MILAN KUNDERA SOBRE “LAS MARGARITAS” DE CHYTILOVÁ

vera_chytilovaLeyendo la crítica que en su momento escribió Milán Kundera sobre el filme Las margaritas (Sedmikrásky/ 1966), de la cineasta checoslovaca Věra Chytilová (Ostrava, 2 de febrero de 1929 – Praga, 12 de marzo de 2014), me asalta la duda de si alguna vez este filme se estrenó en Cuba como parte de la programación del ICAIC.

De la cineasta se exhibieron varias cintas en Cuba, pero no me consta que esta se programara. Anoto las que recuerdo: Sobre algo distinto (O necem jinem/ 1964), Comemos frutas del árbol del paraíso (Ovoce stromú rajských jime/ 1969), El Juego de la manzana (Hra o jablko / 1976), Un Don Juan en retirada (Faunovo prilis pozdní odpoledne/ 1983), La Casa del lobo (Vlci bouda / 1986), y Un Golpe aquí, un golpe allá (Kopytemsem, kopytemtam/ 1988).

Lo cierto es que las observaciones que anota Kundera sobre Las margaritas (filme prohibido en Checoslovaquia tras la invasión de Praga) me han devuelto a la realidad más inmediata, y a los riesgos que ahora mismo corremos, ante la consolidación de tanta ignorancia ilustrada. Sobre todo me sobrecoge esa parte donde asegura que “La gente que vive al día, sin conciencia histórica y sin cultura, es capaz de transformar a su patria en un desierto sin historia, sin memoria y sin belleza”.

JAGB

“Hace poco vi una película llamada Las  margaritas que cuenta la historia de dos muchachas adolescentes soberbiamente repulsivas, soberanamente satisfechas de su espíritu limitado, que destruyen alegremente todo lo que sobrepasa su entendimiento.

Me pareció una parábola de actualidad y llena de sentido sobre el vandalismo. ¿Qué es un vándalo? No es el campesino analfabeto que, en un impulso de rebeldía, incendia el castillo del propietario. El vándalo, tal como lo veo a mi alrededor, tiene asegurada su vida material: sabe leer y escribir, está satisfecho consigo mismo y en conjunto no ha sufrido daño del que quiera vengarse. Es un orgulloso limitado que cabalga sobre sus derechos democráticos.

Se imagina que uno de sus derechos es crear el mundo a su imagen; y como el mundo está colmado de cosas que no entiende, lo crea a su imagen, devastándolo. Así, un adolescente decapitará una estatua en un parque, porque sobrepasa de manera ofensiva la estatura humana.

La gente que vive al día, sin conciencia histórica y sin cultura, es capaz de transformar a su patria en un desierto sin historia, sin memoria y sin belleza” (Milan Kundera a propósito de Las margaritas/ 1966, de Věra Chytilová).

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Publicado el febrero 3, 2017 en REFLEXIONES. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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