Archivos diarios: septiembre 28, 2018

DE PEDRO NOA A GARCÍA BORRERO (3)

Estimado Juany:

Confieso que ya extrañaba la contraparte tuya en este diálogo productivo que hemos establecido sobre la utilidad de los medios digitales en la formación de las nuevas generaciones de cuban@s.

El camino que me propones hoy en tus planteamientos me lleva a citar a Louis Althusser y sus teorías sobre ideología, un concepto muchas veces confundido con política y maltratado durante las últimas décadas en nuestra isla, cuando nos acusaban de “problemas ideológicos” o se habla de la nueva generación como “desideologizada”.

Para Althusser, las ideologías son capaces de dotar al ser humano de normas, principios y formas de conducta, pero no de conocimientos sobre la realidad. No dice que son las cosas, sino cómo posicionarnos delante de ella y desde este punto de vista, no proporciona “conocimientos”, sino “saberes”, lo cual significa que nuestro conocimiento viene ya codificado por un grupo de normas e intereses de tipo moral, económico, religioso, político.

Un aporte importante a la teoría de la ideología la hizo a partir del concepto de Aparato ideológico de Estado. Dentro de ellos, establece una diferencia entre lo que llama aparatos represivos: El Gobierno, el ejército, la policía, las prisiones; y lo que considera como aparatos no represivos. En este último grupo coloca al aparato educativo, familiar, cultural e informacional, entre otros cuatro que no menciono porque no vienen directamente al caso, aunque están muy vinculados los unos con los otros.

La ideología, esa capacidad que tenemos todos los seres humanos para concebir un pensamiento que nos permita entender y enfrentar el mundo en que nos ha tocado vivir y crear expectativas para el futuro, se forma en la conjunción y el trabajo de los aparatos ideológicos, con una remarcable influencia de la familia y la escuela, pues forjan al ser humano desde su nacimiento, la primera, y desde la niñez, la segunda. Son dos fuerzas complementarias (a veces antagónicas increíblemente) que crean el ser cultural, el quiénes somos.

A este ser cultural clásico (por definirlo de alguna manera) se le ha agregado un nuevo elemento: la informatización de la sociedad, la cual solo puede ser controlada y hasta porcionada por la familia y las instituciones educacionales, que deben tener la obligación de enseñar a los nuevos seres humanos a emplearla.

Retomo lo que escribí en uno de nuestros intercambios anteriores: los medios y los artefactos a través de los que se accede a ellos, se han convertido en “moda”, porque los dos aparatos ideológicos citados arriba lo han permitido y propiciado, no siempre de la mejor manera.

A los infantes, apenas mantienen la atención, le ponen en sus manos un teléfono inteligente, un tablet o la televisión, para que vean y escuchen lo que los progenitores consideran que deben ver; ¿pero quién le enseñó a esos padres y madres qué deben percibir sus hij@s?. Con suerte, aciertan en una educación visual- sonora acorde a las edades; pero estoy seguro que tú, al igual que yo, hemos sido testigos en diferentes hogares o vehículos públicos, de personas que le ponen en las manos a sus pequeñ@s, imágenes acompañadas de sonidos que distan mucho de las expectativas más ortodoxas.

En Cuba existen esfuerzos de corregir estos males. Ahora mismo viene a mi mente el programa Educa a tu hijo, llevado por el Ministerio de Educación, donde se está introduciendo la alfabetización audiovisual, o la Red del Universo Audiovisual del Niño Latinoamericano (UNIAL), obra del fallecido Pablo Ramos, por solo citar los más (re) conocidos, todavía insuficientes en recursos, alcance e influencia dentro de la sociedad cubana.

Y en esto, regresa una preocupación que ya hemos manejado en nuestros intercambios, la velocidad con que se mueve el avance tecnológico y las posibilidades de acceso a las tecnologías y al ecosistema digital. Intentar correr para alcanzar la punta y mantenernos en la vanguardia, sería – desde mi punto de vista- un absurdo; pero preparar bien a los nuevos atletas ciudadan@s para que enfrenten su propia carrera vital, lo cual lleva adiestrar correctamente a sus entrenadores: progenitores y educandos, por eso sí apostaría.

Una escuela que forme ciudadan@s para estos tiempos, requiere, primero, de cambios importantes en los “saberes” para comprender la sociedad. El conocimiento humano y la concepción del mundo que cada uno tenemos derecho a poseer no está centrada en un solo camino, hay muchos senderos y no siempre van en paralelo, se cruzan constantemente. La mayor satisfacción para la escuela y la familia debe ser la de estar seguro que han dotado al bisoño caminante de un criterio responsable para su elección y de las capacidades para asumir los retos de su tiempo. Y toda esta oración, que encierra un axioma tan optimista, se destruye, si le aplicamos la subjetividad de los individuos y sus modos de posicionarse ante la realidad.

Disculpa la extensión de mis cavilaciones

Un abrazo

Pedro Noa

Entradas anteriores:

https://cinecubanolapupilainsomne.wordpress.com/2018/09/21/de-garcia-borrero-a-pedro-noa-otra-vez/

https://cinecubanolapupilainsomne.wordpress.com/2018/09/22/de-pedro-noa-a-garcia-borrero/

https://cinecubanolapupilainsomne.wordpress.com/2018/09/22/de-garcia-borrero-a-pedro-noa-2/

https://cinecubanolapupilainsomne.wordpress.com/2018/09/24/de-pedro-noa-a-garcia-borrero-2/

https://cinecubanolapupilainsomne.wordpress.com/2018/09/28/de-garcia-borrero-a-pedro-noa-3/

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DE GARCÍA BORRERO A PEDRO NOA (3)

Estimado:

La semana ha sido agitada, pero no he dejado de pensar en nuestros intercambios. Ya te dije que, dada la inmensa soledad intelectual que padeceríamos los interesados en el uso humanista y creativo de las tecnologías, me aferro a lo que aparece casi que con desesperación.

No importa que nuestras ideas hoy no sean apreciadas como uno quiere. No hay que tomarse eso como algo personal. Sencillamente creo que ahora mismo no están creadas las condiciones para que germinen de un modo eficaz. Tenemos las tecnologías, los espacios, pero falta la formación, la estrategia pública que abra el camino a un uso natural de esos recursos y potencialidades.

El ejemplo de Moodle puede ayudarnos a entender esa tremenda crisis que hoy vivimos en un contexto donde la cultura y la educación parecen enemigos íntimos. Sobre eso escribí hace un tiempo, a propósito de aquellas discusiones para el anterior Congreso de la UNEAC, y recuerdo que mi propuesta de insertar en los planes educativos el aprendizaje creativo de los nuevos medios, apenas fue apoyada por el escritor Pedro Armando Junco.

Mis demás compañeros, presumo, entendían que yo estaba hablando de ciencia ficción, de algo que solo es posible visualizar en los países desarrollados. Si eso pasa en el seno de la UNEAC, que se supone agrupe a la vanguardia intelectual, ¿qué podemos esperar de los otros espacios?, ¿te sorprende que, además de este blog (que es solo un blog), apenas existan en Cuba espacios para soñar Políticas Públicas que aludan a estos problemas?

Pero esto no es nada nuevo ni exclusivo de Cuba. Seguro recuerdas la impactante Koyaanisqatsi (1982). Su director Geoffrey Reggio alguna vez apuntaba algo que describe también nuestra actual situación:

Creo que fue Einstein quien dijo que ‘el pez será el último en conocer el agua’. Mi película se basa en la idea, en el sentimiento trágico de que los humanos serán los últimos en conocer la Tecnología. Tecnología con mayúsculas, no todos los aparatitos que llamamos tecnología: Tecnología como la verdadera terra ferma”.

Vivimos, a mi juicio, en una inmensa pecera que nos impide tomar conciencia ya no de la prisión, sino de las posibilidades que tenemos de liberarnos. Solo si logramos implementar una educación crítica, innovadora, tendremos oportunidad de emanciparnos.

Te copio debajo el texto que te comentaba escribí en aquellas sesiones preliminares del Congreso de la UNEAC. Te darás cuenta que podría leerlo en el próximo Congreso y nadie notaría que es algo viejo. Porque en realidad, no es viejo: el cuartico está igualito.

Un abrazo grande,

Juan Antonio García Borrero

CULTURA Y EDUCACIÓN: ¿ENEMIGOS ÍNTIMOS?

En Camagüey, como en todo el país, los miembros de la UNEAC se están reuniendo en diversas comisiones con el fin de emitir dictámenes que deben ser discutidos en el próximo Congreso de esa organización. En lo personal me interesa la que examina el vínculo entre la cultura y los medios, pero como el tema de la cultura y la educación es algo que también me obsesiona (hay diversas pruebas de ello en el blog) quise participar en la comisión encargada de facilitar el debate del mismo.

Admito que mi visión del fenómeno es poco ortodoxa, y la prueba está en que en dicha reunión propuse se tomara como acuerdo proyectar una estrategia que contribuyese a reducir la distancia existente en nuestro país entre la educación y el contexto cultural actual en que nos movemos, y la propuesta solo fue apoyada por el escritor Pedro Armando Junco. Creo que si uno aspira de veras a defender la democracia participativa como el mejor modo de convivencia social, debe aprender a respetar lo que asume la mayoría, y a preparar mejor los argumentos que se exponen, por si algún día alguien entendiera que tienen utilidad pública, que es lo que importa. Así que acepté la decisión de mis colegas, y garabatearé ahora a toda prisa parte de las ideas que expuse allí, y las que siguen formando parte de mi intranquilidad. Lee el resto de esta entrada