Archivos diarios: agosto 19, 2018

VENTURAS Y DESVENTURAS DE UN PASEO TEMÁTICO DEL CINE

El 2 de febrero del 2019, la ciudad de Camagüey estará festejando el 505 aniversario de su fundación. Y como todo espacio con valor patrimonial, arribará a esa fecha con nuevas obras concluidas, y una imagen urbana (sé que la referencia viene muy de cerca) cada vez más seductora.

Pero como una ciudad no es solo la tradición que la nutre, por milenaria que sea esta, me gustaría anotar algunas ideas en torno al Paseo Temático del Cine que, no por casualidad, estará cumpliendo también cinco años de concebido.

Lamentablemente, la hermosa idea defendida en su momento por la Oficina del Historiador, ha quedado en tierra de nadie. Sé que puede sonar a chauvinismo, pero las evidencias permiten alejar el riesgo de la desmesura: en ninguna otra parte de Cuba existe una infraestructura como la que tenemos aquí en Camagüey (un conjunto de instituciones culturales, tiendas, cafeterías, bares, wifi gratis, etc), y, sin embargo, el Paseo Temático del Cine es invisible para muchos camagüeyanos que, y esto sonará absurdo, muchas veces se enteran de su existencia cuando los que vienen de fuera hablan positivamente del mismo en televisión o la prensa.

¿Cómo podría explicarse esa contradicción? Lo primero es que el Paseo, ahora mismo, no responde puntualmente a nadie. Es decir, en estos momentos hablamos de una sumatoria de entes situados en un mismo espacio, pero ajenos a lo que en su momento se diseñó por la Oficina del Historiador: eso explica, por ejemplo, los cambios arbitrarios de carteles que, en un origen fueron pensados de acuerdo a una dramaturgia prevista (véase la cafetería Coffea Arábiga, pensada como un homenaje a Nicolás Guillén Landrián, y donde ya no aparece el menor rastro de la imagen del cineasta).

Pero tal vez lo peor está en que el Paseo Temático nació mutilado. Si comparamos lo que inicialmente se había propuesto para El Callejón de los Milagros, con lo que actualmente existe, veremos que en estos cuatro años lo que ha dominado es la indiferencia con lo que ocurre en ese espacio.

Duele que en una ciudad como Camagüey, cuyo centro urbano podríamos vanagloriarnos de que es uno de los más limpios del país, el Callejón de los Milagros no pueda mostrar los mismo índices de limpieza, como pudimos advertir hace unos meses cuando, al grabar el hermoso programa que La pupila asombrada dedicó a Camagüey, fuera imposible filmar en esa calle peatonal debido a la suciedad del piso y las paredes blancas, o que parte de los vecinos que viven en el Paseo Charlot (subutilizado por completo) muestren su disgusto por el carácter de baño público que adquiere esa zona en las noches. Lee el resto de esta entrada

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