Archivos Mensuales: febrero 2018

III ENCUENTRO SOBRE CULTURA AUDIOVISUAL Y TECNOLOGÍAS DIGITALES (Camagüey, Cuba)

Gracias al diseñador David González, ya tenemos afiche del III Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, así que lo comparto, junto con la Convocatoria.

III ENCUENTRO SOBRE CULTURA AUDIOVISUAL Y TECNOLOGÍAS DIGITALES (Camagüey, Cuba)

Convocatoria

El Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual “El Callejón de los Milagros”, con el auspicio del Sectorial Provincial de Cultura, la Asociación Hermanos Saíz, el Centro Provincial del Cine, y la Unión de Informáticos de Cuba en Camagüey, convocan al III ENCUENTRO SOBRE CULTURA AUDIOVISUAL Y TECNOLOGÍAS DIGITALES, el cual se celebrará en Camagüey los días 25, 26, y 27 de abril del 2018, con los siguientes ejes temáticos:

Homenaje a Desiderio Navarro, pionero en el uso de lo digital en función de la promoción cultural en Cuba.

Homenajes a Tomás Gutiérrez Alea (90 aniversario de su natalicio) y Memorias del subdesarrollo (50 aniversario de su estreno)

El enciclopedismo digital del siglo XXI

Políticas públicas e informatización de la gestión cultural

Objetivo principal: El encuentro pretende propiciar un espacio para el intercambio de experiencias vinculadas al trabajo comunitario, dirigido a fomentar entre niños, adolescentes, educadores y promotores culturales, un uso creativo de la tecnología, así como el consumo crítico del audiovisual.

Para ello se organizarán sesiones de trabajo que permitan la actualización y discusión de los presupuestos teóricos y conceptuales pertinentes, vinculándolos a una agenda práctica que a su vez estimularía la inter-actividad e inter-creatividad de los participantes.

Objetivos permanentes:

· Socialización de productos y servicios del mundo digital relacionados con la cultura audiovisual.

· Impulsar el vínculo entre las nuevas tecnologías, la cultura audiovisual, y los proyectos comunitarios.

· Contribuir a que la informatización de la sociedad marche acompañada de la necesaria campaña de ciberalfabetización de los ciudadanos.

· Conocer experiencias valiosas del territorio nacional y propiciar el intercambio fluido entre las diversas áreas de Cultura, Educación y Nuevas Tecnologías.

· Impulsar el Programa de Fomento de la Cultura Audiovisual, aprovechando el uso creativo de las nuevas tecnologías.

· Fomentar alianzas con las diversas instituciones y organismos del territorio, vinculadas a la cultura, la educación y las tecnologías en Camagüey (Sectorial de Cultura, Educación, AHS, ISA, Oficina del Historiador de la Ciudad, Etecsa, Joven Club, Universidad de Camagüey, UPEC, Desoft)

Modalidades de participación:

El simposio funcionará a través de ponencias y exposiciones académicas que, acompañadas de demostraciones prácticas en el PASEO TEMÁTICO DEL CINE, vinculará a la comunidad camagüeyana con lo que allí se exponga, posibilitando que los ciudadanos se integren a las diversas experiencias compartidas por los especialistas.

El Encuentro también se plantea la construcción de una plataforma permanente de trabajo, en la cual confluyan los saberes culturales, educativos y tecnológicos.

ACTIVIDADES COLATERALES

Ø Exposiciones interactivas

Ø Inauguración del Cine Club Infantil de Apreciación y Creación “Meñique”

Ø Taller “Programar es crecer” para niños y adolescentes

Ø Taller de creación audiovisual para niños y adolescentes

Ø Exposición de fotografía humorística del realizador Francisco Puñal

Ø Descarga de archivos

Ø Presentación de libros

Ø Ciclos de materiales audiovisuales

Ø Cibertertulia “El Callejón de los Milagros”

CONTACTOS:

Coordinador General: Juan Antonio García Borrero

Teléfonos: 32258189// 32257996

Correo: virgen1964

nuevomundo

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CINE CLUB INFANTIL DE APRECIACIÓN Y CREACIÓN “MEÑIQUE”

En el Segundo Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, celebrado en Camagüey el año anterior, dedicamos su principal eje temático a revisar la relación entre el universo audiovisual del niño y las tecnologías emergentes.

Como recordarán algunos amigos, allí le hicimos un homenaje a Pablo Ramos, el cubano que, hasta ahora, más ha impulsado dentro de la isla en esa dirección. Y contamos con la presencia de representantes de la Red UNIAL (Eileen Sanabria, Yanet Moya Torres), del Centro de Referencia Latinoamericano para la Educación Pre-Escolar (Odet Noa), y Cinesoft (Stalina Prado).

Uno de los momentos más interesantes del Encuentro lo asociamos al Taller práctico impartido por Pedro Heriberto Rodríguez Mecias (Proyecto “Picacho”/ Granma) y César Irigoyen (Proyecto “Rodando fantasías”/ Villa Clara) a un grupo de niñas de enseñanza primaria, que posibilitó el rodaje del corto Los buenos modales.

Para este Tercer Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, a celebrarse en Camagüey entre el 26 y 28 de abril, nos proponemos dejar inaugurado, como parte de su programa de actividades, el Cine Club Infantil de Apreciación y Creación “Meñique”, el cual tendría su sede, para posteriores actividades, en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo.

Para la inauguración tenemos previsto impartir Talleres de creatividad a los niños y niñas que, previa coordinación con Educación (uno de los aliados estratégicos del Proyecto “El Callejón de los Milagros”), se interesen en formar parte del Cine Club Meñique, el cual funcionaria fundamentalmente los sábados en Nuevo Mundo.

Para el futuro Cine Club Meñique será importante contar con la colaboración de los padres de esos niños y niñas, toda vez que una de las acciones más significativas estaría dirigida a borrar la brecha que muchas veces se impone entre estos “nativos digitales” y adultos que usan los nuevos dispositivos de acuerdo a las funciones que antes tenían sus antecedentes (digamos, la computadora como máquina de escribir, el móvil como versión del teléfono fijo).

En tal sentido, el Cine Club Meñique podría convertirse en una suerte de aula inteligente, donde la construcción del conocimiento se comparte, dejando a un lado la enseñanza autoritaria a través de la cual se impone de modo unidireccional (de adulto a niño) lo conocido en nombre de una tradición que deviene intocable.

De allí que sea importante la visibilidad de esos fondos con los que ya cuenta la Mediateca de Nuevo Mundo, entre los que podemos encontrar las grandes películas que nos ha legado la Historia del Cine en su primer siglo de existencia, pero también bibliografía que nos ayuda a entender con rigor científico, la naturaleza de esos cambios cognitivos que estamos viviendo.

Hace ya algún tiempo el estudioso Octavio Getino apuntó:

Promover la educación audiovisual desde la primera infancia en nuestras poblaciones, es también fundamental para atender las exigencias de una civilización y una cultura que tiene cada vez más como epicentro a la imagen en movimiento. Una juventud previamente educada en la lectura y el análisis crítico del audiovisual, generará sin duda cambios altamente beneficiosos para productores y perceptores de medios”.

En Camagüey tenemos ahora mismo todas las mejores oportunidades para impulsar ese Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual diseñado por el ICAIC, que jamás hemos podido llevar a la práctica. Tenemos la infraestructura (el Paseo Temático del Cine), las tecnologías, las personas que pueden ayudar a la formación, y también la voluntad política e institucional.

Juan Antonio García Borrero

LA RESISTENCIA ANALÓGICA

Acabo de enviar las respuestas a un cuestionario que indaga en las características del Proyecto “El Callejón de los Milagros”. Y como siempre sucede, después que uno termina de elaborar las contestaciones comienzan a surgir nuevas ideas, nuevas argumentaciones.

Una de las preguntas aludía a las principales dificultades que debe vencer el proyecto, y al tiempo que invierto en el mismo. Fui lacónico al responder que el gran desafío está en superar esa resistencia analógica que impregna el accionar de la mayoría de nuestras instituciones. La esencia de lo que pienso estaría allí, pero el asunto merece que ampliemos las ideas.

No son pocos los que creen que la informatización de la sociedad es un proceso que atañe exclusivamente a los informáticos. O que tiene que ver solamente con la implementación de puntos wifi, o compras de computadoras o dispositivos que permitan conectar en redes a los amantes de los videojuegos.

La informatización incluye eso, desde luego, pero es muchísimo más. Con la informatización estamos hablando de estimular las soluciones informáticas en función de los servicios que se le brindan a la población. Es decir, hablamos de, por ejemplo, poner en línea bases de datos que permitan al ciudadano agilizar sus trámites o satisfacer sus necesidades de conocimientos de modo autónomo.

Para poder visualizar esto en el plano de la cultura, es necesario partir de lo que se conoce como humanidades digitales. Desde esa perspectiva, las máquinas seguirán siendo importantes, pero no más que la formación de los usuarios que generarán los contenidos y construirán las diferentes redes. En teoría todo esto está clarísimo. Y, sin embargo, por contradictorio que parezca, el sistema institucional en Cuba aún no se entera.

Siempre me gusta recordar que allá por los años noventa un grupo de personas en Camagüey, en medio de aquella noche interminable que era la época, propusimos hacer un Taller Nacional de Crítica Cinematográfica. Entonces a la gente le faltaba el pan. Los apagones eran la norma. La crispación social tremenda. Y aun así se hicieron los Talleres, que ya tienen más de veinte ediciones.

Lo paradójico es que hoy tenemos tecnologías de punta en nuestras manos. Y un montón de informáticos con muchísimos deseos de transformar el mundo, y no acabamos de entender de qué va la informatización de la gestión cultural. Pongo ejemplos: esta semana que concluyó tuve tres encuentros diferentes para hablar más o menos de lo mismo: uno en la Universidad; otro en la AHS de Camagüey; y un tercero en el ISA de la ciudad.

En los tres lugares hablé más o menos lo mismo que venimos proponiendo desde hace dos años en el Proyecto El Callejón de los Milagros; y en los tres encuentros detecté un denominador común: pocos han ido al Callejón a ganar experiencia.

Mi criterio es que esa suerte de resistencia analógica que llevamos dentro solo puede ser vencida con una Política Pública donde las humanidades digitales acompañen a la gestión cultural, no como algo opcional, sino como lo que ya es: una fortaleza. Pero soy realista: eso no lo lograremos de inmediato. Aunque tengamos las computadoras, los espacios, el Internet, o las personas que enseñen. Si falta la voluntad de los individuos faltará todo. O casi todo.

Juan Antonio García Borrero

EL MAPA DE LOS LIBROS SOBRE CINE CUBANO EN LA ENDAC

Como en otras ocasiones he expresado, en la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC) nos interesa impulsar la idea de que la Historia del cine cubano (o del audiovisual cubano), siempre será mucho más que el simple inventario de sus películas y las biografías de sus creadores.

Por exhaustivo que sea el recuento en términos cuantitativos, estaríamos entendiendo muy poco del fenómeno si no tomamos en cuenta las múltiples fuerzas que atraviesan esos mundos tangibles. O dicho de otro modo: que las películas son ellas, los autores y sus circunstancias.

De allí que también nos estemos proponiendo reconstruir el mapa de los libros publicados fuera o dentro de la isla, y que aborden el asunto del audiovisual cubano desde las más diversas perspectivas. Aquí no solo estaríamos hablando de libros que aborden estas temáticas, sino también de colecciones de libros publicados por las Editoriales cubanas, toda vez que estos serán leídos por la comunidad de hacedores y consumidores del cine nacional.

En el país son varias las Editoriales que ya cuentan con catálogos especializados, como son los casos de Ediciones ICAIC, Editorial Oriente, o Editorial Ácana. Muchos de estos libros han recibido reconocimientos importantes (leáse, por ejemplo, el Premio de la Crítica Literaria), pero pocas veces les hemos dedicado una mirada de conjunto, para saber de qué modo están dialogando entre sí, o a qué tendencia de la producción audiovisual están legitimando con sus principales tesis.

Creo que ese trabajo falta porque hasta ahora no hemos diseñado un buen diagnóstico tomando en cuenta lo que ya existe, que es muchísimo. Para que tengan una idea preliminar, aquí les dejo con la relación de libros publicados por Ediciones ICAIC en el período que va del 2007 a 2017.

Juan Antonio García Borrero

Publicaciones del ICAIC

2007

Historia de un gran amor: relaciones cinematográficas entre Cuba y México (1897-2005). Autor: Varios (Coedición de la Cinemateca de Cuba y la Universidad de Guadalajara).

Por la izquierda (veintidós testimonios a Contracorriente). Selección y prólogo: Enrique Ubieta (Coedición de Ediciones ICAIC, Editorial José Martí y Videoteca Contracorriente).

Imágenes de cine. Eduardo Muñoz Bachs. Autor: Varios (Coedición de Ediciones ICAIC con la Editorial Pentagraf Impresores S. A., de Valencia, España).

Titón más allá del cine (Catálogo para la exposición homenaje del mismo nombre). Autor: Varios (Edición conjunta del ICAIC con el Museo Nacional de Bellas Artes).

Las trampas del oficio. Apuntes sobre cine y sociedad. Autor: Ambrosio Fornet (Coedición de Ediciones ICAIC y Editorial José Martí).

Películas exhibidas en Cinemateca, festivales y muestras especiales durante el año 2006. Compilador: Mario Naito (Cinemateca de Cuba). Lee el resto de esta entrada

BIBLIOTECA DIGITAL “TOMÁS GUTIÉRREZ ALEA”

Para los admiradores de Tomás Gutiérrez Alea, el año 2018 se presta para un doble homenaje: por una parte, estaría el noventa aniversario de su natalicio (La Habana, 11 de diciembre de 1928), y por la otra, los cincuenta años del estreno de Memorias del subdesarrollo (1968), considerada una de las mejores películas cubanas de todos los tiempos.

Como es de sospechar, no serán pocos los conversatorios y retrospectivas que se organicen a partir de esas efemérides. En el caso del Proyecto “El Callejón de los Milagros”, hemos querido que nuestra contribución se vincule al uso creativo de la tecnología, por lo que aprovecharemos el venidero III Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales (a celebrarse en Camagüey entre el 25 y el 28 de abril), para dejar inaugurada lo que llamaríamos Biblioteca Digital “Tomás Gutiérrez Alea”, la cual operaría con software libre.

Para dejar inaugurada esa plataforma (que, obviamente, estaría en permanente crecimiento) hemos decidido presentar en el marco de este evento sus dos primeras colecciones: “Titón en las memorias” y “Criterios de Desiderio Navarro”.

Ahora bien, con la Biblioteca Digital “Tomás Gutiérrez Alea” nos proponemos pasar de una función meramente acumulativa (es decir, la biblioteca como repositorio pasivo de documentos, libros, archivos audiovisuales, etc) a una función que contribuya a lo que hoy se conoce como alfabetización informacional.

Hablamos entonces de potenciar en los usuarios no solo el uso tradicional de los documentos que la institución bibliotecaria ha logrado acopiar, sino también fortalecer sus habilidades para construir nuevas rutas de aprendizaje, y a partir de la colaboración y la interactividad enriquecer las plataformas que facilitarían el acceso al patrimonio científico, así como a las transferencias de conocimientos acorde a las necesidades del usuario y la comunidad a la que pertenece.

En cuanto a estas primeras colecciones que presentaremos (“Titón en las memorias” y “Criterios de Desiderio Navarro”), se trata de una suerte de cartografías bibliográficas, a través de las cuales los usuarios podrían navegar en los universos de estos dos grandes intelectuales de la cultura cubana, no de un modo unidireccional, sino hipervinculando los grandes temas que en ambos casos impregnaban cada una de sus acciones.

Con esta nueva propuesta, el Proyecto “El Callejón de los Milagros” insiste en fomentar, de un modo práctico, el uso creativo de la tecnología. O lo que es lo mismo: tratamos de demostrar que lo que hace la diferencia no es la simple posesión de la tecnología, sino el uso que se haga de la misma. En la misma medida en que se aproxime la fecha del evento brindaremos más información.

Juan Antonio García Borrero

ESCUELA RURAL (1960), de Néstor Almendros

En 1960 Néstor Almendros filma el documental Escuela rural. Es un material que casi nunca se menciona en su filmografía, toda vez que apenas se le aprecia como parte de ese conjunto de películas que, una vez creado el ICAIC, se encargan de describir con carácter épico las radicales transformaciones socio-políticas que se iban viviendo en el país. O sea, que suelen percibirse apenas como documentales de coyunturas.

Escuela rural (también se le conoce como Escuelas rurales) muestra los nuevos métodos de enseñanza aplicados en el entorno rural de Bejucal. La única crítica que conozco del material fue escrita por Manuel Octavio Gómez para el primer número del “Folleto Documental”, el cual se distribuía entre el personal del Departamento de Cortometraje del ICAIC, con los siguientes objetivos, según puede leerse en la página editorial:

· Ampliar la cultura y el conocimiento del personal del Departamento de Cortometrajes en todo lo que se refiere al documental: historia de esta forma de expresión cinematográfica, desarrollo de las distintas tendencias, conocimiento de los más importantes documentalistas, indicaciones sobre lo que se está haciendo ahora en ese terreno en los distintos países, etc.

· Servir de vehículo para la crítica, la polémica y la discusión sobre las realizaciones de cortometraje dentro del ICAIC.

· Servir de vehículo para que nuestros realizadores expongan sus ideas y experiencias y las sometan a discusión en un ámbito más amplio.

· Mantener a todo el personal del Departamento informado sobre las actividades que desarrollan sus compañeros en el campo del documental.

De acuerdo a la crítica de Manuel Octavio Gómez, el documental es fallido. Sin embargo, a mí me gustaría llamar la atención sobre la relación que podría establecerse entre lo que Néstor Almendros proponía en su filme, y Herminio Almendros (su padre), por aquellas mismas fechas intentaba llevar a la práctica en Cuba dentro del sector educacional, lo cual ayudaría a entender que los filmes necesitan ser descifrados más allá de lo que nos ofrecen de modo explícito en pantalla. Lee el resto de esta entrada

PRESENTACIÓN DE LA ENDAC EN LA CASA DEL JOVEN CREADOR

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Los amigos de la Asociación Hermanos Saíz de Camagüey, me han invitado  a presentar la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC) el próximo miércoles 21 de febrero, a las 2.00 pm.

Hablar de esta herramienta digital todavía off line me reporta tremendo placer, pero aprovecharé para, ya de paso, actualizar sobre lo que debe suceder en el venidero III Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales, que celebraremos en la ciudad los días 25, 26 y 27 de abril, donde rendiremos homenajes a Desiderio Navarro por ser uno de los pioneros en el uso creativo de lo digital en función de la gestión cultural, así como a Tomás Gutiérrez Alea por partida doble: es decir, por el noventa aniversario de su natalicio y los cincuenta años de Memorias del subdesarrollo. Además de abordar el complejo tema de las Políticas Públicas y la Informatización de la Gestión Cultural.

Nos vemos en la Casa del Joven Creador de Camagüey el próximo miércoles 21 de febrero, a las 2.00 pm.  

Juan Antonio García Borrero

DE GARCÍA BORRERO A ROLANDO LEYVA CABALLERO (2)

Estimado Rolando:

Yo también doy por terminado el debate. Ni tú ni yo poseemos la Verdad Absoluta sobre estos temas, así que si los lectores tuviesen ahora más dudas que antes del intercambio, la discusión habría valido la pena. Al menos para mí, eso es lo importante: remover ideas, más que tratar de imponer las mías.

En lo personal, estos debates también me sirven para tantear las posibilidades reales que tendría un tipo de crítica que no renuncia a la confrontación, pero asumiendo a la asertividad como su principal perfil. Para mí eso es fundamental, porque es lo que me permite entender que el mundo no está hecho, sino que lo hacemos a diario con nuestras percepciones, nuestros combates, nuestras filias y nuestras fobias.

Y que excluir al otro tan solo porque tiene una visión diferente a la mía, sencillamente es autoritarismo disfrazado. Es lo que me permite comprender que José Manuel Valdés Rodríguez, Mirta Aguirre, o Mario Rodríguez Alemán, al margen de posiciones ideológicas con las que discrepas, tenían también verdades que enseñarnos (no en balde fueron grandes maestros, personas muy cultas): contribuyeron a mi formación, aunque en estos instantes yo ande buscando otros caminos interpretativos.

De todos modos, ahora que me invitas a pensarlo, creo que mi referente epistemológico más remoto sigue estando en André Bazin, y el deslumbramiento que provocó en mí su descubrimiento como autor aquella mañana ya lejana en la sala de Arte de la Biblioteca Provincial “Julio Antonio Mella”. Entonces copié a mano esa observación que, pese al tiempo transcurrido, los críticos más tarde descubiertos, el montón de libros leídos, sigo repitiéndome una y otra vez:

La verdad en la crítica no se define por no sé qué exactitud, mensurable y objetiva, sino más bien por la excitación intelectual provocada en el lector: su calidad y su amplitud. La función del crítico no es la de poner sobre una bandeja de plata una verdad que no existe, sino la de ampliar al máximo posible la inteligencia y la sensibilidad de aquéllos que le leen, el choque de la obra de arte”.

En nuestra polémica has traído a la luz verdades irrefutables mezcladas con falsos argumentos que apelan más a la adjetivación emotiva y lo connotativo, que a lo racional. Cuando dices “Incurres quizás sin querer en la actitud del comisario cultural” o sugieres que mi réplica “demoniza la actitud contestataria” o te convierte en “enemigo ideológico”, estás construyendo una imagen que algunos rechazarán no a partir de lo que he escrito, sino del repudio que provocan esas prácticas excluyentes.

Hay aquí, además, una contradicción flagrante, en tanto defiendes el legítimo derecho de todo ciudadano a ejercer el criterio, pero te incomoda que uno pueda oponerle a ese criterio las objeciones que se entiendan. Te das el lujo de insinuar que Ernesto Daranas ha sido domesticado ideológicamente al realizar Sergio y Serguéi, pero te parece ofensivo que alguien (que no es mi caso) te acuse de militar en el bando contrario por lo que expresas. E insisto que no es mi caso, porque como estudioso de estos temas culturales intento estar más allá de esas etiquetas ideológicas que no nos permiten valorar en todo su esplendor la riqueza de ese universo audiovisual que a diario acontece entre cubanos de todas las partes de planeta (y no solo en el ICAIC, no solo en Cuba).

Tal vez la contradicción que más me impacta es la que asociaría al sentido último de tus intervenciones públicas. En un principio pensé que estabas por dignificar el arte nacional (eso no lo he inventado yo; solo repito lo que dijiste en su momento), y ahora veo que te pronuncias por que “cada cual vea lo que quiera así sea una mierda”. Si en verdad es esto último lo que interesa legitimar, entonces, ¿a qué tanta polémica?, ¿a qué tanto vapuleo de Sergio y Serguéi?

Pero ya que estamos aquí, trataré de precisar algo: a mí no me asquea lo que está pasando con el consumo cultural en Cuba (que cada vez es más parecido al consumo global). Solo soy un estudioso que trata de establecer un diagnóstico (sin adjetivos, sin epítetos), y sobre esa base intenta imaginar mundos alternativos.

Que de eso es de lo que va el Proyecto “El Callejón de los Milagros”, por ejemplo: allí no intentamos imponerle a la gente lo que tiene que ver (es decir, no nos interesa imponerle a las personas ni El Paquete ni La Mochila), sino tratamos de llamar la atención sobre lo alternativo, y sobre el uso creativo de todo lo que tenemos a mano. Es el individuo el que tiene la última palabra (no los críticos, que serían en todo caso intermediarios), y es el sistema institucional el que tiene el deber de ofrecerle esas alternativas públicas.

Para finalizar: nada tengo contra el lenguaje incendiario que procede a martillazos. El hecho de que a mí me interese practicar el dialogo constructivo más que la demolición altisonante, no ha podido borrar el placer de leer a Schopenhauer, Nietzsche, Cioran. Pero sigo prefiriendo el término medio aristotélico a la hora de interpretar lo que sucede a mi alrededor.

Ese término medio se ha descifrado mal al asociarse al gesto cubano de “quedarse en la cerca”. Yo lo veo de otro modo: si los raptos de sinceridad crítica a la que aludes como virtud me garantizara siempre el encuentro con la Verdad, me sumaría a ella con gusto. Pero después de Marx, Nietzsche o Freud (los maestros de la sospecha), sabemos que la conciencia también nos puede engañar disimulando el protagonismo invisible que tendrían el entusiasmo o al resentimiento en nuestros actos; o sea, que también nuestra conciencia merece el mismo rigor crítico que le dedicamos a aquellos que provocan nuestra admiración o rechazo.

Pero seguramente eso daría para otro debate no menos arduo. Por lo pronto concluyo aquí.

Saludos cordiales,

Juan Antonio García Borrero

DE ROLANDO LEYVA CABALLERO A GARCÍA BORRERO (2)

El hilo invisible que nos separa.

Estimado Juan Antonio García Borrero:

Lo que denominas dispersión quizás sea la expresión escrita de la capacidad adquirida y entrenada de correlacionar fenómenos artísticos, estéticos, ideológicos, aparentemente desconectados entre sí. Quizás esos arranques de sinceridad que padezco en lo personal sean mucho más productivos que la práctica casi demencial de los mutismos selectivos, a ratos impuestos, un trastorno de la conducta que nos afecta en tanto nación y pueblo, hace tantísimo, y que a juzgar por las apariencias no revertiremos pronto.

No tengo ningún problema con reconocer en público que apuesto, está en mi naturaleza, no puedo evitarlo ni me interesa, por la demolición controlada o el desmenuzamiento del cine y los fenómenos audiovisuales, pero también de la realidad económica, social, política, de lo que ocurre en mi país, el que abandoné, pero del cual me siento deudor y depositario de una responsabilidad que asumo a consciencia, la de ejercer el criterio, un derecho ciudadano del cual el crítico se apropia como una atribución delegada por Dios.

Precisamente porque no soy partidario de la censura, y mucho menos de la autocensura consensuada, pactada con el sistema político, programática por su carácter preventivo, insisto en dejar las medias tintas, diciendo por las claras, sin eufemismos ni parábolas, lo que verdaderamente interpreto sobre los problemas o temas que atraigan mi atención, del cine pero también de la realidad social que lo sustenta en su base argumental. Lee el resto de esta entrada

DE GARCÍA BORRERO A ROLANDO LEYVA CABALLERO

Estimado Rolando:

Leí con atención tu réplica. Para mi gusto, a ratos se dispersa en asuntos que nada tienen que ver con el origen de nuestro debate. De cualquier forma, si en lo personal he tratado de combatir la censura arbitraria de la cual muchas películas cubanas siguen siendo víctimas, no seré yo el que ahora mutile o condene a la oscuridad tu artículo. Además, aprecio la honestidad de este párrafo donde revelas lo que quizás sea el sentido último de tus diatribas:

Por el momento lo único que puedo seguir haciendo es dar pataletas de ahorcado que pongan en una posición algo incómoda a los que matarían o pagarían por ver amordazada la conciencia colectiva, esos muchos que estamos dispuestos a demandar un cambio a favor del bienestar de la mayoría numérica. Esa sería la mejor forma de dignificar el arte nacional desde un posicionamiento vertical ante ese cine escapista, irresponsable, obtuso, que insiste en hacernos sonreír sin atreverse a proponernos pensar y resistir”.

Aquí insistes en tomar a la crítica de cine, o mejor dicho, a la modalidad de crítica de cine que ejercitas, como medida incendiaria de las cosas que nos rodean.Aprecio en tu enunciado un diseño empobrecedoramente binario de lo que sería un combate de ideas: o contigo osinmigo, o lo que es lo mismo, contra el ICAIC, todo; a favor del ICAIC, nada.

Y luego está ese autoproclamarte vocero de una suerte de movimiento que “dignificará el arte nacional” de un modo vertical frente al “cine escapista, irresponsable, obtuso”. Rectifico: si antes hablé de vocación judicial, ahora lo que detecto en ese tipo de crítica es la ansiedad policíaca que instruye juicios sumarios sin derecho a réplica, con lo que me dan ganas de parafrasear a Nicanor Parra: “Democracia: cuántas contrademocracias se formulan en tu nombre”.

Me sorprende que precisamente tú, que como experimentado académico dominas las profundas diferencias que existen entre la simple doxa y la voluntad epistémica, te conformes con la mera catarsis. Para mí el ejercicio del pensamiento crítico es mucho más que pataleta del ahorcado. Por otro lado, ya sé que suena demodé citar a Marx en estos tiempos, pero sigo prefiriendo ese pensamiento que, además de contemplar o juzgar, propone alternativas que transformen en la misma medida en que se vive. No es con la pataleta estridente que cambiaremos lo que se necesita cambiar, sino con acciones concretas y renovadoras, algo que pareces compartir cuando dices “creer de manera racional que se puede trasformar la realidad desde el arte”, pero sin aportarnos alguna evidencia de que ya lo estarías haciendo en este mismo instante. Lee el resto de esta entrada