Archivos diarios: agosto 28, 2018

DESMONTANDO EL RACISMO EN EL AUDIOVISUAL

Un nuevo grupo de trabajo se suma al Proyecto “El Callejón de los Milagros”, en este caso para trabajar el fenómeno de la representación racial en el audiovisual.

Como se sabe, este es uno de los problemas que más atención crítica está demandando en nuestra sociedad, sobre todo porque, pese a los enunciados legales, en la práctica el racismo sigue operando, muchas veces de una manera tan sutil, que quienes lo practican o lo sufren, ni siquiera se enteran de su existencia.

Este grupo de trabajo, compuesto inicialmente por académicos camagüeyanos que han trabajado el tema, se reunirá una vez al mes para discutir el tópico seleccionado, y con posterioridad ofrecer una relatoría de los debates que contribuya a llamar la atención sobre el mismo.

Para esta primera ocasión estaremos hablando de la obra de la cineasta Gloria Rolando, y en especial de su saga documental 1912: Voces para un silencio, que aborda ese espeluznante capítulo de nuestra historia nacional, que fue la masacre de más de 3000 negros y mestizos en aquel año en que el gobierno de la época prohibiera al Partido Independiente de Color liderado por Evaristo Estenoz y Pedro Ivonnet postularse a las elecciones.

Todo lo que podamos hacer en Cuba para poner en su lugar el racismo siempre será poco. Lamentablemente, muchas personas piensan que la discriminación por cuestiones de raza solo existirá cuando hay un planteamiento explícito, pero tal vez lo peor de todo esto se percibe en la práctica cotidiana y silenciosa que los miembros de una nación mestiza practican, a partir del reciclaje inconsciente de una visión etnocéntrica asociada a la raza “blanca”.

Como ha apuntado con gran lucidez el historiador Alejandro de la Fuente, uno de los estudiosos más destacado del tema, “Y es que el racismo no es sólo un problema de distribución desigual de recursos, sino un sistema de ideas, valores y percepciones sociales que es necesario desarraigar a través de la acción social sistemática”.

De allí que como grupo nos importaría estudiar las maneras en que la representación audiovisual impacta en el imaginario colectivo de la comunidad a la que pertenecemos, y nos hace olvidar esta otra parte de la historia cubana. Para referirme a lo más cercano, en donde tengo cuota de responsabilidad: ¿cuántas imágenes de cineastas y artistas negros pueden apreciarse en nuestro Paseo Temático del Cine? Al principio estaba Nicolás Guillén Landrián en la decoración de la cafetería “Coffea Arábiga, pero hasta su imagen desapareció… ¿No nos choca esto?

Sencillamente, nos falta mucho por interiorizar, por discutir, por aprender, pues como apuntaba Van Dijk,

"Los prejuicios e ideologías étnicas no son innatos, y no se desarrollan espontáneamente en la interacción étnica. Se adquieren y se aprenden, y esto sucede generalmente a través de la comunicación, es decir, a través del texto y la charla. De la misma forma, en sentido inverso tales representaciones mentales racistas típicamente se expresan, formulan, defienden y legitiman en el discurso y pueden por lo tanto reproducirse y compartirse dentro del grupo dominante. Es esencialmente de esta manera en que el racismo es ‘aprendido’ en la sociedad".

Juan Antonio García Borrero

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CONVOCATORIA 3er. ENCUENTRO DE LA CRÍTICA CINEMATOGRÁFICA

3er. Encuentro de la Crítica Cinematográfica

La Habana, 1 al 3 de noviembre de 2018

PERSPECTIVAS TEMÁTICAS:

1. 1968 y el cine mundial

El año 1968 es un año clave para el mundo occidental. Forma parte de un periodo que sigue suscitando preguntas, por lo cual hay que revisitarlo una y otra vez.

En distintos lugares del planeta son reprimidos movimientos estudiantiles progresistas como los sucesos del mayo parisino, la masacre de la Plaza de Tlatelolco en México, las represiones en universidades norteamericanas, los asesinatos de Martin Luther King Jr. y Robert Kennedy. Es Vietnam, la llamada Primavera de Praga, concluida con la entrada de los tanques soviéticos, por solo mencionar algunos acontecimientos imprescindibles.

El cine internacional estrena títulos antológicos que dialogan con los cambios que se están produciendo en el orbe y en la producción cinematográfica: “2001: Odisea del espacio” (Stanley Kubrick), Teorema (Pier Paolo Pasolini), “El bebé de Rose Mary” (Roman Polanski), “If…” (Lindsay Anderson), “Érase una vez en el oeste” (Sergio Leone), “Flesh” (Andy Warhol), “One plus one” (Jean Luc Godard), Mandabi (Ousmane Sembene), “Profundo deseo de los dioses” (Shohei Imamura), “Kôshikei” (Nagisha Oshima), “El color de la granada” (Sergei Parajanov), “Golden Swallow” (Chang Cheh), “La Vergüenza” (Igmar Bergman), “Silencio y grito” (Miklos Jancsó) entre otros muchos.

En América Latina se está comenzando a consolidar el movimiento del Nuevo Cine Latinoamericano en un contexto extra cinematográfico también turbulento. En ese año se produce el estreno de clásicos como “La Hora de los Hornos” (Fernando Solanas y Octavio Getino); pero también de cintas imprescindibles y no reconocidas por este movimiento: “Fando y Lis” (Alexandro Jodorovski), “El bandido de la luz roja” (Rogério Sganzerla), “Tres tristes tigres” (Raúl Ruiz) o el documental “El Grito” (Leobardo López Arretche).

La incitación en esta temática está dirigida a revisitar este periodo tanto desde el estudio de los filmes estrenados y que hoy se pueden considerar antológicos, como a analizar los procesos operados en los países y sus zonas geográficas desde su incidencia en las industrias cinematográficas, así como la radicalización de algunos movimientos, dígase el Grupo Dziga Vertov en Francia o el propio Nuevo Cine Latinoamericano. Lee el resto de esta entrada