2018: LUCES, MILAGROS Y SOMBRAS EN EL CALLEJÓN

Para los que desde la ciudad de Camagüey impulsamos el Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual “El Callejón de los Milagros”, 2018 ha sido un año espléndido que, para estar a la altura de lo sucedido en estos doce meses de trabajo, concluye con una noticia de altos quilates: Jorge Fons, director de la multipremiada cinta mexicana El Callejón de los Milagros (1993) que inspira al Proyecto, ha aceptado participar en el IV Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales que celebraremos en Camagüey en el mes de abril.

Por supuesto que hablamos de algo que se viene consolidando gracias a las contribuciones de muchos. Como otras veces he comentado, el Callejón es un Proyecto socio-cultural que involucra a varias organizaciones (Sectorial Provincial de Cultura, Centro Provincial del Cine, Asociación Hermanos Saíz, Unión de Informáticos de Cuba), y aliados estratégicos como Desoft, Joven Club, Smart Soluciones Cuba, Orsis.

Es, por tanto, un proyecto colaborativo (no un proyecto que recae en los hombros de un individuo) que aunque tiene bien definidos sus objetivos (fomento del uso creativo de las tecnologías que ya se tienen en la mano, en función de la promoción cultural), se sabe en permanente construcción, y abierto a todo lo que permita la creatividad de cara a lo que hoy exige la informatización de la sociedad cubana.

Por eso es que justo hoy, día dedicado al trabajador de la Cultura, publico esta suerte de Memorias de lo que ha sido el 2018 en el Callejón de los Milagros de Camagüey. Es mi reconocimiento a la complicidad de todos los que sienten que ese espacio urbano podría convertirse en paradigma de un nuevo modelo de gestión cultural comunitaria. Lee el resto de esta entrada

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POST EXPO

Me siento satisfecho con lo sucedido ayer en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo en la inauguración de la Exposición “Humberto y Titón en las memorias”. Satisfecho con el numeroso público que asistió. Con las intervenciones que se hicieron. Y con la integración de textos, imágenes y sonidos en un mismo sistema de comunicación que permite la interactividad local.

Todo eso está bien, y sin embargo, lo que a mí me interesa no es tanto evaluar lo sucedido (el hecho puntual del cual ya se han mostrado instantáneas), como lo que queda sembrado y que puede ir creciendo (o no) sin que lo notemos a primera vista.

Cuando ayer comentaba en el blog sobre la informatización y el ciberanalfabetismo en Cuba aludía fundamentalmente a ese escenario en el cual nos encontramos ahora mismo, donde por un lado nos hacemos cada vez menos islas gracias al Internet que poco a poco se naturaliza, y por el otro, seguimos apelando al pensamiento disyuntivo que mantiene en lo insular el conjunto de nuestras prácticas.

Por supuesto que lo que ahora vivimos no es nada nuevo en la historia de la humanidad. En uno de sus textos Castells nos recordaba que la aparición del alfabeto no propició que el “estado mental alfabético” (Havelock) se consolidara de inmediato. Al contrario, tuvieron que pasar varios siglos después de inventada la imprenta para que el conjunto de individuos que conforman la humanidad adquirieran esa disposición a pensar la realidad en función de lo alfabético.

Lo mismo sucederá con lo digital. Nos falta mucho para adquirir ese estado mental digital, y, curiosamente, entre nosotros le costará más trabajo al sistema institucional adquirir esa condición que a los usuarios de estas tecnologías emergentes.

Pudimos comprobarlo ayer: allí no estaba la televisión (que es todavía nuestro canal de promoción por excelencia), y sin embargo, varias personas estaban subiendo “en vivo” imágenes de lo que allí estaba sucediendo, con lo cual la Exposición ganó visibilidad internacional en tiempo real.

Regreso a lo que escribía al principio: me deja satisfecho lo que vivimos ayer. Pero al mismo tiempo sirvió para mostrarnos el largo camino que nos espera por recorrer.

Juan Antonio García Borrero   

INFORMATIZACIÓN Y CIBERANALFABETISMO EN CUBA

Para hoy 4 de diciembre, el espacio televisivo de la Mesa Redonda abordará el tema de la Informatización del país, informando de paso sobre la extensión de los servicios de conectividad a Internet y la conexión de datos a través de los móviles.

Sin duda alguna, en el plano de la infraestructura tecnológica, Cuba se va consolidando cada vez más. A mí lo único que me preocupa como ciudadano común es que hablamos poco de la necesaria Campaña de Ciberalfabetización que necesita el país.

Sé que este es un término que no gusta manejarse demasiado en los medios oficiales. Se considera que para un país que logró erradicar el analfabetismo en su momento, hablar de neoanalfabetos funcionales y tecnológicos roza con el insulto. Para mí eso es un error, y tengo en mente siempre aquello que gustaba repetir Séneca en sus tiempos: “No es vergüenza saber poco, sino perseverar obstinadamente en el error”.

Nuestro neo-analfabetismo (me incluyo en esa condición) puede convertirse en algo grave, en la misma medida en que posterguemos la formación de usuarios críticos. No importa que tengamos escuelas, universidades, o centros de trabajo con acceso ilimitado a Internet: si no hay un adiestramiento que parta de lo que ya se conoce como las Humanidades Digitales, corremos el riesgo de multiplicar hasta el infinito dentro de nuestra sociedad aquel robot alegre que Wright Mills denunciaba en su época.

Y, por supuesto, si queremos que los nativos digitales (esos que ahora son nuestros alumnos) conviertan a su aprendizaje en un proceso realmente creativo (y no intercambios de conocimientos meramente formales), necesitamos trazar estrategias públicas más ambiciosas que las que tenemos en la actualidad.

Pongo un ejemplo muy cercano que me ha chocado. En estos días, a propósito del aniversario de la muerte de Fidel, varias escuelas han pasado por el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo con el fin de ver documentales que aluden al líder.

Lo triste de esto es que entran a la institución, ven el material, y se marchan, y ninguno de los estudiantes ni los maestros se enteran que allí, escaneando uno de los Códigos QR de la cartelera podrían descargar gratis el documental Mi hermano Fidel, de Santiago Álvarez, u otros materiales de interés para la comunidad académica. ¿Se entiende ahora un poco mejor de lo que hablo?

Juan Antonio García Borrero

Exposición “Humberto y Titón en las memorias”

Comparto las palabras introductorias concebidas para la Exposición “Humberto y Titón en las memorias”, que dejaremos inaugurada en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo hoy, a las cinco de la tarde.

Solás fue el cineasta que nos introdujo en el mundo digital del cine cubano, así que me habría encantado regalarle en vida esto que ahora organizamos en Camagüey: un regalo de cumpleaños para ese que, junto a Tomás Gutiérrez-Alea, todavía nos sigue inspirando el pensamiento renovador.  

Humberto y Titón en las memorias

Para los estudiosos del cine cubano, es casi una tradición pensar en Tomás Gutiérrez Alea (1928- 1995) y Humberto Solás (1941- 2008), como dos cineastas de estilos irreconciliables: algo así como la cara y cruz de una misma moneda. Para Titón abundan los elogios relacionados con la agudeza temática; para Solás, el enaltecimiento se asocia a una puesta en escena que deja ver influencias del mejor Visconti. Pareciera entonces que entre ambos autores no hay conexión alguna: que se mueven en órbitas totalmente distintas y distantes.

Sin embargo, cuando se dejan a un lado los prejuicios heredados, y se examina con serenidad ambas trayectorias, es inevitable descubrir el diálogo espiritual que estos artistas establecieron entre sí, a veces de un modo explícito, otras implícito, en el afán de construir mundos propios que les permitieran llevar hasta sus últimas consecuencias la experimentación comprometida con el tiempo histórico que les tocó compartir en vida.

Por otro lado, la historiografía al uso apela a esa metafísica de la presencia que nos habla de lo que ha conseguido llegar a las pantallas, y desde allí establece todo tipo de jerarquías y explicaciones. Pero la vida, lo sabemos, no es lo que la cultura ha logrado articular de una manera más bien armónica. La vida es lucha constante, pugnas eternas. Lo que sobrevive en este tipo de Historia al uso es lo que los poderes, en cada caso, han terminado legitimando en franca exclusión de lo que no se ajusta a sus intereses más puntuales. Habría que rastrear, pues, no en la identidad declarada por esos poderes, sino en las pugnas que tuvieron lugar antes de que se llegara a imponer ese sospechoso estado de consenso.

Recuerdo haber comentado con Humberto Solás parte de estas tesis mientras participábamos en un festival de cine en Benalmádena. Sobre todo porque me intrigaba, por ejemplo, la relación intelectual que debieron establecerse en la cotidianidad, entre Solás y Gutiérrez Alea. Entonces le expliqué que desde hacía algún tiempo intentaba aproximarme a la Historia del cine cubano, no desde el conjunto de sus películas (que sería la manera convencional de organizar el relato), sino desde las ideas y tensiones que originaron la existencia de cada uno de esos filmes. Y en algunos casos, su no existencia, o su censura más solapada. En el caso de Humberto y Titón, sabemos muy poco de esas tensiones creativas que podrían haberse establecido, a lo largo de sus existencias, entre ellos. ¿Cuánto de Titón hay en la obra de Solás, pero no como asimilación dócil, sino como debate silencioso?, ¿y cuánto de Solás no podría haber en esa puesta en escena tan cuidadosa que es La última cena? Lee el resto de esta entrada

Más estudiantes en el Proyecto “El Callejón de los Milagros”

Ayer recibimos a otro grupo de estudiantes en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, con el fin de hablarles sobre las acciones desplegadas en estos años por el Proyecto El Callejón de los Milagros. Este año hemos recibido varias visitas de ese tipo, y en todas he descubierto una suerte de denominador común: ignoran lo que se persigue con el Proyecto, para no decir que ignoran que el Proyecto existe.

Al principio eso me desalentaba bastante. Ahora no, porque justo esa ignorancia inicial es la que nos permite introducir a alumnos y profesores en un universo que tienen ante sus ojos, pero que no habían visto.

Hay que ver las caras de todos cuando les digo que en esa zona tenemos un Wifi gratis que permite descargar archivos audiovisuales. Es como si de repente cambiáramos el canal comunicativo, dejáramos a un lado el español del siglo XX, y comenzáramos a usar el español del siglo XXI, es decir, el español de los nativos digitales que hoy estudian en nuestras escuelas y universidades.

Aunque yo creo que el mayor asombro lo ponen los profesores que en cada visita acompañan a los estudiantes. Ayer, por ejemplo, muchos de ellos no podían creer que escaneando los Código QR que aparecen en los papeles colocados en la cartelera tradicional, podían descargar y llevarse a casa en sus teléfonos o tablets, por ejemplo, el documental Mi hermano Fidel, de Santiago Álvarez, o la APK diseñada para estudiar el Anteproyecto de Constitución.

Ahora indaguemos sobre las razones que propicia que, cuatro años después, y pese a contarse con una infraestructura técnica única en el país, las escuelas y universidades de Camagüey pueden darse el lujo de desaprovechar esas fortalezas. Las causas son numerosas, y aquí no podríamos olvidar aquello que señalaba en su momento Desiderio Navarro: “Internet llega a Cuba en un contexto de extendido ciberanalfabetismo, por no haberla vivido como cosa cotidiana de la vida práctica”.

Y de allí que sea tan importante el diseño de una Política Pública donde se hable de la infraestructura y las inversiones tecnológicas que hace ETECSA, pero paralelo a ello, de la formación de los usuarios (es decir, de las Humanidades Digitales).

En este país necesitamos formar ciudadanos responsables y creativos en el uso de la tecnología, pero a veces tengo la impresión de que, por el momento, solo nos llama la atención el conjunto de dispositivos “inteligentes” que todos los días ponen en nuestras manos.

Juan Antonio García Borrero

Con enfoque transmedial, exposición “Humberto y Titón en las memorias”

Con enfoque transmedial, exposición “Humberto y Titón en las memorias”

Por Malena Alvarez Julín/ Tomado de Adelante (26 Noviembre 2018)

CAMAGÜEY.- Justo el día en que nació uno de ellos, el público podrá disfrutar en esta ciudad de una nueva exposición transmedia en la Galería QR “El Callejón de los Milagros” —espacio acogido por el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo—, la cual provocará el diálogo entre los cineastas cubanos Humberto Solás y Tomás Gutiérrez Alea, dos creadores usualmente descritos como opuestos en lo artístico.

Será el próximo martes 4 de diciembre cuando comience la exhibición de “Humberto y Titón en las memorias”, para convidar a la observación de diez fotos impresas y de materiales audiovisuales que se proyectarán en las pantallas electrónicas.

Mediante la conexión gratuita a la WiFi existente en el Paseo Temático del Cine los asistentes podrán también descargar diversos contenidos, como libros y bandas sonoras, vinculados al universo creativo de ambos realizadores, según publicó en su blog el investigador y crítico Juan Antonio García Borrero.

Esa información se halla organizada de forma ingeniosa y coherente en una aplicación para dispositivos móviles, concebida por Smart Soluciones Cuba, a cuyos contenidos remite el escaneo de códigos QR visibles en los afiches impresos expuestos en la galería.

Es el inteligente propósito de continuar explorando las posibilidades de la informatización de la gestión cultural lo que impulsa este tipo de iniciativas del Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual en Camagüey.

Además, es el justo homenaje a Solás (1 941 – 2 008) —el director de Lucía, El siglo de las luces y Cecilia— y a Titón (1 928 – 1 996), creador de filmes imprescindibles de la cinematografía cubana como Fresa y chocolate, Memorias del subdesarrollo y La última cena.

Galería QR El Callejón de los Milagros, más allá de lo tradicional

Galería QR El Callejón de los Milagros, más allá de lo tradicional

Por Malena Álvarez Julín (Tomado del Periódico Adelante)

CAMAGÜEY.- Construir un público activo con capacidad para desplazarse por diferentes soportes es el anhelo mayor del Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual "El Callejón de los Milagros", que ahora pone a disposición de camagüeyanos y visitantes el espacio Galería QR, en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo.

La iniciativa, que trasciende el concepto tradicional de galería, como el local destinado a exposiciones artísticas, incluye exhibición de libros impresos, pantallas electrónicas y cartelera QR, la cual permite a los usuarios, a partir del escaneo de códigos con sus dispositivos móviles, el acceso gratuito a contenidos organizados coherentemente en una aplicación (app) creada por Smart Soluciones Cuba.

Esta especie de paseo virtual, que pone al alcance de la comunidad un repositorio digital, pretende generar el pensamiento en red y transmedia con el uso de la app en función de la Galería QR, según comentó a Adelante Digital el investigador y crítico de cine Juan Antonio García Borrero, quien entiende como relevante el concepto de humanidades digitales en este proceso de conformación de rutas de aprendizaje que supone la verdadera informatización.

Una vez instalada la app e introducidos el nombre y otros datos para la creación de un perfil propio, las personas accederán a los filmes que en pantalla pondrá el complejo audiovisual Nuevo Mundo y el multicine Casablanca, además de los eventos cuyo lugar de realización es el Paseo Temático del Cine.

También posibilita la visita al portal del proyecto "El Callejón de los Milagros", siempre y cuando estemos situados en esa área, donde existe la infraestructura que hace viable la conexión a una red WiFi.

Esas mismas condiciones requiere la actualización de los datos de la app, cuya última versión agrega un módulo de comentarios, imprescindible para lograr una de las claves del entorno digital, la interactividad. "De esa manera estaríamos logrando comunidades de usuarios con un perfil interactivo", agregó García Borrero.

La primera de las muchas exposiciones que de ahora en adelante tendrá en su espacio físico la galería QR corresponde a las mejores películas del siglo XXI, de acuerdo con una encuesta convocada por la BBC (Corporación Británica de Radiodifusión).

Los afiches impresos de esas cintas tienen incorporados códigos que, al ser escaneados, conectan con libros, bandas sonoras, trailers y guiones.

Mulholland Drive (Estados Unidos, 2 001), Deseando amar (China – Japón, 2 000) y Correrá la sangre (Estados Unidos, 2 007) ocupan los tres primeros lugares de la lista.

SEMINARIO SOBRE GUTIÉRREZ-ALEA EN LA HABANA

Aquí está el programa teórico del seminario que en el próximo Festival de Cine de La Habana abordará la obra del cineasta cubano Tomás Gutiérrez-Alea. Es un verdadero honor compartir ideas con tan reconocidos especialistas, en una mesa que coordina esa investigadora incansable que es Teresa Toledo.

 TOMÁS GUTIÉRREZ-ALEA, ENTRE HISTORIAS DE LA REVOLUCIÓN Y GUANTANAMERA

 Seminario Internacional

Festival de La Habana.

Diciembre, 8 y 9 de 2018

 

Programa

 

Sábado 8 / 09.30 – 13.30

 

Jerry CARLSON (Estados Unidos)

Ponencia

Nuevos pensamientos sobre Cumbite (1964), la película menos favorita de Titón.

 

Ana M. LÓPEZ (Estados Unidos-Cuba)

Ponencia

Titón en el mundo: Espacio, lugar, memoria.

 

Juan Antonio GARCÍA BORRERO (Cuba)

Ponencia

Ciudadano Alea: Cine, Revolución y vida cotidiana.

 

Domingo 9 / 09.30 – 13.30

 

Nancy BERTHIER (Francia)

Ponencia

Reír para no llorar: la función liberadora del humor en el cine de TGA, el ejemplo de La muerte de un burócrata (1967).

 

Ruby RICH (Estados Unidos).

Ponencia

Una sensibilidad global con corazón cubano.

 

Michael CHANAN (Reino Unido)

Ponencia

Dos o tres cosas que conozco de Titón. Reflexiones sobre una personalidad artística ejemplar.

 

ERNESTO DARANAS SOBRE EL PROYECTO DE CONSTITUCIÓN CUBANA

He leído con gran placer esta reflexión de Ernesto Daranas sobre nuestro Proyecto de Constitución. Una reflexión tan polémica como suele ser su cine, y por ello mismo, estimulante.

 Supongo que no ha sido el único cineasta que ha puesto por escrito sus ideas sobre nuestra futura Ley de Leyes. A mí me hubiese encantado escuchar otras voces de cineastas, de la misma manera que décadas atrás los cineastas se asomaban a la esfera pública, con Alfredo Guevara a la cabeza, y discutían esos puntos de vista que más allá de lo que como individuo o ciudadano uno puede proponer, nos habla de esa especial sensibilidad que suele descubrirse en el arte.

PD: El texto de Daranas puede consultarse también en el excelente blog de Julio César Guanche “La Cosa”, donde se está estimulando el debate académico del anteproyecto.

 

Sobre el Proyecto de Constitución

Por Ernesto Daranas

Algunas cuestiones de partida

Parte del sistema legal cubano se ha centrado en ofrecer respuestas coyunturales a los problemas derivados del propio diseño nacional. En consecuencia, más que un estructurado cuerpo de leyes, se cuenta con un apreciable grupo de disposiciones transitorias, de carácter regulatorio y a veces disonantes con la propia Constitución vigente. El Proyecto presentado no escapa del todo a esa tradición, y su diálogo con la Gaceta Oficial número 35 (10 de julio de 2018), resulta inevitable, en tanto coinciden en el tiempo y comulgan en algunas intenciones.

La referida Gaceta (que incluye el polémico Decreto 349) regulariza y limita el ya estrecho marco de acción de los emprendedores cubanos, haciendo explícita la visión del legislador sobre una de las zonas más comentadas del Proyecto: el reconocimiento de la propiedad privada y la puerta que esto abre hacia una economía mixta. Nuevamente, la legalidad cubana sale a la caza de una realidad que se le adelanta, esta vez parcialmente propiciada por las propias reformas de la última década que, junto a un grupo de medidas largamente esperadas, han incrementado el costo de la vida, los niveles de pobreza y las diferencias sociales. Lee el resto de esta entrada

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