En memoria de Broselianda Hernández

Llevo un buen rato paralizado, leyendo por inercia los comentarios de dolor y asombro que las personas van dejando en Facebook. Todavía estoy dudando en escribir esta nota. Tengo la esperanza de que Broselianda Hernández aparezca en alguna parte mandando a parar tanto Fake.

Nunca hablé personalmente con ella, pero la admiraba tanto como actriz, y sobre todo como la mujer inteligente que escribía en su blog Viajera inmóvil, que una vez solté en el mío un post que estuve a punto de borrar, porque pasado ese estado de trance en que podemos anular ciertas funciones mentales y mostrar lo que sentimos sin máscaras, me sentía sin argumento alguno para justificar lo que salió: casi una declaración pública.

Lo vuelvo a republicar ahora que dicen que ya no está, aunque ya la seguiré viendo en cada una de esas escenas inolvidables que nos regaló.

JAGB


PENSANDO EN BROSELIANDA

Queridos amigos: Aquí estoy, olvidada de mí. No de ustedes”. Esto lo ha escrito la actriz Broselianda Hernández en su blog “Viajera inmóvil”. Y me ha matado. De vez en cuando me gusta pasar por su sitio. Quedarme lelo ante sus fotos. Leer sus reflexiones.

Ella no me conoce. Y tampoco sabe que la espío desde hace un montón de años. Que me quedé de cabeza (o sin cabeza) por ella en “Barrio Cuba” (y eso que salía apenas minutos). Que soy fanático de su desempeño en “La anunciación”. Quizás a partir de ahora adquiera todos los recelos del mundo contra mí (¿recuerdan aquella película donde Robert de Niro se convierte en un incómodo fan de Wesley Snipes?). 

Las actrices, cuando se desnudan de verdad (no de la ropa, sino del espíritu) pueden ser las personas más temibles del mundo. He tenido la suerte de que algunas de los que más admiro en este país me hayan concedido el privilegio de conversar con ellas lejos de todo lo que huela a alfombra roja. No de “entrevistarlas”, sino de hablar como habla cualquier ser humano en circunstancias comunes: Mirtha Ibarra, Isabel Santos, Adelá Legrá, Daisy Granados, Eslinda Núñez, Verónica Lynn, Ketty de la Iglesia.

Ahora acabo de leerme una entrevista de Luisa María Jiménez (otra de mis actrices fetiches) concedida a Carlos Barba, que me ha dejado pensando tanto como las cosas que leo en los blogs de Broselianda Hernández e Ivonne López Arenal.

Pienso en las aprensiones de Freud cuando se refería a la psicología femenina, y trato de imaginar una posible recaída si hubiese llegado a entrar en algunos de esos blogs escritos por actrices. En mi caso, reconozco mis límites: sé que soy más vulnerable ante una mujer inteligente que ante una mujer desnuda.   

Juan Antonio García Borrero 

Publicado el noviembre 19, 2020 en OBITUARIOS. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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