DE GUSTAVO ARCOS A VICTOR FOWLER Y GARCÍA BORRERO

…que toda la vida es juego y los juegos… ¿juegos son?

Juany:

Como ha ocurrido ya muchas veces, tu blog que es más una plataforma de contenidos que una simple bitácora personal, abre una puerta al debate y el intercambio de ideas sobre un tema. No deben existir muchos como éste en Cuba, donde tantas opiniones diversas, se hayan vertido, complementado o compartido con rigor y sí, también con pasión.

Como han circulado (en redes sociales, mensajes a mi buzón o en la propia página de oncuba) algunas opiniones sobre mi texto: Plantas vs Zombis, desearía aclarar algunas cuestiones que tal vez no quedaron bien expuestas en él.

En primer lugar, creo que estamos viendo en el país una feroz cruzada contra todo lo que signifique un cambio al modelo preexistente. No importa si nos desplazamos al mundo de las relaciones económicas, los tipos de propiedad, las formas de ejercer la autoridad, el poder o la libertad ciudadana, las maneras de comprender y practicar la cultura, las leyes, la democracia o de simplemente relacionarnos unos con otros, aprendiendo a respetar las diferencias. El modelo de sociedad o país que hemos tenido por décadas está sufriendo una profunda y rápida transformación. ¿Qué debemos dejar atrás y qué tenemos que proteger? También en el fondo, es una cuestión de control y de posicionamiento en una nación que mañana, será otra.

Esas preguntas se desplazan igualmente a un área aparentemente menor como la del consumo cultural, el ocio o el entretenimiento, donde precisamente los videojuegos tienen un impacto cada vez más relevante. Aparece entonces un texto en la plataforma digital Oncuba, que bajo el rubro de Videojuegos en Cuba: ¿Fanáticos o adictos?, ofrece una mirada apocalíptica de los mismos y, ya hemos visto cómo se han producido batidas o amenazas contra las salas 3D y locales de juegos, las antenas parabólicas, las redes comunitarias de intercambio de información, los blogs, el paquete de la semana o las nuevas revistas digitales.

Mi texto se sitúa al otro lado del anterior, intentando brindar una perspectiva “integradora” del fenómeno no solo siguiendo mi propia experiencia de más de 15 años jugando sino también porque creo, que todo lo que pueda decirse negativamente de una cosa, encontrará los suficientes argumentos para rebatirla.

Mis palabras, colgadas también en Oncuba, abren el camino, ofreciendo ejemplos de cómo, a pesar de los prejuicios, hay mucha gente e instituciones en Cuba entregados también con pasión, a desarrollar este producto. Eso fue lo que vi y escuché en el taller que por una semana y muchas horas tuvo lugar en la Casa del Festival.

Allí se habló de creación y de imaginación. Hombres y mujeres, diseñadores o programadores, independientes o estatales, expusieron sus experiencias y… créeme, Víctor, que lo menos que estuvo sobre la mesa fueron las miradas pesimistas, el derrotismo o la paranoia. Resumiendo lo que quiero decir con mi texto es que hay que moverse hacia adelante y no tomar las partes, por el todo.

Sabes, Víctor, porque lo hemos hablado, que la industria del videojuego no solo se limita a su producción o comercialización desenfrenada, sino que tiene una influencia extraordinaria en nuestras vidas. Llena nuestros espacios de ocio, sí, pero también ofrece nuevas perspectivas sobre la interactividad humana en el mundo contemporáneo, para no hablar de la influencia ejercida sobre las estructuras narrativas de filmes y series en los que son reciclados y reconstruidos viejos mitos y héroes. Todo esto abre el camino a numerosas investigaciones científicas o académicas que perciben la aparición (según Huizinga) del llamado Homo ludens.

¿Hay juegos violentos, que parecen hechos por y para seres descerebrados? Sí. ¿Muchas de las narrativas reproducen el esquema de dominación donde los más fuertes y capaces tienen todo el poder? Sí. ¿Qué legitiman el esquema del triunfo, fundado sobre la base del dinero, la posesión de bienes, el control de ciudades, razas o naciones? También. Pudiéramos llenar todo un libro, de cómo se diseñan muchos videojuegos o sus “oscuras” intenciones ideológicas. Podemos ver esto como una “conspiración” del poder dominante, cualquiera que sea éste, sobre las masas. Nada de eso debe olvidarse y, llevan razón padres o estudiosos en alertar sobre ello. Pero también hay decenas de miles de juegos en todas las plataformas y géneros que transitan en otra dirección.

Como he dicho ya muchas veces, el gran problema no son los medios, los filmes, los programas de tv, las imágenes, los contenidos o los millones de productos generados por las industrias culturales. Son los receptores o espectadores los que deben ser objeto de máxima atención. Por eso creo que la esencia de todo está en la educación, que debe incitarnos desde pequeños a ser, no fieles reproductores de ideas, sino observadores y críticos de lo que nos rodea. Disfrutar y dejarnos llevar, que hay muchas cosas buenas en esta vida, pero también saber distanciarnos y tomar partido cuando verdaderamente valga la pena. Es un proceso de aprendizaje.

Víctor, Juany, todo pasa por la forma en que percibimos, si el vaso está medio lleno o medio vacío. La subjetividad (que es una construcción cultural) tiene un peso extraordinario aquí. En definitiva no importa cómo está ese vaso, lo relevante, lo trascendente, lo que debe ocuparnos, es que tiene agua. Ustedes, yo, todos, tenemos que aprender eso.

Me parece formidable la propuesta de textos o filmes que hace Victor. Es una forma de incitar la investigación y de proponer (como muchas veces ha hecho) un camino a los interesados.

Para no quedarme atrás comento, que en nuestro país hay varios sitios donde se están desarrollando comunidades de gamers o aficionados a los videojuegos. Muchos funcionan entre amigos, gracias a redes tendidas utilizando la conexión Wifi o el tradicional cableado entre vecinos. Pero resulta importante el trabajo que viene haciéndose en la U.C.I, donde radica una suerte de Facebook para jugadores. Puede accederse a través de esta dirección: https://rvirtual.uci.cu. Allí se exponen proyectos, se socializan experiencias, o se conforman equipos de desarrollo. Lo bueno es, que no hay que ser estudiante de esa Universidad. Además, adelanto que en el ya cercano mes de enero tendrá lugar en Cuba, por vez primera, precisamente en la UCI, el Global Game Jam 2016, un evento planetario que propone la creación simultánea de videojuegos y al que puede accederse por información, siguiendo el link: https://rvirtual.uci.cu/index.php/comunidad/events/viewevent/4-global-game-jam.

Bien, creo que por ahora no tengo más nada que decir. Ojalá esta puerta que ha brindado tu blog se mantenga abierta a nuevas ideas o sugerencias relacionadas con este apasionante mundo de la creación virtual que en muy poco tiempo nos llevará a preguntarnos: ¿Qué es lo real?

Gustavo Arcos Fernández-Britto.

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Publicado el noviembre 23, 2015 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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