Los viejos heraldos (2018), de Luis Alejandro Yero

Las paradojas de la Cuba profunda

Por: Jorge Luis Lanza Caride

”Los viejos heraldos” (2018) es uno de los documentales que concursaron en la 40 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en dicha categoría, tesis de graduación del joven realizador Luis Alejandro Yero en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, obra que ha suscitado notables expectativas en el ámbito audiovisual cubano, incluso ha captado el interés de espacios mediáticos como Oncubanew y de otros medios de prensa.

Entre los escasos textos publicados sobre este documental el artículo de Dean Luis Reyes constituye un referente insoslayable, sobre todo por comenzar de la siguiente manera: ´´Tatá y Esperanza son dos ancianos que viven solos en un paraje aislado del campo. Tatá prepara un horno de carbón, mientras Esperanza se ocupa de las labores domésticas. Llevan una existencia marcada por los ritmos pausados de la subsistencia y por la espera. Su único vínculo con la realidad exterior es el televisor de su vivienda”.

Ese es el mundo que representa ”Los viejos heraldos”, cuya visibilidad mediática es posible que traspase los umbrales del Cine Infanta y el escenario del festival.

No olvidemos que entre las tantas limitaciones que padecen las producciones de los jóvenes realizadores en Cuba desde la creación de la Muestra Joven ICAIC en el 2001 se encuentran su escasa y casi nula distribución, espada de Damocles que afecta extraordinariamente una zona tan sensible de nuestra cultura, signo de una contradicción latente en el ámbito audiovisual: la producción de audiovisuales con una mirada crítica a nuestra realidad no ha coexistido al margen de esa gran industria que es el ICAIC, todo, lo contrario, ha sido el mismo ICAIC el promotor y auspiciador de esta forma de producción, es lamentable entonces que obras tan necesarias para reflexionar sobre problemas cruciales de nuestra sociedad como ”Buscándote Habana”, de Alina Rodríguez, ”De Buzos, leones y tanqueros”, de Aran Vidall, ”Revolution”, de Maikel Pedrero, ”Camionero”, de Sebastián Miló, ”Hombres de cocodrilo”, de Livan Magdaleno, ”Melaza”, de Carlos Lechuga, ”El tren de la línea norte”, entre otras que permanecen desconocidas para el público cubano, al develar realidades totalmente ausentes de los medios de comunicación oficiales, marginadas de los circuitos de distribución nacional: esos escasos cines que aún sobreviven en el país.

Para solucionar los más agudos problemas de nuestra sociedad debemos primero que todo empezar por visibilizarlos a través de las referidas obras, respetando siempre el rigor estético requerido y los límites permisibles en el ámbito de la herejía política. Éste último aspecto ha marcado de manera traumática la esfera del cine y el audiovisual en Cuba, varios son los ejemplos de filmes que han generado una aguda crisis política entre los conflictos de los cineastas y los decisores del poder institucional, quienes erróneamente se autoproclaman eruditos inquisidores capaz de legitimar cuando una obra se encuentra dentro de la Revolución y cuando transgrede dichas fronteras, siguiendo ese mismo principio de Palabras a los intelectuales.

En ese sentido la principal herejía de ”Los viejos heraldos” estriba en develar con total naturalidad y transparencia el divorcio y contraposición entre la retórica política y la realidad cubana.

Las citadas obras audiovisuales producidas en su gran mayoría por jóvenes realizadores desmontan las falacias del discurso oficial, al develar los contrastes y paradojas de nuestra realidad, sobre todo, la confluencia de profundos contrastes y contradicciones, dada la coexistencia entre las conquistas sociales de la Revolución con el incremento de la marginalidad, la pobreza y la desigualdad social, aspectos que son la negación de las esencias de nuestro proyecto social.

Aún así no debemos interpretar ”Los viejos heraldos” solamente en claves sociológicas, pues estaríamos empobreciendo sus más insospechados significados. Pareciera que las problemáticas que expone ”El mégano” en su contexto brotan nuevamente en cada plano de ”Los viejos heraldos”, pese a la distancia en el tiempo que separa a las referidas obras.

A diferencia de ”El mégano”, texto que en su momento denunció las infrahumanas condiciones de vida de los carboneros en la ciénaga de Zapata, antecedente directo de la estética que distinguiría el ICAIC, ”Los viejos heraldos” no sólo denuncia condiciones similares en otra zona geográfica, sino que va más allá al reflejar con total sinceridad la indiferencia que experimentan seres que intentan sobrevivir en condiciones adversas, a las cuales la toma de posesión del actual presidente Díaz Canel constituye un ritual ajeno, extraño y distante.

Según Dean Luis Reyes: “”No obstante, los ancianos asisten a este momento de la Historia oficial con actitud distraída. Esperanza atiende a la pantalla sin demasiado interés, más bien como algo que la distrae de sus inevitables obligaciones. El televisor y su vida recortada en un cuadrado es eso que le hace compañía. Cuando único la vemos absorta en la caja de luz es en la noche, bajo el embrujo de la telenovela brasileña, soñolienta pero cautivada. El corto de Yero elige la observación como su estilo de construcción, y su cámara fabrica ese mundo concreto como un ámbito de ficción, casi como algo espectral, a ello contribuye la contrastada fotografía en blanco y negro, que le permite crear un contrapunto entre dos universos que deberían tener algo en común, aunque no sea el caso”´´

Desde esa arista se perciben influencias de ”Suite Habana” al tratarse de captar la cotidianidad de ancianos que han perdido sus sueños. La estética que posee ”Suite Habana” ha sido un referente que ha inspirado a varias generaciones de jóvenes cineastas, desde Alejandro Ramírez con sus primeros planos de la frustración de los habitantes que han visto cerrar los antiguos centrales, los silencios de ”Melaza”, heredero también de Fernando Pérez, y por supuesto Luis Alejandro Yero con sus imágenes realistas y desgarradoras de una zona silenciada por el discurso mediático oficial.

Con ”Los viejos heraldos” asistimos a una estética de la cotidianidad y la pobreza en Cuba producida con total honestidad intelectual, devenida una evidente tendencia fílmica en nuestra sociedad. Las obras referidas anteriormente son una evidencia de tal aseveración.

Más allá de develar realidades complejas y chocantes para el poder político, ”Los viejos heraldos” expone con extraordinario realismo y creatividad dos discursos que se contraponen: el universo anónimo de seres cuyas aspiraciones no rebasan el plano de la supervivencia y la incertidumbre del mañana y el discurso de una Cuba que sólo existe en la virtualidad de una zona enajenada para el cubano de a pie como suele ser la televisión, tal como había expresado uno de los personajes del filme de Pineda Barnet ”La anunciación”, ´´pero yo quisiera vivir en el noticiero.´´

Lamentablemente el discurso de ”Los viejos heraldos” se torna desdramatizado, ante la ausencia de sonoridad y banda sonora, aún así la obra no resulta pesimista, sino que deviene el espejo de una zona de la realidad oculta y silenciada.

Las ventajas que ofrece el género documental en ese sentido son notables, pues la realidad que devela y denuncia ”Los viejos heraldos” es desnudada sin barnices o maquillajes, he ahí una de las razones por las cuales continúo apostando por este género como el medio de expresión más eficaz para visibilizar determinadas realidades, nuestras miserias, sin manipulaciones de ningún tipo.

Publicado el febrero 21, 2019 en DOCUMENTALES CUBANOS. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: