Archivos Mensuales: junio 2019

Sobre el Decreto-Ley Nro. 373 “Del creador Audiovisual y Cinematográfico independiente”

Ramón Samada, presidente del ICAIC// Foto: Julio Gerardo Hun Longchong, tomada de http://www.trabajadores.cu/20190627/decreto-ley-373-reconoce-a-creadores-independientes-pdf/

Si algo aprendí de aquella etapa en que me desenvolvía como abogado en los tribunales, es que a los textos legales es conveniente aproximarse desde la sospecha.

A diferencia de las películas de las que uno puede opinar acabado de verlas y hacer nuestras las interpretaciones explícitas, con las leyes uno no debe olvidar que se trata de construcciones temporales respondiendo a intereses coyunturales: lo recomendable en este caso es apelar a la lectura sintomática, y tomar en cuenta no solo lo que sustantivamente se sostiene, sino también lo que se excluye o se silencia. Mañana llegarán enmiendas, negaciones, porque la vida a diario se crea y recrea…

Pero ahora mismo quisiera dejar a un lado todo lo que tenga que ver con la sospecha interpretativa, para sumarme a la alegría de aquellos que ven en la legalización del creador audiovisual y cinematográfico e independiente una gran victoria para el gremio.

De todo lo que se ha dicho en estas pocas horas transcurridas, luego de darse a conocer el documento legal, me quedo con esas declaraciones de Ramón Samada, presidente del ICAIC, donde habla del protagonismo que han tenido los cineastas en todos estos años de reclamaciones, polémicas, malentendidos, soledades intelectuales, y falta de respaldo por parte de instituciones a las que le debería haber importado apoyar ese movimiento desde el principio (estoy hablando en primer lugar de la UNEAC, desde luego).

A uno le podrán gustar más o gustar menos las películas que se están haciendo, pero lo que en lo personal no deja de impresionarme es el sentido de pertenencia a su profesión de todos aquellos que aspiran a poner la creación audiovisual de los cubanos a la altura de lo que exige el siglo XXI.

Cuando surgió el ICAIC, los que hicieron posible esa primera Ley de Cine que todavía debe ser actualizada, promediaban los treinta años de edad. Tenían los mismos sueños y ganas de transformar el mundo que los que, sesenta años después, suscribieron el Cardumen.

Por el camino lograron resistir todas esas ínfulas de reduccionismos estéticos e imperativos pedagógicos que en no pocas ocasiones quisieron imponer los grupos políticos y sus voceros. E hicieron películas hermosas y complejas.

Es obvio que con el nuevo Decreto-Ley no se está anunciando la parusía de los tiempos gloriosos del cine cubano; al contrario: vendrán nuevas pugnas, suspicacias, surgirán hermeneutas que harán de Procusto el medidor de todas las cosas y tratarán de meter a la fuerza en su lecho la realidad que se representa, y se harán películas buenas, regulares, y malas, a las que la crítica deberá tratar como se merecen.

Pero lo que fomenta mi optimismo es la vitalidad de ese movimiento que, sin ser homogéneo, se plantea la creación audiovisual como lo que es: un ejercicio de responsabilidad cívica.

Juan Antonio García Borrero

PD: Los interesados pueden descargar la disposición legal pinchando aquí:

GOC-2019-O43 Ley de Cine

Cinemateca y 3D

Escribo “Cinemateca” y “3D”, y no consigo alejar de mí la impresión de tropezar con una grotesca pareja de antónimos.

Uno trata de imaginar al espectador típico de las sesiones de Cinemateca, y aparece más bien un tipo de persona a la que le atrae el cine raro, experimental, alejado de los modelos convencionales de representación, mientras que el consumidor del cine 3D va por lo espectacular, eso que sin importar demasiado la historia que se cuente, le garantice un rato de intenso entretenimiento.

No en todos los lugares del país existe el privilegio de contar con proyecciones de la Cinemateca de Cuba. En Camagüey gozamos de ese servicio desde el 20 de enero de 1969, cuando se exhibió en el cine Casablanca la cinta Los 400 golpes, de Francois Truffaut; es decir, que este año estaríamos celebrando un aniversario cerrado (medio siglo) de aquel hecho histórico.

En todos estos años no han sido pocos los artistas, escritores, y cinéfilos en sentido general, que bajo el liderazgo inicial de Luciano Castillo (nuestro promotor por excelencia de esa actividad en la provincia, y no por gusto, actual director de la Cinemateca de Cuba) enriquecieron su formación artística asistiendo a esas proyecciones. Aquel era el sitio donde coincidían los pintores, los músicos, los escritores, unidos por el deseo de debatir lo que se acababa de ver.

En Camagüey la Cinemateca sigue proyectando en Nuevo Mundo todos los martes, a las cinco de la tarde, películas de calidad; pero el público cada vez es menor. Las nuevas generaciones ignoran lo que significa tener a la mano esos tesoros audiovisuales, y se dejan seducir apenas por los cantos del 3D.

Y no es que tengamos que prescindir de ese otro cine/espectáculo. Al contrario: ver La vida de Pi o Hugo en un entorno como el que hemos creado ahora mismo en Nuevo Mundo es una experiencia muy gratificante. Pero creer que el Cine (con mayúsculas) es solo eso que se aprecia en 3D, sería fomentar lo que llamo la 3iDiotización del gusto cinematográfico.

Y aquí tendríamos que hablar una vez más de lo que está faltando: una Política eficiente de formación de espectadores críticos. El problema fundamental que veo es que casi todo lo hemos dejado en la fase del diagnóstico: no se sabe cuántos foros, asambleas, congresos, se organizan a diario con el fin de hablar de la necesidad de ponerle coto a esa creciente masificación del mal gusto que afecta a la sociedad, pero hay pocas propuestas prácticas donde uno pueda apreciar que se trabaja de modo sistemático en la formación de los públicos.

Porque al final tendríamos que recordar lo evidente: los públicos no nacen hechos, hay que formarlos, crearles entornos donde descubran la cercanía espiritual a eso valioso que le ofrecen desde la institución. Ningún joven va a querer ver El ciudadano Kane tan solo porque los expertos les aseguren que es una de las mejores películas de todos los tiempos: primero necesitamos seducirlos, descubriendo los puentes que, no obstante la emergencia de nuevas prácticas culturales, permanecen por debajo de nuestro común existir.

Por lo pronto, en la Cinemateca de Camagüey seguiremos mostrando joyas de la cinematografía mundial, incluyendo a Los crímenes del museo de cera (House of Wax/ 1953), ese clásico de André de Toth interpretado por Vincent Price, y que ahora podrá apreciarse en todo el esplendor del 3D, gracias a la tecnología con la que ahora mismo cuenta el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo.

Juan Antonio García Borrero

PD: Los precios de las entradas son los siguientes:

  • Niños: 5.00 pesos
  • Adultos: 10.00 pesos
  • Niños miembros del Cine Club Elpidio Valdés: 3.00 pesos

Las proyecciones serán de sábado a martes, en horario de la mañana para niños, y a las cinco de la tarde, para jóvenes y adultos.

Festival del Animado en Nuevo Mundo

Comparto la invitación que nos hace llegar Isabel Pardo, profesora de la Filial del ISA en Camagüey, para que el próximo miércoles 3 de julio, a las dos de la tarde, podamos apreciar un grupo de animados realizados por estudiantes del ISA.

Para formar espectadores críticos en el siglo XXI

Crear un cine-club es fácil; hacer que funcione de modo eficiente como vehículo de superación cultural para sus miembros no tanto, mucho más en una época como la nuestra donde el afán permanente de “novedades” relega a un segundo plano la actividad reflexiva, en tanto lo que importa es estar “informados” (o lo que es lo mismo, saber de lo último que salió en cartelera o fue reconocido con los Oscars).

El desafío se multiplica cuando el cine-club al que hemos nombrado Elpidio Valdés, está integrado por niños y niñas de la enseñanza primaria (cuarto, quinto, y sexto grado). Por lo general la membresía de un cine-club está conformada por adultos que ya han sido seducidos previamente por el cine como arte, y buscan refinar su gusto a partir de la apreciación y debates de filmes considerados “clásicos” o de gran calidad estética.

Pero en un cine-club con niños de tan corta edad (nativos digitales, al decir de Mark Prensky) es imposible pensar que estén buscando algo parecido. Con esos cortos años, estos niños que han nacido rodeados de artefactos electrónicos con los que han aprendido a jugar antes de aprender a leer y escribir, tienen todavía en su máximo esplendor esa capacidad de asombro que le permitiría tomarse muy en serio la conquista de cualquier cosa: no les intimida el fracaso en el aprendizaje porque gozan con la constante experimentación; pero eso sí, como todos los humanos necesitan que se les motive.

Nosotros, los adultos encargados de formarlos, tenemos como desventaja lo que Mark Prensky explicaba en su ya clásico Nativos e Inmigrantes digitales:

Los Inmigrantes Digitales que se dedican a la enseñanza están empleando una “lengua” obsoleta (la propia de la edad pre-digital) para instruir a una generación que controla perfectamente dicha “lengua”. Y esto es sobradamente conocido por los Nativos Digitales, quienes a menudo tienen la sensación de que a las aulas ha llegado, para instruirles, un nutrido contingente de extranjeros que hablan idiomas desconocidos, extranjeros con muy buena voluntad, sí, pero ininteligibles”.

De allí que en el Cine Club Elpidio Valdés aspiremos a construir un entorno donde se aprovechen al máximo el juego y la interactividad que propician el uso creativo de las tecnologías que ya se tienen en las manos.

En tal sentido, los niños y los padres documentarán mediante fotos y videos cada una de las experiencias que están viviendo, y sentirán curiosidad por ver cómo puede verse en pantalla grande todos esos momentos que se han vivido. Se trata de ofrecerle a la familia una oportunidad de desarrollar habilidades vinculadas a las nuevas alfabetizaciones mediáticas, vinculadas en este caso al consumo audiovisual.

Mi criterio es que cuando hablamos de formar espectadores críticos del siglo XXI debemos dejar a un lado buena parte de la retórica y las prácticas pedagógicas asumidas en el siglo XX. Hay que dejar a un lado esos sesgos cognitivos que nos impiden ver que nosotros, los adultos, también somos parte del problema cultural que intentamos resolver. Si creemos que por gozar de determinada ilustración cinematográfica ya estamos en condiciones de formar espectadores críticos, sencillamente estaríamos dejándonos llevar por el autoengaño.

Hay que pensar seriamente en crear entornos cineclubísticos que se conecten con lo real (en este caso, las comunidades mayores de las que son miembros estos cineclubistas), y a partir de allí, desplegar estrategias donde lo interesante no sea imponerle a los más jóvenes el culto de filmes clásicos, sino el descubrimiento de que estas películas, sino importar si son mudas o sonoras, en blanco y negro o a color, en 2D o 3D, nos ayudan a ser mejores personas.

Juan Antonio García Borrero

Diez conceptos claves para un Callejón de los milagros

He publicado varias veces las siguientes ideas. Pero no me canso de reiterarlas porque, en lo personal, juegan el rol de luces de orientación para el Proyecto El Callejón de los Milagros. No importa que las tecnologías sean sustituidas todos los días por otras más sofisticadas: los objetivos del Proyecto no cambiarán porque intentan impactar en lo que deberíamos considerar parte de nuestras Políticas Públicas.

Lamentablemente todavía nuestros debates se concentran demasiado en los efectos, sin reparar demasiado en las transformaciones que desde hace mucho ya están teniendo lugar en las bases de nuestra sociabilidad.

Tener a mano estos conceptos claves es lo que nos permitirá trabajar en los próximos meses con los miembros del Cine Club Elpidio Valdés.

JAGB

Nuestros diez conceptos claves:

JERARQUIZACIÓN DE LA CULTURA AUDIOVISUAL

En una época donde el “todo vale” pareciera que llegó para quedarse, y donde vivimos “infoxicados” con noticias banales que nos bombardean a diario, necesitamos recuperar el sentido crítico que permita ubicar dónde está lo valioso desde el punto de vista cultural, y ponerlo institucionalmente al alcance de quienes ahora mismo solo tienen conocimiento de lo que dicta el mercado y el consumo informal.

INCLUSIÓN DIGITAL GENUINA

Ya se ha reconocido en Cuba, al menos en teoría, el derecho de los ciudadanos a acceder libremente al mundo de los redes. Y cada vez hay más puntos wifi habilitados por Etecsa a lo largo de toda la isla, lo que garantizaría mayores facilidades para ese acceso. Sin embargo, la inclusión digital genuina no se satisface solamente con la conexión, pues en principio, estarían excluidos aquellos que no pueden pagar el todavía alto precio del servicio, pero también los que, teniendo los dispositivos y el dinero, carecen de las habilidades para usar creativamente esos instrumentos.

CIBERALFABETIZACIÓN

Si la alfabetización digital no parece tan necesaria como la otra alfabetización que nos ha enseñado a leer y escribir, es porque el conjunto de dispositivos que usamos a diario en el mundo digital, están diseñados para que se usen sin saber qué es lo que tenemos en las manos. Aprender a usar creativamente las herramientas que brinda la revolución electrónica (que no es solo Internet) tendría que formar parte de una política pública similar a la que se sostiene en las escuelas, donde los niños y niñas aprenden a distinguir el valor de esas palabras que usaron en una primera etapa sin tener idea de qué significaban. Lee el resto de esta entrada

Presentación especial de “Yuli”, de Icíar Bollaín

El próximo sábado 29 de junio, coincidiendo con el inicio del Programa de Verano organizado en Cuba, estaremos haciendo en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo una presentación especial del filme Yuli (2018), de Icíar Bollaín.

La película, que cuenta con guión de Paul Laverty, y está inspirada en la autobiografía de Carlos Acosta titulada “No Way Home”, aborda la vida del famoso bailarín negro. Con la presentación estaremos dejando inaugurado, a su vez, el espacio “Cine y danza”, auspiciado por el Proyecto El Callejón de los Milagros, y que una vez al mes conducirá Ángel Alberto Padrón Hernández, gran conocedor del tema e incansable promotor cultural.


Ficha técnica del filme:

Título: Yuli

Año: 2018// Ficción// Tiempo: 109’// Color// Productora: Hijo de Ogún A.I.E, Morena Films, .L, Potboiler Productions Limited, Producciones de la 5ta. Avenida, Galápagos Media// Productor: Juan Gordon, Andrea Calderwood, Claudia Calviño, Michael Weber, Viola Fügen, Pau Calpe// Guión: Paul Laverty, inspirada en No Way Home, autobiografía de Carlos Acosta// Fotografía: Alex Catalán// Edición: Nacho Ruiz Capillas// Sonido: Pelayo Gutiérrez, Eva Valiño// Dirección artística: Laia Colet// Música: Alberto Iglesias// Actúan: Carlos Acosta, Santiago Alfonso, Keyvin Martínez, Edilson Manuel Olbera, Laura de la Uz, Yerlin Pérez, Mario Elías, Andrea Doimeadiós.

Sinopsis:

Yuli relata la vida de Carlos Acosta, leyenda de la danza y primer bailarín negro cubano en interpretar algunos de los papeles más famosos del ballet, originalmente escritos para blancos, en compañías como el Houston Ballet o el Royal Ballet de Londres, donde ha sido primer bailarín durante más de quince años. El filme abarca desde su dura infancia hasta su madurez, etapa protagonizada por él mismo, quien, pese al éxito y el reconocimiento internacional, nunca olvidó sus orígenes.

Exposiciones QR en Nuevo Mundo

El pasado 15 de junio dejamos inaugurada en la Galería QR del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, la exposición “Naturaleza de una expresión”, del artista visual Nelson Miranda Varona. La exposición formó parte del Programa de actividades de la recién concluida Segunda Bienal de Diseño, que tuvo a Camagüey como subsede entre el 13 y el 16 de junio.

Comparto imágenes del día de la inauguración, y los invitamos a que aprecien este conjunto de carteles diseñados por Nelson Miranda Varona, los cuales estarán expuestos hasta el día 17 de julio.

Aprovechamos para anunciar que ya están programadas tres exposiciones más en nuestra Galería: el 18 de julio podremos admirar algunas de las fotos del talentoso fotógrafo norteamericano Paul Murray; el 1 de agosto le corresponderá el turno al camagüeyano Gustavo Linares con un conjunto de instantáneas que se asoman a la Naturaleza, y el 15 de agosto será el reconocido pintor Elpidio Huerta quien mostrará algunos de sus grabados.

Como hemos explicado en otras ocasiones, con la Galería QR estamos proponiendo un espacio donde funcione sobre todo lo transmedial. Gracias a la red pública y gratuita El Callejón de los Milagros, cada una de las piezas expuestas cuentan con un Código QR que permite a los espectadores interactuar desde sus dispositivos móviles con lo que se está mostrando físicamente, y descargar contenidos audiovisuales y textos que enriquecen la propuesta original del artista, así como dejar comentarios sobre lo que han visto.

Juan Antonio García Borrero

Por un selfie inteligente

Ha pasado ya bastante tiempo desde que organizamos en La Habana aquel Primer Foro sobre Consumo Cultural (2014). Gracias a aquel encuentro hoy contamos en Camagüey con el Proyecto El Callejón de los Milagros, pues varias de las acciones desarrolladas aquí en estos últimos cuatro años, responden a las diversas ideas que allí se discutieron.

Una de las cuestiones que con más énfasis se discutió en aquel momento fue la referida al consumo cultural y la formación de espectadores críticos.  Entonces defendí dos tesis que casi un lustro después mantengo inalterables:

  • Necesitamos construir una plataforma de trabajo en la que los individuos se desenvuelvan no como meros consumidores, sino como productores de contenidos que pueden impulsar la creatividad desde dentro, desde la comunidad de la cual forman parte.
  • Hasta que no consigamos elaborar agendas prácticas que acompañen al estudiante en la construcción formal de conocimientos, el consumo cultural seguirá siendo rehén de lo que dicte el mercado, y no las Políticas Públicas.

Al margen de lo que viene sucediendo con el Proyecto El Callejón de los Milagros, y el apoyo recibido por diversos organismos (Sectorial Provincial de Cultura, Centro Provincial del Cine, Unión de Informáticos de Cuba, Asociación Hermanos Saíz), no creo que en estos cinco años se haya logrado adelantar demasiado.

Falta todavía una Política Pública que logre impulsar de modo horizontal ese Programa de Fomento de la Cultura Audiovisual que en su momento propuso el ICAIC, y, en sentido general, siguen las insularidades que mantienen a las áreas de Educación, Cultura, y Nuevas Tecnologías en suerte de feudos desconectados entre sí.

Es por eso que en el Cine Club Elpidio Valdés (conformado por estudiantes de cuarto, quinto, y sexto grado de la Escuela Enrique Casals), nos proponemos acompañar el aprendizaje de esos alumnos, pero a partir de lo que el currículo escolar le plantea a cada uno de ellos en sus escuelas.

Es decir, con las actividades programadas a lo largo del curso escolar no estaríamos planteando una opción de entretenimiento ajena a lo que está pasando en las aulas, sino que cada maestro podría encontrar en el Paseo Temático del Cine un conjunto de herramientas que pueden apoyar precisamente el proceso de aprendizaje que dirige en las aulas.

Por otro lado, intentaremos familiarizar a alumnos y profesores con el uso creativo de todas esas tecnologías que ya tenemos a la mano. Pongamos el ejemplo del selfie, esa modalidad del autorretrato que se ha convertido en algo dominante dentro de las prácticas compartidas en las redes.

El selfie pocas veces es pensado con el fin de trascender, y, sin embargo, planteado como una manera de documentar las diversas visitas que harán los miembros del Cine Club Elpidio Valdés a lugares emblemáticos de Camagüey, podría convertirse en un recurso que ayuda a que estos niños y niñas hagan suya la cultura participativa, y descubran de un modo consciente las ventajas que tendría apelar a la inteligencia colectiva en la construcción de conocimientos derivados del trabajo en equipo.

Juan Antonio García Borrero

Cine Club Elpidio Valdés: la ciudad como aula inteligente

Varias personas se han acercado con el fin de saber un poco más de ese Programa de Verano que hemos preparado para los miembros del Cine Club Elpidio Valdés, con el nombre de “Conoce tu ciudad”.

Se trata de una acción que descansa en buena parte de las ideas discutidas en las cuatro ediciones del Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales que desde el 2016 celebramos cada mes de abril en Camagüey.

El objetivo fundamental del Programa es que estos niños y niñas que están en cuarto, quinto, y sexto grado de Primaria, descubran junto a sus padres la ciudad donde viven, utilizando en este caso los diferentes dispositivos que ya tienen en sus manos (teléfonos, tablets, cámaras).

Para ello deberán documentar, ya sea a través de fotos o pequeños videos, cada una de las experiencias vividas en el ciclo de visitas que se han organizado a diferentes instituciones y lugares emblemáticos de la ciudad.

La gran finalidad estaría en que esos niños incorporen de un modo natural a sus hábitos digitales el uso creativo de la tecnología, en este caso colaborando con los otros miembros del cine-club en lo que sería una suerte de documental compilatorio de los mejores momentos del ciclo de visitas, armado a partir de lo que los propios niños han podido registrar con sus cámaras. Con ello estaríamos contribuyendo a formarlos dentro de una cultura de redes pensada desde la perspectiva de un sistema institucional.

No menos importante es regalarle la experiencia de ver una película en pantalla grande. En muchos de nuestros encuentros académicos nos quejamos de los gustos que ahora mismo dominan en el área del consumo audiovisual. Sin embargo, no tomamos en cuenta la precariedad de buena parte de las salas cinematográficas donde el Estado ofrece sus servicios: sin salas donde ver cine sea realmente una experiencia gratificante, no se puede aspirar al regreso de los espectadores.

De allí que el reciente equipamiento técnico del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo con tecnología de última generación forme parte de las estrategias trazadas en su conjunto.

Juan Antonio García Borrero

Una pantalla nueva para Nuevo Mundo

Ayer dejamos montada la nueva pantalla que permitirá disfrutar en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, lo mismo proyecciones de películas en 2D que en 3D.

Para los que amamos el Cine (y lo pongo con mayúsculas, porque estoy hablando no solo del 3D), creo que por fin esta sala, la primera de su tipo creada en el país, está adquiriendo el rango que amerita su status.