Archivos diarios: octubre 17, 2020

Rosa María Carreras en la ENDAC

Y para no abandonar el terreno de la animación, hoy les presentamos la página que tendría en la ENDAC la editora Rosa María Carreras (n. 30 de agosto de 1942), una de los grandes artífices de la animación en Cuba.  

Basta con revisar la extensísima filmografía de Rosa María (106 cortos y largometrajes como editora asistente, y 392 como editora también de cortos y animados), para confirmar lo que es evidente: necesitamos contar una Historia del cine donde esos “oficios invisibles” obtengan el mismo nivel de atención que ahora mismo tienen, por lo general, los directores.

Hay cierta tendencia a creer que son estos los que imponen en el equipo los caminos a recorrer, pero, ¿y si es a la inversa?, ¿si son los artistas de las diversas áreas, con su experiencia sostenida, los que determinan el resultado final?, ¿cuánto nos estaremos perdiendo de lo que fue el acto creativo del cual surge una película cuando seguimos dejando en las sombras “la historia fangosa”, la que no se ve?

La página de Rosa María Carreras, como todas las de la ENDAC, está en permanente construcción. Al ser la ENDAC un espacio colaborativo (y de hecho fue la propia Rosa María quien nos envió su currículum actualizado) seguramente se irá enriqueciendo en lo adelante.

Lo interesante es que, aun faltando muchísimo por registrar en esa página, la misma ya se conecta de modo automático con las de, para poner dos ejemplos, directores como Juan Padrón y Mario García-Montes, lo cual puede propiciarle al estudioso nuevos modos de apreciar el asunto de la animación en Cuba.  

JAGB


Rosa María Carreras

(n. 30 de agosto de 1942). Editora. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana. Comienza a trabajar en el ICAIC en el mes de mayo de 1963. En un principio se desempeña como asistente de edición. A partir de 1978 asume el rol de editora de documentales, y desde 1983 se convierte en una de las más prolíficas y reconocidas montajistas de los Estudios de Películas de Animación del ICAIC.

Filmografía como editora en los Estudios de Películas de Animación del ICAIC

1983: El alma trémula y sola, de Tulio Raggi

1983: Cecilín y el gordo, de Cecilio Avilés

1983: Celedonio, de Juan Padrón

1983: Matojo va a la playa, de Manuel Lamar

1983: Cecilín ayuda al almiquí, de Cecilio Avilés

1983: Los apuros de un gato, de Mario Rivas

1983: Nota para TV Española La Conchita

1983: Elpidio Valdés contra dólar y cañón, de Juan Padrón

1983: Trailer del largometraje Elpidio Valdés contra dólar y cañón

1984: Filminuto No. 8, de José Reyes

1984: Filminuto No. 9, de Mario García-Montes

1984: Yeyín y la ciudad escondida, de Ernesto Padrón

1984: Sueños y pesadillas, de Tulio Raggi

1984: Una leyenda americana, de Mario Rivas

1984: El bohío, de Mario Rivas

1985: Vampiros en la Habana, de Juan Padrón

1985: Filminuto No. 10, de Tulio Taggi

1985: Filminuto No. 11, de Mario Rivas

1985: Matojo va a la escuela, de Manuel Lamar

1985: Quinoscopio 1, de Juan Padrón

1985: Las orejas de Canela, de Tulio Raggi

1986: El reloj roto, de Tulio Raggi

1986: El loro pelado, de Mario Rivas

1986: Aborígenes, de Modesto García

1986: La gamita ciega, de Tulio Raggi

1986: Los dinosaurios, de Tulio Raggi

1986: Máximo Gómez y su última campaña, de Mario Rivas

1986: El pararrayos, de Modesto García

1986: Quinoscopio 2, de Juan Padrón

1987: Fauna cubana, de Mario García-Montes

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González Rojas: La animación independiente cubana sí es continuidad

Y también IPS se acerca al mundo de la animación en su sexta entrega del dossier que aborda el universo del cine independiente en Cuba. Y esta vez Antonio Enrique González Rojas cartografía esa producción audiovisual donde jóvenes realizadores retoman aquel perfil experimental de la animación cubana de los sesenta.  

El texto de González Rojas es, indiscutiblemente, un punto de partida, no de llegada. Precisamente en el mes de abril teníamos previsto celebrar en Camagüey el V Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, y justo el examen de la animación se contemplaba como el principal eje temático.

Seguramente cuando lo hagamos el próximo año (sí, soy optimista), González Rojas incorporará nuevas ideas. Por ejemplo, el uso de la animación en los créditos de las películas, que a veces son verdaderas joyas estéticas (pienso, por ejemplo, en Carnaval, de Fausto Canel), ¿no tendrían derecho a un análisis pormenorizado?

JAGB

La animación independiente cubana sí es continuidad

El legado artístico de la animación cubana de los años sesenta ha sido recuperado por creadores independientes, paralelos a la agenda cinematográfica oficial.

por Antonio Enrique González Rojas

La Resolución 44 del Ministro de Cultura -complementario del Decreto-Ley no. 373: Del creador audiovisual y cinematográfico independiente- refiere que el estatal Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) debe “dirigir y controlar la producción, programación y exhibición de obras audiovisuales con énfasis en el dibujo animado, destinadas a la formación ética y estética, fundamentalmente de niños y adolescentes”.

Esta es una de las pocas veces que en la extensa legislación se menciona el complejo campo creativo y lingüístico que es la animación, y solo para reducirla otra vez a una (el dibujo animado) de las tantas técnicas que integran su diverso espectro, y encasillarla en el nicho didáctico y moralista.

Se “legaliza” así la concepción instrumental y accesoria de la animación que durante cinco décadas ha mantenido la institución cine cubana, desde que en 1970 fuera abruptamente interrumpida una producción que mostró ingentes potenciales expresivos y discursivos, a tono con la libertad y la audacia artística preconizada entonces desde este organismo fundado por cineastas en 1959. El grupo, que en 1960 sería los Estudios de Animación del ICAIC, protagonizó ese período.

Desde el mayor desprejuicio, artistas de tan diversas procedencias como la poesía -Luis Rogelio Nogueras, realizador de Un sueño en el parque de 1965- y las artes visuales -como Sandu Darié, autor de los “proto-videoartes” Cocotología y El vuelo cósmico, ambos de 1967-, se sumaron a los realizadores que provenían de campos más cercanos al Séptimo Arte (como la publicidad), dispuestos a animar las más disímiles y complejas ideas.

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Textos anteriores publicados en el Dossier

Juan Antonio García Borrero: Historia del cine independiente en Cuba: memorias de una ausencia

Raydel Araoz: El cine independiente cubano y sus espacios

Gustavo Arcos: ¿Quién eres tú, cine independiente cubano?

Joel del Río: Independientes y seducidos por los géneros

Rafael Ramírez. En el iglú. De los cuadernos de Franz Akuva