Archivos diarios: mayo 14, 2017

POST TALLER

Terminaron las sesiones teóricas del XXIII Taller Nacional de Crítica Cinematográfica, y como siempre pasa, cuando las cosas han salido bien, se queda uno conectado con las ideas que allí se han discutido, con los filmes que se han visto, con los libros que se han presentado. Así que lo primero que hay que decir es eso: el Taller fue modélico en cuanto a organización, y la convocatoria del público, ejemplar.

La sala del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo estuvo colmada en las tres sesiones teóricas. Eso es digno de reconocer en una época donde se hace cada vez más difícil convocar a un público dispuesto a ejercer de modo colectivo el pensamiento crítico. Y algo que me hizo sentir muy complacido: en el auditorio abundaban los rostros jóvenes.

Creo que si no es por este Taller, ninguno de esos jóvenes se hubiese enterado de la existencia de un cine que nada tiene que ver con el que circula hegemónicamente. Supongo que los nombres de autores como Abbas Kiarostami, Jia Zhangke, Xavier Dolan, o Mia Hansen-Love eran escuchados por primera vez por ellos. Lo cual nos llevaría a la otra cara de la moneda que tendría este asunto: no basta con mencionarle a estos jóvenes que existe “otro cine”; es preciso mostrarle a través del análisis de las imágenes producidas por esos cineastas la singularidad de este nuevo audiovisual.

Lamentablemente nuestras prácticas críticas siguen contaminadas por la poderosa influencia del escritor que en el siglo pasado escribía sobre las películas. Esta era una idea defendida sobre todo por Cabrera Infante (“no existen críticos de cine, sino escritores que escriben sobre cine”, decía). En realidad, en los tiempos que Cain, André Bazin, o Borges ejercían su oficio, no podía ser de otro modo: ellos iban al cine, tomaban notas en la oscuridad, y después en casa, llevaban a un papel las impresiones de lo que recordaban.

Pero hoy es imperdonable que un crítico de cine no aproveche las herramientas que brindan las nuevas tecnologías para trabajar directamente con la imagen, y convertir la crítica tradicional, tan atada a lo literario, en verdaderos análisis cinematográficos. Bastaría hacer uso de programas domésticos de edición para seleccionar las secuencias que nos interesen explorar, aislar las pistas de sonidos, ejemplificar con fotogramas capturados, o recomendar bibliografías digitales que complementen la exposición.

En este sentido, creo que el próximo Taller Nacional de Crítica Cinematográfica podría aportar un verdadero punto de giro. Camagüey cuenta con una infraestructura única. Y no solo estamos hablando del Paseo Temático en cuanto a instalaciones, sino también el Portal “El Callejón de los Milagros” donde ya pueden encontrarse en forma de módulos un gran número de libros, catálogos, bandas sonoras vinculadas al audiovisual, e incluso a lo que se estaba discutiendo.

Por lo pronto, hay que felicitar a su Comité Organizador por seguir defendiendo este espacio de resistencia cultural, y regalarnos esta fiesta del pensamiento crítico y las imágenes en movimiento.

Juan Antonio García Borrero

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