Archivos Mensuales: octubre 2015

PARA CERRAR LA CIBERTERTULIA DEL CAFÉ CIUDAD

Quisiera, con este post, cerrar el capítulo de la cibertertulia suspendida en el Café Ciudad de Camagüey. Agradezco todos los mensajes solidarios que me han hecho llegar, y no voy a desdecirme ahora de lo que en su momento elogié de la Oficina del Historiador de la Ciudad: nunca me sumaré a los que, en virtud de sus estados de ánimo, construyen sus mapas afectivos, o elogian o descalifican de acuerdo a la circunstancia que estén viviendo.

Aunque no tenga todos los detalles, y tal vez nunca los conozca, no pienso que exista detrás de la suspensión una objeción política o algo así. Más que censura, pienso que funcionó la autocensura. Y otra vez nos pasaron factura esos instintos que promueve el pensamiento de tribu, y que no sé si operan del mismo modo en otras partes, pero que en Camagüey ya se ha cobrado varias víctimas en lo que a buenos proyectos culturales se refiere. Hay demasiado conservadurismo intelectual en esta ciudad, y es del fenómeno asociado al pensamiento tribal (y no de los individuos en sí), y la autocensura institucional que se desprende del mismo, de lo en todo caso me gustaría debatir, si alguien entendiese que fuese necesario.

Cuando hablo de pensamiento de tribu me refiero a esa tendencia a establecer perímetros férreos de acción entre entidades que, en la práctica, a estas alturas debieran estar aliadas y funcionando a partir de la colaboración que plantea estos tiempos, y no de la obsoleta compartimentación heredada del siglo pasado. Lo que se llegó a conseguir con la anunciada cibertertulia, aun cuando no se realizara, a mi juicio es un ejemplo de que lo perseguido en aquel Primer Foro de Consumo Audiovisual celebrado en La Habana el año pasado, sí es posible: me refiero a la necesidad de construir una plataforma donde confluyan de modo natural los saberes más contemporáneos de la educación, la cultura y las tecnologías más recientes, en este caso, con la participación de Etecsa, la Facultad de Informática de la Universidad de Camagüey, y la UPEC aliadas a la Oficina del Historiador (lo ideal hubiese sido que se sumaran también Cultura, la AHS, la Uneac, etc). Lee el resto de esta entrada

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VÍCTOR FOWLER SOBRE UN TEXTO DE GUSTAVO ARCOS

Acabo de leer un texto de Gustavo Arcos cuyo título, “¿Existe cine cubano sin ICAIC?”, modelo de entusiasmo y ejemplo de esas construcciones retóricas que en la formulación llevan ya la respuesta. Dicho de otro modo, no sólo existe cine cubano sin el ICAIC, sino que se multiplica -pleno de éxitos- y hace palidecer al enorme instituto, cada vez más próximo a una suerte de enorme dinosaurio de atrezzo.

La tesis central del texto, en esencia la misma de no poco de lo publicado por Gustavo gracias a la articulación de una polaridad entre independencia vs. institución o cine joven vs. ICAIC, puede ser resumida en la siguiente línea: “Los burócratas destruyeron una institución, los artistas salvan el cine.”

Me interesa el entusiasmo, porque cuando toca su paroxismo hace transparentes los discursos.

Si las oposiciones mencionadas encajan, y son parte medular, de los planteos acerca de la buscada Ley de Cine para el país, entonces nos podemos preguntar dos cosas, en escala diversa: la primera, cuál es el contenido de esa Ley, y segundo, qué puntos ciegos contiene el entusiasmo.

Dicho de otro modo, más allá de afirmaciones generales que cualquiera compartiría (afirmaciones políticas del tipo: apoyo a lo nuevo, modernización de estructuras, necesidad de cambios, etc.), ¿cuál se quiere que sea la pragmática de la Ley como tal, cómo funcionará y con cuáles consecuencias? Lee el resto de esta entrada

EL DESAFÍO: NUEVAS TECNOLOGÍAS Y PROYECTOS CULTURALES

Este texto que me publica hoy IPS en su sitio, lo escribí hace un tiempo. Es una reflexión a propósito del Complejo Audiovisual Nuevo Mundo (Camagüey), y el convenio que en su momento establecimos con el Joven Club del territorio.

En el fondo está muy relacionado con esa necesidad de ciberalfabetización que hemos estado comentando en estos últimos días, y que, dicho sea de paso, tanto entusiasmó al vicepresidente Díaz-Canel cuando visitó hace cuatro o cinco meses el lugar.

Creo que Nuevo Mundo podría convertirse en un verdadero laboratorio para poner en práctica todas estas ideas con las que se persiguen fomentar el uso creativo de las nuevas tecnologías. Pero, obviamente, esa alfabetización funcional y tecnológica ha de empezar por quienes dirigen. De lo contario, imposible cumplir con el encargo concedido a la UNEAC en su último congreso.

JAGB

EL DESAFÍO: NUEVAS TECNOLOGÍAS Y PROYECTOS CULTURALES

Díaz Canel en La Calle de los CinesEn las palabras de clausura del pasado Congreso de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), a cargo del vicepresidente del Consejo de Ministros Miguel Díaz-Canel, pueden leerse las siguientes ideas: “Debemos evaluar con rigor el impacto de las nuevas tecnologías en el consumo cultural, en la creación y la distribución. No puede verse ese impacto como algo negativo, sino como un reto inédito para la relación de las instituciones con los creadores, que debe reforzarse sobre reglas de juego diferentes. Tenemos que usar las nuevas tecnologías para promover lo mejor del talento con que contamos”.

Cuando, un par de meses después, el propio Díaz-Canel hizo un recorrido por La Calle de los Cines de Camagüey, tuve oportunidad de mostrarle el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo. La casualidad quiso que el vicepresidente llegara en el momento en que se impartía a los alumnos del ISA una clase de animación, utilizando las tecnologías de que, gracias al convenio establecido con el Joven Club, se puede disponer en el lugar. A su regreso a La Habana, el vicepresidente hizo público en algún foro su entusiasmo con el proyecto de Camagüey, poniéndolo de ejemplo de lo que se podía lograr con el uso creativo de las nuevas tecnologías.

Desgraciadamente, ese entusiasmo nunca encontró eco en Camagüey, y el proyecto de Nuevo Mundo no ha prosperado como hubiésemos querido. Seamos honestos: se ha estancado. Como se recordará, en un inicio pensamos ese espacio como algo académico, donde fuera posible el acceso a lo mejor del cine mundial, a su bibliografía, a su crítica, pero también a todo lo que tuviese que ver con el uso de las nuevas tecnologías en función de la gestión del conocimiento. Esto habría permitido a los estudiantes, profesores, o personas interesadas, acceder a filmes y libros que, gracias a la revolución electrónica, hoy están a disposición de la comunidad: el convenio entre el Centro de Cine de Camagüey y el Joven Club del territorio fue un paso importante para crear las bases de ese trabajo superior que Díaz-Canel pedía en su intervención.Díaz Canel en Nuevo Mundo

¿Qué falló? Primero, que nunca conseguimos impactar en la conciencia de los directivos del territorio en cuanto a este nuevo fenómeno que tendría que pensarse en esos términos: como algo absolutamente nuevo. En el fondo, siguió operando la idea de que las nuevas tecnologías pueden ser domesticadas de acuerdo a los viejos escenarios en que se movían los seres humanos en el siglo pasado, lo que ha anulado cualquier posibilidad de diálogo creativo entre las áreas de Cultura, Educación y Nuevas Tecnologías.

Ahora se ha sumado el problema puntual de que el Joven Club cobra sus servicios, y eso trae como consecuencia que apenas pueda influirse, desde el punto de vista institucional, en la alfabetización funcional y tecnológica de los usuarios: el que paga, como es lógico, escoge a su gusto. Y como las nuevas tecnologías se encargan de ir simplificando el proceso de aprendizaje y dicta de modo subliminar (pero imperativo) el uso de estas en función de los intereses hegemónicos, puede entenderse por qué el grueso de los usuarios que ahora tiene el Joven Club responde a casi un único estímulo, que en este caso se asocia al video-juego. Lee el resto de esta entrada

ROBERTO SMITH, PRESIDENTE DEL ICAIC, SOBRE LA LEY DE CINE

Gracias a Gustavo Arcos, accedo a este texto publicado en Cubacine.

LOS CINEASTAS, EL ICAIC Y LA LEY DE CINE

Por Roberto Smith de Castro

Durante más de dos años, un numeroso grupo de cineastas cubanos, junto a directivos del ICAIC, el Ministerio de Cultura y de otras entidades del Estado Cubano, han trabajado en un grupo de propuestas de políticas para la reestructuración del cine cubano y del propio ICAIC. Sin embargo, todavía no se han logrado los cambios que necesitan el cine cubano y su institucionalidad.

Se utiliza el adverbio “todavía” para dar fe de que no han ocurrido los cambios propuestos y para subrayar nuestra seguridad de que los cambios serán posibles cuando se aprueben las propuestas que se analizan en el contexto mayor de la actualización del modelo económico y social cubano, que se propone fortalecer el socialismo en Cuba.

No podemos olvidar que con las políticas propuestas, cineastas e institución estamos interactuando con altos niveles de dirección de nuestro Gobierno, lo que sin dudas, es una oportunidad excepcional para el cine cubano. Con muchas más coincidencias que divergencias hemos avanzado no solo en la formulación de las propuestas, sino en procedimientos que pudiesen aplicarse en las que sean aprobadas.

Las políticas más importantes se refieren al reconocimiento legal del creador audiovisual como artista independiente, el reconocimiento legal de la producción audiovisual no estatal, a nuevos mecanismos de apoyo y estímulo a la producción audiovisual estatal y no estatal, a la transformación del ICAIC como entidad rectora del cine nacional y a las normativas jurídicas que deben proteger y regular al sistema del cine cubano.

En esta última dirección, se aspira a una Ley de Cine, normativa legal mayor que en muchos países, particularmente en América Latina, ha permitido importantes avances del cine nacional. Al mismo tiempo, la propuesta de Ley ha desatado lo que algunos interpretan como una controversia entre cineastas e instituciones. Algunos han pretendido utilizar el tema como instrumento de confrontación. En algunos medios nacionales e internacionales, la propuesta se ha manipulado, tergiversado o maltratado. Lo cierto es que la Ley de Cine ha estado, desde el comienzo del proceso de reestructuración, entre las propuestas de políticas de mayor alcance. Lee el resto de esta entrada

POST CAFE Y LA DICHA VERDADERA

Estas cosas me matan. Como decía Freud, uno sabe defenderse de los ataques, pero no de los elogios. De todos modos, anoche tuvimos tertulia de la buena. Conversamos, soñamos, compartimos ideas a las puertas del Café, y Yanetsy León (periodista del Adelante y rectora del blog La dicha verdadera) fue una de las que se quedó enganchada, a juzgar por lo que aquí escribe.

Lo más importante será no dejar que nos apaguen el botón de perseguir metas. Yo pensaría incluso en la posibilidad de crear Brigadas de Ciberalfabetización, y salir del Parque Agramonte para llegar a los barrios más alejados de la ciudad, o los más precarios, y comenzar a sembrar en esos que ahora están absolutamente desconectados (como los de Timbalito, por mencionar uno) la sed de aprendizaje y apropiación crítica.

Y sumar a Etecsa en esa aventura que pudiéramos llamar cibertertulia itinerante (otro tipo de gira por los barrios), que haga llegar estos conocimientos hasta el último rincón, como en su momento llegó la Campaña de Alfabetización, el cine móvil, o la televisión. Se trata de romper con el pensamiento de tribu, para pensarnos como parte de un conjunto donde Etecsa, la Universidad, Cultura, todos, estén involucrados en el mismo proyecto iluminista.

Gracias, Yanetsy. Yo también estoy disfrutando el post-café.

JAGB

CAFÉ FUERTE

Por Yanetsy León

Anoche pude haberme quedado con las ganas del café, que muy animado venía ofreciendo un amigo de pupila insomne. Pudo no haber pasado nada, después que le cerraron las puertas a su idea en un espacio virgen de pensamiento, frente a un lugar tan simbólico como el Parque Agramonte. Pudiera hasta no considerarse cibertertulia, porque faltó Internet. Pero Juan Antonio García Borrero confirmó la contraseña del audiovisual como el principal azuzador del debate cultural en Cuba hoy.

Juani, como preferimos llamarle sus vecinos de la mediterránea Camagüey, estaba angustiado, por el espaldarazo que acababa de recibir. Había concebido una oferta especial en el Café Ciudad, para conversar, y mejor aún, debatir acerca del cine, la cultura y las nuevas tecnologías. En zona Wifi haría nacer un espacio insólito en Cuba, para conectarnos físicamente u on line. De momento le dijeron un no rotundo, a secas.

Anoche pudimos ser el ombligo de Cuba. Tantos proyectos brillantes han surgido aquí. Tantas mentes excepcionales han nacido en Camagüey. Tantos intelectuales incómodos que siguen apostando a la morosa institucionalidad. Echémosle la culpa a la ciudad, porque a ratos se antoja de ser angosta y pacata, para cerrarse a toda conexión.

A Juani no han podido confiscarle sus utopías. Ojalá en nuestro terruño acaben de aguzar la mirada. Dentro y fuera de la nación, muchos aupamos la cibertertulia, un espacio de luz en medio del túnel de mercachifles que ha resultado nuestro sagrado parque. El primer sorbo fue amargo, como ha sido nuestro vino. El café del último jueves sigue colando para mí.

DE GUSTAVO ARCOS A GARCÍA BORRERO SOBRE LA SUSPENSIÓN DE LA CIBERTERTULIA EN CAFÉ CIUDAD

Y… ¿ya tienes alguna explicación? Quiero decir alguna justificación que tenga lógica. Aunque ya sabes que nada me sorprende de esta gente. Me refiero, a los que gustan de poner traspiés, a los que tienen la triste y ruin misión en esta vida de censurar, obstaculizar y envidiar. Descuida, los burócratas algo te dirán y para ellos lucirá… bonito.

Pero este acto, Juany, solo afianza mis ideas de que hay una conspiración tácita de alguna gente en el poder del país, para acabar con todo lo que tenga que ver con la iniciativa en el campo del audiovisual. Lo vimos en aquellas arbitrarias prohibiciones a las salas 3D y en la actual resistencia para implementar una Ley de Cine. Lo vemos cada vez que se censura o limita la exhibición de una película cubana, no importa de dónde venga hecha, porque lo que debe importar es que sea cubana.

Hace tres años nos enteramos que la EICTV fue intervenida por el aparato del Estado en una operación que tuvo una explicación oficial (corrupción, desvío de recursos) y muchas versiones extraoficiales que apuntaban a un intento por debilitar la autonomía de la escuela. Pero lo vemos también cada día, en el nulo apoyo que recibe la FAMCA, nuestra verdadera escuela de medios casi abandonada a su propia suerte. Y qué decir del prolongado deterioro de nuestras salas cinematográficas, de los sistemáticos ataques al “paquete” y a todas las formas de consumo audiovisual o al continuo manto de sospechas y amenazas que se lanzan contra periodistas, blogueros, diseñadores gráficos o artistas, vinculados a publicaciones alternativas, páginas webs o espacios generados desde iniciativas individuales. No se aprueba la figura del cineasta o productor autónomo y observamos el cierre de espacios para el debate público donde se discutan problemáticas del audiovisual. Hemos visto cuan débil ha sido la articulación del llamado Fomento a la Cultura Audiovisual, un proyecto que tiene ya tres años de creado. Es sintomático el crónico desinterés de la UNEAC por defender las ideas de los cineastas para no hablar de la siempre postergada implementación de materias relacionadas con la enseñanza del audiovisual en nuestras escuelas. Y la lista pudiera seguir si cada cineasta contara sus vicisitudes para lograr encauzar su obra.

Tú demuestras cada día con todo tipo de acciones e iniciativas, lo que puede hacerse. Es increíble, que todavía esperes de ellos, un plan, una lógica.

Juany, tú pones al descubierto su incapacidad, su verdadera razón de ser: Joder.

Ánimo

Gustavo Arcos

Nota de García Borrero

Gustavo:

Todavía no me han explicado. Y creo que todo es tan absurdo, y hay tantas personas implicadas en el mismo, que la explicación se convertiría en un trabalenguas. Yo escribiré algo en su momento, no para atacar a personas puntuales, que jamás me ha interesado, sino en todo caso a ese pensamiento de tribu que sigue dominando a quienes dirigen en Camagüey.

Anoche fui a dar la cara a quienes asistieran al evento que nunca fue, y explicar la suspensión sin entrar en mayores detalles, porque es verdad que no me han explicado nada. A pesar de todo, me sentí muy bien, porque fueron varios que incluso ya sabían de la suspensión. Y al final hicimos una tertulia informal.

También quiero agradecer todos esos mensajes solidarios que me han hecho llegar por correo o han dejado en FB. Ahora mismo me siento bastante afectado con esto, pero nadie va a confiscarme los deseos de soñar.

Un abrazo grande,

JAGB

EL MAZAZO

Todavía no lo puedo creer. Acabo de hablar con el Director de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (8 y 25 de la mañana), quien me dice que la tertulia anunciada para esta noche en el Café Ciudad no podrá hacerse, a pesar de estar promovida por todos los medios.

Me parece estar viviendo una pesadilla. Supongo que en un rato me expliquen las razones (o las sinrazones), pero el golpe ha sido uno de los más duros que he recibido en mi vida. Ya lo decía en el post anterior: es mucha la soledad y mayor la incomprensión. Y quienes se suponen que deberían apoyarme en este empeño (la UNEAC de Camagüey, por ejemplo) han resultado ser los que más obstáculos están poniendo.

Ahora debo tomar aire. Respirar profundo. Aprovechar el conteo de protección que me está dando la vida. No les daré al gusto ni a los de aquí ni a los de allá en que me conviertan en un desafecto. Lo que tenga que decir lo diré porque es lo que pienso yo, pero no escribiré mi versión de estos hechos (y otros) a partir del resentimiento. Trataré de ser lo más razonable que pueda, exponer argumentos.Sencillamente intento estar por encima de esas visiones pedestres de grupo, donde lo único que uno percibe son intereses demasiado egoístas, que nada tienen que ver con el humanismo, ni que benefician a la ciudad en su desarrollo cultural.

Ya escribiré sobre esto cuando obtenga algo de serenidad, también sobre la no celebración del Segundo Foro de Consumo Audiovisual en Camagüey, sobre la indiferencia institucional con la suerte de La Calle de los Cines. Sé que insistirán en decretar mi muerte civil en Camagüey. No importa. Siempre me quedará la cueva, el refugio en la soledad a la que aludía Nietzsche. Pero les debo una explicación a todas esas personas que de buena fe se involucraron en el proyecto, compartieron su entusiasmo sin pedir nada a cambio, y estuvieron a punto de convertir en realidad un sueño.

Juan Antonio García Borrero

MEMORIAS DEL INSOMNIO: POR PRIMERA VEZ, OTRA VEZ

Cinco de la mañana. Normalmente me levanto a esta hora para aprovechar el silencio que todavía existe en esa franja final de la madrugada, y escribir. Pero hoy apenas he podido dormir.

Me he despertado varias veces pensando en lo que pasará esta noche en el Café Ciudad, en la que pudiera ser nuestra primera cibertertulia con el nombre de “Cine cubano, la pupila insomne”. Como no hay antecedentes de que haya sucedido algo así en Camagüey, sé que estaré moviéndome en un terreno absolutamente virgen, donde lo imprevisto puede provocar a partes iguales sorpresas agradables y fallas que uno quisiera que nunca hubiesen acaecido. Pero soy de los que pienso que es preferible equivocarse haciendo, que vivir paralizado por el miedo a fallar.

Tengo muchas preguntas vinculadas al fenómeno de la sociedad red, pero los objetivos del espacio los tengo claros. Si me preguntaran cuál es ahora mismo mi referente más cercano en Cuba, diría que lo que hacen en “La pupila asombrada”. Me gustaría construir un espacio donde al igual que en aquel, quienes asistan tengan una visión crítica (no apocalíptica, sino crítica) de las nuevas tecnologías, y se sientan estimulados a hacer un uso creativo de las mismas.

Yo creo que en este país todo el mundo sabe que necesitamos alfabetizarnos tecnológicamente. Y en teoría ya existe una voluntad que intenta convertir en política pública esa necesidad de la nación. Hay acuerdos tomados en el Congreso más reciente de la UNEAC. Cursos que se diseñan y se les encargan impartir al Joven Club. Pero ya lo advirtió con una lucidez impresionante Enrique José Varona: “Es muy fácil poner en el papel programas de enseñanza; lo difícil es ponerlos en el cerebro”. Lee el resto de esta entrada

NUEVO ESPACIO CULTURAL PARA EL CINE EN LA CIUDAD DE CAMAGÜEY

NUEVO ESPACIO CULTURAL PARA EL CINE EN LA CIUDAD DE CAMAGÜEY

Por Róger Rodríguez Martín

Publicado: Miércoles, 28 Oct, 2015

logo 4Camagüey- La ciber-tertulia “Cine cubano, la Pupila Insomne” dejará inaugurado un novedoso espacio cultural en la capital agramontina, este jueves 29 de octubre a las 8:30 pm, a cargo del artista y crítico de cine camagüeyano Juan Antonio García Borrero.

El programa de la velada incluye la presentación del spot de la empresa Santa María, del Café Temático “Coffea Arábiga”, a cargo de Marcos Rodríguez, y una breve reseña acerca de los objetivos culturales de este espacio y sus patrocinadores.

Además, se debatirá el tema “¿Para qué sirve La tendedera?”, a cargo de Jessica Águila Rodríguez, del Joven Club de Computación y Electrónica; junto a la ponencia “Recomendando aplicaciones: Ice Book Reader Professional”, de la mano de García Borrero.

Durante la ciber-tertulia se desarrollará un conversatorio online con Jorge Luis Sánchez, director de Cuba Libre; junto a la ponencia “El cuñado digital: Recomendaciones fílmicas del paquete”, con la autoría de Carlos Roque Pérez.

Se pondrá a disposición del público, con una especial presentación, el número 74 de la Revista Temas, por parte de Manuel Alfredo Martínez Pérez, Máster en Ciencias de la Comunicación. Cerrará la velada la exhibición del corto “Caso Turista”, de Líber Matos.

El proyecto “Cine cubano, la Pupila Insomne” nace de esa necesidad expresada por la alta dirección del país, y tiene como objetivo fundamental contribuir a la naturalización del uso creativo de las nuevas tecnologías, en función de proyectos culturales y comunitarios.

 

MANQUEDADES DEL DISCURSO SOBRE EL CONSUMO CULTURAL EN CUBA.

Me gusta mucho este texto escrito por Daynet Castañeda Rodríguez, joven profesora de la Universidad de Oriente, y que es el único de los que hasta ahora conozco que, desde la academia, ha sometido a una rigurosa crítica el discurso hegemónico construido en Cuba alrededor del consumo cultural.

Si yo hubiese tenido algo que ver con la organización teórica del Segundo Foro de Consumo Audiovisual me habría encantado abrir con el mismo, toda vez que examina con un rigor verdaderamente científico, ya no lo que está sucediendo más allá de nuestros sentidos, sino precisamente “el sentido” que nuestro lenguaje de expertos, pretende imponerle a algo que todavía está lejos de ser comprendido.

Cuando hace unos días comentaba las objeciones de Gustavo Arcos a lo sucedido en el Segundo Foro de Consumo Audiovisual celebrado en Santa Clara, hablaba de la necesidad de que nuestros acercamientos al fenómeno crezcan en rigor científico y voluntad de someter a prueba en la práctica las intuiciones teóricas, dejando a un lado ese impresionismo estéril que suele tomar como “medida de las cosas” la experiencia personal, y a partir de lo subjetivo, dictar lecciones de “buen gusto” a los demás.

El texto de Daynet describe buena parte de los lugares comunes en que incurre a estas alturas nuestro discurso autotitulado crítico, pero que, paradójicamente, evita el debate de lo que expone de acuerdo a marcos teóricos que deberían ser compartidos para evitar ese diálogo de sordos al que aludía Gustavo Arcos en su artículo.

El texto es extenso, pero vale la pena estudiarlo y discutirlo. Y lo publico como antesala a lo que estaremos hablando mañana en el Café Ciudad de Camagüey, en la cibertertulia que tendrá como tema aglutinante “El consumo informal, las nuevas tecnologías y el WIFI en Cuba”.

Juan Antonio García Borrero

 

MANQUEDADES DEL DISCURSO SOBRE EL CONSUMO CULTURAL EN CUBA.

Por Daynet Castañeda Rodríguez

Desde ¿finales? del periodo estival cubano se produjo en la agenda mediática, tanto de los medios tradicionales (legacy media) como de los nuevos medios (new media), la tematización del issue “consumo cultural” trasvasado desde las agendas política e institucional e insertado bajo los términos de estas en la agenda de los públicos o agenda pública. Se convirtió de repente en un tema del momento o trending topic, un debate donde lo que en términos de la red social twitter podemos denominar etiqueta #paquetesemanal se ha convertido en viral, aunque ya lo era en la vida cotidiana de los ciudadanos de este país, primero como consumo audiovisual informal y luego como consumo digital off line o el llamado Internet de los pobres.

El incremento del acceso de los públicos a las tecnologías y la irrupción de nuevos canales, formales y no formales, para la circulación de información, han condicionado modalidades de recepción y consumo heterogéneas en grado creciente.

El consumo mediático informal no es solo resultado de un auge de tecnologías nuevas y flexibles, asociada a su aparición también se cuenta la acumulación de insatisfacciones respecto a la producción audiovisual formal, en cuya conformación el espectador tiene escasa o nula participación, lo que significa un estridente contraste a favor de los canales informales.

La comparación de la calidad visual, es otro de los parámetros que toman en cuenta los receptores a la hora de inclinar la balanza y realizar su elección entre lo formal e informal. El peso fundamental de programas consumidos por canales informales es de producción foránea, donde los recursos de los grandes monopolios del entretenimiento dejan en franca desventaja a las realizaciones nacionales. Lee el resto de esta entrada