SOBRE EL PROGRAMA DE ALFABETIZACIÓN TECNOLÓGICA EN CUBA (II)

En la foto puede verse a un grupo de niños de ocho años (todavía las niñas no han llegado) atendiendo al profesor Jorge Enrique Smith Sáez, quien imparte todos los martes y jueves, en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo, el Taller “Programar es crecer”.

Las condiciones están lejos de ser las mejores, pues aún no tenemos las cinco máquinas que Copextel tiene comprometidas con el Proyecto, y Etecsa no ha logrado reponer la AP que en su momento fue utilizada en el marco del II Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales.

A pesar de estas y otras carencias, y el insoportable calor, los niños siguen asistiendo entusiasmados al Taller. Están motivados y quieren aprender a “programar”, a crear sus propias animaciones, a “contar historias” con sus dispositivos. Ahora son apenas cinco o siete, pero cuando terminen el Taller tal vez puedan contagiar a otros. Para mí lo más importante es que se han acercado a esa zona que suele quedar escondida en esos escenarios donde abundan las máquinas y los videojuegos: la zona de la creatividad.

Hoy un periodista se acercó a mí porque tiene interés en hacer un reportaje sobre el Proyecto. La verdad es que no puedo quejarme de la promoción que últimamente ha recibido todo esto que hacemos en El Callejón de los Milagros. Pero aproveché para recordarle que no estamos hablando de un proyecto personal, sino de algo que tiene que ver con lo público, como ahora se confirma con la anunciada Campaña de Alfabetización Tecnológica.

Y digo todavía más: si en su momento Jorge Luis Tapia Fonseca, Primer Secretario del PCC en la provincia, no se hubiese interesado por este asunto, nada de lo que hoy tenemos en El Callejón existiría. Por eso he mostrado mi desacuerdo cuando se manifiesta que no hay interés por parte del Gobierno en extender a la sociedad los beneficios de la informatización, que incluye el uso de Internet. No en balde este Proyecto tiene cuatro instituciones rectoras: Sectorial Provincial de Cultura, Unión de Informáticos de Cuba, Asociación Hermanos Saíz, y Centro Provincial del Cine.

Creo, entonces, que los problemas más graves (que los tenemos) andan por otro lado. Algunas de esas manquedades traté de describirlas en el post Debilidades de la informatización en Cuba. Para empezar, falta una Política Pública que coloque a las Humanidades Digitales en el centro de ese proceso de Informatización de la sociedad.

Hasta que no logremos construir un escenario donde la Educación, la Cultura y las Nuevas tecnologías interactúen de modo natural, va a seguir creciendo la brecha participativa. Es decir, tendremos un número cada vez más creciente de personas “conectadas”, consumiendo Internet todo el tiempo, pero sin un ápice de creatividad, o al menos, sin una idea básica de las utilidades que pudiera reportarle cualquier dispositivo.

Sé que todo lo que hable del Proyecto automáticamente quedará bajo sospecha, pues nunca ha funcionado eso de ser juez y parte. Pero en estos dos años tratando de impulsarlo no he encontrado a lo largo y ancho del país algo similar que intente impactar en la Política Pública. Es decir, que busque salir de lo que pudiera ser el consumo estrecho en los predios de la institución donde se brinda el servicio, para convertirse en una perenne formación de usuario.

Juan Antonio García Borrero

Anuncios

Publicado el agosto 17, 2017 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: