Archivos diarios: junio 7, 2017

LA INFORMATIZACIÓN EXPLICADA A LOS NIÑOS

Acá les comparto esta nueva contribución para Cuba posible. Ojalá despertara el ánimo de discutir, rebatir, matizar, lo que allí se plantea, que al final es lo que más importa.

LA INFORMATIZACIÓN EXPLICADA A LOS NIÑOS

En Cuba, el proceso de Informatización de la sociedad desde hace mucho tiempo es algo prioritario. Y en la actualidad, no solo ha sido contemplado como uno de los elementos claves de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución a través del Lineamiento 131, sino que se promueve todo un programa integral de desarrollo, donde importa la infraestructura tecnológica, pero también la formación eficiente de una comunidad de usuarios que hagan un uso creativo de lo informatizado.

Si en cuanto a lo primero se ha adelantado bastante (no todo lo que quisiéramos, pero sí que hay avances), en lo segundo el camino apenas se ha empezado a recorrer, pues en el seno de la ciudadanía no existe aún un concepto claro de lo que significa la informatización. Por lo general, las personas la asocian a problemas que competen solo a los informáticos o trabajadores vinculados al sector, y, por otro lado, la vinculan únicamente al uso de Internet, cuando en realidad estaríamos hablando de procesos más complejos donde no es la conectividad por sí sola a la gran red de redes lo que más importa, sino el uso innovador de la cultura de redes, ya sea vía Internet o Intranet. Por tanto, tan importante como establecer estrategias que nos lleven a informatizar de un modo eficaz el país, lo es socializar la información que pondría a los ciudadanos en contacto no solo con las tecnologías, sino con sus potencialidades.

En este sentido, diríamos que estamos en la necesidad de impulsar lo que en otros lares ya se nombra alfabetización informacional, y que se distingue de la alfabetización tecnológica (dominio de los dispositivos), alfabetización digital (comprensión de los entornos hipertextuales), alfabetización audiovisual (conocimiento del sentido último de lo que proponen las imágenes y sonidos), en que abraza a todas las modalidades de alfabetización antes citadas.

Con la alfabetización informacional se pretende que, a diferencia de los antiguos usuarios que iban a las bibliotecas, y asumían de modo pasivo las reglas impuestas por la institución en cuanto al uso de catálogos, libros, o materiales de estudios, sea el individuo el que construya sus propios caminos en el afán de obtener y compartir conocimientos. Pero esto solo se consigue si logramos poner ante los ojos del ciudadano común las ventajas que propicia para su autonomía el aprendizaje de estas nuevas maneras de gestionar los saberes.

Lamentablemente, esto nunca sucede por decreto. Como apuntaba nuestro Enrique José Varona: “Es muy fácil poner en el papel programas de enseñanza; lo difícil es ponerlos en el cerebro”. Conozco escritores encumbrados para los cuales la computadora no es otra cosa que una versión sofisticada de la antigua máquina de escribir. Tal vez ese sea el mejor ejemplo que tenemos a mano para percatarnos de lo ineficiente que viene resultando nuestro sistema de socialización de las informaciones. Lee el resto de esta entrada

EL ROBO (1965), de Jorge Fraga

Ficha técnica:

ROBO, EL (1965)/ 35 mm/ B y N/ 99’/ Director: Jorge Fraga/ Argumento basado en la obra teatral El robo del cochino, de Abelardo Estorino/ Guión: Jorge Fraga, Abelardo Estorino/ Fotografía: José Tabío/ Edición: Carlos Menéndez/ Sonido: Eugenio Vesa, Ricardo Istueta, Carlos Fernández/ Actúan: Consuelo Vidal, José Manuel Castiñeiras, Magali Boix, Carlos Bermúdez, Isaura Mendoza, José Antonio Rodríguez, Miguel Benavides, José Gallardo, Alejandrina Acosta, Jorge Álamo, Eduardo Alonso, Rogelio Leyva, Guillermo Sánchez, Alberto Ramírez.

Sinopsis:

En una familia pequeño-burguesa de provincia, durante los días de la dictadura de Fulgencio Batista, la supuesta toma de conciencia del hijo, que sostiene relaciones amorosas con una combatiente clandestina, lo hace enfrentarse al padre, hombre temeroso de perder su posición económica y social. La asistente de dirección fue Sara Gómez.

Su director Jorge Fraga sobre el filme

Cuando se hace un trabajo de colaboración tan estrecha es difícil separar los errores que uno ha cometido durante el guión de los errores que uno comete haciendo la película. En la práctica el guión no es más que un plan, la primera etapa de la realización. Puedo ahora señalar como defecto la insuficiencia de riqueza sicológica en algunos personajes. Por ejemplo, el de Consuelito Vidal, que no aparece en la obra de teatro, donde simplemente se le menciona. Su elaboración es posterior. (…) En la película hay dos aspectos; uno irónico-crítico que tú llamas cáustico, y otro la utilización de elementos llamados melodramáticos, que yo prefiero calificarlo de falso patetismo. Estos dos aspectos están contrastados en la película, de tal manera que la intención irónica está dirigida específicamente contra este falso patetismo de la sensibilidad pequeño-burguesa. (…) El robo es una crítica al falso patetismo de cierto tipo de relaciones familiares de nuestra pequeña burguesía. Esta forma de sensibilidad también puede ser “melodrama”. Claro que intenté utilizar estos elementos como un medio, no como un fin, sin olvidar que estaba corriendo un gran riesgo. Desde el principio lo sabía. A veces los elementos que uno quiere utilizar lo utilizan a uno. (…) Con la escena de la pelea familiar pretendía llevar al público emociones contradictorias a fin de provocar algo así como una catarsis, es decir, una liberación de los elementos más superficiales y externos, convencionales de su propia sensibilidad. Lo que hace que la madre de cierto modo sea un “despojo”, digamos pequeñoburgués, “culto”. La criada hace otro tanto en términos populares, “vulgares”. Se contrastan dos sensibilidades que tienen un fondo común pero que se oponen de tal modo que el espectador se ve obligado a reaccionar. Cuando el público ríe de la criada está reaccionando contra sí mismo, contra una emoción con la cual previamente se había identificado. Es la técnica del choque de las emociones, cuya historia en el cine es muy larga. (…) El filme tiene muchos errores e imperfecciones, pero en conjunto no es un fracaso. Con relación a En días como estos significa en ciertos aspectos un paso de avance. (…) Ando buscando un cine que puede definirse en tres palabras: nacional, popular y socialista.”

DÍAS DE DICIEMBRE (2016), de Carla Valdés León

El crítico Pedro R. Noa ha dejado un comentario en el blog, que creo que vale la pena resaltar en la zona principal del sitio, pues, hasta donde conozco, es lo único que se ha escrito sobre el documental Días de diciembre, que acaba de ganar el premio principal en el recién finalizado Festival Imago, y fue exhibido en el pasado Festival de La Habana.

Sobre Días de diciembre, de Carla Valdés León

Por Pedro R. Noa Romero

Esto lo publiqué en mi página en FB cuando Días de diciembre se iba a exhibir en el Festival de La Habana:

Días de diciembre: Ellas buscan otra memoria sobre la guerra en Angola
La introducción de Días de diciembre, documental de Carla Valdés León (Estado Civil: Unidas), parece seguir la línea oficial de otros tantos que se han acercado a la gesta de Angola. Sin embargo, inmediatamente de reproducir la ceremonia oficial en el Cacahual de la Operación Tributo, mediante un material audiovisual de archivo, la imágenes pasan a narrarnos la preparación de una ceremonia similar, alejada de aquella en el tiempo, esta vez en el Cementerio de Colón, y allí, mientras unos ancianos se acomodan en unas sillas al sol y la orquesta de ceremonias de las FAR, ensaya y afina, entra en over una voz joven, femenina, con este texto:

Mi abuela guarda una foto de cuando fue a Angola en 1984. Ella está al centro, vestida de verde con un ramo de flores blancas en la mano. Al preguntarle, me cuenta que antes de salir una amiga le había pedido que al llegar a Angola le pusiera flores en la tumba de su hijo en el cementerio de Luanda. Yo tengo esos recuerdos en mi memoria como escenas de una película; pero esos recuerdos no son míos”.

A partir de aquí comienza un viaje por la memoria y la geografía de toda Cuba, guiada por la voz joven de esta narradora- entrevistadora, la propia directora, que reconstruye la historia desde esos recuerdos otros de los protagonistas de aquella conflagración, pero no desde los oficiales, sino de los soldados, los hombres que fueron allí y conocieron la guerra. ¿Quiénes son ahora y cómo recuerdan aquellos días?

Elemento destacable en la concepción del discurso de Días de diciembre es su equipo de realización conformado en su mayoría por muchachas, todas compañeras de Carla en la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación audiovisual (FAMCA). Ellas: Claudia Ruiz, Daniela Muñoz, Natalis Herrera, aportan mucho al diseño visual, sonoro y, por supuesto, a la producción.

No se pierdan el final de esta obra. Pocos documentales cubanos han logrado un desenlace tan poético y desgarrador a la vez, mediante la conjunción entre fotografía, diseño sonoro y la última intervención de su directora narradora.

Días de diciembre se va a exhibir en el 38 Festival de cine dentro de la sección Latinoamérica en perspectiva, como parte de la selección hecha dentro del apartado Memoria… Pobre destino para tan buen documental.

FICHA TÉCNICA:

Días de diciembre/ 2016/ Cuba/ Documental/ 45’/ Color/ D y G: Carla Valdés León/ F: Claudia Ruiz/ E: Frank L. Velázquez/ M: Wilma Alba/ Sonido: Natalis Herrera/ Productor: Daniela Muñoz Barroso/ Compañía productora: Estudio ST.

Sinopsis:

La Operación Tributo tuvo lugar en Cuba el 7 de diciembre de 1989. En ella se veló y dio sepultura a los 2289 cubanos caídos en el cumplimiento de su misión internacionalista en África. Oscar, Juana y sus hijas estaban allí, así como también Delfín y sus padres. Ahora, vuelven a estar presentes aquí, en los recuerdos…