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El Stillman en el cine cubano

José Luis Rodríguez (Tom Mix)

Hoy queremos dejar inaugurada en la ENDAC una nueva categoría, que aspiramos crezca con las contribuciones de todos los amigos del sitio: la de los Stillmen o Fotógrafos de Foto Fija del cine cubano.

Hasta el momento, solo conozco una investigación que saca del olvido a estos indiscutibles artistas del universo cinematográfico. Hablo del hermoso texto “La nostalgia del instante: el stillman en el cine cubano”, de Alicia García García, publicado en el Tomo 3 de las Coordenadas del cine cubano (Editorial Oriente), donde en algún momento la investigadora escribe esto:

“Sin embargo, aunque generalmente los créditos del stillman aparecen en pantalla, se excluyen en los juegos de fotos y, por consecuencia, quienes realizan esta profesión mantienen el status de artistas anónimos de la fotografía en el cine cubano”

El espléndido trabajo investigativo de Alicia se remonta hasta los tiempos del cine silente, rescatando la figura del prestigioso fotógrafo Jaime Gispert, encargado de hacer la foto fija del filme La manigua o la mujer cubana (1915), de Enrique Díaz Quesada, o Casi varón (1926), de Ramón Peón. O ya con el cine sonoro pre-revolucionario nombres como los de Fernando Lezcano, Newton Estapé, Federico Buendía, Juan Díaz Quesada, Juan González Bonagas, entre otros.

Con la revolución de 1959, se crea el Departamento de Foto Fija (ICAIC), y esa es la página que vamos a presentar hoy. Pero la idea es que cada Fotógrafo de Foto Fija (lo mismo si trabajó en el período silente, sonoro pre-revolucionario o revolucionario) tenga su propia página con información biofilmográfica, y de ser posible, una galería de imágenes, la cual se conectaría a los filmes y biografías que ya están en la Base de Datos de la ENDAC. Por supuesto, nombres como los de José Luis Rodríguez (Tom Mix) y José Hernández Suárez-Solar (Pepe, el Loco) deben encabezar las futuras publicaciones que hagamos.

En el texto de Alicia encontramos una reflexión que debería inquietarnos a todos, al conectar el incesante desarrollo de las tecnologías digitales, con la suerte incierta de una cantidad inconmensurable de fotografías tomadas con los nuevos dispositivos; dice la ensayista:

“Cada vez se aprecia más la contradicción que existe entre la inmensa cantidad de fotografías que se pueden tomar con la cámara digital y su conservación. ¿Cuántas de estas imágenes llegan a nuestros archivos?, ¿cuántas se pueden almacenar, procesar y preservar adecuadamente cuando ha concluido el ciclo en que son utilizadas como medio de publicidad comercial? La política de selección, la dispersión y falta de medios para procesar, estudiar y conservar la foto fija más reciente resultan limitantes que debemos atender para no perder la continuidad del patrimonio fotográfico y cinematográfico en Cuba”.

Es en este sentido que la ENDAC se propone como plataforma que contribuya a reintegrarle al Stillman el indiscutible valor que tiene en nuestra gestión cultural, garantizando que pasado, presente y futuro, convivan de modo armónico en un único espacio.  

PD:

Aquí les dejamos con la página del Departamento de Foto Fija (ICAIC): https://endac.org/encyclopedia/departamento-de-foto-fija-icaic/


Departamento de Foto Fija (ICAIC)

Fecha de inauguración: Sin precisar, entre los años 1959 y 1965

Director fundador: Luis Vázquez

Comentario

“Surgió el Departamento de Foto Fija y entre sus fundadores estuvieron Mario García Joya y Pedro Rodríguez (Perucho) junto a otros fotógrafos con experiencia, como Jorge Haydú y Newton Estapé. Algunos de ellos permanecieron poco tiempo como stillmen, pues se inclinaron por la fotografía de cámara de cine y se convirtieron en prestigiosos directores de fotografía del cine cubano, entre ellos Mario García Joya y Jorge Haydú. Posteriormente se incorporó Luis Vázquez, quien dirigió el departamento hasta finales de la década de los noventa. En sus inicios estuvo subordinado a la Distribuidora Nacional de Películas ICAIC, más tarde pasó a formar parte del Departamento de Cámara, y por último pasó al Archivo Fílmico. Allí se archivaban las pruebas de contactos y sus negativos en sobres, con su identificación y adecuadas condiciones de climatización. En sus laboratorios se hacían los procesos de revelado e impresión de las fotografías tomadas, en su mayoría, por los stillmen José Luis Rodríguez (Tom Mix) y José Hernández Suárez-Solar (Pepe, el Loco), quienes se incorporaron en los primeros años de la década de los sesenta y han ejercido dicha profesión por más de cuarenta años. En sus inicios, además de realizar su trabajo en las filmaciones, cubrían eventos, exposiciones y visitas de personalidades y cineastas. Otros, como Mario García Joya (Crónica cubana, Las doce sillas, La muerte de un burócrata, Cumbite), Urbano Gutiérrez (Realengo 18), Rolando Dovo (Aventuras de Juan Quin Quin, Lucía), Jorge Haydú (Historias de la Revolución, cuento El herido, Cuba baila), hicieron la foto fija de unos pocos filmes, dejando impresa para siempre la mirada del artista.

Habitualmente, la dirección del ICAIC, junto al director del filme y al stillman, después de mirar los contactos, discutía y seleccionaba las fotografías destinadas a la promoción cinematográfica. Se hacían un promedio de ochenta fotografías de cada filme. Se tiraban tres fotos de una misma imagen para prevenir la pérdida de alguna de ellas en caso de sufrir algún accidente en el proceso de revelado. Los créditos que se incluían en los positivos se hacían en el laboratorio del departamento con una mascarilla a línea, que se fotocopiaba y se sobreimprimía en las fotos escogidas. En la mascarilla, diseñada previamente, se colocaban los créditos principales del filme.

El mecanismo de distribución de los juegos de fotos para la publicidad (en tamaño de 5×7, o 4×5, y 8×10 pulgadas, con negativos 120 mm o 35 mm) abarcaba a la Distribuidora, a la Exhibidora y al Centro de Información del ICAIC, donde Amelia Iglesias –responsable de la atención a los periodistas- las conservaba y las entregaba en las conferencias de prensa.

Los stills continuaron presentes en las operaciones de compra y venta de los filmes, en los mecanismos de distribución y, además, los diseñadores se servían de ellos para crear sus carteles, pressbooks, postales, etcétera.

Sin embargo, aunque generalmente los créditos del stillman aparecen en pantalla, se excluyen en los juegos de fotos y, por consecuencia, quienes realizan esta profesión mantienen el status de artistas anónimos de la fotografía en el cine cubano” (Alicia García García)


Fuente

Alicia García García. La nostalgia del instante: el stillman en el cine cubano. En Coordenadas del cine cubano 3. Editorial Oriente, Santiago de Cuba, Año 2014, pp 148-163.

Para presentar el Making of de Habana Blues

Hoy dejamos inaugurada en la ENDAC la categoría de Making of… Este es un género que, por razones obvias, me encanta. Cada Making of es una clase magistral de cine. No importa la relevancia final de la película a la que esté aludiendo: hablo de los testimonios que brindan los implicados en el proceso de hacer la magia cinematográfica, un proceso donde se comparten alegrías y angustias a partes iguales.

Hasta ahora no ha existido un registro de esas producciones que tienen un gran valor testimonial. En la ENDAD hemos localizado varias, y la idea es que a partir de lo colaborativo podamos localizar más. Aquí caben desde los Making of realizados por Rebeca Chávez a propósito de Fresa y chocolate y Guantanamera, de Gutiérrez Alea y Tabío, hasta el material concebido en ocasión del video clip “Canción fácil” realizado por Fernando Pérez a Haydeé Milanés.

Para presentar la categoría hemos escogido Cómo se hizo (por fin) Habana Blues (2005), de A. P. Molero. Me parece un material bien interesante, a partir de los testimonios que brindan varios de sus hacedores, comenzando por su director Benito Zambrano, español que estudió en la EICTV, lo que nos da la posibilidad de seguir conectando áreas hasta ahora invisibles dentro del cuerpo audiovisual de la nación.


Página en la ENDAC: https://endac.org/encyclopedia/como-se-hizo-por-fin-habana-blues/

COMO SE HIZO (POR FIN) HABANA BLUES

Año: 2005

País: España

Género: Making of

Formato: Digital

Tiempo: 26’

Color: Color

Productora: Producciones Doble Banda S.L. para Maestranza Films S.L. 2005

Realización: A. P. Molero

Imagen: Luis Najmías Jr, Luis Alberto González, A. P. Molero

Fotografías: Andrea Guzmán

Coordinación: Valérie Delpierre

Entrevistados: Benito Zambrano (Director), Antonio P. Pérez (Productor), Fernando Pardo (Editor), Juan Antonio Leyva (Músico), Charly Sánchez (Coordinador musical), Oriol Ferrer (Primer Ayudante de Dirección), Ernesto Chao (Co-guionista y Director de Producción)


Sinopsis

Entrevistas a los realizadores del filme español Habana Blues, estrenado por Benito Zambrano en el año 2005.

José Rojas Bez: Medio siglo abonando la cultura

Me da un gusto enorme presentar esta entrevista realizada al crítico de cine, ensayista y teórico José Rojas Bez, uno de los grandes maestros que ha tenido la crítica de cine en Cuba, y uno de los pocos que, a la par, ha impulsado el estudio de la teoría cinematográfica en profundidad.

Medio siglo abonando la cultura: una vida y muchos contextos.

Por José Millet Batista

Hace ya más de cincuenta años, en 1968, coincidí por primera vez con José Rojas Bez en una conferencia de Martínez Heredia sobre filosofía, lógica y pensamiento. Al final, un grupo de jóvenes nos quedamos dialogando. Siendo yo aficionado al cine, concurría a los cinedebates en  la Universidad de La Habana, leía páginas de Rojas Bez en los boletines y en la revista Arte 7, a cuyo consejo de redacción él pertenecía; incluso pensaba colaborar con esta, pero la filosofía y la sociología me absorbían más. Entonces yo era estudiante de filosofía en La Universidad de La Habana y más cercano a las páginas de Pensamiento Crítico; y no volví a coincidir personalmente con Rojas Bez, y no podía prever cuánto aportaría a la cultura no sólo en Cuba sino también en otros países de América Latina (México, El Salvador, Colombia, entre otros) y, con menos acentuación, España: artículos y libros publicados, cursos y talleres impartidos, maestrías fundadas, asesorías, consejos artísticos y pedagógicos en sus universidades y otras instituciones.

Al disolverse aquel Departamento de Filosofía, regresé a Oriente, más específicamente a la Universidad de Oriente a concluir mis estudios, ahora como filólogo y no como filósofo.

Pasaron años y vinieron nuevas coincidencias. En 1976, Rojas Bez, Norge Marrero (a quien conocimos entonces) y yo comenzamos a trabajar como profesores en el recién fundado Centro Universitario de Holguín. Con la colaboración de Manuel García Verdecia (del Instituto Superior Pedagógico) y de Francisco Aguiar (“Paquito”), profesor de Matemática de la Facultad y enciclopédico amante y conocedor del cine; emprendimos el desarrollo no solo del cine-club sino de todo un proyecto de cultura cinematográfica en la provincia que implicó la impartición de clases de fotografía y de cine, el primer programa cubano de postgrados sobre cine y la colaboración crítica con los órganos de prensa de la región, y con el Departamento de Cine de la Dirección Sectorial de Cultura.

Pocos años después, ciertos conflictos con instituciones culturales holguineras y los brazos abiertos de la recién fundada Casa del Caribe, cuya orientación sociológica y etnocultural se avenía perfectamente con mis motivaciones; me condujeron a trabajar en la ciudad de Santiago de Cuba. Rojas Bez y yo continuamos viéndonos esporádicamente, pero poco en las últimas décadas, dada mi estancia laboral en Venezuela, Surinam y otros países caribeños; pero teníamos frecuentes noticias uno del otro.

En 2020, las circunstancias personales me trajeron nuevamente a Holguín, donde sigue residiendo Rojas Bez, y donde retomamos la cotidianidad de los antiguos diálogos.

MILLET: Rojas, volviendo a aquellos tiempos juveniles, ¿qué significó y sigue significando para ti Arte 7, pasados ya 50 años?

ROJAS: Muchísimo, en todos los sentidos. Fueron años iniciáticos y logros efectivos en tiempos juveniles. No es difícil imaginar la alegría de jóvenes que fundan un cine-club y una revista que llega a tener impacto incluso internacional, no sólo solicitada entre estudiantes y toda clase de cinéfilos cubanos sino también por cinematecas y otras instituciones latinoamericanas y europeas. Significó mucho también en aprendizaje sobre cómo, por qué y para qué hacer las cosas; así como los valores de un grupo y también sobre cómo pueden surgir apoyos y contratiempos.

M: Pero aquel período fue efímero. La revista Arte 7 cesó en 1971.

R: No efímero del todo. Los abonos culturales siguen fecundando incluso como referencias y memorias a las que acudir. Desapareció –¡un golpe para nosotros!—la revista Arte7, historia larga de contar, que hemos contado en otros sitios localizables en la Red, conectada con los “contratiempos” que antes mencionamos, donde figura en primer orden el afán de centralización y control. Se planteaba: “Mejor colaboran con la revista tal”, “No hay por qué tener esa otra”. Historias ya contadas. Visítese la Red. Pero el cine-club Dziga Vértov siguió existiendo; sin el esplendor de una de sus sesiones, aquella sala de la Cinemateca tan gustosamente facilitada, mientras pudo, por Héctor García Mesa. Pero no cesaron las sesiones en el anfiteatro Varona ni en otros espacios.

No desapareció aquella experiencia cultural, existencial y de camaradería grupal. Fernando Pérez, Orlando Rojas, Mario Naito y algunos más proseguimos con nuevos afanes; otros incluso fuera de Cuba. El singular nombre Arte 7 pervivió en la memoria colectiva (consciente e inconsciente) de los amantes del cine, hasta el punto en que cine clubes, como uno en Santa Clara, y un conocido programa de televisión adoptaron este nombre tan sui generis. No es casualidad.

M: Cinco años después, ¿cómo llegaste desde La Habana hasta la Universidad de Holguín?

R: Casi todos los del grupo Arte 7 –al que me gusta considerar “grupo” y no una revista, porque hacíamos mucho más que editar una revista–, llegamos a terminar los estudios universitarios o, de una u otra manera, nos desperdigamos en diversas vías. A un antiguo compañero de estudios, Stephen Malcolm (adivinarás, de ascendientes jamaicanos) y a mí nos asignaron –como Servicio Social de postgrado, equivalente al Servicio Militar Obligatorio– el trabajo profesional de dos años como asesores de enseñanza en el Ejército Juvenil del Trabajo, en Camagüey.

Allí fueron más reducidas las acciones con el cine. Asistía como puro concurrente al cine club de Camagüey, organizado por Luciano Castillo; y tenía debates en mis oficinas de trabajo. No conocí aún, sino bastante después, a otros cinéfilos de allí como Juan Antonio García Borrero, Armando Pérez Padrón y Jorge Santos pero sí tuve el gusto de volver a encontrarme con Luís Álvarez, que retornó a su ciudad natal.

Al concluir el servicio social, hallé como mejor trabajo, siendo Banes mi ciudad natal y hogareña, y luego de algunos percances y gestiones, el de profesor en el Centro Universitario de Holguín.

Dicho así, el esquema histórico es bien simple. Desde La Habana a Camagüey y luego a Holguín. En el esquema queda mucho por contar en todos los sentidos, los laborales, los sociales, las investigaciones y escritos personales, los nuevos y viejos amigos, la novia de entonces, las alegrías y los conflictos que nunca faltan en los años 70s ni nunca.

Rojas Bez fue uno de los fundadores del Taller Nacional de Crítica de Camagüey (1993)

M: Vino entonces el Centro Universitario de Holguín, el cineclub universitario, la crítica de cine y demás. Pero, de estos tiempos, ¿qué recordarías con mejores ánimos? Aunque compartí mucho de esto contigo, me gustaría recordarlo en tus propias palabras.

R: Sí, desde 1976 compartimos departamento y distintas asignaturas como Literatura y Panorama del Arte Occidental y Cubano, entre otras. Pero pronto fuimos cada vez más absorbidos por la Extensión Universitaria (que entonces dirigía Nilda Sánz) y por el cine-club, encomendado a Norge Marrero como coordinador. Las motivaciones y acciones desbordaron a nuestras personas, pero tuvimos también la gustosa ayuda de los profesores Manuel Verdecia y Paquito Aguiar.

Se logró desarrollar un cine-club no solo universitario sino de toda la ciudad, que funcionaba semanalmente en el cine Martí, con unas 400 butacas. En aquellos años el auge y los intereses por el cine eran extraordinarios. A sala llena y, al final, con decenas que se quedaban a un debate donde intervenían 10 o 15 personas: en la pantalla Orson Welles, Robert Altman, Godard, Fellini, Antonioni, Jancsó, Fabri, Wajda, Rocha, Solanas, Ripstein, entre otros de similar altura.

Hay que reconocer, de paso, las facilidades dadas por el Departamento de Cine de la Dirección Provincial de Cultura de Holguín, entonces dirigido por Eduardo así como por Delmer y Pedralla (en 16 milímetros y la bóveda). En especial la asistencia dada por el Director de la Cinemateca de Cuba, Héctor García Mesa, quien posibilitaba los filmes de dichos cineastas en excelentes copias enviadas desde La Habana.

Pero el cine-club universitario no se constreñía solo a los debates de filmes; también a coordinaciones y colaboraciones con premieres en la provincia. Por ejemplo, las de Retrato de Teresa, de Pastor Vega, y Una mujer, un hombre, una ciudad, de Manuel Octavio Gómez, entre muchas con la asistencia de realizadores, actores y actrices.

Recordarás que intentamos un programa dominical de cine en Radio Angulo; pero, vale también para la Historia, nosotros no éramos del gusto del señor que entonces dirigía la emisora. No hacíamos y decíamos lo que él quería, y el programa no duró dos meses.

Pero sí fue tuvo mejor vida la columna semanal de crítica de cine en el periódico ¡Ahora!, gracias a acogedores directivos del periódico como Carralero, Reynaldo López, Mildred Legrá y Haydée Vigo.

M: En efecto, la iniciamos en coordinación Norge, tú y yo; y los primeros comentarios salieron a fines de 1976; pero enseguida quedó en tus manos. Se produjo mi traslado a Santiago de Cuba y Norge se concentró más en los cursos de fotografía y otros que impartía. Entonces, tú mantuviste la columna semanal… ¡por 13 años! Dime algo al respecto.

R: Sí, la columna semanal de cine comenzada en 1976 se sostuvo incluso mucho más allá del tiempo que duró este cine-club. En la década de 1980, Norge Marrero se casó y fue a trabajar a La Habana. El cine-club se contrajo, y casi se extinguió bajo criterios increíbles de algunos funcionarios universitarios de entonces como “las actividades de cine debían concentrarse más en el campus y los predios universitarios” o “les tocaba ahora conducirlo a otras personas” (que resultaron menos expertas y carismáticas, habría que analizarlo con mayor detenimiento). Yo quedé más centrado en  colectivos de autores (donde seguía coincidiendo con Norge) y postgrados. Pronto desaparecieron las sesiones de cineclubismo en el cine Martí, así como otras acciones en la ciudad; el cineclub pasó a pequeñas aulas, cada vez más pequeñas en la universidad, y… así fue. Todo ello sería un buen tema de análisis educacional y sociocultural.

M: Volviendo a la crítica de cine en el periódico.

R: Esta se mantuvo, pero por motivaciones personales y por intereses del periódico de la provincia. La crítica siempre fue acogida por directivos del periódico con amplia perspectiva mental y bien avalada (incluso solicitada) por las encuestas. Recuerdo que la elogiaban porque era capaz de “hablar mal de una (mala) película cubana o rusa y hablar bien de una (buena) película americana”. También llegaban cartas de buenas opiniones, sin faltar las discrepancias, de algunos que recibían el periódico en América Latina.

Pero no era interés de los directivos de la Universidad, que nunca cedieron nada de mi fondo de tiempo laboral para ella, ni nada semejante, incluso cuando pudieron haberse “anotado” colaboración cultural con la comunidad. No me refiero a la antigua jefa de Extensión Universitaria, Nilda Sánz, ni tampoco a la nueva, Margarita Rodríguez Alfaro, quienes hubieran colaborado, sino a instancias superiores como la vicerrectoría docente.

Interés del periódico, muy solicitada por los lectores y motivaciones mías, incluso sin paga cuando no se pagaban las colaboraciones; la columna se mantuvo durante 13 años semana tras semana, desde fines de 1976 hasta 1990. Terminó por cuestiones de tiempo disponible y otros percances que demorarían mucho explicar.

M: Pero, durante la década de 1980 y después, casi desaparecido el cine-club y siendo la columna crítica una cuestión personal; ¿qué actividades fundamentales realizabas entonces en la Universidad?

R: Docencia y colectivo de autores. Aquella docencia de cine y otras en cuyo inicio tú también estuviste fue creciendo e intensificándose. Los primeros programas y cursos de Extensión Universitaria se convirtieron en cursos de postgrado. Su éxito y prestigio hicieron nacer planes similares para todo el país. La Universidad de Oriente (profesores prestigiosos como Isabel Taquechel, Luís Carlos Suárez y María Elena Orozco, entre otros) y el Centro Universitario de Holguín emprendimos la creación de programas y textos apropiados para docencia sobre cine, cultura cubana y otras materias dirigidos especialmente a alumnos de carreras no humanísticas, incluso tecnológicas. Nació así, a partir de los años 1985 y 1986, la llamada “Docencia artística” para todas las universidades del país.

M: Específicamente, ¿en las investigaciones y escritos sobre cine?

R: Continuaban intensamente. En 1987, al ganar el Premio de la Ciudad, salió publicado Artes, cine, videotape: límites y confluencias, considerado el primer libro en nuestro idioma sobre las relaciones estéticas y sociales entre el cine, el video y otros medios. Antes, Un estudio sobre La vida es sueño (1981) y, como coautor, Apreciación de la cultura cubana (1985-86). Pero aquel fue mi primer libro sobre cine.

Asimismo, pronto fundamos el Taller Nacional de la Crítica de Cine y la Federación Nacional de Cine-clubes.

También tengo la satisfacción de haber participado muy intensamente en estos años en la fundación de la Filial de Cine Radio y Televisión del Instituto Superior de Arte que, dicho brevemente, bajo la dirección de Hugo Edelqui Cruz, el apoyo de Jesús Cabrera, el conocido realizador y fundador de televisoras (director de la Facultad en la sede central habanera) y un grupo de profesionales con cierto relieve de la provincia, llegó a ser algunos años la mejor del país: docencia, producción, actividades comunitarias, convenios con otras instituciones incluso latinoamericanas y de España, sede dos veces del Festival Imago…

M: Hemos hablado de una intensa vida ya hasta la década de 1990; pero faltarían muchos años. ¿Qué resaltarías de ellos?

R: En primer lugar, te sugeriría que no recortaras mucho lo que hemos hablado hasta aquí, porque dan los tonos de todo, son semilla, abono y muestra del porvenir, en lo que a cine se refiere.

En lo adelante, desarrollo de tales abonos. Una vida académica creciente: profesor asistente, profesor auxiliar, profesor titular…, no sin resistencias de funcionarios, paso a paso incuestionable, incluyendo dos becas ganadas por oposición en España, en 1990 y en 2006.

Realicé el primer doctorado en Cuba en pedagogía del cine. Algo tardío porque no faltaron objeciones de funcionarios que aprobaban su realización. Lo concluí en 1997 pudiendo haberlo hecho desde 1993. Es otro tema. Vinieron luego estancias como Profesor Visitante en diversos países (según invitaciones directas a mí como persona), incluyendo la fundación de la Maestría en Arte en la Universidad Autónoma de Nuevo León y Tallares sobre Estética y cine en El Salvador, entre otras. También una labor como miembro del Tribunal Nacional de Grados Científicos en Ciencias sobre Arte. En fin, labor académica no ha escaseado.

M: Incluyendo varios libros en esos años…

Para seguir hablando de cine: autor de libros y otros materiales para la Educación Superior, así como ensayos de diversa índole sobre todo en Cuba y en México, con algunos artículos en España y otros países. Entre ellos, Reflexiones estéticas sobre cine (Pueblo y Educación, La Habana, 1992), El cine por dentro (Universidad Iberoamericana-Universidad Veracruzana, Puebla, 2000), De cine, TV y otros medios (Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, 2000), Pasaje al arte del cine (Universidad de Guadalajara, Guadalajara, 2013), El arte del cine: formas y conceptos (Pueblo y Educación, La Habana, con dos ediciones, 2014 y 2019) y otros.

M: Pero no te has movido solo en la esfera del cine.

R: Soy uno, y todo se conjuga no obstante las contradicciones reales y mucho más las aparentes. Mis acciones académicas se conjugan con las acciones como investigador, como ensayista, como promotor… Con ello se ha conjugado siempre mi talente de hispanista.

M: Sí, hablando de contradicciones más aparentes que reales, no puedo dejar de mencionar que dialogo también con un consumado hispanista, no sólo desde tu primer libro Un estudio sobre La vida es sueño (Santiago de Cuba: Editorial Oriente, 1981); tus estudios en España con beca ganada en 1990; tu segundo Premio de la Ciudad, Indagaciones para un Medio Milenio (Ediciones Holguín, 1989) y tu primer libro en México, Visiones en el tiempo de América (Toluca: Universidad del Estado de México, 1995); tus múltiples ensayos en las revistas Universidad de la Habana,, Islas, Cuadernos Americanos, Torre de Papel, el anuario Nombres Propios de la Fundación Carolina, y mucho más… desde tus estudios universitarios hasta hoy. Pero esa “dualidad” sería otra conversación, que me gustaría dejar para nueva oportunidad y no darle aquí un sesgo truncado.

M: Volviendo al cine, te sientes sobre todo crítico y promotor y, más aún, investigador y teórico, ¿qué consideras tú, personalmente y no lo que digan otros, tu mayor logro en esta faceta?

R: Diría que las propuestas sobre una concepción cabal y rigurosa del cine, su concepto, características y mecanismos fundamentales, así como sus correlaciones con otras artes y medios, desde las artes visuales, las audiovisuales escénicas, la televisión, Internet y demás. Se dilataría mucho esto que, en fin de cuentas puedo referir a lo que está casi como síntesis en mis últimos libros publicados por la prestigiosa Editorial Pueblo y Educación: Audiovisualidad, artes y cultura contemporánea (2014) y El arte del cine: formas y conceptos (2019); y a las concepciones sobre arte aparecidas en El arte y sus primeros esplendores (2018), publicado por la también seria Editorial Universitaria Félix Varela. Estoy seguro de que por ahí van los mejores aportes en teoría del cine, aunque pudiera añadir los tres últimos ensayos, estos específicamente sobre el documental y el universo audiovisual, publicados en las revistas Aisthesis de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Antrópica de la Universidad Autónoma de Yucatán. Sabe, creo que estoy en un momento de buena madurez… teórica y general.

Autor de la entrevista:

José Millet Batista. Investigador, ensayista y profesor universitario. Trabajó durante décadas como investigador de la Casa del Caribe antes de fijar residencia en Venezuela, donde continuó sus investigaciones sobre la cultura del Caribe. Actualmente reside en Holguín donde, entre otros proyectos, coordina una Enciclopedia de la Cultura Cubana auspiciada por la UNEAC de esa ciudad.

¿Cómo colaborar con la ENDAC?

Para los amigos que estén interesados en colaborar con la ENDAC, aquí les dejamos un Manual donde se explica el procedimiento.

Como siempre he reiterado, la ENDAC no es la Enciclopedia de un autor determinado, sino una plataforma donde se puede interactuar y contribuir a la construcción de eso que insistimos en llamar “el cuerpo audiovisual de la nación”, donde caben las películas y las biografías, pero también las Historias de las tecnologías usadas, los espacios de socialización, las publicaciones, los estudios de audiencias. En fin: la cultura audiovisual pensada de un modo holístico.

Este manual pretende ayudar a los usuarios que deseen colaborar con la Enciclopedia agregando entradas. Su propósito es guiarlos a través de los pasos a seguir para crear, editar y subir una entrada al portal.

La Enciclopedia está basada en el sistema de gestión de contenido WordPress, lo que facilita la curva de aprendizaje y brinda una experiencia natural respecto a la edición de contenido.

Página para descargar el Manual: https://endac.org/download/como-colaborar-con-la-endac-manual/

La ENDAC como enciclopedia audiovisual

Uno de los grandes conflictos que siempre me ha afectado, a la hora de hablar de una película, es que por lo general tengo que hacerlo a través de la palabra escrita. Para mí allí hay una gran contradicción: el cine es imagen y sonido afectando nuestros sentidos de modo dinámico. ¿Cómo describir, entonces, lo que sucede cuando vemos una película si en vez de tener delante de nosotros a la imagen en movimiento, acompañada o no de sonido, tenemos que guiarnos por la lectura de lo que se escribe en un papel, o en una pantalla electrónica, que para el caso es lo mismo?   

Esa ha sido una de las quejas más sistemáticas que he expresado en los Talleres de la Crítica Cinematográfica que organizamos en Camagüey. Los críticos nos hemos acostumbrados a leer ponencias que pueden ser ciertamente brillantes en el plano literario, pero que dejan pocas posibilidades de intervenir al cine… desde el cine. Es decir, desde la propia imagen en movimiento.

Tengo la impresión que la crítica audiovisual del futuro será producida por un experto que ha desarrollado grandes competencias digitales, lo que le permitirá grabar sus exposiciones, editarlas con el fin de intercalar fragmentos de las películas que analiza, y “escribir audiovisualmente” ese nuevo ensayo que respondería al espíritu de una época donde domina la interactividad y la subjetividad nómada.

Me he puesto a pensar en todo esto mientras actualizaba algunas de las páginas de algunos de los animados dirigidos por Mario García-Montes, cuya entrada en la ENDAC presentamos hace poco.

¿Cuál sería la novedad en este caso? Pues que hemos incrustado en las páginas de cada uno de los animados que componen su filmografía, los enlaces de los videos que ya están en Youtube, lo que permitiría que el usuario no solo obtenga la información básica de los materiales (fichas técnicas, sinopsis, etc), sino que pueda apreciar directamente el filme desde el dispositivo a través del cual se conecte a Internet.

Es decir, ya no tendríamos la Historia del Cine que ha de leerse en un papel, imaginando lo que nos dice el crítico o el estudioso, sino que nos enfrentaríamos directamente al material, auxiliados por el especialista, que en vez de dejarnos la visión de una única ventana nos ayudará a abrir incluso las que no sospechábamos que existían.

Agradezco a Mario García-Montes me enviara cada uno de los enlaces, y ahora solo queda disfrutar de las proyecciones. Yo estoy como en la etapa en que me iniciaba de niño en las matinés de los domingos en el Cine América: hay mucho mundo nuevo allí por descubrir y explotar, en función del bien público.

Aquí está la tanda de animados que proponemos a través de la ENDAC y gracias a la gentileza de Mayito:

Quinoscopio 1: https://endac.org/encyclopedia/quinoscopio-1/

Filminuto Nro. 9: https://endac.org/encyclopedia/filminuto-nr-9/

Poco antes de la medianoche: https://endac.org/encyclopedia/poco-antes-de-la-medianoche/

King Kong 3: https://endac.org/encyclopedia/king-kong-3/

El planeta Lila: https://endac.org/encyclopedia/el-planeta-lila/

Palabras móviles: https://endac.org/encyclopedia/palabras-moviles/

Breve estudio de la soledad: https://endac.org/encyclopedia/breve-estudio-en-torno-a-la-soledad/

El pequeño planeta perdido: https://endac.org/encyclopedia/el-pequeno-planeta-perdido/

Dribleando: https://endac.org/encyclopedia/dribleando/

El caballito de los dos nombres: https://endac.org/encyclopedia/el-caballito-de-los-dos-nombres/

Para presentar a Saúl Yelín

Hoy se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Saúl Yelín, uno de los pilares fundamentales del ICAIC fundacional. Tenía apenas 42 años cuando murió, pero en ese breve período de vida contribuyó de una manera decisiva a que el Instituto ganase un reconocimiento internacional casi de inmediato.

Hombre de gran sensibilidad, que dominaba varios idiomas, fue el primer director del Departamento de Relaciones Internacionales del ICAIC. Compartimos la página que tiene en la ENDAC.

PÁGINA EN LA ENDAC: https://endac.org/encyclopedia/saul-yelin/

Saúl Yelín

(n. Cárdenas, Cuba, 1 de febrero de 1935// m. La Habana, 15 de febrero de 1977). Director de Relaciones Internacionales del ICAIC desde 1961, fecha en que se crea el Departamento, hasta el momento de su muerte. Se había graduado de abogado en la Universidad de La Habana en 1956, y ese mismo año viaja a París con el fin de cursar el Doctorado en Derecho Internacional en la Universidad de la Sorbona. En Francia desarrolla actividades políticas a favor del Movimiento 26 de Julio. Es elegido Presidente de la Casa Cuba en París. Participaría en el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes celebrado en Moscú en 1958, y el 1 de enero de 1959 forma parte del grupo de personas que ocupa la embajada de Cuba en París, obligando al embajador cubano Héctor de Ayala a presentar su renuncia.

Regresa a la isla a finales de mayo de 1959, incorporándose al ICAIC en un inicio como consejero y analista de los asuntos financieros del Instituto. También participa como asistente de dirección del documental Sexto aniversario (1959), de Julio García-Espinosa, y como productor de películas como Cuba baila (1960), de Julio García-Espinosa, Historias de la Revolución (1960), de Tomás Gutiérrez Alea, y Carnet de viaje (1961), de Joris Ivens. En ese período había sido designado director de producción del ICAIC, y un poco después gerente de distribución, antes de asumir oficialmente el cargo de director de Relaciones Internacionales. También creó el departamento de afiches del ICAIC, que revolucionaría la gráfica cubana del momento.

Hombre de cultura extraordinaria, con dominio de varios idiomas y gran carisma, logró colocar al cine cubano desde sus mismos inicios, cuando todavía el ICAIC no parecía ser más que un sueño, en las arenas internacionales.


Filmografía

1959: Sexto aniversario, de Julio García-Espinosa (Asistente de dirección)

1960: Chinchín, de Humberto Arenal (Producción)

1960: Cuba baila, de Julio García-Espinosa (Producción)

1960: Historias de la Revolución, de Tomás Gutiérrez Alea (Producción)

1961: Carnet de viaje, de Joris Ivens (Producción)

1962: Los novios, de José Miguel García Ascot (Ficción, Producción)

2019: Evocación, de Lourdes Prieto (Documental sobre su vida y obra)


Bibliografía

Diccionario del cine iberoamericano. España, Portugal, América. Sociedad General de Autores y Editores, España, 2009 (Entrada redactada por María Eulalia Douglas)

Evocación a una época, por Rubén Ricardo Infante

Julio García-Espinosa. Palabras pronunciadas en el sepelio de Saúl Yelín. Revista Cine Cubano Nro. 91-92, s.p.

Santiago Álvarez. Breve reseña biográfica a un revolucionario ejemplar. Revista Cine Cubano Nro. 91-92, s.p.

Saúl Yelín Gringos. Revista Cine Cubano Nro. 177-178, p 192 (Sección Con luz propia)

Saúl Yelín. Cannes 63. Revista Cine Cubano Nro. 12, pp 23-32

Saúl Yelín. París Reportaje. Revista Cine Cubano Nro. 5, pp 60-61

Saúl. Revista Cine Cubano Nro. 91-92, s.p. (Poema a Saúl Yelín)

Saúl: el indomable optimismo. Revista Cine Cubano Nro. 109, pp 13-15

Saúl Yelín, un gran creador, por Indira Ramírez  (Reseña sobre el documental Evocación en Cubacine)

Saúl Yelín junto a la cineasta Sara Gómez

Nota aclaratoria de la Presidencia del ICAIC

Tomado de Cubacine

Jue, 11/02/2021 – 12:51

Presidencia del ICAIC

La producción audiovisual y cinematográfica independiente no está afectada por las nuevas disposiciones sobre el trabajo por cuenta propia.

El documento recién publicado sobre las actividades donde no se permite el trabajo por cuenta propia, en la sección J, “Sobre información y comunicaciones”, acápite 57, establece que no está permitida la producción audiovisual y cinematográfica.

El ICAIC aclara que la producción audiovisual y cinematográfica se ampara en el Decreto Ley 373 y sus normas complementarias, entendiéndose que esta no se considera una actividad del trabajo por cuenta propia, por lo que los creadores audiovisuales y cinematográficos independientes no son cuentapropistas, sino que realizan su actividad desde su condición de artistas, reconocida como una forma de gestión no estatal en el referido Decreto Ley.

La diferencia entre el CREADOR AUDIOVISUAL Y CINEMATOGRÁFICO INDEPENDIENTE y el TRABAJADOR POR CUENTA PROPIA, surge de los amplios debates llevados a cabo por los realizadores para la conformación de las normas vigentes para la producción audiovisual y cinematográfica en el país, haciendo un especial énfasis en su condición de artistas.

En las normas complementarias que apoyan este Decreto Ley se reconocen, además, tres actividades no artísticas pero imprescindibles para la realización de la producción audiovisual y cinematográfica: operador y/o arrendador de equipamiento para la producción artística, agente de selección de elenco (casting), y auxiliar de producción artística, las que continúan bajo la modalidad del trabajo por cuenta propia.

Los mejores filmes exhibidos en Cuba en el año 2020

Como cada año, los miembros de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica (ACPC) realizan una votación para seleccionar los mejores filmes exhibidos en las salas cinematográficas del país. A pesar de que solamente los cines funcionaron durante cinco meses, hubo una buena cantidad de filmes de calidad que el público pudo apreciar. De ahí que no quisimos dejar de efectuar esta encuesta anual entre los críticos y periodistas cinematográficos miembros de nuestra asociación. Por causa de la pandemia nos vimos nuevos filmes cubanos de estreno en el a&ntild e;o, ya que los exhibidos fueron considerados en la selección de 2019. Tampoco se analizaron las películas mostradas en el 42 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano por la limitación de las capacidades de las salas de cine y la imposibilidad de garantizar credenciales de prensa a los miembros de nuestra asociación. En el año 2020, los resultados de nuestra tradicional encuesta han sido los siguientes:

LOS MEJORES FILMES DE FICCIÓN ESTRENADOS EN SALAS DE CINE DURANTE 2020

1.    Parásitos / Gisaengchung/ Corea del Sur / 2019 / Bong Joon-ho / (25 votos)

2.      1917 / 1917 / Reino Unido-EE.UU. / 2019 / Sam Mendes / (19 votos con 124 puntos)

3.      Los dos papas / The Two Popes / Reino Unido-Italia-Argentina-EE.UU. / 2019 / Fernando Meirelles / (19 votos con 84 puntos)

4.      El irlandés / The Irishman / EE.UU. / 2019 / Martin Scorsese / (18 votos con 109 puntos)

5.      Érase una vez en Hollywood / Once Upon a Time in Hollywood / EE.UU. / 2019 / Quentin Tarantino / (18 votos con 108 puntos)

6.      Joker / Joker / EE.UU. / 2019 / Todd Phillips / (17 votos)

7.      Pájaros de verano / Birds of Passage / Colombia-Dinamarca-México / 2018 / Ciro Guerra / (15 votos con 86 puntos)

8.      Mientras dure la guerra / España / 2019 / Alejandro Amenábar / (15 votos con 71 puntos)

9.      Un asunto de familia / Manbiki Kazoku / Japón / 2018 / Hirokazu Kore-eda / (13 votos)

10.  Historia de un matrimonio / Marriage Story / EE.UU. / 2019 / Noah Baumbach / (10 votos)

MEJOR DOCUMENTAL ESTRENADO: Varda por Agnès / Varda by Agnès / Francia / 2019 / Agnès Varda / (16 votos)

Participaron en la votación 26 miembros: Alberto Ramos Ruiz, Ángel Pérez Velázquez, Antonio Mazón Robau, Arístides O´Farrill Bulques, Balbina González Cejas, Carlos Galiano Hadad, Daniel Céspedes Góngora, Erián Peña Pupo, Gustavo Arcos Fernández-Britto, Gustavo Béquer Martínez, Joel del Río Fuentes, Jorge Calderón González, Jorge Luis Lanza Caride, Jorge Luis Neyra Pérez de Corcho, Juan Antonio García Borrero, Juan Carlos Vallinas Álvarez, Juan Ramón Ferrera Vaillant, Julio Martínez Molina, Mario Masvidal Saavedra, Mario Naito López, Mario Rodríguez Naite, Pedro Noa Romero, Rafael Grillo Hernández, Ronald An tonio Ramírez, Rubén Padrón Astorga, Teresita Jorge Carpio

Cuba en el 42 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (La Habana, 2020)

Esta noche comienza el 42 Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. No podré ir, y será otras de las cosas a lamentar de este año 2020 que va pareciendo puro atrezzo de una película de terror.

La programación, como siempre, de lujo. Y se anuncian también actividades colaterales, como el homenaje a los Estudios de Animación del ICAIC por su 60 aniversario, que han de resultar bien atractivas.

Agradezco al Festival que me permitan compartir con los lectores del blog, la relación de filmes programados, donde Cuba, ya sea a partir de la producción involucrada o el interés de los directores extranjeros por ella, juega un papel protagónico.


Castro’s Spies

Año: 2020 País: Irlanda Género: Documental Tiempo: 103’ Color: Blanco y negro, Color Productora: Gambit Pictures, Eagle Hill Films Producción: Ollie Aslin, Gary Lennon Dirección: Ollie Aslib, Gary Lennon Guión: Ollie Aslib, Gary Lennon Fotografía: Alex Sapienza, Raja Nundlall, Stephen Standen Edición: Ollie Aslin Sonido: Aza Hand, Michelle Cunnife Música: Damien Lynch Seguir leyendo

Corriendo por la Revolución

Título original: Running for the Revolution Año: 2020 País: Gran Bretaña Género: Documental Tiempo: 80’ Color: Blanco y negro, Color Productora: Stopwatch Productions, Haviland Digital Producción: Mark Craig, Roberto Chile, Daniel Gordon, Keith Haviland Dirección: Mark Craig Fotografía: Roberto Chile Edición: Simon Brooks Sonido: Nick Adams Música: Cohimbre, Pip Greasley ASeguir leyendo

Ekaterina

Año: 2020 País: Cuba, España Género: Ficción Color: Color Producción Cuba: Guillermo Nodal Dirección: Miguel G. Morales Guión: Atilio Caballero Fotografía: Miguel G. Morales Diseño sonoro: Fabián Yanes Música: Madlen Kurajika Dirección de arte: Alfredo Iglesias Ayudante de producción: Arianna Cepero Ayudante de cámara: Bárbaro Cabezas Diseño gráfico: Alberto SernáSeguir leyendo

El arquitecto y la escuela

Año: 2020 País: Cuba Género: Documental Tiempo: 30’ Color: Color Dirección: Roberto Santana Sinopsis Breve acercamiento al arquitecto cubano Andrés Garrudo Marañón, cuyos principales proyectos constructivos se enmarcan en el programa educacional de Cuba en los años 70. La escuela vocacional Lenin, en La Habana, es considerada su obra más importante. Seguir leyendo

El bailarín cubano

Año: 2020 País: Italia, Canadá, Chile Género: Documental Tiempo: 93’ Color: Color Productora: 10210331 CANADA INC, Valdivia Films, Indyca Producción: Simone Catania, Paul Cadieux, Fernando Lataste Dirección: Roberto Salinas Guión: Roberto Salinas Fotografía: Roberto Salinas Edición: Abraham Lifshitz, Piero Lassandro Sonido: Roberto Espinoza Dirección de arte: Roberto SalinaSeguir leyendo

El niño de goma

Año: 2020 País: Cuba Género: Ficción Tiempo: 15’ Color: Color Producción: Daniela Muñoz Barroso Dirección: Marcos Díaz Sosa Guion: Marcos Díaz Sosa Fotografía: Alejandro Calero Dirección de arte: Alisa Peláez Vestuario: Alisa Peláez Sonido directo: Irina Carballosa Diseño de banda sonora: Irina Carballosa Edición: Joanna Montero Corrección de color: Nancy Angulo Seguir leyendo

El rodeo

Año: 2020 País: Cuba Género: Ficción Tiempo: 30’ Color: Color Productora: Estudios ST Producción: Daniela Muñoz Barroso Dirección: Carlos Melián Moreno Guión: Juan Carlos Sáenz de Calahorra , Carlos Melián Moreno Dirección de fotografía: Lena Hernández Rodríguez Sonido directo: Emilio Polo García Directora de arte: Taimí Ocampo Diseño de Seguir leyendo

El último balsero

Año: 2020 País: Estados Unidos Género: Ficción Tiempo: 89’ Color: Color Idioma: Inglés, español Productora: El Central Producciones LLC Producción: Alina Rodríguez, Andrea López Dirección: Oscar Ernesto Ortega, Carlos Rafael Betancourt Guión: Oscar Ernesto Ortega, Carlos Rafael Betancourt Fotografía: Oscar Ernesto Ortega Edición: Carlos Rafael BetancSeguir leyendo

Entre perro y lobo

Año: 2020 País: Cuba, España Género: Documental Tiempo: 75’ Color: Color Productora: Autonauta Films, El Viaje Films Producción ejecutiva: José Alayón, Katrin Pors, Irene Gutiérrez Dirección: Irene Gutiérrez Guión: Irene Gutiérrez, Lola Mayo Fotografía: José Ángel Alayón Música: Rafael de Jesús Ramírez, Cristóbal Fernández, Oscar Moreno Reparto: Miguel Soto, AlberSeguir leyendo

Epicentro

Año: 2020 País: Austria, Francia Género: Documental Tiempo: 109’ Color: Color Productora: Groupe Deux, KGP Filmproduktion, Little Magnet Films Producción: Martin Marquet, Daniel Marquet, Gabriele Kranzelbinder, Paolo Calamita Dirección: Hubert Sauper Guión: Hubert Sauper, inspirado en el libro Energie und Utopie, de Johannes Schmidl Fotografía: Hubert Sauper Edición: Yves DeschSeguir leyendo

La Habana llega a Brooklyn

Título original: Havana Comes to Brooklyn Año: 2019 País: Estados Unidos Género: Documental Formato: DCP Tiempo: 11’ Color: Color Idioma: Español, Inglés Producción: America Maldonado, Jonathan Lief Dirección: America Maldonado Fotografía: Chris Raddatz Edición: America Maldonado Sonido: Chris Raddatz Música: Simone Dinnesrtein, Orquesta de jóveSeguir leyendo

Las polacas

Año: 2020 Género: Ficción Productora: Mareafilmes con el apoyo del ICAIC Producción: Abel Álvarez Dirección: Carlos Barba Fotografía: Carlos Rafael Solís Edición: Jorge Abello Sonido: Javier Figueroa Reparto: Coralia Veloz, Tahimí Alvariño Sinopsis: Una madre y su hija emprenden viaje en un antiguo Polski Fiat, llamado popularmente en Cuba “polaquito”. A pesar del vínSeguir leyendo

Los coleccionistas

Año: 2020 País: Cuba Género: Ficción Tiempo: 24’ Color: Color Productora: WajirosFilms Producción: Carlos Gómez, Emily Brito Leyva Dirección: Diana Moreno Castellanos Guión: Diana Moreno Castellanos Fotografía: Deymi D’Atri Edición: Marian Quintana, Carlos Pérez Sonido: José Armando Amat Dirección de arte: José Dennis “Pepe” Reyes Suárez Música: Javier Iha RodrSeguir leyendo

Los hermanos

Título original: The Brothers Año: 2020 País: Estados Unidos Género: Documental Tiempo: 84’ Productora: Patchworks Films Producción: Marcia Jarmel, Ken Schneider Dirección: Marcia Jarmel, Ken Schneider Guión: Marcia Jarmel, Ken Schneider Fotografía: Roberto Chile, Dave Sperling Edición: Ken Schneider Sonido: Will Storkson Música: Aldo López-Gavilán Sinopsis Ilmar Seguir leyendo

Romerías, la utopía

Año: 2020 País: Cuba Género: Documental Tiempo: 68’ Color: Blanco y negro; Color Productora: 14films, Wajiros Films Producción: Reymel Delgado, Yamila Marrero Producción ejecutiva: Reymel Delgado, Carlos Gómez, Yamila Marrero, Inti Herrera Dirección: Carlos Gómez Ramírez, Manuel A. Rodríguez Yong Idea original: Reymel Delgado Fotografía: Ana María González, Manuel Seguir leyendo

Rumor

Año: 2019 País: Cuba Género: Ficción Formato: DCP Tiempo: 13’ Color: Color Productora: Manicomio Studio, La Rueda Producciones Producción: Marianela Jorge Donate Dirección: Maykel Pardini Padilla Guión: Hugo Rivalta Fotografía: Raúl Prado Edición: Ernesto Reyes Sonido: Maykel Pardini Dirección de arte: Edel Figueredo Música: Dvazz Brothers Reparto: Shailys (Maya) Fern�Seguir leyendo

Tres más uno. Cecilia Todd

Año: 2020 País: Cuba Género: Documental Tiempo: 30’ Color: Color Productora: Liuba María Oficial. Alma Creadora Producción: Yeney González Martínez (Misuko) Dirección: Liuba María Heviaç Guión: Arlene Comas Fernández Fotografía: Pepe Hevia Edición: Lidia Morales, Alejandro Rodríguez Sonido: Javier Valladares Dirección de arte: Pepe Hevia Música: Liuba María Hevia Seguir leyendo

Eugenio Hernández Espinosa, Premio Nacional de Literatura 2020

Durante buena parte de los años noventa, viví hipnotizado con una mujer imaginaria nombrada María Antonia. Supongo que influyó mucho la caracterización que hiciera la imponente actriz Alina Rodríguez para el filme homónimo de Sergio Giral, estrenado en 1990, pero había algo más, y ese algo luego supe que estaba vinculado al talento creativo del dramaturgo Eugenio Hernández Espinosa, un hombre capaz de convertir en poesía el acercamiento a lo agreste.

En el guión concebido por el propio Giral y Armando Dorrego, se narra la historia de una mujer criada en lo marginal, cuyas pasiones la llevarán a ver cumplido un destino trágico. En el caso del cine cubano, no era la primera vez que se mostraba ese ángulo de la realidad cubana donde hombres y mujeres se forman en los márgenes de la sociedad (pensemos en los documentales de Sara Gómez y su emblemático filme De cierta manera; o en El fanguito, de Jorge Luis Sánchez), pero lo diferente en Eugenio Hernández (y que el filme retiene muy bien) es que hay un deseo expreso de que nos identifiquemos con los conflictos de los personajes, que riamos y lloremos junto a ellos: dicho de modo simple, que dejemos a un lado temporalmente la razón, y nos emocionemos.  

Y luego está la manera de devolverle al negro esa dignidad tantas veces secuestrada por las representaciones estereotipadas, hechas de retazos de caricaturas que se van reciclando en el tiempo. Como apunta Alberto Curbelo, uno de los estudiosos más lúcidos que ha tenido esa obra: “Desde Martí hasta Eugenio Hernández Espinosa, el negro fue una pincelada bucólica. A veces folclórica. Y con Eugenio se retoma nuevamente el carácter de héroe dramático del negro en el teatro cubano, en la literatura cubana”.

Si el teatro y la literatura han tenido en Eugenio Hernández (felizmente reconocido ahora con el Premio Nacional de Literatura 2020) un representante de alto valor, el cine también ha podido contar con sus servicios como guionista o motivo inspirador. Primero fue con Patakín (1982), de Manuel Octavio Gómez, cuyo guión co-escribiera junto al director, y luego llegaría la adaptación que hace Julio García-Espinosa de “Mi socio Manolo” con el título de La inútil muerte de mi socio Manolo (1989). Más adelante vendrían la mencionada María Antonia, Roble de olor (2003), de Rigoberto López, y otra vez trabajando junto a Rigoberto López, El Mayor (2020).

Habrá que pensar en cada una de esas creaciones, no como algo que levita de manera autónoma en el aire, sino como la expresión de un intelectual que ha sabido asomarse a las contradicciones que genera la realidad, que ha sufrido incomprensiones y censuras, pero que sabe que eso siempre llegará con la factura que implica hacer un arte apegado a la autenticidad, y que, como apuntaría Hauser, “socorre sólo a aquel que busca en él ayuda, aquel que se acerca a él con conflictos de conciencia, dudas y esperanzas”.

En esta página que hemos preparado en la ENDAC podrá encontrarse su bio-filmografía, y también los hipervínculos que permitirán navegar a través de toda esa información.

Juan Antonio García Borrero


Eugenio Hernández Espinosa

(n. La Habana, 15 de noviembre de 1936). Dramaturgo y guionista. Fundador de varios grupos teatrales, entre ellos el Teatro Caribeño, creado en 1990. Según el historiador Luciano Castillo, “Hernández Espinosa se ha caracterizado por la búsqueda de un teatro inspirado en la vida popular y las tradiciones de la cultura sincrética, especialmente en la influencia Yorubá. En su prolífica producción se aprecian dos vertientes temáticas: la asunción de lo popular sin prejuicios clasistas, como queda expresado en varias piezas, entre estas Calixta Comité (1980), y otras en las que la mitología de origen Yorubá ocupa un primer plano: Odebí, el Cazador (1982), Obba y Changó (1983), Ochún y las cotorras (1999), El Venerable y El Elegido. Por La Simona (1977), recibió el Premio Casa de las Américas”.

Para el cine ha aportado los guiones y adaptaciones de Patakín (1982), de Manuel Octavio Gómez, La inútil muerte de mi socio Manolo (1989), de Julio García-Espinosa, María Antonia (1990), de Sergio Giral, Roble de olor (2003), de Rigoberto López, y El Mayor (2020), de Rigoberto López.

En el año 2005 obtuvo el Premio Nacional de Teatro, y en el 2020, el Premio Nacional de Literatura.


Filmografía

1982: Patakín, de Manuel Octavio Gómez (Co-guión)

1989: La inútil muerte de mi socio Manolo, de Julio García-Espinosa

1990: María Antonia, de Sergio Giral

2003: Roble de olor, de Rigoberto López (Co-guión)

2020: El Mayor, de Rigoberto López (Co-guión)


Fuentes

Eugenio Hernández Espinosa, en Ecured

Eugenio Hernández Espinosa no es un escritor apologético, por Marilyn Garbey

Eugenio Hernández Espinosa y el hecho que lo hizo ser quien es, por Madeleine Sautié

Eugenio Hernández Espinosa, Premio Nacional de Literatura 2020, por Jorge Rivas

Mirada a la obra literaria de Eugenio Hernández Espinosa, por Alberto Curbelo