Archivos diarios: abril 5, 2015

SOBRE EL ARTÍCULO DE MARINA OCHOA Y “NUESTROS TEMAS”

A la cineasta Marina Ochoa le inquieta el modo en que la realidad cubana es interpretada por los cineastas foráneos. Y ha puesto a circular una nota bastante crítica a propósito del actual rodaje de El rey de La Habana, versión cinematográfica de la novela homónima de Pedro Juan Gutiérrez, y que en la actualidad concluye Agusti Villaronga (Pan negro).

Según ha trascendido, al cineasta le negaron los permisos de rodaje en la isla, por lo que debió desplazarse a la República Dominicana, país donde se han filmado un buen número de cintas ambientadas en Cuba, a veces por confrontar de modo explicito la ideología auspiciada por el gobierno de la isla (La ciudad perdida), y en otras, porque en virtud de las leyes norteamericanas estaba prohibido filmar acá (El Padrino II; Havana).

Quisiera anotar un par de ideas muy breves y espero que provocadoras, a propósito del texto de Marina Ochoa. Obviamente, no hablaré de una obra que no se ha concluido, trampa que el subconsciente le tiende a Marina cuando anota: “La película reboza racismo y sexismo”. Ni siquiera cuestionaré el derecho que tiene cada país (incluido Estados Unidos) de respaldar institucionalmente las políticas culturales que se supone estén fomentando el conjunto de producciones que se financian de modo oficial (o legal). Puedo entender que a Hollywod (hablo del símbolo cultural que es, más que otra cosa) nunca le interesará financiar filmes que compulsen a los espectadores a asumir que el capitalismo, como sistema, es un fracaso, y que, por ende, es preciso un cambio radical donde los fines justificarían el uso de los medios más violentos. Cierto que encontraremos películas muy críticas con el sistema, pero los límites están dictados de un modo silencioso por el propio poder que lo sustenta. Lee el resto de esta entrada