Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica, veinte años después

Taller Nacional de la Crítica Cinematográfica, veinte años después

Nuestras esperanzas son hasta ahora la única recompensa después de veinte años de trabajos

Alejandro Dumas,“Veinte años después”

Por José Raúl Gallego

Cuando en 1993 la intensa crisis económica que vivía el país todavía no tocaba fondo, un grupo de –no sé si decir kamizakes, soñadores, ingenuos o emprendedores- críticos de cine camagüeyanos se dieron a la tarea de organizar en la ciudad, a pesar de los pe$ares, un Taller Nacional de Crítica Cinematográfica. Dos décadas después –con la economía aún resentida y el cine amenazado de extinción por algunos académicos- los sobrevivientes de aquel grupo y otros que se les han sumado, inauguraron la vigésima edición del que es en sin dudas, el evento más importante de la especialidad en el país.

Para esta edición los ejes temáticos fundamentales serán la crítica de cine en la Cuba actual y el cine cubano de los ochenta, aunque será inevitable la discusión sobre otros temas impostergables como son las transformaciones que la democratización de las tecnologías producen en el espectador, el futuro del cine en Cuba, las políticas culturales y regulaciones, los modelos de gestión y la cuestión de la nacionalidad en el audiovisual cubano.

La cita, que se extenderá hasta el 15 de marzo, está dedicada a los directores Fernando Pérez, Rolando Díaz y Juan Carlos Tabío, incluye la exhibición de más de un centenar de títulos repartidos en dieciséis ciclos temáticos, retrospectivas de los realizadores homenajeados, proyecciones en 16 milímetros, venta de literatura especializada y los acostumbrados paneles e intercambios.

Durante la gala inaugural, Armando Pérez Padrón, presidente de las primeras quince ediciones del evento y coordinador general de las restantes, se refirió a los nuevos horizontes que se abren para la ciudad con el proyecto sociocultural de la Calle de los Cines –único de su tipo en el país-, a pesar de las desidias, las incomprensiones y los descuidos que ha debido atravesar incluso desde antes de concretarse, y recalcó la necesidad de sumar esfuerzos para que la idea no quede en la armazón de las construcciones y se inserte en el ADN cultural de la ciudad y sobre todo, de su gente.

Irma Horta, Directora Provincial de Cultura en el territorio, entregó al Taller la Distinción 500 Aniversario de la Fundación de la Villa que otorga la Asamblea Provincial del Poder Popular, la cual fue dedicada por Luciano Castillo a todas las personas que contribuyeron para hacer realidad aquella primera edición, calificada por Abel Prieto como la Protesta de Baraguá de la cultura cubana. El cierre corrió a cargo, espectacularmente por cierto, de otra institución cultural de la provincia que cumple veinte años: la agrupación Dessandan dirigida por Emilia Díaz.

La ceremonia de apertura celebrada en la noche de este martes, sirvió para reconocer el aporte de todas aquellas personas que hicieron posible aquella primera edición. La Asamblea Provincial del Poder Popular

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Publicado el marzo 12, 2014 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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