Archivos diarios: marzo 9, 2018

LOS LIBROS

Por lo general aparecen ante nosotros cuando menos se les espera. Están allí, descansando sobre algún estante o mesa, y un día te fijas en uno de ellos, y lees al azar alguna línea, algún párrafo, y es como si el piso se abriera debajo de uno, y comenzáramos a caer en un vacío que no conoce fondo. En esos casos el libro no es un libro, sino la experiencia simultánea de la caída y el renacimiento en un nuevo mundo.

Al principio los libros llegan a nuestras manos sin que tengamos conciencia clara de lo que significan, por lo que es muy común confundir a los mensajeros que nos los traen con los autores que los firman. Pero eso es puro espejismo, porque un autor es alguien que se encarama en los hombros de un montón de personas a veces anónimas, que han cincelado para ellos (a lo largo de los siglos que nos anteceden) el lenguaje que utilizan, las maneras de contar las historias, los modos de describir las alegrías o las desolaciones de sus héroes.

Un libro siempre será un misterio, algo que no se puede explicar en sus esencias, mientras que el conjunto de hojas encuadernadas y con cubierta bonita que sostenemos en las manos, es apenas el titular de la noticia que anuncia el sobresalto de su futura lectura.

Juan Antonio García Borrero

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A DEBATE LA JOVEN ANIMACIÓN CUBANA

Recomiendo la lectura de este texto de María Nela Lequebe, publicado en el sitio IPS. Formidable para impulsar un debate necesario que, lo más importante, habla de una situación nacional. Con ello quiero decir que en estas discusiones deberían involucrarse aquellos que gestionan sus producciones más allá de la capital, porque al final estaríamos hablando de un fenómeno nacional…

¿La debacle en la joven animación cubana?

A debate la producción de cine de animación en Cuba, con la venidera Muestra Joven ICAIC como horizonte.

por María Nela Lebeque (9 marzo, 2018)

Hace un año, compartí en el blog “El cine es cortar” un texto sobre los desafíos que a lo largo de toda su historia ha tenido la animación cubana, haciendo un acercamiento a la evolución del género en nuestro contexto, hasta la actualidad. Ahí expresé una preocupación que, por desgracia, terminó sucediendo: la nueva edición de la Muestra Joven ICAIC (Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos) llega con una exigua cantidad de obras seleccionadas, lo que demuestra ese “abandono del barco” que preví tras los polémicos premios del año pasado.

Como bien dijimos, no es una cuestión de buscar culpables, porque en realidad han sido muchos los factores que van más allá del evento en sí. Algo sucede con la animación en Cuba y, sin vocación fatalista, creo que ya podríamos hablar de una crisis latente, digna de ser analizada. Así que nada mejor provocar al debate y la discusión sobre el tema. Después de todo, en eso consiste el ejercicio de pensamiento y acción que el arte, en todas sus expresiones, debe suscitar.

El post oficial del festival anunciando los trabajos seleccionados para la décimo séptima entrega no pudo dejar de impactar. Pre-ver el futuro no siempre es tan cool como algunos piensan. Por suerte no soy gurú, ni adivina (eso me sacaría de más de un apuro); pero era una realidad posible si analizamos el contexto y la historia reciente que se va tejiendo, en la que poco a poco se desdibuja un género repleto de riqueza expresiva y creatividad. El crítico y semiólogo Mario Masvidal, en una entrevista concedida durante el 39 Festival Internacional de Cine Latinoamericano de la Habana, introduce la problemática como un fenómeno no solo nacional, sino de toda la región. Pero hablemos un poco del caso cubano…

Si nos quedamos con las cifras de la Muestra, diríamos que se está haciendo muy poco en temas de audiovisual animado en Cuba. Cinco animaciones seleccionadas, de las cuales dos participan en la categoría Bonus, nos deja con tres trabajos concursando para 2018. Mirando desde fuera, cabe la pregunta: ¿no se hace animación en Cuba? Pues la respuesta es sí. ¿Es esta una reacción al premio desierto de 2017? No podría aseverarlo, ya que no conversé recientemente con ningún animador ni miembro del comité del festival. Pero sí puede intuirse una especie de desencanto y la búsqueda de exhibición alternativa al evento que fue la casa de todos durante tantos años. (Para leer el texto íntegro, pinchar aquí)