En memoria de Germán Puig

Presento la página de Germán Puig en la ENDAC, sin poder evitar que una fortísima sensación de fracaso personal me convierta en su presa.

Ocurrió lo que tanto temía. Germán Puig murió en Barcelona sin poder regresar a Cuba. No hablo de un regreso físico, sino a través de su arte, que es lo que en casos como el suyo define mejor su existencia.

A mí me parece increíble y absurdo que el grueso de los cubanos siga ignorando de quién estamos hablando. En realidad, su redescubrimiento público se lo debemos al estudioso francés Emmanuel Vincenot, quien fue el primero en devolver a la luz la historia de la primera Cinemateca de Cuba, fundada por Puig y Ricardo Vigón en el año 1952.

Gracias a esa investigación primigenia se ha podido reconstruir ese momento decisivo de nuestra cultura nacional, que involucró nombres tan imprescindibles como los de Tomás Gutiérrez Alea, Néstor Almendros, Guillermo Cabrera Infante, por citar algunos.

A partir de esa investigación han crecido las aproximaciones. Léase el capítulo que le dedican Luciano Castillo y Arturo Agramonte en el tercer tomo de su imponente “Cronología del cine cubano”. También lo concebido por Elizabeth Mirabal y Carlos Velazco en la biografía habanera de Guillermo Cabrera Infante. O disfruten de la entrevista que le realizara Manuel Zayas a propósito de un homenaje que le hicieran a Puig en Madrid.   

En el blog “Cine cubano, la pupila insomne” pueden localizarse varias entradas. Yo mismo me adentré en este asunto con un tono que no fue el mejor, y que he tratado de curar en la práctica, porque he entendido que como historiadores no nos toca juzgar, sino construir cartografías que nos permitan entender el porqué de las cosas, más allá de los sesgos de grupos que suelen manifestarse de modo inevitable en el accionar de la vida pública.

Recuerdo que con ese fin organizamos en Camagüey un Taller de Crítica Cinematográfica, y en esa ocasión estuvimos a punto de montar lo que pudo ser la primera exposición de fotos de Germán Puig (su nombre artístico fue Herman Puig, pero yo no logro dejar de decirle Germán) en Cuba. Mas ocurrió algo que volvió a sumirlo en el desencanto, y a última hora decidió no enviar las obras, lo cual entendí y me hizo admirarlo más, porque no puso su ego de artista por encima de la dignidad.

De todos modos el Taller fue excelente, porque hablamos de la Cinemateca de Cuba (que en aquel momento dirigía Manuel Herrera, invitado al evento), pero iniciamos las sesiones teóricas con la lectura que hizo Carlos Velazco de su ponencia dedicada a Puig y su primera Cinemateca, y fue un debate espléndido, donde todavía evoco la sugerencia hecha por Desiderio Navarro, también invitado, de que hablásemos con naturalidad de las dos Cinematecas, evitando las jerarquizaciones que lejos de ayudarnos a entender los fenómenos como parte de algo que está más allá de la voluntad de los individuos, solo sirve para describir el mundo estrecho de las subjetividades.

Lo cierto es que se hizo el evento donde se le rindió homenaje a Puig y Vigón. Y se han escrito todas esas cuartillas que ayudarán a preservar la memoria de lo realizado. Pero institucionalmente aún no hay un reconocimiento público. Están los escritos, pero entre nosotros Puig sigue siendo un gran fantasma, pese a que, como fotógrafo del desnudo masculino, su nombre es un referente insoslayable a nivel mundial (en este punto Rafael Acosta de Arriba es el que mejores argumentos pudiera ofrecer).

Por eso que es, como dije al principio del texto, asocio su muerte al fracaso personal, en tanto fueron inútiles los esfuerzos dirigidos a reintegrar su legado a nuestro contexto. Sin embargo, al menos en la ENDAC ya se pasea como era él: aglutinante.

Ahora pienso en uno de los comentarios que dejó en el blog Cine cubano, la pupila insomne. Sí, siempre me llenó de orgullo que un artista de su calibre se asomase a un simple blog, y dejase sus puntos de vista. En este caso fue a raíz de un post que publiqué con el título de “Cercanías” donde hablé del blog como si se tratase de un tren de cercanías; y este fue el comentario que escribió:   

“Amigo:

Quiero que sepas que soy el pasajero que nunca se baja del tren de la amistad. Siempre en espera de una estación propicia a ambos, propicia al tren para detenerse al mismo tiempo que para el pasajero bajarse. “Siempre al lado del tren”!!!

Te incluye en su viaje,

tu amigo

Germán”.

Germán Puig


Página en la ENDAC: https://endac.org/encyclopedia/german-puig/

Germán Puig

(n. Sagua la Grande, Las Villas, 25 de febrero de 1928; m. Barcelona, 25 de enero de 2021). Cineasta, guionista, director de fotografía, fotógrafo, gestor cultural, con nombre artístico Herman Puig.

Fundador, junto a Ricardo Vigón, del Cine Club de La Habana (1948) y de la primera Cinemateca de Cuba (1951), espacio donde coincidirán jóvenes que con el tiempo se convertirían en grandes personalidades de la cultura cubana: Néstor Almendros, Tomás Gutiérrez Alea, Guillermo Cabrera Infante, Ramón F. Suárez, entre otros.

En 1950, interesado en estudiar en el Institute de Hautes Etudes Cinématographiques (IDHEC) viaja a París. Como ese año no se reciben matrículas, decide esperar al año próximo para ingresar en el Institute de Filmologie de l’Université de Paris. Es en ese período que contacta con Henri Langlois, entonces director de la Cinemateca Francesa, con el fin de que se le prestaran copias de películas al Cine Club de La Habana. Langlois pone como condición que el espacio a partir de ese momento se nombre Cinemateca de Cuba.

En 1952 regresa a Cuba y sigue su labor al frente de la Cinemateca, al tiempo que dirige varios cortos no comerciales, escribe críticas de cine para la revista Don, y crea el programa de radio “Leyendas universales”. Su regreso a París se produce en 1957. Trabaja en la Cinemateca Francesa y obtiene una beca con el fin de culminar sus estudios en la École Normale Superiore, de Saint Cloud.

Luego del triunfo de la revolución de 1959 encabezada por Fidel Castro no regresaría a la isla, obteniendo una gran reputación artística sobre todo como fotógrafo del desnudo masculino.


Filmografía

1952: Sarna, de Germán Puig y Edmundo Desnoes

1955: Carta de una madre, de Germán Puig, Carlos Franqui

1955: El visitante, de Germán Puig (Inconcluso)

2020: El gran impaciente, de Carlos Arenal (Documental, Entrevista)


Fuentes bibliográficas

Arturo Agramonte, Luciano Castillo. Del Cine Club de La Habana a la Cinemateca de Cuba. En Cronología del cine cubano III. Ediciones ICAIC, 2013, pp 356-375

Arturo Agramonte, Luciano Castillo. El Cine Club de La Habana: una institución seminal. En Cronología del cine cubano III. Ediciones ICAIC, 2013, pp 159-161

Arturo Agramonte, Luciano Castillo. Estatutos de la Cinemateca de Cuba. En Cronología del cine cubano III. Ediciones ICAIC, 2013, pp 417-425

Arturo Agramonte, Luciano Castillo. Proyecto de Trabajo de la Cinemateca de Cuba. En Cronología del cine cubano III. Ediciones ICAIC, 2013, pp 426-429

Arturo Agramonte, Luciano Castillo. Reporte de la Cinemateca de Cuba al XIII de la FIAF. En Cronología del cine cubano III. Ediciones ICAIC, 2013, pp 430-431

Diccionario del cine iberoamericano. España, Portugal, América. Sociedad General de Autores y Editores, España, 2009 (Entrada de Alicia García García)

Elizabeth Mirabal, Carlos Velazco. Memorias de la primera Cinemateca de Cuba. En Sobre los pasos del cronista (El quehacer intelectual de Guillermo Cabrera Infante en Cuba hasta 1965). Ediciones UNIÓN, 2010, La Habana, pp 110-135.

Vincenot Emmanuel, Germán Puig, Ricardo Vigón et Henri Langlois, pionniers de la Cinemateca de Cuba, en Caravelle, n° 83, Toulouse, 2004, p. 11-42.

Vincenot Emmanuel. Histoire du cinéma à Cuba, des origines à l’avènement de la Révolution. Thèse de doctorat d’espagnol à l’université de Bourgogne, sous la direction de M. Emmanuel Larraz (thèse soutenue le 26 novembre 2005)


Enlaces en la red

Sitio de Germán Puig

Herman Puig, otro grande que se nos va, por Rafael Acosta de Arriba

«Debido a la política, me quedé sin amigos», por Manuel Zayas (Entrevista con Germán Puig)

Germán Puig según Elena Garro

Germán Puig y Manuel Zayas conversan

German Puig y Ricardo Vigón

Homenaje a Germán Puig en el Ateneo de Madrid

Lezama Lima sobre Ricardo Vigón

Memorias de un Taller de Crítica Cinematográfica

Ricardo Vigón en la memoria de Fernández Retamar

Un poema de Pío Serrano a Germán Puig

Una aclaración a propósito de Germán Puig y la Cinemateca de Cuba

Fotograma del documental “El gran impaciente”, de Carlos Arenal

Publicado el enero 27, 2021 en OBITUARIOS. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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