Archivos diarios: mayo 22, 2014

UNA RÉPLICA DESDE TURQUINAUTA

Leo en el blog Turquinauta, del camagüeyano Rafael Cruz, una réplica a lo que escribí en la carta dirigida a Juan Carlos Tabío y Arturo Arango. Respeto los puntos de vista esgrimidos por el autor, pero es obvio que discrepamos en muchísimos aspectos y enfoques.

Por ejemplo, me parece más que desafortunado que trate de restar legitimidad por cuestiones puramente biológicas a las valoraciones de aquellos que no vivimos “el quinquenio gris”. Nos dice:“Hay quienes la relatan o la presentan con tanta “claridad” como si la hubieran vivido, intelectuales quienes eran niños de pañal o ni siquiera habían nacido en los años del Congreso de Revolución y Cultura”.

Bueno, hasta donde yo sé, las generaciones nacidas en el siglo XX no conocieron a Martí personalmente, ni vivieron nuestras guerras de independencia. Y sin embargo, sobre la base de las interpretaciones que hemos hecho de estos sucesos y próceres seguimos organizando nuestros más contemporáneos discursos, incluyendo el suyo. ¿Por qué eso sí es legítimo y lo otro no?

De cualquier forma, no quiero prejuiciar a los lectores, porque es cada lector el que debe formarse sus propias conclusiones y verdades.

JAGB

DE REVOLUCIÓN, SILENCIOS Y LOCURAS

Hay mucha realidad en la teoría de que en la Web más que buscar, se encuentra. Ahora leo con atención algunas de las opiniones que se generaron a partir de la entrevista al escritor cubano Leonardo Padura en el diario La Nación de Buenos Aires y que llegaron hasta mi nave como las botellas lanzadas mar. El primero es un comentario de Atilio Boron, Profesor Regular Titular de Teoría Política y Social, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. El segundo es una carta de Juan Antonio García Borrero ensayista y crítico de cine, autor de textos imprescindibles sobre el séptimo arte.

Atilio Boron da su opinión sobre la entrevista de Leonardo Padura al diario La Nación y la necesidad de conseguir un análisis responsable de la historia de la revolución cubana, y digo responsable porque me parece que es la palabra que más se aproxima a al imperativo de estudiar a fondo cada fenómeno histórico sin contaminarlo con nuestras propias debilidades.

Responsable es además la condición principal del equilibrio y la defensa de quienes sabemos, no por discursos de la izquierda retórica sino por la publicación desafiante y grotesca de la derecha más extrema, que vivimos en un país- archipiélago- sistema social sitiado (para quien lo dude ver el memorando del subsecretario de estado Lester D Malory a Eisenhower en 1960, el todavía vigente plan Bush o las últimas revelaciones de Wikileaks) y por haberlo sufrido en carne propia durante todos los años en que nos ha tocado vivir este “apasionante drama que es la construcción de la nueva sociedad”. Por tanto el Imperialismo no es una entidad omnipresente o fantasmal sino ese sujeto policial global compuesto por la individualidad vil de cada uno de los adoradores del mercado, un asesino en serie listo a saltar sobre nosotros para arrastrarnos nuevamente al fondo.

Juan Antonio García Borrero en la carta publicada en su blog, habla con más pasión que razón sobre la “necesidad de narrar las historias de nuestros silencios”. Como argumento principal el opinante cuestiona ¿cuántas desmesuras no se hubiese podido evitar si el silencio del intelectual revolucionario que prefiere callar ante “las pequeñas injusticias”, porque lo que vale es la Causa mayor, no hubiese sido confrontado con la crítica intelectual que le habla al Poder con transparencia de esos descomunales errores?” La falta de razón la veo en el hecho de que los responsables de los silencios son los propios negados a opinar; juzgar esa actitud del mutismo solo puede ser consumada por quienes prefirieron el silencio al riesgo. Los “lenguaraces y bocazas” que nunca se amilanaron ante el dedo acusador de una autoridad, con más o menos razón y con la altura del talento, la mesura del civismo y la sensatez de sus argumentos defendieron y defienden sus opiniones sin mirar lo que pueden perder hoy fueron, son, y serán respetados y escuchados. Lee el resto de esta entrada

MÁS DE RODRÍGUEZ RIVERA Y ARTURO ARANGO SOBRE LA POLÉMICA EN TORNO A LEONARDO PADURA

Arturo Arango acaba de enviarme un dossier con diversos artículos publicados en la web, a propósito de la polémica originada en su momento por las declaraciones de Leonardo Padura, y con la acotación de que “Pueden divulgar este dosier como lo entiendan conveniente”.

El dossier es bastante extenso, así que tomo solamente el intercambio que el escritor sostuviera con Guillermo Rodríguez Rivera. Me parece excelente que podamos escuchar las consideraciones de Rodríguez Rivera, porque casi siempre establecemos los debates a partir de criterios que escuchamos de terceros. Y una verdadera cultura de la polémica comienza por conocer los argumentos de los antagonistas en su raíz. Y al menos aquí están los de ellos.

JAGB

CARTA DE GUILLERMO RODRÍGUEZ RIVERA A JUAN CARLOS TABÍO

Querido Juan Carlos:

Me alegró mucho recibir tu contrarrespuesta a mí respuesta, donde se van aclarando asuntos importantes. Además, responderé algunos de los criterios de Arturo Arango y añadiré alguna cosa que no dije en el mensaje anterior. Por lo menos para mí, este será el último artículo, porque yo todavía no estoy jubilado y tengo un montón de cosas pendientes.

Lo primero – que no hacía falta aclarar – es la amistad que nos une desde hace más (¡carajo!) de 50 años, pero nunca está de más reiterar el cariño.

Lo segundo, es que yo no formo parte de brigada alguna que haya organizado la bronca contra Padura o contra los artistas que no son oficialistas. Yo, Juan Carlos, tampoco lo soy, aunque alguno quiera aprovechar la coyuntura para tildarme de ello.

No soy militante del partido ni tengo cargo oficial alguno. Desde hace 46 años soy profesor universitario y desde hace más de cincuenta empecé a publicar lo que escribo, que es lo que pienso. Lee el resto de esta entrada