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Cultura y Turismo en Camagüey: tan cerca, tan lejos…

Suelo llegar todos los días a la sede del Proyecto El Callejón de los Milagros un poco antes de las ocho de la mañana. Y los veo pasar, conducidos por un guía que les muestra de modo superficial el conjunto de imágenes colocadas en La calle de los cines.

Los veo prestarle atención a lo que el guía, a veces en francés, en italiano, o en inglés, les va comentando de lo que allí existe. Es un recorrido que dura menos de diez minutos, y jamás los he visto entrar a El Callejón de los Milagros.

Pero ellos, los turistas, no dejan de tirar fotos que quizás suben al instante a sus respectivas redes sociales. Viven ese momento que, de modo mecánico y compulsivo, congelan en una imagen que luego compartirán en Facebook o Instagram, pero no se han enterado de lo que significa vivir en Camagüey…, para no decir que no se enteran de lo que es Cuba, que es mucho más que ese conjunto de playas, hoteles de lujo, o comidas lezamianas inalcanzables para el cubano común.

Para ingresar en esa Cuba secreta que alguna vez incursionara María Zambrano, se necesitaría trazar una estrategia que, lamentablemente, Turismo y Cultura no acaban de concretar en Camagüey. Acá pareciera que, desde el Turismo, la Cultura sigue siendo una suerte de enlatado de estereotipos a ser consumidos por un grupo de individuos que en definitiva vienen a desconectar…

No dudo que existan turistas de ese perfil, pero también están los que seguramente van a agradecer ser protagonistas (y no simples espectadores) de lo que sería un quehacer cultural ajeno. Porque para eso, para ser nada más que espectadores, están las malas películas, o las promociones que una y otra vez repiten la imagen de un país que solo existe en la dimensión virtual.

Creo que el turismo de ciudad es una modalidad apenas explotada en Camagüey. Y menos explotado aún estaría el turismo que aprecia la cultura, no como un repositorio pasivo de bienes que se consumen, sino como algo que nos permite todo el tiempo interactuar con la comunidad y crecer como individuos.

Hasta donde sé, no hay convenios establecidos de una manera eficaz entre Cultura y Turismo que permitan trazar una buena estrategia de turismo cultural. Para no irnos del tramo urbano que mencionábamos al principio: alrededor de La calle de los cines hay un montón de hoteles que a diario hospedan buen número de turistas. En ese tramo hay galerías de arte, espacios donde se podrían proponer espectáculos musicales que se salgan de lo hegemónico, o proyecciones de películas que ayuden a apreciar a Cuba desde la complejidad.

Pero para eso la Agencia Paradiso, por ejemplo, también tendría que hacer lo suyo en la elaboración de paquetes atractivos, y Turismo aprovechar todo ese conjunto de fortalezas que muchas veces es apreciada mejor desde la distancia, que en la cercanía que nos deja ciegos.

Juan Antonio García Borrero

Lo que viene: el Café Nuevo Mundo

Ya tenemos prevista la fecha de inauguración del Café Nuevo Mundo para el próximo 24 de marzo. La elección de ese día no es gratuita: el 24 de marzo se festeja un nuevo aniversario de la creación del ICAIC, por lo que dedicaremos nuestra segunda Cibertertulia del mes a comentar los resultados de la encuesta convocada recientemente por la Cinemateca de Cuba con el fin de seleccionar los mejores filmes producidos por esa institución en todos estos años de existencia.

Además del Café como espacio de socialización dejaremos reinaugurada la Galería QR, que ya contaría con paredes para mostrar las obras (en vez de los cristales que antes se utilizaban), así como una iluminación más óptima.

Para esta primera Exposición (en la segunda temporada de la Galería) hemos decidido curar precisamente una muestra fotográfica a partir de los resultados de la encuesta mencionada antes, y la cual permitirá descargar, de modo gratuito, contenidos vinculados a esa selección de fotos (digamos, bandas sonoras de películas, fotos, críticas, etc).

Ese día también la Mediateca Tomás Gutiérrez Alea estará dando sus primeros pasos con una nueva modalidad de negocio, en tanto estaremos proponiendo que aquellos que deseen convertirse en socios de la misma, puedan tener una mayor autonomía a la hora de acceder y descargar las películas, catálogos y libros que la Mediateca ofrece, a través de los dispositivos móviles que ya tienen en sus manos.

El Café Nuevo Mundo se integra de modo armónico a lo que el Proyecto El Callejón de los Milagros viene proponiendo desde hace cinco años: convertir a La Calle de los Cines de Camagüey en una Calle Inteligente de los Cines.

O lo que es lo mismo: acompañar desde la cultura audiovisual ese proceso de informatización cada vez más creciente que se viene consolidando dentro de la sociedad, pero que exige algo incluso más difícil que la adquisición de tecnologías: la formación de usuarios que sean capaces de convertir esas tecnologías que tienen en sus manos en herramientas útiles al crecimiento de sus vidas personales.

Juan Antonio García Borrero

Lecturas visuales al mundo actual

Por Gretel Díaz Montalvo (Tomado del Boletín Alero)

En medio del clásico olor a papel nuevo, a libro recién impreso Camagüey apuesta por una suerte de puente con lo digital dentro de esta Feria del Libro. Y es que la literatura sigue gustando, aún cuando la tecnología se riega entre la humanidad. Los soportes son los que han cambiado, quizás por eso dentro de la fiesta de los libros agramontinos se crearon mecanismos para la comercialización de textos digitales, así como el diálogo sobre los retos y desafíos de las nuevas tecnologías para la producción literaria.

La Empresa de Tecnologías de la Información y Servicios Telemáticos Avanzados (Citmatel) se unió a la idea y se encarga, por estos días, de facilitar obras en formato digital. Mientras que en el Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual “El Callejón de los Milagros”, lugar especializado en fomentar el empleo de las nuevas tecnologías en pos de incrementar la cultura audiovisual, se debate sobre el tema.

Para Juan Antonio García Borrero, al frente del proyecto, “en esta época que revoluciona las prácticas culturales asociadas a la lectura, la Feria debe influir en la lectura y permitir el acceso a determinada cantidad de textos. Pero para eso hay que trazar estrategias para crear comunidades de lectores donde precisamente esa lectura sea un acto creativo que enriquezca y sea como un portal que guíe a otras realidades y contribuya al enriquecimiento del lector.

“A veces el empleo natural de la tecnología enmascara un uso no eficiente de los dispositivos y la Feria puede trastocar esa realidad al convertirse en una suerte de bisagra que una los tiempos analógicos y digitales”.

 

Tics más cine, otra buena mixtura

Pero la Feria busca más, quiere aunar toda la cultura en un mismo momento para generar experiencias enriquecedoras. Por ello, una de las Cibertertulias del Callejón de los Milagros se dedicó a contarnos cómo ser amantes del cine, pero a través de la mirada del reconocido politólogo Ignacio Ramonet.

La provocación partió de responder si existe o no una cinefilia en pleno siglo XXI. Para el periodista este es un tema que le apasionó desde sus años de estudiante, cuando inmerso en el mundo de los cines clubes en Marruecos se adentró a esa especie de “templo salvaje y autodidacta” que era comprender el cine.

“Soy un cinéfilo intenso que incluso he investigado sobre la semiótica del cine. Eso fue resultado de una época en la que se tenía que caminar kilómetros para ver un filme o saber a través de cuentos de otros que la habían visto. Era algo de sacrificio, pero que unió a muchos en una misma pasión.

“Hoy la cinefilia ha muerto y se siguen más las series y se crean clubes en torno a ellas. Existe una abundancia de imágenes que no se pueden controlar, con un clic consumes una película todas las veces que quieras y el propio cine de autores como Tarantino o Scorsese están contando sobre esa nostalgia”, señaló Ramonet.

La tarea que toca a muchos es apoyar la creación de oasis para cinéfilos, de nidos creadores de ese sentimiento. Urge estudiar las historias que se cuentan en los filmes, sobre todo en los que no están dirigidos a adolescentes, para saber vivir en el mundo de la imagen.

Un panel sobre arte y tecnologías en Nuevo Mundo

Hoy a las cuatro de la tarde, y como parte de las actividades de la 29 Feria del Libro en Camagüey, estaremos hablando en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo de los desafíos que impone a la creación artística y su promoción, la emergencia de ese conjunto de tecnologías digitales que, de un modo u otro, ya imperan en nuestras vidas cotidianas. También se presentarán libros digitales, entre ellos las últimas producciones de Cubaliteraria.

Ignacio Ramonet: los milagros de la cinefilia en el siglo XXI

Vivimos una época donde el consumo audiovisual pudiera hacernos pensar que la cinefilia experimenta su máximo esplendor. Paradójicamente, a mí en lo personal me resulta cada vez más difícil encontrar individuos que compartan una mística que, definitivamente, asocio al pasado, y que no solo tenía que ver con la película que corríamos a apreciar en la pantalla grande de una sala oscura, sino también con los modos en que después de concluida la proyección, nos buscábamos para comentar la historia recién vista o la forma en que se contó esa historia.

Es decir, hoy hay a nuestro alrededor un gran número de consumidores de imágenes en movimiento que devoran con un frenesí adictivo cada una de las series que se van estrenando, o viven pendientes de los últimos estrenos que predeciblemente la Academia reconocerá por sus grandes valores visuales, pero sin establecer una perspectiva de conjunto que nos permita hablar de eso que se ha visto como parte de un todo que iría desde lo que hay que apreciar en una Cinemateca hasta la última entrega de Marvel.

Acá en Camagüey la cinefilia ha tenido sus particularidades, y es lo que todavía permite que hablemos de una calle de los cines que ha sobrevivido a todo tipo de uso y desuso tecnológico, para permanecer en nuestro imaginario colectivo como el espacio simbólico donde diversas generaciones van tejiendo diálogos que, a la manera de un cadáver exquisito, hablan de nuestras más diversas y contradictorias realidades. Y por eso es que también existe el Taller Nacional de Crítica Cinematográfica, El Almacén de la Imagen, el Festival de Videoarte, los Encuentros sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, las Jornadas de Artecómic, las sesiones del Cine Club Ernesto Caparrós, los libros sobre cine publicados por la Editorial Ácana…

Ignacio Ramonet es uno de esos cinéfilos incurables que todavía queda por esta época. Su nombre se asocia a la politología y al estudio sistemático de lo que estaría provocando la emergencia de todo ese conjunto de tecnologías que hoy amenazan con borrar la práctica de ir al cine como lo hacíamos antes.

Pero a pesar de eso (o quién sabe si por eso) Ramonet es sobre todo un gran cinéfilo, un consumidor compulsivo de esas historias (magnas o mínimas) que todavía es imprescindible vivirlas en una sala oscura, ajenos al vértigo de los imperativos que impone el zapping y las invasiones bárbaras de segundas y terceras pantallas.

Y es de eso, de la cinefilia en el siglo XXI, que estaremos hablando hoy con Ignacio Ramonet, a las cinco de la tarde, en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo. Un sueño planteado por primera vez hace unos cinco años, y que al fin está a punto de ser una realidad.

Juan Antonio García Borrero

La Feria del Libro en El Callejón de los Milagros (II)

Como parte de las actividades teóricas programadas en el marco de la 29 Feria del Libro en Camagüey, se ha organizado en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo un panel que lleva el título de “Las nuevas tecnologías y la producción literaria y artística: retos y desafíos”.

En esa mesa conducida por Yoan Pico está previsto que participen Rodolfo Tamayo, María Antonia Borroto Trujillo, Manuel Castro, y el que suscribe. Además de ello, Marian Garrido presentará libros digitales pertenecientes al sello editorial de Cubaliteraria, y los interesados podrán descargar de modo gratuito un grupo de publicaciones alojadas en el Portal El Callejón de los Milagros.

No será la primera vez que hablaremos allí de este asunto. Yo diría que más bien este ha sido un tema que una y otra vez se retoma en nuestro entorno, pues como otras veces hemos advertido, el Proyecto tiene como misión principal fomentar el uso creativo de esas tecnologías emergentes que ya tenemos en las manos, en función de lo que podríamos llamar la informatización de la gestión cultural.

Ignoro cuál es el plan que como moderador de la mesa se estará planteando Yoan Pico. Supongo que no podremos eludir la teoría, pero en lo personal me encantaría que fuéramos capaces de, más que hablar de lo que desearíamos tener en un futuro (imaginarlo en un plano teórico), nos concentráramos en las potencialidades de todo eso que ya tenemos en nuestras manos, y que lamentablemente el sistema institucional de la cultura en Cuba todavía no aprovecha de manera óptima.

Hay varios ejemplos de quehacer informal que desde hace tiempo vienen marcando un referente en la isla, y que por las más diversas razones no acaban de ser incorporadas al trabajo cotidiano de las instituciones culturales. Pienso en proyectos como Claustrofobias (de Santiago de Cuba) o la propia La Liga, que tiene como líderes precisamente a María Antonia Borroto Trujillo y Yoan Pico.

Los retos y desafíos a los que alude el título del panel, por tanto, creo que no se concentrarían definitivamente en la carencia de tecnologías (que también influye, desde luego), como en la ausencia de una Política Pública que desde el área de las Humanidades Digitales acompañe a lo que en términos más generales ya viene impulsando la máxima dirección del país cuando se habla de informatizar a la sociedad.

Por eso, para mí la gran pregunta que debería movilizar las reflexiones de ese panel, sería esta: como artistas, ¿estamos preparados para incorporarnos a esas transformaciones que ya se viven de un modo natural en los escenarios de la vida cotidiana?

Juan Antonio García Borrero  

Conferencia de Prensa sobre la Feria del Libro en Camagüey

Dentro de un rato, exactamente a las diez de la mañana, se estará celebrando en el Café “La Comarca” (de la Asociación Hermanos Saíz), la Conferencia de Prensa sobre la Feria del Libro en Camagüey.

El Proyecto El Callejón de los Milagros se sumará a esta gran fiesta cultural con dos acciones que nos parecen de lujo: una cibertertulia con el destacado periodista e investigador de los medios Ignacio Ramonet, y un panel donde se abordarán los retos y desafíos que ya están imponiendo las tecnologías emergentes a la producción literaria y artística contemporáneas.

Ignacio Ramonet en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

En lo personal quiero agradecerle a Ignacio Ramonet su disposición a participar como invitado en la Cibertertulia El Callejón de los Milagros. Esto es un viejo sueño que ya tiene más o menos cinco años, pues cuando quisimos hacer nuestra primera cibertertulia (no lograda por razones que no vienen al caso ahora mencionar) habíamos previsto realizar una suerte de videoconferencia que nos conectara en tiempo real.

Gracias a la gentileza de Iván Giroud, que nos puso en contacto, durante todos estos años le he enviado de modo sistemático a su correo las ideas manejadas en El Callejón, y que se inspiran en parte de esas reflexiones que ha publicado en sus libros y artículos.

Por eso, cuando el año pasado finalmente nos vimos cara a cara en Camagüey, y me presenté como el que bombardeaba su correo con noticias del Callejón de los Milagros, no me sorprendió que fluyera la conversación con total naturalidad.

Sin embargo, debo decir que lo que más he agradecido en estos fugaces intercambios camagüeyanos ha sido la complicidad cinéfila. Como es obvio, Ramonet es reclamado en diversos espacios como politólogo, porque es evidente que tiene allí una obra con mucho que aportar, pero a mi juicio los cinéfilos estamos desaprovechando el saber de alguien que, por cierto, descubrió a nuestro país a través del cine cubano.

Y es sobre eso que le he propuesto que hablemos el próximo jueves en la Cibertertulia El Callejón de los Milagros: ¿qué significa ser cinéfilo en el siglo XXI?  

Juan Antonio García Borrero


LA FERIA DEL LIBRO EN EL CALLEJÓN

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

Jueves 5 de marzo/ 5:00 p.m.

Cibertertulia El Callejón de los Milagros

Tema: La cinefilia en el siglo XXI

Invitado: Ignacio Ramonet

Conduce: Juan Antonio García Borrero

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

Sábado 7 de marzo/ 4:00 p.m.

Panel: Las nuevas tecnologías y la producción literaria y artística: retos y desafíos

Modera: Yoan Pico

Participan: Rodolfo Tamayo, Juan Antonio García Borrero, María A. Borroto y Manuel Castro

La Feria del Libro en El Callejón de los Milagros

Se acerca a Camagüey la Feria del Libro, que esta vez se celebrará en la ciudad de los tinajones entre los días 4 y 7 de marzo. Y aunque en las diversas promociones que ya están saliendo no aparece el Callejón de los Milagros como uno de los espacios donde podrá vivirse esa fiesta, nos complace anunciar que en esta céntrica zona camagüeyana también realizaremos acciones que quieren fomentar el gusto por la lectura.

Porque como hemos argumentado en otras ocasiones: esta debería ser la Feria del Libro y la Lectura, toda vez que, si restringimos los esfuerzos de promoción únicamente a lo que estaría asociado al libro en soporte papel, nos estaríamos perdiendo la atención de un gran número de lectores que ya optan por disfrutar del acto de leer de maneras diferentes a la tradicional.

Las posibilidades para ser creativos en estos escenarios son infinitas. Los amigos del Proyecto El Callejón de los Milagros seguramente recordarán que el año pasado organizamos una Cibertertulia con el nombre de “Diez libros que estremecieron el cine”, la cual acompañamos con una exposición de carteles de películas inspiradas en la literatura, y a los cuales le generamos códigos QR que permitieron a los usuarios, utilizando los dispositivos que ya tienen en sus manos, descargar en cada caso las novelas que inspiraron las películas, o los guiones cinematográficos, o las bandas sonoras (entre otras seleccionamos El Padrino, El siglo de las luces, o El callejón de los Milagros).

Este año estaremos hablando del Catálogo de Libros vinculados al cine cubano o publicados por editoriales cubanas, y al cual se puede acceder desde la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC), que ya se encuentra online.

Como la ENDAC está proponiendo un modo de aproximarnos al cine cubano donde podamos cartografiar no solo las películas y cineastas que hacen esas películas, sino también las tecnologías utilizadas, las salas cinematográficas, o los libros que se escriben alrededor del fenómeno audiovisual, entonces será posible construir esa suerte de atlas a través del cual se conectan las múltiples áreas vinculadas a ese conjunto de imágenes en movimiento que los espectadores disfrutan en una pantalla.

Para poner un ejemplo más concreto: los que accedan ahora mismo a la ENDAC podrán encontrar en orden alfabético información sobre los libros con temática cinematográfica que ya se han registrado en la base da datos, pero también pudieran hacer una búsqueda más particular, y entonces podrían encontrar las diversas editoriales con sus respectivos listados (Ediciones ICAIC, Editorial Oriente, Editorial Arte y Literatura, Ediciones UNIÓN, Editorial Ácana, etc).

Y si se entrara a la página de la Editorial Ácana, ahora que queremos resaltar la importancia no solo de los 20 años del sistema de ediciones territoriales al cual pertenece, sino también sus treinta años de fundada, entonces se encontraría la relación de libros publicados e información sobre los autores, pero además el link del sitio digital, así como las redes sociales (Facebook, por ejemplo) donde los lectores interactúan en tiempo real.

El pasado 8 de febrero tuve el inmenso privilegio de que los amigos de Cuba Literaria y su foro de Cuba Digital me invitaran a presentar la ENDAC en la Feria del Libro de La Habana. He tratado de insistir en una idea que me parece esencial: con la ENDAC no estamos presentando un producto hecho. Es decir, no estamos mostrando un libro o una publicación ya terminada, sino en todo caso una manera novedosa de gestionar la producción, distribución, y consumo cultural. O dicho de otro modo: lo que estamos facilitando son rutas de aprendizajes que pueden ser gestionadas de modo interactivo por los usuarios que se conecten a la red atendiendo a sus propios intereses.

Y por eso es que es tan necesario que el Estado invierta en la infraestructura tecnológica, pero mucho más, en la formación de usuarios que sepan usar creativamente esa tecnología.

Juan Antonio García Borrero

Sobre la transformación digital en el sector cultural cubano

Como ya se viene anunciando, del 21 al 24 de abril estaremos celebrando en Camagüey el V Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales. Este evento tiene entre sus objetivos contribuir a la necesaria informatización de la gestión cultural de nuestras instituciones, algo que si bien en el papel suena fácil de lograr, en la práctica conoce todo tipo de resistencia analógica.

Uno de los asuntos que se estará abordando en el evento es el relacionado con el Laboratorio de innovación para la transformación digital en el sector de la Cultura, que, teniendo como financista principal a la Unión Europea y ejecutor inmediato a la Unión de Informáticos de Cuba (UIC), tiene a Camagüey entre las cinco ciudades cubanas beneficiadas con ese proyecto transnacional.

Según puede leerse en la documentación oficial, “el Laboratorio en Camagüey trabajará por incentivar los ecosistemas de innovación tecnológica que tributan a la transformación digital en el sector de la Cultura, con un enfoque de desarrollo local, promoviendo la co-creación entre las instituciones culturales y el ciudadano en el marco de los ecosistemas locales”.

Pienso que el principal desafío que tiene ahora mismo el sistema institucional de la cultura en Cuba es asumirse como parte de un proceso que es transversal, que lo atraviesa todo, y que está generando escenarios para los que ya resulta inútil apelar a las antiguas maneras de gestionar las culturas.

Pero para ello se tendría que asumir una verdadera alianza estratégica con la Unión de Informáticos de Cuba, algo que lamentablemente ahora mismo no existe. O por lo menos hablo desde mi experiencia personal: he participado en innumerables eventos, congresos, asambleas de balance, etc, donde el sector cultural rinde cuenta de su comportamiento, y jamás he visto como invitado a alguien de la UIC, organización que podría ser a la larga el puente que nos permita llegar a eso que en otros lugares llaman Humanidades Digitales, y que entre nosotros es todavía un término exótico.

De manera que sobre estos temas estaremos hablando en el próximo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, y también proponiendo un nuevo modelo de negocio en los servicios de alquiler de películas que brinda la Mediateca “Tomás Gutiérrez Alea”, la cual quedará reinaugurada el próximo 24 de marzo como parte del homenaje que realizaremos al ICAIC el día de su fundación.

Si una idea estamos defendiendo en el Proyecto El Callejón de los Milagros es que la informatización de la gestión cultural tiene que medirse a partir del impacto creativo que tengan en los usuarios el uso de las nuevas tecnologías, incluyendo ese Internet que, como apuntaba en su momento Desiderio Navarro, “llega a Cuba en un contexto de extendido ciberanalfabetismo, por no haberla vivido como cosa cotidiana de la vida práctica”.

Un teléfono tiene que servir para algo más que llamar o mantener localizable a los otros, colgar fotos en Facebook o Instagram, o reciclar en Twitter las noticias que podemos leer en un periódico: y es allí donde las soluciones que nos brinden espacios como el Laboratorio de innovación para la transformación digital en el sector de la Cultura se van a apreciar mucho mejor en un plazo no tan largo.

Juan Antonio García Borrero

Café Nuevo Mundo, otro sueño, otra realidad

En el post anterior mencioné la importancia de aprender a convivir con la ciudad pendiente, la ciudad que queremos, la ciudad que soñamos.

Estas imágenes y el texto que comparto hoy que Camagüey está cumpliendo nuevo aniversario, hablan de lo que todavía es un sueño: el Café Nuevo Mundo, pero al cual muy pronto se podrá acceder, y que quedará ubicado en lo que ahora es el lobby del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo.

Aspiramos a que no sea simplemente un Café más, sino que se integre de modo coherente a los servicios que la institución cultural (la primera de su tipo creada en el país), brinda a diario (proyección de películas, uso de la Mediateca, exposiciones de pequeño formato, etc).

Ojalá sea este el inicio de una gestión urbana que, por fin, le conceda a esa calle tan transitada (lo mismo por camagüeyanos que foráneos), un aprovechamiento eficaz de la infraestructura que ya existe.

JAGB

Cine y Café, la pareja ideal

Dicen que la vida moderna comenzó en un Café.

Por eso no parece casual que los hermanos Lumière escogieran el Salon Indien du Grand Café del Boulevard de París para presentar su invento por primera vez ante un público conformado por 33 personas, como todavía alerta una lápida conmemorativa que existe en la fachada del antiguo edificio, con la siguiente leyenda: “Aquí se celebraron, el 21 de diciembre de 1895, las primeras proyecciones públicas de fotografía animada mediante el cinematógrafo, aparato inventado por los hermanos Lumière”.

En el fondo, un Café es lo más parecido que hay al Cine, ese paradigma de modernidad donde las historias se van entrecruzando en una pantalla, mientras se nos revela la diversidad del mundo y su permanente complejidad. Lee el resto de esta entrada