ALEJANDRO RODRÍGUEZ SOBRE LOS “ALEGALES” JÓVENES CINEASTAS EN CUBA

Hace unos días el periodista camagüeyano Alejandro Rodríguez me hizo llegar un cuestionario, pues tenía interés en conocer mis ideas respecto a esa Ley del Cine que tanto están demandando nuestros cineastas en la actualidad.

Hoy, después de pasar un trabajo enorme para abrir la página, pude leer al fin el interesante artículo que escribió para el blog de la BBC donde colabora. He optado por copiar y pegar, porque no son pocos los que en Cuba sufren la misma precariedad conectiva que yo, y en definitiva, todo lo que pueda ayudar a concederle visibilidad a este asunto dentro de la isla, es de agradecer.

En cuanto a la figura del “cineasta independiente”, insisto en que lo de la independencia habría que asociarla a la conciencia más bien trágica de que aquello que se hace con estas pretensiones, probablemente jamás será entendido por los contemporáneos, y mucho menos apoyado por las instituciones. Y son pocos los que de veras optan por asumir ese nivel de independencia que, dicho por lo claro, ninguna ley sería capaz de paliar las consecuencias en términos de olvido, invisibilidad, carencia de reconocimientos.

Un aspirante a la independencia auténtica es lo más parecido que hay a aceptar que se ha nacido póstumo. Así que digámoslo con las mismas palabras que alguna vez pronunció el cineasta independiente Michael Roemer (Nothing but a man/ 1963): “¿Sabes? Si quieres ser independiente, por paradójico que resulte, tienes que tomar partido. Puedes quejarte, puedes sentir pena de ti mismo, pero ese es el juego. Ese es el precio”.

Juan Antonio García Borrero

 

LOS “ALEGALES”: JÓVENES CINEASTAS CUBANOS

Por Alejandro Rodríguez

Especial para BBC Mundo

Jueves, 24 de julio de 2014

En Cuba últimamente todo el mundo quiere leyes… Esto choca contra el estereotipo del cubano desordenado y propenso al relajo en general, pero es la pura verdad: sobre todo en los últimos años se ha despertado un deseo intenso por la institucionalidad en determinados sectores sociales.

Así, por ejemplo, los periodistas quieren una Ley de Comunicación y los ecologistas una de Protección de Animales. Todo porque la realidad en la Cuba de ahora mismo tiene muy poco que ver con los textos que, en teoría, deberían regirla. Incluso la necesidad de una reforma constitucional— palabras mayores— ya fue planteada desde las altas esferas de dirección del país.

Al tiempo que hoy vivimos aquí unos lo conocen como “reformas de Raúl” y otros como “actualización del modelo económico”, pero como yo no tengo ningún interés de involucrarme en semejante drama bizantino, lo llamo como la gente en la calle: “cambios”. Esos cambios son identificados por algunos estudiosos de la política con el paso del liderazgo carismático al liderazgo institucional; y obviamente, para que exista institucionalidad deben existir leyes funcionales. Lee el resto de esta entrada

TITÓN, PM, GENTE DE PLAYA (Fragmento de la biografía de Tomás Gutiérrez Alea)

El 2 de mayo de 1961 Tomás Gutiérrez Alea retorna de Praga, donde había ido a comprar películas checas. Sobre esa visita le comenta en una carta a una amiga que encontró “algunas personas muy interesantes”, y casi al final de la breve misiva anota entusiasmado:

“(…) Aquí McLucas está terminando un documental pequeño sobre el corte de caña voluntario. Será en 16 milímetros. Néstor Almendros exhibió Gente en la playa, que es otro documental en 16 mm. Y el ICAIC se lo va a distribuir y va a enviarlo a un Festival. Eso es un síntoma de que las cosas van mejorando. Sobre todo después del discurso sobre el sectarismo, del cual puedes tener conocimiento por Marc”.[1]

Sin embargo, apenas ocho días después se hace pública la censura de PM. Titón es uno de los “que formaba parte de la comisión del ICAIC que vio la película y que dio su opinión sobre la misma”[2] contribuyendo a su prohibición, pero antes de que concluya el mes le enviará a Alfredo Guevara un áspero memorando donde somete a implacable crítica los métodos de dirección del presidente del Instituto, y el 3 de junio una carta dirigida al Consejo Directivo del ICAIC renunciando al cargo de consejero del organismo, por sentirse excluido de las discusiones posteriores relacionadas con el incidente de PM, luego que se elaborara y divulgara un documento sin su consulta.

El memorando encaminado a Guevara es extenso y Titón destaca en mayúsculas aquellas ideas que después desarrollará con más amplitud. Esas ideas principales serían las siguientes:

a) La experiencia que puede extraerse del conocimiento de una obra reaccionaria puede dar lugar a soluciones positivas, revolucionarias, dentro del trabajo de un artista revolucionario.

b) Ocultar obras porque pueden constituir una mala influencia para nuestros compañeros sólo puede producir un estancamiento en el desarrollo de los mismos. Y como consecuencia inevitable, una falta de confianza en las ideas que se dan como buenas (ya que se evita una confrontación con la realidad).

c) No puede haber variedad en nuestras obras si todas se deben ajustar al gusto de una sola persona.

d)La imposición de ideas, aun cuando estas sean correctas, es un arma de doble filo pues genera una reacción (muy humana, por cierto) en contra de la idea.

e) No se puede pensar por los demás. [3] Lee el resto de esta entrada

VESTIDO DE NOVIA (2014), de Marilyn Solaya

Vestido de novia promete convertirse en una de las películas más polémicas de toda la historia del cine cubano. Yo estoy loco por verla, luego de haber leído aquellas ideas que su directora intercambiara con Danae Diéguez en este mismo sitio. Y mientras llega esa oportunidad, disfruto de algunas de las conversaciones que se vienen publicando. Machistas del país (que no solamente serían hombres, pues conozco también mujeres machistas), prepárense sicológicamente para el encuentro… Pero por el momento, disfruten de este excelente intercambio.

JAGB

CONTIGO EN LA DISTANCIA (1991), de Tomás Gutiérrez Alea

En enero de 1991 Tomás Gutiérrez Alea viajó a México, con el fin de rodar el cortometraje Contigo en la distanciapara la serie de televisión Con el amor no se juega, basada en argumentos de Gabriel García Márquez. En la trama, una mujer recibe, muchos años después de haber sido remitida, una carta en la que el hombre de quién se había enamorado cuando era joven, la citaba para escapar juntos. Entonces lo busca por todas partes y, al no encontrarlo, visita el restaurante donde él iba a esperarla…

A su compañera Mirtha Ibarra le escribe desde allá: “Aquí todo va muy bien hasta ahora. Pienso que ya salimos de lo más difícil y el resultado es excelente. Estamos trabajando con mucha presión pero las cosas se facilitan porque todo funciona”.[1] Unos días después le comenta:

“Anteayer por la noche terminamos la filmación. Creo que todo está saliendo muy bien. No ha habido tensiones ni discusiones porque todo ha funcionado muy bien. Ahorramos un día de filmación y no nos pasamos de la cantidad de película virgen asignada. Pienso que todos están muy contentos con el trabajo. Hoy empecé a editar, empecé a ver cómo se va armando la película y me gusta mucho como va saliendo. Pero tengo mucho gorrión porque no estás aquí. Hace frío, los días son plomizos y ahora, cuando se vayan Mayito y Granados, me quedaré solo toda la semana. No quiero pensar mucho en las dificultades que has de estar afrontando. Más bien, quiero pensar en cómo será cuando estemos juntos y hayamos salido de los problemas más graves; le damos vueltas a muchos proyectos. Algo tiene que salir”.[2]

La situación económica en Cuba se seguía deteriorando, y aparentemente, Titón había tomado distancia de esa incómoda realidad. En algún momento confiesa que:

“Contigo en la distanciaviene a ser una prolongación de Cartas del parque. Es el mismo tono; ambas son una especie de exorcismo. Nunca he dejado de tener conciencia de mi responsabilidad como creador de algo que –es el caso de una película- puede influir sobre tanta gente, y ese sentido de la responsabilidad, más que abrumador, llega a veces a ser paralizante. Como decía Babel: “El respeto al pueblo me ha hecho enmudecer”. Cuesta demasiado trabajo echar a un lado ese compromiso para hacer algo simplemente porque quieras hacerlo. Entonces, realizar dos películas puramente sentimentales, sin ningún compromiso político, fue una liberación. Para mí fueron dos experiencias muy positivas, muy refrescantes”.[3] Lee el resto de esta entrada

PRÓXIMAMENTE, “LA PARED DE LAS PALABRAS” (2014), de Fernando Pérez

Una película que, según su director, “tratará de expresar ese arduo y escabroso camino, no sólo a través de Luis, sino de toda su familia y su entorno social. Porque, con frecuencia, somos los seres humanos clasificados como normales los más incapaces de entender palabras, señales, ondas, miradas que se pierden en la oscuridad de lo cotidiano.”

EL CASO “CECILIA” (1982) (Fragmento)

Para el ICAIC, el año 1982 fue un año cismático, lo mismo en el plano interno, que externo. El origen de esa doble discordia habría que asociarlo a Cecilia, la polémica cinta que Humberto Solás rodó, tomando como punto de partida ese clásico de las letras cubanas que es la Cecilia Valdés, de Cirilo Villaverde. Pero como suele suceder, la película apenas fue el detonante público de tensiones más profundas que operaban en el campo político de la fecha, y que, por ende, nos obligarían a rastrear el origen de la crisis más allá del terreno estrictamente cinematográfico.

Aunque Ceciliamuestra en los créditos de realización el nombre de Humberto Solás, y en su concepción temática y formal la inconfundible impronta del creador de Lucía, ha de concedérsele a Alfredo Guevara esa coautoría que, en Hollywood, para poner un ejemplo, le otorga al productor de ciertos filmes tanta o más jerarquía que al realizador. Cecilia fue una apuesta personal de Guevara, entonces viceministro de Cultura que atendía la esfera del cine, a través de la cual intentaba insertar a la industria fílmica cubana en los grandes mercados que refrendaban festivales como los de Cannes.

La estrategia del fundador del ICAIC es entendible, sobre todo si se toma en cuenta que, dos décadas después de haberse fundado el Instituto, con aquel inusual Por cuanto que pregonaba de modo contundente que “El cine es un arte”, comenzaba a ponerse en evidencia la necesidad de respaldar esa industria que se pretendía todo el tiempo artística, con planes y tácticas que descansasen en la realidad.

Si bien el cine realizado por el ICAIC seguía recibiendo el apoyo del gobierno revolucionario, ya la ayuda inicial concedida por el Estado no era la misma, toda vez que en el país se priorizaban las inversiones en otros campos más cercanos a las necesidades básicas del cubano de a pie. En tal sentido, los problemas con el transporte, o con los equipos a utilizarse en las filmaciones, se habían incrementado de una manera notable, al punto de afectar seriamente el ritmo de la producción.

Ceciliaera la oportunidad de introducir entre los cineastas cubanos prácticas fílmicas que estuviesen más atentas a la dinámica cinematográfica internacional. Sin traicionar la búsqueda de un “cine de calidad” (entendiéndose por “calidad” aquello que estuviese más allá de los estereotipos de antaño), se abandonaba de modo sutil la antigua fobia al filme de género, esa que por tantos años había legitimado un conjunto de filmes que, con la coartada de combatir el espectáculo enajenante, apenas conseguía perpetrar olvidables panfletos sociológicos. La necesidad de encontrar un modo de comunicarse de manera efectiva con el espectador (y no sólo en el plano ideológico), ya era para Alfredo Guevara, Gutiérrez Alea, Julio García-Espinosa, o el propio Solás, algo que merecía un análisis riguroso, de allí que comenzaran a organizarse seminarios y encuentros donde las preguntas y debates giraban en torno a la dramaturgia del nuevo cine latinoamericano. Lee el resto de esta entrada

CONTRA LA ILUSIÓN DE FOCO EN EL ESTUDIO DEL CINE

Durante algún tiempo, la crítica al uso relacionada con la actividad audiovisual prescindió en su relato de todo aquello que no respondiese directamente a la descripción de las películas. En lo que pudiera considerarse la típica “ilusión de foco” que nos hace creer que en el escenario teatral solo existe aquello que es iluminado, este estudioso permaneció indiferente ante todo lo que no involucrase de modo explícito al texto evaluado. Ya a principios de los sesenta del siglo pasado, el brasileño Paulo Emilio Salles Gomes anotaba:

“Constato lo pobre y poco estimulante que es una apreciación de las películas limitada al campo cinematográfico. Las virtualidades y las virtudes de las obras fenecen cuando son examinadas en el compartimento estanco de la especificidad. Los que se condenan al cine lo comprenden poco y lo sirven mal. La justificación para que alguien se dedique al cine, incluso en el plano de la creación, reside en la obligación de permanecer abierto y disponible para lo esencial, o sea, todo lo que le es exterior. En los momentos decisivos, no ha sido en sí mismo que el cine ha encontrado la fuerza motriz. Cada vez que el cine ha sido capaz de responder a un desafío, en cada uno de sus momentos de renovada vitalidad, el estímulo vino desde afuera, de otras actividades y preocupaciones. El cineasta o el crítico de cine con formación estrictamente cinematográfica tienen un papel cada vez más reducido. La cultura propiamente cinematográfica tiene una función cada vez más amplia, pero en otro terreno, el público, pues aquí significa un incremento y enriquecimiento y no corre el riesgo mortal de la autosatisfacción”.

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MEÑIQUE (2014), de Ernesto Padrón

MEÑIQUE: UNA PELEA CUBANA POR EL 3D

Por: Antonio Enrique González Rojas

Naciones latinoamericanas como Argentina, remontan en los últimos tiempos el sendero de la animación 3D con cintas de largo metraje basadas en historias, personajes y autores de su ámbito; tal es el caso del antológico historietista y narrador humorístico Roberto Fontanarrosa (1944-2007), en cuya obra se han basado dos de los filmes realizados con esta técnica: Boogie el aceitoso (Gustavo Cova, 2009) y Metegol (Juan José Campanella, 2013). Obras estas en las que se busca conciliar los “valores nacionales” emanados por los temas, discursos y personajes, con resortes estético-dramatúrgicos de probada efectividad, en un ámbito preceptivo donde reina el estilo Dreamwork, Pixar (Disney) y compañía.

Por su parte, Cuba irrumpe en 2014 en esta competitiva zona audiovisual, con la largamente anunciada y aguardada versión de Meñique (Ernesto Padrón), cuento del escritor francés Édouard de Laboulaye, de adopción martiana, y suerte de versión libérrima de los más conocidos Pulgarcitos, tanto el compilado de leyendas populares alemanas (Daumesdick) por los hermanos Grimm, como el recreado por el también francés Charles Perrault (Le Petit Poucet). Los Estudios de Animación del ICAIC persiguen entonces, abrirse espacio en el referido panorama internacional, con un innegablemente entretenido y educativo cuento de hadas de ineluctable sesgo europeo, amén su estrecha connivencia con la obra del Apóstol cubano. Tal naturaleza occidental es subrayada y reafirmada en la séptima película de animación cubana (segunda después de la era de Juan Padrón), por la adscripción de sus creadores a una visualidad harto tributaria de la impronta disneyana, incluso mucho más que otros contemporáneos como el propio Metegol de Campanella, dado que, más allá de una alegoría al fútbol como pasión nacional, estamos ante una historia de princesas, brujas, gigantes y todo el archiconocido bestiario de la fabulación tradicional europea.

El creador de Yeyín y de la interesante serie de minicortos animados Conociendo a Martí (2002-2003), quizás se propuso dialogar con los públicos cubanos e internacionales desde presupuestos ortodoxamente establecidos como éstos, sin intenciones de aventurarse en construir una estética más auténtica, que buscara singularizar la cinta en medio de un sobrepoblado mercado, y que sobre todo aprovechara a su favor las deficiencias técnicas del 3D cubano, en vez de seguir los cantos de sirena que conducen hacia una engañosa exquisitez formal, muy lograda ya por los experimentados artífices de entidades como la Pixar y lejos de ser equiparadas por Cuba. Pero resulta innecesario seguir desesperadamente tal pauta, en pos de resultados atractivos, dirigidos a públicos que también están listos para recepcionar propuestas más diversas, o al menos predispuestos. Fílmicas animadas como la francesa, con piezas como Les triplettes de Belville, Renaissance, Immortal, ad vitam, Le Tableau, Ernest et Celestine; la española, con El bosque animado, sentirás su magia y El sueño de una noche de San Juan; o hasta la irlandesa, con la bella The Secret of Kells, demuestran la viabilidad comercial de búsquedas formales muy auténticas, lejos incluso de toda influencia 3D, o al menos con un empleo cauteloso y creativo de ésta. Lee el resto de esta entrada

PASIÓN POR LO INÚTIL

No siempre lo inútil tuvo esa connotación tan negativa que hoy la mayoría de la gente asume como su esencia: incapacidad de servir para algo. En realidad nuestra época, con su claro perfil utilitarista, donde desde que nacemos parecemos destinados a convertirnos en simples engranajes de maquinarias que solo buscan utilidades temporales, fue la que asentó la noción más negativa.

Lo inútil y el interés humano guardan una relación bastante conflictiva. No hay que exagerar asegurando que el interés fue posterior a la curiosidad, porque desde que nos arrojan al mundo tenemos que aprender a lidiar con lo que tenemos a mano, y solo el interés de sobrevivir en las incesantes coyunturas en que nos pone la existencia, es lo que decide que sigamos haciendo el cuento. Y hablemos de conocimientos, tal como hoy lo concebimos.

Pero antes el interés no reportaba una utilidad premeditada. No necesariamente. Es decir, no se preparaba a la gente para que dejase a un lado lo que, solo en apariencia, no tuviese un sentido. Al contrario, más bien se estimulaba esa curiosidad insaciable tan parecida a la de los niños que todo lo preguntan, y todo lo ponen en duda, sin importarles que las posibles respuestas no les reporte un beneficio inmediato.

Hoy, por el contrario, el que no persigue lo útil (entendido en su aspecto ideológico, moral, etc) estará condenado al ostracismo. Ahora recuerdo aquella observación de Hesíodo en “Los trabajos y los días”: “Los dioses han ocultado lo que hace vivir a los hombres”. Y lo han conseguido de un modo ciertamente divino.

Vivimos felices en este reino donde el tiempo vital (ese que nos toca) ha sido confiscado y sustituido por un tiempo meramente utilitario, que es decir, un tiempo sin otra meta donde creyendo ingenuamente que matamos el tiempo, aceptamos que el tiempo nos aniquile sin haber vivido. Somos protagonistas relevantes de una verdadera pasión por lo inútil.

Juan Antonio García Borrero

24 MUESTRA AUDIOVISUAL EL ALMACÉN DE LA IMAGEN (Camagüey, Cuba, 2014)

La Asociación Hermanos Saíz convoca a la 24 Edición de la Muestra Audiovisual El Almacén de la Imagen, que se celebrará del 17 al 20 de septiembre de 2014, en la ciudad de Camagüey.

Se convoca a los siguientes géneros o categorías audiovisuales:

Documental, Ficción, Mini-corto (de hasta 3 minutos de duración), Promocional (corto, spot, video clip). Se convoca también a los jóvenes estudiosos e investigadores vinculados con el audiovisual y la crítica en general, a realizar ponencias que traten las temáticas propias del género; haciendo especial énfasis en las problemáticas y perspectivas de la producción del audiovisual cubano, con vistas a ser discutidas durante las sesiones teóricas.

Un jurado, integrado por destacadas personalidades del ámbito audiovisual, otorgará un Gran Premio, denominado “Luces de la Ciudad”, consistente en diploma acreditativo y el pago de $ 2000.00 MN, a la mejor realización, sin distinción de género y modalidad.

“LA IMAGEN DEL ALMACEN”

La Asociación Hermanos Saíz, por medio del espacio audiovisual “El Almacén de la Imagen” y de su sello productor “Luz Joven”, convocan a guionistas y directores cubanos hasta 35 años, de la zona Centro-Oriental del país a presentar proyectos de ficción con un esquema de financiamiento de bajo presupuesto para que, mediante un pitching, se encuentren y acuerden la posible materialización de la obra seleccionada.

BASES

Los proyectos presentados serán guiones de ficción para la realización de un cortometraje, de hasta 27 minutos de duración, con un esquema de financiamiento de bajo presupuesto. Un jurado convocado al efecto, mediante un pitching, seleccionará un (1) proyecto para su producción. Lee el resto de esta entrada

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