Archivos diarios: julio 8, 2017

EL CINECLUBISMO EN CAMAGÜEY

El próximo martes el intelectual Jorge Santos Caballero tendrá como invitado en su espacio “Pluralidades” a Pedro Pérez Cantero, líder del Cine Club François Truffaut. Una pregunta servirá para abrir los intercambios que allí tendrán lugar: “Los cine-clubs, ¿existen?”.

Hablar del cine-clubismo en Camagüey es una tarea ardua. Esta historia está todavía por escribirse. Su indiscutible época de oro habría que asociarla a esos años en que Luciano Castillo organizó varios en la provincia (porque su radio de acción iba más allá de la ciudad y ganaba muchísimos adeptos en los municipios), pero en verdad estamos hablando de un fenómeno de larguísima data.

Baste recordar que el 28 de mayo de 1906, el Dr. Omelio Freyre funda en Camagüey el Club Cinegético (trece miembros) con el fin de promover el gusto por esta novedad. Es decir, que este fenómeno aparece en Camagüey mucho antes que Louis Delluc crea en 1920 el hoy afamado Le Journal du Ciné-club, o Ricciotto Canudo en 1921 El Club de los Amigos del Séptimo Arte.

Más allá de esta evidencia histórica, que en términos positivistas le concedería a Camagüey un lugar destacado dentro de la narrativa que describa a esta práctica cultural en el país, estaríamos hablando de resonancias más profundas.

Que un grupo de personas decidan reunirse en determinado local, con el fin de hablar de un cine que no es el dominante, de lo que en verdad nos está alertando es de la existencia de una intelectualidad que quiere mirar la realidad de otro modo.

Un cine club no es únicamente un lugar donde se ven películas. En todo caso es un espacio donde se forman espectadores críticos. La diferencia entre un espectador común y un cineclubista nunca estará en el tipo de cine que ve, sino en la actitud que asume frente a ese conjunto de imágenes en movimiento. Por eso sería tan importante que entendiéramos el fenómeno en su complejidad, y no nos conformáramos con lo meramente formal.

Es decir, más allá de que tengamos cineclubes integrados por diez, veinte o treinta personas “cultas”, necesitamos pensar en profundidad en cómo seducir a ese gran público que ahora mismo tiene al alcance de sus manos un océano de películas, y que no consigue pasar de lo que otras veces hemos llamado “consumo activo”.

Entiéndase que no hablo de imponerle a la gente lo que debe ver. Afortunadamente esa etapa donde nos marcaban “lo que había que ver” quedó atrás: ahora yo puedo ser mi propio programador. Pero los cineclubes podrían ayudar a crear escenarios donde los intereses cinéfilos se enriquezcan con el intercambio de puntos de vistas, con el debate sistemático.

Claro, tenemos grandes problemas a superar, que llegarían hasta el uso de un nombre que hoy las nuevas generaciones asocian al museo, a lo que ha quedado anticuado. En una época como la nuestra definida por algunos como Post PC (post cine; post computadora) esto no sería un obstáculo menor, si al final quisiéramos impactar en esa Política Pública que mañana estará garantizando, como aspiramos, la formación de espectadores críticos desde edades bien tempranas.

Juan Antonio García Borrero

VIDEOJUEGOS, TECNOLOGÍAS Y FUTURO EN CAMAGÜEY

Hoy fue un día muy fructífero. Primero, por la excelente conferencia que sobre los videojuegos ofreció la investigadora camagüeyana María Antonia Borroto Trujillo en el marco de la 7ma. Edición de las Jornadas de Arte Cómic, y luego por la inauguración de la exhibición “Futuro y tecnologías hoy” en la Galería Pixel del CEDINM, y que podrá apreciarse hasta el 6 de agosto.

Con la disertación de María Antonia damos un nuevo paso en esa aspiración académica que ya ha comenzado a moverse en el país, donde es importante, antes que la mera satanización el estudio riguroso de un fenómeno que, como todo, tiene sus luces y sus sombras. Ya de paso aprovechamos para recordar que los interesados pueden descargar del Portal “El Callejón de los Milagros” varios libros que examinan el fenómeno del videojuego desde variadas perspectivas.

En cuanto a la Exposición “Futuro y tecnologías hoy”, hay que decir que es por el momento lo más revolucionario que hemos podido ver en una galería cubana vinculada a estos asuntos. Esa posibilidad de ver funcionando una impresora 3D, o dispositivos que permiten trabajar con la realidad aumentada, o hacer mapping sobre los más impensables objetos, es sencillamente una puerta abierta a la imaginación más creativa.

Repito que fue un día fructífero, de esos que te hacen sentir que vives en una ciudad donde, sin mucho ruido, el futuro comienza a instalarse en el presente. Los dejo con las palabras escritas por Jorge Luis Santana Pérez y Teresa Bustillo Martínez a propósito de la exhibición en la Galería Pixel.

JAGB

Exhibición “Futuro y Tecnologías Hoy”

Por Teresa Bustillo Martínez y Jorge Luis Santana Pérez

El hombre usó la tecnología antes que la escritura. Un aserto tan rotundo como este esfuma cualquier posibilidad de existencia humana sin sus respectivos correlatos tecnológicos a través de los diferentes períodos históricos. Desde las primeras herramientas de piedra, el hombre supo que el entorno era mucho más domesticable si se hacía de los medios adecuados para tales propósitos. Y esa ha sido la historia de la tecnología: una lid constante por someter -a las expectativas del hombre- una realidad a veces hostil, a veces solo momentánea pero convenientemente ininteligible.

De tal suerte, ni apocalípticos ni integrados han logrado mantenerse al margen de los derroteros de la tecnología; unos para denostarla, otros para deificarla; unos para condenarla sin siquiera el hábeas corpus, otros para silenciar los riesgos reales de un desbordamiento tecnológico. Aun así, nuestro espacio apuesta por la zona de encuentro, por los puntos medios, razonables, sostenibles, o sea, humanamente posibles para el diálogo con la tecnología, y esa es la razón de ser de esta exhibición. Sin ánimos de deslumbramientos estériles, solo procuramos abrir ventanas a un mundo muy explorado por pocos e inexplorado por muchos.

A esa mayoría que no participa en su cotidianidad inmediata de la tecnología como un suceso movilizador está dirigida la muestra. Y también está pensada para los más jóvenes, los más inquietos, los responsables de las futuras transformaciones tecnológicas en aras de hacer más llevadera la vida en el planeta. Jugar, divertirse, asombrarse, descubrir serán las reacciones más frecuentes, pero el saldo final se parecerá más a una toma de conciencia ante lo ineludible, lo incuestionable… la tecnología es consustancial al ser humano, pero es el ser humano lo más importante.

Futuro y Tecnología Hoy propone repensar hoy las tecnologías del futuro; propone acortar las brechas, todas las brechas que separan al hombre de un futuro cierto y, sobre todo, posible.