Archivos diarios: abril 2, 2018

QUIERO HACER UN EVENTO

A mi amigo Gustavo Arcos le intriga el silencio en que ando metido desde hace varias semanas. No hay nada de misterio: en cualquier parte del mundo organizar un evento implica un gran número de tensiones, pero esas dificultades se multiplican cuando el motivo de la cita se vincula a algo que todavía no es percibido en su exacta dimensión e importancia, y entre nosotros informatizar la gestión cultural parece todavía algo secundario, algo sin interés gremial.

Por eso hace unas tres semanas decidí dejar a un lado las redes sociales, y concentrarme en los asuntos de la vida real, que les aseguro que más angustiosos no pueden ser. Eso ha traído como consecuencia que me entere tarde de todo lo que va pasando a nuestro alrededor. Por ejemplo, me vine a enterar de lo sucedido con la conferencia de la Muestra de Nuevos Realizadores dos o tres días más tarde, gracias a una joven estudiante del ISA que necesitaba entrevistarme para un documental que está realizando.

Entonces estuve a punto de intervenir, pero otra vez la vida real me obligó a meterme en la bodega para tratar de garantizar esos asuntos que después de realizado el evento, pocas personas se acuerdan que debieron superarse. Porque aquí habría que recordar que un evento (y esto le sirve a la Muestra de Nuevos Realizadores) no es solo el acontecimiento cultural que durante dos o tres días tiene sus quince minutos de fama en los medios, sino lo que cuesta producirlo, y sobre todo, su legado, es decir, lo que deja en la cabeza de la gente una vez que ha finalizado.

No es gratuito que haya iniciado esta breve nota mencionando lo de mi amistad con Gustavo Arcos. Con esa mención no solo estoy aludiendo al respeto que me inspira en lo profesional su ya extensa labor docente, sino también la satisfacción que me brinda contar con la complicidad intelectual de quien es hoy uno de los más notables polemistas cubanos de nuestro mundo cultural. La postura pública de Arcos me recuerda esa figura examinada alguna vez por Bourdieu, cuando hablaba de aquellos que combaten el efecto paralizador de los sacerdotes de la cultura, empeñados en convertir la vida en una suerte de museo donde todos estamos condenados a vivir como simples epígonos de quienes nos antecedieron. Lee el resto de esta entrada

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