Archivos diarios: enero 3, 2016

RECUERDO DE UN PARQUE Y SUS MILAGROS

Ahora que el proyecto de animación de El Callejón de los Milagros comienza a ver la luz, recupero esta crónica que escribí justo cuando comenzaban a demoler aquel pequeño parque que existía entre los cines Casablanca y Encanto.

Leer el texto casi tres años después, y mirar las fotos de aquel momento provoca en mí un estremecimiento colosal. ¿Así que eso es lo que de modo vago llamamos “viajar al futuro”?; y ahora que el futuro es presente, casi pasado otra vez, ¿entonces qué?

JAGB

UN PARQUE, UNA DESPEDIDA

Parque de los cinesYa empezaron a demoler el parquecito que estaba entre los cines Casablanca y Encanto de Camagüey. Y el local del fondo que durante mucho tiempo funcionó como Departamento de Promoción Cinematográfica, y del cual fui jefe durante más o menos quince años. Todo esto a propósito del “Paseo temático del cine” que tendremos en el 2014 por el aniversario 500 de la ciudad.

Durante los noventa del siglo pasado, ese pequeño parque tuvo su hechizo colectivo. Allí se congregaban sobre todo la gente joven para ver los fragmentos de películas y los videos musicales que exhibíamos en un televisor debidamente amplificado. Y entre musicales y avances, el viejo Tororico anunciaba las películas que se exhibían por esos jornadas en los cines.

Dentro de unos días nada quedará físicamente de ese lugar. Nada, salvo las fotos que estoy tomando, entre curioso y expectante, de ese proceso persistente de demolición. Los historiadores, en un futuro, tal vez hablen de un modo vago de que allí, alguna vez, existió algo que los pobladores de entonces llamaban “el parquecito de los cines”. Pero en sentido general, lo único que los nuevos moradores percibirán (hasta que a su vez dejen de verlo por el exceso de costumbre) será ese nuevo paso peatonal que los de ahora estamos proyectando en nuestras mentes.

Entonces los futuros camagüeyanos verán ese elegante bar Casablanca que aún no existe, pero que en mis sueños presentes se me antoja como el único lugar de la ciudad donde se podrá escuchar hasta el amanecer (¡ay, Nueva Orleáns, cuánto me has marcado!) buenas descargas de jazz, en medio de fotos que remiten al “cine negro”, al cine de las mujeres fatales que miran a cámara con su cigarrillo a medio consumir, y obliga al buenazo de Rick (Bogart) a rogarle a Sam (Dooley Wilson) que toque por enésima vez la dichosa “As Time Goes By”.

No quiero parecer demasiado enfático en estos apuntes que hago. Exaltar demasiado lo que va quedando naturalmente atrás, en el fondo no está haciendo otra cosa que enmascarar el miedo a lo nuevo. Y nos coloca sin querer al borde del ridículo permanente. Lo auténtico estaría, en todo caso, en dejar una nota serena que haga saber de modo escueto y sin estridencia que allí existió algo que fue importante para la gente de entonces. Nada más.

Tal vez deba corregir lo anterior: la gente de entonces es apenas el individuo que soy yo mismo. El que ahora se asoma a este parque que está a punto de desaparecer y congela en una foto el instante preciso en que un pedazo de muro cae cerca de mis pies, provocando un estruendo similar al de algún portazo feroz en víspera de un divorcio tempestuoso. Para el caso, el divorcio del cine tal como lo entendíamos el siglo pasado con la nueva época.

Como amante empedernido que he sido de ese cine que nos deja, imprimiré esa foto, y al dorso anotaré una de las tantas greguerías de Ramón Gómez de la Serna: “Donde rompen los amantes para siempre queda el monumento de su despedida. Lo volverán a ver intacto y marmóreo cuantas veces pasan por este sitio”.

Juan Antonio García Borrero

MIRTHA (2015), de Lourdes Prieto

Estrenan en la UNEAC documental dedicado a Mirtha Ibarra

Por Adalys Pérez Suárez(Tomado de CUBARTE). 24.12.2015

Collage MirthaDedicado a la talentosa actriz cubana Mirtha Ibarra, este miércoles fue estrenado en la sala Martínez Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Mirtha, el más reciente documental de la realizadora Lourdes Prieto, filmado bajo el sello de la Productora de Audiovisuales Octavio Cortázar, de esta institución.

Ante el público que abarrotaba el lugar, el poeta y etnólogo Miguel Barnet, presidente de la UNEAC, calificó a la artista como “una historia del cine y el teatro cubanos, a la que la cultura del país le debe mucho” por lo que la decisión de hacer esta película ratifica el deber, por parte de la organización, de registrar la vida y la obra de los grandes creadores del patio, puntualizó.

En los cuarenta minutos que abarca el documental, y mediante un monólogo de la Ibarra, conocemos detalles de su vida personal, estructurada en cinco grandes bloques: su paso por la Escuela Nacional de Arte, la maternidad; lo que le significan La Habana y su pueblo natal: San José de las Lajas; su vida junto al gran cineasta Tomás Gutiérrez Alea y el trabajo actual.

Con fragmentos de obras que ilustran momentos trascendentales de su paso por el cine y el teatro, en Mirtha se abordan también otras facetas suyas como la de escritora de las piezas Obsesión habanera y Neurótica anónima, así como su labor en la compilación del libro “Tomás Gutiérrez Alea. Titón. Volver sobre mis pasos”.

Según señaló a Cubarte Lourdes Prieto, quien ha realizado ya con esta Productora varios documentales sobre relevantes figuras de nuestra cultura, en el recién estrenado trató de dar una imagen íntima de la actriz, la misma que ella se ha formado tras largos años de amistad.

Integraron el equipo de realización de esta cinta Raúl Rodríguez, en la dirección de fotografía; Jorge Gómez La O, en la edición y Leandro Rodríguez, en las luces y asistencia técnica. La música empleada es de la autoría de José María Vitier.

Mirtha se exhibirá en el circuito de cines de estreno del país a partir de la segunda quincena del próximo mes de enero.