Archivo del Autor: Juan Antonio García Borrero

La Feria del Libro en El Callejón de los Milagros

Se acerca a Camagüey la Feria del Libro, que esta vez se celebrará en la ciudad de los tinajones entre los días 4 y 7 de marzo. Y aunque en las diversas promociones que ya están saliendo no aparece el Callejón de los Milagros como uno de los espacios donde podrá vivirse esa fiesta, nos complace anunciar que en esta céntrica zona camagüeyana también realizaremos acciones que quieren fomentar el gusto por la lectura.

Porque como hemos argumentado en otras ocasiones: esta debería ser la Feria del Libro y la Lectura, toda vez que, si restringimos los esfuerzos de promoción únicamente a lo que estaría asociado al libro en soporte papel, nos estaríamos perdiendo la atención de un gran número de lectores que ya optan por disfrutar del acto de leer de maneras diferentes a la tradicional.

Las posibilidades para ser creativos en estos escenarios son infinitas. Los amigos del Proyecto El Callejón de los Milagros seguramente recordarán que el año pasado organizamos una Cibertertulia con el nombre de “Diez libros que estremecieron el cine”, la cual acompañamos con una exposición de carteles de películas inspiradas en la literatura, y a los cuales le generamos códigos QR que permitieron a los usuarios, utilizando los dispositivos que ya tienen en sus manos, descargar en cada caso las novelas que inspiraron las películas, o los guiones cinematográficos, o las bandas sonoras (entre otras seleccionamos El Padrino, El siglo de las luces, o El callejón de los Milagros).

Este año estaremos hablando del Catálogo de Libros vinculados al cine cubano o publicados por editoriales cubanas, y al cual se puede acceder desde la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC), que ya se encuentra online.

Como la ENDAC está proponiendo un modo de aproximarnos al cine cubano donde podamos cartografiar no solo las películas y cineastas que hacen esas películas, sino también las tecnologías utilizadas, las salas cinematográficas, o los libros que se escriben alrededor del fenómeno audiovisual, entonces será posible construir esa suerte de atlas a través del cual se conectan las múltiples áreas vinculadas a ese conjunto de imágenes en movimiento que los espectadores disfrutan en una pantalla.

Para poner un ejemplo más concreto: los que accedan ahora mismo a la ENDAC podrán encontrar en orden alfabético información sobre los libros con temática cinematográfica que ya se han registrado en la base da datos, pero también pudieran hacer una búsqueda más particular, y entonces podrían encontrar las diversas editoriales con sus respectivos listados (Ediciones ICAIC, Editorial Oriente, Editorial Arte y Literatura, Ediciones UNIÓN, Editorial Ácana, etc).

Y si se entrara a la página de la Editorial Ácana, ahora que queremos resaltar la importancia no solo de los 20 años del sistema de ediciones territoriales al cual pertenece, sino también sus treinta años de fundada, entonces se encontraría la relación de libros publicados e información sobre los autores, pero además el link del sitio digital, así como las redes sociales (Facebook, por ejemplo) donde los lectores interactúan en tiempo real.

El pasado 8 de febrero tuve el inmenso privilegio de que los amigos de Cuba Literaria y su foro de Cuba Digital me invitaran a presentar la ENDAC en la Feria del Libro de La Habana. He tratado de insistir en una idea que me parece esencial: con la ENDAC no estamos presentando un producto hecho. Es decir, no estamos mostrando un libro o una publicación ya terminada, sino en todo caso una manera novedosa de gestionar la producción, distribución, y consumo cultural. O dicho de otro modo: lo que estamos facilitando son rutas de aprendizajes que pueden ser gestionadas de modo interactivo por los usuarios que se conecten a la red atendiendo a sus propios intereses.

Y por eso es que es tan necesario que el Estado invierta en la infraestructura tecnológica, pero mucho más, en la formación de usuarios que sepan usar creativamente esa tecnología.

Juan Antonio García Borrero

Sobre la transformación digital en el sector cultural cubano

Como ya se viene anunciando, del 21 al 24 de abril estaremos celebrando en Camagüey el V Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales. Este evento tiene entre sus objetivos contribuir a la necesaria informatización de la gestión cultural de nuestras instituciones, algo que si bien en el papel suena fácil de lograr, en la práctica conoce todo tipo de resistencia analógica.

Uno de los asuntos que se estará abordando en el evento es el relacionado con el Laboratorio de innovación para la transformación digital en el sector de la Cultura, que, teniendo como financista principal a la Unión Europea y ejecutor inmediato a la Unión de Informáticos de Cuba (UIC), tiene a Camagüey entre las cinco ciudades cubanas beneficiadas con ese proyecto transnacional.

Según puede leerse en la documentación oficial, “el Laboratorio en Camagüey trabajará por incentivar los ecosistemas de innovación tecnológica que tributan a la transformación digital en el sector de la Cultura, con un enfoque de desarrollo local, promoviendo la co-creación entre las instituciones culturales y el ciudadano en el marco de los ecosistemas locales”.

Pienso que el principal desafío que tiene ahora mismo el sistema institucional de la cultura en Cuba es asumirse como parte de un proceso que es transversal, que lo atraviesa todo, y que está generando escenarios para los que ya resulta inútil apelar a las antiguas maneras de gestionar las culturas.

Pero para ello se tendría que asumir una verdadera alianza estratégica con la Unión de Informáticos de Cuba, algo que lamentablemente ahora mismo no existe. O por lo menos hablo desde mi experiencia personal: he participado en innumerables eventos, congresos, asambleas de balance, etc, donde el sector cultural rinde cuenta de su comportamiento, y jamás he visto como invitado a alguien de la UIC, organización que podría ser a la larga el puente que nos permita llegar a eso que en otros lugares llaman Humanidades Digitales, y que entre nosotros es todavía un término exótico.

De manera que sobre estos temas estaremos hablando en el próximo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, y también proponiendo un nuevo modelo de negocio en los servicios de alquiler de películas que brinda la Mediateca “Tomás Gutiérrez Alea”, la cual quedará reinaugurada el próximo 24 de marzo como parte del homenaje que realizaremos al ICAIC el día de su fundación.

Si una idea estamos defendiendo en el Proyecto El Callejón de los Milagros es que la informatización de la gestión cultural tiene que medirse a partir del impacto creativo que tengan en los usuarios el uso de las nuevas tecnologías, incluyendo ese Internet que, como apuntaba en su momento Desiderio Navarro, “llega a Cuba en un contexto de extendido ciberanalfabetismo, por no haberla vivido como cosa cotidiana de la vida práctica”.

Un teléfono tiene que servir para algo más que llamar o mantener localizable a los otros, colgar fotos en Facebook o Instagram, o reciclar en Twitter las noticias que podemos leer en un periódico: y es allí donde las soluciones que nos brinden espacios como el Laboratorio de innovación para la transformación digital en el sector de la Cultura se van a apreciar mucho mejor en un plazo no tan largo.

Juan Antonio García Borrero

Encuesta de la Cinemateca de Cuba revela lo mejor de la producción del ICAIC en seis décadas

(Publicado en Cubadebate)

La Cinemateca de Cuba convocó a los cineastas, críticos e historiadores cinematográficos a una encuesta para seleccionar lo mejor de su producción, con motivo de la conmemoración el 24 de marzo del 2019 de los 60 años de la fundación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).

Al arribar a las seis décadas de su fundación este 6 de febrero, la Cinemateca ha dado a conocer los resultados de la selección en la que intervino un total de 100 participantes, de ellos, 53 críticos, investigadores o periodistas nacionales; 25 cineastas o personas vinculadas al cine de la isla y 22 críticos, investigadores o periodistas extranjeros.

Los mejores filmes producidos por el ICAIC se dividen en tres categorías. Memorias del subdesarrollo (1968), de Tomás Gutiérrez Alea, encabezó la lista de veinte peldaños del cine de ficción, que incluyó, además, Lucía (1968), de Humberto Solás; Fresa y chocolate (1993), de Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío; La muerte de un burócrata (1966), también de Gutiérrez Alea; La primera carga al machete (1969), de Manuel Octavio Gómez; La última cena (1976), de Gutiérrez Alea, y La bella del Alhambra (1989), de Enrique Pineda Barnet, compartieron el sexto puesto.

Le siguen De cierta manera (1974), de Sara Gómez; Aventuras de Juan Quinquin (1967), de Julio García Espinosa; Conducta (2014), de Ernesto Daranas; Retrato de Teresa (1979), de Pastor Vega, y Madagascar (1994), mediometraje de Fernando Pérez, figuraron en el décimo escaño. (Para seguir leyendo, pinchar aquí)

En memoria de Nelson Rodríguez

Nelson Rodríguez en el XIV Taller Nacional de Crítica Cinematográfica de Camagüey

En A Contraluz, el libro que Luciano Castillo publicara con la Editorial Oriente (Santiago de Cuba) en el año 2005, aparece una deliciosa conversación con Nelson Rodríguez. Y hay una parte que a mí me gusta leérsela a los amigos que llegan a mí interesados en incursionar en la realización audiovisual; dice Nelson Rodríguez allí:

Existe un problema con las tecnologías modernas. Los jóvenes que saben mucho de computación le pueden entrar muy fácil al AVID, pero lo del cine es más complejo, porque si no tienes la experiencia y una cultura cinematográfica, estás frito. Resulta mucho más fácil trabajar en AVID que en moviola, es como cuando uno aprende a manejar un carro, hasta que no domina la cosa mecánica de los pies y las manos, uno no se puede concentrar en la carretera, eso pasa en la moviola. En el AVID no es así: es apretar teclitas, pegar un pedacito de plano con otro, lo miden por un cuentamillas y dicen qué tiempo le van a dar, sin mirar el plano en realidad. Los planos tienen un movimiento interno. Como lo hacen tanto, acaban en menos de tres días. Y si ven algo raro, deciden hacer una disolvencia o algún fundido, lo cual suaviza el corte. Así cualquiera edita, pero eso no es editar, eso es pegar planos”.

Quien hablaba así es el responsable de la edición de películas como Memorias del subdesarrollo, Lucía, La primera carga al machete, Los días del agua, Una pelea cubana contra los demonios, La última cena, Los sobrevivientes, Cecilia, Una novia para David, Papeles secundarios, o El siglo de las luces, para mencionar apenas algunas de las muchísimas que editó.  

Es decir, hablamos de toda una leyenda del montaje cinematográfico, alguien de quien el gran cineasta Humberto Solás dijera en su momento: “Si unimos la experiencia del editor, de musicólogo intuitivo, del director de actores nato, del cinéfilo que sabe encontrar en cada secuencia que tú filmas o que estás por filmar, un referente en la historia del cine, realmente se consolida una personalidad muy breve, muy vigorosa, de una altura profesional difícil de encontrar”.

En Camagüey tuvimos la suerte de tenerlo en el XIV Taller Nacional de Crítica Cinematográfica, y recuerdo aquellos días a su lado como una verdadera fiesta. Nelson Rodríguez era, ante todo, un gran cinéfilo.

Podía hablar con gran rigor de la técnica y de la teoría, pero tengo la impresión de que todo el tiempo le estaba haciendo una suerte de declaración de amor, a lo gran Hollywood, al cine mismo. Y allí su pasión, como el legado que ahora nos deja, era sencillamente impresionante.

Juan Antonio García Borrero

Nelson Rodríguez, junto a Adela Legrá y José Martínez Estévez en el Taller de Crítica de Camagüey

¿Eres tú, papá?

Entre los cineastas cubanos todavía es dominante el prejuicio que asume el cine de horror como algo asociado al ocio intrascendente. Muchas son las razones que pudieran explicar ese malentendido, pero la principal tiene que ver con la falsa creencia que piensa en el cine solo como arte.

Ese equívoco viene arrastrándose desde las fechas en que fuera creado el ICAIC, y se terminara convirtiendo en toda una declaración de principios aquel Por Cuanto legal donde precisamente se anuncia de modo concluyente que “el cine es un arte”.

Hoy sabemos que no, que además de arte (algo que puede apreciarse en muy contadas ocasiones) el cine es industria, comunicación, o maneras de evadirnos de una realidad que corre el riesgo de convertirse en un manual elemental del deber ser, según lo explican los grupos que estén en el poder.

En los últimos tiempos, ya varios cineastas cubanos (sobre todo jóvenes) han logrado liberarse de esa suerte de complejo de inferioridad que impedía filmar con franqueza desde una perspectiva diferente a la del Autor (con mayúsculas). Cineastas independientes como Jorge Molina o Miguel Coyula abrieron el camino, al apelar a ese cine “menor” de modo complaciente y efectivo. Y ahora llega Rudy Riverón con ¿Eres tú, papá? (2019), toda una joya del cine de horror psicológico.

Son varias las cuestiones que me estimulan de este filme: lo primero es que su propuesta va a contracorriente de lo que temáticamente asociamos al cine cubano. En el mismo hay personajes que uno de inmediato reconoce como cubanos, igual que el paisaje rural que en ningún momento deja lugar alguno a la duda.

Y, sin embargo, a Rudy Riverón no le interesa darnos más de lo mismo, y para ello se apoya en una elaboradísima banda sonora que consigue crear en el espectador una inaudita sensación de extrañamiento, además de esa sugerente dirección de fotografía del veterano Raúl Pérez Ureta, donde cada uno de los planos están en función de sugerir, más que describir, lo que está sucediendo. Lee el resto de esta entrada

Un adiós a Mayuya

El cine cubano está de luto. Ha fallecido María Eulalia Douglas (Mayuya), una de sus más grandes y perseverantes investigadoras. Pero queda ese legado inmenso que aportó a todos aquellos que quieran aproximarse a este universo. Reproduzco las palabras publicadas en Cubacine por Luciano Castillo, actual director de la Cinemateca de Cuba.

Un adiós a Mayuya

Por Luciano Castillo (Publicado en Cubacine)

El domingo 9 de febrero, falleció en La Habana la investigadora e historiadora María Eulalia Douglas, conocida cariñosamente por Mayuya por cuantos acudieron a ella en la Cinemateca de Cuba.

Mayuya desempeñó por más de cincuenta años una intensa labor investigativa sobre la historia del cine cubano. Labor que fructificó en numerosas publicaciones, entre las cuales se destacan: Guía temática de la producción del ICAIC, La Tienda Negra (El cine en Cuba 1897-1990), que fuera Premio de Investigación del Centro Cultural Juan Marinello, Catálogo del cine cubano 1897-1960 y El nacimiento de una pasión. El cine en Cuba 1897-2014.

Nacida el 12 de septiembre de 1928 en San Juan de las Yeras, antigua provincia de Las Villas, colaboró con numerosas publicaciones nacionales y extranjeras, entre ellas: Cine Cubano, Take One, Ecos, y en los tres primeros tomos de la serie Coordenadas del cine cubano. Recibió la Distinción Por la Cultura Nacional que otorga el Ministerio de Cultura y otros reconocimientos.

Otros modos de leer y pensar el cine cubano

Por Naskicet Domínguez Pérez (Tomado del sitio Claustrofobias)

El crítico de cine Juan Antonio García Borrero presentó en Cuba Digital, espacio de la Feria Internacional del Libro de La Habana la Enciclopedia Digital de Audiovisual Cubano. Antes Juan Antonio comentó el trabajo del proyecto sociocultural El callejón de los milagros en el que lleva 5 años. Anunció que en abril estará celebrando el primer lustro con la quinta edición del Encuentro Audiovisual.

El crítico destacó la necesidad del estudio del consumo audiovisual, y defendió la idea de defender las jerarquías culturales y llevar a cabo en el país una segunda campaña de alfabetización, en este caso tecnológica. Insistió en utilizar modos creativos y funcionales, alianzas estratégicas que puedan impactar en el resultado; la importancia de que la Unión de Informáticos de Cuba participe en los eventos culturales del país; que se valore el trabajo de los informáticos en cada una de las instituciones, y que las propias instituciones dejen de funcionar de manera analógica.

García Borrero enfatizó en la necesidad de aprovechar el talento local en las soluciones que se deben encontrar en la comunidad y crear un pensamiento crítico. En El callejón se realizan Encuentros de Cultura Audiovisual, cibertertulias, entre otras acciones. El crítico contó las experiencias con los niños en el verano para descubrir e investigar su ciudad. La Enciclopedia dialoga con sus usuarios de forma poliédrica y cambia la manera de leer el cine cubano. Además tiene un enfoque transnacional y más que un mapa intenta construir un atlas del cine cubano. La Enciclopedia es un producto en construcción, y colaborativa. Juan Antonio García Borrero, el crítico de cine cambió su manera de escritura en el blog y sus investigaciones. Ahora lleva en sus carpetas una sentencia de Pascal que dice: “Lo que resulta nuevo no son los elementos, sino el orden en que se los coloca”.

Presentación de la ENDAC en la Feria del Libro de La Habana

Los organizadores de “Cuba Digital” que tiene lugar en el marco de la actual Feria del Libro de La Habana, me han invitado a presentar la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC), mañana sábado 8 de febrero, a las diez de la mañana.

Quiero agradecer públicamente esa deferencia. Como quedó demostrado ayer en la presentación que hiciéramos de esta plataforma en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, el intercambio con los usuarios de la misma siempre será más importante que la concepción aislada por parte de los gestores.

Para mí fue sumamente importante escuchar las recomendaciones de los participantes. Hay que recordar una vez más lo evidente: este tipo de Enciclopedia funciona mediante la inteligencia colectiva, y las contribuciones que en lo público pueden hacer sobre todo los usuarios de las redes, pero sin perder de vista el extraordinario legado que ya existe vinculado al estudio del cine cubano.

No en balde decidí iniciar la presentación con una observación que en su momento hiciera Pascal: «Lo que resulta nuevo no son los elementos, sino el orden en que se los coloca». Esto quiere decir que, a estas alturas, resulta imposible soslayar los formidables aportes que investigadores del cine cubano de la talla de Arturo Agramonte, Luciano Castillo, María Eulalia Douglas, Raúl Rodríguez, por mencionar apenas algunos, ya nos han legado.

La ENDAC lo único que hace es conectar en una misma plataforma todas esas miradas que existen distanciadas entre sí, propiciando que los estudiosos del cine cubano (o de la cultura cubana en general) puedan construir sus propias rutas de aprendizaje, a partir de una navegación transversal, donde además de la Historia de las películas y los cineastas, encontremos la Historia de las tecnologías que se han usado, o la Historia de los eventos, de los espacios de socialización, o de los libros que se han encargado de describir el entorno audiovisual.

Por otro lado, estaría el enfoque transnacional, toda vez que estamos hablando de una práctica cultural que se nutre del permanente nomadismo tecnológico (el francés Veyre arribó a Cuba desde México, con la tecnología de los Lumiére en su equipaje, y terminó rodando para la española María Tobau su Simulacro de incendio).

Por tanto, con la ENDAC lo que se facilita, gracias a las características de estas tecnologías que ya tenemos en nuestras manos, el acceso a contenidos que normalmente tendríamos que estar buscando en un montón de libros impresos en papel, así como la gestión dinámica de esa información que, usada de un modo creativo, puede transformarse en conocimiento útil.

Juan Antonio García Borrero

ENDAC: Los nuevos mapas del audiovisual cubano

Este jueves 6 de febrero, a las cinco de la tarde, y en el marco de la Semana de la Cultura Camagüeyana, estaremos presentando en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano, la cual ya se encuentra online, si bien todavía a modo de prueba.

Con esta Enciclopedia se pretende poner en manos de los usuarios de la red, información pública vinculada al cine cubano, pero a diferencia de los enfoques tradicionales que, por lo general, hablan de la Historia del cine cubano a partir del inventario exclusivo de sus películas y realizadores (sobre todo producidas por el ICAIC), en esta plataforma se conectan las áreas productivas, pero también es posible concebir una Historia de las tecnologías usadas, o de los libros que han hablado sobre ese cine, o de los espacios de socialización donde se vieron esas películas (las salas cinematográficas) o los eventos o festivales que legitimaron en cada caso el canon que hoy conocemos.

Por otro lado, se hace uso de un enfoque transnacional que permite establecer vínculos con lo producido dentro del país, pero también con lo concebido por cubanos fuera de la isla, así como extranjeros que rodaron dentro y fuera de Cuba. En tal sentido, pudiéramos decir que en la ENDAC la producción audiovisual está pensada no solo desde lo que significaría el país, sino también desde la nación, que ya sabemos que es algo más complejo de explicar.

Para esta primera ocasión, y tomando como pretexto la Semana de la Cultura Camagüeyana expondremos ejemplos de lo que hasta el momento registra la Enciclopedia vinculada al territorio agramontino, y que iría desde las películas filmadas por el ICAIC en la provincia, pasando por las producciones de documentalistas consagrados como Gustavo Pérez, los ejercicios audiovisuales de los estudiantes del ISA, o de ese Movimiento Audiovisual Nuevitero que, desde hace ya varios años, organiza un Festival como Hieroscopia, o los libros publicados por la Editorial Ácana relacionados con el audiovisual cubano.

La Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano es colaborativa, y en la misma plataforma se indican las maneras en que se pueden insertar las contribuciones.

Ya de paso quiero agradecer al Comité Organizador del evento Cuba Digital por la invitación que nos han cursado para presentar dicha Enciclopedia el próximo sábado 8 de febrero, como parte del Programa que han concebido en el marzo de la Feria del Libro.

Juan Antonio García Borrero

Café Nuevo Mundo, otro sueño, otra realidad

En el post anterior mencioné la importancia de aprender a convivir con la ciudad pendiente, la ciudad que queremos, la ciudad que soñamos.

Estas imágenes y el texto que comparto hoy que Camagüey está cumpliendo nuevo aniversario, hablan de lo que todavía es un sueño: el Café Nuevo Mundo, pero al cual muy pronto se podrá acceder, y que quedará ubicado en lo que ahora es el lobby del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo.

Aspiramos a que no sea simplemente un Café más, sino que se integre de modo coherente a los servicios que la institución cultural (la primera de su tipo creada en el país), brinda a diario (proyección de películas, uso de la Mediateca, exposiciones de pequeño formato, etc).

Ojalá sea este el inicio de una gestión urbana que, por fin, le conceda a esa calle tan transitada (lo mismo por camagüeyanos que foráneos), un aprovechamiento eficaz de la infraestructura que ya existe.

JAGB

Cine y Café, la pareja ideal

Dicen que la vida moderna comenzó en un Café.

Por eso no parece casual que los hermanos Lumière escogieran el Salon Indien du Grand Café del Boulevard de París para presentar su invento por primera vez ante un público conformado por 33 personas, como todavía alerta una lápida conmemorativa que existe en la fachada del antiguo edificio, con la siguiente leyenda: “Aquí se celebraron, el 21 de diciembre de 1895, las primeras proyecciones públicas de fotografía animada mediante el cinematógrafo, aparato inventado por los hermanos Lumière”.

En el fondo, un Café es lo más parecido que hay al Cine, ese paradigma de modernidad donde las historias se van entrecruzando en una pantalla, mientras se nos revela la diversidad del mundo y su permanente complejidad. Lee el resto de esta entrada