A la luz de los Lumière…

El próximo 28 de diciembre, día en que tradicionalmente se evoca lo que fue la primera presentación pública del Cinematógrafo Lumière, el Proyecto El Callejón de los Milagros estará despidiendo el 2018 en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo de un modo especial.

Ese día tendremos lo que será la última Cibertertulia del año con el tema “A la luz de los Lumière”. Para comenzar, a las 4.30 pm dejaremos inaugurada (en colaboración con la Fundación Caguayo) una nueva exposición en la Galería QR, esta vez a cargo del artista canadiense Alan Flynt.

Luego, en el transcurso de la Cibertertulia, el público tendrá oportunidad de intercambiar con el artista, proyectaremos un corto de los Lumière, y para concluir, presentaremos la nueva edición del libro “Tomás Gutiérrez Alea: Volver sobre mis pasos”, una selección epistolar de Mirtha Ibarra.

Sin embargo, será una presentación especial, en tanto solo habrá un ejemplar, el cual será entregado por sorteo a una de las personas que, previamente, haya adquirido la entrada para el evento.

Adquirir este ejemplar ya es de por sí estimulante, pero lo especial de la presentación está en que el libro que será sorteado tendrá en su interior un Código QR que permitirá al afortunado descargar de modo gratuito diversos materiales vinculados al cine de Titón. Es decir, que además del libro físico, quien lo adquiera se lleva gratis otras sorpresas (fotos, bandas sonoras, fragmentos de películas, entrevistas, etc).

A manera de anticipo, comparto un fragmento del prólogo escrito para esta nueva edición.

JAGB

TITÓN: VOLVER SOBRE MIS PASOS, DE NUEVO (Fragmento)

En el año 2007, la actriz cubana Mirtha Ibarra sorprendió a todos los estudiosos del cine cubano con el libro “Tomás Gutiérrez-Alea: Volver sobre mis pasos”[i], publicado en España por Ediciones Autor. Doce meses después aparecía en Cuba con el sello de Ediciones UNIÓN[ii]. En ambos volúmenes podemos encontrar una selección de cartas enviadas por Tomás Gutiérrez-Alea, quien todavía es considerado el cineasta más destacado de la historia del cine cubano.

Hoy es difícil encontrar algún ejemplar de aquellas tiradas: todos los libros se agotaron de inmediato. Para los estudiosos de esta práctica cultural que ha sido la realización audiovisual en Cuba, la obra resultaba reveladora en muchos sentidos. En sus misivas, Titón no solo nos hablaba de su oficio, sino que se encargaba de describirnos el entorno en que, como ciudadano e intelectual, se estaba moviendo, y las ideas que en cada caso lo motivaba a intervenir en la esfera pública.

Esto explicaría la excelente recepción que conoció en su momento “Volver sobre mis pasos”, y la necesidad de una reedición actualizada y crítica. Con las cartas seleccionadas por Mirtha Ibarra, se nos estaba introduciendo al universo del cine cubano a través de una perspectiva que, por lo general, suele ser desechada: la perspectiva que origina intelectualmente el hecho fílmico, o el hecho material (léase películas), ese que después los historiadores contabilizan de modo cronológico en el relato oficial.

Pero es obvio que la simple publicación de un conjunto de cartas inéditas, por interesantes que ellas puedan resultar, no nos garantiza que podamos aprehender la complejidad de ese universo en el cual el individuo que las suscribe, se encuentra inmerso. De allí que en esta nueva edición de “Volver sobre mis pasos” se agradezcan las informaciones que acompañan a las mismas, pues no solo le suministran al lector datos sobre el destinatario, sino que permiten establecer conexiones intelectuales más ambiciosas, en tanto que las ideas que se comparten entre dos individuos en una misiva, en realidad están dialogando con la época, con la sociedad, aun cuando no se mencione de un modo explícito la razón de ese intercambio.

Por otro lado, no es casual que esta nueva edición del epistolario de Tomás Gutiérrez-Alea aparezca en el año en que se festejan las nueve décadas de su natalicio, y las cincuenta del estreno de Memorias del subdesarrollo (1968), la película cubana que todavía sigue encabezando la selección que de modo periódico se realiza con el fin de legitimar el canon fílmico de la nación.

Uno podría preguntarse qué sentido tendrá para los jóvenes nacidos en esta época, donde el compromiso explícito de los cineastas con el cambio social pareciera cosa exclusiva del pasado, la aparición de un volumen donde se resalta la vocación política del realizador de Memorias del subdesarrollo y Fresa y chocolate, entre otras.

Pero es que este es un libro que deja ante nosotros al Titón más humano, y por ende, garantiza que mucho de lo que allí se lee pueda ser reconocido en sus esencias, más allá del lugar donde se viva, o la época en que se haya nacido. Las cartas de Gutiérrez-Alea hablan desde la angustia creativa, esa que suele avisarnos de la necesidad de abandonar en vida las ensoñaciones mesiánicas, para aprehender el mundo como lo que es: un espacio donde el inevitable desenlace que impone la muerte, nos recuerda a diario que, aunque breve, la vida puede ser hermosa a partir de la intensidad de los compromisos que asumamos en ella.

 

[i] Ibarra, M. (Ed.). (2007). Titón. Volver sobre mis pasos. Madrid, España: Fundación Autor.

[ii] Ibarra, M. (Ed.). (2008). Titón. Volver sobre mis pasos. La Habana, Cuba: Ediciones UNION.

Publicado el diciembre 18, 2018 en PROYECTO "EL CALLEJÓN DE LOS MILAGROS", TOMÁS GUTIÉRREZ ALEA. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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