LEONARDO PADURA EN CAMAGÜEY LOS DÍAS 3, 4 Y 5 DE JUNIO

Leonardo Padura (La Habana, 1955), el escritor cubano que más éxitos internacionales cosecha en la actualidad, uno de los más leídos dentro y fuera de la isla, ha tenido la gentileza de aceptar la invitación que desde la Cátedra de Pensamiento “Tomás Gutiérrez Alea” le hemos extendido.

Como escritor, el también Premio Nacional de Literatura, y creador del célebre personaje Mario Conde, no necesita demasiada presentación, y es obvio que sus abundantes lectores camagüeyanos acudirán a la cita en “El Callejón de los Milagros” y el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo para hablar de su literatura.

Sin embargo, en la Cátedra también nos interesa que durante los próximos 3, 4 y 5 de junio hablemos de la relación del escritor con el cine, ya sea a través de los guiones que ha escrito, o las adaptaciones que han conocido algunas de sus ideas y obras. Creo que esta ha sido una faceta poco explorada hasta el momento por quienes siguen la obra de Padura.

Como en otras ocasiones hemos apuntado, la Cátedra de Pensamiento Tomás Gutiérrez Alea promueve el acercamiento académico a diversas zonas de la creación audiovisual. Hasta el momento hemos contado con la complicidad y presencia de creadores como Fernando Pérez, Ernesto Daranas, Alejandro Gil, Marilyn Solaya, Mirtha Ibarra, Tomás Cao, por mencionar algunos de los que nos han visitado. Y es un verdadero privilegio que podamos contar ahora con los conocimientos y cercanía de Leonardo Padura.

Juan Antonio García Borrero

MANUEL IGLESIAS SOBRE EL USO DEL TÉRMINO “FEAT” EN EL AUDIOVISUAL HISPANO

Le pedí a mi querido amigo y muy profesional editor Manuel Iglesias, que me regalara para el blog esto que colgó en su muro de Facebook. Accedió a ello, no sin antes advertirme que lo había escrito como divertimento sin mayores pretensiones. Pero yo digo que nada mejor que esos conocimientos que se adquieren como si estuviésemos hablando en un café, como divirtiéndonos. Muchas veces se aprende más que en una conferencia saturada de términos que solo entenderían unos elegidos.

MANUEL IGLESIAS SOBRE EL USO DELTÉRMINO “FEAT” EN EL AUDIOVISUAL HISPANO

Hace mucho rato que vengo pensando en una palabrita que se ha puesto de moda en las producciones discográficas y cinematográficas de temas musicales por artistas hispanos en el mercado hispano.

Me refiero a "Feat" o "Ft". ¿La reconocen? Seguro que sí.

Pues es una manera muy inapropiada de demostrar una colaboración, pues la misma tiene en español su propio significado y se ha usado desde tiempos inmemoriales para representarla.

Lo que pasa es que, muchas veces, la vanidad y la ligereza, y estar en la última por estarlo, desarraigando sus raíces idiomáticas sin razón de peso, lleva a anormalidades de esa naturaleza.

Me recuerda a muchos que empezaron a nombrar lo que siempre fue un "detrás de cámara" o "cómo se hizo" de un filme por "making off" -y como hay todavía quienes siguen nombrándolo así-, sin percatarse no solo de su bobería idiomática, sino de su ignorancia a todo tren, pues la frase correcta en ingles es "making of" (con una sola f), pues lo que han realizado es el "making of Star Wars" o "cómo se hizo Star Wars".

O aquellos que escribían (o aún escriben) sus créditos como "edición y montaje", sin percatarse que significan lo mismo en idioma castellano. O "edición", o "montaje". Parece que la unión de ambos términos les daba más caché a su oficio. Algo así como "libretista y guionista", "escenógrafo y decorador", o "peluquería y peinados".

Es como si nadie razonara, como si pensar un poco no tuviera sentido: sino seguir la moda, la rutina, o el faranduleo extranjerizante. Más claro: la propagación inconsecuente de un error o, peor, de un vicio.

Esto de "feat" o "ft" es más de lo mismo.

Feat es la abreviación de "featuring", una palabra del idioma inglés cuya traducción al castellano, tanto literal como práctica, es "colaboración".

Se indica principalmente en títulos en inglés para diferenciar, en primer lugar, al responsable original de algún producto, proyecto o resultado y, en segundo lugar, al profesional que actúa en forma de colaboración para conseguir en conjunto una mejora de algo existente aunque, también es posible, un producto no realizado previamente. Lee el resto de esta entrada

ANA LÓPEZ SOBRE LA CALLE DE LOS CINES EN CAMAGÜEY

Me ha dado mucha alegría encontrarme con esta nota escrita por Ana López, esa investigadora que tanto ha influido en mi formación intelectual.

GREATER CUBA IS CAMAGÜEY. ANA LÓPEZ GOES TO CALLE DE LOS CINES. IN SCREENS.

Ana M. López

What other city in Cuba -or elsewhere- can boast of having a “cinema street,” la calle de los cines? Camagüey’s calle de los cines is not new. Since the 1930s and 40s, this was the popular name for a stretch of Ignacio Agramonte Street in the heart of the city, flanked by two large, historic movie theaters: the Cine Encanto and the Cine Casablanca. It once also housed others, like the Salón Palatino that hosted the first film screening in Camaguey in 1908 and the Teatro Avellaneda that since 1913 regularly featured films from around the world. Since 2014 though, the calle de los cines has acquired a different valence. An urban renewal and cultural restoration project begun in the mid 2000’s, in preparation for the city’s 500th anniversary in 2014, has reimagined la calle de los cines as a space that celebrates cinema as a universal cultural phenomenon. The historic theaters have been restored (albeit multiplexed), new cultural centers have been established, and even the (state) businesses on the block have been renamed and re-themed on cinematic terms, like the Cafeteria “Coffea Arábiga” (in homage to filmmaker Nicolás Guillén Landrián) or the Peluquería (Hair Salon) “La ciudad de las mujeres,” after Fellini’s paradigmatic movie.

This may sound like a certain Disney-fication of cinematic culture, but beyond the paseo temático (theme park) aspect, there is serious work going on, especially within the Nuevo Mundo cultural complex, which is the hub of the street. Nuevo Mundo began in 1986 as a humble sala-video screening films in Betamax and, later, VHS. It was the first sala-video in Cuba (the screening room at L y 23 in Havana was only inaugurated months later) and was immensely popular. Today, in addition to screening spaces, the Complejo Cultural is the home of the Cátedra de Pensamiento Audiovisual Tomás Gutiérrez Alea, a documentation and information center, internet access point, and exhibition spaces. It has also been the home of the Film Criticism Workshop (Taller de la Crítica), the only event in Cuba focused on film criticism (and historiography), which is now on its 21st edition. Juan Antonio García Borrero, among Cuba’s most astute film critics and theorists and a native camagüeyano, has been central to many of these initiatives. His blog, Cine Cubano: La pupila Insomne, remains after more than a decade, an invaluable resource for anyone interested in the Cuban audiovisual universe.

Beyond the 2014 official unveiling of the restored Cine Casablanca, as the highlight of a reimagined calle de los cines, however, the recent announcement that Camagüey will host the first festival of Cuban cinema for television (in October in 2015) is very welcome news. The film criticism establishment, both in Cuba and abroad, has rarely acknowledged the existence of a significant number of audiovisual producers outside the official Cuban Film Institute or ICAIC. Only those who have crossed over from other institutions, like Ernesto Daranas and Tomás Piard, from the ICRT (Instituto Cubano de Radio y Televisión) are well known, but they are not the only ones. There is still much critical work to be done to fully understand the complexity of Cuba’s contemporary (and historical) audiovisual universe.

Thinking about “Greater Cuba” entails not only thinking about cinemas beyond the insula, but also about audiovisual productions marginalized by the singular focus on the mainstream (ICAIC). This festival will once again highlight Camagüey as the site for some of the edgier and most innovative thinking about the contemporary Cuban audiovisual scene.

Ana M. López is the director of the Cuban and Caribbean Studies Institute, at Tulane University in New Orleans. She is also Associate Provost for Faculty Affairs, Professor of Communication, and a prolific author in the areas of Latino and Latin American cinema and media.

LOS RETOS DEL CRÍTICO DE CINE EN LA CUBA DE HOY

¿Cuáles son los retos que enfrenta el crítico de cine en la Cuba de hoy día?”, es la última pregunta de este cuestionario que me ha tomado un buen tiempo terminar. Y es una pregunta que no me atrevo a responder con prisa. A algunos les parecerá pura pose, porque llevamos varios años en Camagüey organizando un evento que reúne precisamente a los críticos de cine. ¿No estarían claras, entonces, esas dificultades a vencer?

Sí y no. Porque para vencer las dificultades, lo primero que se necesita es tomar conciencia de la dimensión de esos escollos que han surgido en la actualidad, y (esto es una impresión muy personal) la crítica de cine que se ejerce en Cuba sigue viajando en el mismo tren que retrataron los Lumière cuando llevaron a lo público su invento, solo que si antes los críticos ocupaban los primeros vagones, ahora a duras penas nos dejan hacer el viaje en el último, donde la gente se entera que han llegado al destino, cuando en los primeros ya hace rato empezaron a descender los otros pasajeros.

Juan Antonio García Borrero

NUEVA ASAMBLEA DE CINEASTAS CUBANOS

Llega a mi buzón el siguiente documento, convocando a una nueva asamblea de cineastas cubanos.

Cineastas que aman el cine cubano

NECESIDAD Y UTILIDAD DE UNA ASAMBLEA

El Fondo de Fomento para el Cine Cubano y el reconocimiento de las productoras cinematográficas no institucionales, son las dos propuestas que cierran el paquete de acciones principales que los cineastas presentamos a las autoridades como medidas indispensables para crear un marco legal y espiritual que potencie nuestro cine.

La propuesta del Fondo, construida en intercambio con el ICAIC, se encuentra en su etapa final. Corresponde ahora a la institución tramitarla ante las instancias del gobierno. La iniciativa plantea la necesidad de que el Estado establezca ayudas con destino al cine realizado fuera de las instituciones y que defina sus compromisos en la defensa y protección de este arte. También propone reglas para garantizar la igualdad de oportunidades de todos los cineastas en el acceso a esos fondos, y los derechos y obligaciones que se adquirirían para ejecutarlos. Los creadores interesados en conocer el proyecto en su totalidad y aportar observaciones lo podrán hacer en la próxima Asamblea, en la cual se expondrá el texto completo.

Por otro lado, el reconocimiento y la legalización de las productoras no institucionales constituye el punto fundamental del proceso. Tal decisión es potestad exclusiva del Estado, el cual debe definir y crear la figura correspondiente para reconocerlas, regularlas y protegerlas. Ello redundará en beneficio del movimiento cinematográfico nacional, dará continuidad a nuestra tradición artística en este campo y sacará a las productoras de la alegalidad en la que se ven obligadas a operar y a la que arrastran a cientos de trabajadores, especialistas y artistas. Lee el resto de esta entrada

LOS RIESGOS DE LA ILUSIÓN DE FOCO EN EL 17D

Hace unos meses mi querido amigo Ernesto Fundora me pidió un breve texto con mis opiniones sobre lo que va implicando para los cubanos el 17D. Lo comparto ahora con los lectores del blog.

LOS RIESGOS DE LA ILUSIÓN DE FOCO EN EL 17D

Era de sospechar que los discursos simultáneos de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro el 17 de diciembre del 2014, anunciando el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos, monopolizaran la atención de buena parte del planeta. La tendencia cada vez más inevitable a leer la vida como si se tratara de un filme, nos hizo creer que aquel día asistíamos a ese tramo del discurso cinematográfico en el que, tras la presentación de los principales personajes del drama, y el desarrollo de sus múltiples peripecias y confrontaciones, se llegaba, por fin, a un desenlace.

Pero hay en esa lectura el riesgo de otro gran espejismo. Digamos que una vez más podríamos incurrir en esa ilusión de foco que en el teatro nos hace jurar que solo existe aquello que permanece iluminado en el escenario. Por supuesto que no se podrían negar la trascendencia de esas decisiones gubernamentales que han puesto fin (al menos temporalmente) a una modalidad de confrontación explícita, si bien las oposiciones y los disensos seguirán existiendo de un modo sordo, sumergido.

En tal sentido, cabría preguntarse si el 17 de diciembre del 2014 (“17D” en el nuevo imaginario geopolítico de estos tiempos) en verdad es el síntoma de algo que, en definitiva, ya estaba funcionando en la sociedad cubana desde hace mucho tiempo. De ser cierta esa interpretación, el 17D no anuncia el nacimiento de una nueva era, sino que tan solo le concede legitimidad a un estado de cosas que ya operaba de modo apagado en la vida cotidiana de los cubanos.

Por eso lo interesante sería desplazar en algún momento la atención de esa parte del escenario que ahora luce resplandecida, a aquello que por permanecer en las sombras no apreciamos ahora mismo. O lo que es lo mismo: dejar a un lado la fascinación por el relato histórico donde apenas permanecen en la memoria las grandes crestas, los “grandes acontecimientos políticos” para indagar en eso que alguna vez Michel de Certeau nombró “la invención de lo cotidiano”, es decir, para descubrir en el fragor del día a día esa multitud de personas que escucharon la noticia, la comentaron en su momento, se alegraron o se sintieron traicionadas, pero que pasado los dos o tres minutos, volvieron a lo suyo, a lo que no se puede eludir: al oficio de sobrevivir. Lee el resto de esta entrada

PRIMER FESTIVAL DE CINE CUBANO PARA TELEVISIÓN (Camagüey, del 7 al 11 de octubre del 2015)

Como todas las Historias, la del cine cubano ha funcionado también sobre la base de muchos malentendidos que se desplazan de una época a otra en forma de mitos. Uno de esos mitos es el que asegura que una película realizada para la televisión (los llamados telefilmes) son automáticamente inferiores a las películas realizadas para la pantalla grande.

El hecho de que vivamos en una sociedad donde el tamaño de la pantalla ya no dice nada de la importancia de lo que se ve en ella, ha permitido que esa falacia comience a desmoronarse. Hay películas pensadas y rodadas en función de lo que hasta ayer conocíamos como “el cine como arte” que son unos bodrios, y, en cambio, cintas concebidas para ser apreciadas en la intimidad de nuestros hogares que logran transcender en el tiempo.

La verdad es que a estas alturas la Historia del cine ya no se puede contar como si no existiera la Historia de la televisión afectándola directamente. Normalmente el cine ha sido apreciado como algo que goza de una autonomía estética tal, que puede darse el lujo de narrar su historia como si fuera el ombligo de lo visible. El disparate se explica porque, por lo general, esos relatos se han organizado a partir del gusto demasiado personal de quienes escriben la Historia, de allí que en las numerosas encuestas que cada cierto tiempo se realizan con el fin de seleccionar “las mejores películas de todos los tiempos” una y otra vez salgan a relucir las mismas: en todos estos casos quienes escogen están respondiendo a una tradición que ya decidió de modo arbitrario que “lo artístico” era aquello que había sido concebido originalmente para ser mostrado “en grande”.

Hollywood se enteró temprano de que esas divisiones solo existen en las mentes fantasiosas de los críticos. Es cierto que en un inicio el desarrollo de la televisión generó feroces confrontaciones, pero al final se impusieron las negociaciones, debido a que en la vida real, los universos se van mezclando a partir de lo que las prácticas cotidianas generan. El arte (si de verdad existe) de eso que se muestra en una pantalla nunca estará determinado por el tamaño de la misma, o el lugar donde se encuentra ubicada, sino por las competencias creativas que sus realizadores inviertan en el producto. Lee el resto de esta entrada

SEGUNDO FORO DE CONSUMO AUDIOVISUAL EN CUBA (Camagüey, 30 y 31 de octubre del 2015)

Falta poco para que se cumpla un año de los encuentros que sostuvimos los días 31 de octubre y 1 de noviembre del 2014 en el Pabellón Cuba (La Habana), con el fin de discutir sobre los problemas que genera el consumo audiovisual en la Cuba de hoy. Aquellas sesiones fueron intensas, enriquecedoras, como puede demostrarnos la relectura de las numerosas intervenciones que se hicieron durante el evento, y con posterioridad. Ahora ya estamos organizando el “Segundo Foro de Consumo Audiovisual en Cuba”, el cual será celebrado en la ciudad de Camagüey los días 30 y 31 de octubre del presente año.

A diferencia del primero, donde predominaron las posiciones teóricas, imprescindibles si queríamos establecer una suerte de diagnóstico que nos ayudara a entender el fenómeno en su complejidad y dinamismo, en este segundo encuentro pretendemos poner en marcha agendas de trabajo concretas que nos permitan insertarnos en las nuevas prácticas culturales relacionadas con el audiovisual.

La elección de la ciudad de Camagüey como sede no es gratuita. La existencia de lo que conocemos como el Paseo Temático “La calle de los cines” (único de su tipo en el país) es una indiscutible fortaleza que permitiría impulsar acciones conjuntas, donde por fin consigamos que las áreas de cultura, educación y nuevas tecnologías fluyan a la par en un proyecto común dirigido a afectar, para bien, la política pública relacionada con los audiovisuales en Cuba.

Tanto al primer Foro como a este que realizaremos en octubre los marca aquel grupo de inquietudes generadas a raíz de las discusiones sostenidas en el marco del VIII Congreso de la UNEAC, pero en el caso del segundo se tendrá que tener en cuenta eso que en el terreno del cine y los guiones se conoce como “punto de giro” sorpresivo y que algunos ya resumen de modo muy breve, pero contundente: el 17 D.

Y es que si en alguna zona de nuestra vida espiritual tendrán un impacto radical los nuevos escenarios en que viven los cubanos, tras los acuerdos tomados entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos el 17 de diciembre del año pasado, será en la zona del consumo cultural. No por las novedades de los contenidos a los que tendrían acceso los consumidores, que en definitiva ya son consumidos desde hace mucho rato de un modo informal a través de “el paquete” y otras variantes, sino por la emergencia de prácticas de producción e intercambios culturales de nuevo cuño. Lee el resto de esta entrada

LA EMBOSCADA (2015), de Alejandro Gil

Me sentí muy bien con la presencia de Alejandro Gil (director de La emboscada) y Tomás Cao (uno de los actores que integran el elenco) en Camagüey. No solo presentamos esta película que lejos de exaltar la guerra, nos pone a pensar sobre la suerte de los seres humanos que participan en ellas, sino que además de la proyección, tuvimos en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo una suerte de Taller con los alumnos del ISA, y en El Callejón de los Milagros, un conversatorio público. Tengo la impresión de que es una película que no dejará indiferente a quien la vea. Aquí les va una crónica escrita desde Camagüey y publicada en el sitio digital de Adelante.

LA EMBOSCADA: UNA APUESTA POR EL BUEN CINE CUBANO EN CAMAGÜEY

Por Deneb González Méndez (Tomado de Adelante Digital)

La guerra en esta oportunidad no fue protagonista sino simple escenario. Y es que con La Emboscada, el más reciente estreno del realizador cubano Alejandro Gil, se ponen en tela de juicio las relaciones y contradicciones humanas, llevadas al límite –no podía ser de otra forma– cuando a cada instante está en juego ese bien inapreciable que es la vida.

Como ha reconocido su director, no se trata de un filme bélico; la esencia de La Emboscada radica en reflejar, a través de las historias de los cuatro personajes protagónicos, los conflictos familiares y generacionales, las convicciones de unos y las ideas “diferentes” de otros, y lo que se entiende por valor y cobardía en un contexto extremo en el que la muerte parece ser la única salida.

Ernesto Daranas expone, con un guion desarrollado en tres tiempos dramáticos y para nada repetitivo, la realidad de un buen número de esos cubanos que dieron la cara a la guerra en otras latitudes, y cuyo sacrificio no encuentra a veces el merecido reconocimiento social y hasta familiar.

El no decir dónde, cuándo y contra quienes luchan, más que dejar un vacío en los espectadores, da la idea de que aspectos como estos resultan intrascendentes, mientras el tú a tú entre los personajes y con el enemigo que cada quien tiene dentro se lleve las palmas y también la reflexión.

La principal limitación de la película, a mi juicio, radica en haber exaltado tanto las diferencias entre los personajes, al punto de crear opuestos casi irreconciliables, sin dejar lugar a los tonos grises.

Sobre las actuaciones podría haber criterios discrepantes, sin embargo, resalta Tomás Cao en ese papel de héroe que pone el deber por encima de todo, incluso la familia, aunque después vea su vida desfilar entre la soledad y el alcoholismo; no así un Patricio Wood que encaja mejor en el papel de padre intransigente, a tono con la época, que en el de soldado moralizador.

Algunos elementos de la historia se pierden y eso tiene que ver un poco con la escenografía, la fotografía y el sonido. Una selva en la que la lluvia parece ser en un inicio el principal rival, pero que después desaparece para dejar sitio al sol castigador, un set demasiado montado y que escapa de lo real, y un sonido ambiente, propio del monte, que para nada encuentra lugar en la película.

Lo mejor de La Emboscada es el haberse salido de ese cine contemporáneo abarrotado de temáticas sociales un tanto reiteradas, y apostar por resaltar las experiencias humanas en un contexto que pone a todos al límite. Es, sin lugar a dudas, un filme que se puede ver.

ESTE VIERNES: FILME CUBANO LA EMBOSCADA SERÁ PRESENTADO EN CAMAGÜEY

Camagüey- Una especial presentación del filme cubano “La Emboscada” -actualmente en estreno nacional- tendrá lugar en esta ciudad con el realizador cubano Alejandro Gil y el actor Tomás Cao, quienes forman parte del elenco del citado largometraje.

La proyección de la cinta se efectuará en el Multicine Casablanca este viernes 24 de abril a las nueve de la noche, y será presentado por su propio director, según informaron especialistas del Centro Provincial del Cine (CPC) en la provincia.

Por otra parte, el sábado 25 de abril a las 5:00 pm en el Callejón de los Milagros se desarrollará un conversatorio con la prensa especializada, donde tomarán parte estudiantes del Instituto Superior de Arte (ISA) al igual que el público interesado.

Esta propuesta cultural constituye “una oportunidad para el intercambio con artistas de renombre nacional y del acontecer cinematográfico cubano”, agregaron en su información los especialistas del CPC.

Autor: Róger Rodríguez Martín, Fuente: Centro Provincial del Cine. Foto: Internet.

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