SOBRE LA CREATIVIDAD

Mi curiosidad intelectual últimamente me lleva a pensar una y otra vez en el fenómeno de la creatividad. ¿Por qué, pese a tener todas las oportunidades para ser creativos, por lo general los individuos nos resistimos a entregarnos a la creación consciente?, ¿por qué, en sentido general, optamos por dejarnos llevar por la rutina y el acomodamiento a una circunstancia que alguna vez funcionó, y lejos de intervenir creativamente en los diversos escenarios que nos toca vivir (que siempre serán nuevos), nos convertimos en epígonos de nuestras costumbres?

Mucha gente se autoengaña creyendo que la creatividad consiste en tener muchas labores en el día. En realidad lo creativo tiene que ver con la inventiva, no con la repetición rutinaria de prácticas que lo único que hace es consolidar un orden de cosas que ya existía, pero que no conduce a nada nuevo.

De hecho, eso que en su momento se consiguió de un modo creativo y brillante puede convertirse en el gran tirano que impide nuestra renovación, según apuntan en ese curso sobre creatividad publicado recientemente en Cuba:

Otro factor que obstaculiza la creatividad es el status quo o estado actual. Esto significa que, una vez que se ha tenido una idea brillante y fue aceptada, se comienza a recibir una serie de recompensas (publicaciones, patentes, dinero, ciclos de conferencia, aparición en radio y TV, crónicas en periódicos) que llevan al sujeto a elaborar subproductos de ella y se siguen obteniendo recompensas. La persona desea mantenerse donde está y deja de funcionar creativamente y no se vuelve a arriesgar”.

Traigo a colación todo esto a propósito de ese uso creativo de las nuevas tecnologías que intentamos impulsar en Camagüey. ¿Nos hemos preguntado por qué, pese a que tenemos las tecnologías a la mano, y el Know-How distribuido en tantas entidades estatales y no estatales, el analfabetismo tecnológico sigue siendo tan dominante?

Según los estudiosos son tres los factores que ahora mismo determinan que la brecha digital entre alfabetizados y no alfabetizados siga existiendo, y, peor aún, se haga más profunda. El primero es el acceso a la tecnología, desde luego; el segundo es la carencia de cursos que preparen a los individuos en el uso creativo de las tecnologías; pero el tercero tal vez sea el más grave: la falta de motivación para asumir esa alfabetización como algo útil.

Pienso que uno de los grandes desafíos que tenemos en este país es lograr construir escenarios donde la motivación para ser creativos se convierta en algo deseable, pues, como ya se viene comprobando, tenemos las tecnologías, las salas de navegación, los cursos impartidos por instructores del Joven Club, pero carecemos de una motivación generalizada que invite al uso creativo. Y esa vocación por la creatividad, valga la redundancia, también hay que crearla.

Juan Antonio García Borrero

Anuncios

Publicado el marzo 4, 2016 en PRIMER ENCUENTRO SOBRE CULTURA AUDIOVISUAL Y TECNOLOGÍAS DIGITALES, REFLEXIONES. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: