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LAS CINCO ESCENAS MÁS ERÓTICAS DEL CINE CUBANO DE TODOS LOS TIEMPOS

Al principio solté la idea como si se tratara de una broma. Éramos un grupo de amigos en Holguín, y aquella madrugada buscábamos relajar las tensiones del día, lleno de mesas teóricas, presentaciones de libros y películas, o entrevistas en la radio.

Ello ocurría en medio de un evento donde la representación del sexo femenino era mínima. Así que, si bien de vez en cuando nos enfrascábamos en conversaciones que giraban alrededor de los últimos filmes cubanos, de Sócrates, Kant, Nieztsche, Marx, Heidegger, o de algunas de las teorías más sofisticadas que han abordado a la cultura en general, en el momento menos esperado salía a relucir el asunto de lo femenino ausente (llegué a creer que donde uno de mis amigos defendía con vehemencia la validez de la fenomenología en verdad hablaba de femeninología, tal vez estimulado por la posibilidad de agarrar con nuestras manos ¡las cosas mismas!).

Sospecho que si la proporción de asistentes al evento hubiese estado a favor de las mujeres, o incluso en igualdad numérica, a lo mejor todavía estaríamos hablando del melodrama en el cine cubano, o de lo renovador de cierto audiovisual joven. O de cosas sofisticadas que hacen lucir a dos extraños que conversan por primera vez, como seres interesantes, capaces de evadir el lugar común en el que suele colocarnos todo pacto social.

Pero entre tantos “machos sin mujeres” era inevitable no experimentar en carne propia (nunca mejor dicho) las oscuras pulsiones que Carlos Montenegro supo sugerir desde el título de aquella novela magistral: Hombres sin mujer. Y propuse lo que se me antojaba un divertimento de ocasión, y una manera de aliviarles a algunos de mis compañeros la frustración que a cada rato rumiaban: convocar a una encuesta entre entendidos del tema y/o estudiosos del cine cubano, con el fin de elegir las cinco escenas más eróticas de esta filmografía, y publicar los resultados en el blog. Lee el resto de esta entrada

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PARA UNA ENCUESTA DE SIGHT & SOUND

Hace un par de meses llegó a mi buzón electrónico una carta firmada por Nick James, editor de la prestigiosa revista británica Sight and Sound, invitándome a participar en la famosa encuesta que desde 1952 y cada diez años, dicha publicación organiza con el fin de seleccionar “los diez mejores filmes de todos los tiempos”.

Sobra decir que esa invitación ha dejado una huella bastante intensa en lo que llamo mi egoteca, toda vez que se trata de una encuesta que ha sido referencia insoslayable en mi formación de cinéfilo empedernido y promotor de lo que se considera lo más sobresaliente de esta expresión artística.

Cuando era más joven (digamos que cuando tenía la edad del adolescente que comenzó a fijarse en este tipo de encuesta), yo pensaba que escoger lo más destacado era una operación excesivamente fácil. Pensaba que “lo mejor” es eso que permanecerá por lo siglos de los siglos. No tenía la más remota idea de la sutil, y al mismo tiempo brutal influencia que ejerce en nuestras mentes el sordo rumor de la opinión pública, que va y viene. Sobre todo si esa opinión es legitimada por “expertos” que exponen sus juicios apoyados en estudios que a su vez se basan en lo canonizado. Hoy mi escepticismo sistemático ante todo lo que se proclama definitivo me ha ayudado a ser más cauteloso cuando hablo de “lo mejor”.

De allí que esta escueta selección que hago hable del impacto que han tenido estas películas en mi visión, no tanto del cine, como de la vida. En lo estimulante que han resultado para mí a la hora de explorar mi imaginación. Porque para mí el verdadero arte es ese que nos ayuda a reconocernos espiritualmente en medio del laberinto de la existencia.

Las películas que simplemente “nos entretienen” ayudan a que el estado de ánimo no termine en el piso debido a los conflictos cotidianos, pero difícilmente nos hacen tomar conciencia del lugar que ocupamos en esa gran saga que es la vida. Ese es el gran mérito del verdadero artista, y en este caso, del cineasta que trasciende: que nos ilumina y nos ayuda a desenmascarar todo aquello que, sin darnos cuenta, se ha convertido en norma, y nos hace menos libres como individuos. Lo cual no quiere decir que el arte más trascendente tenga que apelar necesariamente a la estridencia vanguardista, o a la solemnidad tediosa que quiere pasar por actitud “seria”.

Quede pues esta selección como el testimonio de mi gratitud hacia esas películas (apenas diez de miles posibles) que mejor me han ayudado a asumir la vida como lo que es: como una conjura feliz de circunstancias casi siempre trágicas.

Juan Antonio García Borrero   Lee el resto de esta entrada

LA MEMORIA DE LA RETINA

Me ha encantado este trabajo que me hicieron llegar del investigador Carlos Espinosa Domínguez, tanto que le he pedido autorización para colgarlo en el blog. El autor no sólo ha tenido la gentileza de autorizar su reproducción, sino que añadió un breve párrafo donde él mismo comenta su secuencia predilecta. Agradezco la posibilidad que brinda a los amigos del blog, de compartir esas remembranzas que, con seguridad, estimularán nuevas evocaciones. En este mismo sitio puede consultarse los resultados de la encuesta que en su momento convocó la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica.

Juan Antonio García Borrero

LA MEMORIA DE LA RETINA
Carlos Espinosa Domínguez

Nueve escritores han escogido una secuencia del cine cubano que aprecian de modo especial y describen en pocas palabras las razones de su elección.

Hace unos días me puse a pensar en secuencias o escenas de películas que se me habían quedado grabadas de modo particular. De inmediato me vino a la memoria aquella con la cual termina Underground, el excelente filme de Emir Kusturica. Me parece una logradísima metáfora cinematográfica de lo que sucedió en la antigua Yugoslavia, tras la guerra de los Balcanes. Esas poderosas imágenes están indisolublemente ligadas a la música de Goran Bregovic, de tal modo que es difícil concebir unas sin la otra.

Al remitirme a nuestra cinematografía, me acordé de inmediato de la larga escena del combate entre mambises y españoles de La primera carga al machete (1968), de Manuel Octavio Gómez. Nunca he olvidado la impresión que me produjo ese filme cuando lo vi en su momento, pues desde el punto de vista formal era lo más audaz hecho hasta entonces en Cuba. La escena a la cual me refiero constituye su momento culminante y sorprende al espectador por varios hallazgos: su gran plasticidad, su eficaz empleo de la cámara en mano y del sonido directo, su ritmo frenético, que hace que las figuras humanas se vuelvan confusas y adquieran rasgos abstractos. De particular importancia es el trabajo realizado por Jorge Herrera, quien consiguió dar a la fotografía la textura de los antiguos daguerrotipos. Esa concepción da a las imágenes un fuerte tono expresionista, al tiempo que sugiere la erosión y el efecto calcinante provocados por el paso del tiempo. Recurso este muy acertado, pues la película adopta el formato de un falso documental.

Quise saber qué escenas del cine cubano aprecian de modo especial algunos escritores, y pedí a nueve de ellos que escribieran sobre ellas unas cuantas líneas. No se trata necesariamente, les aclaré, de “la mejor escena”, sino sencillamente de alguna que a través de los años siguen recordando. A continuación, las respuestas que me enviaron.

ORLANDO ALOMA. Periodista, poeta y crítico. Fue profesor en la Universidad de Oriente y durante varios años trabajó como traductor en El Nuevo Herald.

La escena más memorable del cine cubano para mí es una de la que no recuerdo nada. Tenía yo ocho años en 1950 y un tío, que trabajaba de operador de luces en cabaret y cine, me llevó a ver filmar una escena de Siete muertes a plazo fijo. No estoy seguro de si luego vi la película de Manolo Alonso en su estreno, pero cuando la he visto de adulto, no puedo identificar aquella escena, la primera que vi de cuerpo presente. Sólo recuerdo que actuaba Alejandro Lugo y eso no es mucho.

La verdad es que no hay ninguna escena de película cubana, ni de “antes” ni “después”, que mi memoria añore refrescar. Las he visto, para bien o para mal, y ahí están. Lo más cercano a una respuesta funcional es Rita Montaner cantando El manisero en El romance del Palmar (1938). Cada vez que la veo, en alguna reproducción de fragmentos de la cinta de Ramón Peón o en compilaciones de la industria de la nostalgia, la disfruto completa. Es el mejor Manisero que conozco. Incluso siento un placer peculiar en oír a Rita pronunciar “cucurruchito” de maní, así, con erre. Al menos, eso es lo que oyen mis dos oídos izquierdos.

CARLOS CABRERA PÉREZ. Periodista. Fue secretario de redacción de la revista Encuentro de la Cultura Cubana.

Las secuencias iniciales de Hacerse el sueco (2000), de Daniel Díaz Torres, son un fresco apretado de la Cuba de ahora mismo: diálogo de sordos, incluso entre la familia. Una hija pintando el pelo a su madre en medio de una casa habanera desvencijada, en un solar vertical. Suena el teléfono de la vecina y es una llamada para el padre de familia; un policía jubilado que aguarda un trabajo y que sigue diciendo: ¡ordene!, cuando contesta al teléfono. Su mujer está harta porque no entra dinero en casa, y madre e hija deciden irse al aeropuerto a pescar un turista para alojarlo en casa, haciéndole creer al marido que se trata de un sueco que viene a un intercambio con la universidad, donde estudia su hija. El ex policía refunfuña advirtiendo que no se fía de los extranjeros porque en la policía se han dado cada caso del carajo y su mujer le replica: Amancio, ya tú no eres policía.

Seguidamente, Amancio baja a pactar con Angelito (jefe de los delincuentes del barrio) que haya tranquilidad, mientras dure la visita del extranjero. Angelito le asegura que, a partir de ese momento, aquello será Miramar, previo pago del arreglo del motor de agua en CUC.

FAUSTO CANEL. Cineasta. Entre otros filmes, dirigió los largometrajes Desarraigo y Papeles son papeles. En 1987 publicó la novela Sin tiempo para pedir auxilio.

En 1969, acabado de irme de Cuba, comentaba en París con Néstor Almendros las dos películas emblemáticas del cine cubano de finales de los sesenta, Lucía, de Humberto Solás, y Memorias del subdesarrollo, de Tomás Gutiérrez Alea. Yo defendía la obra de Solás y Néstor la de Tirón, alegando que las películas de Gutiérrez Alea eran más importantes. La historia le daría la razón, puesto que la obra de Solás se fue viniendo abajo paulatinamente, mientras que la de Titón siempre mantuvo un alto nivel de pensamiento y cohesión. Pero todavía hoy creo que Gutiérrez Alea nunca supo “soltarse el moño”, “tirarse al monte” de la expresión puramente visual como lo hace Solás en Lucía.

Esa escena en que la tropa mambisa se enfrenta con la tropa española, carga de sables toledanos contra machetes de cortar caña, penetrándose los dos ejércitos hasta convertirse en un único tumulto fratricida, es para mí una imagen definitiva de aquel cine cubano de exaltación patriótica y de lirismo combatiente, que era entonces la voluntad primera de la producción del ICAIC. La cámara filmando a la altura adecuada, con un lente largo que aplasta la imagen, la comprime, para mejor expresar una guerra de independencia que era en realidad una guerra civil. Sí, faltan rostros negros en esa tropa mambí de esclavos libertos, pero ya esa es una queja que alude a una problemática nacional: la de eludir la esencial presencia negra en la historia de la “independencia” de Cuba.

JUAN ANTONIO GARCIA BORRERO. Crítico e investigador cinematográfico. Su libro más reciente, Otras maneras de pensar el cine cubano, recibió el año pasado uno de los Premios de la Crítica.

Hace poco la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica convocó a sus miembros a participar en una encuesta con el fin de seleccionar “las mejores películas del cine cubano”. Y por primera vez se habló de escoger las secuencias que más nos han marcado. Eso me parece muy bien, porque en realidad uno no recuerda a las películas de modo íntegro, sino por aquellos pasajes (lo mismo pasa en la literatura, y hasta en la poesía, con los versos que se nos quedan marcados) que retratan en pocos minutos, una fantasía, un temor, una esperanza, y nos ayuda a compartir esa experiencia íntima con el resto de las personas que conocemos. En el caso del cine cubano, hay varias secuencias que llegan a mi mente. La de Sergio anunciando su desintegración total, cosa que vemos en pantalla con un excelente trabajo de trucaje. La de La vida es silbar, donde la gente se desmaya al escuchar ciertas palabras. Me gustan esas, y otras, pero de preferir, me quedo con la del abrazo final entre David y Diego en Fresa y chocolate. Una película no cambia la realidad, pero puede ayudarte a transformar la visión que tengamos de ella, y contribuir a que seamos mejores personas. Ese abrazo entre David y Diego, a mi juicio, perdurará en la memoria de los cubanos por mucho tiempo.

CHELY LIMA. Narradora para niños y adultos. El año pasado apareció su novela más reciente, Isla después del diluvio.

Esta es mi secuencia favorita del cine cubano. Se trata de una magnífica escena de la primera parte de Lucía, que debemos a la maestría de Humberto Solás y al sabio oficio de su editor estrella: Nelson Rodríguez.

El personaje protagónico emprende una huida romántica con su presunto enamorado, Rafael, al cafetal de la familia, sin saber que el hombre con quien va es en realidad un voluntario español, empeñado en localizar el paradero del grupo de mambises entre los que se encuentra el hermano de Lucía. Hombre y mujer viajan a lomos de caballo, con ella abrazada a la cintura de él. Galopan a través de la campiña, en silencio. Y de repente, como salidos de la nada, aparecen las tropas españolas, en revuelto hervidero de jinetes. La mujer, aterrada, no entiende qué está pasando… Llama a gritos a su amante, preguntando. Él se limita a hacerla caer del caballo con un ademán en el que ni siquiera hay agresividad, sino más bien la displicencia con la que uno se saca de encima un insecto fastidioso.

Ahora Lucía avanza por un paisaje de pesadilla, donde ingresa la tropa mambisa. Pasan por delante de sus ojos los libertadores, antecedidos por un grupo de criaturas de estampa mítica: enormes negros desnudos, bellísimos, aullando con una mano aferrada a las riendas y la otra revoleando el machete. Los cuadros de la batalla nos remiten a esas imágenes ancestrales que traemos grabadas en el ADN, y que seguramente no son más que la batalla arquetípica eterna que una y otra vez se sucede en el interior de nuestras cabezas… Los centauros se baten como bestias. Por aquí y por allá, alrededor de la mujer espantada, se dejan escuchar los sonidos metálicos de las armas que se cruzan, los gritos de furor de los guerreros, los gritos de agonía de los que caen. Los grupos oponentes se embisten; dos oleadas de hombres se confunden.

Un rato después, el enfrentamiento ha terminado. Ahora reina el silencio. Lucía se mueve entre cadáveres, buscando a su hermano. Por unos segundos que se nos antojan larguísimos, un agonizante se tambalea enfrentándola, enloquecido, todavía con el arma en su mano, antes de caer definitivamente. Lucía sigue adelante. Por fin encuentra el cuerpo de su hermano y se derrumba sobre su pecho, en una explosión de remordimiento y dolor.

ROBERTO MADRIGAL. Editor y escritor. Con Manuel Ballagas, codirigió la revista Término. En 2005 publicó su primera novela, Zona congelada.

Me resulta curioso que de la infinidad de imágenes que debo haber visto del para mí muy olvidable cine cubano, lo que me ha quedado grabado por al menos 37 años es una frase a la cual no puedo precisar acompañamiento visual. Creo que jamás podré olvidar el momento en que en El hombre de Maisinicú, Reinaldo Miravalles, interpretando a Cheíto León, confronta a Sergio Corrieri, quien protagoniza a Alberto Delgado, ya sabiendo que era un agente infiltrado y le suelta con sorna: “Alberto Delgado cará…”. La frase tiene continuación, pero yo ya no recuerdo el resto con claridad. De la imagen tengo varios compuestos de las figuras de ambos actores que tanto trabajaron en el cine del ICAIC por casi 40 años, pero son fragmentos borrosos de un Miravalles que está hecho a pedazos de sus papeles en Rancheador, o en Las doce sillas, o en cualquier otra, y de un Corrieri que puede ser el de Memorias del subdesarrollo o hasta de En silencio ha tenido que ser.

Creo que lo que me la hace indeleble es el hecho de ver como con apenas tres palabras Miravalles, un actor excelente, hace polvo todo el esfuerzo de Corrieri, que a través del filme ha utilizado cuanto manerismo y gesticulación han estado a su alcance para darle vitalidad a su desabrida actuación como el supuestamente heroico agente del gobierno revolucionario. Y no solo lo desmorona como actor, sino que le arrebata el protagonismo y le da un giro al panfleto que desvirtúa su mensaje. Estoy seguro que fue una ironía no planeada.

ANTONIO ORLANDO RODRIGUEZ. Narrador. Cuenta con una extensa bibliografía para adultos y niños. Con la novela Chiquita obtuvo el Premio Alfaguara 2008.

Pido disculpas por no escoger una secuencia, sino dos. Ambas de El bautizo, la simpática comedia dirigida por Roberto Fandiño. La primera de ellas: cuando las familias antagónicas, lideradas por las matriarcas Amalia y Rosa (Dulce Velazco y Eloísa Álvarez Guedes, respectivamente), se enfrentan junto a la iglesia de Isla de Pinos. La segunda, casi inmediata: la alucinante batalla campal en el cementerio, con un arsenal de armas de fuego y espadas de piratas salidas de un ataúd, inverosímiles sepultureros como escapados de un teatro isabelino, y un macabro desenlace que no deja títere con cabeza tras la explosión de una bomba. Las dos secuencias son resultado de un crescendo tan absurdo como bien urdido. El bautizo me gusta por su mezcla de comedia popular de costumbres y de farsa de humor, más que negro, negrísimo; por su condición de auténtico divertimento. Vi esta película cuando se estrenó en los cines de La Habana, en 1968; la añoré durante los largos años en que su exhibición estuvo prohibida, y, al reencontrarla, varias décadas después, seguí encontrándola igual de desfachatada, original y auténtica.

JOSÉ MANUEL PRIETO. Novelista y cuentista. Autor, entre otros títulos, de Enciclopedia de una vida en Rusia, Livadia y Rex, traducidos a varios idiomas.

Puesto a recordar de manera un tanto arbitraria, con la arbitrariedad de la memoria, el momento más memorable para mí del cine cubano, pienso en la escena final de Las doce sillas de Tomás Gutiérrez Alea, cuando tras la infructuosa búsqueda de los diamantes, el Ostap Bender cubano entiende que ha perdido la partida y que no encontrará jamás aquellos diamantes que habían sido utilizados, según la novela de Ilf y Petrov y también según el guión de Alea y Ugo Ulive, a construir un flamante Club Obrero. “Ostap”, actuado por un todavía joven y muy delgado Reinaldo Miraballes, recoge la pelota con que unos niños juegan beisbol y de la manera más cándida les lanza la pelota, se pone a jugar con ellos con una expresión de genuina felicidad. No recuerdo ahora mismo si dice algo, pero es una escena en que la palabra “fiñe”, que todavía se usaba mucho en mi infancia encajaría perfectamente. La escena muestra una Habana que ya no existe, quizá más que nada por su ambiente, y también hay un poco de esa gran película con niños de Luis Buñuel, Los olvidados. Me pregunto si no había allí el arranque una película infantil que Gutiérrez Alea jamás filmó.

FERNANDO VILLAVERDE. Cineasta y narrador. En 1964 dirigió el cortometraje Elena. Entre otros libros, ha publicado Los labios pintados de Diderot y otros viajes imaginarios y Las tetas europeas.
Poco, poquísimo tengo que pensarlo para escoger la escena del cine cubano que más se ha grabado en mi memoria, lo cual equivale para mí a decir la que más me impactó y más me gustó. Y es que después de dejar Cuba en 1965 las películas cubanas que he visto se cuentan con los dedos de una mano. Muchos podrán atribuirlo al despecho, pero con la conciencia en la mano aseguro que han sido otras las razones, aunque no es ésta la oportunidad de enumerarlas.

Dicho esto y habida cuenta de que escojo dentro de un período limitado de tiempo, debo decir, pecando sin duda de egocéntrico pero no de poco sincero, que la escena que recuerdo con más placer del cine cubano se encuentra en un documental que yo filmé y firmé, El Parque, un corto de cerca de media hora rodado en 1963 cuyo tema central era la vida de los viejos que entonces poblaban a toda hora el Parque Central de La Habana. Y aquí no puedo dejar de mencionar el fundamental aporte que para este film representó la cámara del fallecido Jorge Herrera.

Esta secuencia que escojo, la última del documental, era como sigue: unas manos trajinan detrás de un muro del parque una grabadora o algo parecido, a fin de transmitir por los altavoces del parque, como se hacía creo que a diario al caer la tarde, piezas musicales que amenicen el paseo de la gente a esa hora. Aparece entonces en pantalla una mujer a la que se ha visto antes: una anciana de cabellos blancos y modales suaves, que pasea por el parque y delata que posiblemente no está ya en sus cabales. Irrumpe entonces la música, aunque no se trata de la habitualmente escuchada allí; es la Serenata de Schubert, en la versión cantada por el tenor sueco Jussi Bjoerling. Como movida por ella, la anciana se lanza a bailar en medio de la expansión central del parque, o sea a los pies de la estatua de José Martí, y la cámara la sigue de cerca, concentrada en ella y sus movimientos de danza, sorprendentemente ágiles para su edad y no exentos de elegancia y ritmo. Por las características de esos movimientos, en los que un brazo se alza y quizás hasta chasquea los dedos mientras el otro se cruza sobre el pecho a la vez que las piernas se alzan, se deduce que la mujer baila una jota española a las notas de Schubert, en un desacuerdo que aunque dicho así pudiera creerse burlón y un intento de realzar su posible locura, logra lo contrario, la convierte en gran figura romántica, ajena a una realidad que ha dejado de interesarle y que ella con su refinamiento a flor de piel es capaz de transformar. La escena y el documental terminan al acabar la música y el baile, con un paseo de la cámara alrededor del arrugado y hermoso rostro de la mujer, teniendo de fondo los aplausos de la grabación dedicados a Bjoerling que ahora se desbordan sobre ella.

Como acotación final: Tan pronto me fui, El Parque fue retirado de las pantallas. Puede que haya sido exhibido alguna vez, en una retrospectiva de la que nunca me enteré. No sé si existe. Desde luego que poco importa. Desaparecido o poco menos, esa escena de mi recuerdo, diferente quizás en algún punto de la real, es la que vale.

Publicado originalmente en Cubaencuentro.

RESULTADOS DE LA ENCUESTA PARA SELECCIONAR LAS MEJORES PELICULAS DEL CINE CUBANO

Se terminaron las sesiones teóricas del “16 Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica”, celebrado en Camaguey, y dedicado al examen critico del cine cubano de los sesenta. Fue un buen evento. Al menos yo, tengo anotadas abundantes ideas, las cuales es posible que comente en este mismo blog más adelante. Siempre he dicho que un libro o evento es bueno no porque pretenda ese imposible de decirlo todo, sino porque estimula los deseos de seguir discutiendo.

En la clausura del Taller, tal como se había anunciado en su momento, se dieron a conocer los resultados de la encuesta convocada por la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica, con el fin de festejar los cincuenta años de existencia del ICAIC. Agradezco al presidente de la Asociación Mario Naito, quien computó los resultados, y a su vicepresidente Luciano Castillo, promotor de la idea, la gentileza de permitirnos compartir con los lectores del blog estos resultados.

Próximamente aparecerá en la revista Cine Cubano esta misma encuesta, con un artículo donde Naito comenta las características de la selección. De ese texto explicativo seleccionamos el siguiente segmento:

“Los resultados de toda encuesta siempre son discutibles, y los que aquí se ofrecen indudablemente podrán motivar algunas objeciones. No todos los participantes han visto todos los filmes, ni tampoco poseen una memoria fotográfica para recordar todas las cintas ni cada fotograma de estas, ni cuentan con el tiempo suficiente para realizar un análisis minucioso. Pero pensamos en que, al menos, habrá una referencia para aquellos bisoños que en el futuro deseen acercarse a conocer cuáles han sido los títulos, los cineastas y los artistas y técnicos más relevantes del cine cubano en su último medio siglo”.

Tabla 1 FILMES DE FICCIÓN MÁS SIGNIFICATIVOS

Título Votos
Memorias del subdesarrollo (Tomás Gutiérrez Alea) 72
Lucía (Humberto Solás) 66
Fresa y chocolate (T. G. Alea y Juan Carlos Tabío) 62
Madagascar (Fernando Pérez) 43
Papeles secundarios (Orlando Rojas) 43
La muerte de un burócrata (T. G. Alea) 37
La primera carga al machete (Manuel Octavio Gómez) 33
Retrato de Teresa (Pastor Vega) 32
La bella del Alhambra (Enrique Pineda Barnet) 31
La última cena (Tomás Gutiérrez Alea) 31
De cierta manera (Sara Gómez) 25
Aventuras de Juan Quin Quin (Julio García Espinosa) 20
Suite Habana (F. Pérez) 18
Video de familia (Humberto Padrón) 13
Clandestinos (F. Pérez) 12
Los sobrevivientes (T. G. Alea) 12
El hombre de Maisinicú (Manuel Pérez Paredes) 10
La vida es silbar (F. Pérez) 08
Plaff o Demasiado miedo a la vida (J. C. Tabío) 08
Cecilia (H. Solás) 07
Los días del agua (M. O. Gómez) 07
Alicia en el pueblo de Maravillas (Daniel Díaz Torres) 05
Las doce sillas (T. G. Alea) 05
Una pelea cubana contra los demonios (T. G. Alea) 05

Tabla 2 LOS FILMES DOCUMENTALES MÁS CITADOS

Título Votos
Now (Santiago Álvarez) 54
Por primera vez (Octavio Cortázar) 43
Suite Habana (Fernando Pérez) 38
Coffea arabiga (Nicolás Guillén Landrián) 30
LBJ (S. Álvarez) 18
Vaqueros del Cauto (Oscar Valdés) 18
Ociel del Toa (N. Guillén Landrián) 17
Ciclón (S. Álvarez) 16
Nosotros, la música (Rogelio París) 15
Hanoi, martes 13 (S. Álvarez) 12
79 primaveras (S. Álvarez) 12
El fanguito (Jorge Luis Sánchez) 11
Historia de un ballet (José Massip) 11
Muerte y vida en El Morrillo (O. Valdés) 11
Pedro cero por ciento (Luis Felipe Bernaza) 11
La época, el encanto y fin de siglo (Juan Carlos Cremata) 10
Estética (Enrique Colina) 09
55 hermanos (Jesús Díaz) 07
Crónica de una infamia (Miguel Torres) 07
Yo soy del son a la salsa (Rigoberto López) 07
En la otra isla (Sara Gómez) 05
Girón (Manuel Herrera) 05
Kid Chocolate (Gerardo Chijona) 05
Mi hermano Fidel (S. Álvarez) 05
Mujer ante el espejo (Marisol Trujillo) 05
Una isla para Miguel (S. Gómez) 05
Vecinos (E. Colina) 05
Viva la República (Pastor Vega) 05

Tabla 3 LOS FILMES DE ANIMACIÓN MÁS RECONOCIDOS

Título Votos
Vampiros en La Habana (Juan Padrón) 45
Elpidio Valdés (J. Padrón) 31
Serie Filminutos (Autores varios) 22
Elpidio Valdés contra dólar y cañón (J. Padrón) 13
El bohío (Mario Rivas) 10
Serie Quinoscopios (J. Padrón 10
Cortos de Elpidio Valdés (J. Padrón) 08
El paso del Yaberibí (Tulio Raggi) 08
Viva papi (J. Padrón) 04
Elpidio Valdés contra la policía de New York (J. Padrón) 04
El alma trémula y sola (T. Raggi) 04
Filminuto no. 1 (J. Padrón) 04
Una leyenda americana (M. Rivas) 04

Tabla 4 LOS GUIONES CINEMATOGRÁFICOS MÁS MENCIONADOS

Título Memorias del subdesarrollo (Edmundo Desnoes, T.G. Alea)/ 32 votos
Fresa y chocolate (Senel Paz)/ 28 votos
Lucía (H. Solás, Julio García Espinosa, Nelson Rodríguez)/ 20 votos
La última cena (Tomás González, Ma. Eugenia Haya, T.G. Alea)/ 18 votos
Madagascar (Fernando Pérez, Manuel Antonio Rodríguez)/ 15 votos
Papeles secundarios (Osvaldo Sánchez)/ 15 votos
Plaff o Demasiado miedo a la vida (Daniel Chavarría, Juan.Carlos Tabío)/ 13 votos
Adorables mentiras (S. Paz)/ 12 votos
La muerte de un burócrata (Alfredo del Cueto, T.G. Alea, Ramón F. Suárez)/ 12 votos
Clandestinos (Jesús Díaz)/ 11 votos
La vida es silbar (F. Pérez, Eduardo del Llano)/ 09 votos
Los sobrevivientes (T. G.Alea y Antonio Benítez Rojo)/ 08 votos
Lista de espera (Arturo Arango y J. C.Tabío con la colab. de Senel Paz)/ 07 votos
Retrato de Teresa (Ambrosio Fornet y Pastor Vega)/ 07 votos
Suite Habana (F. Pérez)/ 07 votos
De cierta manera (Sara Gómez y Tomás González)/ 06 votos
Aventuras de Juan Quin Quin (J. García Espinosa)/ 05 votos
La bella del Alhambra (Miguel Barnet, Enrique Pineda Barnet con colab. de J. García Espinosa)/ 05 votos

Tabla 5 LAS MEJORES DIRECCIONES DE FOTOGRAFÍA

Título Votos
Lucía (Jorge Herrera) 34
Papeles secundarios (Raúl Pérez Ureta) 26
La primera carga al machete (J. Herrera) 23
Cecilia (Livio Delgado) 19
Madagascar (R. Pérez Ureta) 19
Memorias del subdesarrollo (Ramón F. Suárez) 19
Suite Habana (R. Pérez Ureta) 19
La última cena (Mario García Joya) 16
El siglo de las luces (L. Delgado) 14
La bella del Alhambra (Raúl Rodríguez) 13
La vida es silbar (R. Pérez Ureta) 13
Un hombre de éxito (L. Delgado) 09
Los días del agua (J. Herrera) 07
Soy Cuba (Serguei Urusevsky) 07
Clandestinos (Adriano Moreno) 06
Fresa y chocolate (M. García Joya) 06
Roble de olor (L. Delgado) 06

Tabla 6 LOS TRABAJOS DE EDICIÓN MÁS NOMBRADOS

Título Votos
Lucía (Nelson Rodríguez) 33
Memorias del subdesarrollo (N. Rodríguez) 30
Suite Habana (Julia Yip) 19
Papeles secundarios (N. Rodríguez) 16
La primera carga al machete (N. Rodríguez) 13
La última cena (N. Rodríguez) 10
Now (Norma Torrado e Idalberto Gálvez) 10
Clandestinos (Jorge Abello) 07
Aventuras de Juan Quin Quin (Carlos Menéndez) 06
Madagascar (J. Yip) 06
Coffea arabiga (Iván Arocha) 05
El hombre de Maisinicú (Gloria Argüelles) 05
Fresa y chocolate (Miriam Talavera y Osvaldo Donatién) 05
La bella del Alhambra (J.Abello) 05
La muerte de un burócrata (Mario González) 05
La vida es silbar (J. Yip) 05

Tabla 7 LAS DIRECCIONES ARTÍSTICAS MÁS SIGNIFICATIVAS

Título Votos
La bella del Alhambra (Derubín Jácome) 29
Papeles secundarios (Guillermo Mediavilla) 24
Un hombre de éxito (D. Jácome) 24
Lucía (Pedro García Espinosa) 23
Cecilia (P. García Espinosa, José Manuel Villa, Enrique Tamarit) 20
El siglo de las luces (Guillermo Mediavilla, Calixto Manzanares, Gerard Roger, Boris Komajakov) 16
La última cena (Carlos Arditti) 15
Madagascar (Onelio Larralde) 09
Los sobrevivientes (J. M. Villa) 08
Amada (P. García Espinosa) 07
La edad de la peseta (Vivian del Valle) 07
Memorias del subdesarrollo (Julio Matilla) 07
Clandestinos (Calixto Manzanares) 06
Pon tu pensamiento en mí (Erick Grass) 06
Fresa y chocolate (Fernando O´Reilly) 05
La vida es silbar (Raúl Oliva) 05
Una pelea cubana contra los demonios ((Vittorio Garatti, P. García Espinosa, Roberto Larrabure) 05

Tabla 8 LAS PARTITURAS MUSICALES MÁS CELEBRADAS

Título Votos
Lucía (Leo Brouwer) 27
La bella del Alhambra (Mario Romeu, Gonzalo Romeu) 21
El siglo de las luces (José María Vitier) 15
Un día de noviembre (Leo Brouwer) 14
Fresa y chocolate (José María Vitier) 12
Memorias del subdesarrollo (Leo Brouwer) 12
Suite Habana (Edesio Alejandro) 12
Clandestinos (Edesio Alejandro) 11
El brigadista (Sergio Vitier) 07
Cecilia (Leo Brouwer) 06
El hombre de Maisinicú (Silvio Rodríguez, Leo Brouwer) 05
Amada (Leo Brouwer) 04
Habanera (Carlos Fariñas) 04
La primera carga al machete (Leo Brouwer, Pablo Milanés) 04
Los sobrevivientes (Leo Brouwer) 04
Roble de olor (Sergio Vitier) 04

Tabla 9 LOS FILMES CON UNA MEJOR BANDA SONORA

Título Votos
Suite Habana (Edesio Alejandro y Fernando Pérez) 17
La bella del Alhambra (Raúl García) 16
Lucía (Eugenio Vesa, Ricardo Istueta, Carlos Fernández) 13
Clandestinos (Ricardo Istueta) 12
Fresa y chocolate (Germinal Hernández) 11
Memorias del subdesarrollo (E. Vesa, C. Fernández, G. Hernández) 10
La vida es silbar (R. Istueta) 08
El siglo de las luces (G. Hernández, Jules Dantan, Joel Faure) 05
Un paraíso bajo las estrellas (Carlos Faruolo, C.Fernández) 05
Coffea arabiga (Nicolás Guillén Landrián, Rodolfo Plaza) 04
El Benny (Osmany Olivare) 04
Los pájaros tirándole a la escopeta (Germinal Hernández) 04
Madagascar (R. Istueta) 04
Papeles secundarios (Mario Daly) 04

Tabla 10 AFICHES DE FILMES MÁS RECONOCIDOS

Títulos cubanos Votos
Lucía (Raúl Martínez) 31
Por primera vez (Eduardo Muñoz Bachs) 17
Niños desaparecidos (E. Muñoz Bachs) 16
Now (Alfredo Rostgaard) 15
Retrato de Teresa (Servando Cabrera Moreno) 15
Fresa y chocolate (Ernesto Ferrand) 13
Rita (René Azcuy) 09
La bella del Alhambra (Julioeloy) 08
La última cena (R. Azcuy) 07
Historias de la Revolución (E. Muñoz Bachs) 06
Aventuras de Juan Quin Quin (E. Muñoz Bachs) 04
Clandestinos (Julioeloy) 04
Suite Habana (Eduardo Moltó) 04
Cayita, leyenda y gesta (E. Muñoz Bachs) 03
Los sobrevivientes (R. Azcuy) 03
Memorias del subdesarrollo (Antonio Saura) 03

Títulos extranjeros Votos
Harakiri (Antonio Fernández Reboiro) 16
Besos robados (R. Azcuy) 14

Título 11 SECUENCIAS MÁS NOTABLES DEL CINE CUBANO (1959-2008)

Secuencia Filme Votos
Final Clandestinos 19
Abrazo final entre David y Diego Fresa y chocolate 17
Ciclistas pedaleando al inicio Madagascar 10
Sergio mirando por el catalejo Memorias del subdesarrollo 09
Encuentro final entre Alberto Delgado y Cheíto León El hombre de Maisinicú 08
La cena La última cena 07
Violación de las monjas Lucía 07
Insólitas reacciones de personajes que se desmayan en la calle La vida es silbar 06
Querella en el cementerio La muerte de un burócrata 05
Lucía y Tomás en las salinas en el tercer cuento Lucía 05
Combate entre mambises y españoles Lucía 04
Final del primer cuento Lucía 04

Tabla 12 FRASES MÁS RECORDADAS EN EL CINE CUBANO

Frase Filme Votos
“Una gardenia, mamá, dame una gardenia” Lucía 17
“Alberto Delgado, cará…” El hombre de Maisinicú 13
¿Y cómo va la cadena puerto-tansporte-economía interna? Adorables mentiras 04
“Pínchalo, coño, pínchalo…” El hombre de Maisinicú 04
“¡Aquí va a haber jodienda!” Lucía 04
“¿Y si hubiera sido yo, Ramón?” Retrato de Teresa 04
“Alberto Delgado, tú no tienes ningún problema con el G2” El hombre de Maisinicú 03
“Lo que hay que saber es cogerle la vuelta al sistema” Los sobrevivientes 03
“Perro maldito al infierno” Los días del agua 03

“MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO”, LA MEJOR SEGÚN NOTICINE.COM

LA CUBANA “MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO”, MEJOR PELÍCULA IBEROAMERICANA DE LA HISTORIA.

La primera encuesta mundial sobre los 100 mejores títulos del cine iberoamericano, entre los lectores del portal de información cinematográfica NOTICINE.com, ha elegido a la cubana “Memorias del subdesarrollo”, dirigida en 1968 por Tomás Gutiérrez Alea, como la cinta latina más destacada de la Historia, seguida por la hispano-mexicana “El laberinto del fauno” (2006), de Guillermo del Toro, y la mexicana “Los olvidados” (1950), de Luis Buñuel.

Son precisamente el cineasta aragonés y “Titón” Gutiérrez Alea los cineastas más veces Citados, junto a Pedro Almodóvar, con cinco títulos cada uno, seguidos por el brasileño
Glauber Rocha, con tres.

La encuesta fue respondida por profesionales del cine, críticos, periodistas, organizadores de festivales y aficionados en general de todo el mundo, vía correo electrónico y por votación directa de los finalistas en la web NOTICINE.com. En total, más de 500 personas ampliaron una primera lista propuesta por el medio informativo y eligieron a sus favoritas.

Entre las diez películas más votadas en un proceso que duró cerca de dos meses, hay tres mexicanas, otras tantas brasileñas, dos cubanas, dos españolas y una argentina. Sin embargo, sobre el centenar de la lista, España -el país con mayor producción- es el que acumula más títulos, 23, por delante de México con 17 y Argentina con 13.

“Como ha ocurrido con algunas encuestas recientes en Estados Unidos -explica Jon Apaolaza, editor de NOTICINE.com- la mayoría de los títulos que las personas recuerdan y valoran son de las décadas más recientes, lo que demuestra por un lado la dificultad de acceder a títulos clásicos iberoamericanos y por otra el despegue técnico-artístico que ha tenido el cine latino en los últimos 25 años para mejorar su calidad y poder codearse con cualquier otra filmografía”.

Esta es la primera vez que se realiza una encuesta de estas características, no sólo de unos pocos críticos e historiadores sino tanto de especialistas como de los aficionados que acuden a las salas. “Estamos realmente sorprendidos por la respuesta -afirma el responsable editorial del portal- ya que la primera lista confeccionada por críticos fue rápidamente ampliada y corregida por los espectadores, de manera que los resultados definitivos reflejan, creemos fielmente, los gustos de los amantes del cine iberoamericano sea cual sea su origen nacional o nivel de conocimientos teóricos”.

“Memorias del subdesarrollo” fue filmada por Tomás Gutiérrez Alea, el considerado más destacado cineasta en la historia del cine cubano, ocho años después del triunfo de la Revolución, a partir de una novela de Edmundo Desnoes, quien colaboró con el propio “Titón” en su guión. Sergio, el protagonista, es un burgués con una mirada crítica
a la realidad, pero que ha preferido quedarse en La Habana en lugar de salir del país como han hecho varios miembros de su familia. Fue protagonizada por Sergio Corrieri,
Daysi Granados y Eslinda Núñez.

La web oficial del desaparecido cineasta cubano (1928-1996) dice de “Memorias del subdesarrollo”: “Que las contradicciones del burgués pueden reflejar como en un espejo las de la sociedad donde la burguesía ha llevado la voz cantante, lo demuestra esta obra maestra del razonamiento y la ironía. Una historia personal que hubiera sido intrascendente de no ocurrir en los vertiginosos días de la revolución, cuando todas las contradicciones se pusieron al rojo vivo. La película entrega un monólogo interior con mirada a la calle, como es la novela homónima de Edmundo Desnoes”.

NOTICINE.com, fundado en 2001 por el mismo equipo de periodistas especializados que en 1997 creó la primera publicación sobre cine iberoamericano en internet, claqueta.com, es un portal de información cinematográfica desde una óptica hispanoamericana, independiente y en constante actualización, con corresponsales y colaboradores en los principales países del área (México, Argentina, Chile, Colombia,Cuba…).

El pasado enero fue visitado por más de 52.000 internautas. Anotaciones a los resultados de la encuesta:

– “Los olvidados”, en la tercera plaza, se considera la mejor película del aragonés Luis Buñuel, por delante de “El ángel exterminador” y
“Viridiana”.

– Para los participantes en la encuesta de NOTICINE.com, el más citado cineasta vivo, Pedro Almodóvar, hizo su mejor obra en “Todo sobre mi madre”(5ª), seguida por “Mujeres al borde de un ataque de nervios” y “Volver”.

– La cinta más antigua que incluye la lista es la mexicana “Nosotros los pobres”, de 1947, dirigida por Ismael Rodríguez (puesto 81)y protagonizada por Pedro Infante, y las más recientes la brasileira “Tropa de elite”, de José Padilha (76), y la colombiana “La ministra inmoral”, de Julio Luzardo (100), ambas de 2007.

– Las décadas en las que se produjeron más películas incluidas en la lista de las 100 mejores son las de los años 90 (31), 2000 (23) y 60 (16).

– El mayor número de votos llegaron desde España, México y Cuba.

LAS 100 MEJORES PELÍCULAS DEL CINE IBEROAMERICANO

1. “Memorias del subdesarrollo” de Tomás Gutiérrez Alea, 1968 (Cuba)
2. “El laberinto del fauno” de Guillermo del Toro, 2006 (España/México)
3. “Los olvidados” de Luis Buñuel, 1950 (México)
4. “Ciudad de Dios” de Fernando Meirelles, 2002 (Brasil)
5. “Todo sobre mi madre” de Pedro Almodóvar, 1999 (España)
6. “El ángel exterminador” de Luis Buñuel, 1962 (México)
7. “Fresa y chocolate” de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, 1994
(Cuba)
8. “Estación Central” de Walter Salles, 1998 (Brasil)
9. “La historia oficial” de Luis Puenzo, 1985 (Argentina)
10. “Doña Flor y sus dos maridos” de Bruno Barreto, 1976 (Brasil)
11. “Belle epoque” de Fernando Trueba, 1992 (España)
12. “Lucía” de Humberto Solás, 1968 (Cuba)
13. “Mar adentro” de Alejandro Amenábar, 2004 (España)
14. “El espíritu de la colmena” de Víctor Erice, 1973 (España)
15. “La estrategia del caracol” de Sergio Cabrera, 1993 (Colombia)
16. “Mujeres al borde de un ataque de nervios” de Pedro Almodóvar, 1998
(España)
17. “El hijo de la novia” de Juan José Campanella, 2001 (Argentina)
18. “Bienvenido Mister Marshall” de Luis García Berlanga, 1953 (España)
19. “Pantaleón y las visitadoras” de Francisco Lombardi, (Perú)
20. “Viridiana” de Luis Buñuel, 1961 (España)
21. “Amores perros”, de Alejandro González Iñárritu, 2000 (México)
22. “Suite Habana” de Fernando Pérez, 2003 (Cuba)
23. “La ciudad y los perros” de Francisco Lombardi, 1985 (Perú)
24. “Whisky” de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll, 2004 (Uruguay)
25. “Como agua para chocolate” de Alfonso Arau, 1992 (México)
26. “El callejón de los milagros” de Jorge Fons, 1995 (México)
27. “El crimen del padre Amaro”, de Carlos Carrera, 2001 (México)
28. “El lado oscuro del corazón” de Eliseo Subiela, 1992 (Argentina)
29. “Historias mínimas”, de Carlos Sorín (Argentina)
30. “La lengua de las mariposas” de José Luis Cuerda, 1999 (España)
31. “Profundo carmesí” de Arturo Ripstein, 1996 (México)
32. “Tierra en Trance” de Glauber Rocha, 1967 (Brasil)
33. “Y tu mamá también”, de Alfonso Cuarón, 2001 (México)
34. “Bye, Bye Brasil” de Carlos Diegues, 1979 (Brasil)
35. “Guantanamera” de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, 1995
Cuba)
36. “El beso de la mujer araña” de Héctor Babenco, 1985 (Brasil)
37. “La ley de Herodes” de Luis Estrada, 1999 (México)
38. “Nueve Reinas” de Fabián Bielinski, 2000 (Argentina)
39. “La vendedora de rosas” de Víctor Gaviria, 1990 (Colombia)
40. “Vidas secas” de Nelson Pereira dos Santos, 1963 (Brasil)
41. “Volver” de Pedro Almodóvar, 2006 (España)
42. “La vida es silbar” de Fernando Pérez, 1998 (Cuba)
43. “El día de la bestia” de Alex de la Iglesia, 1995 (España)
44. “Crónicas” de Sebastián Cordero, 2004 (Ecuador)
45. “Frida, naturaleza viva” de Paul Leduc, 1986 (México)
46. “Jamón, jamón” de Bigas Luna, 1992 (España)
47. “La Gente de la Universal” de Felipe Aljure, 1991 (Colombia)
48. “Los amantes del círculo polar” de Julio Medem, 1998 (España)
49. “Plata quemada” de Marcelo Piñeyro, 2000 (Argentina)
50. “Vampiros en La Habana” de Juan Padrón, 1985 (Cuba)
51. “Arrebato” de Iván Zulueta, 1980 (España)
52. “Canoa” de Felipe Cazal, 1975 (México)
53. “El” de Luis Buñuel, 1953 (México)
54. “Deus e o Diabo na terra do sol” de Glauber Rocha, 1964 (Brasil)
55. “La hora de los hornos” de Octavio Getino y Fernando Solanas, 1968
(Argentina)
56. “El Sur” de Víctor Erice, 1983 (España)
57. “Satanás”, de Andrés Baiz, 2007 (Colombia)
58. “Rodrigo D No futuro”, de Víctor Gaviria, 1990 (Colombia)
59. “La batalla de Chile” de Patricio Guzmán, 1975-9 (Chile)
60. “Diarios de motocicleta” de Walter Salles, 2004 (Brasil)
61. “Crónica de un niño solo” de Leonardo Favio, 1965 (Argentina)
62. “El norte” de Gregory Nava, 1983 (Estados Unidos)
63. “Jerico” de Luis Alberto Lamata, 1990 (Venezuela)
64. “El abrazo partido” de Daniel Burman, 2004 (Argentina)
65. “25 Watts” de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll, 2001 (Uruguay)
66. “Cuestión de Fe” de Marcos Loayza, 1995 (Bolivia)
67. “La nación clandestina” de Jorge Sanjinés, 1989 (Bolivia)
68. “El chacal de Nahueltoro” de Miguel Littín, 1969 (Chile)
69. “Hable con ella” de Pedro Almodóvar, 2001 (España)
70. “Retrato de Teresa” de Pastor Vega, 1979 (Cuba)
71. “Cronos” de Guillermo del Toro, 1993 (México)
72. “Boquitas pintadas” de Leopoldo Torre-Nilson, 1974 (Argentina)
73. “El verdugo” de Luis García Berlanga, 1963 (España)
74. “Ese oscuro objeto del deseo”, de Luis Buñuel, 1977 (España/Francia)
75. “La muerte de un burocrata” de Tomás Gutiérrez Alea, 1966 (Cuba)
76. “Tropa de elite” de Jose Padilha, 2007 (Brasil)
77. “Asignatura pendiente” de José Luis Garci, 1978 (España)
78. “La Caza” de Carlos Saura, 1965 (España)
79. “La última Cena” de Tomás” de T. G. Alea, 1976 (Cuba)
80. “La ley del deseo” de Pedro Almodóvar, 1987 (España)
81. “Nosotros los pobres” de Ismael Rodríguez, 1947 (México)
82. “El cochecito” de Marco Ferreri, 1960 (España)
83. “Bajo California: El límite del tiempo” de Carlos Bolado, 1998
(México)
84. “El pez que fuma” de Roman Chalbaud, 1977 (Venezuela)
85. “Martín (Hache)” de Adolfo Aristarain, 1997 (Argentina)
86. “Japón” de Carlos Reygadas, 2002 (México)
87. “Lo que le paso a Santiago” de Jacobo Morales, 1989 (Puerto Rico)
88. “Alicia en el pueblo de Maravillas” de Daniel Díaz Torres, 1991 (Cuba)
89. “Un lugar en el mundo” de Adolfo Aristarain, 1992 (Argentina)
90. “Deprisa, deprisa” de Carlos Saura, 1981 (España)
91. “El chacotero sentimental”, de Cristián Galaz, 1999 (Chile)
92. “El romance de Aniceto y la cautiva” de Leonardo Favio, 1966
(Argentina)
93. “Carandiru” de Héctor Babenco, 2003 (Brasil)
94. “Confesión a Laura” de Jaime Osorio, 1990 (Colombia)
95. “De cierta manera” de Sara Gómez, J. G. Espinosa, T. G. Alea…, 1974
(Cuba)
96. “Caluga o menta” de Gonzalo Justiniano, 1990 (Chile)
97. “El colombian dream” de Felipe Aljure, 2005 (Colombia)
98. “Antonio das Mortes” de Glauber Rocha, 1969 (Brasil)
99. “Amaneció de golpe” de Carlos Azpúrua, 1998 (Venezuela)
100. “La ministra inmoral” de Julio Luzardo, 2007 (Colombia)

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