Alicia vs… (2019), de Dianelis Viamontes Rodríguez

Acabo de ver el documental Alicia vs… (2019), de Dianelis Viamontes Rodríguez. Es un material de apenas 12 minutos de duración, que a través de las entrevistas que realiza a Eduardo del Llano (guionista del filme), Raúl Pérez Ureta (director de fotografía), Mario Piedra (profesor universitario) y Mario Naito (crítico de cine), se aproxima a lo sucedido con el filme Alicia en el Pueblo de Maravillas (1991), de Daniel Díaz Torres.

En términos cinematográficos no hay aquí mayores complejidades, en tanto lo que importa es poner en pantalla los testimonios de los entrevistados. Y eso no es poco, si tomamos en cuenta que pese al tiempo transcurrido (dentro de un par de años tendrá su aniversario cerrado, y seguro se hablará de ella), la película aún no consigue exhibirse de un modo natural, y mucho menos se le estudia como parte de una mirada de conjunto que explique lo puntual, pero también lo que sigue sucediendo en términos de recepción oficial de filmes críticos con la realidad cubana.

Me parece fantástico que los jóvenes interesados en el audiovisual de la isla indaguen en esa zona temporal que podríamos ubicar entre los ochenta (época en que el ICAIC todavía gozaba de un indiscutible liderazgo productivo) y el 2001, que es cuando comienza a consolidarse ese conjunto de prácticas independientes asociadas a la Muestra de Jóvenes Realizadores.

La memoria histórica de ese período, a mi juicio, sigue siendo muy débil, y espera todavía por estudios que ayuden a revelar lo que ya se estaba manifestando como parte de lo que vendría después, no solo en términos de representación de una realidad, sino en cuanto al uso de tecnologías que iban a cambiar también los modos de producir y distribuir esas películas.

Daniel Díaz Torres, realizador

En cuanto a Alicia en el Pueblo de Maravillas todavía espera su desagravio, como tantas cosas y personas. Y siempre pienso en Daniel Díaz Torres, haciéndole frente a aquel linchamiento tremendo de que fue objeto a raíz del falso estreno de su película, y agradezco la insobornable lucidez con la que se asomaba al asunto, como cuando decía:

Pienso que lamentablemente, el caso de Alicia… ha quedado como una página bastante oscura en la historia cultural cubana, y la película espera todavía por el análisis sereno, artístico y desprejuiciadamente crítico que en su momento no pudo tener. Me parece válido el debate, la polémica, la discrepancia; lo que no justifico es la prohibición.

(…)

Me resultaría muy doloroso que por eludir o postergar indefinidamente esta difícil y necesaria responsabilidad de asumir el arte en términos problematizadores de nuestra realidad, acabáramos por entregar al enemigo las banderas de la crítica a nuestras deficiencias y errores. Nunca se me olvida el pensamiento martiano que tanto me sirvió para decidirme a hacer esta película: ‘El que no ama a un pueblo, no le dice sus vicios: lo lisonjea y adula”.

El título del documental de Dianelis Viamontes alude a un antagonismo que aún perdura: Alicia vs… Porque Alicia sigue combatiendo, en esta época, males de antaño que ahora se han multiplicado o transformado en algo peor: la burocracia que se empeña en entorpecer los cambios necesarios, los servidores públicos que invierten la razón de su existencia para construir un servidero público siempre a su favor, la corrupción que se introduce en los escenarios más impensados, la desidia… Allí están esos achaques que no inventó la película, sino que solo describió con agudeza. Y contra los cuales tendremos que seguir luchando.

Juan Antonio García Borrero

Ficha técnica:

Título: Alicia vs…/ Año: 2019/ Productora: Facultad Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual. ISA Universidad de las Artes/ Tiempo: 12 minutos/ Productor: Beatriz Barreiras, Dianelis Viamontes/ Dirección: Dianelis Viamontes Rodríguez/ Fotografía: Diana Torrella González, José Manuel Fonseca/ Sonido: Nelson Jester/ Edición: Dianelis Viamontes Rodríguez

Eduardo del Llano, guionista

Raúl Pérez Ureta, director de fotografía

Mario Piedra, profesor de la Universidad de La Habana

Mario Naito, crítico de cine

Publicado el noviembre 9, 2019 en Uncategorized y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Estimado Juany. Es muy bueno que los jóvenes regresen al pasado. Hace poco, en una conversación con la realizadora Carla Valdés, ella me llamaba la atención sobre una tendencia que se está produciendo en el audiovisual de los bisoños que es el revisitamiento de la memoria.
    Ella que es uno de los más interesantes exponentes de esta temática con el documental “Días de diciembre”, me recalcó que esa vuelta atrás tiene la mirada de la nueva generación sobre los acontecimientos no vividos, sino relatados por otros y recreados por ellos. Por eso, este documental parece tan interesante (no lo he visto).
    Estoy terminado un libro sobre la obra de Manuel Pérez Paredes y le he dedicado un capítulo a Alicia…, titulado: “El Grupo Mamey y Alicia en el pueblo de Maravillas”, donde me acerco a lo que ocurrió con el film, en el cual Pérez Paredes tuvo mucho que ver, en consonancia con lo que se estaba viviendo en Cuba en esos momentos. De forma resumida: Alicia es una de las pocas películas cubanas nacida en una época (los socialistas ochentas cubanos y su periodo de rectificación de errores y tendencias negativas) y estrenada en otra (la Cuba amenazada de los noventa, en el abismo de la crisis económica, A.K.A. Periodo especial). Un abrazo

  2. Me encantará leer ese texto. A estas alturas hay un audiovisual cubano realizado por jóvenes que buscan en la memoria de sus padres. ¿Será el cine cubano de la posmemoria? Porque efectivamente, ellos no vivieron lo que le contaron, pero quieren armar el rompecabezas. Un día utilicé el término “cine forense” para describir ese conjunto de materiales que abre el cuerpo de lo que ya no existe (el pasado) con el fin de examinar las posibles causas de esa extinción. Es algo natural que siempre sucede en la Historia (el eterno corsi y ricorsi),pero que ahora, con ese exceso de información que existe, puede traer consecuencias nefastas, porque lejos de entender las causas, lo que probablemente estaremos justificando una y otra vez el orden de las cosas. Nietzsche hablaba de las tres modalidades de hacer historia (la monumentalista, la anticuaria y la crítica). Yo prefiero esta última, y creo que muchos jóvenes también. “Días de diciembre” es para mí uno de los ejemplos inmejorables.Un abrazo.

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