Archivos Mensuales: septiembre 2015

DE JUAN CARLOS CREMATA A MANUEL IGLESIAS

Manolo:

Todos los proyectos que hasta ahora ha sacado el ICAIC este año (incluyendo el mío y hasta el que no ha estrenado Jorge Luis Sánchez) son resultado de la Presidencia anterior.

Es decir son coletilla del anterior gobierno, rezagos del pasado, o lo que es lo mismo, resultados de otros tiempos. Sólo la obra de Santana y la actual película que termina Fernando Pérez son gestiones de la actual nomenclatura.

Decir que el G20 es Fernando Pérez (que parece un dios como lo pinta, en lugar del tremendo ser humano que es, con sus virtudes e imperfecciones) y que los demás somos sombra, es desconocer la labor de todos los que incluso NO están en el G20 y luchan, desde Cuba, y con sus obras o palabras, porque el cine se respete, se dignifique y continúe legando al futuro, y al mundo, la vida de estos inciertos tiempos.

Imprecisas son las observaciones acerca de la Conducta de Daranas y sobre la Fátima de Perrugorría; a las que el ICAIC se enganchó para adjudicarse logros, a última hora, que en realidad ni siquiera había ayudado a gestar.

Por mi parte pienso que el ICAIC, al igual que EL REY, hace rato SE MURIÓ.

Sólo que se han demorado en el papeleo y/o en crear la Comisión de la otra Comisión, que debe redactar el Acta de Defunción.

El ICAIC como INDUSTRIA es una quimera, una invención, una metáfora antigua, un cuento de hadas.

Debería, como en muchos otros países que han dado ejemplos de lucidez y cordura, erigirse sólo como el Instituto Cubano del Arte Cinematográfico (ICAC) y desde ahí apoyar, aglutinar, promover, ayudar, gestar y en definitiva DEFENDER nuestro cine.

Incluido el Patrimonio Fílmico y por supuesto la Cinemateca. Lee el resto de esta entrada

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LÍA RODRÍGUEZ Y GONZÁLEZ ROJAS SOBRE LA LEY DE CINE EN CUBA

Muy recomendable este conversatorio entre la abogada y productora cubana Lía Rodríguez, y el crítico Antonio Enrique González Rojas, publicado por Circuito Líquido. En ese asunto de la Ley de Cine tenemos un mundo por aprender. Creo que como ciudadanos carecemos de educación jurídica elemental. Hablamos de derechos y deberes, pero casi siempre desde una percepción que atañe a los intereses más personales o de grupo. Lo cual está bien, porque como ciudadanos tenemos derechos, y hay que exigir que se respeten. Pero una cosa es eso, y otra es apreciar en su complejidad un fenómeno legal que va a afectar las relaciones de la nación, no solo con sus ciudadanos, sino con el resto del mundo. Y me alegra coincidir con Lía en algo: yo también quiero una Ley de Cine para Cuba, pero con el ICAIC como ente rector. Y si esto deriva en más desacuerdos con mis amigos del blog, pues perfecto… Disfruten de la entrevista, que vio la luz en dos partes.

JAGB

DEL CASO MELIÁN… A LEY DE CINE CUBANA. ENTREVISTA CON LÍA RODRIGUEZ (I)

25 septiembre, 2015

Por Antonio Enrique González Rojas

Lía Rodríguez, coordinadora del Sector Industria del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana y productora de largometrajes como el recién terminado El acompañante, de Pável Giroud y de la tetralogía fílmica de las obras de Leonardo Padura protagonizadas por Mario Conde (bajo la dirección del español Félix Viscarret) acude al llamo de Circuito Líquido. Dada su formación de base en el Derecho, desarrolló una tutoría en materia jurídica al realizador Carlos Melián, para su proyecto independiente de largometraje El caso Nolberto. Ello formó parte de las colaboraciones brindadas durante la octava edición del evento Haciendo Cine, organizado por la Muestra Joven ICAIC en 2015.

Desplegar “El caso Melián” sirvió, a la larga, como pivote para conversar a profundidad con Lía acerca del contexto legal inmediato de los creadores audiovisuales cubanos independientes; cuando el fantasma de la Ley de Cine recorre la nación.

Antonio E. González (AG): ¿Sobre qué leyes, estrategias y dinámicas jurídicas se estructura la tutoría que a través de Circuito Líquido haces al realizador Carlos Melián, con vistas a su proyecto de largometraje El caso Nolberto?

Lía Rodríguez (LR): En realidad, no se basa en ninguna Ley de Cine, en los términos típicos de países del entorno latinoamericano, porque es una norma que está aún por dictarse en Cuba. Se basa en las regulaciones existentes, en las preguntas que él tenía sobre la aplicación a programas de fondos internacionales como Ibermedia, y a la práctica jurídica de lo que es la contratación, imprescindible, básica y necesaria para la realización de una producción audiovisual. Esto es indispensable para que, luego del resultado artístico y de recepción por el público de la película terminada, tenga un recorrido internacional, porque es lo que él al final pretende: que su película se exhiba y tener la posibilidad de acceder a ventas internacionales. Por eso necesita una base jurídica mínima que establezca una documentación que siempre le van a pedir los distribuidores, agentes de ventas, televisoras… Lee el resto de esta entrada

JUAN CARLOS TABÍO SOBRE EL ARTÍCULO DE MANUEL IGLESIAS “EL CINE CUBANO, EL CARPE DIEM O EL JINETE SIN CABEZA

La Comisión de Cineastas (G-20), en nombre de todos los cineastas cubanos, lleva ya varios años bregando para que las autoridades culturales aprueben una Ley de Cine o una Ley sobre el Creador Audiovisual Autónomo acorde con los nuevos tiempos. Sus reclamos continúan sin respuesta.

En su artículo, Iglesias pretende descalificar al G-20 cuando dice que “mucha de la obra fílmica que se está generando adolece de contundencia artística, excepto contadísimas excepciones” y que nadie, salvo Fernando Pérez “tiene su estatus moral ni profesional para generar –como antes hacían las vacas sagradas- una presión en comunión de fuerza temeraria. Fernando y el G20 es solo Fernando, lamentablemente”.

Independientemente de que no estoy de acuerdo con estas lapidarias e insultantes aseveraciones de Iglesias, no pretendo centrar un debate de orden estético acerca de la calidad del cine cubano más reciente ni sobre el “estatus profesional” de sus autores, porque por ahí no va el tema que quiero tratar. Además, la obra de cada cual habla por sí misma. (Cuestionar el “estatus moral” del 99,99 por ciento de los cineastas cubanos no resiste el más leve de los comentarios).

Por donde quiero ir es por aquí: Iglesias justifica el silencio del Gobierno ante los reclamos del G-20 porque, según él, al estar este formado casi en su totalidad por cineastas mediocres, no constituyen un colectivo de “interlocutores de altura” dignos de ser escuchados y tenidos en cuenta por “las autoridades culturales”. Es decir, la culpa de que no se haya aprobado la Ley de Cine la tienen los cineastas, no “las autoridades culturales”. (Me imagino que por allá arriba el artículo de Iglesias haya caído muy bien: “¿Ven?, si hasta los cineastas mismos lo dicen, a ustedes no hay que hacerles caso”). Lee el resto de esta entrada

YORDANKA ARIOSA, PREMIO DE ACTUACIÓN EN SAN SEBASTIÁN

Según mi querido amigo Manuel Iglesias, “el cine es cortar” (ese es el nombre de su cada vez más imprescindible blog), lo cual me hace pensar que en este caso bloguear sería “cortar y pegar”. Y eso es lo que hago con esta excelente noticia que veo en su sitio, y que ahora comparto con los lectores insomnes de esta bitácora.

Como algunos recordarán, ya en este mismo blog se había originado una polémica entre la cineasta Marina Ochoa y el que suscribe, a raíz de aquella decisión oficial que impidió el rodaje del filme El rey de La Habana en la isla. Ojalá que, ahora que la cinta ya es una realidad, podamos asumir un juicio equilibrado, donde la noticia de los premios nos alegre, pero no nos predisponga como en su instante lo hizo la lectura del guión:ni para bien, ni para mal. Agradezco también a Pável Giroud por ponerme sobre la pista de esta noticia.

Juan Antonio García Borrero

YORDANKA ARIOSA, CONCHA DE PLATA A LA MEJOR ACTRIZ EN SAN SEBASTIÁN POR “EL REY DE LA HABANA”

Yordanka AriosaLa joven actriz cubana YordankaAriosa ha obtenido hoy la Concha de Plata a la mejor actriz en la 63 edición del Festival de Cine de San Sebastián por su trabajo en “El rey de La Habana“, de Agustí Villaronga.

La intérprete escuchó muy sorprendida en la sala de premiaciones la altísima distinción, que la proyecta en el ámbito de las grandes estrellas del ranking internacional. Sincera, sobrecogida y con una humildad conmovedora, la talentosa actriz dio, antes que nada, “gracias a Dios y a lo que me asiste”, a su madre y a todo el elenco.

Tambien a Agustí Villaronga, guionista y director del filme: “Muchas gracias por la oportunidad que me has dado, por confiar en mí y guiarme en este proceso. Mi cariño como persona y artista lo tienes para toda la vida”. Lee el resto de esta entrada

NECESIDAD DE UNA NUEVA CRÍTICA DEL AUDIOVISUAL EN CUBA

 

Esta polémica desatada por el artículo de Gustavo Arcos me ha gustado mucho, sobre todo por las ideas que se han contrapuesto. Hasta podría decir que la polémica me ha gustado más que el artículo, lo que estoy seguro regocijaría a Arcos. Y es que desde que leí el texto por primera vez, intuí que su utilidad no estaría en el posible consenso que podía fomentar, sino en los disensos que sacaría a la luz.

Supongo que Gustavo sabe que todo inventario siempre corre el riesgo de dejar más cosas fuera que dentro, y que en la factura llegarán acusaciones de fomentar las piñitas de siempre. Eso es inevitable; a mí, por ejemplo, me llama la atención que en esa amplia relación que él ofrece no aparezcan los documentales de Eliecer Jiménez, producidos de manera absolutamente independiente, y muchos de ellos, premiados.

Archivar en la memoria todo esto que está pasando al margen de la industria y la Historia oficial, está bien, siempre que no se olvide aquello que alertaba Derrida: “El archivo es una violenta iniciativa de autoridad, de poder, es una toma de poder para el porvenir, pre-ocupa el porvenir; confisca el pasado, el presente y el porvenir. Sabemos muy bien que no hay archivos inocentes”.

Ahora bien, si algo me deja satisfecho de la polémica es el llamado a construir una “nueva crítica”. Porque no se trata solo de acusar al ICAIC de no estar a la altura de estos tiempos (Gustavo sabe que en ese punto tenemos serias diferencias), sino que necesitamos construir el pensamiento que acompañe a esa otra obra, y la construcción de ese conjunto de reflexiones debería ser impulsado, en teoría, por los críticos. Lee el resto de esta entrada

DE GUSTAVO ARCOS A MANUEL IGLESIAS

Manolito, buen texto. Gracias por incorporarte al debate. Esa era la idea con mis observaciones aparecidas en el sitio OnCuba. Abrir el abanico y que se generen diversos puntos de vista, coincidentes o no, con los míos. De todas formas quiero compartir algunas cuestiones de mi escrito, que al parecer no quedaron muy claras.

Mi texto, no niega la existencia o impacto del ICAIC. En una de sus líneas, expreso: fue uno de los mayores y más sólidos proyectos culturales de la nación. Suficiente, pues mi escrito NO ERA sobre el ICAIC, sino sobre esa zona, de producciones paralelas, alternativas o independientes  mayormente silenciadas por los medios oficiales y que está bien activa en estos momentos. Del ICAIC, su historia, sus extraordinarios realizadores y filmes, nos hemos ocupado en otras ocasiones. Ahí están los libros, ensayos, tesis, documentales, paneles, revistas y discursos que aportan todo tipo de testimonios gráficos y escritos sobre su existencia.

Carpe Diem, son solo un grupo de reflexiones que debían limitarse a tres cuartillas, por exigencia de los editores de la página. El sitio OnCuba, NO es MI sitio. Mis palabras no forman parte de un doctorado, ni un ensayo ilimitado donde pueda profundizar en cada aspecto. Hay que concretar, ir al grano y decir lo que se desee, sin florituras. Lee el resto de esta entrada

MANUEL IGLESIAS SOBRE EL CARPE DIEM DEL CINE CUBANO

 

Esta reflexión publicada por el editor de cine Manuel Iglesias, en su blog El cine es cortar, a propósito del artículo de Gustavo Arcos, es de lo mejor que he leído en los últimos tiempos. Es ese el debate que tanto añoro se haga hegemónico alguna vez entre cubanos, un debate donde los argumentos expresados con respeto pesen más que la catarsis que nada arregla.

También sé que no es en la blogosfera donde deberían discutirse estos asuntos que tanto nos inquietan, sino en esos foros donde se supone que la vanguardia intelectual tiene la oportunidad de dialogar y confrontar a la vanguardia política, que es al final la que decide qué pasa o no pasa en términos de políticas públicas. Siento que muchas veces utilizamos al ICAIC para expresar públicamente un malestar que en los pasillos identificamos de otro modo.

Comparto con los lectores del blog la reflexión, y ojalá siga madurando el diálogo, para bien de nuestro audiovisual. Mientras eso llega, me quedo con este fragmento de su artículo que ya estoy convirtiendo en algo a citar muchas veces: “La carencia de una crítica responsable solo genera falta de crecimiento espiritual y profesional en los futuros cineastas y, por desgracia, dioses falsos. Y un público con un techo de apreciación y exigencia muy bajo”.

Juan Antonio García Borrero

 

EL CINE CUBANO, EL CARPE DIEM O EL JINETE SIN CABEZA

Posted on 09/24/2015

Por Manuel Iglesias

Reflexiono profundamente sobre el artículo recientemente publicado por mi respetado amigo y colega Gustavo Arcos, titulado “El cine cubano y su carpe diem”.

Carpe diem es una frase del latín bastante difícil de traducir de manera literal. ‘Carpo’ en latín significa arrancar, deshilar, recorrer, aprovechar o completar; en tanto que ‘diem’ significa día, pero algunos le dan una traducción general como tiempo.

Tal vez la expresión más adecuada para explicar su significado sea: “aprovecha el día presente“. Se encuentra en un poema de la obra “Odas” escrita por Horacio, poeta que nació el año 65 A.C. y murió el año 8 a.c., que reza:

“Dum loquimur, fugerit invida aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.”

Su traducción fiel: “Mientras hablamos, el tiempo se nos va: aprovecha el día, no pongas tu esperanza en el mañana”. Lee el resto de esta entrada

UN DEBATE A PROPÓSITO DEL TEXTO DE GUSTAVO ARCOS

Pedí permiso a este grupo de amigos que ha estado debatiendo en mi muro de Facebook el texto de Gustavo Arcos, para compartir el debate con los lectores del blog. Yo creo que es un asunto que nos ayuda a tomar una mayor conciencia del fenómeno que actualmente estamos viviendo. Gracias a todos por sumarse a este debate donde creo que va predominando la voluntad de preguntar, por encima de la tentación de imponer respuestas.

JAGB

EL DEBATE

Ernesto Antonio Vázquez Castro

Estas reflexiones llevan siglos de atraso. El mundo del arte se mueve por rumbos tan distantes, que cuando leo estos escritos me parece estar viviendo una época ya pasada. Cuba es un país centralizado donde todo pertenece y es juzgado por el estado. Para empezar a discutir ideas de independencia intelectual, tenemos que empezar por cambiar los modelos sociales que tenemos. Lo demás, y respeto las opiniones, es una simple pérdida de tiempo.

Manuel Iglesias Pérez

Me sumaré al debate, querido Juany, pero el texto es excelente y valiente a pesar de no estar 10% de acuerdo en cuestiones que tengo ganas de exponer hace un tiempo pero me ha sido imposible. Yo lo aplaudo y aplaudo más que nos sumemos a este debate que convocas. Más que abrazos, besos de quien te admira y quiere.

Juan Antonio García Borrero

Lo que veo de interesante del texto es que traza un mapa de producción que hasta ahora es ignorado, lo mismo en una orilla u otra. Creo que, para empezar los debates, resulta útil esclarecer de qué estamos hablando. Luego uno podrá estar más de acuerdo con esta u otra afirmación. A mí, por ejemplo, me interesa contribuir a que el ICAIC se arregle, no a terminar de hundirlo. Para mí siempre será necesario un ente rector que salvaguarde aquellas producciones que no responden a lo hegemónico. Hoy existe esa producción entre los realizadores cubanos, pero parece filmada con una cámara invisible, porque más sumergida no puede estar, y las conocen apenas los interesados. El ICAIC, si se sigue llamando de esa manera, o el ente público que se invente tendría que lidiar con todos esos fenómenos, para bien del patrimonio audiovisual de la nación (que es mucho más que una isla), y no tan solo para los grupos que la producen. Pero en fin, es el debate el que puede enriquecer la percepción que tengamos del asunto. Les abrazo. Lee el resto de esta entrada

GUSTAVO ARCOS: EL CINE CUBANO Y SU CARPE DIEM

Este texto publicado por Gustavo Arcos en On Cuba es de los que me gustaría estar discutiendo en foros oficiales, no para sumar lamentos al ya interminable inventario de quejas e insatisfacciones que ha caracterizado, en la última década, las polémicas relacionadas con el audiovisual hecho por cubanos, sino para construir escenarios más inclusivos con las nuevas prácticas cinematográficas. Podrá ser un texto incómodo, con el cual es legítimo estar de acuerdo a medias, pero lo interesante es eso, que moviliza ideas, y las pone en función de examinar ese aquí y ahora que el sistema institucional pareciera condenar a la indiferencia.

Entre las cosas que soñé se lograra en Camagüey, aprovechando ese espacio único que es La calle de los cines, está ese festival o muestra del audiovisual cubano, donde se viera como algo natural lo mismo la más reciente producción del ICAIC que el último telefilme producido por RTV Comercial. Hubiese sido un primer paso en la actualización de nuestro modelo de representación del cine cubano (si el modelo económico se está reformulando, ¿por qué este otro no?).

Coincido con Gustavo Arcos: el audiovisual cubano más vivo no puede estar. Las que han envejecido y están en fase terminal son las estrategias institucionales que legitiman lo que es cine cubano o no, de acuerdo a las reglas establecidas en el siglo XX.

Juan Antonio García Borrero

EL CINE CUBANO Y SU CARPE DIEM

22 septiembre, 2015

Por: Gustavo Arcos Fernández-Britto

Muchos intelectuales vinculados al cine piensan que el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos ha sido desmantelado y aunque su acta de defunción no está firmada, todos sabemos que nada de lo que fue, es. Sobrevive gracias a ese capital simbólico que un día lo llevó a ser uno de los mayores y más sólidos proyectos culturales de la nación. La línea conservadora que tantas veces intentó acabar con la institución (recordar los sucesos alrededor del corto PM en 1961, los ataques durante el Congreso de Educación y Cultura en 1971 o el incidente alrededor de Alicia en el pueblo de maravillas en el 1991) debe estar de fiesta. El ICAIC ha muerto. ¡Gloria eterna!

Ocupémonos entonces del cine cubano, del que todos hablan y permanece vivo. Precisemos algo: cine, no quiere decir ICAIC. Cada año, entre cortos, documentales y largometrajes, se filman en la Isla un centenar de películas. Parte notable de ellas se genera en la periferia de las instituciones oficiales, las cuales al parecer han quedado confinadas al mero papeleo. La iniciativa, el arte, las ideas, el talento, las herramientas, la tecnología y la difusión de las obras, están en manos de los cineastas. No importa si son jóvenes o experimentados, si viven aquí o a mil millas, si recuerdan su pasado o tienen Alzheimer. Lo esencial es crear y no esperar. Los burócratas destruyeron una institución, los artistas salvan el cine.

Cada película cubana, que se exhiba en algún lugar del planeta, es un triunfo de la constancia y la energía creativa frente a la necedad y el inmovilismo. Con ellas se legitima un nuevo modelo, una diferente forma de sentir y hacer el cine, mucho más libre y atomizada, que coloca el interés individual, por encima del institucional. Nadie dice que es fácil, pero tampoco imposible. Lee el resto de esta entrada

UN CAFÉ Y CINE CUBANO PARA PUPILAS INSOMNES

Quiero describir el sueño tal como habita ahora mismo en mi cabeza: quizás desmesurado, quizás no tanto. No importa que mañana despierte (o me despierten), y descubra que lo que la realidad ha dejado que nazca, no se parece a lo que soñaba mientras lo concebía. Eso no es cardinal: lo que importa es defender el sueño, ese lugar donde uno puede darse el lujo de borrar la palabra “conformismo”, porque nos paralizaría si quisiéramos emprender el viaje hacia lo distinto, hacia lo nuevo.

Para empezar, en mi sueño ahora mismo hay un lugar que conocemos en Camagüey como Café Ciudad que pertenece a la Oficina del Historiador, y dentro del mismo, un patio hermoso. Y hasta allí puede llegar la señal wifi que el grueso de los camagüeyanos prefiere explotar (sin importar las incomodidades y la falta de privacidad) en el aledaño Parque Agramonte. Sigo soñandoy veo a un grupo de amigos del blog “Cine cubano, la pupila insomne” reuniéndonosen el patio de Café Ciudad(por el momento, una vez al mes) para hablar de cine, de su consumo y su crítica, de su público, pero también de las nuevas tecnologías y cultura en sentido general.

cafe-ciudadLa idea es armonizar la tradición humanista que es posible detectar en los principales cafés de tertulias del mundo, con el incesante desarrollo de las nuevas tecnologías. He tenido la suerte de visitar algunos de esos sitios (inolvidables para mí el Café Gijón que está ubicado en el Paseo de Recoletos de Madrid, o ese otro donde me senté en el barrio San Telmo de Buenos Aires, a imitar el modo en que Borges levantaba su taza, según la foto de él que aún puede admirarse en el local).Sueño, sigo soñando, y veo a ese grupo de amigos sentados en el patio, interactuando con alguien que desde una pantalla que hemos colocado contra una de las paredes, nos habla desde Nueva Orleáns, México DF, Tijuana, Miami, Los Ángeles, Buenos Aires, Tokio o Barcelona, sin que la diferencia de horarios o las distancias en el espacio nos estorben.Allí estamos, tambiéncompartiendo entre nosotros archivos, programas informáticos,que nos servirán para nuestros proyectos personales: un verdadero curso délfico de las nuevas tecnologías aplicadas a la cultura. Lee el resto de esta entrada