Archivo de la categoría: PROYECTO “EL CALLEJÓN DE LOS MILAGROS”

POST EXPO

Me siento satisfecho con lo sucedido ayer en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo en la inauguración de la Exposición “Humberto y Titón en las memorias”. Satisfecho con el numeroso público que asistió. Con las intervenciones que se hicieron. Y con la integración de textos, imágenes y sonidos en un mismo sistema de comunicación que permite la interactividad local.

Todo eso está bien, y sin embargo, lo que a mí me interesa no es tanto evaluar lo sucedido (el hecho puntual del cual ya se han mostrado instantáneas), como lo que queda sembrado y que puede ir creciendo (o no) sin que lo notemos a primera vista.

Cuando ayer comentaba en el blog sobre la informatización y el ciberanalfabetismo en Cuba aludía fundamentalmente a ese escenario en el cual nos encontramos ahora mismo, donde por un lado nos hacemos cada vez menos islas gracias al Internet que poco a poco se naturaliza, y por el otro, seguimos apelando al pensamiento disyuntivo que mantiene en lo insular el conjunto de nuestras prácticas.

Por supuesto que lo que ahora vivimos no es nada nuevo en la historia de la humanidad. En uno de sus textos Castells nos recordaba que la aparición del alfabeto no propició que el “estado mental alfabético” (Havelock) se consolidara de inmediato. Al contrario, tuvieron que pasar varios siglos después de inventada la imprenta para que el conjunto de individuos que conforman la humanidad adquirieran esa disposición a pensar la realidad en función de lo alfabético.

Lo mismo sucederá con lo digital. Nos falta mucho para adquirir ese estado mental digital, y, curiosamente, entre nosotros le costará más trabajo al sistema institucional adquirir esa condición que a los usuarios de estas tecnologías emergentes.

Pudimos comprobarlo ayer: allí no estaba la televisión (que es todavía nuestro canal de promoción por excelencia), y sin embargo, varias personas estaban subiendo “en vivo” imágenes de lo que allí estaba sucediendo, con lo cual la Exposición ganó visibilidad internacional en tiempo real.

Regreso a lo que escribía al principio: me deja satisfecho lo que vivimos ayer. Pero al mismo tiempo sirvió para mostrarnos el largo camino que nos espera por recorrer.

Juan Antonio García Borrero   

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Exposición “Humberto y Titón en las memorias”

Comparto las palabras introductorias concebidas para la Exposición “Humberto y Titón en las memorias”, que dejaremos inaugurada en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo hoy, a las cinco de la tarde.

Solás fue el cineasta que nos introdujo en el mundo digital del cine cubano, así que me habría encantado regalarle en vida esto que ahora organizamos en Camagüey: un regalo de cumpleaños para ese que, junto a Tomás Gutiérrez-Alea, todavía nos sigue inspirando el pensamiento renovador.  

Humberto y Titón en las memorias

Para los estudiosos del cine cubano, es casi una tradición pensar en Tomás Gutiérrez Alea (1928- 1995) y Humberto Solás (1941- 2008), como dos cineastas de estilos irreconciliables: algo así como la cara y cruz de una misma moneda. Para Titón abundan los elogios relacionados con la agudeza temática; para Solás, el enaltecimiento se asocia a una puesta en escena que deja ver influencias del mejor Visconti. Pareciera entonces que entre ambos autores no hay conexión alguna: que se mueven en órbitas totalmente distintas y distantes.

Sin embargo, cuando se dejan a un lado los prejuicios heredados, y se examina con serenidad ambas trayectorias, es inevitable descubrir el diálogo espiritual que estos artistas establecieron entre sí, a veces de un modo explícito, otras implícito, en el afán de construir mundos propios que les permitieran llevar hasta sus últimas consecuencias la experimentación comprometida con el tiempo histórico que les tocó compartir en vida.

Por otro lado, la historiografía al uso apela a esa metafísica de la presencia que nos habla de lo que ha conseguido llegar a las pantallas, y desde allí establece todo tipo de jerarquías y explicaciones. Pero la vida, lo sabemos, no es lo que la cultura ha logrado articular de una manera más bien armónica. La vida es lucha constante, pugnas eternas. Lo que sobrevive en este tipo de Historia al uso es lo que los poderes, en cada caso, han terminado legitimando en franca exclusión de lo que no se ajusta a sus intereses más puntuales. Habría que rastrear, pues, no en la identidad declarada por esos poderes, sino en las pugnas que tuvieron lugar antes de que se llegara a imponer ese sospechoso estado de consenso.

Recuerdo haber comentado con Humberto Solás parte de estas tesis mientras participábamos en un festival de cine en Benalmádena. Sobre todo porque me intrigaba, por ejemplo, la relación intelectual que debieron establecerse en la cotidianidad, entre Solás y Gutiérrez Alea. Entonces le expliqué que desde hacía algún tiempo intentaba aproximarme a la Historia del cine cubano, no desde el conjunto de sus películas (que sería la manera convencional de organizar el relato), sino desde las ideas y tensiones que originaron la existencia de cada uno de esos filmes. Y en algunos casos, su no existencia, o su censura más solapada. En el caso de Humberto y Titón, sabemos muy poco de esas tensiones creativas que podrían haberse establecido, a lo largo de sus existencias, entre ellos. ¿Cuánto de Titón hay en la obra de Solás, pero no como asimilación dócil, sino como debate silencioso?, ¿y cuánto de Solás no podría haber en esa puesta en escena tan cuidadosa que es La última cena? Lee el resto de esta entrada

Más estudiantes en el Proyecto “El Callejón de los Milagros”

Ayer recibimos a otro grupo de estudiantes en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, con el fin de hablarles sobre las acciones desplegadas en estos años por el Proyecto El Callejón de los Milagros. Este año hemos recibido varias visitas de ese tipo, y en todas he descubierto una suerte de denominador común: ignoran lo que se persigue con el Proyecto, para no decir que ignoran que el Proyecto existe.

Al principio eso me desalentaba bastante. Ahora no, porque justo esa ignorancia inicial es la que nos permite introducir a alumnos y profesores en un universo que tienen ante sus ojos, pero que no habían visto.

Hay que ver las caras de todos cuando les digo que en esa zona tenemos un Wifi gratis que permite descargar archivos audiovisuales. Es como si de repente cambiáramos el canal comunicativo, dejáramos a un lado el español del siglo XX, y comenzáramos a usar el español del siglo XXI, es decir, el español de los nativos digitales que hoy estudian en nuestras escuelas y universidades.

Aunque yo creo que el mayor asombro lo ponen los profesores que en cada visita acompañan a los estudiantes. Ayer, por ejemplo, muchos de ellos no podían creer que escaneando los Código QR que aparecen en los papeles colocados en la cartelera tradicional, podían descargar y llevarse a casa en sus teléfonos o tablets, por ejemplo, el documental Mi hermano Fidel, de Santiago Álvarez, o la APK diseñada para estudiar el Anteproyecto de Constitución.

Ahora indaguemos sobre las razones que propicia que, cuatro años después, y pese a contarse con una infraestructura técnica única en el país, las escuelas y universidades de Camagüey pueden darse el lujo de desaprovechar esas fortalezas. Las causas son numerosas, y aquí no podríamos olvidar aquello que señalaba en su momento Desiderio Navarro: “Internet llega a Cuba en un contexto de extendido ciberanalfabetismo, por no haberla vivido como cosa cotidiana de la vida práctica”.

Y de allí que sea tan importante el diseño de una Política Pública donde se hable de la infraestructura y las inversiones tecnológicas que hace ETECSA, pero paralelo a ello, de la formación de los usuarios (es decir, de las Humanidades Digitales).

En este país necesitamos formar ciudadanos responsables y creativos en el uso de la tecnología, pero a veces tengo la impresión de que, por el momento, solo nos llama la atención el conjunto de dispositivos “inteligentes” que todos los días ponen en nuestras manos.

Juan Antonio García Borrero

ESTA SEMANA, PASANDO REVISTA

DE PEDRO NOA A GARCÍA BORRERO (11)

Estimado Juany:

¡Bienvenido tu cine club en los tiempos del escepticismo! Te confieso que ese tipo de agrupación de personas interesadas en conocer, apreciar y hasta analizar películas o cualquier otro tipo de audiovisual (porque considero que ya hay que plantearse los cine- clubes como clubes audiovisuales) para mí ya no estaban de moda.

Todavía existe la Federación Nacional de cine clubes; pero su eco – como el de otras instituciones- está muy apagado, y en las universidades que en un tiempo se pusieron de moda esta forma de colectivo apreciativo y hasta de creación, apenas oigo hablar de ellos, quizás por lo que escribí antes: ya no “suenan”.

Por mi experiencia de profesor universitario, te puedo confirmar que los jóvenes de hoy consumen mucho audiovisual, pero no saben cómo organizarlo ni jerarquizarlo. Existen – como siempre- excepciones.

Puedo citar dos jóvenes que despuntan con buen tino en este oficio de la crítica y el análisis: Ángel E. Pérez y Mario Espinosa. Estoy seguro que hay más; pero no muchos más, y esto lo escribo no solo teniendo en cuenta criterios de calidad, sino también de cantidad. Lee el resto de esta entrada

EXPOSICIÓN TRANSMEDIA “HUMBERTO Y TITÓN EN LAS MEMORIAS”

El próximo 4 de diciembre, a las cinco de la tarde, dejaremos inaugurada en la Galería QR del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo (Camagüey), la Exposición transmedia “Humberto y Titón en las memorias”.

La fecha escogida no es gratuita: un 4 de diciembre, pero de 1941, nació en La Habana Bárbaro Humberto Solás Borrego, a quien con el tiempo bastaría llamarle Solás para saber que estábamos en presencia de uno de los realizadores emblemáticos del cine cubano, gracias a filmes como Lucía, Cecilia, o El siglo de las luces.

Pero también en diciembre (exactamente el 11 de diciembre de 1928), y también en la Habana, nació Tomás Gutiérrez-Alea, el creador de las imprescindibles Memorias del subdesarrollo, La última cena, o Fresa y chocolate, por mencionar apenas algunas de sus cintas.

La idea de esta Exposición que apela a diversos soportes, es, en primer lugar, poner a dialogar a estos cineastas que con demasiada frecuencia suelen describirse como opuestos en lo artístico. Y en segundo lugar, seguir explorando las posibilidades que brinda la informatización de la gestión cultural a la hora de promover lo mejor de nuestro arte.

De este modo, los que asistan a la exposición podrán interactuar de diversas maneras con lo allí expuesto, ya sea observando las diez fotos impresas en papel, los materiales audiovisuales proyectados en las pantallas electrónicas, o descargando del servidor local información, libros, bandas sonoras, etc, vinculadas al universo creativo de ambos realizadores; asimismo pueden dejar comentarios en los foros debates de la página que acoge la exposición.

La Exposición “Humberto y Titón en las memorias” quedará inaugurada el día 4 de diciembre a las cinco de la tarde, y a las cinco y media dará inicio la Cibertertulia del mes, dedicada precisamente a Humberto Solás y Tomás Gutiérrez-Alea.

Juan Antonio García Borrero

SOBRE EL CINE CLUB “EL CALLEJÓN DE LOS MILAGROS”

Se dice que uno de los mejores modos de medir el impacto de una noticia o entrada en Facebook, más que contar los Likes, sería tomar en cuenta las veces en que es compartida. Y en lo personal me concede mucho placer que esta nota escrita por la periodista Yusarys Benito Deliano para la web de Radio Cadena Agramonte, se haya compartido tantas veces.

Ojalá sea el principio de algo donde las Universidades de la ciudad establezcan estrategias que permitan favorecer el uso creativo de las tecnologías, vinculándolas al proceso de aprendizaje en que se encuentran involucrados, a la par, maestros y estudiantes.

Universitarios camagüeyanos interesados en inclusión de la cultura audiovisual en contexto académico

por Yusarys Benito Deliano / Radio Cadena Agramonte

Camagüey, 12 nov.- Estudiantes de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz, interesados en incluir la cultura audiovisual en el contexto académico, integraron el Cine Club Universitario, perteneciente al proyecto El Callejón de los Milagros.

En este primer encuentro se conversó acerca del profesor José Manuel Valdés-Rodríguez, quien realizó una labor pionera en Cuba al organizar cursos en la Universidad de La Habana donde reconocidas figuras, como Tomás Gutiérrez Alea y Guillermo Cabrera Infante, tomaron conciencia de la importancia del Cine más allá de la interpretación hegemónica.

Además, visitaron la exposición Galería QR, recién inaugurada en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo y conocieron sobre las posibilidades de descargas, desde una red wifi gratis, de libros, artículos y revistas sobre Cine, catálogos especializados de películas y cineastas, carteleras culturales y las memorias de eventos como El Almacén de la Imagen y el Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica.

Juan Antonio García Borrero, gestor de El Callejón de los Milagros, proyecto concebido para el fomento de la cultura audiovisual, explicó que el cine club es un espacio donde funciona muchísimo una suerte de mística que permite que un grupo reducido de personas compartan intereses y visiones.

En tiempos actuales es sabio actualizar nuestras maneras de promover la cultura audiovisual, si se toma en cuenta que muchos de estos jóvenes tienen en casa dispositivos de almacenamiento y reproductores que les permiten consumir todos los días más películas y series; agregó.

Cada mes se darán cita en la sede del Proyecto El Callejón de los Milagros, jóvenes que comparten la necesidad de fomentar un pensamiento crítico ante el consumo de materiales audiovisuales.

La iniciativa propone la articulación de una estrategia de aprendizaje para la formación integral de individuos que contribuye a maneras inteligentes de convivir y crear desde la tecnología.

DE GARCÍA BORRERO A PEDRO NOA (8)

Estimado Noa:

Al fin puedo sentarme con algo de calma para anotarte algunas ideas a propósito de tu mensaje más reciente. Esta ha sido una semana bien intensa para los que tenemos que ver con el Proyecto El Callejón de los Milagros, pues tuvimos que intervenir en el III Encuentro de Cine Clubes En primer plano, así como recibir en el Paseo a un grupo de estudiantes de todo el país que desarrollaron por estos días un evento vinculado a los círculos de interés pedagógico. Pero, como ya viste se informó en los medios y redes sociales, lo que tenía revuelta a la ciudad era la visita gubernamental encabezada por el presidente Miguel Díaz-Canel.

Nosotros tuvimos el privilegio  de que como parte de su recorrido, nos visitara el Ministro de Comunicaciones Jorge Luis Perdomo Di-Lella. Te confieso que el encuentro fue muy estimulante para mí. Acostumbrado como estoy a que todavía pensemos estos asuntos de la informatización como si se tratara de algo ajeno a la cultura, admito que no esperaba más que una visita formal donde una vez más se nos alertara de las precariedades tecnológicas que padece el país.

Mas me equivoqué. Tan pronto entró al lugar, el ministro captó que la esencia de lo que proponemos en el Proyecto tiene que ver con las Humanidades Digitales y el uso creativo de lo que ya tenemos a mano (y no con el fetichismo tecnológico de lo que se tendría que importar desde el exterior). Y, al menos para mí, fue importante que compartiese con quienes allí estábamos su visión filosófica de este asunto (el de la tecnología y su relación con los miembros de la sociedad), porque si en medio de tantas inversiones tecnológicas, perdemos de vista al ciudadano que usará esos dispositivos en un futuro, sencillamente nos estaríamos olvidando del país que queremos construir.

En este intercambio que nosotros estamos sosteniendo, ambos nos hemos quejado de la ausencia de interlocutores con capacidad para decidir o influir sobre el rumbo de estas cuestiones llamadas a ventilarse a través de las Políticas Públicas.  Voy a conectar eso con en esa persona que mencionas al principio de tu mensaje, y que, a mi juicio, ilustra a la perfección la gran dificultad con la que tropiezan hoy en día aquellos a los que les interesa impulsar en el país las humanidades digitales. Lee el resto de esta entrada

GARAJE SONORO CON RHODAS

El próximo 28 de octubre, como todos los últimos domingos de cada mes, tendremos el espacio Garaje sonoro, que conduce Salvador Torres en la sede del Proyecto El Callejón de los Milagros, y esta vez estará dedicado a evocar al grupo camagüeyano Rhodas.

Para los de mi generación, Rhodas es mucho más que una agrupación de rock. Es también una época que ahora corre el peligro de ser sepultada en el olvido. Por fortuna, siempre existirán personas a los que le preocupe la preservación de la memoria histórica, como es el caso de Joaquín Estrada-Montalván, rector del blog “Gaspar, el Lugareño”, donde hace poco pudimos leer y ver un hermosísimo foto-reportaje aludiendo al grupo.

Supongo que cada una de las personas que escucharon en su momento a Rhodas tenga sus propios criterios. Los míos se asocian a la gratitud que todavía me inspira la defensa que hizo este grupo de un modo de hacer música muy personal. Para mí eso es lo fundamental: defender con pasión aquello en lo que se cree, a pesar de que quizás no sea mayoritariamente lo que en ese instante más se respalda. Y en mi caso, Rhodas permanece como un buen paradigma.

Juan Antonio García Borrero

DE PEDRO NOA A GARCÍA BORRERO (3)

Estimado Juany:

Confieso que ya extrañaba la contraparte tuya en este diálogo productivo que hemos establecido sobre la utilidad de los medios digitales en la formación de las nuevas generaciones de cuban@s.

El camino que me propones hoy en tus planteamientos me lleva a citar a Louis Althusser y sus teorías sobre ideología, un concepto muchas veces confundido con política y maltratado durante las últimas décadas en nuestra isla, cuando nos acusaban de “problemas ideológicos” o se habla de la nueva generación como “desideologizada”.

Para Althusser, las ideologías son capaces de dotar al ser humano de normas, principios y formas de conducta, pero no de conocimientos sobre la realidad. No dice que son las cosas, sino cómo posicionarnos delante de ella y desde este punto de vista, no proporciona “conocimientos”, sino “saberes”, lo cual significa que nuestro conocimiento viene ya codificado por un grupo de normas e intereses de tipo moral, económico, religioso, político.

Un aporte importante a la teoría de la ideología la hizo a partir del concepto de Aparato ideológico de Estado. Dentro de ellos, establece una diferencia entre lo que llama aparatos represivos: El Gobierno, el ejército, la policía, las prisiones; y lo que considera como aparatos no represivos. En este último grupo coloca al aparato educativo, familiar, cultural e informacional, entre otros cuatro que no menciono porque no vienen directamente al caso, aunque están muy vinculados los unos con los otros.

La ideología, esa capacidad que tenemos todos los seres humanos para concebir un pensamiento que nos permita entender y enfrentar el mundo en que nos ha tocado vivir y crear expectativas para el futuro, se forma en la conjunción y el trabajo de los aparatos ideológicos, con una remarcable influencia de la familia y la escuela, pues forjan al ser humano desde su nacimiento, la primera, y desde la niñez, la segunda. Son dos fuerzas complementarias (a veces antagónicas increíblemente) que crean el ser cultural, el quiénes somos.

A este ser cultural clásico (por definirlo de alguna manera) se le ha agregado un nuevo elemento: la informatización de la sociedad, la cual solo puede ser controlada y hasta porcionada por la familia y las instituciones educacionales, que deben tener la obligación de enseñar a los nuevos seres humanos a emplearla.

Retomo lo que escribí en uno de nuestros intercambios anteriores: los medios y los artefactos a través de los que se accede a ellos, se han convertido en “moda”, porque los dos aparatos ideológicos citados arriba lo han permitido y propiciado, no siempre de la mejor manera.

A los infantes, apenas mantienen la atención, le ponen en sus manos un teléfono inteligente, un tablet o la televisión, para que vean y escuchen lo que los progenitores consideran que deben ver; ¿pero quién le enseñó a esos padres y madres qué deben percibir sus hij@s?. Con suerte, aciertan en una educación visual- sonora acorde a las edades; pero estoy seguro que tú, al igual que yo, hemos sido testigos en diferentes hogares o vehículos públicos, de personas que le ponen en las manos a sus pequeñ@s, imágenes acompañadas de sonidos que distan mucho de las expectativas más ortodoxas.

En Cuba existen esfuerzos de corregir estos males. Ahora mismo viene a mi mente el programa Educa a tu hijo, llevado por el Ministerio de Educación, donde se está introduciendo la alfabetización audiovisual, o la Red del Universo Audiovisual del Niño Latinoamericano (UNIAL), obra del fallecido Pablo Ramos, por solo citar los más (re) conocidos, todavía insuficientes en recursos, alcance e influencia dentro de la sociedad cubana.

Y en esto, regresa una preocupación que ya hemos manejado en nuestros intercambios, la velocidad con que se mueve el avance tecnológico y las posibilidades de acceso a las tecnologías y al ecosistema digital. Intentar correr para alcanzar la punta y mantenernos en la vanguardia, sería – desde mi punto de vista- un absurdo; pero preparar bien a los nuevos atletas ciudadan@s para que enfrenten su propia carrera vital, lo cual lleva adiestrar correctamente a sus entrenadores: progenitores y educandos, por eso sí apostaría.

Una escuela que forme ciudadan@s para estos tiempos, requiere, primero, de cambios importantes en los “saberes” para comprender la sociedad. El conocimiento humano y la concepción del mundo que cada uno tenemos derecho a poseer no está centrada en un solo camino, hay muchos senderos y no siempre van en paralelo, se cruzan constantemente. La mayor satisfacción para la escuela y la familia debe ser la de estar seguro que han dotado al bisoño caminante de un criterio responsable para su elección y de las capacidades para asumir los retos de su tiempo. Y toda esta oración, que encierra un axioma tan optimista, se destruye, si le aplicamos la subjetividad de los individuos y sus modos de posicionarse ante la realidad.

Disculpa la extensión de mis cavilaciones

Un abrazo

Pedro Noa

Entradas anteriores:

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