Archivos diarios: mayo 9, 2016

ENTREVISTA CON ERNESTO SÁNCHEZ, DIRECTOR DE “HÉROE DE CULTO”

Formé parte del jurado que evaluó las obras que concursaron en la pasada Muestra Joven del ICAIC. No creo ser demasiado indiscreto si digo que Héroe de culto fue el material que desde el inicio de su proyección nos puso a todos los miembros en un mismo estado de ánimo. Y por unanimidad se le entregó el Premio al mejor documental.

Pero más allá de los premios, que siempre será algo muy discutible, a mí el material me interesa porque es capaz de mostrar continuidad en los jóvenes, de esa tradición crítica que los fundadores del ICAIC supieron inyectar a la producción del momento.

En el caso de este documental, hay una conexión directa con aquello que Titón hacía en La muerte de un burócrata, cuando al inicio de la película nos mostraba la mecanización del culto al héroe, la cual terminaba implicando la muerte del personaje que desencadena todo lo que ocurre en el filme.

Este es un asunto que lejos de perder vigencia, sigue haciéndose más crítico, como recientemente anotara en este mismo blog. Que un joven realizador como Ernesto Sánchez haga uso de su cine para llamar la atención sobre ello me parece sumamente estimulante. Comparto ahora la entrevista publicada en El Caimán Barbudo.

JAGB

PD: El trailer puede verse aquí.

ERNESTO SÁNCHEZ: DEL HASTÍO A LA PASIÓN

Por: María Antonieta Colunga

Ernesto Sánchez director Heroe de cultoCon apenas seis o siete años, Ernesto Sánchez tenía una opinión radical respecto al cine: “Me parecía una cosa muy aburrida”. Ser el hijo de su padre, el realizador cubano Jorge Luis Sánchez, lo había llevado a conocer el mundo audiovisual de afuera hacia dentro, empezando por las tripas: “tengo flashazos en la memoria de haber estado en los sets de filmación de Hello Hemingway y El verano feliz de la señora Forbes; pero eso de ver cómo repetían tomas y más tomas; mira, yo era un niño, y estaba para jugar y hacer bulla. La verdad es que aquello me resultaba muy tedioso.”

Su repulsión por las películas (o por la realización de estas), lo llevó al punto de perderse, “sin miserias”, el rodaje de la escena de Madagascar en que Fernando Pérez muestra una Habana abierta de brazos desde lo alto de sus azoteas. “Yo venía de la escuela y veo que hay como una revolución formada, varias cámaras en lo alto de mi edificio. Qué va, me fui huyendo de aquel lugar. Quizá ahora te diga que me arrepiento, pero en aquel momento estaba plenamente convencido de que… no estaba pa´ eso”.

Pero por suerte, al niño crecido le dio luego por ir al Chaplin, y en la inmensidad sin límites de lo oscuro descubrió, sin costuras, esa imagen última, el significado final de tantos “¡corten!”. Entonces se desató una sed insaciable por ver películas, por conocer y entender; y vinieron los estudios en la FAMCA, la asistencia de dirección y la realización de obra propia. Lee el resto de esta entrada