Archivos diarios: enero 21, 2019

Antonio Rodríguez Salvador sobre el Decreto 349

Acabo de ver que en La Jiribilla, Antonio Rodríguez Salvador escribe un artículo a propósito de mi deseo público de no hablar más del Decreto 349. Y tras la lectura del mismo se me reafirma la intención de alejarme del debate, toda vez que Rodríguez Salvador da un pasito más en eso que a mí tanto me inquieta: la compulsión de algunos para descargar el mazo en la cabeza de quienes no acabamos de hacer una interpretación cabal de lo que el Decreto 349 propone.

Por supuesto, Rodríguez Salvador se salta la lectura de todo lo que aquí hemos estado proponiendo en forma de debate civilizado, y con el fin de no quedarse atrás en el arte de simplificar que me endilga, termina sugiriendo que yo estaría entre quienes no se sienten afectados por la chabacanería y el mal gusto que circula en los espacios públicos.

Como si los análisis que aquí se han estado articulando no estuviesen dirigidos, precisamente, a pensar en una Política Pública efectiva a la hora de estimular el sentimiento cívico en la ciudadanía. Como si, a diferencia de esa posición suya que asume que lo que está en su cabeza es lo que piensa el grueso de la población cubana, aquí en el blog no se hayan compartido dudas, interrogantes, pensadas desde lo que la inteligencia colectiva y el sentido común nos pudieran indicar.

De todos modos, reitero lo que dije en mi post anterior: quiero luchar en la práctica por lo mismo que el Decreto parece proponer en lo abstracto. Pero quiero menos palabras y más hechos que demuestren la efectividad de lo que se propone. Y para eso necesitamos que el Estado sea el primero en concederle al espacio público un perfil cercano a lo que idealmente se describe.

¿De verdad que es con la apología al mazo que lograremos eso? Cada quien que piense lo que estime, pero yo creo que de la misma manera que se necesitaría un mazo para callar a algunos, necesitamos otros para despertar a los que, cruzados de brazos, esperan un Mesías disfrazado de Decreto.

Juan Antonio García Borrero

A propósito de un post de Juan Antonio García Borrero

No voy a empezar citando a Nietzsche

Por Antonio Rodríguez Salvador • Cuba (lajiribilla@cubarte.cult.cu)

Me voy a acordar de mi origen guajiro, y no voy a empezar citando a Nietzsche —según hace Juan Antonio García Borrero en su más reciente post sobre el Decreto 349— , sino a un antiguo refrán español: “A Dios rogando y con el mazo dando”.

Colocado el refrán en contexto, significa que hay dos vías primordiales para enfrentar cualquier tendencia negativa que afecte a los miembros de una sociedad. Una, referida a la promoción de valores que eduquen en las llamadas buenas costumbres, y otra, dirigida a reprimir tales desviaciones.

En fin, si con la implementación del Decreto 349 estamos, obviamente, hablando del mazo, me pregunto entonces por qué García Borrero pretende desviar el tema tan solo hacia Dios.

En toda generalización aguarda una trampa en contra de quien la enuncia. Quiero decir, lo que un simple individuo pretenda mostrar como el non plus ultra del universo, finalmente puede terminar resultando una exagerada simplificación de las cosas.

Me parece que García Borrero simplifica bastante cuando afirma que “todo lo que se ha escrito en las redes sobre el Decreto 349 ha sido generado para el mero autoconsumo de quienes se expresan”. De entrada, esta no solo es una visión muy particular, sino que destaca además por ser muy sesgada en su aspecto genérico.

Cabe preguntarse por qué tal énfasis en las redes cuando el más importante debate no es ese, sino el ocurrido en la calle. No recuerdo que en los últimos años se le haya dedicado a un decreto tanto espacio en la prensa, la radio y la televisión. ¿Y dónde están las protestas masivas, los debates críticos interminables en las paradas de ómnibus?

PD: Para seguir leyendo el artículo de Antonio Rodríguez Salvador, pueden pinchar aquí.