Archivos diarios: mayo 30, 2018

EL PARQUE, EL WIFI, Y EL HOMBRE NUEVO

En el próximo Sábado del Libro que se celebra cada semana en Camagüey, se estará presentando “El suicidio de la sabiduría”, texto cuya publicación acaba de regalarme la Editorial Ácana.

Ese es un libro que habla del consumo de la cultura audiovisual en los nuevos tiempos. A pesar de ello, y me disculpan el pesimismo, no creo que a la crítica de cine que se ejerce de modo tradicional en la isla le interese demasiado el tema.

La crítica cubana, en sentido general, vive demasiado centrada en la Historia que ha conseguido autofundar, por lo que salirse de ese perímetro significaría, de algún modo, salirse de su zona de confort. Lo cual no quiere decir que no existan críticos puntuales que advierten que vivimos una época post-PC (post cine, post computadora), y que los problemas engendrados en los nuevos escenarios culturales demandarían nuevas preguntas.

Habrá que seguir hablando, a veces a solas, o a veces aferrándonos desesperados (como el náufrago en medio de la más tupida noche), al madero que pasa por nuestro lado. Lo importante serán las preguntas que dejemos. Las respuestas las traerán los otros, y sobre todo el tiempo.

Juan Antonio García Borrero

PD: Como El suicidio de la sabiduría es un libro en permanente construcción, comparto esta viñeta que me hubiese encantado incluir allí.

EL PARQUE, EL WIFI, Y EL HOMBRE NUEVO

En una investigación realizada en el año 2011, donde los autores analizan las relaciones establecidas en Cuba entre el consumo cultural y la adolescencia, a partir de los resultados que arrojara una Encuesta Nacional, puede encontrarse un gráfico que cartografía la asistencia de los jóvenes a los espacios culturales. (1)

De acuerdo al sondeo, para las nuevas generaciones asistir a una biblioteca, librería, o cine, sería menos atractivo que visitar las tiendas, práctica que ocupa el primer lugar, seguida de las reuniones en los parques, las plazas o lugares al aire libre.

La encuesta fue realizada en el 2011, por lo que sería interesante estudiar de qué manera está impactando en los cubanos la estrategia de informatización que se viene implementando a lo largo y ancho del país: ¿no parece ser hoy en día “el parque con wifi” uno de los escenarios culturales más concurridos en el país? Y de ser cierto, ¿qué sabemos de lo que ocurre en esos contextos?, ¿dónde están los estudios culturales que nos permitirían obtener un diagnóstico y sobre esa base, desplegar Políticas Públicas que ayuden a tender puentes entre el sistema institucional y lo que informalmente ocurre en estos nuevos escenarios?

Para la crítica tradicional de cine pensar en estos asuntos sería una digresión imperdonable. O suerte de perreo intelectual que se asocia más a la frivolidad que el pensamiento crítico. No importa que la realidad nos recuerde todo el tiempo que en el imaginario de estos jóvenes, un cine (como espacio cultural) es interpretado como algo museable, y las intervenciones de los críticos el blanco preferido de quienes le rinden culto al zapping.

El Hombre Nuevo (que incluye a la mujer joven que va a estos sitios), ya sabe cómo armar sus propias programaciones de películas, y accede a Facebook para enterarse por sus amistades de cuáles podrían ser las opciones que les conviene ver esa noche o el fin de semana. Para él la Crítica no pasa de ese Like que sus amigos prodigan en sus respectivos muros. Lee el resto de esta entrada