Post-Tertulia sobre La Calle de los Cines

Un amigo me escribe lo siguiente por vía privada, a propósito de la Cibertertulia sobre “La Calle de los Cines”, y el post anterior:

“Veo que aunque el desarrollo es una espiral en ascenso, este no deja de ser contradictorio, y por supuesto, progreso y regreso se dan la mano en una relación siempre en lucha continua, porque así es la dialéctica.

Todavía existen problemas en la gestión de la cultura y en otros órdenes de impacto social inmediato, para resolver problemas ingentes del mundo espiritual del hombre, pues no solo de pan se vive, aunque hay que comerlo diariamente para poder hacer lo demás.

Creo que con tu prestancia podrías, aunque creas que no, solicitar despachos a los decisores de máxima instancia en la provincia y mostrarles tus proyectos, estrategias, modelos y alguna que otra solución, para que se ponga en marcha continua el devenir, que seguros y a sabiendas, sin perder el ánimo y el entusiasmo, cómplices de la alegría y de nuestros seguros pasos, estamos construyendo.

No obstante, recuerda el adagio chino: cuando por un camino tus anhelos no se realicen, mira hacia el otro lado y escoge otro camino para la satisfacción de tus apetencias”.

No estoy autorizado a publicar el nombre de mi amigo, pero les aseguro que es una de las personas más inteligentes que he podido conocer en toda mi vida (y muy comprometida, además, con el proceso revolucionario). Pero a veces la ingenuidad le pasa factura a la persona más culta: ¿qué le hace pensar a mi amigo que “los decisores de máxima instancia en la provincia” ya no conocen de todo lo que aún falta por hacer en el Paseo Temático del Cine?

Por poner un ejemplo: el Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales ya ha tenido tres ediciones, y en cada una de ellas se ha elaborado una relatoría, con su diagnóstico y propuestas de acciones. Así que no serán las nuevas reuniones las que van a resolver este tema. Se trata, sencillamente, de apelar al sentido común.

No tengo nada contra las novedades constructivas que todos los años nos regala la ciudad (dígase “Lago de los sueños”, “Recinto Ferial”, “Complejo Cultural Alkázar”, o “Museo Ferroviario”); al contrario, me parece genial. Pero de verdad que carece de cualquier explicación racional que un espacio tan céntrico como es el Paseo Temático del Cine, que es algo exclusivo de Camagüey, y donde a diario pasan centenares de personas y turistas, siga pareciendo “el hijo bastardo de la ciudad”, nacido en medio del júbilo de los 500 años, y luego rechazado por sus padres, como si habláramos del resultado de una vergonzosa relación extra-matrimonial.

La parte final del mensaje de mi amigo me desconcierta aún más, en tanto él no es exactamente de los que tira la toalla ante las dificultades. Admito que a veces he sentido deseos de dejar a un lado todo, y dedicarme a la escritura que no cuestiona ni molesta a nadie, o a los viajes fuera del país, que siempre ayudan a que la vida personal sea un poco más fácil.

Pero entonces me entra la nostalgia por ese futuro que a veces he alcanzado a ver en medio de la madrugada más tupida, y me acuerdo de otro proverbio de Confucio: “Nuestra mayor virtud no es no caernos nunca, sino levantarnos cada vez que nos caemos”.

Entonces me levanto, y sigo, aunque a la larga nada cambie.

Juan Antonio García Borrero

Anuncios

Publicado el febrero 10, 2019 en PROYECTO "EL CALLEJÓN DE LOS MILAGROS" y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: