LIBROS ELECTRÓNICOS EN EL TALLER DE LA CRÍTICA

Uno de los grandes placeres que me reportará el Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica que comienza hoy en Camagüey, es compartir con el crítico Antonio González Rojas una mesa para presentar nuestros libros electrónicos Voces en la Niebla: un lustro de cine joven cubano (2010-2015), y El suicidio de la sabiduría.

En este mismo blog escribí sobre lo que significaba para la crítica de cine realizada en Cuba la aparición de un libro como Voces en la Niebla, primer libro preparado por un crítico de cine cubano expresamente para ese formato. Comparto esta entrevista publicada en On Cuba, donde Tony expresa algunas ideas que seguramente retomaremos el día de la presentación.

JAGB

UN CRÍTICO EN LA ÓRBITA DEL NUEVO CINE CUBANO

3 Mayo, 2017 2 comentarios

Por: Marianela Alfonso

En tiempos donde la socialización del arte y la industria cinematográfica son mucho más “digitales”, los modos de hacer crítica de cine en Cuba se piensan también en pdf, mobi o ebup. El destino de cualquier libro no es solo ya la imprenta gráfica sino los lectores electrónicos.

La XVI Muestra de Cine Joven del ICAIC presentó recientemente como parte de su programación el e-book Voces en la Niebla: un lustro de cine joven cubano (2010-2015). El libro del narrador, periodista y crítico Antonio Enrique González Rojas (Tony) –guionista y crítico del programa Lente Joven de la televisión cubana– reúne indagaciones sobre diferentes largometrajes, documentales, animados y teleplays del cine alternativo cubano.

¿Cómo concebiste Voces en la Niebla?

Fue una iniciativa de Yunier Riquenes, uno de los coordinadores de Ediciones Claustrofobias. Él me solicitó una serie de textos para hacer un libro, y para no ser caótico o incoherente escogiendo un grupo de textos al azar, intenté sistematizarlos de alguna manera. Los escribí como reseña crítica de las películas y así aparecían publicados.

En la selección para el libro quedaron artículos sobre once obras, todas de muy diversa naturaleza y que representan un arco temático, discursivo y conceptual bastante amplio. Hablo de largometrajes y cortos, algunos de ficción, documentales, de animación, costumbrismo, obras fronteras que rompen los límites canónicos como Entropía de Eliecer Jiménez, que atraviesa el terreno del ensayo audiovisual, el cual trabaja con material de archivo pero estructura una tesis muy personal.

Generación del discurso crítico: “Prefiero ver la película…”

Cada lector se crea su propio panorama con el discurso más complejo, porque los textos entran a dialogar entre ellos. Esto es un riesgo para mí porque son textos escritos en diferentes épocas, incluso mis primeras críticas, pero me arriesgué y las puse. Quiero que de alguna manera la gente vea cómo he ido cambiando mis métodos.

La mayoría de esas críticas, acorde a mi método personal de trabajo, las escribí sin consultar fuentes o leer nada sobre los materiales. Prefiero ver la película, dialogar directamente con ella, escribo lo que siento y solo después puedo ver lo que escriben colegas míos. No me gusta estar condicionado por ninguna opinión previa.

¿Cómo es tu relación con el realizador?

Ahora prácticamente ya conozco a muchos de los realizadores sobre los que he escrito, algunos son amigos muy íntimos, pero a la mayoría en el momento de escribir las críticas no los conocía. Como que la crítica es quien me ha acercado a figuras como Miguel Coyula, Raidel Araoz o Víctor Alfonso.

¿Vale la pena ser crítico de cine en el contexto actual cubano?

Es lo que sé hacer. Creo que vale la pena intentar cualquier profesión, en cualquier momento, sea difícil o no. Estamos en un momento privilegiado en cuanto a plataformas de difusión. Quizás hace veinte años atrás no hubiese tenido la oportunidad de publicar esos trabajos. Hay muchos medios cubanos donde se hace crítica especializada. Además, la dinámica de las redes sociales hace que tengas un resultado inmediato de la publicación y un mayor acercamiento al público.

En mi caso, lo digital me ha permitido realizar mayores análisis, porque puedo ver el producto fílmico con detenimiento, repetir secuencias, tener más tiempo con la película. Este es un momento especial para decir cosas en nuestro país, por eso creo que es significativo.

Si tuvieras que reseñar la crítica cubana, ¿qué dirías?

Hay muchos críticos sinceros, consecuentes, valientes, conocedores todos, con una capacidad más ontológica y teleológica de ver, aunque también existe una perspectiva más cultural y no tan técnica. Hay más de una forma de ver las películas. El crítico, actualmente, tiene un bagaje cultural muy fuerte y eso dota de mayor calidad nuestra crítica, la cual dialoga entre sí, y va más allá de ella misma, porque ninguno piensa igual a otro.

¿Y cómo es Antonio crítico de cine?

Me considero un crítico del siglo XXI. Creo que empecé tarde a hacer crítica pero desde entonces todo ha pasado muy rápido. De estudiante veía y leía mucho. Todo empezó subconscientemente como un espacio de sedimentación de saberes, pero nunca pensé ser crítico o periodista. Después me gradué, escribí y de momento me vi en medios muy respetados. Mi carrera estará siempre en crecimiento, en ese sentido soy como un niño, siempre tengo el miedo al no, y me sorprendo cada vez que publico.

¿Cuál crees que pudiera ser la muerte del crítico?

Cuando haya un compromiso con algo más que no sea la realidad, será como cavar tu propia tumba. Hace poco en una esquina de la Habana, me encontré con Juan Antonio García Borrero, y en una conversación informal me dijo que las cosas están tomando su lugar. Cuando ves filmes como La obra del siglo, Memorias del Desarrollo, Santa y Andrés, Melaza, El Proyecto, Alona o Dany y el Club de los Berracos que prefiguran otro cine cubano, te das cuenta de eso. Hay calidades que ya son notorias en el mundo y hablan de Cuba de una manera sorprendente. Definitivamente las aguas están cogiendo su nivel.

***

En la primera presentación de Voces en la Niebla el 7 de abril pasado, Dean Luis Reyes lo presentó como el primer libro electrónico sobre crítica cubana y la primera sistematización de nuestro cine independiente. Estamos, a su juicio, en la nueva era del e-book en Cuba.

“Entre todos los medios de difusión y todos los soportes, el papel es probablemente el más romántico”, dice Tony, aunque piensa también que lo digital tiene mayores posibilidades de impacto al no limitarse a una cantidad de ejemplares.

“Voces en la Niebla” es un libro destinado desde su inicio a formas de distribución alternativas, más aún por analizar obras que nunca se han estrenado en circuitos nacionales, pero que quedan en el paquete, la flash o el disco duro del cubano… los mismos canales por los que el libro se ha socializado.

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Publicado el mayo 9, 2017 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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