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Cursos preparatorios para ingresar al ISA en Camagüey

Desde el 11 de octubre hasta el mes de diciembre, se estarán desarrollando cursos preparatorios para aquellas personas que aspiren a ingresar en la Filial del ISA en Camagüey.

El Cronograma sería el siguiente:

Español (Redacción y Ortografía) con la profesora Linet Hernández en la sede de la Filial del ISA en el Carmen (Horario: 11.10 am a 12.45 pm)

Referentes culturales con los profesores María Antonia Borroto Trujillo y Luis Basulto (Horario: 9am a 11 am)

Apreciación e historia del cine en la UNEAC (Horario: todos los miércoles a las 4 pm con el profesor Armando Pérez Padrón).

Apreciación sonora (Radio) con Alberto González Quiroga (Horario: 8 am a las 12 pm todos los martes)

Alfabetización informacional y formación de usuarios con Juan Antonio García Borrero, en la sede del Proyecto El Callejón de los Milagros (Horario: todos los jueves de noviembre, de 10. 00 am a 12.00 pm)

Como tal vez sea lo menos conocido, vale la pena explicar de qué va la Alfabetización informacional y formación de usuarios. Se trata, en primer lugar, de familiarizar a los futuros aspirantes a estudiar en el ISA, con los fondos existentes en la Mediateca del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo.

Pero no solo estaríamos mostrándoles el Catálogo de películas y libros que allí existen, toda vez que la alfabetización informacional, a diferencia de esa formación de usuarios que normalmente se fomenta en las bibliotecas (donde apenas se promueve el uso de las instituciones y sus servicios), aspira a incluir otras competencias que tendrían que ver con la autonomía del usuario, y la creatividad del mismo a la hora de filtrar la información.

JAGB

Las mediatecas y los libros digitales

Un artículo de Naskicet Domínguez Pérez, líder junto a Yunier Riquenes García de ese renovador proyecto que es “Claustrofobias”, me ha puesto a pensar una vez más sobre la suerte de los libros (digitales y de papel) y la lectura en estos tiempos.

Sobre todo, me ha puesto a pensar en lo que ha significado para el crítico tradicional de cine, la llegada de ese maremágnum de libros digitales que hoy tenemos al alcance de nuestras manos.

Hace veinte años, para el crítico de cine residente en Cuba, el acceso a la literatura especializada más actualizada estaba totalmente clausurado. De allí que cuando uno revisa los capítulos referenciales de las diversas investigaciones que se venían publicando en el país, uno descubre que los autores hemos estado dialogando, en la mayoría de los casos, con clásicos de un período de la historia del cine donde pocas veces se imaginó el orden de las cosas que ahora mismo estamos viviendo. De hecho, esto sigue siendo lo dominante.

Para poner un ejemplo bien cercano: en la Mediateca del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo contamos con más de cinco mil títulos que, paradójicamente, apenas se usan por la comunidad académica vinculada a estos asuntos. Esto nos permite deducir que la cuestión no está en el número de libros que tengamos al alcance de nuestras manos, sino en las maneras en que, de un modo efectivo, ponemos a circular las ideas que a través de esos volúmenes se estarían discutiendo.

En lo personal tengo varias insatisfacciones, que tendrían que ver más con las iniciativas del sistema institucional que con las precariedades económicas del país que muchas veces se sacan a relucir. Pondré un ejemplo concreto: este año se convocó dentro de la Feria del Libro un espacio que abordó la temática de las publicaciones digitales, pero se hizo en un entorno absolutamente analógico (el Café La Comarca) donde todavía no ha podido crearse una infraestructura más o menos similar a la que hay en el Callejón de los Milagros.

Y que conste que lo ideal sería multiplicar las experiencias del Callejón, no que todo tenga que hacerse en ese lugar. Yo sueño, por ejemplo, con la posibilidad de llegar a la Biblioteca Julio Antonio Mella, y en vez de tener que acceder a un catálogo de papel que es el mismo que yo usaba en mis tiempos de estudiante universitario, descargar la APK que me permita interactuar con la información que pudiera brindar esa institución.

Es tan solo una de las tantas posibilidades que brinda la revolución digital, y de la cual hemos estado hablando en los últimos cinco años.

Juan Antonio García Borrero

Cine Club Elpidio Valdés: la ciudad como aula inteligente

Varias personas se han acercado con el fin de saber un poco más de ese Programa de Verano que hemos preparado para los miembros del Cine Club Elpidio Valdés, con el nombre de “Conoce tu ciudad”.

Se trata de una acción que descansa en buena parte de las ideas discutidas en las cuatro ediciones del Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales que desde el 2016 celebramos cada mes de abril en Camagüey.

El objetivo fundamental del Programa es que estos niños y niñas que están en cuarto, quinto, y sexto grado de Primaria, descubran junto a sus padres la ciudad donde viven, utilizando en este caso los diferentes dispositivos que ya tienen en sus manos (teléfonos, tablets, cámaras).

Para ello deberán documentar, ya sea a través de fotos o pequeños videos, cada una de las experiencias vividas en el ciclo de visitas que se han organizado a diferentes instituciones y lugares emblemáticos de la ciudad.

La gran finalidad estaría en que esos niños incorporen de un modo natural a sus hábitos digitales el uso creativo de la tecnología, en este caso colaborando con los otros miembros del cine-club en lo que sería una suerte de documental compilatorio de los mejores momentos del ciclo de visitas, armado a partir de lo que los propios niños han podido registrar con sus cámaras. Con ello estaríamos contribuyendo a formarlos dentro de una cultura de redes pensada desde la perspectiva de un sistema institucional.

No menos importante es regalarle la experiencia de ver una película en pantalla grande. En muchos de nuestros encuentros académicos nos quejamos de los gustos que ahora mismo dominan en el área del consumo audiovisual. Sin embargo, no tomamos en cuenta la precariedad de buena parte de las salas cinematográficas donde el Estado ofrece sus servicios: sin salas donde ver cine sea realmente una experiencia gratificante, no se puede aspirar al regreso de los espectadores.

De allí que el reciente equipamiento técnico del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo con tecnología de última generación forme parte de las estrategias trazadas en su conjunto.

Juan Antonio García Borrero

Cultura audiovisual, tecnologías digitales, y un Callejón…

Faltan apenas 10 días para que comience en Camagüey el IV Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales. Pero vale aclarar que esa noche inaugural en realidad no estaremos dando inicio a un evento que durará, según lo planificado, apenas tres días, sino abriendo las puertas simbólicas de un espacio de animación sociocultural (El Callejón de los Milagros en su segunda etapa) que aspiramos se convierta en plataforma permanente de gestión cultural para la comunidad camagüeyana.

Entonces, más allá de las actividades puntuales que tengamos, quizás sea esta la gran oportunidad que nos permita acabar de entender, por fin, que hablamos de un entorno envidiable por céntrico, donde podrían estar presentes de modo sistemático, y a lo largo de todo el año, las proyecciones cinematográficas, pero también la presentación de libros, los conciertos acústicos, el teatro callejero, la exhibición de lo mejor de nuestra artesanía local.

Ese ha sido el gran objetivo de los Encuentros sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales en todos estos años: propiciar acciones que permitan impactar en el espacio público, con resultados concretos que permanezcan en el espacio y en el tiempo, más allá de los días que dure la reunión, como pueden demostrar la existencia de ese wifi gratuito que existe en todo el Paseo Temático, el Portal El Callejón de los Milagros y su Aplicación Móvil, las carteleras electrónicas, o la Galería QR.

Aunque la conferencia de prensa para informar sobre el evento ha sido convocada para el próximo miércoles 17 de abril, podemos adelantar que en esta ocasión la cuarta edición del Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales quiere convertirse en una gran vitrina de la producción del audiovisual cubano en su dimensión más integral.

Por eso tendremos entre nosotros a Ramón Samada, presidente del ICAIC, y Tania Delgado, vicepresidente del organismo, inaugurando las sesiones teóricas con un panel que hemos titulado Sobre el Decreto-Ley “Del Creador Audiovisual y Cinematográfico Independiente”, antesala para que a segunda hora la mesa conformada por Eduardo del Llano, Gustavo Arcos, y Antonio Enrique González Rojas nos trace un primer mapa tentativo de lo que podría ser ahora mismo esa producción audiovisual independiente que ya existe, y para la cual se disponen nuevas regulaciones en respuesta a las viejas demandas de los cineastas del patio.

De allí que también sean importantes las proyecciones que tendrán lugar en el Multicine Casablanca y el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, en esta ocasión con la presentación especial de tres largometrajes de ficción (Nido de mantis, de Arturo Sotto, Club de jazz, de Esteban Insausti, El viaje extraordinario de Celeste García, de Arturo Infante), así como par de ciclos donde podrán apreciarse algunos de los materiales premiados en la recién concluida Muestra Joven Icaic, y una selección de cortos independientes concebidos a lo largo de lo que va del siglo XXI.

A ello habrá que sumar los talleres de creatividad que se impartirán, dirigidos al trabajo directo con los niños en el área de la creación audiovisual, la reinauguración de la sala del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo con un nuevo equipamiento técnico que incluye la proyección 3D, así como el homenaje que le haremos al director mexicano Jorge Fons, autor de la emblemática El callejón de los milagros, una de las figuras esenciales del Nuevo Cine Latinoamericano (Los albañiles, Rojo amanecer), y quien casualmente cumple sus ochenta años de vida el 23 de abril, un día antes de su llegada a Camagüey. ¿Quién mejor que él para ayudarnos a reinaugurar El Callejón de los Milagros de Camagüey en su segunda etapa?

Juan Antonio García Borrero

Pensando lo digital desde la Feria del Libro de Camagüey

El sábado pasado, como parte de las actividades de la 28 Feria del Libro en Camagüey, participé en el panel organizado por la revista “La Liga” con el título “Las redes sociales: ¿autismo o nuevos horizontes?”, acompañando en este caso a Maité García, Soledad Cruz, Yohan Pico y María Antonio Borroto.

Casi todos los títulos para paneles suelen ser grandes provocaciones, y este no deja de ser la excepción. El autismo es ese “trastorno psicológico que se caracteriza por la intensa concentración de una persona en su propio mundo interior y la progresiva pérdida de contacto con la realidad exterior“.

No creo que eso sea exactamente lo que predomine en redes como Facebook, donde el narcisismo dominante más bien lo que impone es el descuido de nuestro Yo más auténtico, con el fin de agradar y recibir Likes de los posibles seguidores. Por tanto, en las redes sociales no es tanto el mundo interior lo que se cultiva, como lo externo, eso que la edad del selfie que vivimos, ha conseguido legitimar de modo apabullante.

Creo que, comparado con otros años, la Feria del Libro en Camagüey ganó a la hora de pensar lo digital, tomando en cuenta que en su Programa también se incluyó un panel para hablar de las revistas digitales, mientras que en la Galería QR del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo se inauguró una Exposición que propone el enfoque transmedial de nuestras gestiones culturales, en este caso vinculando la promoción cinematográfica a la promoción de la lectura.

Sin embargo, nada de esto todavía se piensa digitalmente con una perspectiva de conjunto. Para empezar, no le encontré mucho sentido a hablar de lo digital en un contexto analógico como La Comarca, cuando todas las condiciones estaban creadas para lograr ese diálogo interactivo en El Callejón de los Milagros, donde las personas hubiesen podido acceder de modo gratuito lo mismo a la colección de la revista La Liga, que a los números de la publicación de Etecsa (Tono) presentada en una de las tertulias, o aprenderá descargar los contenidos de Citmatel.

Luego, estamos hablando de que necesitamos que esa formación de usuarios creativos que tanto necesita el país debe incluir a los de abajo, pero también a quienes desde arriba trazan las estrategias de informatización.

En el conversatorio de La Liga expuse mi reserva con el uso hegemónico que se hace de Twitter por el grueso de nuestros servidores públicos. No digo que no se use para el combate ideológico, pero tenemos que acabar de comprender que el mundo digital nos está proponiendo algo absolutamente inédito, y que, por tanto, tenemos la oportunidad de ser creativos desde la institucionalidad, y poner la imaginación en función del bien público.

Mas para ello hay que impulsar un aprendizaje que nos involucre a todos, y especialmente, a los servidores públicos; es decir, a quienes con su capacidad de decisión puede mañana influir en las Políticas Públicas.

Juan Antonio García Borrero

Ignacio Ramonet en “El Callejón de los Milagros”

Acabamos de recibir la visita del intelectual Ignacio Ramonet en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo. Que alguien que ha estudiado con tanta agudeza el fenómeno de las nuevas tecnologías, resalte el uso creativo que acá intentamos impulsar, es algo que resulta bien estimulante.

Y como siempre digo, este es un Proyecto de muchos (Sectorial Provincial de Cultura, Centro Provincial del Cine, Unión de Informáticos de Cuba, además de otros aliados), así que el reconocimiento pertenece a esos que a diario ayudan a que el sueño permanezca y crezca.

JAGB

IV Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales: el cartel.

Gracias al talento y la complicidad del diseñador David González, ya tenemos el cartel del IV Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, que celebraremos entre los días 24 y 27 del mes de abril en la ciudad de Camagüey.

Me gusta mucho la imagen a la que esta vez ha apelado el artista: esa imagen del suero con el Código QR en su interior, nos invita a pensar de modo crítico el estado de salud de las actuales sociedades humanas. Podríamos preguntarnos, ¿ese exceso de información que a diario nos inyectan a través de los más diversos medios no estará naturalizando nuestra condición de infoxicados permanentes?, ¿será la sueroterapia informativa el remedio o el veneno que determinará nuestra suerte final como especie?

Mi criterio es que, más allá de la posición facilista que gusta de tomar partido sin demasiados argumentos, lo mismo para respaldar a los apocalípticos que a los integrados, es posible desarrollar una cultura donde podríamos apropiarnos de las innegables fortalezas y oportunidades que aportan cada una de las tecnologías emergentes, para ponerlas en función del bien público.

Para ello será preciso dejar a un lado la tendencia a pensar lo tecnológico desde el determinismo ingenuo. El hecho de poseer tecnologías sofisticadas en nuestras manos no garantizará de modo mecánico que los individuos harán un uso creativo de las mismas: el progreso cognitivo no tiene nada que ver con el progreso de la técnica.

En este sentido, la responsabilidad pública del Estado en cuanto a la informatización de la sociedad debería orientarse hacia la construcción de entornos que garanticen el desarrollo de la inteligencia colectiva, pues, como bien ha apuntado Pierre Lévy, “muy a menudo, en el momento en que deliberamos sobre los usos públicos de una tecnología dada, ya se han impuesto ciertas maneras de hacer. Antes de que tomemos conciencia, la dinámica colectiva ha cavado sus surcos”.

Me sigue pareciendo que Cuba tiene todas las condiciones creadas para impulsar este tipo de informatización de corte humanista. Como es lógico, tendrá que vencer la resistencia analógica de aquellos que, como es natural, asocian la emergencia de todo este conjunto de artefactos y nuevas prácticas culturales como la manifestación de un “otro” amenazador, pero al mismo tiempo tendremos que empeñarnos en formar usuarios capaces de superar esa sensación de incertidumbre generalizada que nos rodea, y que incluye a los que están a favor de la informatización. Lévy lo dice mucho mejor que yo:

A decir verdad, cada uno de nosotros se encuentra poco o mucho en este estado de desposesión. La aceleración es tan fuerte y tan general que incluso los que consideran estar más “a la última” están, en diversos grados, desbordados por el cambio, pues nadie puede participar activamente en la creación de las transformaciones del conjunto de las especialidades técnicas, ni siquiera seguirlas de cerca”.

Una informatización donde la relevancia de lo inmaterial sea similar a la infraestructura técnica, nos garantizará tener a la mano siempre el recurso de las Humanidades Digitales, y con ello, al conjunto de seres humanos que a diario construyen sus sueños.

Juan Antonio García Borrero

 

 

La Feria del Libro en El Callejón de los Milagros

Ya podemos anunciar el programa de actividades que el día 7 de marzo, a partir de las cinco de la tarde, tendremos en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo como parte de la Feria del Libro que se celebrará en Camagüey del 6 al 10 de marzo.

Para esa ocasión hemos preparado un conjunto de acciones que propone el uso creativo de las nuevas tecnologías en función de la promoción de la lectura. En un primer momento dejaremos inaugurada en la Galería QR ubicada en esa institución la Exposición “Diez libros que estremecieron el cine”.

El público asistente podrá admirar los posters de diez películas que tuvieron su inspiración en la literatura, y escaneando el Código QR que podrá apreciarse en el borde inferior derecho, descargar del Portal El Callejón de los Milagros los libros digitales que en cada caso dieron lugar a la película, así como información sobre la cinta y el libro, premios recibidos, y otros contenidos de interés, que pueden ir desde reseñas críticas hasta bandas sonoras de los filmes.

A segunda hora tendremos la Cibertertulia El Callejón de los Milagros, donde precisamente se estará hablando de las nuevas prácticas culturales asociadas a la existencia del libro y la lectura en la era de la sociedad digital.

Para terminar, Aracely Aguiar presentará el libro El suicidio de la sabiduría (Editorial Ácana, 2018), reconocido con una Mención especial Puerta de Papel en la recién finalizada Feria Internacional del Libro de La Habana.

PROGRAMA DE ACTIVIDADES

5:00 p.m.

Galería QR (Complejo Audiovisual Nuevo Mundo)

Exposición “Diez libros que estremecieron al cine”.

Presenta: Juan Antonio García Borrero

 

5.30 p.m

Complejo Audiovisual Nuevo Mundo

Cibertertulia El Callejón de los Milagros

Tema: “Las nuevas prácticas culturales asociadas al libro y la lectura”.

 

6.00 p.m

Presentación del libro: El suicidio de la sabiduría (Mención especial Puerta de Papel en la recién finalizada Feria Internacional del Libro de La Habana), de Juan Antonio García Borrero, por Aracely Aguiar.

Post-reunión

Hoy en la mañana participé en la asamblea de los miembros de la Filial de Cine, Radio, y Televisión de la UNEAC de Camagüey. En lo personal me había prometido no intervenir porque ya en los encuentros previos había expresado mis principales inquietudes. Pero intervine.

Y es que me sigue pareciendo que en estas asambleas insistimos en partir de cero, como si no se hubiesen tomado acuerdos en el Congreso anterior, a los que ahora habría que aludir. Por ejemplo, ¿cuándo vamos a rendir cuenta de lo logrado o no logrado en la relación Cultura-Educación/ Cultura-Turismo/ Cultura-Nuevas tecnologías? Recuerdo que algunas de estas preguntas las puse por escrito en un post reciente, pero lamentablemente, siguen sin encontrar respuestas o complicidades a la hora de encararlas.

Por otro lado, está mi incompetencia a la hora de explicar lo vinculado a la informatización de la gestión cultural. He perdido la cuenta de las veces que lo he conversado con mis colegas: nadie habla de obligar a las personas a que tomen cursos de informática, sino de generar experiencias institucionales donde los individuos apliquen lo que ya saben de un modo informal al consumo cultural.

Pero esta incompetencia personal para explicar con claridad el asunto propicia que todavía muchos artistas y directivos de la UNEAC piensen que queremos obligar a las personas a que se conviertan en expertos en informática, cuando de lo que estamos hablando es que, como parte de una Política Pública, se generen entornos informatizados donde los ciudadanos (sean artistas o consumidores de cultura) puedan interactuar con las tecnologías que ya poseen en sus manos a partir del uso informal que ya están haciendo por su cuenta.

Admito que nada de eso lo he logrado explicar con claridad, y quizás por eso es que la experiencia del Callejón de los Milagros ni siquiera se tomó en cuenta inicialmente en el informe sometido a debate.

Así que lo que toca es eso: seguir insistiendo.

Juan Antonio García Borrero

Diez conceptos claves para un Callejón de los Milagros

El Ministerio de Cultura acaba de anunciar, como parte de sus estrategias de trabajo para el año 2019, el impulso de la informatización de su gestión cultural. Es una noticia muy buena, porque si bien la informatización es un proceso que afecta de modo transversal a toda la sociedad, el conjunto de prácticas asociadas a ellas al final es lo que ya ha ido conformando lo que dentro de poco llamaremos la cultura del siglo XXI.

Informatizar la gestión cultural, desde luego, es mucho más que poner el Internet en manos de los artistas, o llenar de tecnologías los diferentes espacios. La informatización va desde la propia producción artística hasta la posibilidad de que, ¡por fin!, como autor yo pueda cobrar desde Camagüey los honorarios correspondientes a una colaboración entregada a la revista Cine Cubano.

La informatización eficaz de la gestión cultural demanda de un estado mental digital, donde es imprescindible la infraestructura tecnológica, pero también la formación de usuario y dirigentes que sean capaces de detectar las fortalezas que hay en el uso creativo de todas esas tecnologías que ya tenemos en la mano.

Acá en Camagüey, en el Proyecto El Callejón de los Milagros, tenemos siempre a mano los siguientes diez conceptos claves, que nos ayudan a no perder el rumbo humanista del enfoque en medio del permanente desarrollo. No importa que mañana estemos hablando del 5G; con estos conceptos a la mano garantizamos que la gran meta siga apuntando a las Humanidades digitales.

DIEZ CONCEPTOS CLAVES PARA UN CALLEJÓN DE LOS MILAGROS

Jerarquización de la cultura audiovisual

En una época donde el “todo vale” pareciera que llegó para quedarse, y donde vivimos “infoxicados” con noticias banales que nos bombardean a diario, necesitamos recuperar el sentido crítico que permita ubicar dónde está lo valioso desde el punto de vista cultural, y ponerlo institucionalmente al alcance de quienes ahora mismo solo tienen conocimiento de lo que dicta el mercado y el consumo informal.

Inclusión digital genuina

Ya se ha reconocido en Cuba, al menos en teoría, el derecho de los ciudadanos a acceder libremente al mundo de los redes. Y cada vez hay más puntos wifi habilitados por Etecsa a lo largo de toda la isla, lo que garantizaría mayores facilidades para ese acceso. Sin embargo, la inclusión digital genuina no se satisface solamente con la conexión, pues en principio, estarían excluidos aquellos que no pueden pagar el todavía alto precio del servicio, pero también los que, teniendo los dispositivos y el dinero, carecen de las habilidades para usar creativamente esos instrumentos.   Lee el resto de esta entrada