VESTIDO DE NOVIA (2014), de Marilyn Solaya

Vestido de novia promete convertirse en una de las películas más polémicas de toda la historia del cine cubano. Yo estoy loco por verla, luego de haber leído aquellas ideas que su directora intercambiara con Danae Diéguez en este mismo sitio. Y mientras llega esa oportunidad, disfruto de algunas de las conversaciones que se vienen publicando. Machistas del país (que no solamente serían hombres, pues conozco también mujeres machistas), prepárense sicológicamente para el encuentro… Pero por el momento, disfruten de este excelente intercambio.

JAGB

CONTIGO EN LA DISTANCIA (1991), de Tomás Gutiérrez Alea

En enero de 1991 Tomás Gutiérrez Alea viajó a México, con el fin de rodar el cortometraje Contigo en la distanciapara la serie de televisión Con el amor no se juega, basada en argumentos de Gabriel García Márquez. En la trama, una mujer recibe, muchos años después de haber sido remitida, una carta en la que el hombre de quién se había enamorado cuando era joven, la citaba para escapar juntos. Entonces lo busca por todas partes y, al no encontrarlo, visita el restaurante donde él iba a esperarla…

A su compañera Mirtha Ibarra le escribe desde allá: “Aquí todo va muy bien hasta ahora. Pienso que ya salimos de lo más difícil y el resultado es excelente. Estamos trabajando con mucha presión pero las cosas se facilitan porque todo funciona”.[1] Unos días después le comenta:

“Anteayer por la noche terminamos la filmación. Creo que todo está saliendo muy bien. No ha habido tensiones ni discusiones porque todo ha funcionado muy bien. Ahorramos un día de filmación y no nos pasamos de la cantidad de película virgen asignada. Pienso que todos están muy contentos con el trabajo. Hoy empecé a editar, empecé a ver cómo se va armando la película y me gusta mucho como va saliendo. Pero tengo mucho gorrión porque no estás aquí. Hace frío, los días son plomizos y ahora, cuando se vayan Mayito y Granados, me quedaré solo toda la semana. No quiero pensar mucho en las dificultades que has de estar afrontando. Más bien, quiero pensar en cómo será cuando estemos juntos y hayamos salido de los problemas más graves; le damos vueltas a muchos proyectos. Algo tiene que salir”.[2]

La situación económica en Cuba se seguía deteriorando, y aparentemente, Titón había tomado distancia de esa incómoda realidad. En algún momento confiesa que:

“Contigo en la distanciaviene a ser una prolongación de Cartas del parque. Es el mismo tono; ambas son una especie de exorcismo. Nunca he dejado de tener conciencia de mi responsabilidad como creador de algo que –es el caso de una película- puede influir sobre tanta gente, y ese sentido de la responsabilidad, más que abrumador, llega a veces a ser paralizante. Como decía Babel: “El respeto al pueblo me ha hecho enmudecer”. Cuesta demasiado trabajo echar a un lado ese compromiso para hacer algo simplemente porque quieras hacerlo. Entonces, realizar dos películas puramente sentimentales, sin ningún compromiso político, fue una liberación. Para mí fueron dos experiencias muy positivas, muy refrescantes”.[3] Lee el resto de esta entrada

PRÓXIMAMENTE, “LA PARED DE LAS PALABRAS” (2014), de Fernando Pérez

Una película que, según su director, “tratará de expresar ese arduo y escabroso camino, no sólo a través de Luis, sino de toda su familia y su entorno social. Porque, con frecuencia, somos los seres humanos clasificados como normales los más incapaces de entender palabras, señales, ondas, miradas que se pierden en la oscuridad de lo cotidiano.”

EL CASO “CECILIA” (1982) (Fragmento)

Para el ICAIC, el año 1982 fue un año cismático, lo mismo en el plano interno, que externo. El origen de esa doble discordia habría que asociarlo a Cecilia, la polémica cinta que Humberto Solás rodó, tomando como punto de partida ese clásico de las letras cubanas que es la Cecilia Valdés, de Cirilo Villaverde. Pero como suele suceder, la película apenas fue el detonante público de tensiones más profundas que operaban en el campo político de la fecha, y que, por ende, nos obligarían a rastrear el origen de la crisis más allá del terreno estrictamente cinematográfico.

Aunque Ceciliamuestra en los créditos de realización el nombre de Humberto Solás, y en su concepción temática y formal la inconfundible impronta del creador de Lucía, ha de concedérsele a Alfredo Guevara esa coautoría que, en Hollywood, para poner un ejemplo, le otorga al productor de ciertos filmes tanta o más jerarquía que al realizador. Cecilia fue una apuesta personal de Guevara, entonces viceministro de Cultura que atendía la esfera del cine, a través de la cual intentaba insertar a la industria fílmica cubana en los grandes mercados que refrendaban festivales como los de Cannes.

La estrategia del fundador del ICAIC es entendible, sobre todo si se toma en cuenta que, dos décadas después de haberse fundado el Instituto, con aquel inusual Por cuanto que pregonaba de modo contundente que “El cine es un arte”, comenzaba a ponerse en evidencia la necesidad de respaldar esa industria que se pretendía todo el tiempo artística, con planes y tácticas que descansasen en la realidad.

Si bien el cine realizado por el ICAIC seguía recibiendo el apoyo del gobierno revolucionario, ya la ayuda inicial concedida por el Estado no era la misma, toda vez que en el país se priorizaban las inversiones en otros campos más cercanos a las necesidades básicas del cubano de a pie. En tal sentido, los problemas con el transporte, o con los equipos a utilizarse en las filmaciones, se habían incrementado de una manera notable, al punto de afectar seriamente el ritmo de la producción.

Ceciliaera la oportunidad de introducir entre los cineastas cubanos prácticas fílmicas que estuviesen más atentas a la dinámica cinematográfica internacional. Sin traicionar la búsqueda de un “cine de calidad” (entendiéndose por “calidad” aquello que estuviese más allá de los estereotipos de antaño), se abandonaba de modo sutil la antigua fobia al filme de género, esa que por tantos años había legitimado un conjunto de filmes que, con la coartada de combatir el espectáculo enajenante, apenas conseguía perpetrar olvidables panfletos sociológicos. La necesidad de encontrar un modo de comunicarse de manera efectiva con el espectador (y no sólo en el plano ideológico), ya era para Alfredo Guevara, Gutiérrez Alea, Julio García-Espinosa, o el propio Solás, algo que merecía un análisis riguroso, de allí que comenzaran a organizarse seminarios y encuentros donde las preguntas y debates giraban en torno a la dramaturgia del nuevo cine latinoamericano. Lee el resto de esta entrada

CONTRA LA ILUSIÓN DE FOCO EN EL ESTUDIO DEL CINE

Durante algún tiempo, la crítica al uso relacionada con la actividad audiovisual prescindió en su relato de todo aquello que no respondiese directamente a la descripción de las películas. En lo que pudiera considerarse la típica “ilusión de foco” que nos hace creer que en el escenario teatral solo existe aquello que es iluminado, este estudioso permaneció indiferente ante todo lo que no involucrase de modo explícito al texto evaluado. Ya a principios de los sesenta del siglo pasado, el brasileño Paulo Emilio Salles Gomes anotaba:

“Constato lo pobre y poco estimulante que es una apreciación de las películas limitada al campo cinematográfico. Las virtualidades y las virtudes de las obras fenecen cuando son examinadas en el compartimento estanco de la especificidad. Los que se condenan al cine lo comprenden poco y lo sirven mal. La justificación para que alguien se dedique al cine, incluso en el plano de la creación, reside en la obligación de permanecer abierto y disponible para lo esencial, o sea, todo lo que le es exterior. En los momentos decisivos, no ha sido en sí mismo que el cine ha encontrado la fuerza motriz. Cada vez que el cine ha sido capaz de responder a un desafío, en cada uno de sus momentos de renovada vitalidad, el estímulo vino desde afuera, de otras actividades y preocupaciones. El cineasta o el crítico de cine con formación estrictamente cinematográfica tienen un papel cada vez más reducido. La cultura propiamente cinematográfica tiene una función cada vez más amplia, pero en otro terreno, el público, pues aquí significa un incremento y enriquecimiento y no corre el riesgo mortal de la autosatisfacción”.

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MEÑIQUE (2014), de Ernesto Padrón

MEÑIQUE: UNA PELEA CUBANA POR EL 3D

Por: Antonio Enrique González Rojas

Naciones latinoamericanas como Argentina, remontan en los últimos tiempos el sendero de la animación 3D con cintas de largo metraje basadas en historias, personajes y autores de su ámbito; tal es el caso del antológico historietista y narrador humorístico Roberto Fontanarrosa (1944-2007), en cuya obra se han basado dos de los filmes realizados con esta técnica: Boogie el aceitoso (Gustavo Cova, 2009) y Metegol (Juan José Campanella, 2013). Obras estas en las que se busca conciliar los “valores nacionales” emanados por los temas, discursos y personajes, con resortes estético-dramatúrgicos de probada efectividad, en un ámbito preceptivo donde reina el estilo Dreamwork, Pixar (Disney) y compañía.

Por su parte, Cuba irrumpe en 2014 en esta competitiva zona audiovisual, con la largamente anunciada y aguardada versión de Meñique (Ernesto Padrón), cuento del escritor francés Édouard de Laboulaye, de adopción martiana, y suerte de versión libérrima de los más conocidos Pulgarcitos, tanto el compilado de leyendas populares alemanas (Daumesdick) por los hermanos Grimm, como el recreado por el también francés Charles Perrault (Le Petit Poucet). Los Estudios de Animación del ICAIC persiguen entonces, abrirse espacio en el referido panorama internacional, con un innegablemente entretenido y educativo cuento de hadas de ineluctable sesgo europeo, amén su estrecha connivencia con la obra del Apóstol cubano. Tal naturaleza occidental es subrayada y reafirmada en la séptima película de animación cubana (segunda después de la era de Juan Padrón), por la adscripción de sus creadores a una visualidad harto tributaria de la impronta disneyana, incluso mucho más que otros contemporáneos como el propio Metegol de Campanella, dado que, más allá de una alegoría al fútbol como pasión nacional, estamos ante una historia de princesas, brujas, gigantes y todo el archiconocido bestiario de la fabulación tradicional europea.

El creador de Yeyín y de la interesante serie de minicortos animados Conociendo a Martí (2002-2003), quizás se propuso dialogar con los públicos cubanos e internacionales desde presupuestos ortodoxamente establecidos como éstos, sin intenciones de aventurarse en construir una estética más auténtica, que buscara singularizar la cinta en medio de un sobrepoblado mercado, y que sobre todo aprovechara a su favor las deficiencias técnicas del 3D cubano, en vez de seguir los cantos de sirena que conducen hacia una engañosa exquisitez formal, muy lograda ya por los experimentados artífices de entidades como la Pixar y lejos de ser equiparadas por Cuba. Pero resulta innecesario seguir desesperadamente tal pauta, en pos de resultados atractivos, dirigidos a públicos que también están listos para recepcionar propuestas más diversas, o al menos predispuestos. Fílmicas animadas como la francesa, con piezas como Les triplettes de Belville, Renaissance, Immortal, ad vitam, Le Tableau, Ernest et Celestine; la española, con El bosque animado, sentirás su magia y El sueño de una noche de San Juan; o hasta la irlandesa, con la bella The Secret of Kells, demuestran la viabilidad comercial de búsquedas formales muy auténticas, lejos incluso de toda influencia 3D, o al menos con un empleo cauteloso y creativo de ésta. Lee el resto de esta entrada

PASIÓN POR LO INÚTIL

No siempre lo inútil tuvo esa connotación tan negativa que hoy la mayoría de la gente asume como su esencia: incapacidad de servir para algo. En realidad nuestra época, con su claro perfil utilitarista, donde desde que nacemos parecemos destinados a convertirnos en simples engranajes de maquinarias que solo buscan utilidades temporales, fue la que asentó la noción más negativa.

Lo inútil y el interés humano guardan una relación bastante conflictiva. No hay que exagerar asegurando que el interés fue posterior a la curiosidad, porque desde que nos arrojan al mundo tenemos que aprender a lidiar con lo que tenemos a mano, y solo el interés de sobrevivir en las incesantes coyunturas en que nos pone la existencia, es lo que decide que sigamos haciendo el cuento. Y hablemos de conocimientos, tal como hoy lo concebimos.

Pero antes el interés no reportaba una utilidad premeditada. No necesariamente. Es decir, no se preparaba a la gente para que dejase a un lado lo que, solo en apariencia, no tuviese un sentido. Al contrario, más bien se estimulaba esa curiosidad insaciable tan parecida a la de los niños que todo lo preguntan, y todo lo ponen en duda, sin importarles que las posibles respuestas no les reporte un beneficio inmediato.

Hoy, por el contrario, el que no persigue lo útil (entendido en su aspecto ideológico, moral, etc) estará condenado al ostracismo. Ahora recuerdo aquella observación de Hesíodo en “Los trabajos y los días”: “Los dioses han ocultado lo que hace vivir a los hombres”. Y lo han conseguido de un modo ciertamente divino.

Vivimos felices en este reino donde el tiempo vital (ese que nos toca) ha sido confiscado y sustituido por un tiempo meramente utilitario, que es decir, un tiempo sin otra meta donde creyendo ingenuamente que matamos el tiempo, aceptamos que el tiempo nos aniquile sin haber vivido. Somos protagonistas relevantes de una verdadera pasión por lo inútil.

Juan Antonio García Borrero

24 MUESTRA AUDIOVISUAL EL ALMACÉN DE LA IMAGEN (Camagüey, Cuba, 2014)

La Asociación Hermanos Saíz convoca a la 24 Edición de la Muestra Audiovisual El Almacén de la Imagen, que se celebrará del 17 al 20 de septiembre de 2014, en la ciudad de Camagüey.

Se convoca a los siguientes géneros o categorías audiovisuales:

Documental, Ficción, Mini-corto (de hasta 3 minutos de duración), Promocional (corto, spot, video clip). Se convoca también a los jóvenes estudiosos e investigadores vinculados con el audiovisual y la crítica en general, a realizar ponencias que traten las temáticas propias del género; haciendo especial énfasis en las problemáticas y perspectivas de la producción del audiovisual cubano, con vistas a ser discutidas durante las sesiones teóricas.

Un jurado, integrado por destacadas personalidades del ámbito audiovisual, otorgará un Gran Premio, denominado “Luces de la Ciudad”, consistente en diploma acreditativo y el pago de $ 2000.00 MN, a la mejor realización, sin distinción de género y modalidad.

“LA IMAGEN DEL ALMACEN”

La Asociación Hermanos Saíz, por medio del espacio audiovisual “El Almacén de la Imagen” y de su sello productor “Luz Joven”, convocan a guionistas y directores cubanos hasta 35 años, de la zona Centro-Oriental del país a presentar proyectos de ficción con un esquema de financiamiento de bajo presupuesto para que, mediante un pitching, se encuentren y acuerden la posible materialización de la obra seleccionada.

BASES

Los proyectos presentados serán guiones de ficción para la realización de un cortometraje, de hasta 27 minutos de duración, con un esquema de financiamiento de bajo presupuesto. Un jurado convocado al efecto, mediante un pitching, seleccionará un (1) proyecto para su producción. Lee el resto de esta entrada

UN PREMIO PARA “LOS CAMINOS DE AISSA” (2013), de Rolando Díaz

Me da mucha alegría compartir con los amigos del blog esta noticia. Como algunos recordarán, los camagüeyanos pudimos disfrutar de “Los caminos de Aissa” en el marco del XX Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica, además de la presencia de su director.

LOS CAMINOS DE AISSA, DE ROLANDO DÍAZ, GANA PREMIO AL MEJOR LARGOMETRAJE DOCUMENTAL EN EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE BELICE.

SANTO DOMINGO. El documental de largometraje español Los Caminos de Aissa (2013) escrito y dirigido por el cineasta cubano residente actualmente en la República Dominicana Rolando Díaz, ha ganado el premio al mejor documental de largometraje en el Festival Internacional de Cine de Belice.

La película (como le gusta llamar a Díaz a los documentales) se alzó con el premio entre largometrajes provenientes de Estados Unidos, México, Nicaragua, Austria, El Salvador y otros países angloparlantes del Caribe.

El largometraje, cuyo tema es la Integración de emigrantes africanos a Europa, relata la historia de Aissa Mado Diop, una joven oriunda de Camerún que vive su primera experiencia europea en Asturias y en breve se traslada con su madre a las Islas Canarias.

Aissa realiza todo tipo de trabajos hasta llegar a ser bailarina go-go (striper) en diversos bares de la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife, labor que realiza en simultáneo con un voluntariado de la Cruz Roja Internacional que ayuda a la reinserción de africanos en la sociedad española. Sus sufrimientos y alegrías, así como una profunda incomprensión con su madre, son el eje narrativo del documental. Lee el resto de esta entrada

PENSANDO OTRA VEZ EN LA CRÍTICA DE CINE EN CUBA

He leído con curiosidad, y no poco desconcierto, la nota crítica redactada por Antonio Enrique González Rojas, a propósito de la cinta cubana Boccacerías habaneras (2013), de Arturo Sotto. Más allá de los gustos personales del crítico, que habría que respetar, la lectura de la reseña me ha dejado la impresión de que hemos visto dos filmes diferentes con el mismo título.

A mí Boccacerías habaneras me parece un divertimento, una película que no se propuso otra cosa que contar tres historias con la sensualidad (que no el erotismo al uso) como protagonista, y el propósito explícito de regalar hora y media de distracción, sin exigir demasiado a cambio; pero quien lee la reseña de González Rojas puede pensar que se trata de una obra que compite con suerte ante las de Ed Wood, por no decir, las de Juan Orol. Nos dice el crítico, por ejemplo, “Boccaccerías… viene a ser entonces el corolario (hasta el momento) de la simplificación artística en alguien que transitó desde el decir hasta el no decir”, y más adelante descalifica de modo concluyente el filme apelando a términos como los siguientes: “mal filmada”, “las torpezas con que fueron construidas las historias”, “desbalance tonal”, “generalizada impericia fílmica”, “desmañada (casi nula) dirección de actores”, “su humor lamentable y su más calamitosa factura”.

El problema de este tipo de crítica impresionista es que anuncia las carencias, pero en ningún momento las desmonta: ¿qué significa exactamente eso de que hemos sido testigos del tránsito del decir al no decir?, ¿no es esto un pantagruélico lugar común toda vez que se sabe que allí donde aparentemente domina el silencio siempre hay un mensaje?, ¿cuáles son los parámetros técnicos sobre los que se basa el crítico para afirmar que está mal filmada?, ¿a qué se alude concretamente con eso de la impericia fílmica y la calamitosa factura?

Que toda crítica siempre contendrá una alta dosis de subjetividad, y que es de aplaudir la franqueza de quien se dedica a este oficio, es algo que no rebatiré. Lo que sucede es que la crítica impresionista, esa que se nutre de los humores de la primera impresión y la adjetivación más que del desmontaje minucioso de eso que nos entregan, nunca termina de decirnos dónde es que están fallando realmente las cosas. O donde hay realmente un logro, porque el festejo por el festejo es tan nocivo como la crítica por la crítica. Y mucho menos consigue establecer complicidades que estimulen a pensar creativamente aquello que se juzga. Por otro lado, ya lo dijo alguna vez Calvert Casey: “Es muy fácil hacer frases felices a costa de la creación ajena”. Lee el resto de esta entrada

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