Archivo de la categoría: DOCUMENTALES CUBANOS

CÓDIGO COLOR. MEMORIAS (2015), de William Sabourin O’Reilly

gigante-bioProyectarán en Camagüey obra de realizador cubano-norteamericano

Camagüey- El documental Código Color. Memorias, del realizador cubano-norteamericano William Sabourin O’Reilly, tendrá una presentación especial el próximo 30 de enero, en el Salón Platino del Multicine Casablanca de la ciudad de Camagüey.

Proyectado en diciembre de 2015 en el 37 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano y en la ciudad de Santiago de Cuba, el audiovisual propone explorar el complejo tema de los prejuicios raciales, a partir de hechos ocurridos en la década del 50 del pasado siglo.

Tras media hora de historias paradójicas, teorías físicas y conceptos, hace reflexionar al espectador sobre el color de la piel.

El filme estuvo producido por la Fundación Caguayo, con el escultor y pintor Alberto Lescay Merencio, Bryan Bailey, la producción de Antonia Zennaro, la musicalización de Alberto Lescay Castellanos y Alexey Martí y la coproducción de Saily Rivas Hung.

Código de Color. Memorias logra trasladar al espectador a un período determinante en la historia de Cuba, donde teje historias paradójicas y dramáticas, en ocasiones desgarrantes y las entrelaza con simples teorías físicas y conceptos artísticos sobre el color del entorno.

Además, aborda en aproximadamente media hora otros temas entre los que destacan: ¿Cómo los seres humanos percibimos y nos afecta el color? y ¿Cómo han evolucionado las relaciones interraciales durante la formación de nuestra sociedad?

Para contribuir a la mejor apreciación de ese audiovisual en la ciudad camagüeyana sesionará un panel de especialistas que estará conformado por Elda Cento, Premio Nacional de Historia 2015, Juan Antonio García, escritor y crítico cinematográfico y Pável Alejandro Barrios, crítico de arte. El documental estará en cartelera durante todo el mes de febrero en la provincia.

Autor: Diana Verdecia Santos

GUSTAVO PÉREZ: ME GUSTARÍA TRASCENDER, PERO NO ME PREOCUPA

Tenía pendiente leerme con calma esta entrevista publicada en Caimán Barbudo. La comparto ahora con los amigos del blog, que nunca es tarde si lo que se dice es bueno.

GUSTAVO PÉREZ: ME GUSTARÍA TRASCENDER, PERO NO ME PREOCUPA*

Por: Diona Espinosa Naranjo. 13|11|2015

Gustavo vive fuera de todos los centros, del económico, del de poder, alejado de la capital cubana. En Camagüey, al margen de los habituales circuitos de producción cinematográfica en el país, ha desarrollado una obra reconocida en certámenes como el Festival Internacional de Cine Pobre Humberto Solás, el Santiago Álvarez in memoriam y el Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.

Sin vacilaciones se inició en el mundo del documental durante el Período Especial, cuando en Cuba apenas existían recursos de filmación. En su hacer de poeta, fotógrafo y documentalista, posee una actitud casi monástica. Gustavo es uno de esos hombres incapaces de renunciar a su trabajo, con una postura cívica y ética que le impiden desviarse del camino hacia su próximo proyecto.

En tiempos en que la Industria del cine apenas logró subsidiar la producción ¿Qué importancia tuvo para usted iniciarse en esa época? ¿Qué hizo para sobrevivir a esa determinación?

No tengo formación académica como cineasta. Soy un hombre del campo, graduado de Cultura Física y Deporte. En el año 1983 comencé a escribir poesía y acercarme al mundo de la cultura. Me fugaba de la escuela los miércoles y asistía a la cinemateca del cine Guerrero, en Camagüey para ver la selección de películas que Luciano Castillo proyectaba, todavía en 35 mm. Luego, en 1984, me enteré de un curso de cine que impartirían en la televisión. Al terminarlo, decidí trabajar en TV Camagüey, aunque en un principio no recibiera salario.

Me gustaba la idea de filmar historias. Siempre tomé muy en serio que trabajaba en una televisora comunitaria. Por tal motivo, nunca intenté hacer una televisión parecida a la nacional o de otro tipo. Por aquella época fundamos el certamen El Almacén de la Imagen, aunque según la bibliografía actual no se me considere como uno de sus fundadores. Lee el resto de esta entrada

POR PRIMERA VEZ (1968), de Octavio Cortázar

TAMBIÉN ES MI PRIMERA VEZ (…)

Por Rolando Leyva Caballero

Porque en estos tiempos,

tan tan lejanos no hay cafeterías,

ni dulces, ni helados,

ni fiestas, ni bailes, ni televisión.

  1. Orlando.

Rock de los Primitivos. Canción infantil.

 

por primera vezLa cartografía del cine cubano contemporáneo está dominada por una toponimia atípica, animalesca y frutal a partes iguales, desde las serranías verde olivo de Tocororo Macho y Jutía Dulce, llenas de insurrectos pillos manigüeros mambises, hasta los muros de sigilo radial y televisiva de Los Mulos y Soledad del Mango, poblados reales enclavados, cada uno por su lado, en algunos de los lugares más remotos e inhóspitos de la selva negra guantanamera. Si bien el documental como género gana en presencia y prestigio a partir de la fundación del ICAIC en 1959, habría que esperar varios años antes de hablar de una producción consolidada. Uno de esos materiales iniciáticos, aunque tardío, es Por primera vez, de Octavio Cortázar, que supuso a su modo una nueva forma de Campaña de Alfabetización, en este acaso audiovisual- cinematográfica, de adiestramiento y alumbramiento, primigenio, del parto sin dolor de la sorpresa ocular y la pérdida de la ingenuidad, de escolarización básica de las emociones estéticas, del goce ingenuo de palpar, acaso, la imagen en movimiento, el juego de luces y sombras rodantes.

El documental abre una brecha, se remite a la épica estoica del guajiro ignorante, ardido, más nunca necesariamente estúpido, sino desprovisto de oportunidades, tras una vida de vicisitudes inimaginables a tiempo completo, sin un respiro para descansar. El documental anega de paz eléctrica una zona de silencio. Descubre verdades ocultas, profundas, de una Cuba ya en Revolución, aún pendiente de su vindicación definitiva, mediática. Supone la mirada invasora del aprendiz de brujo, del director ensalmador del mutismo, devenido interrogador infantil, de ocasión. Lee el resto de esta entrada

SEVERO SARDUY CADA VEZ MÁS CERCA DE CAMAGÜEY

La noticia de que el documental que realizan Oneyda González y Gustavo Pérez sobre el escritor camagüeyano Severo Sarduy, ya está casi concluido, desde luego que me alegra. Ya otras veces he evocado aquella tertulia en la biblioteca “Julio Antonio Mella”, donde tuve la suerte de ser invitado por Oneyda, y que creo fue el principio de toda esta maravilla que ahora se anuncia.

Gustavo y Oneyda

Por lo visto en el tráiler, estaremos en presencia de un material que aprovecha la palabra de verdaderos pesos pesados del pensamiento en torno a Severo Sarduy, como Antón Arrufat, Roberto González Echevarría, o Rafael Rojas, por mencionar apenas tres de los entrevistados. En lo personal, lo que se ha logrado ha superado una enormidad aquella sugerencia que en su momento se hizo, de rendirle homenaje a Sarduy no únicamente desde la lectura de sus libros, sino desde la interpretación crítica.

Ahora, esta alegría se multiplica porque la entrevista apareció, además de en el soporte digital, en el Adelante de papel, que es el que circula entre los camagüeyanos comunes, esos que en su inmensa mayoría no se han asomado jamás a Internet, y se mantienen fieles en los estanquillos, luchando sus ejemplares. Y nada mejor que los camagüeyanos comunes se enteren que en esta ciudad nació y vivió un tiempo uno de los escritores más relevantes de la cultura nacional.

Lamento que ello no hubiese sucedido también con la hermosa nota escrita por la periodista María Antonieta Colunga Olivera, a propósito de la exhibición entre nosotros de El super (1978), el filme emblemático de la producción cinematográfica hecha por cubanos que viven más allá de la isla. Pero no es cuestión de lamentarse con lo sucedido, sino de sacar lecciones: y en esta ocasión, Adelante y la periodista Yanetsy León González nos recuerdan que entre los deberes de la prensa no solo está informar sobre lo que pasa ahora mismo, sino dejar huellas a los que vienen de lo que hemos sido en nuestra complejidad vital.

Juan Antonio García Borrero

Severo sarduy

DOCUMENTAL SOBRE SEVERO SARDUY CASI YA NO ES SECRETO

Camagüey.- Severo Sarduy (1937-1993) está a punto de asomar su rostro otra vez. Dos sensibles personas, que pudieron ser sus vecinos, se han vuelto peritos de las huellas de este creador del concepto del neobarroco.

A Oneyda González y Gustavo Pérez les ha unido la vida y la consagración a proyectos de humanidad. Por eso comparten el guion y la dirección de un documental acerca de la hondura y la jerarquía de un escritor lugareño poco conocido. En primicia ella nos cuenta de avatares y sorpresas del proceso de realización de Severo secreto, que ha roto ciertas lógicas de producción, y ha vencido barreras en lides internacionales, para vindicar a un camagüeyano universal. Lee el resto de esta entrada

ENRIQUE COLINA: LA OBSTINACIÓN UTÓPICA CONVIERTE LOS SUEÑOS EN PESADILLA

Muy recomendables estas reflexiones del cineasta cubano Enrique Colina, a propósito de su más reciente documental La vaca de mármol. Les dejo el link para que puedan consultar la entrevista íntegra, pero copio y pego este segmento con el cual me siento plenamente identificado.

JAGB

“La obstinación utópica convierte los sueños en pesadilla si no hay crítica, si no hay debate de ideas. Comparto las ideas humanistas de la Revolución y me rebelo obsesivamente contra la práctica de su deformación. En los ochenta hice Estética, donde abordaba el tema de la belleza como una necesidad reafirmativa de la condición humana. El socialismo, a pesar de desarrollar la instrucción y la cultura, siempre ha descuidado la educación de la sensibilidad estética en las manifestaciones del entorno vital urbano. Hoy, asociada a la pobreza, la fealdad se ha impuesto como patrón expresivo de la crisis. Vas a los lugares y todo es feo y está mal hecho, lo que también reflejaba como síntoma deformante en Chapucerías y en Yo también te haré llorar, referente a la pésima calidad de los servicios estatales. En Vecinos señalaba los conflictos de la convivencia y la indisciplina social tolerados por una irresponsable permisividad, etc… En fin, he hecho varios documentales que reflejan problemas que ya estaban desde los años ochenta  y que han  empeorado a unos niveles terribles hoy día. Más allá de considerarme un crítico pienso que soy una persona que vive en este país y que ve esta realidad sin tapujos ni prejuicios al precio de vivir una amarga decepción que lejos de paralizarme me compulsa a protestar. Me parece que no es nada excepcional lo que  hago. Tengo una opinión y es mi derecho expresarla. Es una lástima que esta actitud no esté un poco más extendida. Mi punto de vista es que nos hemos convertido en un tipo de ciudadano que no tiene desarrollado un sentido cívico elemental. Ser revolucionario ha sido históricamente en la práctica obedecer, seguir las orientaciones, cumplir las tareas asignadas y ha quedado para la retórica demagógica aquello de pensar con cabeza propia y decir y actuar en consecuencia. Pronto yo y los que dirigen nos vamos a morir. Entonces nos preguntamos ¿Qué pasará con el país? y ¿Qué responsabilidad tenemos? ¿Crees tú que puedo virarle la espalda a mi realidad  teniendo un medio de expresión? Esto es una obligación más que un derecho”.

ENTROPÍA (2013), de Eliecer Jiménez

Según Antonio Enrique González Rojas, en este documental “Aboga Eliecer con Entropía por una dimensión más ecuménica, compleja y por ende más completa de lo nacional, de la nación, sin pretender la ingenua pseudo-objetividad del periodista chato”.

ENTROPÍA: FRAGMENTOS COHERENTES DE UNA HISTORIA FRAGMENTARIA

Por: Antonio Enrique González Rojas

Básicamente, puede definirse como un gran collage el vertiginoso proceso que es la recepción y aprehensión humana de las realidades circundantes, a partir de la articulación de modelos cosmovisivos basados en la resignificación de todos los textos y contextos con los cuales dialoga, reconnota partir de sus referentes previos para finalmente engarzar los nuevos elementos apropiados en el siempre inacabable y dialéctico mapa perceptual. La comprensión del mundo resulta entonces una gran fragmentación, una verdadera deconstrucción de lo externo e inabarcable a favor de la reconstrucción íntima, según las lógicas seguidas o articuladas a voluntad por cada homo sapiens.

El documental o ensayo visual intitulado Entropía (2013), concebido por el joven realizador camagüeyano Eliecer Jiménez, merecedor de los galardones al Mejor Documental y el Gran Premio del recientemente celebrado XI Festival del Audiovisual Por Primera Vez, en Holguín, precisamente expone los muy personales senderos preceptivos del creador de marras en su intenso diálogo-controversia con el devenir sociopolítico cubano de último minuto desde el collage raudo, donde las imágenes y sonidos concretamente nacionales, muchos elaborados a priori por realizadores contemporáneos de Eliecer, son mixturados con muchas otras imágenes, sustraídas de mil y una áreas de sentido que convergen/frisan/agreden/influyen/atiborran su mente. Lee el resto de esta entrada

PEDRO ENRIQUE MOYA SOBRE EL REPORTAJE Y EL DOCUMENTAL EN EL CONTEXTO AUDIOVISUAL CUBANO

Otro de los textos publicados en el Bisiesto de la Muestra Joven del ICAIC, donde el autor anota: “En Cuba la discusión entre reportaje y documental es acaso más improcedente. Con un modelo de prensa en crisis (superado por la realidad social, incapaz de representar la vida de la nación con profundidad, criterio propio y flexibilidad formal), un arte cinematográfico que ha asumido roles periodísticos, continuas migraciones de realizadores entre uno y otro terreno profesional, y escenarios comunes de circulación/exhibición de las obras, la síntesis resulta natural”.

LOS INCIERTOS (Y PROMETEDORES) CAMINOS DEL DOCUMENTAL MESTIZO

Por Pedro Enrique Moya

Durante alguno de los 3653 días transcurridos entre 1995 y 2005 el cine documental (el cine todo) se convirtió en otra cosa, en un arte multiespacial, fragmentado, en un arte-derrame y desborde; arte-líquido, indeterminado, irregular; arte-virus, mutante, multiplicable, maleable y mandante.

No se sabe exactamente cuándo, pero en esa década, el cine documental (travestido ya de audiovisual) salió de las salas oscuras y se instaló en cada pantalla que encontró a su paso; en todas dejó su impronta y de cada una aprendió. Como audiovisual, devino plataforma cultural, relato cotidiano, comunidad de experiencias. Regresó a las grandes salas (nunca se fue en realidad), pero ya no es el mismo. Sigue cambiando.

Lo real se cotiza hoy más alto que nunca y nadie sabe cuáles son sus verdaderos límites en cuanto a formas y contenidos audiovisuales. El consumo de productos documentales está en ascenso y en ello han influido múltiples factores, que van desde la evidente elementalidad tecnológica que implica su realización, hasta la crisis de credibilidad que viven las grandes productoras de narrativas ficcionales, junto a la necesidad de visibilizar nuevas identidades socioculturales, cambios sociales, conflictos políticos y económicos, a través de relatos de «la vida real». Lee el resto de esta entrada

CONVOCATORIA DE CURSO POSGRADO EN REALIZACIÓN DOCUMENTAL

La Cátedra Honorífica de Periodismo cinematográfico Santiago Álvarez, de la Universidad de La Habana y el ICAIC convocan al Curso de Posgrado en Realización Documental que se impartirá en dos módulos:

 

1ro-  entre el 17 de abril y el 21 de junio de 2013

 

2do- entre el 4 de septiembre y el 18 de octubre del 2013.

 

Profesor principal y coordinador: Lic. Daniel Diez Castrillo

 

Dirigido a: Periodistas, realizadores y profesionales afines al campo audiovisual, interesados en el Cine Documental, especialistas en la comunicación con inquietudes artísticas y capacidades para la investigación periodística y la narración audiovisual que deseen orientar su carrera profesional hacia la realización de documentales. Lee el resto de esta entrada

HUMBERTO SOLÁS SOBRE EL DOCUMENTAL

Gracias a la gentileza sin par de Pedro Zurita, director de la Videoteca del Sur, tengo en mis manos un hermoso ejemplar del libro “21 años de cine latinoamericano en Nueva York”.

Como documento histórico donde se registra buena parte de la actividad de la Videoteca del Sur, el libro es fantástico, y probablemente lo que más aprecio es la trascripción de algunos de los debates que acompañaron a la exhibición de las películas, en presencia de sus directores.  Estos debates pueden arrojar muchísima luz para conseguir entender un poco mejor qué pasó con el llamado “nuevo cine latinoamericano” en ese período que va de finales de los ochenta a las postrimerías de los noventa, en medio de un contexto donde las nuevas tecnologías comenzaban a sacudir los modelos tradicionales de producción.

Por otro lado, pueden encontrarse aproximaciones a zonas que no han sido tan estudiadas, o que resultan poco conocidas. En mi caso, pongo de ejemplo estas opiniones vertidas por Humberto Solás, a propósito del género documental, y sus filmes Simparelé y Wifredo Lam.

JAGB

“Estos cortos son experimentos realizados antes de realizar dos largometrajes en diferentes épocas. Manuela que fue una especie de ejercicio final para hacer Lucía, después de mi primer largometraje y Simparelé que realicé antes de hacer la película Cantata de Chile, hay otro corto que es Wifredo Lam, que realicé antes de Cecilia, otro largometraje. Es decir, a mi me gusta antes de hacer un largometraje comenzar a manejar los hilos lingüísticos, la caligrafía visual del proyecto, cómo plasmar los conceptos, la manera de hacer la película a través del documental. Recientemente me hicieron una entrevista en un programa que se especializa en documentalistas y yo no me considero lo que se dice un documentalista en el cine cubano, sino como una transición entre el documental y la ficción… Lee el resto de esta entrada

EL EVANGELIO SEGÚN RAMIRO (2012), de Juan Carlos Sáenz de Calahorra

El Evangelio según Ramiro: La Verdad lo hará libre

Por: Antonio Enrique González Rojas

Más allá de los cuatro evangelios (*) “canónicos” recogidos en la Biblia, existen decenas de textos calificados como apócrifos por los Padres de la Iglesia y sus descendientes, obras estas que ofrecen aristas muy variadas y pintorescas de los hechos de Jesucristo, válidas a pesar de la censura “oficial” que las excomulgó por exponer concepciones legítimas de sus autores, aunque su veracidad histórica sea puesta en duda, pero ¿cuál verdad no lo es sino por arbitrio de una persona o comunidad, cuyos intereses requieren de autentificación? Más cuando la propia “realidad” es pura construcción psicosocial y preceptual. Así, la inamovilidad de cualquier doctrina es mera ilusión. Todo se reduce al cosmos particular que lo genera, validado entonces como construcción cultural pero no como ley categórica. Desde la absoluta relatividad posmoderna, cada ser humano puede proclamar entonces su verdad, sustentado sobre las cenizas de los viejos axiomas y dogmas; defender el derecho a ser y hacer según su naturaleza en tanto no infiera daño al prójimo; todo lo contrario, quizás estaría así en verdaderas condiciones de amarlo sinceramente.

Sobre semejantes principios parece sustentarse el documental El Evangelio según Ramiro (Juan Carlos Calahorra, 2012), reciente ganador del Gran Premio en la XXII Muestra Audiovisual “El Almacén de la Imagen” y del Coral al Mejor Documental en el XXXIV Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, dos de los galardones audiovisuales más importantes a que puede aspirar un (joven) realizador en Cuba. La obra de marras se suma desde una postura estética tan comedida como la propia vida recreada, a la brega social desarrollada en estos tiempos en Cuba por el reconocimiento y aceptación de la otredad sexual, en este caso de las personas transgenéricas y transexuales como el protagonista Ramiro, un(a) muy-muy humilde trabajador(a) de servicios comunales que es pura feminidad ortodoxa, incluida la monógama vida en común con su pareja masculina; y sobre todo por la religiosidad católica, con elementos afrocubanos según atestigua la pulsa que no deja se mostrarse en su muñeca. Precisamente, este último elemento define la postura estético-discursiva asumida por el creador: el contraste entre este ser que según la Biblia comete “abominación” y su conducta regida por la fe cristiana, todo lo cual suscita una verdad digna de ser comunicada, una vida “especial” digna de ser registrada por evangelistas (en tanto comunicadores de una “buena nueva” de la aceptación y la pluralidad entre los humanos) contemporáneos como el propio Calahorra. Lee el resto de esta entrada

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