Archivos diarios: diciembre 30, 2017

ADIÓS, 2017

Despido el año 2017 compartiendo con los amigos del blog una noticia que, al menos en lo personal, me permitirá ingresar al 2018 con mucho entusiasmo. Y es que gracias al apoyo de Americas Media Initiative y la Universidad de Tulane de New Orleans, muy pronto la Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano (ENDAC) estará online.

Sé que lo que viene no será más fácil de lo que hasta el momento se ha logrado, con todo y que ya estemos hablando de 4000 páginas aun estando offline. El hecho de que estemos en presencia de un proyecto colaborativo, donde será posible acceder a esta base de datos desde cualquier parte del planeta conectado a Internet, y además de consultar la información, contribuir a su enriquecimiento, no nos garantiza que el conocimiento construido de ese modo sea necesariamente más sólido o legítimo.

Y es que uno de los grandes peligros del enciclopedismo digital del siglo XXI se origina precisamente en el hecho de que al “democratizarse” la posibilidad de escribir en la red, se descuida la evaluación crítica de lo publicado: de nada vale que tengamos 4000 páginas si no nos acompaña la seguridad de que encontraremos rigor en lo investigado y publicado. Y como en lo personal me importa que la Enciclopedia funcione ante todo como una herramienta académica, que auxilie a los estudiosos del cine cubano vivan donde vivan, pues será preciso establecer determinadas reglas. Y seguir cultivando la cultura del debate civilizado, algo de lo que he podido obtener muchísimas lecciones en esta década administrando el blog.

No quiere decir que el investigador más riguroso no se equivoque, pues eso forma parte del juego epistemológico en el que todos los individuos nos movemos cuando aspiramos pasar de la simple opinión al análisis que revela a la realidad como un todo lleno de contradicciones. Por eso la idea es crear una comunidad transnacional de estudiosos del cine cubano que tengan en mente aquella sugerencia de Bloch (comprender antes que juzgar), y que sean capaces de exponer los puntos de vistas desde una perspectiva científica o rigurosamente analítica.

Como ven, un desafío de grandes dimensiones, pero como anotaba Lezama, solo lo difícil es estimulante. Felicidades entonces para todos los amigos de “Cine cubano, la pupila insomne” en el fin de año, y nos vemos en el 2018.

Juan Antonio García Borrero

2017 Y EL CALLEJÓN DE LOS MILAGROS

He querido, antes de que termine el año 2017, dedicarle un par de horas a evaluar lo que ha pasado con el Proyecto “El Callejón de los Milagros” en estos últimos doce meses transcurridos.

Después de todo, no hablamos de un proyecto personal (como pudieran ser mis libros o esa Enciclopedia Digital del Audiovisual Cubano que se ha estado promoviendo en los medios), sino de algo en lo que están implicadas varias instituciones (Sectorial Provincial de Cultura, Asociación Hermanos Saíz, Centro Provincial del Cine, Unión de Informáticos de Cuba), toda vez que el Proyecto intenta impactar desde lo institucional en esa Política Pública que en teoría mañana tendría que fomentar entre los ciudadanos cubanos el uso creativo de la tecnología.

En este sentido, siempre me gusta recordar que el Proyecto de Fomento de la Cultura Audiovisual “El Callejón de los Milagros” nació de aquel desafío planteado por Miguel Díaz-Canel en las conclusiones del VIII Congreso de la Uneac (2014), y del Primer Foro sobre Consumo Cultural organizado un poco después.

Tomando en cuenta el tiempo transcurrido, y las acciones ejecutadas, pienso que todavía estamos muy lejos, pero muy lejos, de los resultados esperados. Y es que pese al apoyo decidido de Irma Horta, directora del Sectorial Provincial de Cultura en Camagüey, aún no hemos conseguido articular un dispositivo que permita interactuar a las diferentes entidades culturales y educativas que existen en la ciudad. Por una razón fundamental: el Proyecto, como la informatización de la sociedad a la que aspira, no es solo un problema del Centro de Cine o de Cultura, sino que lo atraviesa todo, y demanda el respaldo de los más altos directivos del territorio.

Y lamentablemente, desde el punto de vista administrativo no existe todavía un ente que garantice el funcionamiento del Paseo Temático (único de su tipo en el país) como algo coherente y todo el tiempo renovador. Más bien estamos hablando de una sumatoria de instituciones y unidades gastronómicas que prestan servicios muchas veces sin tener la menor idea del gran proyecto socio-cultural que en su momento propuso la Oficina del Historiador. Lee el resto de esta entrada