LA EMBOSCADA (2015), de Alejandro Gil

Me sentí muy bien con la presencia de Alejandro Gil (director de La emboscada) y Tomás Cao (uno de los actores que integran el elenco) en Camagüey. No solo presentamos esta película que lejos de exaltar la guerra, nos pone a pensar sobre la suerte de los seres humanos que participan en ellas, sino que además de la proyección, tuvimos en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo una suerte de Taller con los alumnos del ISA, y en El Callejón de los Milagros, un conversatorio público. Tengo la impresión de que es una película que no dejará indiferente a quien la vea. Aquí les va una crónica escrita desde Camagüey y publicada en el sitio digital de Adelante.

LA EMBOSCADA: UNA APUESTA POR EL BUEN CINE CUBANO EN CAMAGÜEY

Por Deneb González Méndez (Tomado de Adelante Digital)

La guerra en esta oportunidad no fue protagonista sino simple escenario. Y es que con La Emboscada, el más reciente estreno del realizador cubano Alejandro Gil, se ponen en tela de juicio las relaciones y contradicciones humanas, llevadas al límite –no podía ser de otra forma– cuando a cada instante está en juego ese bien inapreciable que es la vida.

Como ha reconocido su director, no se trata de un filme bélico; la esencia de La Emboscada radica en reflejar, a través de las historias de los cuatro personajes protagónicos, los conflictos familiares y generacionales, las convicciones de unos y las ideas “diferentes” de otros, y lo que se entiende por valor y cobardía en un contexto extremo en el que la muerte parece ser la única salida.

Ernesto Daranas expone, con un guion desarrollado en tres tiempos dramáticos y para nada repetitivo, la realidad de un buen número de esos cubanos que dieron la cara a la guerra en otras latitudes, y cuyo sacrificio no encuentra a veces el merecido reconocimiento social y hasta familiar.

El no decir dónde, cuándo y contra quienes luchan, más que dejar un vacío en los espectadores, da la idea de que aspectos como estos resultan intrascendentes, mientras el tú a tú entre los personajes y con el enemigo que cada quien tiene dentro se lleve las palmas y también la reflexión.

La principal limitación de la película, a mi juicio, radica en haber exaltado tanto las diferencias entre los personajes, al punto de crear opuestos casi irreconciliables, sin dejar lugar a los tonos grises.

Sobre las actuaciones podría haber criterios discrepantes, sin embargo, resalta Tomás Cao en ese papel de héroe que pone el deber por encima de todo, incluso la familia, aunque después vea su vida desfilar entre la soledad y el alcoholismo; no así un Patricio Wood que encaja mejor en el papel de padre intransigente, a tono con la época, que en el de soldado moralizador.

Algunos elementos de la historia se pierden y eso tiene que ver un poco con la escenografía, la fotografía y el sonido. Una selva en la que la lluvia parece ser en un inicio el principal rival, pero que después desaparece para dejar sitio al sol castigador, un set demasiado montado y que escapa de lo real, y un sonido ambiente, propio del monte, que para nada encuentra lugar en la película.

Lo mejor de La Emboscada es el haberse salido de ese cine contemporáneo abarrotado de temáticas sociales un tanto reiteradas, y apostar por resaltar las experiencias humanas en un contexto que pone a todos al límite. Es, sin lugar a dudas, un filme que se puede ver.

Anuncios

Publicado el abril 28, 2015 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: