Archivos diarios: agosto 31, 2017

INFORMATIZAR PARA CRECER

Hoy concluyó en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo el Taller de Programación para niños y niñas que rondaban los ocho años de edad. Las computadoras que Copextel nos iba a vender desde antes de abril jamás aparecieron, pero a pesar de eso los pequeños no le pusieron freno a su imaginación, y junto a Jorge Smith, el organizador del Taller, pusieron su imaginación en función de la creatividad.

Es de eso de lo que hablo cuando menciono lo del uso creativo de la tecnología. Hoy el país está inundado de computadoras donde, de modo invariable, vemos a los niños jugando los mismos juegos con los mismos gestos: mucho ocio (que es legítimo), pero cero creatividad.

También sé que la creatividad no se da, necesariamente, allí donde están los mejores recursos. Al contrario. La creatividad hay que estimularla desde edades tempranas justo donde hay poco. Los grandes impulsores de las tecnologías por lo general han empezado en un garaje oscuro, lidiando con la incomprensión de quienes no piensan en el futuro, sino solo en un presente que se va devorando a sí mismo.

Cuando pienso en la informatización de la sociedad cubana no pienso en el uso pasivo de las tecnologías que nos convierte en una suerte de robot alegre, sino en el crecimiento que supone para el individuo el uso consciente de esas herramientas con el fin de incrementar sus conocimientos, su sabiduría.

Entiendo que entre nosotros eso todavía no sea una prioridad. Pero me consuela ver los rostros de estos niños que, quien sabe si en futuro muy cercano, nos estén enseñando a programar para crecer.

Juan Antonio García Borrero

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SOBRE EL CINE DE MUJERES EN CUBA

Esta tarde, en la Cibertertulia “El Callejón de los Milagros” que tendrá lugar en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, a las cinco de la tarde, estaremos hablando de la mujer y el audiovisual cubano.

Es obvio que en apenas una hora no se puede abordar con toda la exhaustividad que uno quisiera, los problemas que se derivan de esa relación. Estudiosas como Danae Diéguez se han encargado de denunciar el proceso de invisibilidad a que ha estado sometida la mujer en esta trama donde pareciera condenada a lucir como un objeto, siempre recreada desde la mirada patriarcal que controla el relato hegemónico.

Por eso debemos hablar de los modos en que el audiovisual cubano más reciente realizado sobre todo por jóvenes realizadoras, cuestiona los fundamentos de una producción canónica que legitima esa ideología falocéntrica.

Muchas veces cuando se habla de la representación de la mujer en el cine cubano, se apela a esos grandes clásicos (Lucía, Retrato de Teresa, por ejemplo) por el solo hecho de que el protagónico ha recaído en los hombros de una actriz.

Sin embargo, el asunto es más complejo, en tanto se deja a un lado el análisis de lo que ha sido la construcción de una historia donde la mujer muchas veces no habla el lenguaje propio, sino que es hablada a través de una voz diseñada por el sujeto heterosexual, que es al final el que controla la cámara e impone las formas de mirar.

Concederle visibilidad a esta otra manera de representar en la pantalla a la mujer; darle a las realizadoras que ya han conseguido conformar todo un corpus de películas el lugar que se merece en la Historia de nuestro cine, es algo que no se logrará de inmediato. Pero cada paso que se dé, por mínimo que parezca, significa algo positivo.

Como ya va siendo habitual, los interesados podrán descargar del Portal “El Callejón de los Milagros” literatura especializada en el tema.

Juan Antonio García Borrero