Archivos diarios: noviembre 7, 2014

PROVOCACIONES EN TORNO AL CONSUMO CULTURAL EN LA CUBA CONTEMPORÁNEA

Con razón algunos amigos me comentan que no han podido consultar lo que leí en la apertura del foro sobre consumo audiovisual. Pensé que lo había colgado en su momento. Lo comparto ahora.

PROVOCACIONES EN TORNO AL CONSUMO CULTURAL EN LA CUBA CONTEMPORÁNEA

Por Juan Antonio García Borrero

Los estudios sobre el consumo cultural en la Cuba contemporánea todavía tienen por concretar una larga agenda. Es evidente que ya existen resultados concretos de investigaciones, diagnósticos parciales que nos dejan entrever el perfil de este fenómeno absolutamente inédito, y también iniciativas que, tomando en cuenta los cambios y tendencias más visibles, intentan contraponer a lo que ya es inevitable una política cultural donde se preserven los valores que hasta ahora seguimos considerando como primordiales. Sin embargo, nos faltaría lo que García Canclini llama “una teoría sociocultural del consumo”, capaz de garantizarnos una base sólida de discusión, a partir de la cual se puedan plantear estrategias concretas por parte de nuestras instituciones culturales en esta época donde el consumo informal sencillamente está rediseñando de modo radical los mapas del ocio.

Esas carencias para entender el problema, y desde ese entendimiento, digamos fenomenológico, proponer una verdadera política pública relacionada con el consumo cultural de nuestros días, se pusieron de manifiesto en buena parte de los debates realizados en el pasado Congreso de la UNEAC. Allí se pudo comprobar que no bastan las buenas intenciones, la autoridad alcanzada en el ejercicio sistemático de la práctica artística, si queremos de veras insertarnos en estos nuevos escenarios y jugar un rol intelectual que esté a la altura de nuestros tiempos. Antes se necesitan tomar en cuenta la emergencia de nuevos públicos, el desarrollo incesante de nuevas tecnologías, así como la necesidad de crear una plataforma común de trabajo donde los responsables de la cultura, la educación, y el fomento de las nuevas tecnologías en la nación, estuviesen más conectados en una estrategia única.

Para ello es imprescindible que hagamos primero un diagnóstico riguroso del fenómeno, un diagnóstico que más allá de las impresiones individuales, los gustos, las filias o las fobias, nos permitiera tener una idea clara de lo que está sucediendo al margen de nuestra mirada institucional. Problemas como “el paquete” (algo que sólo es entendible en la Cuba de ahora mismo), los videojuegos, el nomadismo tecnológico a través de los nuevos dispositivos de almacenamiento, el repliegue hacia lo doméstico, entre otros, apenas ha sido pensado por una élite intelectual que defiende los antiguos valores, pero se cruza de brazos ante lo que está sucediendo “ahora y aquí”. Lee el resto de esta entrada

CONSUMO AUDIOVISUAL EN CUBA: DE ABELARDO MENA A GARCÍA BORRERO

Juani:

Comencé a escribir un comentario. Pero de pronto me vi, desde lejos, enfocado en tal tarea, y me conquistó una pesada sensación de inutilidad.

Porque, visto de manera simplificada, casi grosera, el conflicto que se presenta a la institución audiovisual en Cuba es "simplemente" como sobrevivir en tanto indisputada "fabricante de ideologías", asediada por el asalto de los "bárbaros" que han decidido usar las memorias flash y HD para intentar ejercitar su derecho a construir su propia subjetividad. Porque nos guste o no, hacen derecho soberano a su propia construcción de sentidos. La libertad podrá ser un espejismo, pero ningún humano renuncia a ella. *

El asalto a la institución (y los críticos están dentro) – desjerarquizado en estructura, imponente en masa numérica- ciertamente hace imposible restituir el canon como único interlocutor posible, por vía de la "aniquilación" del adversario. No se cuenta ya con el aval social que, años antes, lo hubiese justificado. No hablamos ciertamente del mercado agropecuario, ocupado por especuladores.

Solo es posible entonces- sin métodos administrativos, sino culturales- intentar establecer competencia, reintroducir que la cultura tiene swing.

Eso significaría renovar los centros audiovisuales del país (ICRTV, ICAIC) profundamente como industrias productoras de contenidos, y no meras dependencias del DOR, legalizar mediante ley la existencia de productoras independientes, que son quienes podrían asumir por encargo la producción de materiales para las parrillas de TV, y propiciar el surgimiento de "enclaves de resistencia" como videotecas-mediatecas privadas 2D que- aunque orientados a la sustentabilidad comercial como cuentapropistas- sean capaces de ofrecer más alternativas a la carta que el dichoso paquete. O pensar en un Netflix cubano, usando la fibra óptica que nos recorre de Oriente a Occidente, capaz de sumarse a otras industrias de contenidos y teletrabajo que por fuerza deberán surgir en una Cuba digital. Lee el resto de esta entrada

DE PEDRO DE LA HOZ A GARCÍA BORRERO

Pedro de la Hoz, quien desde la UNEAC estuvo a la cabeza del grupo que coordinó la realización del recién concluido foro sobre el consumo audiovisual en Cuba, me hace llegar este mensaje de réplica a lo expuesto por el crítico Antonio Enrique González Rojas en su carta abierta. Y me pide que lo haga público.

Los amigos del blog saben del celo que muestro en las polémicas que tienen lugar en el sitio. Estoy a favor del debate apasionado y desprejuiciado, pero en contra de las descalificaciones personales, vengan esas descalificaciones de una orilla u otra. No vivo en una urna de cristal, y humano al fin, también he escrito a partir de la pasión desbordada. Las pasiones son buenas para sacudir los dogmas de la razón, y los prejuicios sobre los que muchas veces ella se sostiene, pero por sí sola no conduce a ninguna novedad, y a mí lo que me interesa es el debate que ofrezca lecciones para crecer entre todos. Es, de alguna manera, mi idea del país que algún día me gustaría vivir y que vivan mi hijo y mis nietos.

Publico el mensaje de Pedro de la Hoz porque le asiste su derecho de réplica, y porque creo que enriquece la visión de este asunto donde, en efecto, están latentes los antagonismos, pero como rector del sitio no accederé a prolongar el debate en esos términos, en caso de que González Rojas quisiera duplicar lo expuesto.

Creo que los dos tienen ideas valiosas que aportar, y corremos el riesgo de que una buena discusión, con posibilidades de influir en la concepción de una nueva política pública en torno al consumo audiovisual en Cuba, se pierda una vez más en el laberinto de los intercambios personales.

Juan Antonio García Borrero

MENSAJE DE PEDRO DE LA HOZ A GARCÍA BORRERO

Amigo Juani:

Me alegra que hayas sentido satisfacción al término de las sesiones del Foro sobre Consumo Cultural. Y que hayas decidido publicar en tu blog algunas de las intervenciones. Estamos enfrascados en la transcripción de todas con el objetivo de diseminarlas lo más pronto posible. El peligro de dar a conocer unas y no otras simultáneamente radica en que los receptores de los mensajes se hagan una idea sesgada de lo que allí aconteció. Por lo pronto publicaremos un dossier en La Jiribilla este viernes: mi contribución a ese expediente lo adjunto en este correo para que dispongas de esta en tu blog.

Me atrevo, sin embargo, a pedirte que hagas público también este mensaje, en tanto en una carta abierta que recibiste y publicaste se hace una alusión a mi persona. Yo puedo estar o no de acuerdo, y polemizar, y asimilar lo que me parezca justo y discriminar lo que considere injusto, con las opiniones que se expusieron en el Foro. Pero lo que no puedo admitir es que alguien, de manera festinada, me cuelgue el adjetivo de “iracundo” porque no le gustó lo que dije. ¿De dónde sale este Antonio? ¿Qué obra lo ampara? ¿Por qué cara a cara no manifestó lo que pensaba y ahora lo hace en una crónica bastante inexacta? ¿Quién le dijo que era un foro público? Según él, mi reacción se debió a su “pregunta de hasta dónde está preparado el sistema institucional cubano para asimilar muchos de los argumentos esgrimidos desde los variados paneles dedicados a los videojuegos, el “paquete”, el cine en la TV Cubana y otros tópicos”. Lee el resto de esta entrada