había espacio para el pensamiento. Su vida todo el tiempo fue eso: un incesante flujo intelectual curioseando en ese devenir ontológico, no menos incesante, del cual también él formaba parte. Lee el resto de esta entrada

LAURA BAIGORRI SOBRE LA HISTORIA DESDE EL VIDEOARTE

Entre el 6 y el 9 de mayo del 2010 tuve la suerte de coincidir con la académica Laura Baigorri en un simposio organizado en la Universidad de Harvard, con el título de El cine como historia, la historia como cine. Yo todavía no conocía sus agudos escritos, dado que la crítica tradicional de cine suele pensar en el videoarte como algo ajeno a ese universo de imágenes y sonidos que a diario comentamos, pero una simple búsqueda en Google me hizo saber entonces que estábamos en presencia de una de las principales estudiosas que tiene esta expresión artística.

En aquellas frías mañanas en Cambridge, café por medio, tuvimos tiempo de intercambiar sobre nuestros respectivos trabajos, y, por supuesto, le hablé del Festival Internacional de Video Arte de Camagüey, que entonces iba por su tercera edición. Al regreso a Cuba comenté del encuentro a Jorge Luis Santana y Diana Pérez, líderes del proyecto camagüeyano, pero después le perdí la pista, hasta hace un par de semanas, en que pude disfrutar de la disertación que ofreciera en la sede del FIVAC para dejar inaugurada las sesiones teóricas del Festival en su sexta edición.

Este reencuentro con Laura Baigorri no solo me permitió escucharla otra vez, sino, ya de paso, tener en mis manos un ejemplar de su codiciado libro “Vídeo: primera etapa (el vídeo en el contexto social y artístico de los años 60 y 70)”, así como una memoria flash con varios libros y artículos digitales (algunos de su autoría), que ya forman parte de la biblioteca electrónica que estamos conformando en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, para el uso de la comunidad académica e interesados en sentido general.

Libro de L Baigorri

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CONVERSANDO CON JOAQUÍN BORGES-TRIANA (II)

Acá comparto la segunda parte del conversatorio (porque lo experimento como un conversatorio) con Borges-Triana. La entrevista íntegra la pueden encontrar aquí.

JB: Al revisar su bibliografía, me llama la atención que la mayoría de sus obras publicadas han aparecido fuera de Cuba o en las editoriales Ácana y Oriente, y apenas un par de títulos han salido a través de sellos editoriales habaneros. ¿Ello es por falta de gestión de su parte o por desinterés de las editoriales capitalinas en su trabajo?

JAGB: En esto de las publicaciones siempre hay algo de misterio. Lo mismo cuando te publican que cuando no. Yo he sido tremendamente afortunado porque ya son más de quince los libros publicados, y algunos reconocidos con premios como los de la crítica literaria, algo que no me esperaba, porque por lo general estos premios no se conceden a temáticas tan específicas como el cine. Con la editorial Oriente de Santiago de Cuba (y sobre todo con la editora Consuelo Muñiz) me he sentido muy cómodo. Siempre he dicho que yo solo escribo los libros, porque son los editores los que realmente los hacen. Y la relación con los editores puede ser la mayoría de las veces bastante tensa.

En el caso de la Editorial Oriente hay realmente una elección afectiva sobre la base de una complicidad de trabajo de larga duración. Ellos me han visto formarme como autor, e incluso, contradecirme hasta cierto punto en mis obras, y han asumido ese juego de una manera que me compromete. Con otras editoriales no ha sucedido así, pero no creo que sea algo personal: se trata de estilos de trabajo diferentes, perfiles editoriales que condicionan que en algún momento se prioricen determinados textos, de acuerdo con lo que está de moda o de lo que las circunstancias demanda. Pero, repito, en lo personal no puedo quejarme. Las editoriales han sido conmigo más que generosas.

JB: En su blog, Cine cubano, la pupila insomne, yo percibo que el tema de la cinematografía hecha por nuestros compatriotas es un telón de fondo para ofrecer una cosmovisión más abarcadora del debate y la crítica culturales en un sentido amplio. ¿Cuáles considera usted que sean los retos que hoy debe enfrentar su bitácora?

JAGB: Su percepción es correctísima. En todo lo que he escrito, el cine cubano es un pretexto que me permite adentrarme en asuntos más generales, asuntos que me importan como individuo y ciudadano, y cuya discusión en lo público es lo que me definiría en tanto intelectual. La verdad es que cuando abrí el sitiono tenía la menor idea del impacto que podía alcanzar. Lo abrí pensando más bien en ese espacio semiprivado que me iba permitir expresarme de un modoindividual y anotar esas “pequeñas verdades” que las Historias oficiales nunca registran.

Siete años después de creado ya puedo hablar del blog como algo colectivo, un espacio de debate, efectivamente, al cual han contribuido muchísimaspersonas, muchísimos cineastas, intelectuales, que con sus agudísimas y encontradas perspectivas han ayudado a iluminar mejor este fenómeno tan complejo que sería el audiovisual realizado por cubanos, pero no solamente la producción, porque también me interesa fomentar los debates en torno a la crítica de ese audiovisual, y a las audiencias que lo consumen, una asignatura realmente pendiente entre nosotros.

Los desafíos estarían entonces en esa zona donde se tendrían que construir entre todos los interesados un espacio para el debate desprejuiciado. Algobien difícil entre nosotros, dada la consolidada tradición de pensamiento binario que compartimos. Lee el resto de esta entrada

CONVERSANDO CON JOAQUÍN BORGES-TRIANA (I)

Me ha causado mucho placer recibir y sobre todo responder este cuestionario enviado por el crítico y ensayista Joaquín Borges-Triana, con el fin de ser publicadas las respuestas en El Caimán Barbudo. Debido a su extensión, compartiré la entrevista en tres momentos distintos.

JAGB Galería 3 - copia

JUAN ANTONIO GARCÍA BORRERO

Hoy más que nunca necesitamos del pensamiento crítico

Por Joaquín Borges-Triana

Foto: Ingrid Castellanos

No soy ni por asomo alguien cercano en su proceder a lo que se dice un cinéfilo. Sin embargo, siempre he tratado de mantenerme al tanto de lo que acontece en el universo del audiovisual nacional. Por ese camino de pretender ser alguien medianamente informado del quehacer artístico literario en Cuba, también me convertí en lector de la mayor cantidad de medios de comunicación vinculados a la esfera cultural y cuando comenzaron a surgir, de los blogs personales ideados a tales efectos. Así fue que un día me volví seguidor de la bitácora de Juan Antonio García Borrero. De numerosas lecturas de los textos de este camagüeyano defensor de lo que él ha llamado el “blogmail”, o sea, circular entre un grupo de interesados determinadas entradas del blog vía correo electrónico, he aprendido que entre nosotros, lo que conocemos “es la historia de una utopía, y utopía al fin, se prioriza al sujeto colectivo, su lado más fotogénico” (fragmentos de un post de la edición del blog de JAGB correspondiente al 1º de noviembre de 2009).

La influencia en mí de la obra de García Borrero ha sido tan fuerte que cuando me propuse hacer mi libro Músicos de Cuba y del mundo: Nadie se va del todo (publicado hasta ahora solo en el extranjero), la primera motivación que experimenté para preparar ese trabajo acerca de la importancia de estudiar qué había ocurrido con los roqueros, cantautores, poperos, timberos, raperos, jazzistas… que pasaron a integrar las filas de la diáspora cubana en años recientes, no me surgió escuchando uno de los tantos fonogramas grabados por ellos sino leyendo una de las emisiones del para mí imprescindible blog de Juan Antonio García Borrero, en el que se reproducían fragmentos de un ensayo de Cintio Vitier en torno a la identidad, donde con enorme sabiduría se afirmaba: “Del Estado podemos disentir; de la nación, en cuanto es un pueblo asentado en un territorio, podemos alejarnos; pero la nacionalidad, que en definitiva es la cultura en su más amplio sentido, nos une a todos.”

Por las razones antes expuestas, así como por el hecho de la reciente celebración del XXI Taller Nacional de Crítica Cinematográfica, a través del e-mail realicé la siguiente entrevista al hacedor de la bitácora Cine cubano, la pupila insomne, sitio de Internet hecho por un bloguero que desde Camagüey mantiene al día su casa en el ciberespacio (a pesar de las limitadas capacidades de conexión de las que dispone) y que –en mi opinión–, es mucho más que un excelente crítico de cine para devenir uno de los pensadores de nuestra cultura de mayor relevancia en la actualidad.

JB: Usted es Licenciado en Derecho: ¿llegó a ejercer dicha profesión y cómo es que se produce el cambio profesional? ¿Esos estudios universitarios le sirvieron en algo para lo hecho con posterioridad?

JAGB: Me gradué de abogado por la Universidad de Camagüey en 1987, y cumplí una parte de mi servicio social en Holguín, ejerciendo como abogado de oficio en asuntos penales. Es una etapa de mi vida que recuerdo con mucho cariño, porque está asociada a esos años de juventud en que uno se está formando profesionalmente, y tiene unas ganas tremendas de reinventar el mundo. Por otro lado, esta es una carrera hermosa, que te ayuda a examinar más de cercaeso que llamamos condición humana. Sé que para algunos puede parecer una pesadilla esto que me tocó tantas veces de defender a los que infringían las leyes. Y es cierto que, siendo tan joven, no podía dejar de afectarme asumir la defensa de personas que llegaron a cometer crímenes horribles. Tuve la suerte de contar con colegas que me ayudaron a entender un poco el quid del asunto.

En primer lugar, se trata de una profesión que exige un gran rigor a la hora de ejercerla, y un gran humanismo a la hora de practicarla. Y no es que uno termine simpatizando con los delincuentes ni mucho menos; es que si de veras queremos hablar de establecer la justicia necesitamos pensar los hechos sin prejuicios, y atenernos a las evidencias, que no solamente son fácticas, sino que implican emociones, pasiones, zonas oscuras de la existencia donde nadie queda a salvo de poder experimentarlas en algún momento, porque antes que abogados, fiscales o instructores policiales, somos humanos. De hecho, conocí algún que otro fiscal que de acusadores en cierto momento pasaron a ser lamentablemente acusados. En aquellas fechas no tenía la experiencia vital de ahora, y era demasiado fuerte en mí la tendencia a moralizar con estos asuntos. De modo involuntario vivía la vida como si formara parte de algo donde estaban claramente delimitados los buenos y los malos. Aún así, intentaba entender las razones que podían llevar a un hombre o a una mujer a caer en esas situaciones límites. Y todo eso me ha servido para incorporarlo a la visión que tengo de la vida, incluyendo la que tengo del cine como producción cultural. Lee el resto de esta entrada

¿HACIA DÓNDE VA EL AUDIOVISUAL CUBANO?

Esta es una pregunta que con demasiada frecuencia aparece en algunos de los cuestionarios que someten a mi consideración. Entiendo el interés que pueda despertar una interrogante como esta, pero todo lo que se responda estará condenado a la mera especulación.

Todavía hoy pensamos en el audiovisual cubano como algo que se puede “controlar”, y decidir desde un determinado centro de operaciones cuáles serán sus contenidos, sus maneras de realizarse y distribuirse. Es normal que se piense de esa forma, toda vez que hasta hace apenas unos cinco años, “el cine” parecía algo objetivo, una cosa que se podía tocar, oler, en las salas cinematográficas tradicionales.

Hoy esa imagen ha quedado quebrada para siempre. El cine, o mejor decir, el audiovisual, se nos ha hecho líquido, y consigue impregnar sus invisibles olores en casi todo lo que pasa ante nuestros ojos: ya no hay una vía única por donde circulen las imágenes acompañadas de sonidos, sino que todo se bifurca en miles de senderos que no conducen a ninguna parte (aparentemente). Ya el sentido de lo que vemos no importa, o importa poco: la búsqueda del sentido ha sido sustituida por el impacto en los sentidos.

¿Estarán conscientes de ello los creadores de audiovisuales cubanos de estos tiempos? Puede ser, pero no hay un cuerpo de ideas plasmados en algún documento que nos permita interpretar con cierta profundidad cuáles serían las características de este “nuevo audiovisual”, y hacia dónde quiere ir (o incluso: contra qué quiere ir). Es como si todo el mundo estuviese nadando en una corriente que nos arrastra sin que exista idea de cuál es el destino, y se defienda ese viaje incierto como lo máximo.

Sin embargo, debo confesar que no he encontrado demasiadas novedades en ese viaje del audiovisual cubano más reciente. Esto no contradice la idea de que no pocas de las nuevas producciones me han interesado, y me han hecho pensar en ellas. Pero hablo del viaje a lo inesperado que tendría que ser la incursión de un cineasta en los abismos de su tiempo.

Bazin, hace algo más de cincuenta años, apuntaba: “Un escritor puede repetirse en el fondo y en la forma durante medio siglo. El talento de un cineasta, si no sabe evolucionar con su arte, no dura apenas más de uno o dos lustros”. Y en el caso de nuestro audiovisual, lo que ahora mismo quizás tengamos a la vista es la evidencia de que el lenguaje utilizado ya no da más. A no ser que pensemos que el cine solo sirve cuando los disfrutan apenas nuestros vecinos de lunetas: los eternos inquilinos de la caverna platónica.

Juan Antonio García Borrero

PRESENTACIÓN DE “LA EMBOSCADA” (2015), de Alejandro Gil, en Camagüey

Alejandro-Gil-Tomas-CaoEl próximo viernes 24 de abril estaremos presentando en el Multicine Casablanca el filme La emboscada (2015), con la presencia de su director Alejandro Gil (La pared/ 2007), y el actor Tomás Cao.

Según Gil: “A pesar de que en la película hay escenas bélicas, no es una cinta de guerra, sino que se mueve entre los íconos humanos que puede tener una situación límite, como una confrontación de ese tipo. La cinta muestra a cuatro soldados que sobreviven a una emboscada gracias al azar –un hueco en el que se refugian–; y debaten sobre cómo y cuándo van a salir de allí”.

El guión fue escrito por Ernesto Daranas, a partir de la idea original de Alejandro Gil, y cuenta con un elenco de lujo entre los que se pueden mencionar a Tomás Cao, Patricio Wood, Caleb Casas, Armando Gómez, María Teresa Pina, Jorge Treto, y Néstor Jiménez.

Como es habitual en estas visitas que los creadores hacen a Camagüey, Alejandro Gil y Tomás Cao sostendrán un encuentro con la comunidad académica de la ciudad relacionada con los audiovisuales (fundamentalmente alumnos del ISA), así como un conversatorio con el público camagüeyano en El Callejón de los Milagros.

JAGB

ALEX HALKIN:CUBA COMO UN MISTERIO CERCANO, DESCONOCIDO Y PROHIBIDO

Me ha dado mucha alegría leer esta entrevista en el sitio On Cuba, y que es un reconocimiento a la labor de Alex Halkin.

CUBA COMO UN MISTERIO CERCANO, DESCONOCIDO Y PROHIBIDO

9 abril, 2015 No hay comentarios

Por: Mónica Rivero Cabrera          

Entre los premios colaterales de la recién terminada edición de la Muestra Joven ICAIC se entregó, por vez primera, uno proveniente de Estados Unidos: Cerrando Distancias. Un reconocimiento que dota con el servicio de subtitulaje en inglés, la distribución con Icarus Films por cinco años y mil dólares.

El proyecto de documental “Bahía, la quimera del arroz”, de dos estudiantes de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV), fue merecedor en esta primera vez.

Un estímulo para la cinematografía joven cubana, fruto del trabajo del Cuba Media Project, sección cubana de Americas Media Initiative (AMI), y particularmente de su directora, la realizadora Alexandra Halkin, una suerte de mensajera en sonido e imagen que llegó a La Habana en 1991 como parte de un grupo de solidaridad, y desde entonces regresa una y otra vez.

Cerrando Distancias es también el nombre del programa itinerante -que ya va por una tercera edición- entre Estados Unidos y Cuba con colaboración de la oficina de la Muestra que ha llevado a Estados Unidos la obra de cineastas como Rigoberto Jiménez, Karel Ducasse, Marilyn Solaya y Ariadna Fajardo. También ha conseguido traer a Cuba a destacados directores y productores norteamericanos como Louis Álvarez, Andrew Kolker, Simon Kilmurry, Mindy Martin, entre otros.

AMI, auspiciado por la Fundación Ford y otras fuentes de financiamiento, público y privado, ha propiciado la presencia de documentalistas cubanos en el Flaherty Film Seminar, el MoMa de Nueva York y decenas de universidades. Pero a pesar de este logro falta mucho para conseguir las condiciones ideales que permitan sostener y profundizar este intercambio cinematográfico entre Cuba y Estados Unidos.

Para Alexandra Halkin lo fundamental sería tener relaciones normalizadas, que no haya tanta tensión. “Entiendo que exista. La política es compleja, pero las personas son las personas y a la ciudadanía de cada lado le interesa la otra. Por suerte nunca he tenido problemas para obtener visas para los cubanos que van a Estados Unidos. Creo que hay un reconocimiento de la importancia de ese intercambio cultural, aunque no hablo de todo el gobierno.” Lee el resto de esta entrada

PRESENTACIÓN DE NEVER EVER NEVERLAND (2014), de Marina Ochoa

NOTA DE PRENSA

El próximo jueves 16 de abril del 2015, a las 3:00 pm, en la Sala Caracol de la UNEAC se hará una presentación especial para la Prensa del documental de Marina Ochoa NEVER EVER NEVERLAND, producido por el ICAIC y LA VILLA DEL CINE.

El documental presenta antecedentes de la Operación Peter Pan, así como testimonios de niños que fueron enviados fuera de Cuba como consecuencia de la misma, además de personalidades de Cuba, basados en el trabajo investigativo de la propia Marina Ochoa, Roberto Viña, Luis Notario, Milena Almira y Arsenio Castillo.

Igualmente hace una dedicatoria especial a la Directora de Fotografía del documental, Yanay Araiz quien falleciera repentinamente a la edad de 29 años.

El documental fue filmado en Cuba, Venezuela, Jamaica y los Estados Unidos.

La presentación para el público se realizará: el día 20 de abril del 2015 a las 2:00 pm en la propia Sala Caracol de la UNEAC, sita en 17 y H, Vedado.

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