Archivo de la categoría: FESTIVAL DE NUEVO CINE LATINOAMERICANO

EL ACOMPAÑANTE (2015), de Pavel Giroud

El acompañante de Pavel Giroud, cine confortable para un tema incómodo

Por Berta Carricarte (Tomado de Cubanow)

Entre los filmes cubanos que compiten por un coral este año, La obra del siglo (Machado Quintela) reafirma mi fe en el cine independiente cubano. Pero ya a esa le canté sus alabanzas cuando fue estrenada.

Ahora voy por la nueva cinta de Pavel Giroud El acompañante (2015) que ubica su trama en los años 80, cuando se conoce de los primeros casos de SIDA en Cuba. En aquel entonces los enfermos eran recluidos de manera obligatoria en un sanatorio bajo régimen militar en las afueras de la ciudad, Los Cocos, del cual solo podían salir bajo la vigilancia de un acompañante. El campeón de boxeo Horacio Romero cumplirá allí su castigo por dopaje, convirtiéndose en el acompañante de Daniel, un joven ex combatiente que contrajo el VIH en África.

Muy pronto se percata el espectador de que la cinta de Giroud propone una estructura dramatúrgica perfectamente acoplada a los cánones del melodrama tradicional, salpicada de humor y de intensidad emotiva. Personajes con perfiles sicológicos familiares, situaciones que encajan en los moldes habituales del género, montaje paralelo popularizado por Griffith y S. Porter; todo ello consecuencia del ABC del guión modelo –con seguridad Syd Field no lo hubiera resuelto de manera muy diferente-, que gana interés al tratarse de una historia solo posible en Cuba, en los años 80. Cita voluntaria de Rocky (John G. Avildsen, 1976) y One Flew Over The Cukcoo´s Nest (Milos Forman, 1975), y plena de retórica intertextual, puedo añadir que estamos frente a un tipo de cine trasparente, convincente, envolvente, sin trascendentalismos; como decía mi profesor: un racconto ben trovato. Con eso basta. A mí me basta. Lee el resto de esta entrada

DE DEAN LUIS REYES A GARCÍA BORRERO

Juany:

Mil gracias por tu invitación a hacer esa tormenta de ideas durante el festival, pero nuestra utopía digital es con calma. No tanta como la velocidad de conexión del centro de prensa del festival en el Hotel Nacional, donde no conseguí siquiera que se cargara el Mozilla para empezar a navegar.

En fin, tuvimos un festival casi memorable, con películas grandes (El club, El abrazo de la serpiente, Paulina, Un monstruo de mil cabezas), una presencia cubana inédita (diez títulos de largometraje en concurso, nueve de ficción, uno documental), tres obras con participación cubana premiadas (La nube, La obra del siglo y Casa blanca), más un panorama contemporáneo internacional con títulos inolvidables (Las mil y una noches, Bella y perdida, Bajo nubes eléctricas).

Tuve el chance de conocer a Pete Docter, director de Up (2007) e Inside out (2015), quien me contó como cosa suya cómo trabajan en Pixar y hasta me pidió que le sugiriera una peli que ver: lo mandé a ver la de Ciro Guerra.

¿Qué haríamos si no tuviéramos esta ventana al universo? ¿Has visto las pantallas de los cines esta semana de resaca? Tengo dolor de cabeza. Me tomo una aspirina y vuelvo al trabajo. Uno sabe que, si sigue vivo, el próximo diciembre podrá ser la dicha, una vez más.

Dean Luis Reyes

LA BIBLIA DEL CINÉFILO (2015), de Luciano Castillo

Fue un verdadero placer y privilegio compartir mesa de presentaciones de libros en el Festival, con mi maestro y amigo Luciano Castillo. El hecho de que su libro se titule La Biblia del cinéfilo y el mío Intrusos en el paraíso se presta para que algunos piensen que organizamos algo desde el más allá o desde el más arriba. Pero es puro azar concurrente. Comparto ahora las palabras leídas por el joven crítico Daniel Céspedes en el evento, a propósito del libro de Luciano.

JAGB

LA BIBLIA DE LUCIANO CASTILLO

Por Daniel Céspedes

Hace días me comentaba un importante intelectual cubano que en materia de producción cultural, específicamente de libros, la crítica de cine cubana es un poco vaga. Quienes la ejercen no quieren trabajar o tienen poco que decir, pues solo les da para escribir artículos, me decía. Yo le respondí que si se indaga no solo en Cuba, sino a nivel mundial, uno encuentra que existen críticos de renombre para artículos en diferentes soportes impresos y digitales. Lo cual supone una posibilidad de publicación y un derecho autoral, no un límite intelectual.

Pasado un periodo de cinco años, diez o veinte, estos críticos por lo general, agrupan cuanto van publicando y entonces alguna editorial los favorece con un libro. Eso es razonable, pues la compilación de textos de un solo autor nos entrega un costado directo e indirecto de sus preferencias y desavenencias con respecto a temas generales o a una manifestación específica como el séptimo arte. Una compilación es también un estado de opinión personal que ayuda a pulsar el espíritu de recepción de una época, eso sí, cuando lo confrontas con otros autores, no cuando contribuyes, como lector ingenuo y adulador, a incrementarle el ego a determinado entendido que se cree tener la última palabra o la única verdad sobre un tema o asunto. Lee el resto de esta entrada

DE GARCÍA BORRERO A GUSTAVO ARCOS

Gustavo:

Muy lúcidas tus observaciones. Aprovecho el último apunte para recordarte (y también a los amigos que estén cerca) que dentro de un rato, exactamente a las 12 del día, estaremos presentando en el Hotel Nacional libros de Jorge Ruffinelli, Luciano Castillo, y este servidor.

El mío, titulado Intrusos en el paraíso, como te había comentado, habla de ese cine realizado por cineastas extranjeros en la Cuba de los sesenta, y tendré la suerte de que me acompañe el maestro Enrique Pineda Barnet, quien además está incluido en el volumen, con un hermoso texto que me regalara, a propósito de la mítica Soy Cuba. Así que nos vemos en un rato, que es verdad que el festival se aproxima a su último tramo, pero aún quedan muchas cosas por ver.

Un abrazo,

Juan Antonio García Borrero

Cubierta INTRUSOS EN EL PARAISO

DE GUSTAVO ARCOS A GARCÍA BORRERO

Juany:

El festival está llegando a su fin. Desde el pasado 3 de diciembre, cientos de filmes, cortos y documentales han mantenido ocupados a espectadores e invitados. Por el momento destacaría estas cinco cuestiones.

  1. La presencia de filmes cubanos en todas las secciones. Obras representativas de las nuevas dinámicas creativas que vienen imponiéndose en el país. Han confluido películas generadas en los tradicionales espacios institucionales (ICAIC) con filmes independientes, producidos con fondos privados o extranjeros.
  2. La inversión y recuperación tecnológica operada en todas las salas del circuito 23, ha elevado notablemente la calidad de las proyecciones. Tras un largo período de abandono, sombras y ruidos, nuestras salas de cine vuelven a ofrecer proyecciones dignas y con ello, iniciar quizás la recuperación de estos espacios como sitios de socialización, cultura y entretenimiento.
  3. El cada vez mayor interés que despierta en los artistas norteamericanos la edición del festival. Si bien siempre se ha contado con su presencia, resulta curioso cómo, no son las populares estrellas las más preocupadas en asistir, sino los empresarios, productores, técnicos o ejecutivos provenientes de los grandes estudios o plataformas de distribución de esa nación.
  4. La certeza de que el cine cubano adquiere cada vez más un carácter posnacional. Filmes generados por autores cubanos, que pueden residir en diversas partes del mundo, unidos por intereses generacionales o personales. Proyectos que integran mecanismos multinacionales de gestión financiera o técnica, una tendencia que invita a reconsiderar los actuales modelos de identidad y nacionalidad de las obras artísticas.
  5. La revitalización observada en los últimos años, del área teórica del evento. Acciones legitimadas por el rigor de las propuestas conceptuales, de discusión, intercambio o diálogos entre expertos sobre los más diversos temas, refrendados también en el mayor número de lanzamientos de publicaciones y textos especializados en la cultura audiovisual. Las películas son importantes pero también las ideas que de ellas se desprenden.

Gustavo Arcos Fernández -Britto.

LA OBRA DEL SIGLO (20015), de Carlos Machado

Tomado del Boletín de Cubarte

La obra del siglo compite en el Festival de Cine de La Habana

Por Susana Méndez Muñoz CUBARTE 08.12.2015

Luego de un itinerario de laureles por diferentes festivales  cinematográficos  como el de Lima, Rotterdam, Buenos Aires, Miami, Toulouse y otros, la película cubana La obra del siglo, del realizador Carlos Machado Quintela, está en competencia en el 37 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

El filme de Quintela inicialmente iba a narrar  la historia de tres hombres, de tres generaciones familiares consecutivas, que viven solos en un apartamento con sus conflictos, pero el realizador tropezó en medio de esta idea con un  relevante suceso del pasado cubano:  el inicio de la construcción en 1982 —con asesoría e inversión soviéticas—,  y posterior desarme en 1992, producto de la caída del Campo Socialista, de la Central Electro Nuclear de Juraguá, en la provincia de Cienfuegos, conocida popularmente en todo el país como CEN, la que se esperaba fuera el proyecto ingeniero más importante del siglo XX en Cuba: La obra del siglo.

Estos tres personajes, abuelo, padre, hijo —interpretados en igual orden por Mario Balmaseda, Mario Aguirre y Leonardo Gascón—, pasaron a habitar un pequeño apartamento de la Ciudad Nuclear que fuera construida para los trabajadores de la CEN a cuatro kilómetros de la misma; uno de ellos —el de la generación intermedia—, fue ingeniero en el proyecto nuclear y en el presente cría puercos; los tres tratan de sobrevivir a una situación que da pie a una gran reflexión que va más allá de las fronteras cubanas por su alto contenido humano y existencial.

La obligatoriedad de no olvidar hechos sociopolíticos que trascienden hacia la vida de las personas, muchas, marcándoles un camino que no fue el  prometido o soñado, es una idea latente en este filme que tiene la virtud de acercar al espectador un tiempo pasado y sus consecuencias, con una gran carga emotiva que conlleva a la certeza del apremio de recordar. Lee el resto de esta entrada

EN EL FESTIVAL, PAPA: PRIMERA CINTA DE EEUU RODADA EN CUBA EN MÁS DE 60 AÑOS

Tomado del Boletín de Cubarte

EN EL FESTIVAL, PAPA: PRIMERA CINTA DE EEUU RODADA EN CUBA EN MÁS DE 60 AÑOS

Por Susana Méndez Muñoz CUBARTE 07.12.2015

La cinta norteamericana Papa, dirigida por Bob Yari, primera producción cinematográfica norteamericana filmada íntegramente en Cuba en más de 60 años, forma parte del programa del 37 Festival Internacional de Cine de La Habana, en la sección Latinoamérica en perspectiva.

Papa es un drama biográfico basado en hechos reales, ubicado en La Habana  de los años 50, y trata la historia de un reportero, Ed Myers, -interpretado por el reconocido actor Giovanni Ribisi-, quien entabla amistad con Ernest Hemingway (1899-1961), y con su esposa, y que resulta testigo de la decadencia del escritor, de su alcoholismo, su depresión y sus dificultades para escribir.

Hemingway está representado por Adrian Sparks, mientras que la actriz  inglesa Joely Richardson, encarna a  su esposa; ambos actores, junto al realizador, encabezaron un encuentro con la prensa acreditada al evento, en  el Hotel Nacional de Cuba, sede del mismo.

Participaron además Amanda Harvy y Wisi Melanson, productoras de la cinta, y Mariel Hemingway, nieta del autor de Por quién doblan las campanasAdiós a las armas, y Fiesta,  entre otras muchas novelas que lo hicieron acreedor en 1954, del Premio Nobel de Literatura, un año después de haber ganado el Pulitzer por su célebre novela El viejo y el mar.

La cinta parte de un guión escrito por el desaparecido corresponsal de guerra, Denne Bart Petitclerc, quien fuera amigo de Hemingway, y recoge tres años de su vida; fue rodada en la  Finca Vigía, morada del escritor durante más de 20 años, y en otras locaciones  de La Habana,  en las que su presencia era habitual como el Hotel Ambos Mundos y El Floridita. Lee el resto de esta entrada

DISCURSO DE INAUGURACIÓN 37 FESTIVAL INTERNACIONAL DEL NUEVO CINE LATINOAMERICANO

DISCURSO DE INAUGURACIÓN 37 FESTIVAL INTERNACIONAL DEL NUEVO CINE LATINOAMERICANO

Por Iván Giroud, Presidente, en el teatro K. Marx, 3 de diciembre, 2015

Hace treinta años, en un resumen del séptimo Festival, se lee: “y creció el Festival, creció en cantidad de filmes presentados (400), creció el volumen y diversidad del programa de actividades, creció en alcance popular con la extensión de proyecciones y debates a parques y plazas de la capital, y a partir de ahora el teatro Karl Marx, el mayor del país […] servirá de escenario a los actos de inauguración y clausura.”

Frida, naturaleza viva del mexicano Paul Leduc; Tangos, el exilio de Gardel, del argentino Pino Solanas; La historia oficial, del también argentino Luis Puenzo, y La ciudad y los perros, del peruano Francisco Lombardi, ganaron aquel 1985 los principales premios Coral.

Y el genial actor norteamericano Jack Lemmon fue ovacionado dos veces en esta misma sala: la primera, al terminar la proyección de Missing, el filme que cuenta la historia de un joven norteamericano desaparecido durante el golpe de Estado a Salvador Allende; y la segunda, durante la ceremonia de clausura para recibir el primer Coral de Honor, de la historia de nuestros Festivales, de manos de Gabriel García Márquez, presidente de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano ─institución que estará mañana celebrando su treinta aniversario, en la Casa de las Américas.

Paradigmático aquel séptimo Festival, que me he atrevido a resumir en breves flashazos, porque encierra, cada uno, múltiples significados.

Damos inicio esta noche a la edición trigésimo séptima del Festival, en escenario bien diferente.

El mundo hoy enfrenta nuevos desafíos, amenazas e incertidumbres. En un escenario globalizado y neoliberal, nuestra primera obligación, deberá ser proteger nuestro cine, aplicando certeras políticas de fomento, preservación y desarrollo. Lee el resto de esta entrada

DE LA DIRECCIÓN DEL FESTIVAL DE CINE

La dirección del 37. Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano pide disculpas por todos los contratiempos que estamos presentando con las proyecciones digitales en los cines.

Esto ha ocurrido, entre otras razones, debido a la complejidad técnica de la nueva tecnología, la cual –y al asumir la totalidad del circuito de cine de la calle 23- ha provocado algunos incidentes; además de poco tiempo para revisar las copias y problemas organizativos que esperamos ir depurando en los días que restan.

Pedimos al público que cada día revise el programa, antes de desplazarse al cine, porque en muchos casos nos vemos obligados a realizar cambios de última hora.

Nuevamente, pedimos disculpas por todas las molestias ocasionadas y esperamos que sigan disfrutando de nuestro Festival.

DIRECCIÓN DEL 37. FESTIVAL INTERNACIONAL DEL NUEVO CINE LATINOAMERICANO

DE GARCÍA BORRERO A GONZÁLEZ ROJAS

Tony, no sé si te ha pasado, pero yo he navegado con muy mala suerte. Anoche me quedé con deseos de ver en La Rampa El hijo de Saúl, porque la tecnología terminó jugándonos una muy mala pasada. Es una lástima, en tanto sé de este pequeño grupo de personas que se pasan todo el año intentando organizar un festival, ya no de Primer mundo, sino de otro mundo, y las cosas no salen como uno quisiera.

La experiencia de poder ver una película en pantalla grande, con la calidad de proyección que hemos podido apreciar en el Chaplin, por ejemplo, es única. Por eso es que a pesar de los tropiezos voy a seguir defendiendo este Festival y demandar que se le apoye con la misma fuerza que en sus inicios. En una época como la nuestra, donde la democratización de las pantallas permite acceder desde los más variados soportes a infinitos contenidos, sería una torpeza no reparar en la importancia del festival como plataforma que propicia el disfrute estético en grande, pero también capaz de establecer esas jerarquías que tanto necesitamos, en medio de la frivolidad generalizada que nos impacta.

Lo seminarios siguen siendo de primera línea, con visitantes que una vez que regresen a sus países de origen, tendremos que contentarnos con consultar a través de Internet, apelando a las citas de citas que seguramente otros harán. Habría que preguntar cuántas personas del patio (cineastas, críticos, directivos) tienen conciencia de la importancia única de estos foros.

En fin, que seguimos en Festival. Ya me contarás cómo te lleva a ti la fiesta, porque parece que Gustavo “Tell” Arcos tiene la ballesta de vacaciones, y Dean Luis terminó por renunciar a la utopía de conectarse en el Nacional.

Un abrazo,

Juan Antonio García Borrero