DE PEDRO DE LA HOZ A GARCÍA BORRERO

Pedro de la Hoz, quien desde la UNEAC estuvo a la cabeza del grupo que coordinó la realización del recién concluido foro sobre el consumo audiovisual en Cuba, me hace llegar este mensaje de réplica a lo expuesto por el crítico Antonio Enrique González Rojas en su carta abierta. Y me pide que lo haga público.

Los amigos del blog saben del celo que muestro en las polémicas que tienen lugar en el sitio. Estoy a favor del debate apasionado y desprejuiciado, pero en contra de las descalificaciones personales, vengan esas descalificaciones de una orilla u otra. No vivo en una urna de cristal, y humano al fin, también he escrito a partir de la pasión desbordada. Las pasiones son buenas para sacudir los dogmas de la razón, y los prejuicios sobre los que muchas veces ella se sostiene, pero por sí sola no conduce a ninguna novedad, y a mí lo que me interesa es el debate que ofrezca lecciones para crecer entre todos. Es, de alguna manera, mi idea del país que algún día me gustaría vivir y que vivan mi hijo y mis nietos.

Publico el mensaje de Pedro de la Hoz porque le asiste su derecho de réplica, y porque creo que enriquece la visión de este asunto donde, en efecto, están latentes los antagonismos, pero como rector del sitio no accederé a prolongar el debate en esos términos, en caso de que González Rojas quisiera duplicar lo expuesto.

Creo que los dos tienen ideas valiosas que aportar, y corremos el riesgo de que una buena discusión, con posibilidades de influir en la concepción de una nueva política pública en torno al consumo audiovisual en Cuba, se pierda una vez más en el laberinto de los intercambios personales.

Juan Antonio García Borrero

MENSAJE DE PEDRO DE LA HOZ A GARCÍA BORRERO

Amigo Juani:

Me alegra que hayas sentido satisfacción al término de las sesiones del Foro sobre Consumo Cultural. Y que hayas decidido publicar en tu blog algunas de las intervenciones. Estamos enfrascados en la transcripción de todas con el objetivo de diseminarlas lo más pronto posible. El peligro de dar a conocer unas y no otras simultáneamente radica en que los receptores de los mensajes se hagan una idea sesgada de lo que allí aconteció. Por lo pronto publicaremos un dossier en La Jiribilla este viernes: mi contribución a ese expediente lo adjunto en este correo para que dispongas de esta en tu blog.

Me atrevo, sin embargo, a pedirte que hagas público también este mensaje, en tanto en una carta abierta que recibiste y publicaste se hace una alusión a mi persona. Yo puedo estar o no de acuerdo, y polemizar, y asimilar lo que me parezca justo y discriminar lo que considere injusto, con las opiniones que se expusieron en el Foro. Pero lo que no puedo admitir es que alguien, de manera festinada, me cuelgue el adjetivo de “iracundo” porque no le gustó lo que dije. ¿De dónde sale este Antonio? ¿Qué obra lo ampara? ¿Por qué cara a cara no manifestó lo que pensaba y ahora lo hace en una crónica bastante inexacta? ¿Quién le dijo que era un foro público? Según él, mi reacción se debió a su “pregunta de hasta dónde está preparado el sistema institucional cubano para asimilar muchos de los argumentos esgrimidos desde los variados paneles dedicados a los videojuegos, el “paquete”, el cine en la TV Cubana y otros tópicos”.

Tú sabes que esto no fue así. Reaccioné ante el intento deliberado de hacer trizas la institucionalidad desde la que se había convocado el Foro y no lo hice con ira sino con convicción y conocimiento de causa. Pudiera transcribir las palabras de este sujeto para demostrar que su intervención no fue tan inocente como se pinta. Yo podría calificar su intervención de “vociferante” e “histérica”, pero no lo haré, no es mi estilo. Por cierto, este Antonio antinstitucional siempre ha vivido de las instituciones, como lo hace ahora en un canal estatal de la TV. Pero esto es solo una anécdota que revela cómo la ambivalencia y el oportunismo se dan la mano. Lo importante es que en próximos eventos convoquemos cada vez más a gente de mayor calado, seria y propositiva.

Sigamos trabajando juntos, Juani, por la cultura y la sociedad que nos merecemos.

Un abrazo

Pedro de la Hoz

EDUCACIÓN AUDIOVISUAL: AGENDA PARA ACTUAR

Por Pedro de la Hoz

Como en la economía, las cuentas por cobrar en materia cultural no pueden eternizarse, pues el saldo en contra puede llevar a la bancarrota. El proceso hacia el VIII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y sus sesiones finales en La Habana pusieron en evidencia un viejo reclamo, la necesidad de incidir en la elevación cualitativa del consumo de la producción audiovisual.

Aún antes de atravesar la frontera del actual siglo, la vanguardia artística e intelectual se había planteado el asunto, compelida por la convivencia con una industria cultural que en su ejercicio hegemónico inundaba prácticamente todos los resquicios del entretenimiento. En el VI Congreso de la organización, Fidel Castro contribuyó a la reflexión al estimular un pensamiento que ofreciera argumentos válidos ante la globalización de la banalidad, la desmemoria y la desmovilización de las conciencias. Uno de nuestros más destacados cineastas, Julio García Espinosa, en esa oportunidad discurrió acerca de la confusión existente entre fama y talento y llamó la atención en torno a cómo la noción del éxito se había desvirtuado por la industria cultural.

Si en los años subsiguientes la problemática se centró fundamentalmente en aspectos relacionados con la programación y la promoción, en tiempos recientes la ecuación se ha acercado mucho más a la recepción del universo audiovisual al alcance de los diversos estratos de nuestra sociedad.

De ahí que al adoptarse en el VIII Congreso de la UNEAC, y en correspondencia también con los resultados de los debates en el último Congreso de la Asociación Hermanos Saíz, la necesidad de dar seguimiento al tema, se haya concebido convocar a un foro sobre el consumo cultural que asumiera de manera integral sus perspectivas, pero con la intención manifiesta en cómo transformar la mirada del receptor.

Ese desplazamiento del punto de partida de la discusión no dejó a un lado la responsabilidad de quienes programan las salas de cine y video y las opciones que ofrecen los canales de la televisión. Incluso de quienes, a tono con la revolución de las tecnologías que almacenan y reproducen las imágenes, las hacen circular como parte de estrategias institucionales o al margen de estas, como viene sucediendo en la actualidad.

Sin embargo uno de los rasgos más importantes de lo acontecido el 31 de octubre y el 1 de noviembre últimos en el Pabellón Cuba fue el relanzamiento del Programa para el Fomento de la Cultura Audiovisual, al que están en la obligación de tributar empeños el ICAIC, el ICRT y los Ministerios de Educación de Cultura, Educación y Educación Superior, con la colaboración de la UNEAC y la AHS.

Se trata de propiciar una cadena de acciones que va desde la iniciación de los más pequeños hasta la aportación de elementos de juicio para que el espectador adulto pueda orientarse y adoptar una actitud crítica ante la diversidad de opciones del universo audiovisual.

No se aspira a una idílica e inviable transformación radical y masiva del gusto a base de imposiciones e interdicciones, sino de formar y cultivar sensibilidades y capacidades de intelección, tomando en cuenta como base de la pirámide la educación prescolar.

La respuesta institucional, que implica por sí misma una voluntad política, tendrá articularse por la vocación participativa e inclusiva de la vanguardia artística e intelectual, de manera que trascienda la fase propositiva y se traduzca en acciones medibles y concretas.

Habrá, por supuesto, quienes no entiendan o no quieran entender esto. Hablo de quienes, ya sean ingenuos o malintencionados, tratan de erosionar el papel de las instituciones y tratan de entronizar el pesimismo, el fatalismo y la anarquía como estadíos inevitables.

Sin embargo, no hay otro modo de avanzar y conjurar el fantasma de la bancarrota, como no sea concertando esfuerzos y voluntades y fortaleciendo la colaboración interinstitucional imprescindible. El foro, en cuya organización desempeñó un papel aglutinador la Comisión de Cultura y Medios de la UNEAC, demostró que son muchos más los que creen y trabajan por consensuar y actuar que por dividir y retroceder.

Anuncios

Publicado el noviembre 7, 2014 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: