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Televisión Serrana: otro de los puntos ciegos en la historiografía del audiovisual cubano

Seguimos con esta suerte de radiografía que venimos haciendo del cuerpo audiovisual de la nación cubana, examinando las partes menos visibles del mismo, y hoy nos vamos a referir a otro importante centro productor de contenidos audiovisuales: la Televisión Serrana.

Fundada el 15 de enero de 1993 por el Premio Nacional de Televisión 2015, realizador y sonidista Daniel Diez Castrillo (quien la dirigiera hasta el año 2002), la misma ha devenido un paradigma impecable de lo que pudiéramos llamar la gestión audiovisual comunitaria.

Con su amplísimo número de documentales que retratan la vida cotidiana de los pobladores de la Sierra Maestra, la Televisión Serrana ha conseguido visibilizar un entorno rural que aún no es habitual encontrar en las pantallas cubanas, donde todavía resultan dominantes los dramas urbanos, o se representan de modo superficial las tramas rurales, pues, como ha señalado el propio Diez: “En mi país, la televisión muestra a los campesinos solo como productores de alimentos; no se dice nada de sus sueños, sus conflictos, su cultura…”.

El proyecto, ideado por Diez, y desarrollado por un grupo de creadores que lo hicieron suyo desde el inicio y enriquecen de manera permanente (como pone en evidencia ese catálogo de materiales que todos los años incluye nuevas propuestas), se ha convertido de esa manera en un valiosísimo observatorio de una Cuba sumergida, cuyas tradiciones y prácticas culturales también forman parte de esa identidad mayor que nos describe como cubanos.

Como bien apunta Ann Marie Stock en su libro Rodar en Cuba:

La Televisión Serrana ha tenido un impacto transformador en las comunidades de las montañas. El proyecto ha fomentado la participación de la población enclavada en una de las zonas más lejanas de la isla. También ha contribuido a crear una nueva generación de realizadores de video que aprecian los medios audiovisuales y ha capacitado a los miembros de la comunidad en el manejo de los mecanismos de comunicación. Todo ello ha fortalecido la identidad de la zona.

(…)

La Habana ha dejado de ser la única productora de imágenes cubanas y, por ende, árbitro exclusivo de la identidad cubana. Mediante los esfuerzos de la Televisión Serrana, las experiencias rurales ocupan un lugar más destacado en el concepto de cubanía. El imaginario nacional ha cambiado”.

La elección del documental como herramienta que permite el acceso a ese universo aparentemente cerrado, ha funcionado de manera espléndida, en la misma medida en que se ha propiciado la construcción de espacios donde los pobladores no son invadidos por extraños que llegan con ideas preconcebidas, sino que en todo caso participan en un acto en el cual realizadores y serranos se descubren a la par.

A continuación, los interesados podrán encontrar en este link una relación incompleta de los documentales realizados por la Televisión Serrana en todos estos años de existencia. Es evidente que aquí no está toda la producción, toda vez que la actualización de un catálogo de esas dimensiones exigiría la colaboración de muchos. Y lamentablemente todavía no existen registros públicos que permita acceder a la información de modo integral.

Por eso es importante que con la ENDAC comencemos a construir una plataforma donde puedan encontrarse, en un mismo cuerpo, lo que hasta ahora ha estado artificialmente separado, cuando, ya sea la producción del ICAIC, de los Estudios Fílmicos de la Televisión, de las escuelas de cine, de la diáspora, o de la Televisión Serrana, esas imágenes están ofreciendo diversas versiones de una misma realidad que las hospeda y hace suyas: la nación.

Juan Antonio García Borrero


PRODUCCIÓN DE LA TELEVISIÓN SERRANA EN LA ENDAC (Catálogo en construcción)

A dónde vamos

Año: 2009 País: Cuba Género: Documental Formato: MINIDV Tiempo: 22’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Pablo García Dirección: Ariagna Fajardo Guión: Ariagna Fajardo Fotografía: Luis A. Guevara Edición: Kenia Rodríguez Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis Un grupo de campesinos de la Sierra Maestra habla sobre los principales conflictos que se prese… Seguir leyendo

Al compás del pilón

Año: 2002 País: Cuba Género: Documental Formato: VHS Tiempo: 9’ Color: Color Productora: TV Serrana Producción: Carlos Y. Rodríguez Dirección: Carlos Y. Rodríguez Guión: Carlos Y. Rodríguez Fotografía: Luis Guevara Edición: Yolexis Enrique Sonido: Humberto Mendoza Sinopsis Historias y leyendas a través del uso por el campesinado cubano del pilón, ese utensilio de… Seguir leyendo

Al sur… el mar

Año: 2012 País: Cuba Género: Documental Formato: HD Tiempo: 22’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Pablo García Dirección: Ariagna Fajardo Guión: Ariagna Fajardo Fotografía: Luis A. Guevara Edición: Kenia Rodríguez Sonido: Eidis Santiesteban Sinopsis Al sur de la Sierra Maestra, una familia cubana vive en condiciones que recuerdan a la comunidad… Seguir leyendo

Alegría

Año: 2007 País: Cuba Género: Documental Formato: MiniDV Tiempo: 19’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Pablo García Dirección: Lenia Sainiut Tejera Guión: Lenia Sainiut Tejera Fotografía: Regla M. Aguilar Edición: Rosaida Rodríguez Sonido: Humberto Mendoza Sinopsis Mercedes se escapó a los 14 años de su casa para trabajar en el circo, y a… Seguir leyendo

Allá en el horizonte

Año: 2002 País: Cuba Género: Documental Formato: VHS Tiempo: 28’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Kerinia Jerez Dirección: Marcos Bedoya Guión: Marcos Bedoya Fotografía: Iván C. Echenique Edición: Yolexis Enrique Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis Una familia campesina presta su finca al Ejército Rebelde para que establezca la comandancia y otra… Seguir leyendo

Alla, la guardiana del hogar

Año: 2009 País: Cuba Género: Documental Formato: MINIDV Tiempo: 18’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Carlos M. Rodríguez Dirección: Lenia Sainiut Tejera León Guión: Lenia Sainiut Tejera León Fotografía: Regla M. Aguilar Edición: Rosaida Rodríguez Sonido: Humberto Mendoza, Pedro Espinosa Sinopsis Alla tiene 83 años. Crió sola trece hijos,…  Seguir leyendo

Armonía de dos

Año: 2007 País: Cuba Género: Documental Formato: MINIDV Tiempo: 16’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Carlos Rodríguez Dirección: Rafael F. Hong Guión: Rafael F. Hong Fotografía: Regla Ma. Aguilar Edición: Kenia Rodríguez Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis Conformar una familia llena de amor lleva sus sacrificios, mucho más cuando surge de la un… Seguir leyendo

Artesano del tiempo

Año: 2011 País: Cuba Género: Documental Formato: MINIDV Tiempo: 22’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Pablo García Dirección: Kenia Rodríguez Guión: Kenia Rodríguez Fotografía: Luis A. Guevara Edición: Kenia Rodríguez Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis La pasión por los relojes convirtió a Nicolás en un artesano del tiempo.   Seguir leyendo

Barrio Nuevo

Año: 2008 País: Cuba Género: Documental Formato: MINIDV Tiempo: 21’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Pablo García Dirección: Rigoberto Jiménez Guión: Rigoberto Jiménez Fotografía: Luis A. Guevara Edición: Jorge Luis Barber Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis Una comunidad cuenta su historia…   Seguir leyendo

Burlar el silencio

Año: 2007 País: Cuba Género: Documental Formato: MINIDV Tiempo: 10’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Carlos Rodríguez Dirección: Ariagna Fajardo Guión: Ariagna Fajardo Fotografía: Luis A. Guevara, Regla M. Aguilar Edición: Kenia Rodríguez Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis Delfín López, un señor de San Pablo de Yao, se ha dedicado entre otras… Seguir leyendo

Cagüeiros

Año: 2000 Duración: 8’ País: Cuba Género:  Documental Productora: Televisión Serrana Producción: Kirenia López Dirección:  Yusnel Suárez Guión: Yusnel Suárez Fotografía: Luis A. Guevara Edición: Iriana Pupo Sonido: Humberto Mendoza Sinopsis: Se plantea el vigor de una leyenda de la cultura campesina en este fin de siglo. Seguir leyendo

Chevo vs. Chevo

Año: 2010 País: Cuba Género: Documental Formato: MINIDV Tiempo: 17’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Pablo García Dirección: David Morales Guión: David Morales Fotografía: Luis A. Guevara Edición: Kenia Rodríguez Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis Raúl Eusebio Gutiérrez Saborit, “Chevo”, caricaturista niquereño que ha logrado varios premi… Seguir leyendo

Colgado de un sueño

Año: 2000 País: Cuba Género: Documental Formato: VHS Tiempo: 18’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Dirección: Marcos Bedoya Guión: Marcos Bedoya Fotografía: J. C. Echenique, Luis Guevara Edición: Yolexis Enrique Música: Silvio Rodríguez Sonido: Humberto Mendoza Sinopsis Historia de un joven poeta en busca de la poesía.   Seguir leyendo

Como aves del monte

Año: 2005 País: Cuba Género: Documental Formato: DVCAM Tiempo: 22’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Kirenia Jerez Dirección: Rigoberto Jiménez Guión: Rigoberto Jiménez Fotografía: Luis A. Guevara Edición: Kenia Rodríguez Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis La soledad, el abandono… y el agua por doquier. Es la historia de Eledia y Carlos Manuel… Seguir leyendo

Como por primera vez

Año: 2003 País: Cuba Género: Documental Formato: BETACAM Tiempo: 18’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Kirenia Suárez Dirección: Luis A. Guevara, Waldo Ramírez Guión: Waldo Ramírez Fotografía: Luis A. Guevara Edición: Iriana Pupo Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis A los cuarenta años de creada la modalidad del cine móvil, los campesinos de la… Seguir leyendo

Como una familia cercana

Año: 1998 Género: Documental Formato: VHS Tiempo: 15’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Dirección: Marcos Bedoya Guión: Marcos Bedoya Fotografía: Juan Carlos Echenique Edición: Yolexis Enríquez Música: Pedro Espinosa Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis Un poeta de la campiña serrana cuenta su historia en versos improvisados. Seguir leyendo

Cuatro hermanas

Año: 1998 País: Cuba Género:  Documental Formato: Digital Duración: 17’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Dirección:  Rigoberto Jiménez Guión: Rigoberto Jiménez Fotografía: Juan C. Echenique Edición: Marcos Bedoya Sonido: Humberto Mendoza Sinopsis: Cuatro mujeres deciden vivir solas, no casarse y atender una finca. Sirvió de… Seguir leyendo

Delfín Prats entre el esplendor y el caos

Año: 2008 País: Cuba Género: Documental Formato: MINIDV Tiempo: 27’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Jorge Luis Barber Dirección: Carlos Y. Rodríguez Guión: Carlos Y. Rodríguez Fotografía: Luis A. Guevara Edición: José García, Carlos Y. Rodríguez Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis Delfín Prats, un mito de la literatura cubana, nos revela par… Seguir leyendo

Desde un rincón del alma

Año: 2003 País: Cuba Género: Documental Formato: BETACAM Tiempo: 17’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Carlos Rodríguez Dirección: Marcos Bedoya Guión: Marcos Bedoya Fotografía: Juan C. Echenique Hernández Edición: Yolexis Enrique Peña Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis Un anciano, emigrado canario, vive en un hogar de ancianos donde se debate… Seguir leyendo

Desequilibrio o lo demás es la vida

Año: 2003 País: Cuba Género: Documental Formato: BETACAN Tiempo: 13’ Color: Color Productora: Televisión Serrana Producción: Carlos Rodríguez Dirección: Rigoberto Jiménez Guión: Rigoberto Jiménez Fotografía: Luis A. Guevara Edición: Yolexis Enrique Peña Sonido: Pedro Espinosa Sinopsis Andar, desandar, vivir, hacer equilibrio, caer, es también la historia de los… Seguir leyendo

Para consultar todo el Catálogo, pinchar aquí


Fuentes

Ann Marie Stock. Rodar en Cuba. Una nueva generación de realizadores en Cuba. Ediciones ICAIC, La Habana, 2015, pp 99-128.

Desde los sueños. Una experiencia audiovisual comunitaria

Celebra Televisión Serrana 26 años de fundada

Televisión Serrana: 25 años cuesta arriba

Televisión serrana: Un cuarto de siglo dibujando las esencias

Televisión Serrana en la Wikipedia

La novia de Cuba en la ENDAC

La primera vez que vi el filme japonés La novia de Cuba (Kyuba no Koibito/ 1969), de Kazuo Kuroki, fue en el año 2009. Al siempre recordado investigador Alberto Elena, uno de los organizadores del Festival de los Cines del Sur (Granada, España) que se celebraría entre el 13 y el 20 de junio de aquel año, le había seducido el tema de investigación que en aquel momento yo asumía (Cineastas extranjeros en el cine cubano de los sesenta), y me invitó a terminar de escribir el libro Intrusos en el paraíso y presentarlo en el Festival, el cual acompañaría un ciclo de películas que él y Mirito Torreiro curarían.

Como le expliqué a Elena en su momento, la presencia de todos esos cineastas extranjeros que pasaron por Cuba en aquella década fundacional, apenas había sido estudiada por la historiografía canónica. En sentido general, se mencionaban los nombres de Cesare Zavattini, Joris Ivens, o Mijail Kalatozov, por nombrar algunos, pero apenas para resaltar que el paso de los mismos por la isla más bien hablaba de la simpatía que muchos cineastas de izquierda sentían entonces por la Revolución, pero que en lo estético o en lo cultural apenas habían dejado huellas importantes.

Tengo la impresión de que fue con Alberto Elena con quien primero hablé de la necesidad de crear nuevas herramientas epistemológicas, que nos permitiera asumir y entender como parte de las dinámicas audiovisuales cubanas todos esos procesos que normalmente quedan fueran del relato oficial, pero que están profundamente conectadas a su Historia.

Supongo que le hablara entonces de mi interés en distinguir el constructo “cine cubano” (conjunto de películas y biografías que pueden localizarse con relativa facilidad en el espacio y el tiempo) de ese otro que insisto en llamar “el cuerpo audiovisual de la nación cubana”, donde apelando al sentido de “comunidad imaginada” que según Anderson tendría la misma, estaríamos en presencia de algo que no existe de manera fija o tangible, sino que constantemente se enriquece en todas las direcciones.

A diferencia del concepto “cine cubano”, tan apegado a lo estrechamente nacional, “el cuerpo audiovisual de la nación” permitiría conectar todo ese conjunto de imágenes, acompañadas o no de sonidos, que de modo transnacional se articulan alrededor de “la cosa cubana” lo mismo a través de las películas, que de las tecnologías, las salas o festivales donde se socializa el consumo, o los libros o revistas que se escriben o se leen.   

La muestra curada por Alberto Elena y Mirito Torreiro era ejemplar en cuanto a la ilustración de dicha tesis. Yo había escrito Intrusos en el paraíso teniendo en mente un territorio poco conocido, pero a pesar de eso, reconocible. En cambio, las películas que ambos investigadores lograron reunir mostraban lo conocido (Yanqui no, 1960, de Richard Leacock; Cuba, pueblo armado, 1961, de Joris Ivens; Saludos, cubanos, 1963, de Agnès Varda; Ella, 1964, de Theodor Christensen), pero también lo que a estas alturas sigue siendo ignorado en cualquiera de los libros donde se aborde la historia del cine cubano. Menciono algunos de esos títulos malditos entonces proyectados en el evento: Cuban Rebels Girls (1959), de Barry Mahon, We Shall Return (1962), de Philip S. Goodman, Isla en llamas (1962), de Roman Karmen, La vida de Juanita Castro (1965), de Andy Warhol, Che (1969), de Richard Fleischer, Topaz (1969), de Alfred Hitchcock, o la mencionada La novia de Cuba, de Kazuo Kuroki.

Por suerte, sobre La novia de Cuba ya existen valiosísimas investigaciones. Mario Piedra ha escrito un artículo muy revelador con el título de La novia (desconocida) de Cuba. Y está el documental La novia de Akira (2011), realizado por Marian García Alán, que rescata las memorias de algunos de los integrantes cubanos de esta colaboración cubano-japonesa. Y en el filme de Carlos Quintela Los lobos del este (Higashi No Okami/ 2017), rodado en Japón, pueden adivinarse las huellas primigenias del filme de Kuroki.

Hoy, a diferencia de diez o quince años atrás, estamos en condiciones de construir ese cuerpo audiovisual de la nación, a través del ejercicio transnacional de lo que ya se conoce como la Historia Pública, es decir, la Historia armada con los archivos compartidos por los usuarios conectados a Internet.

En la ENDAC tenemos varios ejemplos preciosos de esa nueva modalidad de escritura colaborativa, una de ellas vinculada precisamente a La novia de Cuba. Y es que la portada de la revista japonesa que puede apreciarse debajo, fue escaneada en su momento por nuestra amiga y estudiosa del cine cubano Sachiko Terashima, quien nos la hizo llegar desde Japón minutos después de leer la entrada donde promovíamos la cinta. En la imagen pueden verse a la actriz Obdulia Plasencia y el actor Masahiko Tsugawa como parte de la promoción de la película en el país nipón.

Juan Antonio García Borrero

Restaura ICAIC filmografía de Nicolás Guillén Landrián

¡Tremenda noticia la que nos brinda Cubacine! De las que no se puede dejar de compartir. Gracias a Joel por traernos la buena nueva, a Ernesto Daranas por ese hermoso gesto de empatía creativa, y al ICAIC por garantizar la realización de un viejo sueño…

Restaura ICAIC filmografía de Nicolás Guillén Landrián

Mié, 09/09/2020 – 08:45

Por Joel del Río

Con el propósito final de que se conozca mejor, se promueva y se reconozca a todos los niveles la obra del documentalista Nicolás Guillén Landrián, autor de clásicos como Ociel del Toa o Coffea Arábiga, el ICAIC acomete la restauración integral de toda su filmografía, un proceso comandado por el cineasta Ernesto Daranas, confeso admirador de esa obra.

En contra del mito de que la restauración es un proceso carísimo y que solo depende de la colaboración extranjera, el ICAIC explora esta fórmula de restauración con recursos mayormente propios para rescatar obras erosionadas a lo largo de varias décadas, en un archivo que casi nunca contó con los recursos necesarios para la conservación óptima del patrimonio audiovisual.

La primera etapa del proceso de restauración consiste en la limpieza y restauración física del material fílmico, operaciones que se realizan directamente sobre el rollo de 16 o 35 mm. La segunda tiene que ver con el escaneo en 4K, cuadro a cuadro, del rollo de celuloide, lo que permite obtener una copia digital con toda la información de imagen y sonido contenida en él. La tercera se encamina a la restauración digital de la imagen y el sonido, cuya complejidad depende del nivel de deterioro del material escaneado.

A lo largo de estos tres primeros procesos se crea un clon digital lo más parecido posible a la obra original en celuloide, tal y como sus creadores la concibieron. A partir de ahí se procede a una cuarta etapa consistente en archivar, ya en soporte digital, el resultado de cada uno de los pasos anteriores. Así se garantiza que, en el futuro, cuando aparezcan tecnologías mejores, se pueda regresar sobre el material original escaneado y mejorar aún más el resultado.

La pandemia ha interrumpido el proceso de búsqueda de los filmes de Landrián, pero ya se trabaja con una parte importante de su obra. Daranas y sus colaboradores se proponen también buscar materiales de archivo (fotos, documentos, recortes de prensa, manuscritos, etc.) que ayuden a comprender el proceso creativo seguido por el realizador, así como su trayectoria dentro y fuera del ICAIC.

El equipo encargado de la restauración cuenta con el apoyo inestimable de la viuda del cineasta, Gretel Alonso, y de Livio Delgado, fotógrafo de varios de sus más importantes documentales. Ambos colaboran en la reconstrucción histórica y técnica, y en cuanto se pueda retomar el trabajo se intentará sumar a otras personas que fueron próximas a Landrián.

Según reconoció Daranas en entrevista con este reportero, los Archivos Fílmicos del ICAIC cuentan con especialistas con la capacidad y el deseo de hacer una parte importante de ese trabajo, como Cecilia Alpízar, José Piña, Mario Fraga y José Antonio Cangas. El resto puede lograrse con otros expertos que trabajan de manera independiente y están preparados para rescatar todo ese material que se estaba perdiendo.

A los especialistas de los Archivos se suman profesionales con amplia experiencia en sus respectivos oficios: el editor Pedro Suárez como supervisor general de los procesos de restauración, el fotógrafo Ángel Alderete, José Miguel Quevedo en la restauración digital, Osmany Olivare en el sonido y Esther Masero y Ariagna Abreu en la producción.

Finalmente, Daranas reconoce que el necesario acercamiento a la obra documental de Nicolás Guillén Landrián, y llegar a apreciarla tal y como él concibió, tiene que ver con un imprescindible rescate cultural que el autor de Conducta catalogó de “impactante”.

Así de apasionante resultará también, sin dudas, el reencuentro del público con los documentales restaurados de uno de los mejores cineastas cubanos de todos los tiempos. 

Titón y los Grupos de Creación del ICAIC

Comparto un fragmento de la biografía todavía inédita de Tomás Gutiérrez Alea.


En víspera de cumplirse treinta años de su existencia, el ICAIC, bajo la dirección de Julio García-Espinosa, ensayó nuevas estrategias de creación con el fin de reinsertarse en aquellos espacios de vanguardia que había ocupado sobre todo en los años sesenta. Si bien la producción se había incrementado, y resultaba alentadora la presencia de nuevos realizadores tras las cámaras, los resultados fílmicos estaban bastante lejos de aquellos que conformaron la llamada “década prodigiosa”.

En los ochenta, la expresión artística encargada de llevar a la esfera pública las principales tensiones que vivía la sociedad de entonces fueron las artes plásticas, gracias a las búsquedas y experimentaciones de artistas como Tomás Sánchez, José Bedia, Flavio Garciandía, Leandro Soto, o Gory, entre otros. Esta voluntad de renovación formal y temática en los predios plásticos, contrastaba de manera notable con esas maneras más bien “amables” de retratar la realidad cubana que estaban presentes en el grueso de las producciones del ICAIC.

A ello habría que sumar el hecho de que el movimiento de cineastas aficionados (con Tomás Piard y Jorge Luis Sánchez a la cabeza), había conseguido consolidarse en el transcurso de esos años (Piard, por ejemplo, filmaría en 1987 Ecos, primer largometraje de ficción producido por el cine amateur en Cuba). También la creación de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños en 1986, y la creación del Taller de Cine de la Asociación Hermanos Saíz el 21 de junio 1987, contribuyeron a que se notase aún más esa suerte de desfasaje entre la tendencia fundamental de la producción del ICAIC en aquellos años y la ríspida textura de la época (ese mismo año el presidente del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba Luis Orlando Domínguez fue enjuiciado y condenado a veinte años de prisión por graves cargos delictivos, por ejemplo). De allí que sea entendible la autocrítica de Julio García-Espinosa por la fecha:

Con todo, es cierto que el cine de ficción no ha logrado estar a la altura de estos años ochenta. Algunas causas son de nuestra entera responsabilidad. Por no contar con la base material necesaria, que nos permitiera un incremento en la producción, se dilataron en exceso las nuevas promociones. Esto afectó el proceso de confrontación necesaria y sistemática entre los realizadores. El posterior crecimiento de la producción tuvo lugar sin variar, en el tiempo indispensable, las condiciones de la producción. No se implantaron con la celeridad debida nuevas y más ágiles vías para la promoción. El clima habitual de debates decayó considerablemente. La atención artística a los proyectos no pudo ser atendida con la misma dedicación que en el pasado. Los nuevos mecanismos económicos se hicieron esperar demasiado.[1]

Para que el ICAIC pudiese recuperar ese protagonismo intelectual que lo hizo célebre internacionalmente en su primera década de existencia, era necesario, como mínimo, una mayor autonomía en el orden institucional, y luego, más interacción interna entre los cineastas, a través de la discusión sistemática de sus ideas y proyectos. El ICAIC, como institución, no había podido escapar de la paulatina burocratización de su razón de ser, y según García-Espinosa,

La respuesta inmediata a estos problemas ha sido la de abrirles un nivel mayor de participación a los cineastas. Así han surgido, en la actualidad, los Grupos de Creación y el Consejo Artístico. Este último, integrado por los propios cineastas, analiza y propone todas aquellas líneas que conforman la política del Cine Cubano. La experiencia de los Grupos o Talleres de Creación recién empieza. Son tres, a los cuales se han incorporado voluntariamente los directores, acordando un responsable y un sustituto para cada uno de ellos. Con estos grupos trabajan estrechamente escritores y productores. A cada grupo se le asigna un número determinado de documentales y largos de ficción a realizar en el año. De ellos depende, en gran medida, que puedan hacer más y mejor. Y esto tendrá consecuencias económicas, tanto para el colectivo como individualmente. La Dirección del organismo sólo aprueba la sinopsis y la primera copia. Los grupos aprueban argumento, guión, selección de actores, primer corte y corte final. La atención artística se hace más consecuente, dado el nivel de producción que asume cada grupo. El trabajo colectivo aumenta. La confrontación se vuelve un hecho orgánico y el debate se rescata de manera irreversible. Por último, las promociones se liberan de todo lo que pueda impedir u obstaculizar el acceso al talento, donde quiera que éste se encuentre, bien entre los profesionales, bien dentro del movimiento de aficionados. Son para nosotros, como decíamos, tiempos de siembra.[2]

Tomás Gutiérrez Alea fue responsable de uno de los tres grupos creados. El suyo estaba integrado por Rolando Díaz, Juan Carlos Tabío, Sergio Giral, Miriam Talavera, Guillermo Torres, Melchor Casals, Constante Diego, y Enrique Colina. Los otros dos estarían dirigidos por Manuel Pérez y Humberto Solás. Titón no creía que este sistema trajese milagros para el cine producido por el ICAIC “pero sí cambios significativos y, lo que es igualmente importante, a corto plazo”.[3] Ese optimismo provenía de su antigua tesis de que, para que existiese un crecimiento en términos cualitativos, antes era necesario garantizar un flujo productivo estable. Por eso, cuando aún faltaban algunos meses para que se hiciera realidad la idea de los Grupos de Creación, no duda en polemizar en una carta privada con Edmundo Desnoes: 

Otra cosa: pienso que es una generalización un poco apresurada la que haces de la tendencia fundamental del cine que se está haciendo hoy en Cuba. Estamos en un momento muy particular que no puede ser apreciado sólo por los filmes que se están haciendo sino, sobre todo, por las tendencias que se apuntan. La mayoría de los directores que están trabajando desde hace tres años haciendo su primera película. Es decir, hay una nueva generación que está intentando marcar el paso. La idea ha sido incrementar cuantitativamente la producción de películas como paso necesario para desarrollar una infraestructura que nos permita alcanzar un nivel técnico más alto. Por fuerza, en una producción mayoritariamente de directores nuevos (creo que suman ocho por lo menos), hay mucho de tanteo y aprendizaje. No abunda la osadía, pero confío en que el tiempo está de nuestra parte. En la medida en que vayan adquiriendo mayor dominio del instrumento podrán lanzarse a otras búsquedas. En fin, lo que no se puede decir en términos tan absolutos es que nuestra producción está “dedicada fundamentalmente a fortalecer la historia de la isla y los valores de la Revolución”. Eso siempre será una tendencia, pero no la única importante.[4]

La filosofía de los Grupos de Creación se ajustaba a la visión que Titón tenía, desde los tempranos sesenta, de la industria cinematográfica. En tal sentido, podemos recordar que en 1966, a propósito del viaje que realizara a Praga, ya había causado en él una excelente impresión el proceso de descentralización que vivía entonces la cinematografía checa, un poco antes de la invasión soviética. Y a su regreso había escrito aquella vez en la revista Cine Cubano:

Aquí, pensamos, no es tiempo todavía de establecer grupos de creación autónomos porque no hay suficientes cuadros ni suficiente madurez en general. Pero pensamos también que algún día ese será el ideal de la producción pues sólo así se llegará a un alto grado de diversidad de puntos de vista y de modos de expresión que enriquecerán notablemente nuestro cine.[5]

Veinte años después, para Titón ese momento de madurez colectiva parecía haber llegado a la cinematografía producida por el ICAIC. No solo se había acumulado abundante experiencia técnica, sino que la sociedad misma parecía más abierta a todo lo que oliese a talento, que casi siempre se identifica con aquello que consigue someter a revisiones incómodas lo que ha pasado a ser rutinario (incluyendo al propio lenguaje cinematográfico).

Sin embargo, Titón tenía claro que llegar a ese momento superior en términos artísticos en modo alguno iba a ser el resultado de la sumatoria mecánica de nuevos factores: al contrario, la confianza ingenua en las inéditas libertades podía implicar una merma del rigor critico, y de la sutileza expresiva, toda vez que seguía siendo demasiado popular la tendencia a identificar “el realismo artístico” con la crónica de ocasión, más propia del periodismo.

La indiscutible ventaja estaba en ese clima aglutinante, a la par que estimulante, que habría de posibilitar la coexistencia de diversos credos estéticos. Gracias a esa atmósfera podía quedar atrás aquella centralización excesiva que tanto le cuestionara Gutiérrez Alea a Alfredo Guevara, y que al final había arruinado la antigua amistad.

Además, ya resultaba demasiado evidente que el discurso audiovisual del grueso de los cineastas agrupados en el ICAIC iba por un lado, y la época por otra: para colmo, aquel año se había exhibido en La Habana, como parte de la habitual “Semana de Cine Soviético”, algunas de las producciones más recientes y polémicas de esa cinematografía, como Arrepentimiento y ¿Es fácil ser joven?, generando un gran interés y entusiasmo entre los espectadores. La perestroika y el proceso local de “rectificación de errores” seguían emulando entre sí, pero aquella luna de miel todavía no tenía claro su desenlace.

Juan Antonio García Borrero

Notas


[1] Julio García-Espinosa. Dialogando. Revista Cine Cubano Nro. 126, p 5.

[2] Julio García-Espinosa. Dialogando. Revista Cine Cubano Nro. 126, p 5.

[3] Citado por Ambrosio Fornet en Las trampas del oficio, p 74.

[4] Tomás Gutiérrez Alea. Volver sobre mis pasos, pp 272-274.

[5] Tomás Gutiérrez Alea. Notas sueltas sobre un viaje. Revista Cine Cubano Nro. 38, p 39.

Departamento de Cinematografía Educativa (CINED)

“¿Cómo se magnetizan las sustancias?” (1978), de Santiago Prado. En la foto: Alberto Figueroa, Santiago Prado, Jorge Valdés, Alejandro Varela. Foto tomada del libro “Historia del cine cubano”, de Eduardo G. Noguer

Departamento de Cinematografía Educativa (CINED)

Otra zona del audiovisual cubano que no existe para el grueso de los estudiosos de su historia, es la referida al Departamento de Cinematografía Educativa (CINED).

De acuerdo al historiador Eduardo G. Noguer:

En 1973 quedó fundado este Departamento de Cine correspondiente a la Dirección de Medios de Enseñanza del Ministerio de Educación (MINED), que se dedicará a la producción de films didácticos dirigidos a profesores y escolares. En 1976, esta empresa participó por primera vez en festivales de cine a nivel internacional”.

Esto también se afirma en La tienda negra, de la importante investigadora María Eulalia Douglas, quien, en otras de las entradas del libro, también anota:

En 1976 el CINED, empresa de cine del MINED, participa por primera vez en festivales internacionales. Presenta varios documentales en el I Festival Internacional de Cortometrajes sobre la Educación, en México, y obtiene Medalla de Oro en el VII Festival Internacional de Protección e Higiene del Trabajo de los Países Socialistas, celebrado en La Habana, con el documental El primer instrumento, de Luis Acevedo Fals”.

Sin embargo, según el criterio de Antonio Molina Burnes, uno de sus fundadores, la creación del MINED ocurrió en 1971, filmándose ese mismo año el documental Al sur de La Habana.

A favor de María Eulalia Douglas y Eduardo Noguer, dos de los más rigurosos investigadores que ha tenido el cine cubano, habría que decir que fueron los primeros, y durante mucho tiempo, los únicos interesados en integrar esa información al conjunto de investigaciones vinculadas al cine cubano. En su libro, Noguer identifica a través de los siguientes nombres a una parte del personal técnico que trabajara en esos Estudios: Mario Alcántara, Caridad Álvarez, Geisa Álvarez, Jorge Béquer, Arsenio Cicero, Rafael Chambers, Eric Corval, Oscar Díaz, Luis Diez, Miguel Diez, Paco Fernández, José L. Ferrer, Carlos Figueroa, Pedro González, Gloria Guerra, Roberto Hechevarría, Enrique Hernández, Armando Lorens, José Maletá, Ricardo Mimnch Costa, Manuel Moreira Trujillo, Julián Orbón, Raúl Pérez, Marcos A. Ramos, Roberto Rodríguez, Narda Romero, Silvia Saceiro, Ibis Sampedro, Alejandro Sánchez, José Suárez Muria, Domingo Triana, Huberto Valera, Ana I. Zamora

Es evidente que esa relación de nombres, así como la de títulos que podrá consultarse más adelante, resulta incompleta. Pero es sabido que toda investigación histórica se enriquece en la misma medida en que se integran diversos individuos, incluso con muchas más posibilidades de éxitos, cuando se establecen alianzas multidisciplinarias.

Con el CINED, habría que decir que en realidad, no era la primera vez que se ponía de manifiesto en el país un interés por vincular el cine a la pedagogía, pues ya en 1941 Jorge Piñeyro, uno de los nombres fundamentales de esa etapa del cine cubano donde un grupo de soñadores se comportaban como verdaderos Quijotes tratando de impulsar una cinematografía nacional, había fundado la compañía Películas Educativas, S.A., junto a Ramón Pérez Díaz, Octaviano Portuondo, y Oscar Prim.

En la imprescindible Cronología del cine cubano, de Arturo Agramonte y Luciano Castillo, los autores afirman:

Otra nueva empresa, Películas Educativas, S.A., compartió oficinas con la Nacional Theatre Supply Co., suministradora de equipos para las salas, en un edificio colonial señalado con el número 2019 en la misma calle Consulado. Tal y como precisó en sus anuncios, la novel compañía se propuso la realización de películas de carácter educacional y didáctico y puso al acceso de sus clientes un nutrido stock de cintas didácticas sobre distintos temas para ser utilizadas en la enseñanza en universidades, institutos, colegios, clubes, iglesias, asociaciones e incluso por particulares. La instalación fue habilitada con una gran sala de proyecciones con equipos de 8, 16 y 35 mm y los laboratorios más modernos y mejor equipados de Cuba para el desarrollo de las filmaciones en 8 y 16 mm, listo para prestar servicios a profesionales y amateurs”.

Aquí una vez más, si quisiéramos entender el porqué de la falta de interés por estudiar al CINED como centro de producción audiovisual, tendríamos que remitirnos al concepto dominante que se sigue teniendo del cine, el cual es asociado únicamente a la ficción, o al documental que persigue determinadas experimentaciones estéticas.

Un cine con clara voluntad pedagógica, definitivamente, será apreciado como algo parecido a lo que hoy conocemos como las teleclases, o un poco más acá, como los tutoriales que a diario encontramos en Youtube.

Sin embargo, para la Nueva Historia del Cine, estas películas estarían directamente conectadas a su época, de la misma manera que lo estarían las otras que se exhiben comercialmente en las salas cinematográficas, o circulan en los festivales.

Esas películas son también ellas y sus circunstancias sociales, y más allá de lo que se pueda apreciar de un modo puntual en las mismas, están respondiendo a un interés público, pero representado por grupos de poder que son los que decidirán el modelo educativo sobre el cual se van a construir cada una de las cintas.

Es evidente que lo que ahora mismo está registrado en la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano, y compartimos con los amigos del blog, todavía está bastante incompleto, pero al menos ayuda a construir un espacio donde serán bienvenidas todo tipo de contribuciones (testimonios, fotos, documentos escaneados, etc).

JAGB


Bibliografía

María Eulalia Douglas. La tienda negra (El cine en Cuba. 1897-1990). Cinemateca de Cuba, La Habana, 1997.

Eduardo G. Noguer. Historia del cine cubano. Cien años 1897-1998. Ediciones Universal, Miami, Florida, 2002.


Producción del CINED en orden cronológico

Al sur de La Habana (1971), de Antonio Molina Burnes

De jóvenes y naranjas (1973), de Julio César Rodríguez

El castigo (1973), de Manuel Lamar

Fertilizantes nitrogenados (1973), de Pedro Rentería

Costas de Cuba (1973), de Roberto Rodríguez Luna

Cavernas (1973), de Luis Najmías Little

El Vidrio (1973), de Luis Najmías Little

Fasciola hepática (1973), de Alejandro Álvarez

Cecilia Valdés (1973), de Ambrosio Fornet

Los acueductos (1973), de Fernando González

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Estudios Cinematográficos y de Televisión de las FAR (Catálogo de Filmes: 1961-1986)

Que yo recuerde, en las investigaciones sobre el cine cubano jamás se ha tenido en cuenta la producción de los Estudios Cinematográficos y de Televisión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, hoy ya desaparecidos. De hecho, cuando uno busca en Internet, hay poca información sobre esa área.

Existen varias razones que explican (no justifican), esta falta de interés crítico: lo primero es que el icaicentrismo ha sido dominante en todos los sentidos, y ha sumergido en las sombras todo lo que no es producción del ICAIC; lo segundo estaría vinculado al hecho de que para muchos lo único que merece ser estudiado académicamente es aquello que tenga relevancia estética.

En la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC) intentamos reconstruir lo que hemos llamado el cuerpo audiovisual de la nación cubana. Eso significa que, como en todo cuerpo, más allá de la diversidad de funciones que puede encontrarse en el conjunto de órganos que lo conforman, es preciso asomarnos de un modo holístico al mismo.

Según el Catálogo de filmes producidos por los Estudios Cinematográficos y de Televisión de las FAR (1962-1986), del cual se ha obtenido la siguiente información, dicho centro productor fue inaugurado el 27 de diciembre de 1961, con la creación de la Sección Fílmica Del Departamento de Instrucción de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Al frente de la misma fue designado el Comandante René Rodríguez Cruz, quien casi de inmediato organiza el Primer curso de Corresponsales de Guerra, con matriculados que provenían de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, la Policía Nacional Revolucionaria, y las Milicias Nacionales Revolucionarias, y donde según el Catálogo mencionado:

Nombres y personalidades como las de Joris Ivens, Jorge Herrera, Héctor Veitía y René Depestre, encabezaron la plantilla de profesores de aquel primer curso.

(…)

Joris Ivens, documentalista holandés, autor de obras como El canto de los ríos y Carnet de viaje, esta última filmada en Cuba, utilizó como base de sus conferencias sobre el trabajo del corresponsal de guerra, toda la labor realizada por él y su equipo en la batalla de Jarama, en España, durante la guerra contra el fascismo. El poeta haitiano, René Depestre, actuaba como intérprete de Ivens que impartía sus conferencias en francés. Las clases de cámara estaban a cargo de Jorge Herrera, del ICAIC, maestro de camarógrafos y las clases de montaje, Héctor Veitía, también de ese organismo. Entonces no existían suficientes equipos. Las pocas cámaras, en la práctica docente, rotaban de un alumno a otro, entretanto, los demás “filmaban” con cámaras de madera, copiadas del modelo Bell and Howell. Lo que hoy parecía risible entonces constituían algo muy serio para los aprendices de corresponsales.

La cámara de madera, con el mismo peso de las originales, servía para adaptarse a las características funcionales del equipo y ganar tiempo para la práctica hasta tanto en la rotación pudieran utilizarse la cámara real. Los resultados de las filmaciones se debatían bajo la dirección de Joris Ivens y Jorge Herrera quienes señalaban los defectos y virtudes de las imágenes logradas en fábricas, mercados y otras locaciones en la Ciudad de La Habana”.

Lo que hoy estamos mostrando digitalizado y datificado es el Catálogo de filmes producidos por los Estudios Cinematográficos y de Televisión de las FAR (1962-1986). Lo de datificar el Catálogo no es gratuito. Por lo general se piensa que poniendo en soporte digital la información ya se está informatizando la misma. Sin embargo, datificar es otra cosa, en tanto lo que importa es conectar esa producción puntual con el todo que sería ese cuerpo audiovisual de la nación al que ya hemos aludido.

Por supuesto, como otras veces hemos mencionado, la ENDAC está proponiendo una Historia del audiovisual cubano que está en permanente construcción, y que, por ello mismo, apela a lo colaborativo. Faltaría completar la información en tanto aquí solo se llega hasta el año 1986.

La historia del cine es la única que puede llegar a tener su propia historia, porque es la única que posee sus propias huellas: se fabrican imágenes y quedan imágenes”, nos dijo en algún momento Jean Luc Godard. Pero, ¿qué pasa cuando esas imágenes producidas terminan siendo borradas de la posible Historia a contar?

Cuando uno lee las sinopsis del Catálogo, que las hemos dejado tal y como aparecen, porque también esa es otra manera de contextualizar el contenido, se descubre que también allí una lectura sintomática nos podría revelar la complejidad de lo que se estaba mostrando.

Juan Antonio García Borrero


Producción de la ECTV-FAR en orden cronológico (1962-1986)

1962: Si vienen quedan, de Antonio Ruiz

1962: Inspección de Batería de 57 mm, de Francisco Soto Acosta

1963: Aquel amanecer, aquel navío, de René Rodríguez Cruz

1963: Cinco puntos, de Víctor Buttari

1963: Comandante en jefe, ordene, de Antonio Ruiz

1963: Operación táctica con tiro real, de Romano Splinter

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Cine y Café, la pareja ideal

Este texto fue pensado por primera vez hace unos cinco años. Desde entonces soñábamos con tener en la ciudad un espacio donde fuera posible ver cine, y una vez terminada la película, café por medio, conversar sobre lo que se había visto. O viceversa: que el café se convirtiera en el estímulo que nos impulsara a sumergirnos en esa gran aventura que es una sala de cine.

Hoy por fin estamos a punto de ver realizado ese sueño, con la próxima apertura del Café Nuevo Mundo. Todavía no tenemos la fecha exacta, pero el aroma ya se huele. De allí que no dudemos ahora en compartir estas ideas.

JAGB


Cine y Café, la pareja ideal

Dicen que la vida moderna comenzó en un Café.

Por eso no parece casual que los hermanos Lumière escogieran el Salon Indien du Grand Café del Boulevard de París para presentar su invento por primera vez ante un público conformado por 33 personas, como todavía alerta una lápida conmemorativa que existe en la fachada del antiguo edificio, con la siguiente leyenda: Aquí se celebraron, el 21 de diciembre de 1895, las primeras proyecciones públicas de fotografía animada mediante el cinematógrafo, aparato inventado por los hermanos Lumière”.

En el fondo, un Café es lo más parecido que hay al Cine, ese paradigma de modernidad donde las historias se van entrecruzando en una pantalla, mientras se nos revela la diversidad del mundo y su permanente complejidad.

No son pocas las películas que desarrollan parte de sus tramas en un Café, o muestran a sus protagonistas tomando sus decisiones más importantes en un área como esa, mientras empuñan una taza que la cámara se encarga de enfatizar junto al humo que asciende lentamente.

Pensemos en una película como Casablanca (1941), de Michael Curtiz, con ese Café de Rick al cual todo el mundo tiene que ir, según se avisa en el título de la pieza teatral que inspira el filme, y en el que las diversas acciones de los personajes, acompañadas del ambiente sonoro donde sobresale la pieza “As Time Goes By”, interpretada por Dooley Wilson, han terminado por conformar un microcosmos inolvidable que trasciende en el tiempo.

Algunas han apelado al término café dentro de su propio título, como pueden ser Café Express (1981), de Nanny Loy; Bagdad Café (1988), de Percy Adlon, Café Society (1995), de Raymond De Felitta, o Café Society (2017), de Woody Allen, y en otras, son los personajes (como Amelie, la protagonista del filme homónimo de Jean-Pierre Jeunet, que trabaja en el Café de los Dos Molinos) los que se desempeñan dentro del mismo.

En el caso de nuestro país, la existencia de estos espacios en el siglo XIX impulsó a Cirilo Villaverde, el famoso autor de Cecilia Valdés, a escribir que: Ellos en mi concepto forman el rasgo urbano más característico de Cuba”, describiéndolos, además, como los sitios típicosde la murmuración masculina, de los matadores del tiempo de todos los países y de los hombres de negocio”. 

Y tenemos ese documental emblemático que es Coffea Arábiga (1968), de Nicolasito Guillén Landrián, una de las grandes joyas audiovisuales de toda la historia del cine nacional, y una película de ficción como Café amargo (2017), de Rigoberto Jiménez, u otra como Roble de olor (2012), de Rigoberto López, que desarrolla buena parte de su trama en un cafetal.

Ahora, ¿qué podríamos encontrar de común en todas estas cintas tan diferentes entre sí?

Pues la mística de un universo que no es solo un espacio físico donde sirven esas infusiones estimulantes que a muchas personas les parece tan natural de beber como el agua. Un Café es, ante todo, el punto de encuentro que permite soñar, un centro de sociabilidad donde es posible intercambiar con los otros, reflexionar sobre lo que es la vida, y proyectarnos ante ella.

Por algo para el escritor francés Georges Courteline (1858- 1929) el mundo se divide en dos clases: los que van al Café y los que no lo frecuentan nunca. Son dos mentalidades completamente distintas y contrapuestas. Y los que van al Café, infinitamente superiores“.

En el Café Nuevo Mundo se le quiere rendir homenaje a esa hermosa relación, armonizando la gran tradición humanista que es posible detectar en los principales cafés de tertulias del planeta, con el incesante desarrollo de las nuevas tecnologías.

O dicho de otro modo: combinando de modo creativo lo humanista con lo tecnológico, mientras se persigue aquello que José Lezama Lima evocaba de sus encuentros con Juan Ramón Jiménez en La Habana del siglo pasado, cuando aseguraba que “la tertulia en el café se convertía en noble pereza erudita”.

Juan Antonio García Borrero (En Camagüey, el 2 de febrero de 2020)

La música cubana y el cine: un Catálogo en construcción

Nosotros la música, de Rogelio París

Mucho antes que el cine cubano alcanzara relevancia internacional a través de las producciones del ICAIC, ya la música creada en la isla había logrado convertirse en embajadora de la nación. Esto es fácil de comprobar con toda esa producción pre-revolucionaria donde parecía obligatoria la inclusión de números musicales en medio de tramas por lo general inexistentes, y donde lo único que después se recordaba era el paso fugaz de los cantantes y agrupaciones.

Este Catálogo que estamos construyendo en la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC), recién se inicia ahora. Pero ya va por 280 fichas de películas donde puede apreciarse el retrato que en cada momento los cineastas (cubanos y extranjeros) han hecho del devenir musical de la isla.  

Aquí lo mismo vamos a encontrar información sobre las películas documentales más conocidas de este, digamos, subgénero (Nosotros, la música; Buena Vista Social Club; Yo soy del son a la salsa, por mencionar algunas) hasta otras que han sido realizadas de modo independiente, y con muy pocos recursos.

Por supuesto, el Catálogo se enriquecerá y alcanzará su definición mejor, en la misma medida en que los especialistas y estudiosos sean capaces de contribuir con informaciones y puntos de vista de otros. Además, como la ENDAC está proponiendo un enfoque transnacional del fenómeno audiovisual cubano, resultará imprescindible el espíritu colaborativo. Pues si en algo si va a resultar imponente la contribución de ese cine realizado por cubanos en el exilio, es en la producción de documentales que ayudan a fijar la memoria del quehacer de músicos cubanos que han vivido fuera de la isla (pensemos, por ejemplo, en ese hermoso documental realizado por Andy García en 1993 con el título de Cachao).

Insisto en que este es un Catálogo incompleto. Pero a mi juicio por allí podrían estar sus grandes potencialidades: si conseguimos que se imponga el espíritu colaborativo por encima de esas fracturas vividas durante tantos años, y al fin el delirio habanero de ver a Celia Cruz y Benny Moré en un mismo escenario se consagra, entonces estaría creciendo el Catálogo, o lo que es lo mismo, esta otra esquina de la nación.

Juan Antonio García Borrero   


CINE Y MÚSICA CUBANA EN LA ENDAC

¡Manteca, mondongo y bacalao con pan!

Año: 2008 País: Cuba, España Género: Documental Formato: Digital Tiempo: 49’ Color: Blanco y negro, Color Productora: Producciones Gutiérrez Aragón, S.L., Gardoqui Gold, S.A.; ICAIC Producción: Camilo Vives, Juan Arenas Dirección: Pavel Giroud Guión: Pavel Giroud Fotografía: Luis Najmías Jr. Edición: Pavel Giroud Sinopsis Una mirada a la historia del jazz cubano. Seguir leyendo

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¡Van Van, empezó la fiesta!

Año: 2000 País: Argentina, Cuba Género: Documental Formato: 35 mm Tiempo: 80’ Color: Color Productora: Arca Difusión S. A. Dirección: Liliana Mazure, Aarón Vega Guión: Martín Salinas Fotografía: Rafael Solís, Marcelo Iaccarino Edición: Miguel Schverdfinger Música: Orquesta Los Van Van Sonido: Nerio Barberis, Osvaldo Vacca Sinopsis Cuenta la historia de manera vivaSeguir leyendo

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¿De dónde son los cantantes?

Año: 1976 País: Cuba Género: Documental Formato: 35 mm Tiempo: 32’ Color: Color Productora: ICAIC Producción: Oscar Asensio Dirección: Luis Felipe Bernaza Guión: Dolores Calviño (Lola Calviño) Fotografía: Jorge Haydú Edición: Iván Arocha Música: Miguel Matamoros, Ciro Rodríguez, Rafael Cueto, Félix B. Caignet, Antonio Fernández, Ñico Saquito Sonido: Germinal HernánSeguir leyendo

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¿Qué tú crees?

Año: 1986 País: Cuba Género: Documental Formato: 35 mm Tiempo: 18’ Color: Color Productora: ICAIC Producción: Magaly González Dirección: Mario Crespo Guión: Mario Crespo Fotografía: José M. Riera Edición: Gladys Cambre Sonido: Marcos Madrigal, Carlos Fernández Sinopsis Entrevistas a profesores, músicos, compositores, estudiantes y público presentan los problemas Seguir leyendo

Tagged Año 1986 Cine y música Documental Mario Crespo

… Lo mismo, se escribe igual

Año: 2008 País: Cuba Género: Documental Formato: Digital Tiempo: 52’ Color: Blanco y negro, Color Productora: ICAIC; Producciones Gutiérrez Aragón, S.L., Antillana de Comunicación Producción: Camilo Vives, Juan Arenas Dirección: Arturo Sotto Guión: Arturo Sotto Fotografía: Luis Najmías, Jr. Edición: Alejandro Varela Sonido: Evelio Gay Sinopsis En la música cubanaSeguir leyendo

Tagged Alejandro Varela Añ0 2008 Arturo Sotto Camilo Vives Cine y música Documental Evelio Gay Juan Arenas Luis Najmías Jr.

… y tenemos sabor

Año: 1967 País: Cuba Género: Documental Formato: 35 mm Tiempo: 30’ Color: Blanco y negro Productora: ICAIC Producción: Jesús Pascau Dirección: Sara Gómez Guión: Sara Gómez Fotografía: Mario García Joya, José López Edición: Justo Vega Sonido: Germinal Hernández, Carlos Fernández Sinopsis Celebración de la diversidad y riqueza de la música cubana, resultado dSeguir leyendo

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50 años de Cha cha chá. Orquesta América

Año: 2003 País: México Género: Documental Formato: BETACAM Tiempo: 25’ Color: Blanco y negro, Color Producción: Jill Hartley Dirección: Jill Hartley Guión: Jill Hartley Fotografía: Jill Hartley Edición: Jill Hartley Música: Orquesta América Sonido: Jill Hartley Sinopsis La historia del cha cha chá relatada a través de la Orquesta América, fundada en 1942 y perteSeguir leyendo

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A contratiempo

Año: 2015 País: Estados Unidos Género: Documental Formato: HD Tiempo: 51’ Color: Color Productora: Mango Co. Producción: Jorge Alberto Soliño Dirección: Jorge Alberto Soliño Guión: Jorge Alberto Soliño Edición: Jorge Alberto Soliño Música: Juan Antonio Leyva Sonido: Jorge Alberto Soliño Sinopsis Las historias olvidadas de los músicos deSeguir leyendo

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A cuatro voces

Año: 2008 País: Cuba Género: Documental Formato: Digital Tiempo: 28’ Color: Color Productora: Centro de Desarrollo del Cine Documental Producción: Octavio Cortázar Dirección: Tony Lechuga Guión: Miguel de la Uz, Tony Lechuga Fotografía: Domingo Triana Edición: Rafael Martínez Sonido: Juan Demósthene Sinopsis Los cuartetos vocales en la música popular cubana.  
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A diario

Año: 2010 País: Cuba Género: Documental Formato: MINIDV Tiempo: 34’ Color: Color Productora: P.A. Record Producción: Francisco Álvarez Dirección: José Andrés Ortega Guión: José Andrés Ortega Fotografía: Rafael Solís Edición: Saúl Ortega Sonido: Javier Figueroa, Ricardo Pérez Sinopsis Documental sobre Roberto Carcassés, joven músico cubano que, al decir de esSeguir leyendo

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Enciclopedia Popular del ICAIC (1961-1963)

Fotograma de Defectos de la visión, de Octavio Cortázar y José Limeres

Compartimos la nueva entrada de la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano, en este caso para acercarnos a la Enciclopedia Popular del ICAIC (1961-1963). Los interesados podrán encontrar la relación cronológica de lo realizado, y en la que podrán encontrar buena parte de los nombres (desde Octavio Cortázar, responsable del área, hasta Nicolás Guillén Landrián, Humberto Solás, Fernando Villaverde, entre otros) que más tarde contribuirían a alcanzar la madurez del cine realizado por el ICAIC. Asimismo, cada  uno de los títulos tiene su propio link, que remitirá a la ficha técnica, y una vez dentro de la misma, apelar a la libre asociación que siempre permite el sistema de etiquetas.

JAGB

Enciclopedia Popular del ICAIC (1961-1963)

En mayo de 1961 se publica el tercer número del folleto “Documental” donde, a través de un breve artículo de Fernando Villaverde se nos anuncia que:

Ha salido la primera edición de la nueva Enciclopedia Popular del Instituto y en ella podemos ver la forma y el carácter que tendrá, en general, esta contribución cinematográfica del ICAIC al Año de la Educación”.

Aquel año se había iniciado, efectivamente, con la Campaña de Alfabetización masiva que se propuso enseñar a leer y escribir en doce meses “a todos los ciudadanos analfabetos del país”. Si se revisa el censo realizado a mediados de los años cincuenta podrá advertirse que, más allá del carácter ideológico que se iba haciendo explícito en el actuar del nuevo gobierno, el mal social existía y había provocado en intelectuales de la República alarmas que rozaban con el horror.

El nacimiento de la Enciclopedia Popular del ICAIC quedaba enmarcada, de este modo, dentro del conjunto de medidas políticas que se iban implementando en lo macrosocial. Soslayar este tipo de conexión puede acarrearnos el problema de deshumanizar la historia de un Instituto que, si bien buscaba insertarse en la modernidad fílmica prácticamente sin pasar por el período clásico que hubiese reportado una tradición industrial, no estaba para nada ajeno a las demandas gubernamentales del momento.

Según el imprescindible libro “Producciones del ICAIC: 1959-2004”, editado por la Cinemateca de Cuba (María Eulalia Douglas, Sara Vega e Ivo Sarría), la Enciclopedia Popular “constituye, en general, una serie de notas informativo-didácticas realizadas como proceso de aprendizaje por los nuevos cineastas. Fueron numeradas cronológicamente con un criterio de control administrativo, pero dicha numeración no aparece directamente en los filmes. Las denominaciones como números especiales tenían un corte más experimental”.

El Nro. 1, al cual se refiere Villaverde en su breve texto, estuvo conformado por tres notas: Defectos de la visión (directores: Octavio Cortázar, José Limeres), Fauna marina (director: O. Cortázar), y Cómo se hace un cartón (director: O. Cortázar), y como era de esperar en un primer intento, los resultados, de acuerdo al parecer de Villaverde, quedaban en lo que podía esperarse de una primera experiencia:

Considerando ahora la Enciclopedia desde un punto de vista general, podemos decir lo siguiente: nos parece que le falta a este número una nota de mayor peso, de mayor interés. Creemos que es algo banal en su conjunto, y que para próximos números sería de estudiar la inclusión, en cada una de ellas, de una nota cuyo tema tuviese una mayor trascendencia.

Por otro lado, es de destacar el profesionalismo que se observa a todo lo largo del trabajo. La fotografía, la narración, la banda sonora, la edición, han sido realizadas con un oficio que hace pensar en la posibilidad de alcanzar en muy breve tiempo, un nivel de calidad alto. La utilización de la música y de los efectos sonoros es correcta y aunque en algunos momentos la primera nos recuerda un poco los documentales de variedades norteamericanas, también es cierto que el material grabado en existencia es muy pobre y, casi todo responde a ese tipo de “mood music” enlatada y clasificada como chorizos. Y es justo señalar, que aún con esta falta de material, no ha habido detalles de mal gusto, sino que se la ha sacado un mayor partido a esa música que el que le sacan muchos documentales norteamericanos que la utilizan invariablemente”.

Según el libro editado por la Cinemateca, la Enciclopedia llegó a contar con 38 números, siendo el último un material especial rodado en 1963, conformado por dos notas: El círculo de tiza caucasiano (Director: Ugo Ulive) y La viuda alegre (Director: Ramón F. Suárez).

Una aproximación crítica a esta otra parte de la historia del cine cubano podría revelarnos ángulos novedosos. Sobre todo, tomando en cuenta que entre esas notas encontraríamos lo mismo un corto realizado por Titón en su época de Cine-Revista (La Habana 1762), que aquel material rodado por Solás con el título de Minerva traduce el mar (1962), y para el cual le pediría a José Lezama Lima un poema que apoyara aquello que ya había filmado.

Juan Antonio García Borrero

Relación cronológica de la Enciclopedia Popular del ICAIC

Enciclopedia Popular No. 1 (1961), de Octavio Cortázar, José Limeres

Enciclopedia Popular No. 2 (1961), de Octavio Cortázar, Luis López

Enciclopedia Popular No. 3 (1961), de Fausto Canel, Octavio Cortázar, Fernando Villaverde

Enciclopedia Popular No. 4 (1961), de Octavio Cortázar, Humberto Solás

Enciclopedia Popular No. 5 (1961), de Alberto Roldán, Joe Massot, Oscar Valdés

Enciclopedia Popular No. 6 (1961), de Raúl Molina, Fernando Villaverde

Enciclopedia Popular No. 7 (1961), de Fernando Villaverde, Joe Massot

Enciclopedia Popular No. 8 (1961), de Fernando Villaverde

Enciclopedia Popular No. 9 (1962), de Oscar Valdés, Fernando Villaverde, José Antonio Jorge

Enciclopedia Popular No. 10 (1962), de Octavio Cortázar, Luis López

Enciclopedia Popular No. 11 (1962), de Luis López, Fernando Villaverde

Enciclopedia Popular No. 12 (1962), de Fernando Villaverde, Octavio Cortázar

Enciclopedia Popular No. 13 (1962), de Octavio Cortázar, Bernabé Hernández, Héctor Veitía

Enciclopedia Popular No. 14 (1962), de Octavio Cortázar, Oscar Valdés

Enciclopedia Popular No. 15 (1962), de Fernando Villaverde, Octavio Cortázar

Enciclopedia Popular No. 16 (1962), de Luis López, Octavio Cortázar

Enciclopedia Popular No. 17 (1962), de Raúl Molina, Fernando Villaverde

Enciclopedia Popular No. 18 (1962), de Nicolás Guillén Landrián, Tomás Gutiérrez Alea

Enciclopedia Popular No. 19 (1962), de Luis López, Fernando Villaverde, Alberto Palenque

Enciclopedia Popular No. 20 (1962), de Raúl Molina, Fernando Villaverde, Octavio Cortázar

Enciclopedia Popular No. 21 (1962), de Fernando Villaverde

Enciclopedia Popular No. 22 (1962), de Luis López, Fernando Villaverde, Idelfonso Ramos

Enciclopedia Popular No. 23 (1962), de Fernando Villaverde, Luis López

Enciclopedia Popular No. 24 (1962), de Luis López, Fernando Villaverde

Enciclopedia Popular No. 25 (1962), de Fernando Villaverde, Luis López, Oscar Valdés

Enciclopedia Popular No. 26 (1962), de Idelfonso Ramos, Fernando Villaverde, Luis López

Enciclopedia Popular No. 27 (1962), de Nicolás Guillén Landrián, Fernando Villaverde, Santiago Villafuerte

Enciclopedia Popular No. 28 (1962), de Luis Estévez, Sara Gómez

Enciclopedia Popular No. 29 (1962), de José Antonio Jorge, Lupercio López, Luis Felipe Bernaza, Héctor Veitía, Santiago Villafuerte

Enciclopedia Popular No. 30 (Número especial) (1962), de Fernando Villaverde

Enciclopedia Popular No. 31 (1962), de Roberto Fandiño, Santiago Villafuerte, Sara Gómez

Enciclopedia Popular No. 32 (Número Especial)/ Minerva traduce el mar (1962), de Humberto Solás, Oscar Valdés

Enciclopedia Popular No. 33 (1962), de Ramón F. Suárez, Enrique Thibaut

Enciclopedia Popular No. 34- Número especial (1963), de Santiago Villafuerte

Enciclopedia Popular No. 35- Número especial (1963), de Sara Gómez

Enciclopedia Popular No. 36- Número especial (1963), de Enrique Pineda Barnet

Enciclopedia Popular No. 37- Número especial (1963), de Oscar Valdés

Enciclopedia Popular No. 38- Número especial (1963), de Ugo Ulive, Ramón F. Suárez

Jornada de Cine Santiaguero “La Mirada Inquieta”

Me parece excelente el programa concebido para esta Jornada a realizarse en Santiago de Cuba los días 5, 6 y 7 de agosto. Lo que más me motiva es la inclusión de ese eje temático que permitirá hablar de las nuevas narrativas audiovisuales en el quehacer creativo de los cubanos.

Tardará todavía un poco de tiempo en naturalizarse entre nosotros esas otras maneras de hacer el audiovisual, toda vez que, para ello, será necesario conformar un cuerpo de ideas que acompañen a esas películas. Y aquí funciona lo que Sócrates recomendaba en su tiempo: “Háblame, para que yo te vea”.

Si los críticos, y sobre todo los espectadores, no tienen oportunidad de ver y discutir esas nuevas producciones, difícilmente puedan entrar a competir con un modelo de representación que responde a imperativos trasnochados, pero que se sigue usando por inercia, por comodidad, o sencillamente, porque no se conoce que hay nuevas maneras de filmar y pensar ese audiovisual.

De allí que sea tan importante ampliar los mapas de ese cine cubano que, a estas alturas, ya no solo es cine. O para utilizar el término acuñado por Gene Youngblood, ya tiene un amplísimo repertorio de lo que podríamos llamar “el cine cubano expandido”.

Ahora hace falta que lo que allí se discuta y vea no se quede encerrado en esos nichos. Hay que utilizar creativamente todas estas tecnologías que tenemos en nuestras manos para compartir las ponencias, las ideas que se debatan en los conversatorios, y si fuera posible, las películas proyectadas.

Juan Antonio García Borrero


Jornada de Cine Santiaguero ” La Mirada Inquieta”

Lugar: Cine Cuba

Día 5

Presentación de la Jornada Audiovisual

Hora: 9.00am

Conferencia Breve historia del cine en Santiago de Cuba

Panelistas: David Silveira

Hora: 10.00am

Muestra de Cine

Realizadores: Emmanuel Martín, Carlos Melián, Rubén Aja Garí, José Armando Estrada

Hora: 3.00pm

Muestra de Cine

Realizadores: Claudia González Catalán, Yunior Frómeta, Frank L. O´Callaghan, José Manuel Toledo, Javier Cascaret


Día 6

Conversatorio sobre cine independiente en Santiago de Cuba

Panelistas: Demián Rabilero, Armando Estrada, Carlos Melián

Moderador: Carlos Lloga

Hora: 10.00am

Muestra de Cine Experimental

Realizadores: Frank L. O´Callaghan, Yuris Elias Seoane

Hora: 5.00pm


Día 7

Conversatorio sobre nuevas narrativas en el audiovisual joven

Panelistas: Carlos Lloga, Frank L. O´Callaghan, Yuris Elias Seoane, Carlos Gil Calderón

Moderador: Enrique Pérez Fumero

Hora: 10.00am

Muestra de Cine Nuevas Narrativas Audiovisuales

Realizadores: Yuris Elias Seonae, Frank L. O´Callaghan, Carlos Gil Calderon

Hora: 5.00pm