Archivo de la categoría: Ley de Cine en Cuba

UN DOSSIER SOBRE LA LEY DE CINE EN CUBA POSIBLE

Ha sido un verdadero honor compartir ideas en este Dossier preparado por el sitio Cuba posible. Creo que los interesados en el tema encontrarán aquí uno de los panoramas más completos, y al mismo tiempo, plural, gracias al bueno tino de sus editores. Comparto mis respuestas, pero busquen las otras, que son formidables.

JAGB

JUAN ANTONIO GARCÍA BORRERO: “QUIERO UNA LEY DE CINE PARA CUBA, PERO CON EL ICAIC COMO ENTE RECTOR”.

Por Cuba Posible

  1. 1. ¿Cuál ha sido la forma de “hacer cine” en el contexto cubano después de 1959? ¿Qué rol ha tenido en este proceso el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC)?

No se puede entender bien el rol que ha jugado el ICAIC en la historia cultural de este país, si no se tiene en cuenta lo que no existía antes de 1959. “Hacer cine” en Cuba fue una práctica que comenzó a existir en el país con la llegada del francés Gabriel Veyre a La Habana, pero jamás tuvo el respaldo estatal. Muchas de esas películas realizadas por montones de soñadores antes de 1959 se perdieron, y es real que nunca consiguió organizarse en la Isla una industria cinematográfica, pese a que abundaban los técnicos competentes que eran contratados por equipos de producción mexicanos, por ejemplo.

El ICAIC surge en marzo de 1959, y es la primera institución cultural creada por el gobierno revolucionario en virtud de la Ley 169. Eran otros tiempos, y aunque la televisión ya comenzaba esa carrera en la que ha terminado por arrebatarle al cine el liderazgo del ocio, todavía en el mundo se pensaba que el cine (entendido como un paquete donde se incluía la película, pero también, el acto mismo de ir a una sala cinematográfica para disfrutar en pantalla grande cualquier historia) era la cumbre de la apreciación audiovisual.

Al ICAIC hay que verlo en ese contexto típico de los años sesenta, en que se consolidaron las cinematografías modernas y las políticas asistenciales de los Estados a sus producciones nacionales. Eso pasaba lo mismo en Francia que en la Unión Soviética, en Polonia o Gran Bretaña. Había a la vista una suerte de enemigo común (el cine hollywoodense), y se intentaba proteger una producción cinematográfica “diferente”.

Claro, que en el caso de Cuba coincidió con el inicio de la Revolución de 1959. Y esto le incorpora al ICAIC una responsabilidad que va más allá de lo exclusivamente estético. Mientras que los franceses impulsaban con la Nueva Ola la inconformidad con un modo de representación trasnochado, o los jóvenes ingleses se mostraban airados con un contexto que les oprimía existencialmente, en Cuba se proponía el más radical de los cambios políticos. Y sobre la base de esa propuesta de cambio violento se establecerían todas las reglas del juego. Lee el resto de esta entrada

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POR UNA NUEVA LEY DE CINE EN CUBA

Es excelente este documento que los cineastas cubanos han discutido, aprobado, y ahora circulan, con el fin de que tomemos conciencia de la necesidad de una Ley de Cine para el país.

POR UNA NUEVA LEY DE CINE EN CUBA

La construcción de una ley es potestad del Estado. Reclamar la atención de este y de funcionarios sobre un tema, aportar argumentos y documentación, e intervenir en el proceso de construcción de una ley es un derecho y un deber de los ciudadanos y de un gremio, una acción de profunda voluntad de implicación y participación. En medio de las cambiantes y complejas circunstancias del país, la promulgación de la Ley de Cine es una urgencia, una necesidad que no debe seguir siendo postergada.

ANTECEDENTES Y PANORAMA ACTUAL.

– 1959: Ley de Creación del ICAIC.

Cuba fue el primer país de América Latina en contar con una Ley de Cine. Mediante la Ley 169 del 2 de marzo de 1959, el Gobierno Revolucionario constituyó el ICAIC con la encomienda de crear una cinematografía nacional con una industria sólida y formar un público variado y culto. La historia del cine cubano es, en lo fundamental, el resultado del trabajo que permitió esa ley, la cual resultó un ejemplo en el continente. Contiene definiciones culturales y políticas fundamentales que conservan total vigencia. Lee el resto de esta entrada

ROBERTO SMITH, PRESIDENTE DEL ICAIC, SOBRE LA LEY DE CINE

Gracias a Gustavo Arcos, accedo a este texto publicado en Cubacine.

LOS CINEASTAS, EL ICAIC Y LA LEY DE CINE

Por Roberto Smith de Castro

Durante más de dos años, un numeroso grupo de cineastas cubanos, junto a directivos del ICAIC, el Ministerio de Cultura y de otras entidades del Estado Cubano, han trabajado en un grupo de propuestas de políticas para la reestructuración del cine cubano y del propio ICAIC. Sin embargo, todavía no se han logrado los cambios que necesitan el cine cubano y su institucionalidad.

Se utiliza el adverbio “todavía” para dar fe de que no han ocurrido los cambios propuestos y para subrayar nuestra seguridad de que los cambios serán posibles cuando se aprueben las propuestas que se analizan en el contexto mayor de la actualización del modelo económico y social cubano, que se propone fortalecer el socialismo en Cuba.

No podemos olvidar que con las políticas propuestas, cineastas e institución estamos interactuando con altos niveles de dirección de nuestro Gobierno, lo que sin dudas, es una oportunidad excepcional para el cine cubano. Con muchas más coincidencias que divergencias hemos avanzado no solo en la formulación de las propuestas, sino en procedimientos que pudiesen aplicarse en las que sean aprobadas.

Las políticas más importantes se refieren al reconocimiento legal del creador audiovisual como artista independiente, el reconocimiento legal de la producción audiovisual no estatal, a nuevos mecanismos de apoyo y estímulo a la producción audiovisual estatal y no estatal, a la transformación del ICAIC como entidad rectora del cine nacional y a las normativas jurídicas que deben proteger y regular al sistema del cine cubano.

En esta última dirección, se aspira a una Ley de Cine, normativa legal mayor que en muchos países, particularmente en América Latina, ha permitido importantes avances del cine nacional. Al mismo tiempo, la propuesta de Ley ha desatado lo que algunos interpretan como una controversia entre cineastas e instituciones. Algunos han pretendido utilizar el tema como instrumento de confrontación. En algunos medios nacionales e internacionales, la propuesta se ha manipulado, tergiversado o maltratado. Lo cierto es que la Ley de Cine ha estado, desde el comienzo del proceso de reestructuración, entre las propuestas de políticas de mayor alcance. Lee el resto de esta entrada