Archivos Mensuales: marzo 2020

En memoria de Juan Padrón

El aviso de su muerte me ha sorprendido encerrado en casa, mientras afuera pareciera que todo se ha reducido a comentar la terrible pandemia que azota al mundo.

Y en medio del vocerío llega la noticia (la que nos empeñábamos en no imaginar que se hiciera realidad, pese a los funestos pronósticos que enrarecían los mensajes intercambiados entre amigos), y todo parece ponerse en pausa para evocar en silencio a Juan Padrón, el mítico creador del no menos mítico Elpidio Valdés, el de los Vampiros en La Habana.

El año pasado, gracias a Ramón Samada (actual presidente del ICAIC), pude contactar con él, pues queríamos crear en Camagüey el Cine Club infantil “Elpidio Valdés”, y rendirle homenaje público a su personaje en nuestro “Callejón de los Milagros”, montando una imagen del mismo a tamaño real.

Por una cuestión de respeto al creador, le enviamos el boceto de lo que aspirábamos a imprimir. No demoramos mucho en recibir respuesta: Juan Padrón no solo se entusiasmó con la idea y autorizó a que utilizáramos el personaje, sino que nos envió un dibujo hecho por él que es el que hoy puede verse en el Callejón, y donde tantos niños se suelen retratar junto a sus padres.

Pocas veces los artistas consiguen apoderarse del imaginario público de un modo tan contundente. Juan Padrón lo consiguió con creces, y es por eso que ahora su muerte física está muy lejos de ser una verdadera despedida.

Juan Antonio García Borrero


Filmografía

1974: Una aventura de Elpidio Valdés

1974: Elpidio Valdés contra el tren militar

1974: Horologium, que quiere decir reloj

1974: La silla

1974: Velocipedia

1974: Mi pañoleta

1975: Aerodinámica

1975: El enanito sucio Lee el resto de esta entrada

Llegará a las pantallas cubanas largometraje El Mayor

El director Rigoberto López con los responsables del vestuario usado en la película El Mayor

(Publicado en Radio Camagüey)

La Habana, Cuba, 10 mar.- La película El Mayor, la más reciente producción del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic), obra que su director, el reconocido cineasta Rigoberto López, dejara inconclusa al fallecer en 2019, está lista para su estreno en cines nacionales a partir del 25 de marzo próximo.

Benigno Iglesias, vicepresidente de programación del Icaic, informó hoy a la prensa que la premiere del esperado largometraje, que rinde homenaje al patriota cubano Ignacio Agramonte, será el día 24, coincidiendo con la entrega oficial del Premio Nacional de Cine 2020 en la fecha del aniversario 61 de la fundación del Icaic.

Según Iglesias, el recorrido habitual de la cinta por las salas de cine del país comenzará el 25 de marzo, con acciones especiales en la provincia de Camagüey, ciudad natal de Agramonte y donde se desarrolló el rodaje.

Rigoberto López, con una obra reconocida en la creación documentalística y de ficción, y fundador de la Muestra Itinerante de Cine del Caribe, consagró los últimos momentos de su vida a la conclusión de El Mayor, proyecto cuya postproducción asesoró en su ausencia el experimentado Ángel Alderete, quien estaba a cargo de la dirección de fotografía.

En el encuentro, que tuvo lugar en el Centro Cultural Cinematográfico Fresa y Chocolate, de esta capital, el vicepresidente de programación del Icaic destacó varias de las acciones que el Instituto desarrollará durante este mes para celebrar sus 61 años de creado, entre ellas la reinaguración de su taller de serigrafía.

Luego de algunos años cerrado por falta de materiales, según informó, el centro reabrirá sus puertas el 20 de marzo a las nueve de la mañana con equipamiento nuevo y bajo el nombre de Eduardo Muñoz Bachs, figura fundamental en la historia de la institución, situada en calle Almendares entre Desagüe y Benjumeda.

Asimismo, resaltó como muy importante que se trabaja en el acondicionamiento de la vivienda del reconocido intelectual cubano Alfredo Guevara (1925-2013), para instalar allí la sede permanente de la Cinemateca de Cuba, institución que este año arriba a sus seis décadas de fundada. (ACN)

Cultura y Turismo en Camagüey: tan cerca, tan lejos…

Suelo llegar todos los días a la sede del Proyecto El Callejón de los Milagros un poco antes de las ocho de la mañana. Y los veo pasar, conducidos por un guía que les muestra de modo superficial el conjunto de imágenes colocadas en La calle de los cines.

Los veo prestarle atención a lo que el guía, a veces en francés, en italiano, o en inglés, les va comentando de lo que allí existe. Es un recorrido que dura menos de diez minutos, y jamás los he visto entrar a El Callejón de los Milagros.

Pero ellos, los turistas, no dejan de tirar fotos que quizás suben al instante a sus respectivas redes sociales. Viven ese momento que, de modo mecánico y compulsivo, congelan en una imagen que luego compartirán en Facebook o Instagram, pero no se han enterado de lo que significa vivir en Camagüey…, para no decir que no se enteran de lo que es Cuba, que es mucho más que ese conjunto de playas, hoteles de lujo, o comidas lezamianas inalcanzables para el cubano común.

Para ingresar en esa Cuba secreta que alguna vez incursionara María Zambrano, se necesitaría trazar una estrategia que, lamentablemente, Turismo y Cultura no acaban de concretar en Camagüey. Acá pareciera que, desde el Turismo, la Cultura sigue siendo una suerte de enlatado de estereotipos a ser consumidos por un grupo de individuos que en definitiva vienen a desconectar…

No dudo que existan turistas de ese perfil, pero también están los que seguramente van a agradecer ser protagonistas (y no simples espectadores) de lo que sería un quehacer cultural ajeno. Porque para eso, para ser nada más que espectadores, están las malas películas, o las promociones que una y otra vez repiten la imagen de un país que solo existe en la dimensión virtual.

Creo que el turismo de ciudad es una modalidad apenas explotada en Camagüey. Y menos explotado aún estaría el turismo que aprecia la cultura, no como un repositorio pasivo de bienes que se consumen, sino como algo que nos permite todo el tiempo interactuar con la comunidad y crecer como individuos.

Hasta donde sé, no hay convenios establecidos de una manera eficaz entre Cultura y Turismo que permitan trazar una buena estrategia de turismo cultural. Para no irnos del tramo urbano que mencionábamos al principio: alrededor de La calle de los cines hay un montón de hoteles que a diario hospedan buen número de turistas. En ese tramo hay galerías de arte, espacios donde se podrían proponer espectáculos musicales que se salgan de lo hegemónico, o proyecciones de películas que ayuden a apreciar a Cuba desde la complejidad.

Pero para eso la Agencia Paradiso, por ejemplo, también tendría que hacer lo suyo en la elaboración de paquetes atractivos, y Turismo aprovechar todo ese conjunto de fortalezas que muchas veces es apreciada mejor desde la distancia, que en la cercanía que nos deja ciegos.

Juan Antonio García Borrero

Lo que viene: el Café Nuevo Mundo

Ya tenemos prevista la fecha de inauguración del Café Nuevo Mundo para el próximo 24 de marzo. La elección de ese día no es gratuita: el 24 de marzo se festeja un nuevo aniversario de la creación del ICAIC, por lo que dedicaremos nuestra segunda Cibertertulia del mes a comentar los resultados de la encuesta convocada recientemente por la Cinemateca de Cuba con el fin de seleccionar los mejores filmes producidos por esa institución en todos estos años de existencia.

Además del Café como espacio de socialización dejaremos reinaugurada la Galería QR, que ya contaría con paredes para mostrar las obras (en vez de los cristales que antes se utilizaban), así como una iluminación más óptima.

Para esta primera Exposición (en la segunda temporada de la Galería) hemos decidido curar precisamente una muestra fotográfica a partir de los resultados de la encuesta mencionada antes, y la cual permitirá descargar, de modo gratuito, contenidos vinculados a esa selección de fotos (digamos, bandas sonoras de películas, fotos, críticas, etc).

Ese día también la Mediateca Tomás Gutiérrez Alea estará dando sus primeros pasos con una nueva modalidad de negocio, en tanto estaremos proponiendo que aquellos que deseen convertirse en socios de la misma, puedan tener una mayor autonomía a la hora de acceder y descargar las películas, catálogos y libros que la Mediateca ofrece, a través de los dispositivos móviles que ya tienen en sus manos.

El Café Nuevo Mundo se integra de modo armónico a lo que el Proyecto El Callejón de los Milagros viene proponiendo desde hace cinco años: convertir a La Calle de los Cines de Camagüey en una Calle Inteligente de los Cines.

O lo que es lo mismo: acompañar desde la cultura audiovisual ese proceso de informatización cada vez más creciente que se viene consolidando dentro de la sociedad, pero que exige algo incluso más difícil que la adquisición de tecnologías: la formación de usuarios que sean capaces de convertir esas tecnologías que tienen en sus manos en herramientas útiles al crecimiento de sus vidas personales.

Juan Antonio García Borrero

Lecturas visuales al mundo actual

Por Gretel Díaz Montalvo (Tomado del Boletín Alero)

En medio del clásico olor a papel nuevo, a libro recién impreso Camagüey apuesta por una suerte de puente con lo digital dentro de esta Feria del Libro. Y es que la literatura sigue gustando, aún cuando la tecnología se riega entre la humanidad. Los soportes son los que han cambiado, quizás por eso dentro de la fiesta de los libros agramontinos se crearon mecanismos para la comercialización de textos digitales, así como el diálogo sobre los retos y desafíos de las nuevas tecnologías para la producción literaria.

La Empresa de Tecnologías de la Información y Servicios Telemáticos Avanzados (Citmatel) se unió a la idea y se encarga, por estos días, de facilitar obras en formato digital. Mientras que en el Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual “El Callejón de los Milagros”, lugar especializado en fomentar el empleo de las nuevas tecnologías en pos de incrementar la cultura audiovisual, se debate sobre el tema.

Para Juan Antonio García Borrero, al frente del proyecto, “en esta época que revoluciona las prácticas culturales asociadas a la lectura, la Feria debe influir en la lectura y permitir el acceso a determinada cantidad de textos. Pero para eso hay que trazar estrategias para crear comunidades de lectores donde precisamente esa lectura sea un acto creativo que enriquezca y sea como un portal que guíe a otras realidades y contribuya al enriquecimiento del lector.

“A veces el empleo natural de la tecnología enmascara un uso no eficiente de los dispositivos y la Feria puede trastocar esa realidad al convertirse en una suerte de bisagra que una los tiempos analógicos y digitales”.

 

Tics más cine, otra buena mixtura

Pero la Feria busca más, quiere aunar toda la cultura en un mismo momento para generar experiencias enriquecedoras. Por ello, una de las Cibertertulias del Callejón de los Milagros se dedicó a contarnos cómo ser amantes del cine, pero a través de la mirada del reconocido politólogo Ignacio Ramonet.

La provocación partió de responder si existe o no una cinefilia en pleno siglo XXI. Para el periodista este es un tema que le apasionó desde sus años de estudiante, cuando inmerso en el mundo de los cines clubes en Marruecos se adentró a esa especie de “templo salvaje y autodidacta” que era comprender el cine.

“Soy un cinéfilo intenso que incluso he investigado sobre la semiótica del cine. Eso fue resultado de una época en la que se tenía que caminar kilómetros para ver un filme o saber a través de cuentos de otros que la habían visto. Era algo de sacrificio, pero que unió a muchos en una misma pasión.

“Hoy la cinefilia ha muerto y se siguen más las series y se crean clubes en torno a ellas. Existe una abundancia de imágenes que no se pueden controlar, con un clic consumes una película todas las veces que quieras y el propio cine de autores como Tarantino o Scorsese están contando sobre esa nostalgia”, señaló Ramonet.

La tarea que toca a muchos es apoyar la creación de oasis para cinéfilos, de nidos creadores de ese sentimiento. Urge estudiar las historias que se cuentan en los filmes, sobre todo en los que no están dirigidos a adolescentes, para saber vivir en el mundo de la imagen.

Un panel sobre arte y tecnologías en Nuevo Mundo

Hoy a las cuatro de la tarde, y como parte de las actividades de la 29 Feria del Libro en Camagüey, estaremos hablando en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo de los desafíos que impone a la creación artística y su promoción, la emergencia de ese conjunto de tecnologías digitales que, de un modo u otro, ya imperan en nuestras vidas cotidianas. También se presentarán libros digitales, entre ellos las últimas producciones de Cubaliteraria.

Ignacio Ramonet: los milagros de la cinefilia en el siglo XXI

Vivimos una época donde el consumo audiovisual pudiera hacernos pensar que la cinefilia experimenta su máximo esplendor. Paradójicamente, a mí en lo personal me resulta cada vez más difícil encontrar individuos que compartan una mística que, definitivamente, asocio al pasado, y que no solo tenía que ver con la película que corríamos a apreciar en la pantalla grande de una sala oscura, sino también con los modos en que después de concluida la proyección, nos buscábamos para comentar la historia recién vista o la forma en que se contó esa historia.

Es decir, hoy hay a nuestro alrededor un gran número de consumidores de imágenes en movimiento que devoran con un frenesí adictivo cada una de las series que se van estrenando, o viven pendientes de los últimos estrenos que predeciblemente la Academia reconocerá por sus grandes valores visuales, pero sin establecer una perspectiva de conjunto que nos permita hablar de eso que se ha visto como parte de un todo que iría desde lo que hay que apreciar en una Cinemateca hasta la última entrega de Marvel.

Acá en Camagüey la cinefilia ha tenido sus particularidades, y es lo que todavía permite que hablemos de una calle de los cines que ha sobrevivido a todo tipo de uso y desuso tecnológico, para permanecer en nuestro imaginario colectivo como el espacio simbólico donde diversas generaciones van tejiendo diálogos que, a la manera de un cadáver exquisito, hablan de nuestras más diversas y contradictorias realidades. Y por eso es que también existe el Taller Nacional de Crítica Cinematográfica, El Almacén de la Imagen, el Festival de Videoarte, los Encuentros sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, las Jornadas de Artecómic, las sesiones del Cine Club Ernesto Caparrós, los libros sobre cine publicados por la Editorial Ácana…

Ignacio Ramonet es uno de esos cinéfilos incurables que todavía queda por esta época. Su nombre se asocia a la politología y al estudio sistemático de lo que estaría provocando la emergencia de todo ese conjunto de tecnologías que hoy amenazan con borrar la práctica de ir al cine como lo hacíamos antes.

Pero a pesar de eso (o quién sabe si por eso) Ramonet es sobre todo un gran cinéfilo, un consumidor compulsivo de esas historias (magnas o mínimas) que todavía es imprescindible vivirlas en una sala oscura, ajenos al vértigo de los imperativos que impone el zapping y las invasiones bárbaras de segundas y terceras pantallas.

Y es de eso, de la cinefilia en el siglo XXI, que estaremos hablando hoy con Ignacio Ramonet, a las cinco de la tarde, en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo. Un sueño planteado por primera vez hace unos cinco años, y que al fin está a punto de ser una realidad.

Juan Antonio García Borrero

La Editorial Ácana y su catálogo de libros sobre cine

Faltan pocas horas para dar inicio a la “29 Feria Internacional del Libro” en Camagüey, la cual estará dedicada a la república Socialista de Viet Nam, como país invitado de honor, a Eugenio Hernández Espinosa (dramaturgo), Ana Cairo Ballester (investigadora y ensayista), Elda Cento Gómez (historiadora recientemente fallecida), y a los 20 años de las ediciones territoriales, los 30 años del Instituto Superior de Arte (ISA) en Camagüey y los 30 de la Editorial Ácana.

A ese último aniversario quiero dedicarle este post. Ácana, en lo personal, ha sido mucho más que una casa editorial, pues como autor me ha propiciado la cercanía de lectores que puedo ver a diario.

Por otro lado, el hecho de que tenga su sede en una provincia podría sugerir cierto aire de provincianismo: nada más alejado de la verdad. No pocos de los textos publicados por ese sello tienen garantizada su trascendencia, gracias al talento de sus autores, pero también a la exigencia de editores y directivos, que han sabido armar un catálogo diverso, que cubre un espectro bastante amplio de intereses.

Reproduzco aquí un post publicado por el poeta Alejandro González Bermúdez en su muro de Facebook, donde nos hace viajar al origen de la Editorial:

Una de las motivaciones de la 29 Feria del Libro en Camagüey, del 4 al 8 de marzo, es el aniversario 30 de la fundación de la Editorial Ácana en este 2020. Julio de 1990 es la fecha fundacional. Las entonces empresas provinciales del Libro dejaban de ser puramente comerciales y se convertían en Centros Provinciales del Libro y la Literatura. Dos conmemoraciones acontecen ese mes que motivan tal suceso memorable para la Cultura y la literatura camagüeyana y del país: el nacimiento (día 10) y la muerte (día 16) de nuestro Poeta Nacional Nicolás Guillén (1927-1989). Razones más que suficientes. No podía llevar otro nombre que “Ácana”, obviamente, por su antológico poema. Si bien fue creada la entidad en esa fecha, no fue sino hasta febrero de 1991 en que se inscribe legalmente, lo cual consta en un documento que existe en la editorial. Hoy comparto con ustedes la primera publicación de este sello. No fue exactamente un libro, sino un plaquette que recoge los textos reconocidos en el (bien cuestionado ahora, y del que tengo también mis opiniones) concurso Premio de la Ciudad del año 1991, año en el que alcanzamos esos lauros Gustavo Pérez Fernández, en Poesía, y este servidor, en Décima. A partir de esa fecha y hasta 1999, fueron puestos en manos de los lectores no más de 25 títulos, recordemos que fue la década más difícil del período especial.

Por otro lado, para los amantes del audiovisual Ácana ha sido también un oasis, como puede poner en evidencia la relación de títulos que a continuación compartimos con los lectores del blog.

JAGB

Títulos publicados por Ácana con temática cinematográfica

1993: La verdad 24 veces x segundo, de Luciano Castillo

2000: La ciudad simbólica, de Juan Antonio García Borrero (Compilación)

2001: Regreso a la ciudad simbólica, de Juan Antonio García Borrero (Compilación)

2002: La dictadura de los críticos, de Juan Antonio García Borrero (Compilación)

2006: Diez años que estremecieron la crítica, de Armando Pérez Padrón

2008: Emilio Ballagas y el cine: un guión en tránsito, de Cira Romero

2008: Contextos, conflictos y consumaciones, de Joel del Río

2009: Bloguerías, de Juan Antonio García Borrero

2011: Apostillas para una cronología del cine en Camagüey (1906-1940), de Luciano Castillo

2012: Una mirada al cine del Caribe, de Armando Pérez Padrón (Compilación)

2017: El suicidio de la sabiduría, de Juan Antonio García Borrero

La Feria del Libro en El Callejón de los Milagros (II)

Como parte de las actividades teóricas programadas en el marco de la 29 Feria del Libro en Camagüey, se ha organizado en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo un panel que lleva el título de “Las nuevas tecnologías y la producción literaria y artística: retos y desafíos”.

En esa mesa conducida por Yoan Pico está previsto que participen Rodolfo Tamayo, María Antonia Borroto Trujillo, Manuel Castro, y el que suscribe. Además de ello, Marian Garrido presentará libros digitales pertenecientes al sello editorial de Cubaliteraria, y los interesados podrán descargar de modo gratuito un grupo de publicaciones alojadas en el Portal El Callejón de los Milagros.

No será la primera vez que hablaremos allí de este asunto. Yo diría que más bien este ha sido un tema que una y otra vez se retoma en nuestro entorno, pues como otras veces hemos advertido, el Proyecto tiene como misión principal fomentar el uso creativo de esas tecnologías emergentes que ya tenemos en las manos, en función de lo que podríamos llamar la informatización de la gestión cultural.

Ignoro cuál es el plan que como moderador de la mesa se estará planteando Yoan Pico. Supongo que no podremos eludir la teoría, pero en lo personal me encantaría que fuéramos capaces de, más que hablar de lo que desearíamos tener en un futuro (imaginarlo en un plano teórico), nos concentráramos en las potencialidades de todo eso que ya tenemos en nuestras manos, y que lamentablemente el sistema institucional de la cultura en Cuba todavía no aprovecha de manera óptima.

Hay varios ejemplos de quehacer informal que desde hace tiempo vienen marcando un referente en la isla, y que por las más diversas razones no acaban de ser incorporadas al trabajo cotidiano de las instituciones culturales. Pienso en proyectos como Claustrofobias (de Santiago de Cuba) o la propia La Liga, que tiene como líderes precisamente a María Antonia Borroto Trujillo y Yoan Pico.

Los retos y desafíos a los que alude el título del panel, por tanto, creo que no se concentrarían definitivamente en la carencia de tecnologías (que también influye, desde luego), como en la ausencia de una Política Pública que desde el área de las Humanidades Digitales acompañe a lo que en términos más generales ya viene impulsando la máxima dirección del país cuando se habla de informatizar a la sociedad.

Por eso, para mí la gran pregunta que debería movilizar las reflexiones de ese panel, sería esta: como artistas, ¿estamos preparados para incorporarnos a esas transformaciones que ya se viven de un modo natural en los escenarios de la vida cotidiana?

Juan Antonio García Borrero